Capítulo 18 - Tranquilidad tensa: Apuestas

Podría haber considerado aquella semana como la más alocada e intranquila de mi vida.

Tras la charla con Chat en el campanario de Notre Dame, me deslicé con mi yo-yo entre edificio y edifico por la zona asignada para patrullar aquella noche. Además de cumplir con mi cometido como heroína, no falté tampoco a revisar cada una de las viviendas o zonas de residencia de todos mis compañeros y amigos.

Me complació ver a Alya tranquilamente dormida en su cama a través de una de las ventanas de su habitación. Por una vez me alegró que no estuviera al pendiente del Ladyblog comentando el nuevo encuentro de Ladybug con la "villana encapuchada". Era mejor que esta batalla nocturna permaneciera ajena para el resto de habitantes parisinos. Si se supiera que había vuelto una misma villana por segunda vez, podría cundir el pánico y miedo como ya surgió con Stone Heart.

Tras visitar el hogar de los Césaire y antes de volver a mi hogar, pasé por la mansión Agreste. Como ya me imaginaba, un perímetro de seguridad se formaba en el patio y jardines del gran hogar del rubio modelo. Con lo protector que era el señor Agreste con su hijo no me extrañó que tuviera un sistema de seguridad tan buena. Aunque había que admitir que me sorprendió y a la vez me intimidó cuando activó todas aquellas compuertas y sistemas de emergencia la vez que atacó Jackady. Aquello si es cierto que parecía entonces un búnker de guerra inexpugnable. Lástima que lo derribaran todos aquellos civiles controlados por el akuma.

Volviendo a mi vigilancia, desde uno de los edificios cercanos visualicé específicamente los ventanales que daban al cuarto del joven rubio. A esas horas de la madrugada debía estar dormido en su cama al igual que todos a los que me aseguré de visitar durante mi patrulla…pero no fue así. Me acerqué al filo del muro de la mansión para comprobar lo que me desconcertaba. No tendría visión nocturna como Chat Noir, pero sí estaba segura de que no había ningún bulto entre las sábanas de su cama… por lo que no estaba en durmiendo…no estaba en su cama…y no estaba en su cuarto. Eso me preocupó y sentí que mi respiración se paralizaba durante varios segundos. ¿Acaso Volphina mientras recuperábamos fuerzas Chat y yo decidió secuestrar de nuevo a Adrien? Mi respiración errática y los millones de pensamientos sobre donde empezaría a buscar a Volphina se interrumpieron al ver como una tenue luz iluminaba un rincón del cuarto. Adrien estaba saliendo de lo que sería el cuarto de baño de su recámara. El suspiro de alivio que liberé fue como quitarme un peso de encima.

Tras apagar la tenue luz que había encendido al salir del baño, pude ver con dificultad como se acercaba a su computadora y comprobaba algo en la pantalla. Era extraño verlo despierto a esas horas y en parte me preocupó. ¿Qué podría tener tan preocupado al rubio para no poder conciliar el sueño? Sea lo que fuera que estuviera viendo o comprobando después agacho la cabeza apoyando el rostro en el escritorio y cubriendo su cabeza con los brazos. Sentí como si me estuvieran estrujando el corazón ante esa escena. Quería ayudarle…pero estaba claro que como Ladybug no me podía aparecer así como así en su habitación y a esas horas. Además existía el problema de que si me acercaba más pudiese saltar la alarma. No eran mis deseos activarla y tener que dar explicaciones al mismísimo Gabriel Agreste sobre qué hacia la heroína de París en la habitación de su hijo de la madrugada. Quizás al día siguiente si pudiese acercarme a él y preguntarle…si es que era capaz de entablar una frase sin tartamudear.

Mis sentimientos por Chat eran claros ahora…pero el rubio no seguía siendo indiferente para mí. Me encontraba en un lugar intermedio de la balanza en el que no sabía cómo calibrar mis sentimientos por ambos chicos. Y lo único que tenía claro era que no permitiría que nada le pasara a ninguno de los dos.

En esos momentos, antes de marcharme de aquella gigantesca mansión, me giré antes de nuevo a volver a verle sumido en su mundo. "¿En qué estarás pensando Adrien?" pensé en mi fuero interno. "¿Es de nuevo por tu padre? ¿O es por tu madre" me pregunté mentalmente recordando lo que me contó sobre ella el día anterior mientras ensayábamos junto al piano. Para mi sorpresa, el chico se reincorporó del asiento en el que estaba sentado junto al escritorio y se dirigió lentamente hasta su cama. Parecía que iba a caer redondo a la cama a pesar de seguir portando la ropa del medio día y no haberse cambiado. Portaba un aire alicaído. Pero de repente giró hacia el ventanal…giró hacia mí. Apenas podía ver únicamente su silueta debido a la oscuridad de la habitación, pero sabía que, con las luces del exterior, bien de las farolas, de algún edifico cercano, o incluso hasta de la luna, él si me veía con claridad.

Me sentí un poco intimidada al ser descubierta mirando hacia su habitación. ¿Y si se pensaba que le espiaba? NO ERA ASÍ…al menos… no como Ladybug… Marinette… por el contrario… no estaba libre de culpa con una pancarta tan grande en su cuarto con el horario del chico.

Como un recuerdo fugaz, me acordé que fue él quien me advirtió de uno de los ataques de Volphina en la mañana cuando luchábamos en el tejado. Después recordé también las palabras de Alya sobre que había salido de clase a pesar de la insistencia de todos tanto para buscar ayuda para Ladybug, como para encontrar a Marinette. Eso me alegró sobremanera. ¿Qué tan preocupado estaría el chico por mí para salir de la seguridad del aula a pesar de las circunstancias? La actitud de Adrien esos días me desconcertaba ciertamente. Pero no podía evitar dejar ese tema a un lado teniendo en cuenta todos los acontecimientos de esa semana: Volphina, Lady Nigthmare con sus pesadillas tortuosas, los nervios y prisas en la escuela ante la preparación del festival escolar, las "discusiones" con Lila…Aunque eso último también me hizo dudar aún más sobre qué es lo que le rondaba por la cabeza al chico aquellos días o que tramaba. ¿Qué fue lo que hablaron realmente Adrien y Lila cuando los descubrí el otro día en el aula de música?

Vi como el chico se acercaba poco a poco al ventanal hasta quedar frente a él. Colocó una mano sobre el cristal, contemplándome con una clara expresión de sorpresa. Ahora que estaba más cerca podía diferenciar muy bien las expresiones de su rostro a través del cristal. Una sonrisa leve se fue formando en su rostro a la vez que en el mío. Con su otra mano hizo un ademán para saludarme lentamente y yo imité su gesto, nerviosa. Empezaba a no poder controlar mis nervios al ver su cálida sonrisa única y exclusivamente dirigida hacia mí. ¿Por qué con una sola mirada podía provocar que mi cuerpo ardiera por dentro? Sin poder contener seguir contemplando aquéllas orbes esmeraldas, agaché ligeramente la mirada y tapé con una de mis manos mi boca y parte de mi rostro mientras me mordía un labio conteniéndome. Debía salir de allí antes de parecer más patética de lo que ya parecía. Aprovechando mi gesto anterior me voltee de espaldas al ventanal dispuesta a lanzar mi yo-yo y marcharme. Mi cometido ya estaba hecho. Me había asegurado de que el chico estaba a salvo. No había problema…Pero… "Entonces… ¿por qué siento que no quiero irme aunque deba?" pensé.

Giré mi rostro por última vez hacia él y esta vez fue presente de una mirada que muy pocas veces había tenido el lujo de ver. Era…anhelo…angustia…preocupación…incertidumbre…

Algunas veces actuaba tímidamente en clase debido a su poco trato con las personas hasta que ingresó por primera vez en la escuela cuando le conocí. Pero sabía que siempre se mostraba muy seguro y optimista ante cualquier situación. Siempre ayudaba a los demás. En aquel momento es que fui consciente de que mientras que él siempre apoyaba y se mostraba alegre con los demás nadie estaba ahí para apoyarle. No pude evitar sentir un escalofrió al pensar en lo fría y solitaria que debería sentirse esa habitación para él muy a menudo.

Dejando atrás mi congoja le sonreí. Sonreí única y exclusivamente para él tal y como él lo había hecho antes conmigo. Vi sorpresa en su rostro… pero también alivio y alegría. Hice un saludo de despedida con el dedo índice y el medio sobre mi frente y por último susurré lentamente aquello que quería decirle para que me le leyera los labios desde la distancia.

-Gra-ci-as

Por un momento creí ver algo más que incredulidad y confusión en su rostro.

-Me-sal-vas-te

Sin miramientos me giré lanzando el yo-yo y huyendo como una cobarde hacia mi hogar antes de que se descubriera mi repentino sonrojo ante mi descubrimiento. "Acaso él… ¿se sonrojó?" pensé perdida en mis pensamientos y pensando únicamente en aplastar mi rostro contra la almohada de mi habitación nada más llegar a casa. Quizás aquello podría calmarme. Estaba rendida, agotada. Pudo haber sido imaginación mía o un efecto óptico de las luces de fuera de la mansión en aquella noche de tantos altibajos, ¿no?

-¿Marinette? ¡Marinette! ¿Estás despierta cielo? Si no te das prisa vas a llegar de nuevo tarde.

El llamado de mi madre me hizo abrir ligeramente los párpados, pero aún así, no hizo posible que los abriera del todo y me levantara de mi cama. Segundos después sonó una alarma. Odié por dentro la música que tenía puesta en mi celular para despertarme. Debía cambiar aquella canción la próxima vez que tuviera tiempo. Palpé vagamente por mi cama en busca de mi celular para apagarlo pero no lo hallé. Tan frustrada estaba que al final acabé incorporándome, abrí los párpados con esfuerzo frunciendo el entrecejo mientras me frotaba los ojos. Para cuando me dispuse a inspeccionar levemente con la vista mi cuarto en busca de mi celular, este dejó de sonar. Estaba en la parte baja de mi cuarto sobre mi escritorio. Solté un suspiro de lamento pero haber arruinado mi reparador sueño el despertador para la escuela… "Un momento" pensé mientras enfocaba mi vista en un reloj cercano en mi cuarto. "¿Escuela?" dudé aún medio dormida. Poco a poco fui más consciente de mi entorno.

Estaba en mi cama. Con la ropas del día anterior y tapada de pies a cintura por una manta. Tikki reposaba aún dormida sobre mis piernas. Anoche acabé tan agotada de la exhaustiva patrulla que al llegar por la claraboya de mi habitación simplemente me derrumbé en mi cama presa del sueño y ya no me acordé de más. Al desaparecer luego mi transformación, Tikki debió cerrar la ventana del techo que daba a mi balcón y debió taparme antes de quedarse también durmiendo junto a mí. Me pareció tan dulce su acto que dejé que descansara y siguiera durmiendo pacíficamente entre las sábanas mientras yo me movía poco a poco con cuidado bordeando la cama para bajar de ella y dirigirme a la parte baja de mi cuarto. Por fin vi el reloj. Iba con la hora justa pero no tarde. Me tendría que dar tiempo a darme una rápida ducha y vestirme para partir a la escuela.

-¡¿Marinette?!

-¡Sí mamá! ¡Ya estoy despierta! – Respondí a su llamado.

-¡No te demores! ¡El desayuno ya está listo!

Tras una ligera ducha, vestirme, desayunar con mis padres y tomar todas mis cosas y materiales para la escuela, cogí con delicadeza a la aún dormida kwami de la suerte y la coloqué dentro de mi bolso sin despertarla. Hubiera deseado dejarla descansar aquel día en mi habitación, pero el asunto de Volphina me inquietaba lo suficiente como para no estar con la guardia baja y en caso de que volviera a atacar debía de tener a Tikki conmigo siempre.

Tras desayunar pude ver una notificación de Alya avisándome que la escuela había sido "mágicamente" reparada durante la noche. Eso quería decir que tanto las clases como el festival escolar no serían suspendidos al final y que por tanto debíamos volver a nuestra rutina de organizar tareas y preparativos para el importante evento.

Tras salir de casa con la hora justa, aligeré el paso hacia la escuela para encontrarme allí en la entrada con mi mejor amiga, la cual no paraba de quejarse con que seguramente Ladybug actuó durante la noche y usó su Lucky Charm. Se justificó diciendo que ese podía ser la única manera de que apareciera la escuela reparada de un día para otro.

-¿No debería de estar alegre?- Pregunté de camino al aula- Después de todo, ayer no parabas de decirme que estabas preocupada por Ladybug y su estado. Si lo que diez es cierto y utilizó su Lucky Charm eso quiere decir que está bien y seguro que sigue persiguiendo junto con Chat Noir al nuevo akuma, si es que no lo han derrotado ya- Dije para darle un poco de esperanzas, aunque por dentro quería dármelas a mí misma también.

-Claro que estoy contenta. Estoy muy aliviada. Tanto como ver que esta hoy conimogo en la escuela y al final no te pasó nada malo ayer- Dijo resuleta y animada mi amiga con una mano sobre mi hombro. Yo le respondí de vuelta con una sonrisa- Pero eso no quita que halla perdido una gran exclusiva para mi blog. Ahora no solo está la incognita de quién está bajo la máscara de Ladybug y Chat Noir, sino también quién es la persona akumatida que estaba bajo esa capucha- Dijo intrigada frotándose las manos ansiosamente.

-¿No se te puede escapar ningún misterio?- dije riendo cómicamente al ver de nuevo la viatalidad de mi amiga a pesar de lo de ayer.

-Es la periodista que hay en mí chica.

Reí ante su comentario antes de llegar al salón de clases. Recordé las prácticas de Alix, con la cuál debía de ensayar hoy puesto que sabía que Lila no se presentaría ni aquel día y ningún otro al menos hasta que fuera purificado su akuma. El no verla en clase ni saber nada de ella o de Hawkmoth me daba cierta sensación de tranquilidad tensa que puede explotar en mi cara en cualquier momento.

Visualicé a mi compañera pelirosa hablando con Mylène en uno de los asientos y me dirigí hacia ellas sin pararme si quiera a soltar mis cosas.

-Buenas días chicas

-Buenos días – Respondieron ambas aunque Mylène más efusivamente que la deportista.

-Alya, ¿te ocurre algo? – Pregunté Mylène a mi amiga que había llegado detrás de mí con el celular en mano.

-Es que no me puedo creer que no haya llegado ninguna notificación de ningún tipo a mi blog sobre Ladybug y lo de anoche.

-¿Anoche?- Preguntó intrigada Alix.

-Alya insiste en que Ladybug debió actuar anoche y con su Lucky Charm reparó los desperfectos que ocasionó el akuma ayer aquí en la escuela.

-Eso son buenas noticias, ¿no?- Dijo no muy segura al final Mylène ante la reacción de una Alya frustrada.

-Eso es lo que vengo diciéndole en el camino- Contesté de vuelta a mi tímida y bajita compañera.

-No le des más vueltas al asunto Alya.-Repondió Alix resuelta- Por mucho que te pongas a pensarlo o investigarlo no vas a conseguir nada. Si sucedió debió ser a altas horas de la noche, para que ningún ciudadano lo haya alertado o haya salido en las noticias. ¿Quién va estar despierto a esas horas para colgarlo en el blog? –Preguntó irónicamente incrédula de que eso sucediera.

-Sé que fue ella y que algo importante sucedió anoche. Solo me queda esperar. – Respondió orgullosa mi compañera y optimista.- Si es necesario intentaré conseguir una nueva entrevista con Ladybug para descubrir qué pasó.

-Buena suerte con ello entonces- Respondió alegre como siempre Mylène.

-Por cierto Alix,-Dije llanando su atención- ¿Qué tal te fueron las prácticas ayer? Fue un alivo saber que al menos a ti no te pilló el ataque del akuma.

-Yo fui la primera en sorprenderse cuando escuché por la radio lo que sucedió en la escuela. Me puse en contacto con Rose y con Mylène y me contaron lo sucedido. Estuve bastante precoupada pero al menos me alegro de que todo se resolviera bien- Dijo aliviada- En cuanto a mis prácticas, las llevo bastante bien y creo que dominaré la competición.

-Eso me alegra mucho. Seguro que consigues la mejor marca- Dije animándola.

-Si competir es tan fácil como una carrera por el Trocadero con Kim, entonces te aseguro que el premio es mío. Será incluso más fácil que cuando Max resuelve problemas en clase en menos de dos segundos.

Las cuatro reímos ante el comentario burlón de la atleta a lo que respondió el mencionado desde el asiento trasero con orgullo y respondiendo a algunos comentarios burlones y de Alix que después acabó picándose como siempre con Kim.

El ambiente en clase parecía bastante calmado. Era como si lo de ayer no hubiera pasado. Aunque también creí que era según el punto de vista. Para ellos, lo de ayer fue lo más seguro un akuma más de los muchos que ha habido en París desde la aparición de Hawkmoth y sus mariposas. Pero para Chat y para mí suponía un nuevo reto. Para ellos lo de ayer había sido un poco más violento de lo normal…pero para nosotros había sido una clara amenaza a nuestra integridad y hacia los nuestros.

Debía aparentar normalidad, pero resultaba imposible ante todo lo que se barajaba en mi mente. Puede que en el descanso no pudiera hablar con Tikki cómodamente, si es que ya había despertado; pero sino debía de hablar con ella después si os sí sobre todo. Ahora más que nunca necesitaba un consejo de su parte. Y me estaba planteando incluso seriamente en volver a realizar otra visita al Gran Guardián sobre lo acontecido aquellos días.

-¿Marinette?

-¿Eh?

Bajé de mi nube mental al notar que Alix se había vuelto a dirigir a mí dejando su discusión con Kim. Los dos chicos junto con Mylène y Alya seguían hablando sobre el evento de ayer.

-¿Estás bien? Te estaba preguntando si puedes ensayar hoy también conmigo- Dijo dudosa la atleta pelirosa.

-Sí si claro, no hay problema. –Dije tímidamente avergonzada por mi despiste pero entusiasta ante la idea de ensayar de nuevo con ella.

-Tenía pensado ensayar hoy con Adrien pero por lo que me dijo Nino el rubio tenía hoy sesión de fotos y si llega a clase sería tarde.

-No te preocupes. Yo también tenía programado ensayar con Lila, pero lleva dos días sin venir a clase- Dije intentando disimular y que resultara creíble mi mentira.

-¡JA! Esa mocosa se hizo la guay el primer día cuando lo organizamos todo y después no se ha vuelto a aparecer. Seguro que sus "conocimientos" sobre música no eran más que otra más de sus mentiras.-Dijo Chloe haciendo su entrada triunfal junto con Sabrina mientras se sentaban en sus asientos de primera fila.

-No es justo que te metas con ella sin que esté aquí para defenderse- dijo Rose interviniendo, la cual se había incorporado junto con Juleka antes en la conversación que se daba a mis espaldas por parte de Mylène, Alya, Max y Kim.

-Es cierto- Respaldó Juleka.

-A una mentirosa como ella no es a la que deberíais estar respaldando- Responde la rubia princesita del alcalde.

-Todos estamos colaborando y ni siquiera se ha tomado la molestia de decir que iba a faltar o como nos iba cuando esto es una actividad colectiva de toda la clase- Le respaldó Sabrina con los brazos cruzados.

-Pero ya lo dijo Adrien el otro día, todos merecemos una segunda oportunidad. Quizás este cambiando y lo del otro día solo fue su primer intento de poder encajar- Intervino esta vez Nino desde su asiento en el cuál había permanecido desde el principio de la clase.

-Mi Adriancito es demasiado bueno como para darse cuenta de cuando le mienten o no. Tiene un corazón de oro. Por eso nos compenetramos tan bien.

-Si con compenetrados quieres decir que tú corres hacía él y él corre, pero para huir de ti, entonces me rindo ante ti… ¡Sí que estáis muy bien compenetrados, sí señor!- Dijo muy seriamente Nino irónicamente.

La mayoría de los de la clase nos reímos ante aquella mala broma del moreno defendiendo a su ausente amigo rubio. Chloe simplemente se volteó indignada y siguió charlando en su asiento con Sabrina o con el celular. Todos seguíamos en nuestras conversaciones hasta que llegase la maestra y nos diera nuevas indicaciones o novedades aquel día con respecto al festival. En cierta forma, me alegré bastante cuando me dijo Alix que ese día no vendría Adrien a la escuela. Aún no era capaz de imaginarme cómo habría de actuar frente a él después de lo de ayer. No solo era por mi visita nocturna a su mansión como Ladybug. Eso no era tanto problema porque no sabía quién era (aunque eso no evitaba que yo sí y me moría de la vergüenza al recordarlo). Lo malo era nuestra interacción como Marinette y Adrien. Me había salvado en la escuela y había intentado calmarme entre aquella situación de pánico y angustia; y yo lo único que hice fue huir para ir a transformarme y Ladybug y salvar el día sin pararme a pensar en cómo se preocuparía el por mí o los demás al yo desaparecer. No sabía con qué cara podría haberme justificado si hubiera tenido que ensayar con él aquel día.

La mañana transcurrió monótonamente. La maestra nos informó del nuevo orden y normas de seguridad para el festival después de lo sucedido ante el akuma ayer. Después Max se encargó de asignarnos las tareas del día y supervisarlo todo como el más perfeccionista de la clase que era. Mientras yo y Alix nos dirigimos al aula de música para ensayar, los demás compartieron tareas entre el decorado y las vestimentas. A última hora se planeó hacer además una coreografía en grupo tras componer Nino una pista muy buena en la que quisieron participar algunos. Claramente Chloe y Sabrina fueron las que menos hicieron, aunque Sabrina de vez en cuando se molestaba en preguntar si podía ayudar en algo. Mis ensayos con Alix eran fluidos. Iba aprendiendo cada vez más a controlar mi voz y las conversaciones triviales que tenía con Alix entre ensayo y ensayo sobre su competición lo hacían más ameno. Me ayudó a despejarme de mis preocupaciones, más no de mis sentimientos. Las letras que había compuesto Rose para las canciones me parecían demasiado idóneas para mí, pero según Alix decía que les daba un toque especial que marcaría la diferencia en el recital. Me alabó saber de su parte que seríamos capaz de sorprenderlos a todos.

-Tienes algo único.

-Eh..¿el qué?- Dije temerosa. No es que no tenga secretos y posea unos pendientes únicos, ¿no?

-Tu voz. Nunca pensé que fueras a hacerlo tan bien. ¡Solo llevas tres días ensayando Marinette!

-Técnicamente son dos- Dije bajito tímidamente.

-¿Dos? ¿No ensayaste con Lila?

-Falló. No sé cual fue el motivo, pero se tuvo que ir. No sé el por qué. Solor ecibí un mensaje de Adrien avisándome y sugiriéndome el practicar para que no perdiera aquel día de ensayo. Acabamos tocando las canciones y me enseñó algo de solfeo que no acababa de comprender. Pero no llegué a cantar.

-Entonces eso será algo bueno- Dijo con una leve risa la guitarrista entusiasta.

-¿Qué?

-Yo aún no he ensayado con él y todavía tenemos que practicar no solo los solos sino las canciones que haremos contigo. Por lo que tenía entendido pensaba que aún no habías ensayado con él, pero es una alivio ver entonces que sí.

-¿Los dos?- Pregunté dudosa- ¿Y Lila?

- La maestra hoy antes de entrar a clases me notificó que no se sabe nada de Lila, por lo que si necesitamos organizar algo con ella lo podemos hacer por nuestra cuenta hasta el momento que se sepa algo de ella. Le mandé un mensaje a Adrien y hace unos minutos me dijo que no tendría problema en ensayar conmigo estos días.

-Entonces sí que es bueno- Dije respondiendo igual que ella a lo de antes.

¿Dónde estará Volphina? Eso era lo único que circulaba por mi cabeza. Por otro lado me inquietaba no saber nada de Adrien. El estar en la escuela me permitía al menos vigilarle a él y al resto de mis compañeros de un posible ataque. Cada dos por tres no paraba de revisar mi celular ante cualquier aviso de mis padres por cualquier emergencia. Y lo último que más me preocupaba era Chat Noir, el chico tras la máscara del gato negro.

-Sé que suena arriesgado pero creo que funcionaría- Dijo de repente Alix pensativa mientras tensaba las cuerdas de su guitarra.

-¿El qué?- pregunté de vuelta.

-Si Adrien no te ha escuchado cantar es mejor. Eso quiere decir que solo tú y yo sabremos el impacto que se llevarán todos al escucharte cantar. Lila tenía razón en una cosa. Tu registro de voz es muy ampio. Me muero de ganas de ver la reacción de Chloe cuando te vea en el escenario. Su cara será para enmarcar.- Dijo con cierto toque maligno y travieso. Yo me rasqué la nunca intimidada y nerviosa.

-No creo que sea para tanto…

-Oh sí, sí que lo será. Si ese Agreste no deja de tocar en mitad de la actuación embobado por ti, te ha puesto lo que sea a que no apartará los ojos de ti.

-Las apuestas no son los mío Alix…no creo…-Dije tímidamente hasta caer en sus palabras a lo que abrí con sorpresa los ojos estupefacta. Tan grande fue mis sorpresa que, al estar apoyada en un taburete me escurrí y caí redonda al suelo de culo. Caída típica y estrepitosa de Marinette Dupain-Cheng…típico cuando se trata de cierto modelo rubio…-¡¿Qué QUÉ?! –Exclamé antes de caer trabándome con mis propias palabras.

Alix se carcajeo agusto ante mi caída y mi reacción antes de soltar su guitarra y tenderme la mano para ayudarme a levantarme del suelo.

-¿Co-cómo sa-sabes que-que…

-¿Qué estás coladita por él? ¡Oh por Dios Marinette! Todos en la clase lo sabemos. Es un secreto a voces. No me extrañaría de hecho que los chicos hallan compuesto esas canciones en que las cantarías tú pensando en él- Dijo burlona y con una sonrisa cómica. A mí se me cayó el cielo encima y sentí como si fuera a tener una combustión inmediata en el lugar.

-E-él…

-No. Para tu alivio no lo sabe- Me confirmó a lo que yo exhalé un suspiro de alivio.- Está tan ciego como Chloe en física.-Dijo rompiendo el ambiente cosa que me calmó un poco. Colocó sus brazos sobre mis hombros y me mostró seguridad y convencimiento.-Pase lo que pase siempre contarás con mi apoyo y con el del resto de la clase. Siempre nos ayudas a todos cuando tenemos algún problema sin importar que tanto te afecte o pueda dificultar. Así que mucho ánimo si te animas a decirle algo.

-Alix…-Nunca me imaginé que la chica ruda de la clase me animaría de esa manera y mucho más en temas amorosos.

-Lo mío no es el romance pero he de admitir que me causa bastante intriga lo que vaya a pasar. Bueno…-Dijo parando levemente poniendo los ojos en blanco- a mí, y a toda la clase.

-¿Co-cómo es eso?- Dije dudosa no muy segura si quería saber la respuesta.

-Digamos que..yo empecé apostando con Kim y…se fue uniendo más gente de la clase a apostar.

-¿¡Qué!?- Grité con espanto e incrédula. ¡Estaban apostando por mi vida personal!

-No me mires así. Hasta Alya está metida en el ajo. Me extraña que no te haya comentado nada…

Mi cara de frustación y de "voy a matar a alguien" debió de intimidar a Alix porque acabó dándome más detalle de la cuenta a lo que al descanso yo acabé más roja que un tomate, no sé si de vergüenza o furia contenida. Al menos ni Chloe, ni Sabrina, ni Lila sabían tampoco nada del asunto por lo que entendí. Un peso menos de encima para mí. Tampoco se le dijo a Nathaniel porque aún no era seguro si seguía sintiendo algo por mí o no después del suceso de Evillustrator. Kim y Alix había empezado apostando cuando es que yo me confesaría a Adrien. Más tarde participaron en otra apuesta Nino y Alya los cuáles decían que bien uno de los dos nos confesaríamos, a lo que yo seguía reacia a creer. No me imaginaba al rubio intentando confesárseme. Eso sería lo mismo que lograr viajar a la Luna. Ni en mis más dulces y felies fantasías sucedería. Solo había que decir que buena puesta por parte de Alya aunque eso no quitaba mi enfado hacia mi mejor amiga. Después Kim y Nino de nuevo apostaron a que Adrien me correspondería o no. Y así seguían otras mucho más disparatadas a las que no quise prestar oídos.

En el descanso no llegué a encontrar a mi "mejor amiga", lo que me hizo ver que Alix o alguien más le había dado la voz de alarma de que ya sabía todo sobre ese asunto. Tenía pensado dirigirme a los baños para al menos poder conversar con Tikki y almorzar con ella mientras ella tomaba sus galletas, pero algo interrumpió mis intenciones. Una sombra en el tejado que desapareció rápidamente al yo percatarme de su presencia.

-"Volphina"- Susurré para mí.

Rápidamente me dirigí hacia la salida de la escuela la cuál permanecía abierta en los descansos y me escondí entre los arbustos de los jardines laterales. Abrí mi bolso y Tikki salió flotando.

-¿Qué sucede?- Preguntó mi kwami desconcertada ante mi actitud y expresión.

-Te lo explico luego Tikki. Es hora de trasnformarse. ¡PUNTOS FUERA!

Una vez trasnformada salí sin miramientos de mi escondite y de un impulso con mi yo-yo alcancé el tejado para ver a alguien desde cierta lejanía saltando entre los tejados.

-No escaparás esta vez- Me dije a mí misma.

Intenté avanzar lo más rápido que pude entre edificio y edifico para no perderla de vista. No sabía si se habría percatado de mi presencia o no. Pero si estaba segura de que era ella. Portaba la misma capa encapuchada que portó el día anterior en el ataque de la mañana.

A pesar de mis esfuerzos, vi como repentinamente caía y se escondía en un callejón entre dos edificios. Al mirar desde uno de los bordes hacia abajo no encontré nada. Dudé si en saltar al callejón pues podía ser una emboscada. Pero finalmente me atreví. Me encontré dos cajas de cartón en el suelo y un contenedor gigante de residuos. No había ningún alma en el lugar. Pateé frustrada contra el contenedor. Estaba claro que se había percatado de mi presencia, se escondió en uno de los tejados y yo seguí a una de sus ilusiones.

-"Estúpida" me dije a mí misma,-¿Cómo he caído en algo tan simple?

Al regresar a clases todo fue normal. Volví a ensayar con Alix hasta la hora de salida sin inconvenientes aunque con muchas risas burlonas ante lo sucedido en la mañana. Me encontré en la salida con Alya, la cual no tenía buena cara al mirarme. Antes de que pudiera replicarle nada me pidió disculpas. No pude enojarme con ella, pero he de admitir que me molestó el hecho de no quisiera retirar su apuesta con Nino.

-Nunca se sabe, chica. También está en juego mi orgullo y no voy a dejar que Nino me gane en una cosa de la que sé estoy segura voy a ganar- Dijo con una sonrisa confidente entre ambas.

-¿Tú lo que quieres es matarme de la angustia no?- Repiqué luego avergonzada de camino a casa.

- No. Solo tengo curiosidad por saber si al final te decantarás por Adrien o por ese misterioso chico del que nunca me cuentas nada…

-¡ALYA!

-¿Qué? No es mi culpa que tu vida amorosa sea tan divertida amiga- Dijo resuelta una vez frente a la panadería de mis padres.- Tengo que irme. Hoy no me pasaré por tu casa. Me ha llegado una notificación de que han visto hoy en la mañana a Ladybug por el centro saltando de edifico en edificio. Quiero averiguar si ha pasado algo o no. ¡Nos vemos!- Gritó entusiasta antes de partir corriendo.

-¡Adiós! ¡Ten cuidado en el camino!- Le contesté de vuelta antes de que girara por la esquina de la otra calle.

Después subí ligera hacia mi casa. Almorcé tranquilamente con mis padres, o al menos aparentándolo, y comentamos todos los eventos que estaba organizando con mis compañeros en la escuela y cómo les había cundido el día a ellos en la panadería. Al terminar me despedí y subí a mi habitación. Como ellos pasarían el resto de la tarde en la panadería les avisé de que lo más seguro es que saldría a ver a Alya y me avisaron de que en ese caso no llegara muy tarde a casa. Al cerrar la puerta de mi habitación Tikki sin pensárselo dos veces con su galletita en mano.

-No me gusta engañar a nadie Tikki-Dije con pesadumbre tumbándome en el suelo mismo y con un brazo sobre mi rostro ocultándome los ojos.-Sé que es parte de responsabilidad al ser Ladybug. Pero ya me resulta difícil ocultar el hecho de que soy la superheroina de París…no soporto el tener que ocultar la vuelta de Volphina y la amenaza inminente Hakwmoth.

-Marinette…

-Me siento impotente. Volphina está en la calle, saltando tan libre y tranquila, mientras yo me frustro al encontrarme literalmente en un callejón sin salida sin saber cómo proteger a todos los que quiero…-Exclamé impotente golpeando con un puño el suelo aún tumbada.

-Sé que es duro para ti, pero piensa que no estás sola en esto- Dijo dulcemente la kwami para animarme acercándose a mi rostro.

Me senté en el suelo y la acaricia contra mi rostro. Su optimismo a pesar de cualquier circunstancia siempre resultaba contagioso.

-Tienes razón. Os tengo a ti- Dije haciendo una pausa mirando a través de mi ventana- y a Chat- Finalicé con un suspiro para incorporarme y dirigirme hacia ella. No vi nada raro por los tejados cercanos. En un principio no había nada que me diera a entender que Hawkmoth me tenía ojo avizor. ¿Cómo es que sabría tanto sobre mi vida y yo nunca lo noté o sospeché nada raro?

-¿Qué estás mirando Marinette?-Preguntó intrigada la mariquita de la suerte.

-¿Te acuerdas que tras perseguir a Volphina en la mañana te comenté al volver, en el baño, que estaba pensando en hablar de nuevo con el maestro Fu?

-Sí. Te dije y sigo diciendo que me parece una buena idea. Quizás pueda ayudarnos u orientarnos a la hora de actuar.

-Pretendo ir ahora.-Respondía su duda- Estoy asegurándome de que Volphina u otro akuma no está siguiéndonos los pasos. No quiero arriesgarme a que también se descubra el paradero del guardián de los miraculous junto con el libro y los miraculous que él guarda en su poder. No al menos si es que no lo sabe aún.

-Eso ha sido una buena observación Marinette.-Responde la kwami mientras me acompaña en mi camino por las escaleras hacia mi cama para salir por la claraboya.

-¿Lista para hacer una visita?

-Solo tienes que decirlo- Dijo irónica y alegre.

-Tikki, ¡PUNTOS FUERA! ¡JA!

A los segundos después ya estaba en mi camino hacia el hogar del maestro Fu para una consulta y algún consejo para enfrentar este difícil akuma y la amenaza cercana de Hawkmoth. Tras esconderme en un callejón cercano a su lugar de consulta, me destransformé y aligeré el paso hasta el lugar procurando no ser seguida, vigilando todo aquello que resultara sospechoso a mi alrededor. Todos los eventos ocurridos recientemente me habían enseñado a ser más precavida y cuidadosa no solo como Ladybug, sino también como Marinette. Una vez dentro del edifico con decoración oriental toque con cuidado la puerta a su consulta y a los segundos la puerta se abrió sola con lentitud. Ante mí estaba el maestro. Permanecía en la misma postura que cuando lo conocí por primera vez y portaba la misma expresión de serenidad en su rostro a la vez que de misterio que tanto me llamó la atención.

-Que sorpresa verte de nuevo por aquí, Ladybug.

Tras esto, la puerta se cerró igualmente lentamente tras de mí y de Tikki, la cual salió de mi bolso después. Las dos permanecimos a la expectativa de que nos contaría en esta ocasión el guardián de los miraculous.

...

Holaaa a todos y a todas mi queridas mariquitas y gatitos negros!

Os está gustando el fanfic? Me alegra muchichichísimo vuestros comentarios en los reviews. Es por eso que esta vez el capítulo no se ha hecho tardar tanto. Sumado a eso está el hecho de que me he librado de algunos trabajos de la facultad. Este capítulo va a ser demasiado extenso y lo he tendio que dividir en tres o cuatro partes incluso. Esto quiere decir que por tanto la historia tendría tres o cuatro capítulos más de lo previsto.

Os ha gustado el pequeño momento Ladrien? Mi propósito desde el principio con esta historia era el de poder trata los cuatro tipos de ship de nuestros héroes. ¿Se cumplirá mi propósito? Solo espero que os guste el resultado. Todavía queda también desde luego mucho Ladynoir y Adrienette por ver. ¿Qué haríais si estuvierais en el lugar de Marinette?

Os apuntais a la apuesta de la clase de Marinette iniciada por Alix? Opináis que las puertas son la maldición de esta serie? XD

Decidme vuestra opinión en los reviews,

hasta el próximo capítulo cuidado con los akumas y...

Tikki, puntos fuera!

Plagg, garras fuera!

PD: (SPOILER) Las puertas serán clave en el próximo capítulo...

Próximo capítulo: 19. Tranquilidad tensa (Parte 2)