Los personajes no me pertenecen, solo los uso sin fines de lucro para recrear mis escritos.
Estoy sorprendida del apoyo que ha tenido el primer capítulo. ¡Muchas gracias!
Han sido dos semanas desde que vi al chico rubio de mirada perdida, y por muy estúpido que me sienta, he estado viniendo al mismo lugar donde estuve con él por última vez. Cada día. Pues deseo ser su amigo, mas él no ha venido más por aquí, y me he preguntado si lo asusté. O si le ha pasado algo.
Pero hoy, caminando hasta allí, con una chaqueta negra por encima porque a mediados de Enero hacía verdadero frío, con una pequeña sensación de que estaba en un videoclip musical con la música puesta, me lo encontré. Estaba allí parado, con los auriculares puestos, tal y como la última vez. Su mirada perdida brillaba con intensidad, y me pregunté si él empezaría a correr si me acercaba a él para decirle "hey, ¿quieres ser mi amigo?". Yo definitivamente correría si un extraño se me acercara de tal forma... pero yo no era tal cual un extraño, ¿verdad? Además, un Uchiha nunca se asusta de hacer lo que quiere.
Y yo quiero ser su amigo.
Así que lo hice.
Me acerqué a él, intentando poner mi mejor mueca, algo parecido a una sonrisa, y él me sonrió de vuelta. Y aunque no se veía real, algo botó dentro de mí al ver su tímida sonrisa.
—Hola, dobe.— Saludé, caminando hasta ponerme a su lado. Estaba justo donde me lo encontré la primera vez, pero esta vez estaba parado frente al paisaje, mirando... no sabía qué.
—Hola...—Frunció el ceño ante el nombre con el que yo lo había llamado. Lo hice de forma autónoma, pero quizá le había molestado.—Teme.—Continuó, y entonces volví a sonreír. Hacía tiempo que no sonreía dos veces en un día.
—¿Quieres que seamos amigos?—Pregunté, y sentí las palabras extrañas en mi propio paladar. Yo casi nunca solía preguntar "¿quieres?...". Yo no preguntaba. Yo lo hacía.
—Claro, ¿por qué no?—Y entonces, en un mísero segundo, quise preguntar más, si él aceptaba.
