Hi, hi! Les traigo el segundo capítulo de este fic. Es un NaruHina, de nuevo cortito (no sé por qué me salen tan cortos!). Como siempre, las críticas constructrivas/felicitaciones/tomatazos/sugerencias son bien recibidas, al igual que los lindos revies ^^ ! En los títulos, "máscara de... o máscara..." las representan a ellas, y el "beso... o beso de..." a ellos; es una palabra, no es que el beso sea necesariamente zorruno, ejemplo.

Y, como toodos sabemos, los personajes de Naruto pertenecen a Kishimoto-sensei.

Espero les guste! : )


Bailes, máscaras y besos

2° Máscara inocente. Beso… ¿zorruno?

Aceptándolo, Hinata nunca fue afín a las fiestas, ni siquiera porque su adinerada familia siempre las organizaba en la prestigiosa residencia Hyugga. Y, de no ser porque Tenten e Ino prácticamente la habían obligado a ir, no estaría ahí, en la fiesta de máscaras con el vestido de su madre y un antifaz hecho por ella misma.

Claramente había visto a Sasuke – si es que no se había equivocado – invitar a bailar a Sakura y luego haberla besado. Y la verdad es que se sentía muy feliz por su amiga, ya que debía ser como el baile de la Cenicienta para ella, donde había besado al príncipe que tanto… ¿le gustaba o quería?

Estaba segura de que nadie más que sus amigos, Kiba y Shino, la había reconocido con aquel vestido y con el cabello recogido en un lindo y original peinado ideado por Temari. Los ojos tan peculiares de los Hyugga no se notaban demasiado bajo el antifaz que incluso podía confundir el color un poco, pero, vamos, el cabello era muy obvio como para que nadie se diese cuenta.

- ¿Qué pasa, por qué estás aquí sola? –

La voz de Kiba la hizo soltar un respingo y girarse para mirarlo. La mayoría tal vez se hubiera esperado que el chico llevara una máscara de perro o algo por el estilo, sin embargo sólo llevaba un antifaz gris con algunas líneas rojas dibujadas.

- Etto… Vine por un p-poco de ponche. – sonrió y se sintió sonrojar un poco, como siempre que alguien le preguntaba algo. – ¿N-No has invitado a nadie a bailar? –

- No hay mucho de donde escoger. – el chico se encogió se hombros mientras daba un sorbo a su bebida. – Temari está con Shikamaru, Ino parece muy interesada en bailar con Sai, y no estoy tan desesperado como para bailar con Tenten. –

Y soltó una carcajada. No es que se llevara mal con la castaña, pero amaban molestarse y lo hacían siempre que se presentaba la oportunidad.

Hinata sonrió. Kiba era su amigo desde que tenía memoria y nunca le había dado la espalda ni la había tachado de rara como algunos otros de la preparatoria; eso se lo agradecería toda la vida y en ese momento pensó en bailar con él.

Pero entonces, pasó él frente a ambos. Naruto lucía un traje de gala como todos los demás y la máscara, que le tapaba hasta la nariz, era naranja y tenía una extraña forma de cara de zorro, añadiéndole unos bigotes con algún otro material.

Y Hinata sintió como su corazón daba un brinco antes de 'detenerse'; incluso se olvido de cómo respirar o si quiera de cómo pensar.

- ¿…ta? ¡Hinata! – la de ojos perlados lo miró confundida, con las mejillas sonrojadas. - ¿Estás bien, Hinata? ¿Qué te pasó? – pero entonces el castaño miró al rubio, que ahora charlaba alegremente con Neji. – Ah, Naruto. –

La chica bajó la mirada y comenzó a jugar con sus dedos, sin saber qué más decir; Kiba siempre adivinaba que tenía o por quién se ponía nerviosa.

Él suspiró.

- ¿Por qué no lo invitas a bailar? –

- ¡P-Porque… n-no! – ella tartamudeó al momento que hacía ademanes con las manos. – N-No puedo llegar así nada más y decirle eso, Kiba. –

- Tsk. ¿Por qué no? Es muy fácil. –

- No es cierto. –

- Que sí. –

- N-No. –

- Hinata. –

- Sí. –

- No. –

- Emm… ¿Hinata? –

- ¡Sí! –

- ¡N-No! –

- ¡Hinata! –

- ¡¿Qué?! – la voz de Kiba sonó mucho más fuerte que la de la chica, quién se tapó la boca con las manos al ver a Naruto frente a ellos.

- ¿Bailas conmigo? – el rubio sonrió entre dientes mientras le extendía la mano; si hay un momento para desmayarte, este es, Hinata. La chica no se movió un solo centímetro y Kiba, rodando los ojos, la empujó contra Naruto, quien la llevó, casi arrastrando, a la pista de baile.

El castaño los miró, mordiéndose el labio. No la había invitado a bailar y ahora ella estaba bailando con el único dueño de sus sentimientos, con el único que ocupaba cada espacio de su mente y de su corazón; y él, él estaba ahí parado como un idiota. ¿Pero por qué Naruto la había invitado a bailar? Sí, eran buenos compañeros y se llevaban no precisamente bien, pero él siempre la saludaba en los pasillos; pero una cosa era que llevaran una buena relación y otra que él, de la noche a la mañana, la hubiese a bailar.

Entonces miró a Neji, quien soltó una pequeña, inexistente, sonrisa de complicidad. Ah, así que había sido el primo de Hinata quien le había dicho al rubio que la sacara a bailar... Suspiró y fue a buscar a cualquier chica para invitarla a bailar.

- La verdad no te había reconocido. – el rubio sonrió. – Te vez muy linda, aunque no te pareces a la Hinata que yo conozco. – ella sonrió, apenada.

De acuerdo, Naruto no era un rey del baile ni tampoco tenía la gracia natural que su teme-amigo tenía, por más que había tratado de enseñarle; Hinata sabía bailar si de bailes clásicos y lentos se trataba, claro que con horas y horas en el salón principal de la casa Hyugga y con una instructora gruñona e histérica cualquiera aprende, aunque sea, a no pisar a la pareja. Y eso Hinata lo había aprendido muy bien.

No era fácil hablar con la chica, considerando que el rubio hablaba hasta por los codos y ella era todo lo contrario y no era capaz de articular una frase sin tartamudear o sonrojarse – cosa que desesperaba al chico –, así que las preguntas fueron tan simples y banales como cuándo era su cumpleaños, si ya sabía qué iba a estudiar, si le gustaba el ramen y de qué tipo…

Iba todo bien hasta que la música cambió por completo – y cuando se dice 'por completo' es realmente por completo –; los chicos comenzaron a gritar y todos se abalanzaron a la pista al ritmo de una canción mucho más movida que las otras.

- Etto… Naruto, yo no sé bailar esto. – argumentó ella.

- Yo tampoco. – y sonrió.

En otra vida, e incluso en otro momento, lugar o minuto, Hinata jamás hubiera podido bailar de aquella manera. Se movían por toda la pista con pasos totalmente improvisados, con él dándole vueltas y ella girando de vez en vez; no lo notó, pero la gente había comenzado a alejarse para dejarlos a ellos solos y, cuando la canción terminó, se encontró en brazos del rubio, con su cabeza casi en el suelo a causa de una vuelta final. La gente comenzó a aplaudir y a soltar chiflidos, y cayó en cuenta de que estaban sólo ellos dos en la pista.

Se sonrojó y colocó sus brazos en el pecho del chico, dándole a entender que estaba casi en el suelo y que deseaba ponerse de pie. Él hizo caso y la ayudó a levantarse, conduciéndola fuera de la pista al tiempo en que comenzaba otra canción movida y los chicos, de nuevo, se abalanzaban para bailar.

- Vaya, espero que Sasuke-teme haya visto eso. Dijo que yo no sabía bailar, ja ¡le pateé el trasero esta vez! – rió para sí mismo, luego la miró. – Nunca pensé que bailar fuera tan genial. –

- H-Hai. – ella sonrió, sonrojada.

- ¿Crees que Sasuke y Sakura vayan a durar? Digo, a él le 'llamaba la atención', pero… nunca imaginé que fuera a besarla. – tenía la mano en la barbilla. - ¡Lo bueno es que ya no me gusta! Si no, sería un gran problema entre el teme y yo. –

- A S-Sakura realmente parece gustarle. – opinó, mirando como aún seguían bailando. – N-No conozco mucho a Sasuke, pero… espero que sea sincero con ella, digo, Sakura es mi amiga y no quisiéramos que sufriera. –

- Y tú, ¿sales con Kiba? –

- ¿Eh? ¡N-No! Kiba y yo sólo somos amigos, pero nada más que eso. – sonrió, haciendo, de nuevo, ademanes con las manos. – No salgo con nadie, a decir verdad, ni tampoco es algo que me interese por el momento. –

Mentía, de acuerdo. Pero no podía ir y decirle: "¡Oh, sí, Naruto! Me has gustado desde que éramos unos niños y me muero por salir contigo." Pues… no, no y no.

- Supongo que no. ¿Has notado que Shikamaru sale con Temari? No entiendo que le vio, es un flojo que no hace más que ver las nubes. – ¿apenas lo notaba? – Neji dice que a esa chica, la de nuevo ingreso, ¡Matsuri!, le gusta Gaara, pero yo no lo creo; una cosa es que siempre lo esté viendo, se sonroje cuando habla con él y que se ponga nerviosa con sólo verlo… pero eso no es una señal clara, ¿o sí? –

- Etto…, pues… yo creo que sí. Digo, son señales b-bastante obvias. –

- ¿Enserio? Bah… nadie nunca me cuenta nada. –

Hinata rió ligeramente, cubriendo su boca con su mano. Y es que era imposible no reírse estando el hiperactivo 'cabeza hueca' presente, porque una cosa era reírse de él – como todos habían hecho cuando eran niños – y otra muy distinta reírse con él. La Hyugga siempre rió con él, aún cuando no la notaba, aún cuando él sólo se concentraba en Sakura, ella sonreía porque él era su razón de sonreír.

A sus casi dieciocho años, los sentimientos no habían cambiado en lo más mínimo, aunque él no la viera como algo más que una buena compañera o, en un caso menos probable, como a una amiga lejana. Ella sí lo amaba, ¿cómo? El corazón no obedece razones ni tampoco actúa de manera cuerda, le gusta el peligro y siempre elige la misión más arriesgada de todas, sea cual sea.

Naruto tenía algo, algo que nadie tenía ni tendría jamás. ¿Y qué si no le correspondía? Ella sólo deseaba estar a su lado, apoyarlo y hacerlo saber que contaba con ella para lo que fuera, aunque él sólo eligiera a la 'amiga'. Le entregaba su corazón y no le pedía nada a cambio, salvo, tal vez, que no la alejara de su lado por tanto como el tiempo se los permitiera así.

- ¿Alguna vez te has enamorado? –

¿Eh? ¿Naruto haciendo una pregunta de amor a Hinata? Definitivamente era una noche de preguntas y confusiones.

- Sólo una vez. –

Los labios le temblaban y sentía las mejillas arder de lo rojas que seguro estarían; el pecho se dañaría, seguro, de lo rápido que palpitaba su corazón. Pero era ahora o nunca, tal vez jamás volvería a tener una oportunidad así y, por rara vez, Hinata deseaba perder el miedo de triunfar y ser alguien, de cumplir un sueño más.

- ¿Y de quién? –

- D-De…–

Si alguna vez la chica deseó matar y a la vez abrazar a alguien, fue ésa. Al parecer, Sai y otro chico de la preparatoria llevaban todo un rato discutiendo hasta que, por fin, llegaron a la parte de los golpes. Reconoció la voz de quien gritaba que pararan como la de Ino, pero no le importó en ese momento; para evitar caerse, el pelinegro se sostuvo de la mesa y empujó a alguien, alguien que resultó ser su rubio.

No fue un beso largo, tal vez ni siquiera fue romántico o placentero, fue cortó, suave, imprevisto; sólo un pequeño roce entre sus labios y los de él, un roce que nadie más notó, un roce que hizo a Hinata la chica más feliz de todo el mundo.

- ¡Sai estúpido! ¡Mira lo que le hiciste a la mesa! – a juzgar por la voz, ése era Karin, participante del comité que decoración del baile. – ¡Serán hombres! –

Los orbes azules del rubio se abrieron más de lo normal y lucieron adorables a través de la máscara de zorro.

- L-Lo lamento. – sonreía de manera torpe.

La chica quiso gritar a los cuatro vientos que ella no lo lamentaba en lo absoluto, pero se limitó a sonreír como no había sonreído en toda la noche.

- ¡No me interesa si él empezó o tú le seguiste! ¡Fuera de mi vista antes de que te cobre hasta que estás respirando mi aire, Sai! – gritaba Karin, mirando la mesa, ahora tirada el suelo, con el mantel todo manchado de ponche. Ponche que, por suerte, no manchó el vestido de la ojiperlada.

Ya nadie prestaba atención a la pelea y bailaban alegremente una canción ni tan tranquila ni tan movida como las anteriores.

- ¿Bailas conmigo? – repitió, sonriendo de manera adorable, a lo que ella colocó su mano encima de la de él y se encaminaron a la pista.

Naruto no era nada perfecto y era precisamente eso en lo que recaía su encanto.

Y si Hinata pudiese, bailaría con él por siempre.

Aunque 'siempre' es mucho tiempo para algunos, para otros nunca es suficiente.


Bueno, como verán no fue un "beso" exactamente, pero pienso que ellos sí necesitan su tiempecito para todo; de nuevo, Kiba no es correspondido . Ojalá les haya gustado y siéntase libres de pedirme alguna pareja (intentaré lo mejor que pueda) y ¿por qué Sai y "el chico" peleaban? Bueno, creo que es algo obvio ¬¬ . Como sea, nee, nos leemos! y arigatoo a todas las que han comentados en mis fics! ^^