Desde que conocí a Naruto, he descubierto algo que en verdad es algo así como una verdad Universal. Bueno, realmente, desde que me di cuenta de que estaba enamorado de ese chico idiota con sonrisa brillante. Y es que cuando mantienes un secreto oculto del mundo, te costará más y más, decir "eso" en voz alta. Ese pensamiento ha estado bailando en mi cabeza desde hace un tiempo.

A pesar de todos los años que llevo enamorado de él, verdaderamente enamorado, nunca lo he dicho en voz alta. Nunca. Ni siquiera para mí mismo, encerrado en mi habitación, con las luces apagadas. Y sí, al principio era por miedo; tenía verdadero terror de que aquellos sentimientos fueran reales, que me consumiesen por dentro, y acabasen no solo con mi amistad, si no también conmigo mismo. Mas eso fue realmente fugaz, el terror desapareció semanas más tarde, pues era un Uchiha, y un Uchiha no puede asustarse por nada, ¿verdad? Es la regla número uno de mi familia, seguida muy de cerca con "El orgullo Uchiha superará cualquier cosa".

Después me negué a decirlo en voz alta, simplemente por comodidad. Si no pronunciaba esas tres palabras en voz alta, no tenía porqué decírselas a él, sería como mi secreto que solo compartía con mi corazón, latiendo tan fuerte que podía sentirlo en mis propios oídos. Así que, ¿qué tan malo podía ser eso?

Y fue pasando el tiempo. Siempre había una excusa para no decirlo.

El secreto se iba haciendo más y más grande, más y más lioso.

Primero era un "me gusta Naruto", para ser seguido meses más tarde por "Me siento realmente atraído por ese rubio Usuratonkachi", y finalmente un "estoy enamorado de mi mejor amigo".

Y las palabras ya quemaban en mi garganta.

Quería seguir manteniendo ese secreto un tiempo más para mí. Para mi mismo. Para mi propio corazón.

Pero no lo hice.

Con paso pesado, me levanté de la cama, con cuidado, y me puse frente al espejo. Me miré de arriba abajo. Descalzo, con mis píes helados, mis pantalones negros de pijama, mi camiseta blanca de "Simple Plan", y el pelo hecho una auténtica maraña, lo dije.

Lo susurré al viento, que hizo eco por toda la habitación.

Amo a Naruto Uzumaki.

Lo susurré con miedo al principio, temeroso de mi propia sombra.

Porque sí, al parecer el miedo no se había ido realmente, y solo era otro demonio acechando en mi mente.

Amo a Naruto Uzumaki.

Lo susurré a mi corazón, que latía tan rápido que temía que se escapase de mi pecho.

Amo a Naruto Uzumaki.

Lo dije. Por fin lo dije después de años.

Y un peso se fu de mis hombros, haciéndome sentir como una pequeña cría de pájaro que vuela libre por primera vez.

¡Amo a Naruto Uzumaki!

Y esa era otra verdad Universal.


Uh, tengo varias sorpresas para compensarles que no he subido en un tiempo. ¡Pero con el trabajo y los estudios, apenas puedo hacer nada! Espero que les haya gustado este capítulo.

Sasuke está siendo un poquito más valiente y hay que darle algo de crédito, ¿no? (Y síp, Sasuke sería el tipo de persona que llevaría una camiseta de Simple Plan para dormir, porque, ya sabéis, él es un Uchiha, y puede hacer lo que quiera)

Esten pendientes de mi perfil, que pronto habrá otro capítulo de un Fanfic que también gusta muchísimo, y algún que otro One-shot ;)

¡Os quiero! Nos vemos~