Capítulo 20 – Tranquilidad tensa: Mi alma gemela

No sabía cómo reaccionar. Las palabras no salían de mi boca. Por primera vez desde que lo conocí contra Stone Heart, me sentí muda a la hora de hablar con él.

-¿T-Te encuentras bien?

Me pareció tierno su tono de nerviosismo. Me calmó saber que no era la única que se sentía intimidada frente al otro en esa situación; pero también me alegraba el que siguiera preocupándose por mí…

-Te puedo asegurar que estos días no me han dado la paliza de mi vida- Dije con ironía.

Ambos reímos levemente. Quería que la situación no se sintiera tan tensa. Pero era inevitable.

-¿Cómo te encuentras tú?- Pregunté de vuelta.

-Llevo días sin dormir más de dos horas seguidas para ser sincero. A ti no te puedo mentir tampoco bugaboo…-Dijo lo último en susurro.

Coloqué una mano sobre mi alocado pecho al escuchar sus palabras. Si antes no sabía si había escuchado toda la conversación, ahora ya lo tenía confirmado. Escuchó desde el primer momento en el que me defendí ante Fu por no querer ocultarle nada a Chat.

-Chat…

-Antes de que me reclames por no descansar como es debido my lady, hay una pregunta a la que quiero que me contestes.

No pude nada más que callar y asentir lentamente mientras soltaba un murmullo para que entendiera mi aceptación.

-No sabes lo que me alegra el que quieras confesarme tu identidad…o al menos, cuando todo esto acabe- Dijo y soltó un largo suspiro-Es un alivio saber que tengas puesta tanta confianza en mí puesta. Yo por mi parte también lo hago. Creo que ya te lo he dicho muchas veces, pero sería capaz de dejar mi vida en tus manos porque confío en ti plenamente e incluso mucho más que en mí mismo.

Sus palabras, pronunciadas con cierta calma y dulzura, me conmovieron y de mi rostro escaparon unas traviesas lágrimas. No era consciente hasta ese momento de lo mucho que necesitaba oír su voz cada día a mi lado. Quería verlo reír, sonreír, alegrarme el día con sus tontas bromas sobre gatos y verlo presumiendo de sus grandes cualidades como héroe saltando de edificio en edificio. Anhelaba que llegara un maldito akuma para verlo de frente y disfrutar de su compañía, de su apoyo, de su protección, de sus palabras de aliento o tan solo de un ligero roce entre ambos. ¿Desde cuándo se había vuelto tan imprescindible ese gato en mi vida? Probablemente desde siempre y no me había dado cuenta. O me había estado mintiendo a mí misma. Mis sentimientos por él eran tan reales como el hecho de que ambos existíamos. Pero lo único que me frenaba a decírselo eran Hawkmoth y mi confusión respecto a Adrien.

-Chat…yo…

-Deja que acabe por favor my lady…

-Dime.

-Yo…con todo esto…yo…lo que quería preguntarte era… ¿por qué confías en mí?

No pude evitar una sonrisita tonta antes sus palabras. ¿Es que no era lo suficientemente obvia? ¿No habría interpretado bien lo que quiso decir el maestro Fu antes?

-Sé que no soy el mejor compañero que podrías tener. Soy torpe, no estoy al cien por cien atento a los akumas en una misión, no…

-No, no, no… ¡Deja de lamentarte cuando sabes que eso no es verdad!- Dije empezando a angustiarme al notar su tono de desesperación.

-Claro que lo es. Ambos lo sabemos. No intentes negármelo para hacerme sentir mejor…

-Sé que muchas veces te he reclamado tu falta de atención, ¡pero no por ese motivo!

-Ladybug…Déjalo…No intentes…

-¡TE RECLAMO PORQUE NO QUIERO PERDERTE!

No pude aguantar más. Sentí como mi garganta se resquebrajaba con esa frase. No quería que él se viera como un inútil o que creyese que yo lo veía como tal. Eso nunca sería a ser.

-¡Deja de decir esas cosas de ti cuando tú eres el que sabe que yo tengo la razón!

-My lady…

-¿Cuántas veces me has salvado la vida? ¿Cuántas veces tengo que decirte que de no ser por ti yo hoy no sería la Ladybug que todos admiran? – A esas alturas ya le estaba gritando entre lágrimas furiosas- Siempre te reclamo por atención en la batalla porque sé que estas más atento a mis espaldas que al propio akuma. Pero yo también estoy cuidando de tus espaldas para que a ti tampoco te ataquen. ¿Cómo crees que venceríamos a los akumas si no hacemos más que protegernos el uno al otro y no nos centramos en la pelea?

-Yo…-Intentó decir algo pero le interrumpí.

-Me duele cada vez que tengo que dejarte a un lado para centrarme en el enemigo…- Pausé tomando aliento y cerrando los puños sobre la superficie de la puerta- Pero sé que es lo que nos toca como héroes…- Cerré los ojos resignada- Hay que saber hacer sacrificios…no solo por todas las personas… sino especialmente por los que queremos… incluyéndonos a nosotros mismos...

-My lady…

Se hizo un silencio mientras intentaba retomar la calma para continuar hablando. Chat estaba mudo intentando responder a mis palabras. Casi podía sentir la respiración acompasada de Chat, al igual que la mía, tras la puerta.

-Nos cuidamos el uno al otro, Chat-dije de nuevo firmemente, intentando que mi voz no flaqueara como lo estaban haciendo mis manos-Nos protegemos el uno al otro; nos necesitamos el uno al otro…Somos el ying…

-Y yang- Respondió él acabando mi frase. Sonreí ante la sincronía.

-No vuelvas a dudar de la confianza que te tengo Chat…Siempre he confiado en ti como sé que tú confías en mí… Me importas más de lo que puedas imaginar…

-Tú también…bugaboo. Te prometo que no fallaré.

-Más te vale-Dije intentando sonar amenazante esta vez- No quiero que vuelvas a vacilar. Yo soy la que lo hace de los dos ¿Recuerdas? –Dije recordando con nostalgia todas las veces que él ha sido el que recuperara mi ánimo.-Si caes tú, caemos los dos.

-No caeré; ni ante nada ni nadie- Sonó firme el gatito- No dejaré que caigas…jamás.

Sus palabras firmes y seguras me calmaron.

-Eso me alegra-dije más tranquila y aliviada, colocándome de espaldas a la puerta sentada en el suelo.

-Por eso no dejaré que intervengas hasta que todo esto acabe.

-¿Qué?- Dije dudosa ante lo último.

- No dejaré que vuelvas a actuar como Ladybug hasta que la cosa esté calmada.

-¡No puedes impedírmelo!

-¡Lo haré!

-¡No puedes!

-¡Maldición! ¿Por qué haces esto más difícil de lo que es?

-Ser Ladybug me ayuda a proteger a los que quiero y a mí misma. No puedes impedirme serlo porque quieras protegerme de Hawkmoth o Volphina. Yo podría hacer lo mismo y no lo hago.

- Puedo quitarte tus miraculous…

-¡Oh! ¡No lo harás!

-¡Tú lo harías por mí!

-¡Para de una vez!

Habíamos empezado a gritarnos y ya me sentía exhausta.

-¿Por qué nos estamos gritando?-Dijo él.

-No lo sé- Suspiré resignada sin querer pensar en nada más. Solo anhelaba tener un ínfimo contacto con él. Rozar su hombro, apoyarme en él o agarrarnos de la mano cuando necesitábamos un soporte.

-¿Te das cuenta que es la primera vez que discutimos bugaboo?

-Ni que fuéramos una pareja de casados Chat- Solté aquello por impulso. Pero resultó de ayuda porque al rato los dos estábamos riendo como dos locos por lo absurdo de la situación. Se hizo un silencio incómodo y pesado tras eso a pesar de todo.

-No dejaré que te enfrentes sola a Volphina; y mucho menos frente a Hawkmoth, siendo ahora conscientes de que tú eres más vulnerable frente a él.

-Mira quién fue a hablar- Respondí en mi defensa- Hasta hace unos segundos tú eras el preocupado de los dos. Sé defenderme sola…

-My lady…-Dijo con cierto énfasis reclamando la verdad de mi parte.

-Está bien- Suspiré resignada-Pero sabes, que tampoco te dejaré hacerlo solo. Ya escuchaste al maestro Fu. Aunque ninguno de los dos lo quiera porque quiere proteger al otro; nos necesitamos el uno al otro para acabar con esto… Tú eres el único que puede hacerle frente…

-Y tú la única que puede purificar su espíritu.

-Estamos en una encrucijada, ¿no?

-Entre el deber y el querer- Respondió el a mi pregunta indirecta.

-¿Qué debemos hacer?

-¿No lo dijiste tú anoche? Actuemos con normalidad y estemos más alerta tanto en nuestra identidad civil como heroica.

-Sé que yo fui quién lo dijo…pero…ahora mismo no sé realmente como actuar. El hecho de venir hoy aquí, simplemente me pone nerviosa. Tengo miedo. Mientras estamos aquí charlando, lo mismo nos han seguido o están por atacar a alguien que conocemos. Por mucho que estemos alerta no podemos estar en todos sitios protegiendo a todo el mundo.

-Yo también tengo miedo. No puedo negártelo. Pero ese no es un problema de ahora my lady…

-Ya lo sé... pero… eso no quita que ahora esté más presente que nunca para mí en mi caso…

-Ladybug…-Dijo esa vez él con un tono más de seriedad. Cada vez que adoptaba ese tono no me daba buena señal.

-¿Sí Chat?

-Sé que ahora no es el mejor momento para decírtelo. Pero temo que las cosas se agraven más de ahora en adelante y quiero que lo sepas antes de que sea demasiado tarde…

-¿Chat?-dije dudosa y temerosa empezando a notar que ya no estaba siendo consciente ni de mis palabras y no paraba de hablar- Me estás preocupando…¿Qué suce…

-Me he pasado muchas noches preguntándome cómo te lo diría o tan solo si sería capaz de decírtelo alguna vez. Pero me resulta imposible callármelo por más tiempo. Pase lo que pase; sea lo que sea lo que tú pienses o sientas mis sentimientos por ti y mi forma de verte no cambiará nunca…Quiero que seas consciente de ello…

-¿Chat Noir?- Me empezó a entrar el pánico. No le entendía.- ¿Qué quieres decir con…

-Te quiero.

Mi voz calló. Mi garganta se secó. Mi cabeza retumbó como si hubiera caído al suelo como un peso plomo. Mi corazón estaba loco y era lo único errático en mi cuerpo. Mis ojos no podían estar más abiertos intentando ver una figura inexistente que una maldita puerta me impedía ver. Mis manos se paralizaron al escuchar aquello, pero al girarme de cara a la puerta temblaban contra la puerta, que ahora era mi apoyo. Mi frente reposaba sobre la superficie lisa. Poco a poco sentía que se normalizaba mi respiración, pero aún sentía que me quedaba sin aire en los pulmones… ¿Él… acababa de…

-Te quiero. Te quiero más que a mi vida. He intentado decírtelo muchas veces y de muchas maneras pero siempre nos interrumpían. O no era el momento idóneo. O yo no era capaz de trabar una sola palabra y…

-¿Chat?

-No solo te quiero My lady. Te amo. Estoy loco por ti. Haría lo que fuera; lo que sea…por ti. Por eso nunca he dudado de ponerme frente a ti y un akuma. No quiero que me veas como un gran héroe porque no lo soy. Todo fue por ti… siempre fue por ti.

Estaba llorando. Eso era demasiado bonito para ser verdad. Era demasiado cruel en nuestra situación. ¿Por qué ahora? ¿Por qué nosotros? Tapé mi boca conteniendo un grito de frustración y agonía. Quería gritar; gritar como nunca en mi vida. Quería decirle a voz alta que yo también sentía lo mismo… ¿Por qué él? ¿Por qué yo? ¿Por qué?

-El primer día que fui Chat Noir, solo vi el ser héroe como una manera de liberarme de mi jaula de oro. En mi vida civil estoy sometido a muchas presiones y responsabilidades. Ser Chat Noir fue como una liberación; una vía de escape. Era el deseo de libertad que pedía a voz en grito. Cuando fui consciente de que debía enfrentar a monstruos, villanos y proteger a civiles dudé de si sería lo suficientemente bueno o si debía seguir con aquello que no había pedido…pero tú me hiciste vacilar al enfrentarte por primera vez con tanta soltura a Stone Heart. Tu corazón y valentía a pesar de tus miedos me sorprendió y me hizo cambiar mi manera de ver las cosas. Me maravillaste al igual que a toda París cuando te enfrentaste tú sola a Hawkmoth y a sus miles de akumas aquel día. Aquel día, me juré que te amaría, fueras quién fueras bajo esa máscara. Porque me atrapaste con tu forma de ser… y no me equivoqué.

Quería llorar ante lo injusto de todo aquello, pero sus palabras eran como un bálsamo reparador. Tenía una sonrisa boba en mi rostro a medida que seguía hablando y unas lágrimas rebeldes que corrían por mi rostro sin cesar… ¿Cómo pude darme cuentas antes del chico que tenía junto a mí todo este tiempo? ¿Cómo pude estar tan ciega? ¿Cómo pude negar mis sentimientos y negárselo por tanto tiempo?

-Cada día, en cada misión disfrutaba de descubrir una nueva faceta tuya o de intentar llamar tu atención. Al final solo iba a las misiones porque quería verte y cuidarte. Quería ayudarte con tu deseo de proteger a los demás. Estaba tan ciego que no podía ver a los demás. Solo te veía a ti. No era capaz de centrarme en los akumas porque tú eras mi único foco de atención. Y a decir verdad… aún lo sigues siendo…

Hizo una breve pausa mientras yo intentaba retener un gemido entre el mar de lágrimas de alegría y agonía.

-No me atrevo a negarte que siempre lo serás… aunque tú no te sientas igual.

¿Cómo podía pensar él eso? ¿Cómo podía ser tan idiota? ¡¿Cómo pude ser yo tan idiota de no ver las señales que él me mandaba siempre?! Todas las veces que me pidió pasar más tiempo; sus sacrificios por protegerme; sus actos de coquetería… ¿Cómo pude pensar que solo eran bromas? ¿Cómo pude pensar que lo que había entre nosotros era solo camaradería?

-Por mucho que lo intentara, siempre había límites que no podía superar. Por mucho que me empeñara en conocerte, nunca llegaría a saber todo de ti porque había un muro inevitable que nos separaba…o más bien una máscara…

-¿Po-po-por qué…por qué hablas e-en pa-pasado? –Dije a duras penas notando cierta nostalgia en sus palabras. Tenía razón. Aún estas malditas máscara, al igual que esta puerta, nos separan.

-Porque… hace tiempo que la máscara que te protege dejó de impedirme verte tal cuál eres.

Sus palabras me dejaron en estado de shock. No estaría queriéndome decir…

-¿¡Qué!?

-Fue por accidente. Sé que nos prometimos no descubrir nuestras identidades y…

-¡Eso era lo único que te pedí! Maldita sea Chat… ¡Ayer mismo estuvimos hablando de eso!-Reclamé desesperada sin ser consciente de lo que gritaba- El ocultarte mi identidad y tú la tuya es lo único que nos protege ahora de Volphina y Hawkmoth.

-No sabe mi identidad y sigo a salvo. Tú por el contrario no puedes decir lo mismo.

-¡¿Y quién va a impedir que lo sepa dentro de poco si sabes mi identidad?!

-Normalmente pensaría que tu tenacidad me resultaría irresistible my lady…Pero en esta situación estas superando la paciencia de este gato…

-¡Acabas de decirme que darías todo por mí; hasta tu vida…tu identidad! Ayer me propusiste que te contara mi identidad para protegerme como civil, ¿quién te impide hacerlo ahora? ¡Esa era la única manera de frenarte GATO TONTO!

-¡Maldita sea! ¡Te conozco de mucho antes y siempre he estado cuidando de ti sin que tú lo supieras! ¡Así que deja de gritarme y decirme lo que debo o no debo hacer!

-¡Somos un equipo!

-¡No cuando pretendes poner tu vida y la de los que quieres en peligro por seguir manteniendo nuestras identidades a salvo!

-¡¿Es que no lo entiendes?!- Grité harta de todo

-¡No y no lo haré!

-¡Demonios, CHAT!

-¡TE AMO! – Gritó esta vez; frenándome en seco y paralizándome de nuevo con nuevas sacudidas en mi pecho- ¿Es que no puedes entenderlo tú? No quiero perderte…

Un silencio se hizo de nuevo entre nosotros. Fue demasiado tenso y pesado…más que otras veces…

-No sabes cómo me sentí al verte tirada en la escuela medio inconsciente por culpa de Volphina…- Me sentí quebrar al creer haber escuchado como él parecía gemir de dolor por algo al decir aquello… ¿Estaba…llorando?- Me sentí morir al no verte despertar. Lo único que quería era romperle la cara a Lila con mis poderes y hacer que volvieras a mirarme a la cara… Quería que me mandaras una de tus reclamaciones de siempre por no llegar antes contra un akuma…Quería como siempre lo haces…optimista y sin miedo alguno frente al rival…

-Chat… no…

-¡Quería morirme contigo si te ibas de mis brazos en el balcón de tu casa! Cuando por fin abriste los ojos… fue como si volviese a respirar… No sé cómo no lloré de los nervios y del miedo que pasé…Pero intenté calmarme por ti…por los dos. Tú necesitabas más apoyo que yo en esos momentos.

-Yo…no…no quería…No pretendía…

-Sé que no fue tú intención bugaboo- Dijo con pesadez y cansancio tras un largo suspiro- Pero no quita el hecho de que el día de ayer pensé que había perdido mis siete vidas de golpe…

No podía hablar…Me sentía impotente, y cada una de sus palabras me desgarraba el alma.

-Sé que ya no se puede cambiar el hecho de que conozca tu identidad.-Dijo volviendo a otro tema- Pero quiero que sepas que no fue intencionado. Hicimos una promesa y te prometí cumplirla. No niego que muchas veces me pregunté o intenté adivinar por mi cuenta quién era la chica que me maravillaba tras la máscara roja y moteada. Pero siempre que tenía una oportunidad acababa frenándome porque te lo prometí en su día…

¿Enserio había hecho eso…por mí? ¿Cuántas veces tuvo la oportunidad de descubrirme y no lo hice por mis estúpidos deseos?

-Lo que te dije la otra vez es cierto. Desde el accidente de Volphina no me quedé tranquilo. Así que decidí que en mis ratos libres y en mi forma civil me andaría al ojo con ella. Grande fu mi sorpresa al seguirla una noche y ver cómo te seguía hasta tu casa. Te vigiló durante un tiempo y luego se fue. Para cuando quise darme cuanta yo también te veía dentro de tu cuarto desde otro edificio en la noche hablando con tu kwami… Lo demás solo fue cuestión de conjeturas.

¿Había descubierto mi identidad… intentando cumplir su papel de héroe? ¿Intentando protegerme? No sabía si reír o llorar… Escuché una pequeña risa de parte de él.

-Me sentí un bobo y un estúpido cuando descubrí quién eras en realidad. Siempre estuve tan ciego y embobado con tu forma heroica que no vi a la asombrosa chica que ya conocía de antes y que tenía a mi lado…

U-u-un mo-mento….

-¿Me-me co-conoces?- Pregunté patidifusa sin evitar el tartamudeo.

-Más de lo que te puedas imaginar… Marinette.

Mi corazón retumbaba ya no solo en mi pecho. Sentía como todo mi cuerpo colapsaba y se sacudía por la adrenalina y la sangre que me corría veloz por dentro. No dudaba de que estaba más roja que un tomate… ¿Él me conoce? ¿Yo le conozco? ¿He estado tanto tiempo junto a él y no sé todavía quién es? ¿De dónde lo conozco? ¿Cuándo nos conocimos por primera vez? Tantas eran las preguntas que me abrumaban…pero lo único que me importaba es que volviera a repetir mi nombre. Hasta ahora no había descubierto lo mucho que me gustaba mi nombre. Adoraba que me llamara por mi nombre incluso mucho más que cuando lo hacía con cariño diciendo me my lady o bugaboo…Parecía…transmitir… mucho más… ¿Por qué yo no podía decir igualmente su nombre?

-Adoro tu sonrisa. Brilla como el sol en la inmensidad de un claro cielo azul…una azul que me recuerdan a tus ojos celestes y en los que me pierdo cada vez que te miro. Anhelo cada día llegar a la escuela, no solo porque me sirve para escapar de la rutina, sino porque puedo disfrutar del día con solo verte. Me encanta tu espontaneidad. Tu talento natural para el dibujo y el diseño cada día me sorprende más. Estoy seguro que todos tus sueños se harán realidad; no solo porque lo vales, sino porque tienes una fuerza interior y un espíritu que arrasa con todos los que hay a tu alrededor sin que tú misma te des cuenta de ello. Tanto en tu forma civil como heroica eres el amuleto encantado que trae suerte a todo el que está a tu lado, incluyéndote a ti. Sin siquiera saber todavía quién eras ya siempre confiaba en ti. Cuando te conocí lo único que deseaba era ser tu amigo y conocerte. ¡Quién me iba a decir a mí que inconscientemente ya deseaba estar a tu lado sin saber que eras Ladybug!-Exclamó lo último tras una leve risa a la que yo sonreí cómplice ante su humor- Puede que mi cabeza no pudiera reconocerte… pero mi corazón lo hizo desde el primer momento en que nos conocimos sin yo quererlo o proponérmelo. Siempre me dije que si nos encontrábamos alguna vez de casualidad con nuestras identidades civiles sería capaz de reconocerte. Y fue así. Solo que de una manera que yo no esperaba. No fue mi mente quién lo hizo… fue mi corazón.

No podía aguantarlo más. Ya encontraríamos una solución para enfrentar a Volphina y a Hawkmoth. Y sería estando los dos juntos. Pero no podía permanecer yo tampoco por más tiempo callada. No quería. No deseaba que el pensase que no era correspondido. No nos lo merecíamos. Ya estaba harta de permanecer alerta y sufrir. Solo quería estar con él. Quería contarle todo lo que había descubierto de mí… de él… de nosotros en tan poco tiempo. Él era mi-mi…

-Chat, tú eres mi…

-Eres mi alma gemela Marinette. No importa lo que suceda o sientas. Te prometo que no te dejaré sola y seguiré permaneciendo en la oscuridad…velando por ti.

De repente sentí varios ruidos extraños a través de la puerta. ¿Qué estaba haciendo? ¿No iría a…

-¡No! ¡No te vayas por favor Chat!

-Lo mejor es que pongamos distancia hasta que encontramos una solución para enfrentar esto juntos. No voy a ponerte en riesgo solo por el hecho de eliminar cuanto antes a Hawkmoth…aunque eso es lo que quiero…

-¡Por favor! ¡Déjame hablar! ¡Escúchame ahora tú a mí, gato tonto!

-Lo siento si te he incomodado con mis palabras… No podía callar por más… Quería que los supieras…-Dijo mientras escuchaba el chirrido de una puerta al abrirse en la otra habitación.

-¡CHAT NOIR ESPERA!- Grité incorporándome rápidamente y girando el pomo de la puerta.

-¡NO ABRAS LA PUERTA!

Me quedé estática en mi sitio con la puerta medio abierta. Solo podía mirar hacia abajo con algunas lágrimas todavía corriendo por mis mejillas. Contenía los gemidos de frustración y agonía mordiéndome el labio. Lo único que podía ver era la sombra de un chico corpulento y de cabello revuelto reflejada en el suelo. Él estaba en el otro extremo de la habitación; detrás de mi puerta medio abierta, y no podía verle… de nuevo. Nunca me había gritado de esa manera hasta ahora. Parecía lleno de rabia. Me asustó por un momento. Pero también noté desesperación e impotencia en su tono.

-Esto me duele más que a ti Marinette. Lo hago para prote…

-¡Estoy cansada! ¡No quiero que sigas protegiéndome! ¡Quiero verte! ¡Yo también quiero saber quién eres! ¡No quiero perderte tampoco! ¡Me importas! Yo…yo…

-Te prometo que todo saldrá bien my lady. Cuando todo esto acabe nos sentaremos como siempre entre los tejados de París y nos reiremos de este momento jun…

-¡Deja de bromear en una situación como esta!

-Solo sé que no dejaré que la pesadilla que me dejó ver Lady Nigthmare hace tiempo se haga realidad…-dijo con un tono demasiado neutral y serio para como él solía hablar.

-¿Y-y qué fue lo que viste?- Pregunté temerosa de su respuesta. Muchas fueron las veces que me pregunté con qué habría soñado él en aquella ocasión. Sabía que debió ser una tortura para él, pero anhelaba que tuviera la confianza para contárselo alguna vez. Ahora sabía que no era cuestión de confianza; sino que era cuestión de confesarle sus sentimientos a ella.

A pesar de que esperé una respuesta de su parte él no contestó. Parecía que se había sumido en su propio mar de pensamientos…o más bien en sus pesadillas.

-Ten cuidado con Hawkmoth. No dejes que te influencie- Dije resignada al hecho de saber que ya no podría hacer más por frenarle. Tenía la sensación de que poco a poco lo estaba perdiendo.

-Yo debería de decirte eso Marinette- Dijo con suavidad- Temo más por ti, que por mi.

-Y yo más por ti que por mí- Solté sin más, declarándome a mí misma no vacilar más ante él o ante lo que sentía.

-Me alegra saber que yo también te importo…aunque no sea de la manera que lo desearía…

-Chat, pa…

-Te quiero…nos vemos…

-¡ESPE…

Ya era demasiado tarde. Había abierto la puerta por completo entrando en la estancia también de estilo oriental. Estaba sola. Otra puerta a mi derecha, que daba a un pasillo por el que habrían salido antes el maestro Fu y los kwamis, estaba abierta de par en par oscilando de derecha a izquierda…como si alguien la hubiera abierto presuroso para escapar de allí.

Me derrumbé en el suelo de rodillas y escondí mi rostro entre mis manos no conteniendo más mi agonía y mi tormento. Me había derrumbado mentalmente todo aquello como un castillo de naipes. Todos mis esquemas e ideas estaban partidos por la mitad y por primera vez en mi vida no sabía lo que hacer. Solo podía llorar y llorar sin freno alguno. Me prometí no parar de llorar hasta haber derramado todas y cada una de mi lágrimas. Después ya pensaría en maldito error que cometí con Chat…en el maldito error y pesar en el que nos había metido a ambos…

¿Por qué no pude hablar? ¿Por qué mis deseos de protegerle tenían que ser mayores a mis deseos de estar con él? Eso era una maldita pesadilla. Volphina tenía razón. Con sus acciones estaba convirtiendo mi vida en un infierno. No podía ni descansar, ni vivir…

-Yo también te amo…gato tonto- Dije en un susurro para mí misma por fin tras todo aquello.

"Eres mi alma gemela"

Pensamos los dos inconscientemente a la vez…él, recogiendo a Plagg y marchando a su hogar entre lágrimas de impotencia…yo…entre lágrimas de desesperación, siendo, inútilmente, consolada por Tikki en la estancia oriental aquella tarde despejada y luminosa, que parecía burlarse de nosotros y nuestra desdicha.

.

.

.

Holaa a todos y a todas mis queridas mariquitas y gatos negros!

Sé que me he hecho esperar mucho con la historia y perdonad por ello. Pero me he visto y y estoy colapsada últimamente con trabajos y exámenes de la facultad, así que os pido me tengais paciencia a la hora de subir los próximos capítulos.

Ya va quedando menos para llegar al desenlace de esta historia y espero que os esté gustando. Agradezco muchísimo cada uno de los comentarios que me llegan vuestros. Me sirven de motivación e inspiración. Mientras me sigáis apoyando así no dejaré de escribir, eso os lo puedo asegurar ;P

¿Cómo os parece que se está desarrollando todo? ¿Ya os imaginabais que Chat sospechaba la identidad de su Lady? ¿Marinette logrará confesarle sus sentimientos? ¿Logrará descubrir quién es el chico detrás de la máscara? ¿Qué pasa sobre sus sentimientos por Adrien? ¿Ha dejado de quererlo por Chat? ¿Derrotaran a Hawkmoth y a Volphina?

Eso solo lo descubriremos leyendo el próximo capítulo.

Hasta entonces cuidadito con los akumas y...

Tikki, puntos fuera!

Plagg, garras fuera!

Próximo capítulo: El festival (parte 1)