Bella POV.

-Y vaya que lo hicieron, quería ir por ustedes-dije mientras me separaba de Alec y cruzaba los brazos.

-Queríamos darte una sorpresa, no te pongas como una bebe-dijo Alec mientras me abrazaba por detrás.

-A parte trajimos a tu bebe-dijo Dem sacándome la lengua.

-Solo por eso los perdono-dije riendo

-Bueno…. ¿Y qué vamos a hacer? ¿Esperar acá a que esta señorita salga?-dijo Félix recostándose sobre el auto de Heidi.

-¿No se inscribieron?-pregunte confundida.

-Sí, pero se supone que llegamos en 2 días-dijo Heidi encogiéndose de hombros.

-¿Por qué no nos vamos?-dije de la nada

-Tienes clase demonio-dijo Dem con un brillo en los ojos.

-¿Cuándo nos ha importado eso?- dijo mi rubia amiga mientras le pegaba en la cabeza.

-Solo larguémonos de acá-dije con suplica. No podía estar acá todo el día… sentía como mi corazón se iba a salir de mi pecho.

-¡VAMOOOOOS!-dijo Heidi emocionada a lo que todos reímos.

-Voy por mi maleta y nos podemos ir… vayan sacando los autos de acá-dije mientras rompía el abrazo de Alec e iba corriendo por mi maleta.

A medida que me iba acercando vi como todos me miraban con intriga, la verdad solo quería recoger mi maleta, que Dios sabe en qué momento se cayó.

-¿Mi maleta?-dije al no verla en el suelo.

-Mira-dijo Edward entregándomela.

-Gracias-dije mientras se la quitaba y cuando estaba dando la vuelta para irme una voz interrumpió mi paso.

-¿A dónde vas Marie?-dijo Emmett, llamándome por mi segundo nombre.

-¡UGH! ¿Cómo me llamaste?-dije mientras lo veía con odio, amaba mi segundo nombre porque era el de mi abuela, pero no permitía que me dijeran así.

-Te hice una pregunta ¿A dónde vas?-volvió a decir más serio.

-¿Qué te importa?-dije sonriendo con sarcasmo.

Emmett abrió la boca para decir algo pero una voz lo interrumpió.

-¿Todo está bien linda?- dijo Alec atrás mío, mientras me abrazaba y miraba a todos fríamente.

-Sí, ¿Nos vamos?- dije mientras me volteaba para verlo.

-Por supuesto, toma-dijo mientras me daba las llaves de mi bebe, que el había acercado hasta donde estábamos.

-Gracias-dije mientras caminaba al auto.

Cuando Alec y yo nos subimos, Heidi salio corriendo del parqueadero del instituto, sabia lo que eso significaba…. Carrera. Hice que las llantas de mi auto sonaran, haciendo que todo el mundo volteara y Sali a la misma velocidad que Heidi.

No baje en ningun momento la velocidad hasta que logre pasar a Heidi, a lo que Jane que se había ido conmigo y su hermano saco un dedo por la ventana.

-¿Dónde queda su casa?-pregunte ya que no podíamos ir a la mia.

-Entra al sendero del bosque y te vamos guiando-dijo Alec.

-Creo que seremos vecinos-dije mientras entraba al bosque.

-¡YEIII! Mas cerca de nuestra amiga Rene-dijo Jane con burla.

-Le va a dar algo donde sepa que llegaron-dije riendo.

-Gira a la derecha Bells-dijo Alec.

Este era el mismo camino para ir a mi casa y a las otras dos que quedaban cerca… a mi madre la va a dar un infarto.

-¡MIRA TU CASA BELLS! Es igual que en las fotos-dijo una emocionada Jane

-Lleva asi desde que nos subimos al avión-dijo Alec riendo al ver a su hermana.

20 minutos después de pasar por mi casa y la de los Cullen y Hale, llegamos a la casa de mis amigos.

-Hogar dulce hogar-dijeron Jane y Alec al tiempo.

-¡NO ES JUSTOOOO!- se escucho el grito de Dem.

-¡APRENDE A PERDER!-le grite devuelta.

-Solo porque hace rato no te veía Swan-dijo Heidi dándome una sonrisa.

-Cuando quieras-dije retándola.

-Vamos a adentro, que tenemos muchas cosas de que hablar-dijo Alec serio.

Todos asentimos, Alec me cogió de la mano y me llevo corriendo hasta adentro y de ahí al segundo piso donde me empujo a un cuarto y cerró la puerta.

-¿Qué demo….-no alcance a terminar de completar lo que iba a decir cuando sentí sus labios sobre los míos.

El beso fue tierno al principio, después empezó a subir de tono y las caricias aumentaron.

-Ahora si… Hola Hermosa-dijo con una sonrisa coqueta.

-Cállate-dije mientras lo cogía de la chaqueta y lo acercaba de nuevo a mí.

Alec y yo eramos muy buenos amigos, pero sentíamos cosas por el otro demasiado fuertes, pero nunca formalizamos nada, el es libre de salir con quien el quiera y yo igual… pero nunca nos metíamos en la relación del otro, respetábamos mucho eso, pero siempre volvíamos a los brazos del otro.

-¡ALEC! ¿Quieres dejar de violar a Bella y bajar?-dijo Jane del otro lado de la puerta haciéndonos reir.

-¡NO!-grito el de vuelta haciéndome reir.

Alec puso seguro en la puerta y me llevo a su cama entre besos.

-Alec, para-dije antes de que pasara a mayores, no era como si no lo hubiese hecho ya pero todos estaban abajo.

-Perdon-dijo alejándose de un salto.

-No tengo que perdonarte nada, no es que no quiera… es que todos estab abajo-dije mientras me sonrojaba.

-Lo se MI Bella-dijo mientras me daba un beso en la cabeza y me abrazaba.

-Bueno señor Volturi, vamos a la sala-dije levantándome mientras me arreglaba la ropa.

-¿Cómo te dejaron salir vestida asi?-me pregunto mientras me veía de pies a cabeza.

-¿Muy fea?-dije mientras me trataba de acomodar la camisa.

-No, la verdad te ves muuuuy sexy, eres un peligro para el autocontrol de cualquier hombre-dijo mientras se levantaba y me comia con la mirada.

-Lastima que te va tocar controlarte-dije mientras salía del cuarto.

-¡HOLAAAA!-grite mientras bajaba.

-¿Cómo te fue?-dijo Dem de manera picara.

-No paso nada-dije sacándole la lengua.

-Pobre de mi hermano-dijo Jane riendo.

-¿Por qué?-dijo el aludido bajando.

-Bells te dejo con las ganas-dijo de la nada Dem ganándose un golpe por parte de Jane.

-¿De que teníamos que hablar?-pregunte para cambiar de tema.

-De ti… ¿Cómo has estado estos días?-me pregunto Heidi mientras tomaba mi mano.

-Me duele, en especial porque trate de alejarme de ellos, pero volvi a hablar con algunos y estaba siendo la misma de hace unos años… y no quiero-dije mientras contenía las lágrimas, la verdad no era un tema del que quisiera hablar.

-¿Te hicieron algo?-pregunto Félix preocupado.

-No, pues tuve una pelea con Alice y abrió una herida, pero fue un accidente y los demas días estuvieron pendientes, pero quieren hacer como si nada hubiese pasado y yo no puedo-dije mientras tapaba mi rostro.

-Maldita enana, lo bueno es que no paso nada… y ¿Nuestra amiga Rene no ha hecho nada?-pregunto Jane.

-Cuidarme como si tuviera 5 años, tratando de que no mate a nadie, pero siempre discutimos-dije

-Bells, ellos son tu familia, asi no lo quieras aceptar, te adoran, te hicieron daño lo se y no es fácil perdonar algo asi, pero aun asi se esfuerza… deberías hablar con ellos-dijo Alec abrazandome.

-¡¿ESTAS LOCO ALEC?!-grite mientras los demas lo veian como si tuviera tres ojos.

-Es una idea, tienen que cerrar esas heridas-dijo mirándome con ternura.

-¡NO! Tema cerrado, no se habla mas-dije mientras me levantaba.

Todos se quedaron en silencio mientras yo veía por la ventana.

-¿Trajeron la motos?-pregunte de la nada.

-Si, fue lo primero que mandamos a traer-dijo Heidi.

-¿Quieren dar una vuelta?-dije sonriendo triste.

Todos se animaron y salieron corriendo al garaje yo iba detrás de ellos cuando una mano me detuvo.

-Perdoname, no quería que te pusieras asi-dijo Alec mirándome con suplica.

-No, se que no lo decias de mala manera, perdóname por reaccionar asi amor-le dije mientras le daba un beso.

Llegamos al garaje, me subí en mi amada moto negra y salimos al bosque. Empecé a acelerar hasta que todos quedaron atrás, sentía el aire golpeando mi rostro y sentí como todos mis problemas se desvanecían.

-¡NO ES UNA CARRERA SWAN!-me grito jane con burla, alcanzándome.

Solo me rei y volvi a acelear para perderla, necesitaba unos minutos mas sola. No se en que momento vi un enorme Jeep frente a mi y tuve que maniobrar para no terminar estampada contra el auto.

-¡¿QUE CARAJOS?!-grite enojada mientras me bajaba de la moto.

-¡BELLA! ¿Estas bien?- salio una Alice muy preocupada del auto.

-¡NO, CASI TERMINO APLASTADA CONTRA ESTA MIERDA!-dije mientras le pegaba una patada al Jeep.

-Isabella, ¿Qué haces aca? ¿Por qué estas en una moto?-pregunto Emmett mientras se cruzaba de brazos.

-¡PEDAZO DE IMBECIL! ¡¿NO TE ENSEÑARON A NUNCA ESTACIONAR?!-dije asi no tuviera sentido pero estaba atravezado entre un sendero y el bosque.

-Tu no debes estar en una moto, estaba como un loco buscándote-dijo mandándome dagas por los ojos. ¿Quién se creía?

-Emm, cariño calmate-dijo Rosalie.

-¿Estas bien?- preguntaron Jasper y Edward llegando por un lado.

-¡CASI MUERO POR CULPA DE ESTE IMBECIL!-dije ya roja de la ira.

-¡BELLS! ¿Qué paso?-dijo una muy agitada Jane bajando de su moto.

-Nada, estoy bien-dije matando con la mirada a los demas.

-Frentaste horrible, ibas demasiado rápido, ¿Qué te pasa?-dijo asustada.

-Que casi termino aplastada contra el auto del imbécil que esta aca-dije señalando al ser que se denomina mi hermano.

-¿Él no es tu hermano?-dijo confundida.

-¡ISABELLA! ¡¿COMO FRENAS ASI, QUIERES TERMINAR EN LA CLINICA?!-grito un muy alterado Alec, con los demás detrás de el.

-Si no lo hacía estaría muerta-dije dándole una sonrisa muy acida.

-Isabella Marie Swan, te vas ya conmigo a la casa-dijo Emmett.

-Tú te callas, no voy a ir a ningún lado y menos contigo- dije

-¡SUBE YA AL AUTO!-dijo mientras me cogia del brazo con demasiada fuerza.

-Sueltame, me lastimas-dije mientras trataba de soltarme.

-Vamos para la casa-dijo sin soltarme

-¿No la escuchaste? Suéltala, la estas lastimando-dijo Alec muy serio.

-No te metas-dijo Emmett empujándolo.

-¿Y tu quien eres para tratar a una niña asi?-dijo Heidi.

-Soy su hermano y se va conmigo-dijo con ira.

-¿Tu eres el maldito que la lastimo?-dijo Félix, poniendo una mano en el brazo con el que Emmett me estaba agarrando, y no se cmo lo hizo pero me solto.

-Mira…-empezo Emmett mientras que Edward y Jasper se acercaban

-¡MIRA NADA! Eres un maldito, ¿Qué te pasa por la cabeza? Nunca en tu vida me vuelvas a tocar en tu vida, ¡TE ODIO!-dije mientras lloraba y me iba corriendo a mi moto y volvia a subirla y aceleraba a la casa de mis amigos.

Al llegar deje la moto por fuera y entre corriendo y me encerre en el cuarto que parecía era de Jane, y deje que las lagrimas salieran sin control.

-¿Estas bien?-pregunto jane unos minutos después.

-No, me duele-dije llorando aun.

-¿Te lastimo?- me pregunto con dolor.

-Un poco, pero no solo el brazo me duele… me duele el corazón, lo volvio a hacer-dije mientras la abrazaba.

-Respira, todo va a estar bien… ¿Quieres quedarte unos días?-dijo mientras me devolvía el abrazo.

-Si, por favor-dije limpiándome las lagrimas.

-¡PIJAMADA!-grito para abrazarme de nuevo.

-¿Me acompañas por ropa?-dije con suplica, necesitaba ir por ropa y demas a mi casa.

-Esta bien-dijo sonriendo.

Me arregle un poco el maquillaje y bajamos, todos estaban en la sala preocupados, mientras Heidi les ponía una bolsa en las manos a los chicos.

-¿Qué paso?-dije confundida

-¿Estas bien princesa?-dijo Alec acercándose a mi, mientras tocaba el brazo que Emmett lastimo.

-¡AUCH! Si, pero ¿Qué les paso?-dije mientras cogia su mano que estaba vendada.

-Nada-dijo cortante.

-Alec…-dije amenazante.

-Tuvimos una pelea con tu hermano y sus amigos-dijo encogienose de hombros.

-¡¿QUE?!-grite preocupada.

-No paso nada Bells, nadie le rompió nada a nadie solo pequeños morados-dijo Heidi como si nada.

-¿Por qué lo hicieron?-dije mientras me sentaba.

-Te lastimo, eso no se hace, cuando te fuiste nos empezó a gritar, y les dijimos que no ser acercaran a ti y se desato-dijo Dem.

-Lo importante es que estan bien, voy a casa por algo de ropa-dije levantándome y mirando a Jane indicándole que nos teníamos que ir.

-¡NO VAS SOLA!-gritaron todos.

-Va conmigo, no le va a pasar nada-dijo Jane mientras cerraba la puerta.

Subimos al auto, Jane iba manejado ya que mi brazo dolia demasiado para poder manejar.

-Llegamos a la pesadilla Swan-dijo sonriendo.

-Ya vuelvo-dije mientras me bajaba.

Entre a la casa lo mas silencioso que pude, subi corriendo a mi habitación y busque tres maletas donde pudiera meter todo lo necesario para por lo menos dos semanas.

-¿A dónde vas?-escuche la voz de Edward

-No es de tu importancia-dije sin verlo.

-De la mía si-dijo Emmett

-¡TU NI TE ATREVAS A HABLARME!-grite dándome la vuelta y los vi con las manos con hielo igual que mis amigos, solo que Emmett tenía la boca reventada.

-Bella por favor…-empezó pero no lo deje terminar.

-¿Eres bruto o qué? Cállate y lárgate de acá-dije mientras volvía a mi labor de empacar toda la ropa necesaria.

Ellos no se fueron solo se quedaron viéndome desde la puerta mientras yo seguía guardando todo en las maletas. Cuando termine acomode todo para poder bajarlo fácilmente.

-¿Se quitan?-dije mirándolos con odio.

Ellos se corrieron y me dejaron pasar e iban detrás de mi mientras bajábamos.

-¿A dónde vas?-pregunto preocupada Rosalie, pero yo no conteste.

-¡BELLA!-grito Emmett.

Yo ignore todo y solo seguí mi camino.

-Tardaste Swan, ya estaba por ir a buscarte-dijo Jane recostada en mi auto.

-Abre el baúl-dije simplemente

Guardamos todas las maletas en el baúl y nos encaminamos en rumbo a la casa de Jane.

-¡LLEGAMOS!-grito Jane desde el garaje.

-¿Cómo les fue?-pregunto Dem entrando.

-Normal, unos cuantos gritos pero bien-dije simplemente.

-¿Bajas las cosas?-le pregunto Jane.

-Claro, Demetri de mayordomo-dijo haciéndose el sufrido.

-Gracias Dem-dije dándole un abrazo.

-Con gusto peque, ahora vamos a ver que trajiste-dijo mientras abria el baúl.

-No mucho la verdad-dije encogiéndome de hombros.

-Si tu lo dices Bells-dijo mientras se acomodaba las tres maletas.

Entramos y no había ni un alma en la sala.

-¿Los demas?-preguntamos J y yo al tiempo.

-Cocinando-dijo Dem mientras se reía e iba en camino a dejar mis cosas en algún cuarto

Jane y yo solo compartimos una mirada de completo miedo, no era que cocinaran mal, al contario cocinaban como los dioses, ellos me enseñaron a cocinar, pero algunas veces les daba por experimentar mezclando mil cosas, y muchas sabían horrible… sin contar el desorden que habría.

Las dos corrimos hacia la cocina y lo que vimos nos dejo en shock.

-¡UDS LIMPIARAN!-gritamos Jane y yo.

La cocina estaba completamente hecha un desastre, había salsas por todas partes, condimentos, harina, etc. ¡DIOS PARECIA COMO SI UN HURACAN HUBIESE PASADO!

-Hola chicas-gritaron todos.

-¿Qué locura hicieron ahora?-dije mientras iba a la nevera para sacar un poco de hielo.

-Lasaña mi querida Bella-dijo Heidi mientras se limpiaba la cara.

-¡YO QUIERO!-dijimos Jane y yo al tiempo.

-En unos minutos-dijo Félix.

Mientras cogí una toalla que estaba al lado y envolví el hielo en ella, lo deje en la barra y me quite la chaqueta y vi mi brazo que tenia un gran morado con la forma de la mano de Emmett. Puse la toalla con hielo encima y sentí un leve dolor.

-¿Estas bien?-llego Alec de la nada.

-Un poco de dolor pero nada grave-dije tratando de sonreir.

-Déjame ver-pidió con dulzura, mientras me tomaba de la mano.

Yo solo deje que moviera mi mano para que pudiera ver la hermosa marca de mi brazo.

-Lo voy a matar-dijo mientras veía mi brazo.

-Estoy bien, lo juro, no es nada-dije mientras volvia a poner el hielo.

-¡BELLA POR DIOS MIRA TU BRAZO! ¡ESO NO SE LE HACE A UNA MUJER; MENOS A TU HERMANA!-grito furioso.

-Lo sé, pero no podemos hacer nada. En unos días estaré perfecta-dije mirándolo fijamente.

-Calma Alec, Bellita sabe cómo vengarse-dijo Félix dándole palmadas en la espalda.

-No quiero que te pase nada-dijo mientras me abrazaba.

-¡DIABETES!-grito Jane mientras reía.

-Nada me va a pasar, solo que mi hermosa camisa quedo llena de salsa-dije riendo

-Lo siento-dijo mientras me daba un beso.

Nos quedamos un rato en la cocina, mientras que hablábamos ellos limpiaban la cocina y yo los veía mientras trataba de desaparecer el morado de mi brazo.

-¡TERMINAMOS!-empezo a gritar Félix mientras alzaba a Jane y salía corriendo.

Todos reímos y fuimos tras ellos mientras que Heidi sacaba la lasaña del horno.

Todos se fueron a arreglar mientras Jane y yo nos quedamos arreglando la mesa, todos volvieron ya mas limpios y sirvieron la comida.

La cena paso de manera muy tranquila, hace días no sentía esta paz...

-¿Quién lava?-dijo Heidi de la nada, ya que aun no habían contratado a nadie para hacer las diferentes actividades de limpieza en la casa.

-Yo no puedo-dije mientras señalaba el brazo.

-¡TRAMPA!-grito Dem.

-Intenta mover el brazo con este morado-dije retándolo.

-Está bien… Uds cocinaron… Dem y yo lavamos-dijo Jane levantándose.

Les ayudamos a llevar los platos a la cocina, y nos fuimos a la sala a ver películas. De un momento a otro mi celular empezo a sonar y conteste sin mirar la pantalla.

-Aló-dije

-¡ISABELLA MARIE SWAN! ¡¿DONDE ESTAS METIDA?!-grito la voz de mi madre al otro lado del teléfono.

-Gracias por dejarme sorda-dije mientras rodaba los ojos y todos me miraron intrigados, menos Alec que estaba a mi lado y de seguro escucho el grito de mi madre.

-Isabella no acabes con la poca paciencia que me queda-dijo entre dientes.

-UGH! Estoy en la casa de mis amigos, y me voy a quedar acá, entonces besitos Rene-dije mientras mis amigos contenían una risa.

-¡TE QUIERO YA EN LA CASA CON TU HERMANO!-grito de nuevo.

-¿Con quien? Aaaahh te refieres al idiota que me pego… si claro Rene, yo no voy a estar sola con ese gorila-dije poniéndome roja.

-¿Cómo que te pego?-dijo desconcertada.

-¿No te conto? ¡TU HIJO ME LASTIMO EL BRAZO, TENGO UN HEMATOMA MAS GRANDE QUE MI PUÑO!-le grite antes de colgar.

-¿Qué quería?-dijo Félix mirándome intrigado.

-Joder mi vida-dije mientras me acostaba en las piernas de Alec.

-¿Llamo mi amiga Rene?-dijo Jane sonriendo.

-Si…- dije pero me interrumpió el sonido de mi celular y viendo la pantalla de mi celular, le mostré a Jane.

-¡YO!-grito quitándome el celular, a lo que todos reímos.

-Ten cuidado con lo que dices-advirtio Alec mientras me consentía la cabeza.

Jane POV.

-¡HOLA RENE!-grite con falso entusiasmo.

-Jennifer, quiero a mi hija en MI CASA AHORA-me grito Rene, ¿no podía relajarse?

-Nop, la verdad tu hijo es un animal, Bella no vuelve a esa casa sola-dije mientras rodaba los ojos con desespero.

-No hables asi de mi hijo, no tienes ningun derecho-dijo irritada, como amaba moletarla.

-Cálmate, yo pensé que éramos amiga, rompes mi corazón Rene-dije conteniendo la risa y miraba a los demas que estaban igual que yo.

-Jennifer, pásame a mi hija, la quiero en casa-dijo nuevamente.

-¿No entiendes? Ella no va a volver Rene, tu hijo la lastimo y si a ti no te importa tu hija a nosotros sí, y si no quieres que llamemos a los abuelos de Bella mejor cállate y preocúpate por enseñarle a tu hijo como tratar a una mujer-dije mientras colgaba y ponía el celular de bella en modo avión.

-¿Qué te dijo?-pregunto mi morena amiga desde las piernas de mi hermano.

-Que te quería en casa, pero ni loca vuelves, hasta que ella este allá-dije seriamente.

-No lo planeaba hacer-dijo encogiéndose de hombros.

-Tu mama está loca, en verdad me preocupa-dije.

-Lo se… pero uno no elige a la familia-dijo triste.

-Cambiando de tema… ¡BELLA! ¡JANE ME QUITO MIS GUITARRAS!-grito el chismoso de Dem.

-¡NO ES CIERTO! Solo las cogí en modo de pago-dije matándolo con la mirada, mis pobres bolsos habían muerto por su culpa.

-Dejen de pelear, Dem lo tienes merecido, Jane… yo quiero la roja-dijo sonriéndome de manera cómplice ¡POR ESO ES MI MEJOR AMIGA!

Pasamos el resto de la noche molestándonos y poniendo a Bella al dia de todo lo que paso en Londres desde que se fue.

-Tus abuelos te extrañan, dijeron que resistas hasta tu cumpleaños-dijo Heidi sonriendo.

-Gracias chicos… Dem, ¿Dónde están mis maletas?-pregunto de la nada.

-En el cuarto de Alec-dijo haciendo que Bella se pusiera roja y solo camino hacia el cuarto de mi hermano.

-Esta rota-dijo mi hermano cuando Bella desaparecio de nuestra vista

-Obvio… y mas hoy cuando volvio a pasar que su idiota hermano le pega-dijo Félix apretando los puños.

-Lo mejor es no hablar de eso con Bella acá, no quiero verla como un muerto en vida-dije levantándome.

Todos asintieron, nadie quería recordar los días donde conocimos a Bella, donde era un pobre cadáver que se movia por inercia, lloraba todo el tiempo y llena de moretones, con rastros de tintura verde….

-Holi Belly-dije mientras tocaba la puerta del cuarto de mi hermano, interrumpiendo mis mismos pensamientos

-Sigue-dijo la voz de mi amiga.

-¿Estas bien?-dije mientras entraba y la veía en el piso sacando ropa.

-Si, quiero cambiarme esto, pero no encuentro ninguna de mis pijamas-dijo señalando su hermosa ropa, que estaba con pequeñas manchas de salsa.

-Ponte esto-dije mientras recogía una linda pijama que consistía en unos shorts negros con puntos blancos y una camisa de tiras negra.

-Gracias, no se donde tengo la cabeza-dijo mientras volvia a guardar todo en una de las maletas.

-Yo sí, no pienses en eso, lo de hoy… no tiene nada que ver con lo que paso, estaba muy bravo, no sabe quienes somos y se preocupo por tu salud-dije tratando de apoyar al idiota ese, no debio hacerle eso… pero es su hermano.

-No puedo hacer nada contra eso J, es un cretino, no va a cambiar-dijo triste.

-No te pongas asi, ¿Quieres una malteada de chocolate?- le pregunte sabiendo que eso era lo único que la animaba, e inmediatamente le cambio el rostro y se ilumino con una sonrisa.

-¡MALTEADA!-grito… algunas veces podía ser tan infantil.

-Cambiate, ya vuelvo-dije riendo.

Deje a Bella sola en el cuarto sola, y baje a preparar la dichosa malteada y me encontré con Alec a la mitad del camino.

-Yo de ti voy con Bella-le dije de manera picara

-¿Esta mal?-pregunto inmediatamente asustado.

-No, bueno no mucho, voy por una malteada, solo faltas tu-dije riendo ya que mi hermano salio corriendo.

Nunca iba a entender porque no formalizaban las cosas…

Bella Pov.

Termine de cambiarme, cuando escuche la puerta abrirse nuevamente, Jane no se había demorado nada.

-¡MALTEADA; MALTEADA; MALTEADA!-dije mientras me giraba, pero me calle al ver a Alec en lugar de Jane.

-Hola Amor-dijo sonriéndome

-Tu no eres mi malteada-le dije haciendo un puchero.

-No, pero tu malteada no te puede dar abrazos-dije acercándome a el.

-Buen punto… me quedo contigo-dije riendo.

-¿Todo bien?-dijo mirándome a los ojos.

-La verdad no-dije haciendo un puchero… y fue donde se me ocurrio una idea.

-¿Qué paso?-dijo preocupado.

-Que creo que esta pijama me queda muy mal-dije alejándome de el… la verdad me quedaba demasiado bien, el short era diminuto pero dejaba espacio a la imaginación, la camisa resaltaba mis curvas y me veía muy bien.

-¿Cómo dices eso? Te queda excelente-dijo mientras me veía y pude ver como sus ojos se oscurecían.

-¿Si? No se, yo creo que mejor duermo sin ella...-dije mirándolo de forma coqueta.

-Señorita Swan, no empiece algo que no va a terminar-dijo de manera seductora.

-¿Quién dice que no lo voy a terminar?-pregunte de manera coqueta.

Escuche como cerraba la puerta y lo único que sentí fue a Alec lanzándose encima mío y besándome de manera apasionada, poco a poco el beso fue subiendo de tono y terminamos en la cama, Alec ya iba a quitarme la camisa y yo su pantalón, cuando alguien toco la puerta.

-¿Bella? Tengo tu malteada-dijo Jane del otro lado de la puerta.

-¡LLEVATELA!-grito Alec.

-¡NOOO! ¡YA SALGO!-grite de vuelta mientras trataba de quitarme de encima a Alec.

-¡¿QUE?!-me grito mirándome con incredulidad.

-Malteada mata todo cariño, y me la debes por lo de hace unos meses-dije mientras me acomodaba la pijama y abría la puerta.

-Eso no se vale-dijo haciendo un puchero

-¿Qué hermanito? ¿Te dejaron con las ganas?-dijo Jane mientras me daba mi súper malteada.

-Cállate-dijo enojado mientras mataba a su hermana con la mirada.

-Nos vemos mañana, no hagan mucho ruido-dijo riendo mi rubia amiga mientras se iba.

-¿En serio me cambias por una malteada?-dijo Alec después de unos minutos.

-Si-dije sacándole la lengua.

-Me la pagaras Swan-dijo mientras iba al baño.

Yo seguí tomando mi malteada y al terminar me fui a la cama y me metí bajo las cobijas. Me estaba quedando dormida cuando sentí que alguien se acostó a mi lado.

-Buenas noches-dijo Alec dándome un beso en la cabeza.

-Buenas noches-dije volteándome para abrazarlo y poner mi cabeza en su pecho.

Escuchaba la respiración de Alec y eso me permitió dormir…

-¡BUENOS DIAS AMIGUITOS!-se empezó a escuchar a Feliz mientras bajaba las escaleras.

-Muévanse-dijo la voz de Jane mientras se metía en la cama.

-Controla a tu novio-dijo Alec mientras nos tapaba con las cobijas.

-Si pudiera no estaría acá-dijo somnolienta.

-SOLES DE MI VIDA A DESPERTAR-grito Félix quitándonos las cobijas.

-¡QUIERO DORMIR!-grite tapándome la cara con una almohada

-¿Tu no deberías estar arreglándote para ir a clase?-pregunto Jane sentándose en la cama

-Muy bien dicho… DEBERIA-dije levantándome y dirigiéndome a la puerta del cuarto.

-¡VAGA!-escuche que grito Jane mientras yo bajaba las escaleras

-Buenos días B-dijo Heidi mientras preparaba panqueques.

-Hola H, ¿Cómo dormiste?-dije sentándome en la barra.

-Bien, ¿Tu?-dijo sonriendo.

-Bieeeeeeeeen, hasta que Félix me despertó-dije haciendo un puchero.

-Sigue haciendo pucheros y te vas a arrugar-dijo mientras me daba un pequeño golpe con el dedo en la cara.

-Perdoooooon-dije mientras rodaba los ojos.

-¡DEMONIOOOOOOOOOO!-grito el idiota de Dem mientras me abrazaba.

-¿Qué paso?-dije riendo

-Que eres la hermanita más linda de la vida-dijo sonriéndome.

-¿Qué quieres?-dije seriamente.

-¡UNO YA NO PUEDE DAR AMOR PORQUE YA PIENSAN QUE ES POR ALGO!-grito mientras se hacia el dolido.

-Dem…-dijimos Heidi y yo serias.

-Está bien… ¿Quieres ir a una carrera esta noche?-pregunto mientras sus ojos obtenían un brillo de diversión.

Tan pronto escuche la palabra carrera sentí una corriente de adrenalina y sentí como mi piel se erizaba con el solo pensamiento de estar corriendo de nuevo.

-¡SI!-grite mientras me lanzaba a sus brazos y empezábamos a saltar como dos niñas de cinco años.

-¿Por qué tan entusiasmados?-pregunto Félix mientras se unía a nuestro súper abrazo.

-La pequeña B vuelve a las carreras-dijo Dem cuando dejamos de saltar y me abrazaba con orgullo.

-¡ESO ES GENIAL!-grito Jane mientras se lanzaba a nosotros

-¿Estas segura?-pregunto Alec serio.

-No seas amargado, si ella dice que si es porque se siente segura-dijo Heidi mientras ponía los platos del desayuno en la mesa con los deliciosos panqueques.

-Estoy 100% segura de que podre y lo hare-dije segura de mi misma.

-¡A COMER QUE NECESITAMOS MUCHAS ENERGIAS!-grito Dem mientras se sentaba.

El desayuno paso entre bromas y planeando esta noche ya que iba a ser la primera carrera en la que estaba después del accidente, mientras Alec y Dem lavaban los platos los demás nos fuimos a arreglar ya que íbamos a ir a dar una vuelta por el pueblo.

Llegue al cuarto de Alec, asegure la puerta, arregle la cama y después entre al baño para poder darme una ducha y relajarme un poco, porque aunque estuviera entusiasmada los nervios se apoderaban de mí.

Mientras me lavaba el cuerpo pude sentir una pequeña y delgada línea en mi piel… era la cicatriz que me había dejado el accidente, por suerte no se notaba pero si se sentía, después de unos minutos me quede de pie dejando que el agua corriera por todo mi cuerpo vi que mi brazo seguía adornado por un hermoso moretón de un tamaño enorme, en ese momento deje que las lágrimas salieran sin control alguno, mi propio hermano me había golpeado no era para menos. Después de unos minutos decidí salir para poder despejar mi cabeza de todo. Al salir encontré que en la cama Jane o Heidi habían abierto el cuarto y dejado mi ropa perfectamente doblada.

Mi ropa consistía en una camisa manga sisa blanca, unos shorts negros pegados, medias negras que llegaban hasta la mitad de mis muslos y unos botines de tacón corrido de color negro, por ultimo decidí ponerme una chaqueta negra con bordes blancos para que no se viera el hematoma. Deje mi pelo completamente liso y pinte mis ojos de negro y mis labios de un hermoso color vino tinto, me revise de pies a cabeza y Salí de la habitación.

-¿No que Forks era demasiado frio?-dijo Alec de manera burlona señalando la ventana que mostraba el bosque alumbrado por un extraordinario sol.

-Cállate y ve a bañarte que apestas-dije empujándolo al cuarto.

-¡BELLS!-se escuchó el grito de Jane

-Y tú a ver que quiere mi hermana-dijo riendo

Subí lo más rápido que pude con mis hermosos zapatos hasta el cuarto de mi amiga.

-¿Qué paso?-dije abriendo la puerta.

-No encuentro mi collar-dijo haciendo un puchero.

Mi querida amiga iba vestida completamente de blanco, tenía un hermosos vestido corto blanco, unos botines de tacón blancos, con medias hasta la mitad del muslo…¡WOOOW! De color blanco… lo único que cortaba esa mancha de ausencia de color era una chaqueta de cuero negra. Su pelo estaba en ondas, sus ojos estaban suavemente maquillados al igual que sus labios dándole un aspecto más angelical de lo que en realidad era.

-Déjame adivinar… ¿La gargantilla blanca con la cadena con el dije de cruz dorada?-dije rodando los ojos.

-¡ESA!-dijo mientras se probaba unas gafas.

Me acerque a su tocador y abrí uno de los miles de cofres que tenía y en el más pequeño encontré el fabuloso collar.

-¡ERES UN ANGEL!-grito mientras me quitaba el collar de la mano y se lo ponía.

-Eso debería decirte Bella a ti, estas… ¿Angelical?-dijo Heidi entrando a la habitación con una camisa manga sisa negra, unos pantalones rojos a cuadros y unas botas de plataforma con su pelo recogido en una media cola, con sus ojos negros y labios color rosa.

-Soy un ángel… aparte pague demasiado por este vestido para no usarlo-dijo sacándonos la lengua.

-H… ¿esos pantalones?-pregunte mirando a mi amiga.

-¿Muy feos?-pregunto preocupada

-No, se ven muy lindos en ti y con ese atuendo más-dije guiñándole un ojo.

-Señoritas el pueblo más divertido del mundo nos espera-dijo Alec con sarcasmo desde la puerta.

-No es tan malo…Seattle está al lado-dije para reírme después.

Todos me miraron como si estuviera loca, hoy era un hermoso jueves ya que no estaba haciendo frio, solo se veía el sol en el cielo sin ningún rastro de nubes en el cielo.

Fuimos en rumbo al pueblo para dar una pequeña vuelta, los chicos se fueron en el carro de Dem, por lo tanto el mío era el de las niñas.

-Bells, tu celular-dijo Jane desde la parte de atrás de mi auto

-¿Podrías quitarle el modo avión y ver quien ha llamado?-pregunte ya que no era tan irresponsable como para ver el celular mientras manejaba y menos a la velocidad a la que iba.

-Mensajes de tu hermano, de Edward y llamadas de mi mejor amiga-dijo sonriendo.

-¿No le piensas contestar?-me pregunto Heidi.

-Cuando lleguemos a casa, no tengo humor de pelear.

Esas fueron las últimas palabras, lo que quedaba del camino nos dispusimos a cantar a todo volumen. Llegamos a la única cafetería decente que tenía este pueblo. Cuando entramos nos sentamos en una mesa cercana a la ventana.

-¿Qué desean?-pregunto una amable mesera cuando llego a nuestra mesa.

-Para mí un frappuccino de vainilla con un pie de cereza-dije sonriendo.

-Un chocolate caliente y… un rollo de canela-dijo Jane indecisa.

-Yo quiero un té verde con un pan de chocolate-dijo Heidi mientras jugaba con las llaves de la casa.

-Nosotros queremos… dos caramelmacchiato, un tinto y todos los Danish bites que tenga-dijo Dem.

La mesera tomo nota y de fue.

-Son unos glotones-dijimos las tres al tiempo.

-Saben que tenemos debilidad por esos pastelitos-dijo Félix.

-¡ISABELLA MARIE SWAN!-se escuchó un grito por todo el restaurante.