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Capítulo 2 - Miradas y reproches
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A pesar de haber creído calmar mis emociones y pensamientos ayer, creo que se me amontonaron todos ellos anoche en un confuso sueño que no me dejó dormir hasta la madrugada. La pobre Tikki se vio obligada a usar un vaso de agua para poder despertarme a tiempo para llegar a la hora a la escuela. No debía permitirme más retrasos si no quería que mis padres se molestasen y me castigaran en casa, como la vez que quise ver actuar a Nino en los estudios de televisión y atacó por sorpresa Jackady.
Tras tomar una magdalena para desayunar y despedirme de mis padres, salí lo más rápido posible hacia la escuela y llegué justo cuando el timbre comenzaba a sonar, dando el primer aviso de entrada al centro.
Por los pelos... Parece que al final llegué con tiempo de sobra esta.
-Puff… Pensaba que esta vez no lo contaba.
-Te olvidaste de poner la alarma anoche antes de irte a dormir, Marinette.- Me recrimina Tikki desde mi cartera.
-Creí haberla puesto Tikki, pero supongo que ayer estaba demasiado ensimismada en mis cosas como para darme cuenta de lo que hacía o no…
-Y que lo digas…- Me contesta asomándose levemente. - Me preocupó que estuvieras tan pensativa. No es propio de ti, y no sabía qué hacer o decirte para recobrar tu ánimo… Siento haberme quedado dormida. - Me dice con pesar.
Tomo mi bolso con las dos manos mientras subo las escaleras de la escuela y lo acerco a mi cara para poder tener a Tikki más cerca y que me oiga sin que los demás se den cuenta.
-No te preocupes, fueron demasiadas emociones en un día tanto para ti como para mí. Es normal que estuvieses cansada después de que usara mi transformación tantas veces. Y te equivocas si crees que no me ayudas, simplemente con que estés conmigo ya me das toda la ayuda que necesito. A fin de cuentas, - le digo acariciándole la mejilla y haciéndole unas leves cosquillas- eres más que mi kwami, eres mi amiga y mi amuleto de la suerte.
- Jajajaja… Oh, Marinette, yo siempre estaré para ti. –Me sonríe tiernamente.- Si pudiera salir ahora del bolso te daría un abrazo, pero debes darte prisa o si no, sí que llegarás tarde a clase.
-Te tomo la palabra. - Respondo soltando de nuevo mi bolso y terminando de subir las escaleras hasta la segunda planta del centro. - Por cierto Tikki, hay algo que me gustaría preguntarte luego.
-Esta…
-¡Marinette!
El grito de Alya, desde el fondo del pasillo mientras se acerca a mí, me asusta sorprendida, e intento ocultar bien a Tikki en mi bolso.
-Alya, ¿qué pasa? ¿Por qué esos gritos tan temprano?
-¿Cómo que por qué? No sabes lo que te has perdido. – Manifiesta impaciente mientras me toma del brazo y avanzamos juntas hacia nuestro salón de clases para sentarnos. - Primero y más importante, ¿leíste mi blog anoche?
Ups…
- La…la verdad es que me quedé hasta tarde haciendo la tarea de matemáticas y después caí rendida a la cama, así que…no, no pude verlo, ¿por qué?
-¿Te acuerdas de la entrevista que le hice a Lila Rossi, la alumna nueva?
Esto no me daba buena espina…
No era bueno que ya empezara con el tema de Lila y Volphina desde primera hora… ¿Verdad?
-¿La que te habló sobre Ladybug y te contó eran mejores amigas?- Planteo intentando lucir lo más inocente posible.
-Exacto. Pues bien, ayer fue akumatizada tras las clases. Se hizo pasar por una falsa superheroína para engañarnos a todos. Pero Ladybug la desenmascaró y acabó purificando el akuma junto con Chat Noir más tarde. Todo terminó bien al parecer, pero hoy en la mañana ha llegado Lila hablando barbaridades sobre Ladybug y todo el mundo se le ha hechado encima. No hacía más que decir que ella es una completa farsa como heroína.
-¿Enserio?
Sabía que Lila no iba a apreciar mucho a Ladybug después de lo de Adrien, pero no esperaba que fuese a criticarme delante de todos.
-Sí. Todo el mundo la ha mirado con cara rara desde entonces. Nadie cree en lo que dice y yo, después de todo lo que está diciendo, tampoco. Así que decidí quitar de mi blog el video de su entrevista.- Aclara enseñándome desde su móvil la página principal de su web.- No sabes lo mal que me ha siento. Tuve que pedir disculpas a mis seguidores por haber publicado toda esa "falsa información" sin haberla contrastado antes. - Sentencia la periodista más que molesta. - Pero eso no es todo, amiga…
¿Era cosa mía, o lo último había sonado con cierto tinte de socarronería?
-¿Algo… algo más ha sucedido?
- Es lo que te quería contar al principio. Cuando ha llegado Adrien más temprano, Lila se le acercó mientras charlaba con Nino, y viendo la cercanía con la que trataba a nuestro rubio amigo ayer, pensé que pretendía crear un mayor acercamiento aprovechando que Chloe hoy no ha venido a clases. Pero para cuando me acerqué a saludar a Nino, me extrañó al verla disculparse con Adrien.
-¿Disculparse?
-Nino me contó que Adrien se vio ayer implicado con el akuma. Al parecer, estuvo enfrente de Lila y Ladybug cuando esta le recriminó por difundir mentiras sobre ella. Esa discusión fue lo que ocasionó el akuma y es por él por quien he logrado enterarme de todo lo que sucedió ayer. Lila quería pedirle perdón a Adrien por haberle metido sin querer en aquel conflicto cuando ella no había hecho realmente nada malo. Supongo que para parecer la buena, dar pena y ganarse puntos con él.
-¡¿Qué?!
Vale…
Puedo entender la situación de Lila y que me odie como Ladybug… Me alegra muchísimo que no la haya tomado con Adrien por todo lo sucedido, pero...
¡Dios, ¿cómo podía tener tanta cara?!
No dejaré que se acerque a Adrien con falsas apariencias, y más después de todas las mentiras que quiso hacerle creer ayer. Si Lila va a usar trucos sucios como Chloe para ganarse el favor de Adrien, no se lo iba a permitir tampoco… Marinette Dupain-Cheng no se va a callar.
-No puede ser, Alya. Esto que va a ser, ¿otra "Chloe" acosando a Adrien?- Reclamé molesta en susurro. - ¿Por qué no le dejan en paz?
-Don't worry girl. Tus problemas ya los ha solucionado el propio Adrien. -Dijo de nuevo con una sonrisa picantona
-¿Qué?
-Adrien no es tonto, y después de lo que vio ayer, no iba a creer así porque sí en Lila. Además, antes de que ella fuera a saludarlo, Nino ya le había contado todas las barbaridades que andaba contando de Ladybug por la escuela, más que rencorosa. Para cuando ella quiso hacerse la víctima, ya tenía todas las de perder. Con reservas, solo aceptó sus disculpas e intentó librarse de sus atenciones con Nino. Tu chico, pese a todo, es todo un buen caballero, ¿no crees?
-¡Alya! – Exclamo sonrojada y más fuerte de lo normal, sin darme cuenta de que ya estamos en mitad del aula. Los que ya están dentro me mirarán con sorpresa ante mi actitud, y más que abochornada, aparento normalidad y miro a Alya molesta mientras intenta contener su risa.
-Vamos, no me pongas morros. – Me reclama.- Después de todo, no soy yo la que tiene fotos del chico que me gusta pegadas por todas las paredes de mi habita…
-¡Déjalo ya! – Exclamo llena de vergüenza intentando taparle la boca para que nadie la oyera aun en susurros.
Recordatorio mental: quitar de mi cuarto todos esos recortes y fotos de revista a la voz de ya.
- Por favor, aquí en clase no. No sé lo que haría si Adrien lo...
-Buenos días chicas.
Y casi grito del susto ante el saludo de quién menos quería que me escuchara en ese momento. Dios, que no haya escuchado nada, por favor, por favor, por favor…
-Buenos días Alya, buenos días Marinette. –Saluda Nino con normalidad mientras ingresa al aula junto con el rubio.
Cuando la mirada de Adrien, de pie frente a mí, se cruzó con la mía sentí que todo se volvía más ligero a mí alrededor. Mientras yo permanecía sentada y el junto a su asiento, nuestro entorno parecía desaparecer… como si un mundo lleno de matices abstractos y vacío nos absorbiese... un mundo alterno en que solo estábamos él y yo, esmeralda contra celeste.
Mi piel se estremece, la garganta me arde y siento como mis mejillas se encienden. Un nudo se forma en mi estómago mientras aprieto mis puños contra las piernas al no dejar de sentir su penetrante mirada contemplándome.
No estoy segura, porque no soy capaz de razonar muy bien en esos instantes. Pero creo que, por primera vez desde que lo conocí, me sonríe con algo más que simple cordialidad. No es como otras sonrisas de siempre...
¿Por qué tengo la sensación de que parece que mi presencia le perturba? ¿Adrien tímido o avergonzado por mí? No, debía de tratarse de otra cosa. Pero, ¿a qué se debía esa mirada tan fija?
Me siento pequeña a su lado a pesar de hallarnos a la misma altura. Es sobrecogedor y cálido el sentimiento que me abruma, pero… ¿es cosa mía, o Adrien está…sonrojado?
-¿Dude? ¿Mari?
La burbuja explota cuando Nino nos devuelve a la realidad y me percato de la situación en la que estamos, mirándonos fijamente por un buen rato en silencio sin hacer caso de nuestros amigos al lado.
-Oh, eh… perdón, buenos días Nino.- Logro decir todavía sonrojada y volteando hacia éste para saludarlo, disimulando mi nerviosismo. Hago lo mismo para con Adrien, pero cierro los ojos inconscientemente mientras intento sonreír. Quizás solo así logre no perderme de nuevo en sus ojos y disimular cuanto me perturba su presencia.
-Bue… buenos días Adrien…
- Bue… buenas… - Me contesta de vuelta mientras agacha la cabeza y se rasca la nuca con nerviosismo, movimiento que no pasa desapercibido para mí cuando le enfrento de nuevo; ni tampoco a nuestros dos amigos morochos quienes sonríen con tanta picardía que me hace querer esconder mi cara dentro de la mochila.
¿Qué rayos estaba pasando?
El timbre suena por segunda vez y todos se colocan en sus asientos para comenzar la clase con la llegada de Miss Bustier. Ya más calmada, intento centrarme en la clase para evitar sumirme en mis pensamientos una vez más.
Las horas pasan muy rápido para mi alegría y no tengo que volver a enfrentar de nuevo la mirada penetrante de Adrien, cuyo recuerdo aún provoca secuelas en mí. Pero sí que me llevé otra sorpresa relacionada con él cuando llegó la hora del almuerzo. Alya terminó por relatarme lo sucedido entre Lila y Adrien en la mañana, y nunca me esperé lo que mis ojos vieron en la grabación que llegó a hacer durante su conversación sobre Ladybug.
- Ladybug y Chat Noir dan todo de sí por el bien de París incluso arriesgando sus vidas. Procuran lo mejor para la ciudad, lo mejor para nosotros; y no es justo que tú los rechaces y perjures de esa manera cuando lo único que han hecho ha sido a ayudarte a librarte de un akuma. Puede que estés molesta con Ladybug por la forma tan cortante con la que te trato delante mía, pero estaba justificada. A mí tampoco me agradaría que dijeran mentiras sobre mí y se aprovecharán de ello en su beneficio. Acepto que estés enfadada, eso no lo puedo cambiar, ni yo ni nadie. Pero, ¿no crees que todos nos merecemos una segunda oportunidad, como la que te dio Ladybug, tras liberarte del akuma? ¿No podrías darle tú también a ella una segunda oportunidad perdonándola?-Le respondía Adrien a Lila a través del video que me enseñaba Alya en su celular.
Lila, molesta por como Adrien defendía mi identidad heroica y al no poder rebatirle nada, sorpresivamente, rechazó querer su amistad después de lo él expuso.
-Jamás me llevaré bien con alguien que defienda a Ladybug y su sentido de la justicia. -Sentenció la italiana para alejarse después.
Me alegró saber que Adrien no se había molestado con Ladybug por lo de Lila y que me entendía. Sentir su confianza ciega en mí y en Chat, como defensores de París, y que me defendiera de esa manera, me infló el pecho de un gusto insuperable. No pude reprimir la sonrisa boba en mi rostro hasta el final del día por ello.
¿Me admiraría como Ladybug? Quizás no le era tan indiferente después de todo… o al mes no mi identidad heroica. No sabía si eso era algo bueno o malo para mí como Marinette.
En fin, pese a esa satisfacción, algo no me terminó por encajar durante el día. Fue inevitable no notar, durante el rato en el comedor, que Adrien parecía algo pensativo y serio. Solo esperaba que no hubiera tenido problemas en casa por la falta del Grimorio, el libro que ahora estaba siendo traducido y estudiado por el maestro Fu.
Por otro lado, permanecí ojo avizor durante las demás clases y analicé detenidamente el comportamiento de Lila con el resto de compañeros. Aunque no dejaba de alardear méritos y hechos falsos de su vida que fascinaban a algunos no tan conocedores de su odio hacia Ladybug, nada parecía andar mal. Ojalá una futura falta de amistades no ocasionara una nueva akumatización.
Por mucho que me lo niegue, me sentiría culpable. Porque por muy mala que sea una persona, nadie se merece sufrir, ni estar solo.
Al acabar las clases, recogí mis cosas y salí junto con Alya mientras platicábamos sobre lo que haríamos este fin de semana. Deseaba un fin de semana tranquilo por una vez, y así disfrutar el rato con mi mejor amiga sin tener que inventar excusas para escaparme e ir a capturar un akuma por sorpresa.
Me pregunto si Chat tendrá una vida tan problemática como la mía. En cierta medida, tengo ganas de que sea de noche para patrullar y encontrarme con él. No sé aún si le contaré o no todo lo que me reveló Fu ayer, pero lo que sí tengo claro es que tengo que darle las gracias por salvarme el pellejo durante el ataque de que Volphina. No hubiera sido capaz de neutralizarla sin él.
Y creo que se me acaba de ocurrir la mejor idea del siglo para para mimar a ese gatito de camino a la panadería.
Hola a todos y a todas mis queridas mariquitas y gatitos negros!
Aquí su amiga y escritora Lady Aqua actualizando viejos capítulos que tanto adoráis. Espero que los pequeños cambios y modificaciones que van surgiendo a lo largo de los capítulos sean de vuestro agrado. Después de tanto tiempo de espera pensé que algunos párrafos necesitaban de una nueva capa de pintura como la carrocería de un coche, y espero que reluzcan ante vuestros ojos.
¿Os gusta como marcha todo?
¿Qué pensáis que sucederá más adelante en la historia? ¿Tramará Lila alguna de las suyas? ¿A qué venía esa actitud por parte de Adrien? ¿Podrá Marinette superar las adversidades que se avecinan?
Nos leemos pronto.
Saluditos,
Ladyaqua198
