Capítulo 21 – Una idea loca

Tenía la mente en blanco. Me sentía vulnerable…mucho más que nunca…pero sobretodo… impotente…

Tras la conversación que tuve con Chat, Tikki, Wayzz y el maestro Fu aparecieron en la sala. Intento fingir aparentar tranquilidad frente al anciano. Pero parecía leerme puesto que en su rostro se reflejaba cierta pena. Junto con Tikki me marché de su hogar no sin antes agradecerle por sus consejos y que le avisaría de cualquier novedad con respecto a Hawkmoth.

Regresé andando a casa entrando por la panadería para que mis padres se creyeran la mentira que les dije de ir a visitar Alya o quedar con ella. Simplemente les salude y besé en la mejilla para después subir a casa y a mi recamara para tumbarme en la cama de cabeza.

¿Por qué todo aquello me estaba sucediendo a mí?

Enterrada en una depresión y angustia de la cual no era ni capaz de derramar más lágrimas, me quedé dormida sin más.

Al despertarme era medianoche. Al abrir levemente los ojos y mirar hacia la parte baja de mi cuarto vi algo en mi escritorio. Al bajar por las escaleras de mi litera, vi un plato con mis galletas y dulces favoritos junto a una nota.

-"Parecías tan cansada que no quise despertarte para cenar. Te he dejado estas galletas por si te desvelas luego y tienes hambre. Hay más en la cocina. Te quiere Mama"

Sonreí levemente. Solo esperaba que de haber notado mis padres mi animado alicaído no les preocupara mucho. Cogí una galleta pero apenas tenía hambre. Tenía mi estómago cerrado.

Vi la hora en mi reloj. En efecto era medianoche…

Agh…

Debía patrullar…

-¿Tikki?- Dije girándome sobre mi propio eje para buscar a mi kwami.

Escuché un leve quejido de su parte. Estaba dormida en una de las almohadas de mi litera. Apenas me había percatado de ella para cuando desperté. Un poco soñolienta se acercó volando hacia mí.

-¿Sí?- Me dijo frotándose los ojos con sus pequeñas manitas.

-¿Te he despertado?- Dije apenada dándole una galleta de las de mi madre.

-No…apenas he dormido…Me quedé pendiente de ti. Estabas tan triste que no me vi capaz de conciliar el sueño…

Me dío la sensación de que me ocultada algo…pero al ver como esquivaba mi mirada hacia la claraboya del cuarto lo adiviné rápidamente.

-¿Temías que apareciera un akuma y querías cuidar de mí para que no me afectara, no?- Dije dulcemente tomándola en mis manos y acariciándola.

-Siento no poder ayudarte con todo lo que está pasando Marinette…Sé que te dije que podías contar conmigo para cualquier cosa…pero…

-No te sientas mal Tikki. Tú no tienes la culpa de lo que está pasando; al contrario, me estás ayudando mucho créeme. Y te agradezco que te preocuparás por mí. Estaba tan perdida en mis pensamientos que no me percaté del peligro que corría al dejarme llevar por mis sentimientos negativos…

Chat tenía razón. El maestro Fu tenía razón. Era la más vulnerable ante Hawkmoth; no solo porque supiera mi identidad civil, sino porque mis sentimientos eran más frágiles ante los pensamientos negativos y demás. Debía sobre ponerme. No me rendiría tan fácilmente. Tenía que mostrar la entereza suficiente para enfrentar todo aquello que se me pusiera por delante.

Le demostraré a Chat que no puede retenerme como el pretende y protegerme siempre. Él no es el único héroe de París. Somos un equipo. No puede hacerlo sin mí por mucho que él quiera protegerme. No soy una princesa en apuros y Hawkmoth y sobre todo Volphina pagarán por todo lo hecho hasta ahora.

-¿Te encuentras mejor?-Me pregunta la pequeña Kwmai.

-Me encuentro más tranquila; pero no lo estaré del todo hasta cazar a cierta "zorra" y a una "mariposa"- Dije firme y segura acercándome a mi computadora.

Se me había ocurrido una idea.

-¿Qué vas a hacer Mari?- Preguntó mi kwami a mis espaldas.

-Hoy toca patrulla Tikki. Tengo un plan y quiero comprobar una idea que se me acaba de pasar por la cabeza.- Dije automática.

Busqué en internet unos planos de la ciudad e París, incluyendo los alrededores. Una vez encontré uno bueno lo imprimí, lo observé con detenimiento.

-¿Qué clase de plan?

-Si mi teoría es cierta, lo comprobaremos y te contaré después. Todo a su tiempo- Dije sonriendo de forma landina para que no se preocupara por mí. Puede que mi idea no fuera tan desencaminada. El maestro Fu me había dado una pista muy grande el día de hoy. Era arriesgado. Pero tenía que intentarlo. Solo esperaba no encontrarme patrullando a Chat Noir porque podría frenarme y eso no me convendría… no esta vez.

-Está bien. Solo di las palabras- Dijo sonriendo y transmitiéndome su habitual confianza.

Solo esperaba no meter la pata y que esta no fuera la última vez que la viera…

Correspondí su sonrisa antes de decir…

-Tikki, ¡puntos fuera!

Resoplé resignada y temerosa por la loca idea que se me estaba pasando por la cabeza…

¿De verdad estaba dispuesta a hacerlo?

Tenía miedo de las consecuencias…pero… ¿Qué otro remedio quedaba?

Contemplando la ciudad desde lo más alto de la torre Eiffel, me sentía demasiado pequeña e impotente, cosa que nunca me había pasado siendo Ladybug.

Antes de llegar al famoso monumento de París revisé con el mapa ciertas zonas de la ciudad de las que en otras ocasiones no tomé importancia en mis patrullajes. Antes pensaba que Hawkmoth debía de estar cerca para controlar sus akumas, y por tanto, su escondite no habría de estar muy lejos del centro de la ciudad, que fue por donde se habían movido la mayoría de los akumas hasta el momento. Pero con la resolución del maestro Fu sobre que Hawkmoth tiene una conexión empática con sus víctimas, toda teoría mía no servía de nada. Nuestro villano podría estar en la otra punta de la ciudad o frente a nuestras propias narices como un civil más y nunca nos daríamos cuenta de dónde está o quién es.

Tenía una idea: una idea arriesgada y que de enterarse Chat no creo que me volviera a hablar después de todo lo discutido hoy…pero si lograba conseguir lo que me proponía al menos supondría una gran ventaja para ambos de enfrentar al villano.

En la patrulla tampoco he visto rastro de Volphina. Debería sentirme tranquila, pero desde que la vi en la mañana vigilando la escuela no tengo muy buenas sensaciones.

Suspiré de nuevo con los ojos cerrados y los pies colgando mientras estaba sentada en una de las vigas de la famosa torre de hierro.

-Lo siento Tikki…por no decirte la verdad…

Derramé una lágrima mientras me abrazaba a mí misma encogiendo mis rodillas y por primera vez…desde que soy Ladybug…me dejo inundar por toda clase de pensamientos negativos que se me puedan ocurrir: las burlas de Chloe y Sabrina, los regaños de los profesores en clase por faltar cuando estaba actuando como Ladybug, mis desastres como el de Stone Heart, las akumatizaciones que provoqué, las mentiras que dije a mis padres y a mis amigos para ocultarme, mis sentimientos por Adrien…mis sentimientos por Chat…

Me mordí el labio para tragar los gemidos de lamento que quería soltar por ese mar de negatividad que quería que me abrumara. Pero no podía contenerlos, y tampoco podía reprimir las lágrimas que ya inundaban mi rostro. Sentía el traje y la máscara de Ladybug, por primera vez en mi vida, más pesados de lo que eran. Representaban una responsabilidad que nunca había querido y que ahora cargaba con pesadez…

-Si tan solo hubiera abierto la puerta…si tan solo le hubiera confesado todo de una vez…

Susurré encogiéndome más y escondiendo la cabeza en mis rodillas. Mis manos apretaban con fuerza mi caballo hasta tal punto que de tirar lo arrancaría.

En esos momentos aquello era de las únicas cosas importantes que me recriminaba a mí misma verdaderamente… ¿Por qué fui tan estúpida? ¿Cómo no me he dado cuenta nunca que siempre estaba al pendiente de mí? ¿Cómo es que no he podido averiguar entonces quién es?

El que solo pensara en él en esos momentos solo me dejaba ver lo que mi confusa mente se había estado preguntando últimamente sobre ambos chicos rubios en mi vida. Sé a quién elegiría de ambos ahora…pero no me gustaría verme nunca en la situación de tener que elegir entre ambos porque sería…sería como…

Solo de pensarlo más lloraba y me hundía en mi agonía. Lo único que me mantenía firme todavía era una sonrisa landina, unos ojos esmeralda gatunos y ciertas frases que carcomían por mi mente…

Te quiero…

sería capaz de dejar mi vida en tus manos porque confío en ti plenamente e incluso mucho más que en mí mismo…

My lady…

Marinette…

No dejaré que caigas…jamás…

¡Maldición! ¿Por qué haces esto más difícil de lo que es?...

¡TE AMO!...

De repente siento el aire más pesado de lo normal…como si algo empezara a abrumarme…

Al alzar la vista encontré el objetivo y el propósito de dejarme llevar por mis emociones negativas…un akuma se acercaba hacia la torre Eiffel desde el Trocadero. No sabía por qué, pero a pesar de la oscuridad podía verlo con claridad…como si fuera inevitable lo que acontecería a continuación…

Quería buscar otra solución. Eso es lo que gritaba mi mente y mi lógica. Pero aunque hubiese querido reaccionar no podía. Sentía como me pesaba el cuerpo y no podía apartar la vista del akuma que parecía acercarse a mi cada vez con mayor velocidad.

Nuestra búsqueda de Hawkmoth no había avanzado nada desde el momento en el que le desafié contra Stone Heart. Pensé que haciéndome una de sus víctimas, podría encontrar donde se hallaba por su conexión empática. Si lo controlaba podría utilizar los mismos poderes de akumatizada contra Hawkmoth para defenderme. Pero había muchos más posibilidades de que no pudiera controlarlo porque ya sabía que era más vulnerable a las emociones negativas.

Me lo advirtió Fu, me lo advirtió Chat… y Tikki intentó protegerme de ello esta noche. Pero yo hice oídos sordos y mentí a la última. No era mejor que Chat. Él quería hacerlo ahora todo él solo para protegerme. Pero yo haría lo mismo porque era más cabezona que él. Quiero aferrarme al recuerdo de ese tonto gato poniendo la mano en el fuego. No quiero dejarme controlar…no podía permitírmelo…no quería…Debía protegerle…Debía hacer algo y si esta era una manera más rápida de derrotar a nuestro adversario lo haría…aunque aquello me costase mucho…

Los ojos me pesaban y el akuma estaba ya a escasos metros de mí…

¿Qué objeto tomaría? ¿Mi miraculous? ¿Mi yo-yo? ¿Mi máscara?

Sentía como mi cuerpo entero se dormía y como mi mirada se perdía ya en cualquier parte indeterminada. Un escalofrío empezaba a recorrerme todo el cuerpo lentamente. Por un momento me pareció escuchar como alguien me gritaba…pero todo me parecía un sueño…como si estuviera empezando a flotar en el limbo.

Para cuando creí que perdía toda razón, algo pasó frente a mí… como una flecha…

Una música de flauta familiar dejaba de sonar… ¿Cuándo había empezado a tocar?

-Todavía no es el momento de que te dejes llevar por la agonía querida.

Su voz burlona me asqueó y me volvió a la realidad. Me incorporé rápidamente en mi lugar. En uno de los extremos de la torre se encontraba Volphina, con una ilusión en forma de arco y flechas que iba desapareciendo poco a poco. Al girar levemente la cabeza vi un akuma atravesado por una flecha con destellos naranjas. Tanto la flecha como el akuma poco a poco iban desapareciendo, ¿cómo podía haber desaparecido un akuma? ¿Acaso de verdad había impedido que el akuma me poseyera?

-Te crees muy astuta mariquita, pero los zorros lo somos más. Eres demasiado terca y orgullosa como para dejarte vencer por tus sentimientos negativos y un akuma aposta. ¿Querías que Hawkmoth te akumatizara para saber su escondite? Qué patético. Esto demuestra lo indefensos que estáis tú y Chat Noir.

-Él no tiene nada que ver en esto Volphina- Dije furibunda- Deja de amenazar a los míos de una vez y acabemos con esto tú y yo. Todo esto empezó de nuevo porque yo fui la que te trató mal y no supe cómo hacer que me perdonarás para hacerte sentir mejor. –Dije esta vez más calmada recordando mi auténtica misión. Debía purificar ese akuma. Si tan solo nos librásemos de Volphina ya solo nos quedaría Hawkmoth. Podría intentar perseguir el akuma después…lo que sea…pero debía hacer algo…

-Tienes razón. Todo es culpa tuya. Todos sufrirán por no creer nunca lo que digo, y tú serás la que sufra más.

-Por favor, Lila, déjame ayudarte…No quieres hacer esto de verdad…

-¡Claro que quiero!- Dijo tocando de nuevo su flauta.

Antes de que pudiera reaccionar vi algo caer del cielo hacia mí. Lo más rápido que pude lancé mi yo-yo a la primera viga de la torre que visualicé y lo esquivé. Una jaula de hierro que al momento de posarse sobre la estructura y sin poder haberme atrapado en ella poco a poco fue desapareciendo. Pero en mi defecto, distraída entre el sobresalto y la jaula, no me di cuenta de cuando Volphina llegó por detrás de mí golpeándome en la nuca con su bastón y dejándome luego por un momento KO contra una de las vigas. Estaba mareada. Ese golpe había sido demasiado bueno y certero.

-Hawkmoth me hizo ver que no sirve de nada intentar encajar. Los demás nos rechazan Marinette. Toda la suciedad es una total MENTIRA. ¿Por qué han de juzgarme a mí cuando todos mienten? No hay nadie libre de culpa. Voy a hacer pagar a todos. Voy a disfrutar destruyéndote y después me haré con tu prodigio y el de Chat. Así Hawkmoth me dará todo el poder que deseo para mí.

-Na-na-Intento decir mientras intento incorporarme. Siento que me voy a caer y tengo la visión borrosa-Nadie te asegura que vaya a cumplir su pa-palabra…

-Pero para ese entonces ya me habré librado de ti, que es lo que más quería…

-Lila…por favor…

-¡Soy Volphina! ¡La auténtica Volphina! Y este es tu fin Ladybug!

No estaba concentrada en mis cinco sentidos. Estaba aturdida y lo siguiente que pasó es que se dirigió hacia mí y me arroyó con su cuerpo y golpeándome en la cabeza de nuevo con su bastón. Después no sentía mis pies sobre el suelo. Me había empujado hacia el borde. Estaba cayendo desde la punta más alta de la torre Eiffel y no era capaz ni de centrar mi vista para enganchar mi yo-yo a cualquier lado.

¿Cómo había pasado todo tan rápido?

Lo siento Tikki…

Lo siento …Chat…

La fría brisa de la noche me acogía en sus brazos…

Sentí como mis coletas se deshacían a la velocidad con la que caía y como mi cabello chocaba contra mi rostro…

Cada vez veía más lejos la punta de la torre Eiffel…

Suspiré resignada…

Ahí acababa todo…

Cerré los ojos cansada mientras se escapaban de mis ojos unas últimas lágrimas…

Una figura aparecía en mi mente… ¿o eran dos?

Pelo como el sol…

Ojos verde esperanza…

¿Podía ser que…

-¡MARINETTE!

Después todo se volvío negro y ya no hubo más…

.

.

.

Holaaa a todos y a todas mis queridas mariquitas y gatos negros !

Sorpresa sorpresa!

Por fin traigo la actualización que tanto me habéis estado pidiendo. Cada vez me cuesta más trabajo sacar tiempo para todas mis historias, pero creédme que siempre que puedo estoy maquinando algo nuevo o escribiendo. Los capítulos de esta historia se me están alargando demasiado porque la trama es muy compleja y tengo que dividir en varias partes los capítulos que ya me tenía planteados una vez comencé a escribir el primer capítulo. Pero creo os gustará a más de uno ( el que la historia valla a ser más larga).

Marinette como veis está devastada. Ha estado a punto de dejarse poseer por un akuma con tal de encontrar a Hawkmoth. Pero increíblemente ha sido Volphina quién le ha parado los pies. ¿Creéis que de haber sido akumatizada hubiera podido resistir el influjo de Hawkmoth? ¿Qué pasará con Marinette ahora?

El capítulo anterior estuvo muy intenso y os asguro que el listón está alto. Este es uno de los fanfics a los que más esmero le pongo porque fue el primero que empecé a escribir y espero que os esté gustando el resultado.

Me encantan vuestros comentarios y siempre los tengo en cuenta, así que por favor, comentad en los reviews todo aquel que pueda. Se lo agradecería en el alma.

Quiero darle mis agradecimientos a ciertas personas en particular que casi siempre que pueden me comentan. Candela gracias por tus muy largos comentarios que me suben la autoestima y también a y a paii por la frecuencia con la que me siguen.

Muchas gracias y nos vemos en el siguiente capítulo.

Cuidado con los akumas y ...

Tikki, puntos fuera!

Plagg, garras fuera!