Capítulo 8 – Conversaciones tensas y reveladoras

Intenté despejarme durante el domingo como me aconsejó Tikki, pero fue una misión infructuosa. No paraba de darle vueltas al tema conversado con Tikki y sumado a eso, en mi salida de la mañana, Alya noto que estaba muy sumida en las nubes, además de que por los pelos había estado a punto de cruzar la calle por un paso de cebra con el semáforo en verde para los vehículos si no fuera por el agarrón de última hora de Alya. Ella sabía que me preocupaba algo, pero por otra parte me alegraba internamente que no insistiera en querer saberlo, pues, resultaría difícil explicarle a mi mejor amiga no solo el hecho de ser Ladybug, sino todas mis confusiones con respecto a cierto gato negro.

Por otro lado, estuvimos hablando de cosas como los preparativos para el festival de la semana que viene. Nino ya había creado una base para la música de varias canciones y Alya y Rose quedarían en la tarde para escuchar las maquetas del moreno y crear las letras de las canciones. Según mi amiga, con sorna, burla y picardía, para el lunes o el martes como muy tarde ya estaría ensayando las canciones junto con Adrien al piano. Era con esos comentarios cuando volvía a ser la Marinette de siempre... con sus torpezas y sonrojos solo con escuchar el nombre del ojiverde.

Hasta que no conversé con Alya sobre el tema, no me di cuenta en verdad del papel que iba a hacer. Por un lado me moría de la vergüenza por tener que cantar frente a toda nuestra escuela; de los nervios por meter la pata y defraudar a toda mi clase después de todos sus esfuerzos por hacer que todo saliera bien; de la emoción por estar junto a Adrien y poder escucharlo tocar por primera vez el piano…

¡Cuál sería mi sorpresa al llegar a la escuela el lunes! Al final del domingo por la tarde, Alya me mandó por correo la letra de las canciones y la música en un archivo aparte. Sencillamente era impresionante. Definitivamente sorprenderíamos a más de uno en el festival, no había que tener duda del talento de mis compañeros. Yo por mi parte, terminé de diseñar las ropas que llevaríamos cada uno y les pasé por correo las imágenes a Juleka, Iván y Mylène, quienes se encargarían de conseguir el vestuario a partir de las ideas que podía sugerir. Como Max se encargaba de organizar todas las tareas, fui a consultarle o más bien a pedirle que me dejará ayudarles con las ropas o al menos confeccionar lo mío, pues creía que el cantar era una tarea demasiado sencilla comparado con el trabajo que estaban haciendo todos. Acepto mi petición, cosa que me alegro, pero con la advertencia de sólo si tenía tiempo libre y que no me exigiera demasiado pues a fin de cuentas gran parte del recital también iba a depender de mí. De esta manera también se acordó que podría cantar algo con Juleka y Mylène, a pesar de que aún a Lila no le convencía la idea.

Durante lo que quedó del domingo hasta que me acosté me quedé contemplando la letra de las canciones y escuchando la música. Había un amplio repertorio; tanto música lenta como rock, pop o soul. En ocasiones recordaba a Lady Nigthmare, pues su música también era tan dulce que parecía penetrarte el alma, pero esta música, a diferencia de crearte pesadillas, parecía transportarte a las nubes, al mismo cielo. Decidida a que después del recital tenía que pedirle una maqueta parecida a Nino para escucharla en mi tiempo libre mientras diseñaba, me fui a dormir aquel día, aún con la imagen de dos rubios en mis sueños, tal y como en la noche anterior.

Al día siguiente, lunes, todos estabas muy emocionados con los preparativos. Con motivo del festival escolar, las clases se suspendían esa semana para que pudiéramos tener más tiempo para preparar los preparativos. Nathaniel había llegado con un gran plano con el dibujo que quería colocar de fondo en el escenario de nuestra actuación. Un hermoso árbol de cerezo y las flores con los pétalos cayendo adornaba la gigante lámina. Todos decidimos a colaborar en todo lo que se podía. Max, Kim, Rose, Alya y Nino fueron con la maestra al director para explicarle nuestra propuesta para el festival y organizar los preparativos o materiales necesarios que íbamos a utilizar. El resto nos dedicamos a ayudar en la mañana con el decorado a Nathaniel con sus consejos en cuento al tema de pintura. Yo estuve a punto como siempre de estropearlo todo cuando iba caminando por la clase con un bote de pintura roja y me tropecé. Nathaniel que se estaba incorporando en ese momento, pues al ser el lienzo tan grande lo estábamos dibujando a ras del suelo me atrapó antes de caer y derramar el bote sobre el lienzo. Con torpeza me incorporé y me disculpé mil y una veces por estar a punto de estropearlo todo frente a un Nathaniel rojo, supongo por lo sorpresivo de mi caída. Luego más tarde me daría cuenta por Alya que había sido culpa de Chloe quién me había puesto una zancadilla. Tanto ella como Sabrina estuvieron ausentes la mayoría del tiempo. Sabrina era la única que colaboraba un poco más, mientras que Chloe se la pasaba todo el tiempo pegada como una lapa a Adrien, elogiándolo cuando se salió de la clase con Alix y Lila para ir a practicar con Nino en la sala de música. Mi impotencia era tanta que hasta por un momento pensé que era contagiosa, pues sentía en ciertos momentos mi bolso agitarse como si fuera a ir tras la rubia a arrancarle los pelos, pero yo retenía a Tikki, quién estaba dentro de éste, aun cuando me encantaba la idea de arrancarle los pelos a la hija de papi. Aparte del decorado del escenario, ayude también con los diseños a Iván, quién se encargaría de comprar las telas y al quién di algunos consejos de buenas tiendas para conseguir el material, y a Juleka y Mylène, quién se encargarían de confeccionar las ropas.

Me divertí mucho con ellas, pero mi día se vio interrumpido cuando Lila apareció de nuevo en la clase avisándome de que fuera con ella a una clase a parte, vacía. Me dijo que ya había practicado un poco con los otros y acordado como iban a interpretar las piezas o canciones, por lo que ya solo quedaba mi parte: practicar las canciones.

-Todos nos hemos puesto de acuerdo en algo. Es normal que estés nerviosa porque es la primera vez que cantas…pero tienes que ir soltándote un poco y desenvolverte. Es por eso que nos organizaremos por turnos. Habrá ocasiones en las que practiquemos las canciones en grupo y otras en las que tendrás que practicar solo con uno de nosotros tres: con Alix, con Adrien- Dijo haciendo una mueca rara o de desagrado- o conmigo. Alix tiene la agenda muy apretada esta semana porque además del festival, tiene este fin de semana una competición con patines o no sé qué- Mencionó gesticulando con la mano y no dándole mucha importancia. "Tengo que recordar desearle suerte entonces a Alix y agradecerle de nuevo por querer ayudarnos con todo esto", me dije mentalmente.- Así que, el tono de voz o por así decirlo, la parte más teórica, normalmente lo practicarás conmigo hasta que te sientas más cómoda y la parte práctica con Agreste.

No quise preguntar por qué lo llamaba ahora por su apellido. "Creo que el odio que ha empezado a sentir Lila por él no iba a desaparecer tan rápido como yo me imaginaba. Solo espero que cuando practiquemos en grupo no haya problemas entre los dos" Pensé con una gotita en la cabeza.

-Por mí bien. He ayudado un poco a los chicos con el tema de vestuario y decoración y todo marcha bien.

- No te excedas mucho. Nunca me ha gustado llevar la razón a los demás, pero tu amiga el otro día tenía razón. No siempre puedes llevarlo todo tu adelante. Deja también un poco de responsabilidad a los demás. Somos un grupo, ¿no?- Concluyo con las manos al frente y extendidas hacia mí mientras encogía los hombros.

Ver esta actitud en Lila, tan opuesta a la que conocí cuando era Volphina, me deja ahora en más de una ocasión anonadada, pero en el fondo me alegra que se esté empezando a abrir con los demás. Puede que tuviera razón. Me sentía bien por el hecho de poder ayudar a alguien emocionalmente, ya no como Ladybug tras el ataque de un akuma, sino también como Marinette. Iba a esforzarme por hacer que Lila se sintiera mejor y adaptada en la clase.

-Sí, tienes razón- Sonreí- Gracias por apoyarme Lila. Como ya te dije no soy una experta cantando y nunca lo he hecho frente a un público…pero prometo que daré lo mejor de mí y me esforzaré. Estoy en tus manos; enséñame- Dije animada ante la idea de aprender, aunque a la vez temerosa de meter la pata.

-Bien. Pues entonces pongámonos a la obra. No va a ser fácil enseñarte algo de solfeo en menos de una semana.

-¿Qué?

Mi cabeza iba a estallar la primera hora que estuve con Lila en el aula. Intentó darme algunas lecciones de solfeo; lo básico para saber cómo cantar correctamente, pero la parte teórica no era lo mío Después de tener cierto orientación según ella, nos tomamos un descanso y fuimos a almorzar con el resto en nuestra clase. Todos parecían contentos e ilusionados con todos los preparativos que estábamos haciendo. No sabía cómo, pero ya se había corrido la voz por el resto de clases de que nuestro grupo se encargaría de hacer un recital, aunque el qué haríamos era un misterio para todos excepto para nosotros. Desde luego, no podía negar la habilidad de Chloe o Sabrina para correr la voz de un rumor por toda la escuela.

Alya y yo salimos del aula para almorzar en uno de los bancos del patio interior del recinto y nos contamos todo lo que había hecho cada uno por su parte.

-Al director le encantó la idea Marinette. Dijo que sin duda era la más original y la manera en la que nos vamos a organizar es muy buena porque así requiere de toda la colaboración del grupo. Nos ha estado pidiendo información sobre organización de escenarios y demás y creo que de eso ya se iba a encargar Max. Y en cuanto a la música que ha creado Nino…

-Calma, calma Alya. Respira que no paras de hablar –Dije con un tono de broma.

-Es que me entusiasma la idea. Claro que sabes que me hubiera gustado hacer algo dedicado a Ladybug, aunque ya lo tuvieses planeado alguno de los otros grupos…pero esta idea has sido genial. Y por supuesto me va a dar la oportunidad de grabarte en video cantando nena- Dijo la periodista.

-Exageras Alya. No es como si cantará bien. De hecho tengo miedo de estropearlo todo con el esfuerzo que están poniendo todos en llevar para adelante el recital.

-De eso nada. Si hablamos de esfuerzos tú eres Ladybug.

-¡¿QUÉ?!-Dije en shock.

-Era broma, era broma mujer; no hace falta que te pongas así. Ni que fueras Ladybug, o ¿sí? – Dijo en tono misterioso, con una mano en la barbilla y acercándose con mirada inquisitoria a mi rostro.

-Jajajaj, claro que no Alya, ¿cómo piensas eso? Jajaja ¿yo? ¿Ladybug? Al primer intento de saltar por un tejado me caería con mi torpeza extrema jajajaj- Dije nerviosa y poniendo una excusa para disimular todo. Sentía mi bolso moverse levemente. Tikki debe de estar igual que yo ante la repentina pregunta de Alya. Tierra trágame por Dios. Que no lo sepa. Que no lo sepa. Que no lo sepa. Que no lo sepaaaa…Me decía en mi fuero interno y suplicando.

- En eso tienes razón. Pero volviendo al tema, no sé por qué te infravaloras tanto. Eres muy buena en lo que haces cuando te lo propones. Cuando hemos ido algunas veces al Karaoke o nos hemos puesto a cantar en tu habitación con cualquier canción que nos gustase en la radio cantabas muy bien. Había veces en las que mes sorprendías y me quedaba con las ganas de grabarte pero nunca me dejabas.

-Alya…

-Es por eso que digo que esta será una oportunidad perfecta para grabarte. Quién sabe, lo mismo dejo de hacer entradas en un futuro en mi Ladyblog y soy la reportera de la modista y cantante más importante de Paris- Sentenció guiñándome un ojo.

-¡Alya!- dije con los colores subidos- No seré la modista más buena de Paris, ni mucho menos cantante- Dije empezando a comer con un croissant que me guardó mi madre hoy en la mañana.

-Lo que tú digas – Dijo dándome la razón como a los tontos, cosa que hizo que me girara un poco hacia ella levantando una ceja mientras comía.- No me mires así. Eres muy buena pero tu timidez siempre gana sobre ti a no ser que la situación lo requiera como cuando tomas tu papel de delegada. De hecho, si no fueras tan tímida me atrevería a decir que ya hace tiempo que te le habrías confesado a cierto chico rubio y de ojos verdes.- Dijo en tono guasón y moviendo el dedo índice hacía mí, recriminándome- ¿A qué estas esperando?

Si antes pensaba que estaba roja, ahora era un tomate maduro. Empecé a toser el croissant que aún tenía en mi garganta de la sorpresa. Mientras Alya se apuró a golpearme levemente la espalda y yo me golpeaba el pecho con un puño. Me aparté un poco de ella para dar un gran trago de mi botella de zumo y me quedé mucho mejor. Pufff, pensaba que me moría; no podía respirar…

-¡ALYA CESAIRE! ¿Quiéres que me muera o qué? ¿ A qué ha venido eso?¿No estábamos hablando del recital?

-Estábamos hablando de TU timidez ante todo y yo, especifico, en el recital y en cantar. Y no sé cómo te las vas a apañar para cantar sobre un escenario y con él tocándote al piano, ¿has pensado en eso? – Dijo ahora en tono preocupado.

-No me lo recuerdes- Dije bajando mi mirada hacia la botella en mis manos sobre mi regazo- Solo de pensarlo de pongo a temblar de los nervios. Creo que en el fondo ese es otro de mis miedos a cantar. No solo por fallaros a todos, sino a quedar en ridículo frente a él…

-Oh Mari, tu nunca nos defraudarías. ¿Te sirve de consuelo si te digo que todos estamos igual que tú?-Dijo captando mi atención, pues eso último me sorprendió. Cuando estuve a punto de preguntarle, continuó hablando apoyando una mano en mi hombro y mirándome de frente- Todos estamos dando nuestro mejor esfuerzo porque tú nos motivaste desde el minuto uno y a todos nos pareció una buena idea. El hecho de pudieses convencer a Lila y la pudieras integrar de alguna u otra forma para ayudar nos sorprendió a todos. Eres más buena de lo que crees o de lo que deberías, Marinette- Dijo alborotándome un poco el pelo, mientras yo reía.

-Para Alya, que me vas a despeinar- Dije entre risas y apartando su mano de mi cabeza. Sujetando aún su mano y mirándonos de frente, nos abrazamos- Gracias Alya.

-No tienes que agradecerme por decirte la verdad. Para esto están las amigas ¿no? Además, no está mal que te recuerden lo buena que eres. Últimamente te he visto muy rara y pensativa. Más de lo usual. Pero me alegra que con toda esta actividad puedas despejarte y puedas recuperar el ánimo.- Se hizo el silencio por un breve momento- ¿Sabes que puedes contarme cualquier cosa si lo necesitas verdad?

Chat…El pensamiento fue involuntario y por un momento me volvía a torturar mentalmente con todo el tema del fin de semana anterior. Es cierto lo que dice Alya; todo el tema de la actividad me ha despejado de mi vida heroica en cierta medida y he vuelto a ser la misma por unas horas. Pero debía seguir así. No era el momento de pensar en mis problemas. No quería preocupar a nadie más. Ya era suficiente con que Tikki y Alya lo hubieran notado durante este fin de semana. Tenía que volver a ser la misma. Por mí y sobre todo por ellas. Ya tendría tiempo para preocuparme por cierto gato tonto al llegar a casa.

-Claro- Dije con la mayor sonrisa que pude- No te preocupes. Solo es que estaba demasiado preocupada por el akuma que atacó este fin de semana, pero Ladybug y Chat Noir siempre van a estar ahí cuando los necesitemos.

-Tienes razón chica. Tenemos a los mejores héroes. No hay por qué preocuparse.

Es entonces cuando empieza a sonar la sirena del descanso, el aviso de que debíamos volver a nuestras labores. Alya se despidió de mí y me deseó suerte con la clase de solfeo, con cierta sorna y entre risas, sabiendo mi frustración por "estas clases prácticas". Al dirigirme al aula de música, que era dónde me esperaría Lila, me encontré con una inesperada sorpresa.

-¡Claro que soy imprescindible! Por mi puedes irte a tus clases de modelaje, no eres necesario aquí Agreste.- Dijo en tono desdeñoso.

¿Lila y Adrien? Escuché el grito desde el pasillo, antes de tocar el pomo de la puerta para entrar. Me coloque cuidadosamente en la puerta para no hacer ruido y pegué mi oreja para escuchar mejor.

-Mira Lila. Tú y yo sabemos perfectamente que no estás siendo sincera con los demás. Desde que llegaste has sido mentirosa por naturaleza y no me creo que de la noche a la mañana hayas cambiado tan radicalmente.- La voz seria de Adrien por un momento me estremeció. ¿Dónde había quedado el Adrien dulce y amable de siempre? El tono de voz que estaba empleando con Lila no parecía de él…más bien…parecía como si fuera otra persona…

-Valla, parece que el chico es más que sonrisas tiernas después de todo. ¿Qué te lleva a concluir eso según tú?

-Aún no sé por qué estás comportándote ahora tan amable con todos cuando realmente lo que haces es sonreír ante todo y a la vez querer ignorarnos a todos…pero sé que es así. Me lo acabas de demostrar antes con tu actitud altiva. Me lo llevas demostrando todo el tiempo porque sigues actuando igual a cuando actuabas conmigo hasta que te desenmascaró Ladybug. Ya sé cuando dices la verdad y cuando mientes Lila.

Por un momento se hizo el silencio en el lugar…Adrien… ¿Por qué actuaba así con Lila? ¿Qué estaba pasando que no lograba comprender entre esos dos? Estaba claro que se odiaban, pero…

Mis pensamientos se vieron interrumpidos por la risa de Lila por un rato.

-¿Crees conocerme? No te desmiento que sí, que estoy mintiendo y en cierta parte, me encanta mentir y que todos me crean tan inocentemente- Dijo con sorna y burla- Pero te aseguro que no puedes ni me conocerás nunca. Tengo más sorpresas de las que pueda parecer que oculto, Agreste.

-¿Eso es una amenaza?

-Eso ha sido solo una advertencia. No te metas en mi camino.

De golpe y porrazo escuché un estruendo en el aula que me hizo pegar un salto y apartarme de la puerta, asustada ante el riesgo de que me descubrieran en plena conversación. Al ver que nadie salía ni se escuchaba nada más volví a acercar mi oído a la puerta con precaución. Creía que había sido un golpe contra la pizarra al escuchar el golpe en la pared y el marco metálico.

-Puede que con ganarte el favor de Marinette hayas podido ganarte parte del favor de la clase rápidamente, pero no podrás engañar a la gente durante mucho tiempo.

Me sorprendió que Adrien me mencionara ahora en la conversación. El ambiente era cada vez más tenso entre los dos chicos dentro del aula.

-¿Tú crees? Pues no lo parece según creo yo- Dijo con burla-De hecho, precisamente, es Marinette la que creo que confía más en mí de todos ellos. La cándida, dulce y buena de Marinette cree que con empeño podrá con el recital solo con practicar.- Hizo una pausa.- Todo lo que tiene de buena lo tiene de inocente y torpe. No sé ni cómo la pudieron elegir de delgada de la clase y…

-¡CÁLLATE! - El grito de Adrien me sorprendió, pero esta vez no me hizo apartarme de la puerta sino temblar del susto y de la impresión. Había podido escuchar hasta un leve quejido por parte de Lila.-No tienes derecho a hablar así de ella, y mucho menos después de haber sido ella la única en haber querido hablarte por propia voluntad a pesar de lo que los demás decían de ti y darte otra oportunidad. Cosa que no te mereces.

-¿Por qué tan defensiva Agreste? Ni que te hubiera insultado a ti o alguien cercano a ti en tal caso- Pausó- A no ser… que de verdad te importe ella…

Las palabras de Lila me paralizaron por un momento dejándome en shock. Todo razonamiento y toda clase de pensamientos y sospechas que corrían por mi mente a toda velocidad desaparecieran para solo escuchar mi corazón y mi cabeza retumbar mientras mis manos se hacían puños contra la puerta y temblaba.

-Ella me importa y la aprecio por ser quién es. Fue la primera en darme una oportunidad aquí cuando todos me tachaban por Chloe. Me dio una oportunidad como la que te está dando a ti y no sé merece ese trato de tu parte ni de nadie.

Si pensaba que antes me latía el corazón rápido, ahora no tenía palabras para expresar o pensar como me sentía. Esto no puede estar pasando…esto es un sueño…no es real...

-Ohh, qué bonitas palabras. Si tanto te importa ella o tus amigos, déjame en paz y no te metas en mis asuntos. Estoy a cargo de enseñar a Marinette, y ante eso, no puedes hacer Na-Da – Dijo recalcando la última palabra. Escuché otro ruido después de escuchar pasos hacia la puerta.

-Deja a Marinette Lila. No sé lo que estás tramando pero aleja la de tus asuntos- Sentencio el rubio provocando que cualquier pizca de sonrojo que tuviera se multiplicara por mil.

-¿Eso ha sido una amenaza Agreste?-Se hizo un tenso silencio.

-Eso solo ha sido una advertencia.

Después de unos segundos escuché unos pasos que me hicieron reaccionar y rápidamente me alejé de la parte y me aparté hacia la derecha de la puerta, de tal manera que al abrir la puerta, Lila que era la que salía por la puerta, no me viera pues me escondía entre la pared y la puerta.

-Solo una cosa más Agreste- Dijo girándose de nuevo hacia éste en el salón- Ten cuidado en quién confías.

-Sé muy bien en quién o en quién no debo confiar, como sé que los zorros no son de fiar- Dijo son sorna, cosa que por un momento estuvo a punto de provocar que me riera, cosa que evité tapándome la boca, mientras sentía a Tikki riéndose también en mi bolsito, pues éste se agitaba un poco.

Escuche resoplar a Lila y vi cómo se alejaba por el pasillo. Estaba tan ensimismada mirando por donde se había alejado Lila, que no me di cuenta cuando sentí vibrar mi bolso de nuevo. Tikki salió de este aprovechando mi escondite y me dio mi móvil que fue el que había vibrado. Cuando lo cogí y active la pantalla vi que tenía un mensaje nuevo. Era de Adrien.

-Marinette, no sé si tienes grabado mi número. Soy Adrien. Lila me avisó que tenía práctica contigo ahora pero creo que se ha ido. Si necesitas ayuda, ¿quieres que practiquemos juntos ahora? Estoy en el aula de música.

Me quedé inmóvil con el celular entre las manos y Tikki mirándome expectante. ¿Cómo iba a poder verle ahora a la cara sin morirme de la vergüenza tras haber escuchado tan tensa y reveladora conversación?