Capítulo 14 – Confesiones a medias
Tras el grito de Chat todos empezaron a bajar escaleras o a dirigirse hasta el centro del patio, hacia mí y hacia el villano. Él mismo encabezaba la marcha con una expresión decidida. En el fondo sabía desde que apareció por el portalón de la escuela que nunca me fallaría, a fin de cuentas, siempre está ahí, a mi lado, y más cuando más lo necesito.
Cuando parecía que todos se iban a abalanzar sobre nosotras el intento de contraataque acabó en vano. A escasos metros de distancia de mi posición, se empezaron a formar nuevas explosiones que levantaban una nueva neblina a mi alrededor. No podía ver nada y el humo solo estaba provocando que mi confusión se incrementara al escuchar ruidos de quejas, caídas y golpes. ¿Acaso ella había provocado esas nuevas explosiones? ¿Cómo? Aún permanecía su agarre en mi brazo por la espalda y su espada también amenazaba con decapitarme. Mi preocupación por todos crecía. Dejaría mil veces que siguiera torturándome antes de que alguien cercano se viera afectado por protegerme. "Yo soy la heroína…yo soy la que debería estar protegiendo les" pensé furibunda agitando mi cabeza para alejar la confusión provocada por el humo.
-Jajaja, qué patético intento de…
Aprovechando la distracción leve de mi opresor tensé mi brazo sano y, aun retenido, la golpeé con un codazo en el estómago dejándola sin aliento. Aproveché la oportunidad para escaparme de su agarre y golpear su cabeza contra mi rodilla agarrándole de los lados de la capucha. Aguanté el dolor en mi hombro y en mi espalda para evitar soltar un grito ante los bruscos movimientos; pero las quejas de dolor de la otra lo compensaron.
Ahora estaba segura de que quién se ocultaba tras esa capucha era una mujer. Su voz me dio la impresión en ciertas ocasiones de que se escuchaba demasiado aguda y suave; el grito de dolor de ahora era claramente femenino y antes sentí que el golpe que le di en el estómago era sobre una superficie no muy trabajada como para que fuera de un hombre.
Di unos cuantos pasos para alejarme de ella e intente cubrirme entre la niebla antes de caer de bruces contra el suelo a causa del dolor. Había logrado escapar con un esfuerzo sobre humano. Pensaba que con suficiente motivación podría de verdad hacerle frente, pero mi espalda y hombro no estaban por la labor. Temía que hubiera quebrado mi columna pues sentía que ninguna parte de mi cuerpo me respondía mientras yacía de nuevo contra el frio pavimento. Sentía repentinas sacudidas desde el bajo de mi columna a la nuca y las lágrimas de dolor eran incontrolables. Me sentía impotente.
-¿No crees que estás jugando con fuego Ladybug?- Se escuchaba la voz en alto a través de la niebla de la villana- Puedes intentar resistirte o huir, pero no escaparás de mi y de mi furia- Gritó potentemente aumentando mi pánico interno. Escuchaba gritos de resistencia a mi lado y golpes de mis compañeros aunque no sabía contra quién peleaban; a pesar de poder sentirlos tan cerca, no era capaz de distinguir nada. Mi vista se nublaba en una nube gris y negra y no podía evitar que mis párpados se cerraran pesadamente. Lo único que logré escuchar antes de quedar inconsciente fue el grito desesperado de Chat Noir.
.
.
.
-Ladybug, ladybug, por dios, ¡LADYBUG! My Lady, por favor, ¡despierta!
Sentí un agarre fuerte en torno a mi cintura y otro sobre mi hombro sano. Lo más reconfortante de ese sueño era la dulce calidez que empecé a sentir sobre mi mejilla, como una dulce caricia; me sentía tranquila, segura…como si estuviera en el lugar que siempre tuve que estar…como si después de un largo viaje y mucho esfuerzo hubiera encontrado mi sitio. Era tan reconfortante.
No quería que aquella sensación acabara…porque…era un sueño… ¿no?
-My Lady…Te lo suplico…
Algo cayó sobre mi cara. Era húmedo, pero cálido…Una gota…Otra gota…"¿Acaso era lluvia?" pensé. No. No lo era. De eso estaba segura. No sabía cómo ni por qué…Entonces…si no era lluvia, ¿qué era? No…no podrían ser…lágrimas, ¿verdad?
"Marinette"
Mis párpados dejaron de pesar por un momento y volví a ver la luz. Aquella voz había sonado tan cálida y transmitía tanto que sentí como una pequeña chispa se encendía en mi pecho. Por un instancia paracía que escuchaba la voz de…
-¿Adrien?
- ¡Ladybug! – El grito de alegría y alivio de Chat Noir logró despertarme del todo.
- Chat…
-Dios, gracias al cielo que estás bien- Dijo soltando un suspiro de alivio y apretando su agarre.
Fue entonces que el contacto que pensé sentir en sueños eran los fuertes brazos de Chat, quién me tenía en sus brazos. Se sentía tan cálido y acogedor que no pude evitar posar mis manos sobre su pecho y apoyas mi cabeza en el cuello de su hombro. Cerré los ojos y respiré un aroma peculiar. Era suave y fresco y calmaba un poco las punzadas en mi cabeza junto a la fresca brisa que corría por el tejado en el que nos encontrábamos.
Él tenía apoyada su espalda en un muro de ladrillo y estaba sentado en el suelo conmigo entre sus piernas y brazos. No fue hasta un rato después, cuando abrí de nuevo los ojos, que me percaté que estábamos precisamente en la terraza de mi casa. Me desconcertó un poco aquel hecho, pero mis dudas aumentaron segundos después cuando recordé todo lo sucedido antes de que perdiera el conocimiento.
¿Cómo habíamos llegado Chat y yo a mi terraza? ¿Cómo habíamos escapado de la escuela? ¿Habíamos escapado? ¿Qué pasó con el akuma? ¿Chat se hizo cargo de ella? ¿Qué pasó con la escuela? ¿Dónde estarán todos? ¿Estarán bien? Si no había podido retirar el akuma del villano, ¿dónde estaba ahora aquella encapuchada?
Mi pánico aumentó al percatarme de algo que me hizo apartarme levemente de Chat para mirarle a la cara en busca de respuestas.
-Hueles a pólvora- No era una pregunta. Era una afirmación por mi parte.
-Tú también- Dijo con una leve sonrisa sin querer encararme.
Aquella nueva actitud de Chat no me gustaba. Al agachar mi cabeza y percatarme de nuestra posición no fue eso lo que me incomodó. Tenía varias cortadas en los lados del torso y en los brazos. Aunque parecían leves, de las de los costados salía aún un poco de sangre. Aquello me alarmó, me angustió…
Ahora lo entendía. No me había sonreído ahora como siempre hacía de manera cómica. Era una sonrisa falsa; una sonrisa que intentaba ocultarme su dolor tal y como yo hice antes frente a él con la villana.
-Chat…- Dije examinando algunas de sus heridas por encima.
-No te preocupes- dijo para tomarme de la barbilla y esta vez mirarme de frente- Estoy bien. No es que haya perdido una de mis siete vidas, My lady – Dijo burlonamente…aunque…había vuelto a usar esa sonrisa.
Un sonido seco se escuchó entonces en la terraza. No me importó el dolor que sentí después en mi hombro al levantarlo. No me importaron ni sus heridas o las mías. Solo quería llorar…solo quería…
-¡DEJA DE MENTIRME!
La cara de estupefacción del héroe gatuno lo decía todo. No se esperaba que le pegara una guantada en la mejilla ahora colorada. Giro su mirada hacia mí sobándose con la mano la zona golpeada. Yo le reclamé entre gritos, angustia y más lágrimas mientras le golpeaba el pecho desahogando mi frustración…mi agonía.
-¡Deja de aparentar que todo está bien! ¡No estás bien! Hemos estado a punto de morir frente a un akuma… ¡He estado a punto de morir por no entregar mi miraculous! ¿Y sabes qué? Lo único en lo que estaba pensando era en que esa villana no le hiciera nada a mi kwami; que no le hiera nada a mi familia o a mis seres queridos… ¡que no te hiciera nada! – Llegué a un punto en el que ya no podía detener mi lengua, ni tampoco frenar mis sentimientos y confusiones acumuladas durante tanto. Suspiré antes de seguir. No quise que viera mi rostro y me leyera la mente como siempre hacía en situaciones tensas. Agaché la cabeza y sentí mis rostro arder un poco- Siempre has estado para mí…siempre. Me has salvado hasta de mí misma más veces de las que puedo contar. Antes de ser Ladybug solo era una chica torpe e insegura. Tus palabras de aliento fueron las que cambiaron mis principios y mi manera de verlo todo. De repente dejé de sentirme tan insegura; pero era porque sabía que nunca podría pasarme nada si tenía a la gente que quería y apreciaba conmigo…era porque sabía que tenía un compañero…un amigo que me ayudase y al que yo pudiese ayudar. Siempre me has importado. Me importas más de lo que te puedas imaginar así que… ¡Deja de aparentar que las cosas no están mal y deja que sea yo la que te ayude por una vez en lugar de ser tu quién me ayude en las malas! No es malo ocultar el dolor- Dije resignada volviendo a encontrarme con sus ojos esmeralda- El dolor es humano…forma parte de nosotros como tanto como el amor…
Mis manos cayeron como un peso plomo y dejaron de apoyarse en su rostro. Por mi mente corrían mis imágenes a cámara lenta…pero solo me quedé con una; me quedé con las palabras que le profesó a la villana y me hicieron vibrar por dentro…las que me hicieron sentir viva cuando iba a desfallecer…
"¡ALÉJATE DE ELLA!"
"No puedo vivir sin ella"
"¡No pienso dejarte!"
"Desde el día en que te conocí supe que amaría a la chica bajo la máscara de Ladybug y créeme, cuando te confieso, que lo hago y lo seguiré haciendo durante toda mi vida. Daría todo lo que tengo y todo lo que soy por ti, My Lady"
Mi cuerpo empezó a temblar y esta vez no era por los dolores. Estos habían pasado a un segundo lado. Mi cabeza y mi corazón retumbaban al unísono y temía que el fuera a sentirlo. Volví a subir una de mis manos a su pecho y escondí mi rostro en él. Me moría de la vergüenza que él me viera tan roja como mi traje de motas.
El momento había llegado. Tenía claros mis sentimientos. Tenía miedo. Miedo a perderle. Y si teníamos que enfrentar otra situación como la de antes no quería que todo acabara sin haberle dicho toda "mi verdad"…aquella que he estado ocultándole antes sus coqueteos todo este tiempo…aquella…que me había estado ocultando a mí misma por tanto.
-Yo…
-Eso no es verdad- Dijo el chico secamente irrumpiendo me.
Por fin después de un largo silencio entre ambos mientras yo pensaba en qué decirle decidió hablar él. Irónico, ¿no?
-Yo no soy el que te salva siempre. Siempre has sido tú la que me ha salvado a mí.
Sus palabras sonaban tan sinceras y a la vez tan dolidas que no pude evitar alzar la mirada para observarle. Ahora era él el que escondía la mirada de mí mientras reposaba su cabeza en el hueco de mi hombro, acto que me provocó un nuevo escalofrió junto con el aún fuerte agarre de sus manos en mi cadera y cintura.
-Si no fuese por ti el primer día como Chat Noir ya me hubiera convertido en papilla de gato por Stone Heart al usar tontamente Cataclism.
No pude evitar que se me escapara una pequeña risa ante el comentario de mi compañero quién noté como sonreía también lentamente apoyado en mi hombro sano.
-Si no fuera por ti Tormentosa me hubiera aplastado con un autobús; nunca hubiera llegado a actuar contra Bubbler; permanecería encerrado en un tumba egipcia por culpa de Faraón; me hubiera convertido en polo de gato por Lady Wifi – las risas por mi parte ya eran imparables a pesar de que las retenía un poco para no ofender al gatito- No te contengas My Lady. Sabes que es cierto aunque lo intentes negar luego- Dijo el también riendo.
Se separó de nuevo de mi lado y con su característica sonrisa burlona continuó enumerando mientras gesticulaba con sus manos para intentar expresarse con más efusividad.
-Si no fuera por ti hubiera sufrido un ataque de alergia por culpa de Mr Pigneon- Dijo recordándome sus intensos estornudos en aquel entonces entre risas- Por ti también es que sigo vivito y coleando y no volatilizado por Timebreaker; por ti es que me libre de una tortura por parte de Antibug. Gracias a ti es que no acabamos entre restos de mucosa asquerosa por Horrificator.
-Perdona- Dije parando su discurso tocándole suavemente la nariz burlona- Yo recuerdo eso de otra manera. Tu bastón fue el que nos liberó de esa masa viscosa.
-Detalles menores- Sentenció el intentando adoptar una actitud indignada por contradecirla mientras se ponía de brazos cerrados mirando a otro lado. No pude evitar un suspiro, resignada, y una nueva carcajada. Tras girar él de nuevo su rostro, con su labio curvado, burlón, continuó enumerando.
-Por ti es que le dimos una increíble paliza en su propio juego a Gamer; por ti es logramos atrapar a ese mega Tiranosaurus Rex; por ti es que no me convertí en una marioneta humana, en un siervo de Princess Fragance o Dark Cupid; por ti es que no me quedé atrapado en otra dimensión por Pixelator; por ti es que no caí de la torre Eiffel cuando enfrentábamos a Guitar Villain; por ti es que no nos convertimos en comida por culpa de Kung Food; por ti es que no fuimos apresador por Rogercop por infringir "su ley"; por ti es que pudimos enfrentar los objetos invisibles a la vista de Mime; por ti es que por ti es que no me convertí en una copia de Refleckta- A estas alturas la risa por parte de ambos era incontrolable.
-Admítelo- Sentencié- Te sentaba muy bien ese look, sobre todo por eso tacones tan estilosos- Carcajeé.
- JaJA que graciosa- Dijo limpiando una lágrima rebelde de la risa en su rostro con una mano y con su otra mano, otra mía.
Esa acción se sintió diferente. Nos quedamos estáticos uno frente al otro, mirándonos fijamente. Él, a pesar de todo y de la cercanía que habíamos adoptado, continuó su enumeración, pero esta vez con cierta determinación y seguridad que pude apreciar ante las facciones de su rostro, ya no tan relajado, y sus profundos ojos verdes.
-Por ti es que no perdí el control al enfrentarnos a Jackady; por ti es que descubrimos las mentiras de Volpina al querer que descubriéramos a Hawkmoth; es por ti que aún sigo despierto y no en el mundo de la pesadillas creadas por Lady Nightmare…por ti…es que puedo ser yo mismo con la máscara sin celdas o normas que me retengan…por ti… es que tanto Chat como su identidad civil nos sentimos vivos cada día. Desde que conocí has sido mi motivación. Eres mi modelo a seguir y yo soy el que te debe más que tú a mí.
Me quedé sin palabras ante su confesión. Una suave caricia en mi mejilla fue todo para tenerme en la palma de su mano junto con las palabras que le siguieron.
-Nunca dejes que te hagan creer que no vales lo suficiente. No solo yo, sino toda París nunca será capaz de expresarte o agradecerte con palabras todo lo que haces por ellos al transformarte. Eres tan buena y bondadosa que hasta soy capaz de asegurar con mis siete vida que harías lo que fuera por los que quieres siendo o bien Ladybug o tu identidad civil. Toda esa gente en la escuela no ha actuado hoy por impulso contra el nuevo villano: lo hicieron para protegerte…para proteger París como siempre haces por todos nosotros. No eres una inútil…eres única… y sería imposible que con un corazón tan grande como el tuyo haya alguien que no te quiera por lo que haces o por quién eres.
Habían sido tantas las veces las que había llorado aquel día y tantas las emociones: fueron de frustración e impotencia; de agonía y angustia; de dolor y tristeza; de risas y por último…ahora…de alegría y paz. "¿Por qué nunca pude darme cuenta antes de lo importante que eras para mí, Chat?" me pregunté por dentro perdiéndome en un mundo de tonos esmeralda.
El pulgar de la mano sobre mi mejilla apartó nuevas lágrimas de mi rostro con suavidad y apartó un rebelde mechón sobre mi rostro magullado. La suave brisa del día que corría por la terraza me estremecía aunque no tanto como su agarre firme con su otra mano en mi cintura mientras las mías se apoyaban en su pecho de nuevo.
-Chat…-Solté como una exalación a pocos centímetros ya no solo de su rostro sino de sus labios con nuestras frentes pegadas. Los latidos de mi corazón eran erráticos y temía que notase mi nerviosismo ante los leves temblores que empezaban a sacudirme al sentir su aliento chocar contra mi rostro.
-My Lady…
Sentí como con su mano, aún mi mejilla, elevaba poco a poco mi mentón hacia él y, sin resistirme, empecé a cerrar los ojos al mismo tiempo que lo hacía él. El agarre en nuestras manos se hizo más firme, previendo lo que acontecería. Cuando apenas nuestros labios iban a rozarse algo rompió la acción.
Fue una alarma demasiado conocida para ambos. Al anillo de Chat le quedaban dos garras para destransformarse. Con una cercanía un tanto peligrosa entre ambos y ante aquello, nos separamos evitando la mirada sonrojados al abrir los ojos.
-Yo…bueno…yo…no quería….bueno…yo…yo solo…- Intentaba hablar el chico rubio entrecortado.
-Yo…bueno…no…
-¿No? – Dijo él un poco desconcertado y preocupado ante mi tartamudez.
-¡NO! No quise decir que no…bueno tampoco que sí…bueno…en verdad…yo…Aggh- Mi frustración fue mayor que yo y escondí mi rostro apoyándolo contra su pecho avergonzada. ¿Desde cuándo me había vuelto tan tímida con Chat? "Este es el peor momento para mostrar mi lado tímido de Marinette" pensé por dentro mientras sentí relajarse un poco a Chat y una leve e imperceptible risa de la cuál al incorporarme solo capté un avismo de sonrisa minetras se reincorporaba con cuidado del piso y me ayudaba a levantarme.
-Tranquila, no te preocupes.- Dio mientras soltaba el agarre de mis manos al levantarme, haciéndome sentir un poco vacia- Creo que es normal después de haber usado Cataclism antes y del esfuerzo físico.
-¿Estarás bien?
- Ya te lo dije. Son solo unas heridas leves. Nada grave. He de retirarme My Lady, ¿podrás llegar a salvo a tu hogar en tu condición? ¿Te encuentras bien? ¿No necesitas que te lleve?
-Estoy bien. Nada que un descanso no arreglé- Dije claramente mintiendo conteniendo una punzada de dolor nueva en mi hombro mientras me lo agarrave disimuladamente- Te agradezco que me hayas ayudado Chat. Si no hubiera sido por ti no hubiera salido de esta.
El gatito coqueto se acercó hasta quedar a dos centímetros de mi rostro, provocando que casi caiga de espaldas por la impresión y los nervios.
-No se agradecen, Bugaboo – Dijo coquetamente guiñándome un ojo y besando leve y rápidamente mi mejilla como lo había estado haciendo yo durante estos días.
-¡ESPERA!- Antes de que se marchase saltando desde la barandilla de la terraza logré despertar de mi ensoñación y lo agarré de la cola estando a punto de ocasionar que el gatito callera del edificio en picado.
-Wuo, eso ha estado cerca My Lady. Tengo siete vidas pero no juegue con ellas- Dijo el gato volteando hacia mí.
-Sé que no es el momento por tu transformación pero necesito contarte algo y preguntarte qué es lo que ha pasado mientras he estado inconsciente- Aclaré mientras soltaba su cola y nos mirábamos con seriedad.
Se hizo de repente un incómodo silencio hasta que volvió a sonar ya no solo su miraculous sino también el mió.
-Hoy a media noche en la Torre Eiffel como siempre, ¿puedes? – Preguntó el gato negro.
-No. Es demasiado arriesgado- Contesté. El gatito adoptó una expresión de desconcertado- Luego te explico el por qué. Solo confía en mí- Dije.
-Está bien, ¿dónde entonces?
-¿Te acuerdas de la calle o la zona de París donde nos conocimos?
- ¿La vez que caíste del cielo como mi ángel, My Lady?- Preguntó de vuelta risueño y coqueto Chat Noir.
-¡No es momento para tus bromas Chat! – Exclamé exasperada. Resoplé resignada para retomar la conversación- Sí, la vez en la que nos enredamos con mi yo-yo tendidos de tu bastón. Ese lugar solo lo conocemos tú y yo. Cerca hay un callejón. Allí nos encontraremos.- Mandé con la cabeza un poco inclinada para captar su atención y con los brazos cruzados.
-Hecho- Respondió antes de girarse de nuevo.
-Y Chat…
-¿Sí?
Quise decirle algo más…pero me contuve. Quizás esta noche se presentara una mejor ocasión para hablar mejor entre ambos.
-Procura que no te sigan y…ten cuidado- Finalicé sin evitar mostrar cierta preocupación en mi voz.
-No te preocupes.- Dijo moviendo levemente su rostro para que solo viera su sonrisa coqueta y sus cabellos rebeldes me ocultarán lo que mostraban sus ojos- No te librarás de este gato tan fácilmente- El cambio repentino de su landina sonrisa a una cálida como la que me mostró segundos antes de intentar besarme provocó que mi calor corporal aumentará, notándose más específicamente en mis mejillas, sin yo poder evitarlo mientras lo veía marcharse. Antes de hacerlo acabó nuestra conversación con ciertas palabras que no desaparecerían tampoco de mi mente hasta encontrarme con él aquella medianoche.
-Cuídate tú también…My Lady.
