Capítulo 19 – Tranquilidad tensa: Hawkmoth
Entraba una ligera brisa por el ventanal abierto en la pequeña habitación al mismo tiempo que una clara luz del día despejado de la tarde. El ambiente era tranquilo pero tenso a la vez. No sabía cómo empezar a hablar con el maestro y al ver a mi compañera kwami me percaté de que ella permanecía tranquila…como si no fueran necesarias las palabras con él.
-Ponte cómoda querida. Me temo que mucho es lo que tenemos que conversar hoy también esta vez y no creo que sea agradable para ninguno.
Atendiendo a su petición educada y calmada avancé unos pasos y me coloqué sobre una almohada frente a él con las piernas cruzadas en forma de indio al igual que él. El ambiente y el aroma de ciertas esencias orientales en la sala daban la total sensación de que nos habíamos trasladado a otro lugar y época distintos al París fuera de la ventana.
-Siento interrumpir de manera tan repentina y sin avisar maestro Fu, pero…
-La situación es de emergencia, lo sé- Dijo con cierto aire misterioso con la una sonrisa.- Pero no es el único asunto del que hemos de hablar, ¿no es así?
Tragué pesado tras esas palabras…cayendo en la realidad de mis actos…
-No… no es lo único…-Dije agachando la cabeza lamentándome ahora de lo que hice.
-Le contaste a Chat Noir sobre nuestro encuentro, sobre los miraculous, vuestra unión y sobre todo, sobre el libro de los miraculous que trajiste contigo la otra ocasión.-Pausó- Te advertí que no era el momento idóneo para revelarle tantos secretos a tu compañero. Aún no estaba lo suficientemente preparado para asimilarlo todo.
-Lo sé…pero…-Intenté defenderme aún con la cabeza gacha.
-¿Pero qué, querida?- Dijo expectante el anciano.
-Yo…no…No me arrepiento de lo que hice maestro- dije más segura de mí misma y alzando la mirada hacia el anciano de ojos marrón rojizo. Su rostro parecía mostrar paz y serenidad, pero con esa mrada tan penetrante daba la impresión de en cualquier momento de mandaría una mirada de las que matan en un segundo con gran seriedad. A pesar de ello no me acobarde.-Si se me volviera a presentar la misma situación me atrevería a decir sin arrepentimientos que se lo volvería a confesar todo. Ante todo es mi compañero de batallas. Somos un equipo y nos necesitamos el uno al otro. No me sentía cómoda mintiendo a mi compañero y no creo que hubiera podido superar esta serie de últimos acontecimientos si no fuera por él y por la confianza que nos tenemos el uno al otro. Nunca me ha gustado mentir y el ocultar el secreto de ser Ladybug ya es un gran peso para mí- Pausé firme y segura de mis palabras.-Sí tengo que ocultar eso por el bien de todos lo haré…pero no tengo por qué mentirle u ocultarle algo a Chat. No lo y no lo haré.
Por varios segundos se hizo un intranquilo silencio para mí en la sala. Tikki estaba apoyada en mi hombro, bastante relajada para mi desgracia, mientras que yo estaba en tensión, sin saber que esperar por parte del hombre frente a mí.
-¿Y qué hay sobre vuestras identidades?- Preguntó desconcertándome mientras cruzaba los dedos de sus manos entre sí con la mirada puesta fijamente en mí y mis reacciones.-Dices que no tienes por qué mentirle u ocultarle algo a tu compañero. Pero, ¿qué hay de vuestras identidades? ¿Serías capaz de revelarte ante él y confesarle tu más guardado secreto?
Su pregunta me dejó desprevenida. No me la esperaba y tuve que agachar un poco la mirada y mirar hacia la ventana para aclarar mi confusa mente. Después miré a Tikki, tan segura y siempre dispuesta a apoyarme en cualquier situación. Si no hubiera sido porque esa madrugada con Chat me respondí a mí misma a esa pregunta, no hubiera sabido que contestarles con sinceridad al guardián de los miraculous.
-Sí- Dije más segura que nunca y con una leve sonrisa en mi rostro al recordar a ese pretencioso gato negro y su sonrisa coqueta. Enfoqué de nuevo mi mirada en el hombre de edad avanzada frente a mí y esta vez pude sentirme relajada ante su presencia. Compartía conmigo una sonrisa confidente y comprensiva.
-Veo seguridad en tu mirada a diferencia de en nuestra última charla.- Captó el guardián.
Ante eso y su mirada no pude evitar sentirme esta vez un poco avergonzada. Tikki rio levemente. Ambos parecían entenderme incluso mejor que yo misma.
-Últimamente me he dado cuenta de muchas cosas que hasta el momento me habían resultado desapercibidas- Dije esquivando la mirada penetrante del anciano. Me hacía sentir culpable de algo que de lo que ni siquiera era consciente. Era intimidador y se me subían los colores al rostro. No era como si pudiese leerme la mente, ¿no?
-Veo que has podido comprender el significado del Ying y el Yang por lo que veo.
Ante esa sentencia no puede nada más que callar. Sentí mi rostro como un volcán en erupción.
-No te preocupes Ladybug. El comprender el significado solo es el primer paso para alcanzar el éxito de la unión.
-¿Éxito de la unión?- Alcé el rostro intrigada- ¿Qué-qué quiere decir con eso?
-Lo comprenderás a su debido tiempo querida…todo a su debido tiempo…-Dijo con tranquilidad antes de levantarse y mandarme una mirada que me dejo confundida y una nueva duda en mi mente.
Se acercó al mueve a sus espaldas y de junto al antiguo gramófono cogió un libro. No era uno cualquiera. Era el libro de los miraculous. Al tomarlo intentó volver a su posición inicial junto frente a mí. Yo sin esperar indicaciones me incorporé para ayudarle a sentarse con delicadeza sin que se dañara la espalda.
-Gracias, querida. Muchas veces pienso que a pesar de mis 180 años puedo hacer de todo- Dijo con una leve sonrisilla que me hizo reír. Fue entonces que me percaté de un detalle del que no me había dado cuenta al entrar en la sala.
-No es molestia- Le respondí- Disculpe maestro, pero… ¿dónde está Wayzz?- Dije al notar la presencia del pequeño kwami tortuga que se mostró muy preocupado por la salud de su maestro la otra vez que fue a visitarlos.
-Está atendiendo una visita- Dijo tranquilo mientras buscaba algo entre las páginas del libro de los miraculous.
-¿Visita?- Dudé intrigada.
"¿Quién visitaría a un kwami?" Me pregunté mentalmente. Quise preguntarle algo más para saciar mis repentinas dudas ante nuestra variable conversación hasta el momento, pero me vi interrumpida al girar él libro hacia mí para que mirara fijamente las páginas por las que había dejado abierto el libro. En la página se mostraba la imagen de quién sería en una época pasada el portador del miraculous de la mariposa…Hawkmoth.
-En tu última visita hablamos sobre la importancia de los miraculous.-Empezó el maestro.
-Son aquellos objetos que regulan el flujo de energía mágica en el mundo; los encargan de mantener en equilibrio el mundo.
-Exactamente-Dijo el portador del miraculous de la tortuga.- El equilibrio esencial de la vida lo protegen los guardianes de los pendientes de la mariquita y el anillo del gato negro…el ying y el yang…
-El equilibrio que simboliza la vida- Terminé su oración mientras él me asintió satisfecho.
- Te conté acerca de los otros miraculous y que su principal misión era la de preservar el equilibrio del resto del mundo al mismo tiempo que son a su vez los protectores de los miraculous esenciales…el tuyo y el de Chat Noir.- Pausó-Sabes que el miraculous de Hawkmoth es uno de esos guardianes…pero no te llegué a desvelar el motivo por el cuál es hoy quién es.
Su revelación me preocupó. Me enfoqué en la página del libro que mostraba la figura del antiguo portador de la mariposa. Su máscara solo dejaba ver sus ojos y resultaba inquietante visto desde ese punto…incluso imperturbable.
-Hawkmoth como portador de ese miraculous es capaz de otorgar a otros individuos energía o poder para cumplir sus sueños o expectativas en la vida. Representaba "el cambio". En la vida cada individuo va evolucionando hasta encontrar la mejor versión de sí mismo, como la metamorfosis de una mariposa. En otras épocas Hawkmoth era como el hada madrina de los cuentos de hadas…pero me temo que en esta época, se ha convertido en el villano del cuento.
-Y ha convertido a Volphina en su fiel secuaz- Dije secamente y mordaz.
-Me temo que sí pequeña Catarina- Asintió con calma y pesadumbre. Su rostro mostraba cierta lamentación, ¿Qué tan trágico habría sido el destino de Hawkmoth para acabar siendo la némesis de sí mismo?
Recordé la conversación sobre los miraculous existentes y de los que le comentó Fu. El zorro simbolizaba la astucia junto con valores como el coraje y la valentía. En definitiva, simbolizaba el riesgo y la aventura que era la vida. El pavo real era la belleza interior, el alma del individuo. Simbolizaba el lado espiritual de la vida. La abeja era honestidad, respeto, sacrificio. Era el miraculous perfecta para representar el lado más humano y real de la vida. Según las palabras del maestro Fu "La abeja es el individuo o persona que intenta encajar a su manera en la sociedad, en la colmena. Cada parte o miembro de la colmena es esencial para que se dé la vida. Era mostrar la individualidad propia y el trabajo en equipo. La abeja representaba por tanto la humanidad". La tortuga era apoyo y soporte; destreza, sabiduría…conocimiento. Representaba la duración, la permanencia y al mismo tiempo lo material y real. Era el tiempo que nos daba la vida y la misma existencia del individuo. Hawkmoth…era el cambio, la evolución…y se asociaba con los sueños y propósitos del individuo, ya que toda persona, para lograr sus objetivos, evolucionaba o cambiaba a lo largo de su vida. El maestro Fu no pudo definirlo mejor segundos antes.
-¿Por qué Hakmoth está actuando de esta manera maestro?- Pregunté para alcanzar la respuesta a la pregunta planteada entre ambos.
-Hace mucho tiempo que perdí el rastro de los portadores del pavo real y de la mariposa- Dijo alicaído- Sabía que permanecían inactivos y en buenas condiciones por los flujos de energía que detecta no solo mi kwami, sino todos los kwamis. Algo debió alterar el estado espiritual del portador actual de la mariposa que lo hizo cambiar. No es maldad pura en su totalidad. Solo se está dejando llevar por el odio, la desesperanza y el resentimiento ante algo perdido. Sus sentimientos negativos han debido estar abrumándolo y eso ha provocado que también sus sentimientos malignos hayan podido llegar a otros individuos y ha utilizado eso a su favor para cumplir su propio deseo.
-Es irónico que él quiera cumplir o hacer realidad un deseo personal cuando es el portador que debe de hacer que los sueños de los demás se cumplan y no manipularlos.-Dije entre enfadada y apenada. En esos instantes no sabía cómo sentirme respecto a aquel hombre que había provocado tantos desastres en París.
-Su propósito nunca ha cambiado a fin de cuentas Ladybug. Si te fijas bien, Hawkmoth promete a sus víctimas cumplir todo aquello que anhelan o desean. Lo único que ha cambiado es que ahora utiliza un chantaje para ello. Tiene un poder empático con el individuo que le hace comprender sus pensamientos y sentimientos.
-Lo he notado en algunos akumatizados cuando se muestra su máscara en sus rostros- Contesté.
-En ciertos extremos, si se encuentra desesperado puede recurrir a controlar el cuerpo de la víctima debido a esa unión. Pero es un fino hilo que difícilmente se puede cruzar. Si llegaseis a caer en manos de Hawkmoth no debéis de tener miedo al que él os pueda controlar. Su poder no está en el cuerpo- Pausó toncándose la sien y después el centro de mi frente.- el peligro está en vuestra mente. Si caéis ante su controlo será mayor el sufrimiento mental que el físico. Os contagiaría su energía negativa y os veríais severamente afectados, especialmente tú.
-¿Yo?
-Recuerda pequeña catarina que Chat Noir simboliza el lado negativo del tablero en el juego. Es capaz de resistir y superar las energías y hechizos negativos de los akumatizados porque al final forman parte de su energía…
-La destrucción…-Susurré ahora entendiendo entonces lo que eso significaba para mí.
-Por el contrario tú simbolizas el lado positivo…la luz. Tú eres más vulnerable a los sentimientos negativos que te rodean que Chat Noir. Eres capaz de superarte por tu capacidad de esfuerzo, tu tesón…eres la curación al mal y…
-La creación…-Susurré.
-Si te ves afectada por energía positiva eso va en tu favor, pero si lo que te ataca es energía negativa…
-Soy más vulnerable, ¿no?- Dije confirmando mis sospechas y ciertamente apenada y preocupada ante el asentimiento del maestro Fu. ¿Eso quería decir que era vulnerable en un cara a cara con Hawkmoth? ¿Que no habría forma de vencerlo?
-A pesar de lo que puedas estar pensando no todo está perdido.
Sus palabras me desconcertaron y captaron mi absoluta atención alejándome de la repentina amargura en la que me estaba sumiendo tras su declaración.
-Es por esto que libere tu miraculous y el de Chat Noir y no ningún otro miraculous.
-¿Cómo…
-Chat Noir es el único capaz de enfrentar los sentimientos negativos de Hawkmoth, y tú, querida,-Dijo incorporándose esta vez con soltura y con los dedos de las manos aún cruzadas entre sí. Me extendió sus manos y esta vez fui yo a la que ayudó a levantarse del lugar al posar mis manos en las suyas.- eres la única capaz de curar el alma de ese portador. Tu único poder no es crear, sino curar. Inconscientemente lo haces en cada batalla cada vez que ayudas a una víctima a recuperar su ánimo. Tu verdadero poder no está en tu amuleto encantado al repararlo todo…sino aquí- Dijo señalando hacia mi pecho.
Me sentí confortada antes sus palabras. Ahora entendía el auténtica significado de "apoyo y soporte" que representaba su miraculous.
-¿Es por eso que Volphina ha vuelto a ser akumatizada no?- Pregunté revelando mis sospechas anteriores sobre su akumatización.
-No todos los corazones son fáciles de curar- Dijo separándose de mí y asomándose por el ventanal mientras tomaba ahora un bastón y se apoyaba en él- Algunas personas sufren más que otras en la vida y son reacias a crear que la buena suerte puede llegar o regresar a sus vidas. Cada persona y cada corazón es único. La única enseñanza que te puedo dar, Ladybug, es que, el tiempo y la práctica te ayudará a leer los corazones de los demás…sus sentimientos…pero sobre todo…será TU corazón el que te guie en la dirección correcta.
Tras estas palabras yo solo permanecí observándole en mi lugar y también al claro y tranquilo cielo parisino. ¿Sería aquello la calma antes de la tormenta?
-Puede que el final no esté tan lejos como creíamos- Dijo en un susurro el anciano pero que pude oír claramente. No pude más que asentir a la veracidad de sus palabras. Solo nos quedaba esperar y ser precavidos.
-Me temo que conoce mi identidad como civil y eso será una mayor desventaja a la hora de enfrentarnos a él- Dijo con un lamento finalmente ante el guardián.
-Estoy al tanto de la situación querida, no te preocupes. Yo ya he dado mi última palabra y os he podido ayudar en lo que he podido. Ahora solo te queda hablarlo con él…
-¿Se…se refiere a Chat Noir?-Dice inquieta al volver al tema por el que me vi acusada al principio de nuestra conversación.
-Llegó haciéndome saber que venía de tu parte,-Dijo volteando levemente el torso dirigiéndose hacia mí-pero no me hizo falta saber aquello para dejarlo pasar. Ya sabía que era Chat Noir…después de todo, yo fui quién os eligió como los nuevos héroes de París, ¿no? –Dijo esta vez ciertamente ¿optimista?-Todos cometemos errores en la vida, incluido yo.-Enunció esta vez pensativo apartando levemente la mirada hacia un lugar de la habitación del que no me llegué a fijar porque volvió a dirigir su mirada hacia mí.-Pero nunca me arrepentiré de haberos elegido y uniros.
Sus palabras me sorprendieron un poco recordándome a mí misma. No era la chica más buena del mundo. Era topo y solía cometer muchos errores. Pero al final del día siempre acababa levantándome de alguna manera con ayuda y seguía adelante sin arrepentirme de lo hecho y aprendiendo de mis errores.
-Me equivoqué contigo la última vez que hablé contigo sobre Chat Noir.
Lo dicho por el enunciado me sorprendió de sobre manera. En ciertos momentos parecía interpretar mi mente o leerme como un libro abierto. Desde que lo conocí me pregunta si realmente existía esa posibilidad.
-Pensé que tu compañero no estaría preparado. Pero veo que los últimos acontecimientos os han marcado a ambos. Estaba más listo y preparado de lo que yo pensé que lo estuviera y eso creo que se debe a ti.- Dijo con sinceridad-Desde tiempos pasados han existido muchos portadores y guardianes como yo… pero nadie nunca ha sido capaz de expresar con exactitud la unión o vínculo que unen a la mariquita y al gato negro… Vuestra unión no es solo trabajo en equipo al combatir. Es algo más espiritual. Podéis entenderos o hablad sin palabras o miraros. Os sincronizáis como uno solo en cuerpo y alma. Eso, querida… no lo encuentran muchas personas… y se llama… alma gemela…
Tras lo dicho el anciano se fue alejando de la ventana para salir para dirigirse hacia la puerta principal por la que había entrado al principio. Lo miré confusa ante aquella acción, pero su mirada penetrante me hizo reaccionar ante sus anteriores palabras y no pude evitar dejar que mis labios dejaran de temblar incapaces de pronunciar palabra, puesto que también sentía mi garganta atorada, la respiración irregular, y una gran presión en mi pecho que intenté contener inútilmente colocando mis manos sobre mi pecho, presionando concretamente sobre mi aturdido corazón. ¿Alma gemela? Aquello sonaba tan bien…tan bonito…y tan idóneo en mi mente al asociarla con aquel gato de mala suerte.
Mis delirios se vieron interrumpidos al percatarme de un destello verde y otro negro que atravesaron la habitación de repente volando de un lugar a otro. ¿Qué era eso? De repente Tikki pareció mostrar una legre sonrisita en mi hombro y alzó el vuelo uniéndose a esos dos destellos que se movían agilemnte y no me daban tiempo a definir del todo. Tikki se había vuelto un destello rojo. Se escuchaban voces que parecían murmullos. Creí distinguir tres: una era de Tikki, otra un poco desesperada que sonaba como la del kwami del maestro Fu por lo que recordaba de la otra vez, Wayzz, y la otra…
-Chicos, calmaros ya- Dijo tranquilamente el maestro Fu desde su posición, sosteniendo el pomo de la puerta con su mano como si tuviera intención de salir por la puerta.
Tras esas palabras, los tres kwamis se detuvieron en el aire mientras miraban hacia el anciano. Sí…eran tres…y uno se asimilaba mucho a…
-¡Wayzz no quería darme queso!
-Pero Plagg, ibas a arrasar con toda la despensa y…-Intentó expresar el kwami tortuga.
-Eso es muy típico de ti, Plagg- Dijo entre risitas Tikki.
-¿Plagg?-Dije incrédula al mirar al kwami gato.
Recordé que ese era el nombre del kwami de Chat. El aspecto del kwami ya lo delataba de por sí y aún más el hecho de que portara entre sus manitas un pequeño trozo de queso camembert. Un kwami no podía estar lejos de su portador por mucho tiempo…y eso solo quería decir…
Inspeccioné la salita desesperada en busca de una mirada esmeralda para cuando me percaté de otra puerta en la sala… una puerta hasta en la que ahora era consciente había dejado puesta su mirada segundos antes el maestro Fu… Ahora entendía también porque no había dicho el hombre mayor en ningún momento su nombre como civil… La vergüenza me consumió y me paralicé con los ojos puestos en la puerta y en el kwami negro en la sala de forma intermitente…Acaso, ¿de verdad estaba ahí? ¿Tras esa puerta? ¿Desde cuándo? ¿Qué tanto había escuchado? Si había sido todo ya podría haberme dado por muerta o caer desmallada en ese mismo. No importaba cuál fuera. Estaría asistida por Fu al menos. Demasiados pensamientos corrían por mi mente y ninguno de forma coherente. Me temblé ante el pánico. Cuando volví la vista hacia el maestro Fu, él estaba por salir junto con los kwamis de la sala.
-Tenéis mucho que conversar. Os dejaremos solos- Dijo únicamente el guardián con su usual aura de misterio envolviéndolo.
-¡Siento interrumpir!- Gritó entre risas y sin lamento alguno la traviesa criatura con forma de gato.
-¡Mucha suerte!-Dijo igualmente divertida mi kwami.
-¡TIKKI! – Grité apenada pero la puerta ya se había cerrado tras ellos.
Estaba sola en aquella habitación de estilo oriental…pero no me sentía como tal.
-¿Chat?- Pregunté aún temerosa esperando que nadie me contestara para mi seguridad mental.
-¿My lady?- Pronunció una voz en susurro a través de aquella puerta.
Tan cerca y a la vez tan lejos…así es como me sentía…así era como nos sentíamos…Él, sentado en el suelo y de espaldas hacia la puerta…yo, de rodillas en el suelo y frente a la puerta con una de mis manos sobre la superficie de ésta… como si mi deseo de alcanzarlo se fuera a cumplir. Aquella puerta entre ambos era una clara ironía de lo que significaban nuestras máscaras como héroes de París…Solo aquello era lo que nos separaba el uno al otro…era aquello que más quería para poder mantenerlo a salvo de mí misma ante el riesgo que corríamos y, al mismo tiempo, era lo que más quería derribar para no tener que ocultarle nunca más nada a mi "alma gemela".
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Holaaa a todos y a todas mi queridas mariquitas y gatitos negros!
Agradezco mucho vuestro apoyo en los comentarios así que no dejéis de escribir y decirme lo que pensáis. Siempre la tengo en consideración.
Como ya os dije en otra ocasión, el capítulo de Tranquilidad tensa es demasiado extenso así que lo he tenido que dividir en partes. Esta es una cortita pero con mucha información y muy intensa. Estoy ansiosa por mostraros que más sucederá en esta historia.
Para los que están también al tanto de mis otras historias tanto en Wattpad como en Fanficiton os comunico que debido a mi acumulada agende de exámenes de la facultad se me va a complicar seguir con todos a la vez. Me estoy centrando en Hechos por que es más largo y pretendo acabarlo para antes de que empiece la segunda temporada de esta PRODIGIOSA serie.
Error mensaje enviado, es una de las historias pendientes de la cuál os aviso le queda solo un capítulo. En cuanto a las otras in progress he colocado los prólogos para ira calentando motores. Serán mis próximas historias una vez acabe Hechos el uno para el otro.
¿Qué opinaís sobre los miraculous en esta historia y su simbología? ¿Podrá "curar" Ladybug a Hawkmoth? ¿Qué tanto ha escuchado realmente Chat de la conversación? Ya os advertí que las puertas en este capítulo serían claves.
P.D. (SPOILER) Para los curiosos y los que me preguntan por sobre lo que está rondando por la cabeza de Adrien...dejé una pista muy GRANDE en el capítulo 17 mientras que Chat y Ladybug conversan, ¿sabéis cuál es?
Nos vemos en el próximo capítulo, cuidado con los akumas y...
Tikki, puntos fuera!
Plagg, garras fuera!
Próximo capítulo : Tranquilidad tensa (Parte 3)
