Capítulo 15- Preocupación

No paraba de desear el momento en que llegara la tan ansiada noche.

Tras despedirme del gato negro y contemplar el lugar por donde se marchó sin más, entré con cuidado en mi habitación para no golpearme al caer sobre mi cama. Una vez tendida, rendida y extenuada, poco a poco mi transformación fue desapareciendo después y Tikki apareció ante mí tendida sobre mi almohada. Tan exhausta y dolorida como yo hasta el punto de tan si quiera poder volar hasta mi escritorio y comer una mísera galleta y reponer fuerzas.

No hizo falta palabras entre ambas. Una leve sonrisa confidente nos hizo saber a las dos que lo mejor en aquel momento era descansar y reponer fuerzas.

No supe el tiempo que llegué a permanecer dormida junto a Tikki, pero para cuando mi madre subió a mi habitación a despertarme y preguntarme por lo sucedido en la escuela ya había pasado del mediodía. Aún sentía mi cuerpo tieso ante los dolores a pesar del descanso. Las punzadas en la espalda para la noche ya habían desaparecido, pero el dolor del hombro no, y temía que se tratara de algún hueso roto.

Me excusé con mi madre por no avisarla. Le conté que tras las explosiones en el exterior del edificio fui por los pasillos para buscar a Alya y a los de mi grupo para asegurarme de que estuvieran bien y a salvo, pero que por un descuido me vi atrapada en una de las aulas con las explosiones y la neblina, me mareé y perdí el conocimiento. Le dije también que Ladybug me había traído a mi habitación y me dijo que todo estaría en orden y que descansara una vez recuperé un poco el conocimiento para después volver a quedarme dormida. Tanto mi madre como mi padre se sintieron aliviados y agradecidos con la "heroína" de París por salvarme.

Utilicé la misma historia con Alya, quién no paró de gritarme lo preocupada que estaba a través de mi celular al llamarla en la tarde.

-¿Te has puesto a pensar en lo preocupados que estábamos por ti? Pensé que con un poco de suerte habrías salido antes de la escuela y no me hubieras esperado en la entrada como siempre. Pero cuando Adrien entró al aula y nos dijo que te había perdido de vista tras refugiaros de las explosiones de fuera perdí totalmente los nervios. ¿Cómo se te ocurrió separarte de él? Tu eres siempre la prudente de las dos Marinette, ¿en qué rayos estabas pensando?- Me gritaba por el celular histérica y preocupada, haciéndome sentir culpable.

-Ya te lo dije. En ese momento no sabía si tú también habías salido de la escuela o si los demás estaban bien y quería asegurarme de ello. Para bien o para mal soy la delegada del grupo Alya, y me preocupo por todos.

-Podrías haber ido con Adrien- Me reclamó.

-Todo se dio muy rápido Alya. Yo tampoco sabía bien que hacer o cómo actuar en esa situación- Le dije también desesperada para intentar calmar sus nervios y los míos al revivir todo aquello.- Si no hubiera sido por Adrien me hubiera quedado paralizada por el miedo en mitad de la calle y pensé que mientras él podía ayudar al resto de chicos del patio yo podría asegurarme si vosotros estabais bien. Yo también estaba preocupada por ti y el resto, ¡no me reclames por ello! Tras aquello, a pesar del miedo, no me iba a quedar de brazos cruzados sabiendo el riesgo que había.

Una vez solté todo aquello, me di cuenta que parte de mi personalidad como Ladybug se había visto reflejada en esas palabras y Alya debió notar algo raro porque se hizo un incómodo silencio entre ambas a través de la línea del celular.

-Lo siento- Dijimos ambas a la vez, provocando una leve risa comprensiva por parte de ambas.

-Perdona, siento haberte hablado así.

-No, yo lo siento- Le contesté de vuelta.

-Te creo amiga…Es solo que…creo que no me estas contando al menos "toda la verdad". Sigue sin cuadrarme el hecho de que dejaras a Adrien solo y te marcharas por tu cuenta.

-Alya…-Dije en tono de réplica para que dejara el asunto. Si no paraba de insistirme al final acabaría pillando mi trola. Y todo era por su bien. No debía descubrir mi identidad por mucho que ella lo deseara.

-Está bien. Dejaré de lado el hecho de que "huiste" de Adrien. Pero esta conversación no va a quedar aquí. Y por cierto, -dijo haciéndome una pausa y al instante escuché una notificación por la pantalla de mi ordenador donde avisaba de una nueva novedad en el Ladyblog,- tienes que contarme cómo es eso de que Ladybug te puso a resguardo. Quiero todo los detalles para el Ladyblog de cómo te salvó antes de enfrentar al nuevo akuma.

Al abrir el enlace del aviso, lo primero que vi en el Ladyblog fue una imagen en grande del héroe gatuno conmigo como Ladybug en sus brazos inconsciente. Mis pupilas no podían estar más grandes. A simple vista y desde el punto de vista donde había sido capturada la imagen parecía que Chat Noir llevaba en sus brazos más una persona muerta que una chica mal herida. La exigencia anterior de mi amiga se borró de mi mente para ser opacada por mi estupor al ver aquella imagen. Nunca había visto a Chat Noir con una expresión tan devastada y ahora entendía cómo es que se sentía tan vulnerable, nostálgico, aliviado y a la vez serio al yo despertar.

-Alya, ¿tú has sacado la foto que hay colgada en el Ladyblog? ¿Qué fue exactamente lo que ocurrió en la escuela?- Le dije incluso con un tono ciertamente desesperada- Nadie me ha contado nada.

"¿Qué idea tendrían ahora todos de Ladybug o como se sentirán después de saber lo que ha ocurrido?" pensaba por dentro viendo más imágenes del blog en las que se mostraba ciertas zonas de la escuela con poca visibilidad por la niebla y las explosiones. Había algunas de mi pelea con la encapuchada y otras en las que me retenía en el suelo del patio, además de las dos últimas imágenes de la entrada del blog: una, en la que se encaraban fríamente el nuevo akuma y Chat Noir mientras yo estaba inconsciente a los pies del héroe gatuno, y otra que era la foto de la nueva entrada del Ladyblog…yo "medio muerta" en los brazos del gato rubio.

-Ladybug apareció en el rejado de la escuela tratando de guardar la calma a todo el mundo por las explosiones de fuera, pero de repente un villano encapuchado de pies a cabeza y con una especie de espada o báculo la atacó por la espalda. Todos nos resguardamos en las aulas tras las advertencias de Ladybug mientras peleaba. En nuestra clase todos estaban preocupados por ti y por Adrien quienes eráis los que no sabíamos si habían salido de la escuela, pues Alix por celular nos avisó que ella estaba en casa a salvo y salió antes que tú. Cuando Adrien ingresó en la clase y nos dijo que estuvo contigo pero que con la confusión de las explosiones te perdió de vista, todos nos preocupamos. De un momento a otro escuchamos varios estruendos en el exterior y por las ventanas del aula que daban al pasillo vimos como el nuevo villano había tumbado a Ladybug y la estaba torturando. Te juro que parecía contener el dolor, pero los gritos que llegó a proferir se escucharon por toda la escuela.

La historia contada desde el punto de vista de Alya me parecía más escalofriante al teléfono y me con mi mano libre me agarraba el brazo para controlar mis temblores al recordar aquello.

-Por un momento pensé que Ladybug de verdad no podría con esto sola y fue entonces que Adrien llamó la atención de todos. Nos dijo que saldría fuera a buscar ayuda.

Mi respiración fue retenida al escuchar aquello.

-Quisimos retenerlo pensando que estaba loco y que no podría hacer nada por ayudar a Ladybug. Pero entonces nos dijo que si no podía hacer nada al menos intentaría encontrarte para asegurarse de que estabas bien y de salir fuera de la escuela de alguna manera o hayar un método para hacer que apareciera Chat Noir. Le comprendíamos. Todos estábamos preocupados pero él no daba su brazo a torcer, insistiendo una y mil veces con salir a pesar de mi insistencia y la de Chloe. Sin previo aviso y librándose del agarre de Nino salió del aula y no nos dio tiempo a detenerlo cuando cerró la puerta. Si ya estaba preocupada por ti, entonces pensaba que las cosas no podrían ir peor. Fue entonces que de la nada el móvil de Nino sonó.- Dijo haciendo una pausa para dar énfasis y poniéndome a mí más nerviosa con su relato- Adrien se lo había mandado. Decía que al ir por uno de los pasillos se encontró con Chat Noir que venía de la calle y tenía un plan. De esa manera y comunicándonos con los chicos y chicas de las otras clases por los celulares nos pusimos de acuerdo para, con lo que sea, arremeter al villano a modo de distracción para que Chat Noir liberara a Ladybug y vencieran el akuma. Cuando vimos su llegada y como daba la señal desde fuera, todos nos lanzamos hacia el exterior. Pero durante la carrera nuevas explosiones se dieron a nuestro alrededor y una nueva niebla se levantó alrededor de todos mientras intentabas defendernos de lo que sea que se acercara a nosotros. Nino me agarró de un momento a otro e intentó acercarme a uno de los muros de la escuela para mantenerme a cubierto, pues yo solo pretendía capturar también imágenes de los héroes. Para cuando la niebla se disipó todos estaban bien. Ladybug estaba en un extremo del patio inconsciente y Chat Noir de pie frente a ella y en posición de combate con su bastón protegiéndola. El villano estaba en el tejado con una rodilla apoyado en las tejas y agarrándose de una especie de bastón, habiendo desaparecido. Desde la distancia muchos no entendimos lo que le dijo a Chat Noir, pero no parecía nada bueno viendo la cara de Chat Noir. Después de un momento a otro giro sobre sí mismo y tanto él como su capucha se volatilizaron. Todos permanecimos estáticos, algunos aliviados tras lograr que se fuera el villano y otros muchos preocupados viendo a Ladybug en el suelo. Sin que nadie dijera o hiciera nada más, Chat se dirigió a todos con una cara ciertamente apenada y preocupada como todos y nos agradeció por la ayuda y nos aseguró que Ladybug se pondría mejor. Sin darnos más justificaciones la cogió en brazos y de un salto se traspuso al tejado y se alejó con ella de la escuela. Los maestros y docentes de la escuela que también quedaban allí y ayudaron intentaron organizarnos para guardar la calma, avisaron a los familiares y mitigaron las cosas cuando llegaron los de la televisión pidiendo exclusivas sobre lo sucedido.

Un largo silencio y un suspiro por parte de ambas se dió de nuevo en la línea telefónica.

-Marinette…Por primera vez desde que comencé con el Ladyblog, no estoy feliz de haber publicado una exclusiva…No al menos "esta" exclusiva…-Dijo lamentándose.

-Alya…

- ¡No paran! No paran de llegarme mensajes al blog preguntándome que le ha pasado a Ladybug y cómo está cuando yo ni si quiera puedo responderles eso…me siento impotente…yo…

-Alya…

-Yo…- intentaba pronunciar mientras la escuchaba gimotear.

-Tranquila. No es culpa tuya lo que ha sucedido.- Dije intentando calmarla. En ese momento recordé algunos de los pensamientos que recorrieron por mi mente aquella horrible mañana- Piensa que Ladybug hizo todo lo que pudo para ayudarnos a todos y protegernos. Ella no querría que nos preocupáramos por ella. Ya verás que Chat Noir tiene razón y se pone mejor.

-Tu no lo viste Marinette, ¿acaso has visto la imagen?- Me dijo un poco escéptica- Parecía que estaba muerta…- "No lo vi…lo sentí en carne propia" pensé al escucharla.

-Pero no lo está.

-¿Cómo puede esta tan segura de ello?

-Por lo mismo que tú misma me lo has dicho miles de veces contra todos los akumas… -Hice una pausa y suspiré- por qué es Ladybug.

Alya no me contestó a aquello.

-Nos lo prometió a todos desde el primer día- Pausé seriamente- Ella y Chat Noir harán lo que sea posible para ayudarnos…No importa que suceda- Terminé con una sonrisa al recordar mi primera batalla contra Stone Heart. Muchas cosas habían cambiado desde entonces…pero no mi propósito.

-Puede…-dijo Alya aún un poco travada- … puede que tengas razón.

-¡Claro que la tengo! Seguro que más temprano que tarde saldrá Ladybug por las noticias jurando vengarse contra el akuma y tú serás la primera en contar sobre su increíble regreso por el Ladyblog. Entonces podrás responder todos los mensajes con el mejor ánimo del mundo.-Dije más animada para contagiarle mi humor a mi amiga.

-¡Sí! – Dijo más animada- Tienes toda la razón. Tengo que creer en Ladybug. ¡Soy su primera y mejor fan y cuenta con mi apoyo! Y no como la molesta de Chloe.

Ante el comentario irónico de la castaña por el celular no pude evitar echar unas risas con ella. El resto de la tarde la pasé charlando de otros temas con ella. Me avisó que lo más seguro es que se cerrara la escuela por un par de días hasta nuevo aviso. No solo se debían reparar los daños ocasionados por el akuma, puesto que yo no había podido utilizar en esta ocasión mi lucky charm; sino que la amenaza no había sido reducida y existía el riesgo de que el nuevo akuma volviera a atacar la escuela para tomar represalias contra los alumnos que apoyaron a Chat Noir y Ladybug. Me sentía un poco culpable por el hecho de que se fuera a cancelar el festival escolar cuando me lo dijo Alya, pero me motive a mí misma pensando que si solucionábamos este asunto lo más pronto posible podríamos dar les una alegría a los chicos del François- Dupont y así poder celebrar sus eventos para el fin de semana.

Además de Alya, recibí muchos mensajes de mis compañeros de clase, y aunque parezca increíble, también recibí deseos de mejora por parte de Chloe; cosa que de verdad me alegró en el fondo. Tikki no paraba de darme ánimos cada vez que me preocupaba durante las horas restantes hasta la noche mientras escuchaba la radio a la espera de noticias sobre la nueva villana o sobre Chat Noir. Me sentía impotente al pensar que en cualquier momento podría atacar y yo no estaría en condiciones de enfrentarla. Temía por mis seres queridos, por mis padres, por Alya, por Adrien…por Chat…

Una vez pasado el día lentamente llegó la tan ansiada noche. Disimuladamente bajé de mi cama para bajar a la parte baja de mi habitación junto con Tikki. Me vestí y metí algunas galletas en mi pequeño bolsito. Después me asomé levemente por la trampilla de mi cuarto para comprobar que mis padres se hubieran ido a la cama y una vez me aseguré de ello, cerré con cuidado y sin hacer el mínimo ruido me transformé y salí de mi habitación por la ventana sobre mi litera.

La adrenalina recorría mi cuerpo. Antes de salir de mi hogar o de transformarme Tikki me previno que junto con mi descanso de hoy las habilidades mágicas del traje terminarían por sanar mis heridas o al menos reducir el dolor de las más graves. En caso de que siguiera padeciendo de algún dolor habríamos de ir a ver al maestro fu al día siguiente. Tuvo razón. Sentía alguna leve punzada en el hombro, pero por el resto me sentía como nueva y con ganas de dar guerra y encontrar a esa maldita akuma. Sin embargo, antes debía de hablar con Chat y prevenirle sobre nuestra nueva rival y mi descubrimiento.

Como última tarea aquella noche tendría que pasarme por la mansión de los Agreste para comprobar que el joven rubio de verdad se encontraba bien. La amenaza de la villana aún no se borraba de mi cabeza. Conocía mi identidad y por tanto también mis puntos débiles. Sabía a quién atacar para que "cayera". No había podido conciliar el sueño antes de dirigirme hacia mi reunión de medianoche con Chat…y mi pregunta constante aquella noche fue… ¿Adrien o Chat? Sabía que no debía de pensar en ello en esos instantes…pero si se diera el caso de que alguno de ellos se viera en apuros o ambos… ¿a quién debería de ayudar primero? ¿Cuál sería mi prioridad? Por dentro sabía que intentaría hacer lo posible por ambos por igual…pero…el riesgo y el miedo me hacían dudar. No quise contárselo a Tikki para no preocuparla más sobre ese asunto…mas…tenía el leve presentimiento de que lo peor solo acababa de comenzar.

Esos pensamientos solo me alentaban para aumentar mi velocidad saltando por los edificios de París con ayuda de mi yo-yo para llegar al lugar de encuentro. Una vez aterricé sobre el pavimento de la calle concretada, ya desierta, visualicé la zona y me percaté del estrecho callejón que había por la acera derecha de la vía.

-"Bingo"- Pensé en voz alta dirigiéndome hacia él y esperanzada de que el gato hubiera llegado al lugar antes que yo.

Mi esperanza de verlo allí se desvaneció al percatarme de la soledad existente en ella. Se filtraba un poco de luz de la luna por el callejón y apenas tenía una profundidad de cuatro escasos metros. Al fondo había unas cajas de cartón amontonadas. Estaba sola el lugar.

De repente escuché de fondo las campanadas lejanas de Notre Dame avisando de que ya era medianoche. Había llegado puntual, lo cual significaba que yo no estaba siendo la impuntual, sino el gato negro. Al terminar de sonar las campanas me apoyé en uno de los muros de ladrillo del callejón expectante de ver a mi compañero venir desde arriba de alguno de los dos edificios a los extremos del callejón o desde la calle al igual que yo lo hice.

Pasaron cinco minutos; luego diez y para cuando llegaron los quince minutos ya estaba empezando a impacientarme. Él sabía de la gravedad de la situación en la que nos encontrábamos, ¿por qué se estaba tardando tanto precisamente hoy? A no ser…

"My Lady…"

Cuando sentí extrañamente que Chat susurraba mi nombre aún sin estar presente en el lugar, una explosión sonó de fondo entre la tranquilidad de la noche. Mi pánico me paralizó y mis miedos se multiplicaron. No podía ser que…

-¡CHAT!

No contuve el grito de preocupación sabiendo que sin importar lo que hubiera pasado aquello estaba relacionado con mi compañero rubio. No supe por qué…pero en esos instantes entendí por instintos las palabras que me dijo el maestro Fu sobre los miraculous principales.

-"Sois la buena y la mala suerte; el ying y el yang y uno no puede existir sin el otro-Dijo- Por eso cuando peleáis podéis entenderos mejor que nadie. Conformáis la unidad, el todo y de una forma muy especial estáis "conectados" desde el primer instante en que entráis en contacto, aún sin vosotros percatarse de ello. Esa "conexión" es lo que os hace también especiales y podría hacer salvaros el uno al otro"- Recordé mentalmente las palabras del guardián de los miraculous.

Los dolores que creía sentir aún en mi hombro pasaron a segundo plano. Salí rápidamente del callejón para lanzar mi yo-yo sin pausa tras escuchar la explosión. Me moví sin cesar de un edificio a otro en busca del origen de la explosión que sentí gritando angustiada el nombre de mi compañero. "¿Acaso lo que creí escuchar era él realmente llamándome?" me preguntaba mentalmente más preocupada saltando de un lugar a otro sin contener mis gritos de llamado. Si esto tenía que ver algo con el akuma yo la…

-¡CHAT NO…

Mi grito se detuvo en mi garganta al visualizar una columna de humo que se elevaba junto a Notre Dame. Aumenté la velocidad de mi marcha. Para cuando alcancé el lugar, el humo que presencié anteriormente ya se había desvanecido y parecía que nada hubiera interrumpido la paz nocturna de la ciudad parisina. Salté a uno de los extremo del puente de las Artes desde un edificio de la orilla y cuando empecé a dar los primeros pasos hacia el centro de este para inspeccionar la zona me encontré con la escena que menos deseaba ver. Chat…el héroe de París…el chico descarado que siempre me coqueteaba siempre…el chico valiente y seguro con la máscara de gato negro…mi compañero de batallas…mi amigo… mi…estaba tirado en el suelo…inconsciente…en mitad del puente.

-¡CHAT NOIR!