Capítulo 21
Hora de las disculpas
En poco tiempo, todo el grupo de estudiantes y profesores se dirigía al Gran Comedor para la fiesta. Hermione estaba siendo escoltada por Dumbledore, mientras que Minerva era escoltada por el Premio Anual. Siguiendo el ejemplo del director, los otros profesores escoltaron a sus respectivos estudiantes. Severus acompañó a su prefecta, Pansy Parkinson, por las escaleras hasta el pasillo. Desafortunadamente, tuvo que recuperar a Lily Butterfield de manos de Draco Malfoy y acompañarla a su asiento en la mesa principal. Lo que hizo completamente desapasionado, sin darle a la pelirroja ninguna indicación de sus sentimientos al respecto.
La fiesta progresó como cada año. Debido al seguimiento del baile, solo los más jovenes estaban uniformados, los mayores se habían vestido para la ocasión. Albus prescindió de las formalidades, Gryffindor ganó tanto la Copa de Quidditch como la Copa de las Casas, esta vez sin dar puntos de último minuto para asegurarla. Severus aplaudió a regañadientes. Tal vez ahora que Hermione, a quien siempre se le concedían una gran cantidad de puntos por sus logros académicos, y Potter, cuya habilidad para atrapar snitchs no tenía rival, se marchaban, las otras casas volverían a tener la oportunidad de brillar.
Finalmente, los jóvenes fueron llevados de regreso a sus salas comunes y las cuatro mesas fueron desterradas a una sala de almacenamiento. Varias mesas más pequeñas aparecieron alrededor de un espacio abierto que se utilizaría como pista de baile.
La banda contratada para entretener por la noche subió al escenario y los estudiantes se amontonaron en la pista de baile para comenzar la fiesta. A medida que avanzaba la noche, Hermione pensó que había sido buena idea asistir sola al baile y tener un poco de libertad. No se había sentado una sola canción, incluso para el primer baile se le acercó Justin Finch-Fletchley, quien también había asistido solo. Había bailado con Harry, Ron y todos los demás chicos de Gryffindor de séptimo año, junto con algunos de sexto. Los prefectos masculinos (aparte de Malfoy) también la habían hecho girar al menos una vez y también había pasado un buen rato bailando en grupo.
Volvió a sentir una punzada de celos cuando vio a Severus bailando con la profesora Butterfield. Incluso se saltó de bailar esa canción y trató valientemente de evitar mirar fijamente a la pareja. Fueron las pocas señales que transmitían la incomodidad y el disgusto de Severus por tener a la bruja en sus brazos lo que le impidió arrancarle el pelo a la arpía. Hermione podía notar que él tocaba solo la cantidad mínima requerida y había tanta distancia entre ellos que casi podía caminar a través de la brecha. No pudo evitar soltar una risita cuando se dio cuenta que cada vez que Butterfield intentaba acercarse a Severus, él retrocedía un paso, hasta que parecía que solo caminaba hacia atrás en lugar de bailar.
Por su parte, Severus casi vitoreó cuando el maldito baile. Solo había aceptado la oferta del baile porque necesitaba una distracción de ver a Hermione en los brazos de todos los chicos del salón. Él no se lamentó porque se estuviera divirtiendo, estaba claro en su rostro que se la estaba pasando bien. Las miradas que constantemente mandaba en su dirección también ayudaron a aclarar en brazos de quién deseaba estar. Después de esta noche, nunca querrá volver a bailar con otro hombre, se prometió. Sabía que eso era un sueño, por supuesto que ella bailaría con otros hombres en los años venideros, pero imaginaba que ella siempre desearía solo sus brazos.
Severus pronto se encontró junto a Albus, tomando un trago. El directo había puesto subrepticiamente un poco de licor en el ponche de Severus, así como en el suyo y los dos amigos estaban disfrutando de sus bebidas ilícitas.
-¿Por qué no la invitas a bailar, Severus? - preguntó Albus.
Dándole una mirada que claramente decía "¿Estás loco?", respondió - ¿Has visto bailar a un solo profesor con un estudiante esta noche?
-No, pero podría llamar a un baile de profesores y alumnos - sugirió.
Severus negó con la cabeza. -El protocolo dictaría entonces, que tú bailes con Hermione y yo me quedaría con la señorita Parkinson. No, Albus, por favor deja las cosas así por esta noche, a partir de mañana, Hermione y yo seremos libres para estar juntos y entonces podrás entusiasmarte con nosotros tanto como quieras.
-Oh, ya nos entusiasmamos por ustedes con Minerva en cualquier oportunidad que tenemos. Realmente me da placer verte tan feliz.
-Gracias, Albus. Tu apoyo significa mucho para mi.
Albus se excusó y Lily aprovechó para acercarse. Había llegado cerca de los dos hombres justo cuando Albus le estaba dando su apoyo a Severus. Lily sabía que estaban hablando de ella, ¿quién más si no? Por dentro sonreía maliciosamente, no tenía intención de quedarse en este remanso por más tiempo, sin importar cuantos héroes de guerra con almas trágicas hubiera. Sin embargo, todavía estaba decidida a seguir con su plan para esa noche. Antes de que terminara la velada, tendría a este mago rogandole para que se quedara con él para siempre.
-Severus, ¿te lo estás pasando bien? - preguntó.
-No particularmente - contestó Severus secamente.
-¿Ni siquiera cuando bailamos? - preguntó con un puchero.
-No - fue la respuesta corta.
Lily se sorprendió un poco por esto, pero se recompuso rápidamente. - Sí, entiendo que es molesto estar entre todos estos niños - dijo con desdén, poniendo su dedo en el pecho de él y arrastrandolo hacia abajo. -Tal vez podríamos ir a un lugar más privado y continuar con las cosas.
-Tengo la tarea de quedarme aquí hasta el final de la noche, señora - dijo Severus con rigidez. - Por favor quita tu dedo de mi persona antes de que lo quite por completo.
Lily rápidamente retiró su mano. La mirada que le dio la asustó un poco, pero la excitación por su actitud firme pronto se hizo cargo. - Lo entiendo - dijo con complicidad antes de alejarse.
Severus estaba desconcertado. No esperaba que ella hubiera sido tan dócil ante su resistencia a su comportamiento. No importa, al menos se ha ido, pensó volviendo su atención a los estudiantes. Con un suspiro, notó que Hermione bailaba de nuevo con Weasley. ¿Por qué no puede hacer como cuando tenía catorce y negarse a bailar? se preguntó, recordando el Baile de Navidad en el cuarto año de Hermione. Una vez más, sabía que no había nada por lo que estar celoso, solo era el hecho de que Hermione estaba en brazos de otro hombre en lugar de los suyos. Decidió salir al jardín de rosas y separar a las parejas besuqueándose.
Si él no podía conseguir nada, ellos tampoco.
…
Harry estaba apoyado en una columna a un lado del salón. Él y Ginny acababan de disfrutar de una fuerte sesión de besos a pesar de que se habían prometido que no saldrían por el momento. Ambos pensaron que no había nada de malo en una noche de placer, pero las cosas habían comenzado a calentarse bastante para un lugar público y Ginny se había separado de él a regañadientes para ir al baño y calmarse. En el caso de Harry, tuvo que esperar a que una parte en particular de su cuerpo se calmara antes de volver a entrar al salón. Oculto como estaba, no sabía que había nadie más al otro lado de la columna hasta que hablaron.
-¿Cómo estás, Lily? - La voz de Remus era fácilmente perceptible para Harry.
-¡Brillantemente! - respondió la voz de Butterfield.
-¿Oh? Cuenta, - dijo Tonks emocionada.
-Me invitó a sus habitaciones después del baile, - dijo Butterfield con aire de suficiencia.
¿Quién? se preguntó Harry.
Tonks chilló felizmente y Harry casi podía ver a la esposa de su tutor abrazarla feliz. -¡Eso es excelente! ¡Estoy tan feliz por ti!
-Sí, es agradable ver que nuestro plan finalmente se hace realidad - estuvo de acuerdo Remus.
-Recuerda, solo será esta noche - dijo Butterfield con severidad. -Ya no deseo tener una relación completa con él, no somos adecuados para eso, pero una noche de sexo sin emociones no estaría de más, si sabes a lo que me refiero. Por supuesto, el deseará más una vez que me haya ido - anunció Butterfield.
-Espero que tu noche de sexo sin sentimientos dure un rato - dijo Remus con una carcajada. - Todos hemos pensado durante mucho tiempo que Severus se beneficiaría de una cogida larga y dura. Odiaría verlo regresar al final del verano con su mal humor porque el buen humor se le pasó.
Los ojos de Harry se agrandaron. ¡Están hablando de Snape! se dio cuenta. La ira creció rápidamente desde su realización. ¿El la invitó a sus habitaciones?, pensó beligerante. Toda esa charla sobre ellos haciendo una vida juntos y preocupándose por ella lo suficiente como para tomarse un año, solo para que pudiera tener su Gran Tour y todo parecía ser solo eso, palabras. ¡Tengo que advertirle!, pensó escaneando el salón en busca de Hermione.
Estiró la cabeza por encima de la multitud buscando a su mejor amiga, pero no pudo localizarla por ninguna parte. Decidiendo buscar un mejor punto de vista, estaba caminando cuando el director anunció el último baile de la noche.
Ginny se estrelló contra sus brazos y lo arrastró hasta la pista de baile. Bailaron juntos, la cabeza de ella descansando sobre su hombro mientras él continuaba escaneando en busca de Hermione. Supongo que ya se fue, concluyó. Entonces la alcanzaría en la sala común, se habían hecho planes para continuar ahí la fiesta una vez que todos estuvieran de vuelta en la torre. Al final de la canción, Dumbledore les agradeció por venir y por comportarse tan bien antes de enviarlos a sus salas comunes. Harry prácticamente arrastró a Ginny escaleras arriba hasta la torre y hacia la sala común. Después de mirar alrededor frenéticamente, dijo: -¡No está aquí!
-¿Quién no está aquí? - preguntó Ginny.
-Hermione
-Por supuesto que no - dijo Ginny con una pequeña risa. - Se quedó a ayudar con la limpieza. Ya sabes como es, nunca dejaría que los elfos hicieran todo el trabajo. No te preocupes, no tardará mucho.
-No, tengo que verla ahora, tengo que decirle algo muy importante. Lo siento, volveré pronto. - Harry le dio un beso apresurado en la mejilla y salió corriendo, dejando detrás a una muy sorprendida Ginny.
Corriendo de regreso al gran comedor, Harry se detuvo en seco cuando noto a Snape parado en las puertas mirando hacia el salón. Harry miró al hombre y estaba a punto de gritar cuando Snape atravesó las puertas y las cerró detrás de él. Deslizandose en la pequeña antecamara del salón, Harry sacó su capa de invisibilidad y se la puso. La puerta de la antecamara estaba entreabierta, por lo que pudo pasar desapercibido.
Severus había estado parado frente a las puertas del gran comedor mirando hacia adentro. Estaba paralizado por la vista que tenía delante. Hermione estaba sola en la pista de baile, girando al ritmo de la música que sonaba de algún lugar, totalmente perdida en el momento con la más hermosa sonrisa en su rostro. Al entrar al salón, cerró las puertas detrás de él y caminó hacia un lado de la pista, apoyandose en una silla, observándola bailar.
Hermione captó a alguien en su visión periférica en uno de sus giros. Deteniendo su baile inmediatamente, se giró y sonrió cuando reconoció a Severus parado allí.
-Los elfos pusieron música mientras limpiaban - explicó Hermione. - La música me recordó a una boda a la que fui una vez con mis padres y les pedí que la dejaran cuando terminaron. Bailé con papá esta canción y estaba reviviendo el momento.
Severus solo asintió y caminó hacia ella. Hizo una reverencia al llegar junto a ella y le tendió la mano. Hermione hizo una reverencia y tomó su mano para que él la guiara en el baile. La canción estaba casi terminada y solo habían dado unos pasos de vals cuando terminó. Inmediatamente el tempo cambió y luego de algunos compases introductorios, la voz de Fred Astaire resonó por el salón cantando Puttin' on the Ritz. Hermione se rió cuando Severus la empujó a un paso más rápido. Utilizaron toda la pista de baile, su dominio de ella era algo con lo que Hermione solo había soñado. Había tomado algunas lecciones de baile cuando era niña, pero su instructor nunca la había guiado como la hacia Severus. Ella se rió con abandono cuando el golpeó sus talones en el aire y le hizo enseñarle los pequeños pasos de salto que había estado haciendo.
Inadvertido a un lado de la habitación, Harry estaba mirando todo con la boca abierta. ¡Que descarado! pensó con saña. El hombre realmente era otra cosa. Podía ver la completa felicidad en el rostro de Hermione y saber que Snape tenía otra mujer esperándolo en sus habitaciones hacia que la sangre de Harry hirviera. A pesar de su ira, no pudo evitar reirse por lo bajo al ver a Snape bailando, era realmente algo que nunca hubiera esperado ver. Harry se sacudió para despejar su mente de la distracción y decidió que no haría nada para arruinar el momento de Hermione, pero seguiría a Snape de regreso a sus habitaciones y confrontaría al hombre allí, lo obligaría a sincerarse con Hermione y a pedirle perdón. Volvió sigilosamente a la antecámara y de ahí al vestíbulo a esperar junto a las escaleras que conducían a las mazmorras a que apareciera el otro hombre.
De vuelta en el interior del salón, la canción había terminado y en su lugar sonaba una balada romántica de Bing Crosby y Grace Kelly. Hermione estaba envuelta en los brazos de Severus y se balanceaban suavemente en el lugar, dejando que la música y la letra los inundaran.
La mejilla de Hermione descansaba sobre el pecho de su esposo, justo contra la corbata de seda que ella le había dado. Mientras se balanceaban, Hermione pensó en lo bien que se sentía este momento y en que no había brazos de otro hombre en los que pudiera desear estar. ¡Lo amo! se dio cuenta de repente. Tantas cosas que parecieron encajar en su lugar, nunca en su vida se había sentido tan contenta como en ese momento. Ella apretó su agarre sobre él tal como él lo hizo sobre ella mientras sonaba el final de la canción.
But to give you,
And to give me,
Love forever, true.
En la última línea, Hermione levantó la vista y vio una verdadera sonrisa en el rostro de Severus.
Durante la canción, Severus había dejado que sus manos recorrieran la espalda cubierta de seda de su esposa y sus lujosos rizos. Ya le había dicho que la tela era una de sus pasiones al estar con una mujer; los rizos, eran una nueva fascinación nacida esta noche. Cada uno de ellos parecía llamarlo y exigir su toque. No sabía que canción sonaba, solo que era perfecta por el momento. Él apretó su agarre tal come ella al final. Sin embargo, las últimas líneas impregnaron su consciencia y pensó en cuán ciertas eran. No pudo evitar la sonrisa que floreció en sus labios, la primera que había puesto ahí en mucho tiempo.
Sintió que Hermione retrocedía y la miró a la cara. Cuando sus labios bajaron hacia los de ella, solo había un pensamiento en su mente. ¡La amo!
Su beso fue lento y apasionado, sin más promesa que la del uno en el otro. Fue, con mucho, el beso más dulce y romántico que ninguno de los dos había tenido con nadie. Cuando terminó, Severus apoyó su frente contra la de Hermione mientras la música se desvanecía por completo, dejando la habitación en silencio.
-Mañana - susurró. -Mañana te voy a llevar y estaremos juntos.
-Mañana - confirmó ella.
Su momento se hizo añicos cuando escucharon girar las manijas de las puertas. Rápidamente se separaron a tiempo para ver a Minerva, Remus y Tonks entrar.
-Hermione, ¿por qué sigues aquí? - preguntó Minerva.
-Estaba ayudando a los elfos - dijo con una sonrisa. Acaban de terminar.
-Estoy segura que ellos lo apreciaron - dijo Minerva.
-Estoy seguro de que no lo hicieron - respondió Severus con sarcasmo.
-Sí, bueno, fui objeto de algunas de sus miradas, eso es verdad - admitió Hermione.
-¿Por qué no te vas a la cama entonces? - sugirió Minerva. - Solo tenemos que arreglar las mesas antes del desayuno.
-Está bien - acordó Hermione. - Buenas noches a todos.
Los cuatro le dieron las buenas noches cuando se fue. Remus la detuvo junto a la puerta. - Te veías encantadora esta noche, Hermione. Un joven mago afortunado te está esperando. Solo tienes que encontrarlo.
Hermione resistió el impulso de volver su mirada a Severus. En cambio, mantuvo su enfoque en Remus. - Ya lo encontré - dijo con una brillante sonrisa antes de subir las escaleras.
-Vamos a empezar, ¿de acuerdo? - dijo Severus mientras sacaba su varita.
Remus y Tonks se miraron a sabiendas. - Lo tenemos, Severus - le dijo Tonks. - Deberías irte, ha sido una noche larga.
-No es ninguna molestia - dijo.
-No, no, Dora tiene razón, esto será fácil para nosotros - dijo Remus. Empezó prácticamente a empujarlo hacia el pasillo. - Adelante, que tengas una gran noche.
Severus lo miró como si se hubiera vuelto loco, pero decidió no perder el aliento discutiendo. No se iba a quejar de cualquier cosa que lo sacara de la compañía del antiguo merodeador. Observó como Hermione doblaba la esquina y se perdía de vista en la parte superior de las escaleras y se dirigió de inmediato a sus habitaciones, completamente inconsciente de que alguien lo seguía. Mientras caminaba, pensó a donde planeaba llevar a Hermione por el resto del fin de semana. Tenía que estar en la escuela el lunes para empezar a entregarle todo a Horace, pero el fin de semana era suyo para disfrutar con la mujer que amaba.
Se detuvo por un momento solo para deleitarse con la sensación. Era completamente diferente a como se había sentido con Lily Evans. Ahora sabía que no había estado enamorado de su amiga de la infancia, simplemente había pensado que lo estaba. Este sentimiento que lo consumía todo y que en realidad lo hacía querer estallar en canciones y bailes era completamente desconocido para él. El solo hecho de saber que estaría con Hermione mañana, finalmente y sin ningún impedimento, hizo que un sentimiento inusual de alegría burbujerara dentro de él. Continuó caminando hacia su puerta, deteniendose cuando notó a alguien frente a ella.
-Profesora Butterfield, ¿hay algo que pueda hacer por usted? - preguntó bruscamente. Maldita sea con esta mujer, ¿nunca me dará un momento de paz?
-Claro que sí, Severus, creo que lo hay - respondió Lily sensualmente.
Severus simplemente la miro fijamente, esperando que ella dijera lo que quería. Caminó hacia él, balanceando sus caderas sugerentemente y mirándolo de arriba a abajo. Severus se sintió casi violado por su descaro chequeo.
-Puedes llevarme adentro y … Slythentrar - susurró.
-¿Le ruego me disculpe? - dijo Severus con incredulidad.
-Sí, ruégame, ruégame - susurró ella, deslizando sus manos sobre sus hombros y presionando sus labios contra los de él, su lengua deslizandose inmediatamente contra su boca tratando de entrar.
Severus la agarró de los brazos, alejándola de su cuerpo con fuerza y giró la cabeza hacia un lado para evitar su asalto. -¡Deja tu repugnante comportamiento en este instante! - ordenó.
-¡¿Cuál es tu problema?! - exigió Lily. - Uno pensaría que estarías dispuesto a que una mujer hermosa se arrojara sobre ti, oh, espera, lo entiendo. No te gustan las mujeres. Eso tiene mucho sentido, eres gay - concluyó.
-No soy gay - le informó Severus. - Estoy casado.
-¿Casado? - preguntó con incredulidad.
-Casado - confirmó. - Comprometido con otra mujer por el resto de nuestras vidas.
Lily continuó tartamudeando con incredulidad. - Preo… pero… ¡No usas un anillo de bodas! - acusó.
-Eso es irrelevante. Ya sea que use anillo o no, no me hace menos casado. Ahora toma tu comportamiento desenfrenado y aléjate de mi - siseó.
Lily gritó de frustración y pateó como una niña. Todavía murmurando sobre la injusticia de todo esto, Lily pisoteó de regreso por el pasillo hacia las escaleras. Severus la vio irse con una ira y repugnancia que no había sentido recientemente por nadie. Tan pronto como ella hubo despejado el corredor, se sorprendió cuando Harry Potter se materializó de la nada.
-¡Potter! - escupió.
-No extrañaré ese tono - bromeó Harry.
-Es posible que lo escuches muchas veces durante el próximo año - prometió Severus. -¿Qué estás haciendo aquí?
-Escuché a Butterfield antes y ella dijo que la habías invitado aquí. La seguí para demostrarle a Hermione que teníamos razón sobre ti - dijo Harry.
-Bueno, como puedes ver, tu preocupación estaba fuera de lugar - dijo Severus con una mueca.
-Me alegro de que así fuera.
-¿Te alegras? Pensé que querías ir corriendo con Hermione y decirle lo canalla que soy - dijo Severus acusadoramente.
-No quería, pero lo habría hecho. Todo lo que quiero es que ella sea feliz y esté con un tipo decente. Ese eres tú - dijo Harry - Ambos tienen todo mi apoyo.
-Vaya, gracias - dijo Severus sarcásticamente.
-Oye, no lo digas así. Mi apoyo podría ser la diferencia entre la aceptación y que tu reputación se arrastre por el barro. Además, creo que deberías saberlo, parece que Tonks y Remus han estado alentando a Butterfield. La conversación que escuche fue con ellos - dijo Harry. No estaba feliz de que Remus y Tonks hubieran tratado de interponerse entre Hermione y Severus, pero como no sabían que había algo entre Hermione y Severus no podía culparlos tanto.
Severus se dio cuenta que Harry tenía razón, para su disgusto. El sello de aprobación de Harry posiblemente podría cambiar la manera en la que el público los vería más adelante. Severus no era ingenuo, sabía que él y Hermione eran figuras conocidas en su comunidad y que habría quienes cuestionaran su relación. Necesitaría todos los amigos de alto perfil que pudiera conseguir.
Con una inclinación de cabeza hacia el joven, Severus se giró para entrar en sus aposentos. Su nivel de ira todavía estaba muy alto y decidió desquitarse con los que ahora culpaba por la escalada de esta situación. Sacando su varita, lanzó su patronus y le habló brevemente antes de dejarlo atravesar el castillo hacia su objetivo. Mientras se desnudaba para ir a la cama, su único pensamiento brillante fue que pronto sería libre para estar con la mujer que amaba.
…
De vuelta en el vestibulo de entrada, Minerva, Remus y Tonks acababa de salir del Gran Comedor después de colocar las mesas para la mañana siguiente. Estaban distraidos con sus despedidas cuando los sonidos de gritos frustrados llegó a sus oídos. Los tres sacaron sus varitas y se dirigieron hacia el sonido, cuando Lily Butterfield irrumpió desde las escaleras hacia el pasillo.
-¡Casado! - chilló tan pronto como los vio a los tres. Se acercó a Remus y Tonks y comenzó a señalarlos con el dedo. -¡Me han estado alentando a hacer el ridículo durante meses! ¡Espero haberles proporcionado suficiente diversión a los dos! ¡Casado! ¡Todo este tiempo me han enviado tras un hombre casado! ¿No tienen moral? ¡Lo besé! ¡Me empujó! ¡Me estremezco al pensar en como planean criar a su hijo con valores como los que tienen ustedes! ¡Nunca me habían humillado tanto y lamento haberlos escuchado!
Con un chillido final, se dio vuelta y subió corriendo las escaleras, dejando a tres personas asombradas a su paso.
-Remus, Dora, ¿de qué está hablando? - preguntó Minerva desconcertada.
Remus y Tonks no tuvieron tiempo de responder antes de que un rayo plateado subiera disparado por las escaleras y un albatros se materializara frente a ellos. Remus pareció desconcertado por un momento antes de que su expresión cambiara a una de total sorpresa cuando la voz de Severus salió de él.
-Nymphadora - dijo. Tonks retrocedió ante el tono venenoso, tan similar al que el profesor de pociones había usado cuando ella era estudiante. - Te agradeceré que mantengas tu siempre cambiante nariz fuera de mis asuntos. Lupin, ya te he informado que te alejes una vez, si tengo que volver a hablar contigo, puedes estar seguro de que estará acompañado por un desafío a un duelo de magos. Tus consejos respecto a mi vida amorosa no son necesarios ni deseados. Considerate advertido.
Minerva y Remus estallaron al mismo tiempo con la misma pregunta - ¿Cuál es el significado de esto?
Tomando ventaja de su rango, Minerva exigió -¿Qué han hecho ustedes dos? ¿Enviarona Lily tras Severus?
-Bueno, pensamos… - comenzó Tonks. Ella realmente no sabía lo que habían pensado. Habían demasiadas preguntas sin explicación rodando por su cabeza en este momento.
-Pensaron que Snape necesitaba una cogida dura y larga, así que lo prepararon - gritó Harry al entrar en el pasillo.
-¿Qué? - chilló Minerva.
-Minerva, seguramente estás de acuerdo, las atenciones de una buena mujer harían mucho bien a la actitud de Severus - dijo Remus condescendientemente. -¿Por qué iría diciendole a la gente que está casado? ¿Y por qué estaba usando el patronus de Hermione para comunicarse?
-Estaba usando su propio patronus - le dijo Minerva enojada. - Ha cambiado.
-¿Por qué es idéntico al de Hermione? - preguntó ofendido.
-¿Por qué crees? - Preguntó Tonks deliberadamente. Después de todo, el suyo había cambiado para coincidir con el de Remus cuando se enamoró de él.
-No, - Remus negó con la cabeza. - ¡NO! - Gritó y se giró para dirigirse a las mazmorras. Harry se paró en lo alto de las escaleras y se aseguró en la entrada, impidiendo que su tutor siguiera adelante. - ¡Fuera de mi camino, Harry! - demandó Remus.
-¡No! - dijo Harry con firmeza. - ¡Me vas a escuchar! Siempre me dices que averigüe todo antes de irme a la mierda, ¡haz lo mismo!
-¡Remus! No te metas en cosas de las que no sabes nada - dijo Minerva. - Sí, Hermione y Severus están vinculados - confirmó.
Lo absolutamente absurdo de esa declaración hizo que Remus se detuviera en seco.
-¿Vinculados? - preguntó Tonks.
-¡Vinculados! - repitió Remus.- ¿Cómo pudiste permitir que esto sucediera?
-¿Permitir? ¡Permitir! ¿Crees que permití esto? - preguntó Minerva ofendida. - A medida que pasan los años, entiendo cada vez más porqué Severus nunca ha considerado la idea del perdón hacia ti y tus amigos. Eres tan ciego e inmadura ahora como lo eras entonces y me averguenzo de haber pasado tantos años defendiendote y haciendote concesiones - despotricó. - ¿Crees que permitiría voluntariamente que mi hija de dieciocho años se una a un hombre de por vida sin experimentar nada de lo que el mundo tiene para ofrecer? Solo puedo agradecer a los dioses que haya resultado tan bien porque, creanme, para mi, hay cien escenarios peores que podrían haber sucedido ese día.
Harry pareció levemente enfermo cuando recordó que él era el candidato más probable para que el hechizo lo hubiera atrapado junto a Hermione. A pesar de sus náuseas, respondió la pregunta de Remus. - Fue un accidente. Ron encontró un hechizo en un libro y lo lanzó sin saber nada al respecto y les dio a Hermione y Snape y los vinculó. Como ya se respetaban, el hechizo funcionó - Omitió el detalle del efecto secundario, pero Tonks lo descartó casi de inmediato.
-Eso no tiene sentido - dijo - La única forma en que un vínculo del alma pueda afianzarse es si se consuma el vínculo.
Minerva puso los ojos en blanco ante el grito de desaprobación de Remus. - Te das cuenta de que estás sonando exactamente como Sirius en este momento, ¿no? - La acusación por si sola sirvió para detener al hombre lobo.
-El vínculo se creo con un efecto secundario - explicó Minerva. - La consumación ha estado ocurriendo casi todas las noches inconscientemente, sin importar los esfuerzos realizados para mantenerlos separados.
-Así que todo eso de que necesitaba coger no tenía sentido - se burló Harry. - Ha estado recibiendo más que tú, incluso con las hormonas de Tonks.
-Es por eso que se tomará un año, ¿no? - preguntó Tonks al darse cuenta. - El no solo se va a Europa, se va con ustedes tres.
Harry se enderezó y se puso de pie con orgullo. - Sí, se le ocurrió para que Hermione no se lo perdiera.
-¿Por qué no nos dijiste nada sobre esto, Harry? - Preguntó Remus.
-No era mi lugar. Dumbledore nos hizo jurar guardar el secreto la primera mañana y no tenía intención de decir anda que pudiera dañar la reputación de Hermione. Nada de esto es culpa de ellos y Ron no podría haberse disculpado más por lo que hizo. Y creo que hacen una pareja maravillosa - dijo Harry con lealtad.
-Tal vez debería ir a la cama, señor Potter - dijo Minerva. Estaba orgullosa de la forma en que el joven había salido en defensa de su hija. - Le escribiré un pase.
-No es necesario, - sonrió mientras se cubría con la capa de invisibilidad. - Una vez más por los viejos tiempos - dijo descaradamente mientras se cubría la cabeza.
Minerva negó con la cabeza con perplejidad mezclada con un poco de humor y admiración por la audacia del joven. Se volvió hacia los Lupin y esperó un momento a que terminaran una conversación susurrada.
-Lo sentimos mucho, Minerva - dijo Tonks contrita. - Nunca hubieramos alentado mada si hubieramos sabido que Severus ya estaba tomado. Realmente pensamos que estábamos haciendo lo correcto.
-Deberían disculparse con Lily y Severus - dijo Minerva con rigidez. - Quizás Hermione también, aunque no sabían de su participación.
-Lo haremos - prometió Remus.
-Espero poder confiar en ustedes dos en que mantendrán la boca cerrada sobre esto. Hemos hecho todo lo posible para mantenerlo en secreto por el bien de Hermione y Severus. Ninguno de ellos necesita la censura que vendrá junto con cualquier acusación de impropiedad - dijo Minerva con firmeza. Esperó hasta que recibió un silencioso "sí" de ambos, les dio las buenas noches y subió las escaleras hacias sus habitaciones.
-Significa que él es así - dijo Tonks. - Tendremos que aceptarlo. Deberíamos disculparnos con Harry también, es la vida de su amiga con la que estabamos jugando.
-Lo sé - dijo Remus.
-Ya no podemos ser así, Remus - dijo ella. - Lily tiene razón, tenemos un hijo ahora. La forma en la que actuemos se reflejará en él y lo influye. No quiero que crezca y encuentre a su propio Severus para atormentarlo y molestarlo. Piensa en como sería para él si el zapato cae en el otro pie. ¿Qué pasa si se convierte en el Severus de la merodeadores del futuro?
La mirada de horror en el rostro de Remus decía mucho. Por primera vez estaba total y verdaderamente avergonzado de su comportamiento a lo largo de los años. Incluso si no participó abiertamente en mucho del sufrimiento de Severus como lo habían hecho James y Sirius, ¿no era tan culpable por asociación? E incluso en su edad adulta no estaba prestando atención a los sentimientos de Severus, seguía si decir nada cuando Sirius lo insultaba y no regañaba a ninguno de los estudiantes cuando hablaban despectivamente de él. Remus prometió en ese momento ser alguien mejor, para mostrarle a su hijo que su padre podía ser un hombre de honor. Sería bastante dificil pasar por la vida con el estigma de tener por padre a un hombre lobo sin todo este equipaje adicional.
Solo esperaba que Severus lo escuchara.
