Vuelta a Inglaterra


El Potterverso es de Rowling


Este fic participa en el Reto Multifandom #68: "Las estaciones del año" del Foro "Hogwarts a través de los años"


Tabla: Otoño


Prompt: Hojarasca


Después de viajar por el resto del continente americano, Eileen viajó por África. Entró por el cabo de Nueva Esperanza y fue subiendo hasta llegar a Nigeria, país donde vivía, Sudi Olanrewaju, quien le presentaba a pocionistas famosos para que la aceptaran como aprendiz. Allí no solo usaban los ingredientes que provenían de los animales y plantas autóctonas, sino la propia arena, dependiendo de la temperatura y del tipo de arena usada, la poción tenía unas propiedades u otras.

— Vuelve a intentarlo — la animó la anciana.

Eileen movió la mano encima de la poción del caldero concentrando toda la magia en la palma.

En el continente africano no usaban varitas, instrumento mágico que llegó con la colonización por parte de los europeos, quienes prohibieron usar magia con el cuerpo humano, siendo mutilados como castigo en caso de ser descubiertos. Esto lo hacían para evitar posibles revueltas de esclavos magos africanos, aunque a ojos del resto del mundo decían que hacer magia con el cuerpo humano y no con la varita era de salvajes. La única magia que usaban los europeos sin varita era la magia no verbal, para los combates, pero no para uso cotidiano.

— No me sale — se frustró la chica, estaba agotada y sentía sudores fríos.

— Vuelve a intentarlo. — insistió la anciana.

Eileen no lo consiguió ese día.

Ni los siguientes meses.

Hasta que un día el líquido de la poción se movió como si la estuviera removiendo con la varita.

— ¡Lo conseguí! — exclamó feliz.

— Ya lo tienes, niña. Todo es cuestión de concentrar la magia en un punto del cuerpo y tener la imagen mental de la acción que quieres hacer. No dejes de practicarlo.

Eileen sonrió.

No sabía lo útil que le iba a ser en un futuro saber hacer magia sin varita.

….

Ese mismo año, Irma recibió una carta del Profesor Dumbledore informándole que el anterior bibliotecario de Hogwarts se había retirado y le ofreció el nuevo puesto. Recordando su sueño de trabajar entre libros, la chica presentó su renuncia a su superior y aceptó la propuesta del nuevo director.

….

Hui Ying Li formaba parte de una comunidad de pocionistas y le enseñó a crear los brebajes tradicionales de su país. En China se usaban más los ingredientes de plantas y criaturas fantásticas que animales comunes. Así que Eileen debía estudiar los componentes mágicos de esos animales para encontrar su sustituto en un animal común o planta de su país, si quería seguir su seño de hacer las pociones aptas para todo el mundo.

Cuando preparaba su viaje para Oceanía, Venus enfermó. Hui Ying y ella le preparaban un remedio sentadas en la hojarasca del jardín de los Li.

— Sigue con tu viaje, yo la cuidaré. — le propuso Hui Ying.

— Venus es un cuervo mágico. Sabe dónde estoy y me encontrará. — los cuervos criados por los Prince siempre regresaban a casa.

….

Poppy adoraba curar a la gente, pero quería seguir un camino diferente al de su madre y hermana, que trabajaban en un hospital.

Su amiga Irma, llevaba varios años trabajando en Hogwarts y le informó que la sanadora estaba pensando en retirarse; podía mandarle una solicitud a Dumbledore para el empleo.

Así lo hizo. El hombre conocía su fascinación por la magia sanadora y no dudó en concederle una entrevista.

Días después, le notificó que el empleo era suyo.

….

Eileen llegó a Londres, después de pasar por Oceanía y todos los países de Europa. Diez años fuera de su país. Había extrañado mucho a Irma, Poppy y a Alphard. Sobre todo, a Alphard. Fuera de Inglaterra, se había dado cuenta de lo enamorada que estaba de él. Le gustaba su pasotismo para disfrazar lo mucho que le importaban los suyos. Porqué, aunque él no quisiera reconocerlo, tenía un gran corazón. Fingió un compromiso con ella, y eso que siempre dijo que jamás se casaría, para que pudiera cumplir su sueño de ser pocionista. Y trajo al hermano de Irma a Estados Unidos para que pudiera verla jugar.

En sus cartas le dijo que vivía en un departamento muggle de un edificio de lujo. Allí se dirigió.

Llamó a la puerta y él le abrió. Se sonrieron y abrazaron.

— ¡Eileen! ¡Qué alegría volver a verte después de casi diez años!

— ¡Alphard! ¡Qué haces en un barrio muggle?! ¡Te van a repudiar un día de estos!

— ¡Me la suda!

La llevó al salón y le sirvió una bebida sin alcohol, sabía que a ella no le gustaba, él se sirvió vino.

— Alphard, he venido a hablar de nuestro compromiso. Hicimos un compromiso falso para que mis padres me dejaran estudiar en Nueva Orleans. Y ahora que lo he conseguido, ¿qué quieres hacer? Sé que siempre dijiste que jamás querrías casarte… Pero… Me he enamorado de ti. — le susurró.

Alphard se la quedó mirando. Él también la amaba, pero no deseaba casarse ni tener hijos. Y lo que más deseaba su amiga en el mundo era ser madre, aparte de ser pocionista.

— Yo también Eileen. Y por eso no puedo hacerte esto. Yo no deseo formar una familia. Solo malcriar a mis tres sobrinas. Y ahora, otro en camino, de mi hermana Walburga. Su primer embarazo que supera los tres meses.

Eileen sonrió.

— Si seguimos juntos, uno de los dos será infeliz… — musitó Alphard.

— Tenemos estilos de vida muy diferentes… — susurró ella. — Dame unos días para decirles a mis padres que hemos roto el compromiso.

Alphard asintió.

— Pero no estés triste, mujer. ¿Quieres que demos una vuelta en mi coche?

— ¿Un coche? ¿Tienes un coche muggle? — preguntó atónita.

Alphard asintió.

La llevó al garaje del edificio y había un coche negro de lujo y se sentó al asiento del conductor. Eileen hizo lo mismo en el del copiloto.

— Está encantado para que los muggles no lo puedan ver.

— ¿Por qué no deberían verlo?

Cuando salieron del garaje lo entendió. Era un coche volador.

— ¡Alphard Black! — le regañó.

Él estalló en sonoras carcajadas.

Un rato después, le preguntó:

— ¿Quieres llevarlo tú?

Eileen asintió.

Esa noche aprendió a conducir.


999 palabras

Sabías que eso tenía que pasar.

El amor de Eileen y Alphard era correspondido, pero no tenían estilos de vida compatibles. Un amor trágico. Una lástima.

Contadme vuestras opiniones.

Hasta la próxima