Bella POV.
-¡ISABELLA MARIE SWAN!-se escuchó un grito por todo el restaurante.
-¡RENE LILIAN DYWER!-grite mientras me giraba para ver a mí no tan amada madre.
-¡DEBERIAS ESTAR EN CLASE NO ACA!- grito de vuelta.
-¡HOLA RENE! Mira dudo que quieras hacer un escándalo acá frente a mitad de este pueblito, así que mejor te ahorras tus gritos para afuera-dijo Jane mandándole dagas por los ojos.
Cuando mi pequeña amiga termino de decir eso, yo me levante de la mesa y empecé a caminar hasta la puerta del restaurante, pero rene me cogió del brazo donde tenía el hematoma dejado por Emmett.
-¡SUELTAME!-grite zafándome de su agarre mientras me tapaba el brazo.
-Bella te quiero en el instituto en este momento y al terminar te vas para la casa- me dijo mientras me señalaba con un dedo.
-¿Para qué? ¿Para qué Emmett me vuelva a golpear? ¿Para estar llorando? ¿Para qué me grites como una loca? Gracias pero no-dije mientras sentía como mi ojos se llenaban de lágrimas.
-¡DEJA DE MENTIR ISABELLA! No puedo creer que tu hermano te haya golpeado-dijo seriamente
-¡¿QUE ES ESTO ENTONCES?!-grite mientras me quitaba la chaqueta y le mostraba mi brazo.
-Bella…-dijo mientras trataba de agarrarme el brazo.
-Ni se te ocurra decir que fue Alec, Dem o Félix, porque NINGUNO de ellos fue, la mano de Alec y Dem no es así de grande y la de Félix es más pequeña-dije limpiándome una lagrima.
-Hija, yo…-empezó a decir pero la calle.
-Ahórratelo y déjame tranquila-dije mientras caminaba a mi auto.
No le di tiempo de decir nada más ya que arranque a toda velocidad para desaparecer lo más pronto posible.
Emmett POV.
Después del pequeño incidente del bosque con mi hermana y sus amigos, volvimos a casa y llame a mi mama para contarle donde y con quien estaba Bella, lo que no sabía era que mi mama iba a tomar el primer vuelo para volver a casa y que iba a empezar a buscar a mi hermana como loca por todo el pueblo.
Estábamos en clase y mi hermana no daba señales de vida cuando de un momento a otro la clase se interrumpió…
-Señora Swan, no puede entrar…-se escuchaba la voz del director.
-Necesito a los estudiantes Swan, Cullen y Hale- dijo mi mama entrando al salón con el director detrás.
Mis amigos y yo nos vimos confundidos, pero tomamos nuestras cosas y empezamos a caminar fuera del salón.
-Disculpe la molestia profesor-dijo mi mama cerrando la puerta.
-Mama ¿Qué pasa?-pregunte confundido.
-Ya se puede ir señor-dijo mirando al director, que inmediatamente salió corriendo.
-Tía…-empezó Jasper pero mi mama lo interrumpió.
-Quiero saber ya mismo, TODO lo que paso ayer-dijo seria.
-Ya te dije, estábamos buscando a la loca de tu hija que se fue sin decir ni una palabra y la encontramos en el bosque y tuvimos una pelea y ella se fue con sus amigos, después fue a la casa y cogió sus cosas y se fue-dije repitiendo lo mismo que le había dicho por teléfono.
-¿Eso es todo?-pregunto mientras se tapaba la cara.
-Si mama-dije rondando los ojos.
-¡¿ENTONCES PORQUE BELLA TIENE UN MORADO EN EL BRAZO?!-grito con los ojos llenos de furia, asustándonos y logrando que todos saltáramos en nuestro lugar
En ese momento recordé como la había cogido del brazo… ¿Con tanta fuerza le agarre él brazo?
-Mama… Fue sin intención de lastimarla, quería solo llevarla a casa…-dije mientras trataba de calmarla.
-Por Dios Emmett, ¡TIENE UN HEMATOMA ASQUEROSO!-volvió a gritar.
-¿La viste?-pregunto Edward que no había dormido en toda la noche por estar buscando a mi hermana
-La encontré en una cafetería con sus amigos y vi el morado que su hermano le dejo-dijo mirándome con odio.
-Mama te juro que no lo hice con intención-dije llorando.
Lastime a mi hermanita de nuevo… era la peor persona que podía existir.
-Con intención o no, debiste contarme, trate a tu hermana de mentirosa-dijo mientras me abrazaba.
-Tengo que hablar con ella-dije secando mis lágrimas.
-Vuelvan a clase, yo seguiré buscando a Bella-dijo antes de despedirse de todos.
Nos quedamos unos minutos afuera del salón hasta que Rose hablo.
-¿Estas bien?-pregunto mientras me abrazaba.
-Todo sale al revés… solo quiero encontrarla-dije devolviéndole el abrazo.
-La encontraremos-dijo dándome un beso.
Nos quedamos en silencio unos minutos más hasta que todos nos miramos con una sonrisa cómplice.
-No vamos a entrar a clase ¿Cierto?-pregunto Jasper
-No, vamos por Bella-dijimos los demás.
Salimos corriendo hasta nuestros carros…
-¡ESPEREN!-grito Alice
-¿Qué pasa Pixie?-pregunte
-¿Dónde la vamos la vamos a buscar? La tía Rene ya la ha buscado por todo el pueblo-dijo haciéndonos caer en cuenta de que no sabíamos por dónde empezar.
-Yo creo tener una idea-dijo Edward, haciendo que todos lo miráramos con intriga.
-¡HABLA CULLEN!-grito mi hermosa novia.
-Cuando Bella y yo éramos amigos, nos escapábamos al bosque y había un claro donde siempre estábamos-dijo mientras sus ojos se perdían al hablar.
-¿Qué esperamos? ¡VAMOS!-grite empujando a todos.
Todos seguimos corriendo hasta que llegamos al parqueadero.
-Edward, ve a casa necesitas dormir y tal vez Bella este allá, los demás no van a ir conmigo al claro, necesito estar a solas con mi hermana, dame las instrucciones de cómo llegar, por favor -dije tratando de que entendiera que esto era algo que necesitaba hacer solo.
Él iba a discutir pero se guardó lo que fuera que iba a decir, saco una hoja de su mochila y dibujo rápidamente un mapa de cómo llegar hasta el famoso claro.
-Encuéntrala, todos necesitamos hablar con ella-dijo antes de ir a su amado Volvo y salir en este del parqueadero.
-¿A dónde fue mi hermano?-pregunto Alice saliendo de su Porche amarillo chillón.
-A casa, necesita dormir y alguien debe estar cerca por si Bella vuelve-dije encogiéndome de hombros.
-Bueno, vamos rápido-dijo mirándome con impaciencia.
-Vamos me suena manada, yo voy al claro, Alice vas a las bibliotecas de Forks y Seattle, Jasper centros comerciales y Rose… busca a mi mama necesita todo el apoyo que sea posible-dije mirándolos a cada uno.
-Si osito-dijo mi novia para darme un beso y subir después a su auto y Salir en busca de mi mama.
-¿Por qué Jazz a los centros comerciales?-pregunto indignada Allie.
-Porque tú no te concentrarías en buscarla, solo en comprar-dijimos Jazz y yo al mismo tiempo.
-Buen punto… nos vemos luego-dijo la enana antes de desaparecer con Jasper detrás.
Subí a mi jeep y seguí el camino hacia el bosque tratando de seguir las indicaciones de Edward.
Dios, por favor que mi hermana este en ese claro.
Edward POV.
Emmett me iba a matar si se llegaba a enterar que el mapa que le di no indicaba el verdadero camino para llegar al claro, en realidad era muy simple pero tuve que agregarle más recorrido… Cuando salí del estacionamiento del instituto, mi primer pensamiento fue ir al claro a ver si lograba encontrar a mi Bella antes que los demás, acelere lo que más pude y seguí el camino que me sabía de memoria hacia el claro, cuando una mancha plateada paso casi por enfrente mío… ¡EL CARRO DE BELLA!, gire el timón y empecé a seguir el carro que me daría el paradero de Bella.
Sorprendentemente el lugar al que llego fue a su propia casa, espere a que abriera el garaje y entrara el auto para poder entrar por la puerta principal y poder hablar con ella sin darle tiempo de escapar. Espere unos minutos afuera hasta que creí prudente entrar a la casa Swan.
-Edward, Bella acaba de llegar y no se veía para nada bien… habla con ella por favor-dijo la nana de mis amigos tan pronto me vio pasar la puerta principal.
-Eso hare, por el momento saca a todos de acá y no dejes que nadie más entre o suba ¿de acuerdo?-le dije dulcemente a lo que ella asintió y salió hacia la cocina para dar las ordenes.
Subí las escaleras sin hacer ningún ruido y a medida que iba llegando al cuarto de Bella podía sentir como mi corazón se aceleraba. Al llegar abrí la puerta y la escena que vi me partió el corazón… Mi pequeña Bella estaba tirada en el piso a un lado de su cama llorando sin control alguno.
-Ya pequeña, no llores por favor-dije abrazándola.
-¿Qué haces acá?-dijo apartándome de ella mientras se secaba las lágrimas.
-Buscándote… No llores, me parte el corazón Belly-dije mirándola a los ojos y pude ver como algo en ella se rompió y sus ojitos se volvieron a llenar de lágrimas que comenzaron a rodar por su cara y yo volví a abrazarla.
-Vete por favor-me dijo con la voz entre cortada por las lágrimas.
-No me voy a ir, una vez te deje llorando y te perdí, no pienso dejarte ahora-dije abrazándola más fuerte mientras también mis lágrimas salían y ella me abrazo de igual forma.
Así pasaron unos minutos, los dos tirados en el piso de su cuarto con solo nuestros sollozos como música de fondo, hasta que poco a poco se fueron calmando.
-¿Por qué te encerraste después de que hablamos?-le pregunte finalmente.
-Porque no quería recordar las cartas, no quiero nada que me recuerde ese día-dijo aun con su cara en mi pecho.
-Belly… tienes que escuchar por favor-dije mientras volvía a esconder mi cara en su pelo.
Ella solo se apartó de mí y camino hasta su armario, a los pocos minutos volvió con una caja color violeta y con una pequeña montaña de papeles con un lazo azul al rededor en sus manos y se volvió a sentar junto a mí en el piso.
-Ábrela-me dijo entregándomela caja.
Cuando abrí la caja, me encontré con miles de sobres, saque uno y me sorprendí al ver que era una de las cartas que le había mandado.
-¿Estas son…?-no me dejo terminar
-Las guarde todas… seis de Emmett y seis Rosalie, cinco de Jasper y ocho de Alice… pero todas las que están en esa caja son tuyas… cada semana esperaba que llegara tu carta-dijo mientras señalaba el pequeño montón con el lazo azul, que eran las cartas de mis amigos.
-¿Por qué las guardaste?-pregunte intrigado.
-Al principio porque sentía que debía escuchar, después por masoquismo, que se convirtió en tenerlas para recordar cuanto los odiaba y ahora… no sé porque las tengo-dijo agachando la cabeza.
-Todo lo que te dije en estas cartas era cierto mi pequeña-dije mientras levantaba su rostro.
-¿Quieres leer una?-pregunto tristemente.
-Solo si tú quieres-dije cogiendo su mano y sentí como un hormigueo pasaba por todo mi cuerpo.
-Adelante-dijo acercándose un poco más.
Volví a meter el primer sobre que había sacado y elegí otro que abrí para leerlo.
Mi Belly:
Pequeña no se ni por dónde empezar, no respondes mis cartas y no te culpo, sé que no debes querer saber nada de mi o de ninguno de nosotros, pero solo te pido una oportunidad para poder explicarte todo, no sabes el infierno que estoy viviendo por no tenerte acá y por haberte ocasionado todo el daño que te hice… todas las noches vuelve ese día a mi mente.
No puedo contarte todo lo que paso y porque paso, pero…Prometo explicártelo todo tan pronto de comuniques conmigo, Bella necesito tu perdón, necesito que aparezcas, que me digas que te están cuidando bien, al menos que me digas que no te siga mandando estas cartas, me mata tu silencio… a todos nos mata.
Las cosas acá están cada vez peor… Emmett no sale de tu cuarto si no es para ir a clases, ya que dice que no quiere alejarse de lo último que le queda de ti y busca sin parar en cualquier rincón alguna señal tuya, según él es porque que debiste dejar algo que nos ayude a comunicarnos contigo.
Rose no se mueve de debajo del árbol donde solían hablar en su jardín, no habla con nadie solo con ese árbol que le recuerda a ti, el tío Robert siempre la encuentra dormida y la lleva a su habitación…
Jasper casi no habla y solo cuida de Alice, que no hace nada más que negar que te fuiste y prepara siempre tu bienvenida, hasta que reacciona y no existe poder humano que la calme.
Y yo… siempre lo primero que hago es revisar si llego una carta tuya o buscarte en nuestro claro sin ningún sentido, creo que me esto volviendo loco siempre escucho tu voz pero no estas… ¿Por qué tuvo que pasar todo esto? ¿Porque no me dejaste ir contigo… o por lo menos tras de ti? Tus papas nos dicen que no podemos ir a buscarte y cada intento que hago por ir a buscarte resulta inútil y cuando tratamos de llamarte a casa de tus abuelos siempre nos dicen que no estas, necesito escucharte… no sabes la falta que me haces, ¿sabes lo que es darse cuenta que perdiste a la persona que más amas en el mundo?, responde por favor… espero tu respuesta o tu espera la siguiente carta si es que las estas recibiendo…
Te Amo mi pequeña
Edward.
-Una de las primeras cartas que mandaste…llore por cada una de ellas-dijo sonriendo triste.
-Después de esa carta tus abuelos bloquearon toda llamada de estados unidos… no teníamos como comunicarnos, solo quedaban las cartas-dije mientras guardaba el sobre en la caja.
-Fue una petición mía… Bueno yo me marcho, no quiero estar acá cuando lleguen los demás- dijo antes de levantarse y salir casi corriendo de su habitación… y yo no la perseguí no quería molestarla.
Me quede un rato observando la caja… todas las cartas estaban ahí… mi pequeña había sufrido por leerlas.
-¡LLEGAMOS!-grito la voz de Emmett y Rene.
Cogí la caja y el montón de veinticinco cartas y baje hasta la sala.
-Hola cariño, deberías dormir-dijo mi tía saludándome.
-Cuando dije ve a casa no me refería a la mía, pero buenoooo eres como mi hermano…Bella no estaba en el claro… pero llamo a mama para decirle que estaba bien que mañana vuelve… ¿Qué es eso Eddie?-pregunto Emmett sentado en el sofá viendo que ponía todo sobre la mesa.
-Vine porque ayer, mientras Bella sacaba la ropa esto se cayó de su armario y quería saber si nos ayudaban a ver dónde estaba-dije mintiendo para que no se enteraran que ella estuvo acá.
-¿Y qué son?- preguntaron los dos intrigados.
-Las cartas que todos le mandamos… las de la caja son mías y las que tienen el lazo son las de Rose, Jazz, Allie y… tuyas Emm-dije señalándolas.
-¿Bella las guardo?-pregunto mi hermana desde la puerta.
-Uno saluda Alice-dijo mi tía en broma.
-Hola-dijeron mi hermana, Jazz y su melliza.
-Si Al, las guardo todas… no se preocupen no leí ninguna solo por lo que dice el sobre supe de quienes eran-dije sonriendo.
Ignoramos las cartas mientras cenábamos, la tía Rene tuvo que volver a viajar a donde estaban nuestros padres… volvíamos a quedar solos, cuando nos despedimos de Rene, cada uno de mis amigos cogió las cartas que eran de ellos y se fueron cada quien por su lado… yo fui nuevamente al cuarto de Bella con la caja para seguir leyendo las cartas…
Rose POV.
Me acerque a la mesa, desate el lazo azul y cogí las seis cartas que le escribí a mi mejor amiga durante los primeros meses que se fue, cuando nos bloquearon las llamadas a la casa de sus abuelos, cuando ya no teníamos otra manera de comunicarnos y solo quedaba escribir pero… al no recibir respuesta de mis cartas al igual que todos (menos Edward) deje de insistir.
Después de mucho pensarlo decidí leer una…
Isabella Marie Swan…
Hola Bells, no sé porque te escribo si sé que va a pasar lo mismo que con las otras cuatro cartas pasadas y me quedare esperando tu respuesta… pero necesito hablar contigo, eres mi mejor amiga, espero que yo siga siendo la tuya aunque entendería perfectamente si no… aunque me niegue a creerlo, quiero fingir por al menos un minuto que aun te tengo en mi vida…
¿Te acuerdas de Royce? Bueno… no era el príncipe azul que todos esperábamos, intento propasarse… pero tu hermano estuvo para rescatarme, estoy destrozada, en verdad lo amaba… ¡AGH! ¿A quién engaño? No puedo seguir fingiendo… sé que me odias y te comprendo, pero ¡NECESITO A MI MEJOR AMIGA! Sé que no debí hacer lo que hice y créeme que Lauren necesito una reparación de nariz después de que te fuiste, merece más pero los demás evitaron que pasara a mayores o que le vuelva a tocar su asqueroso rostro… te necesitamos Bells.
No sé si leas esto, lo más probable es que si pero sé que no vas a responder porque quieres es romperme la cara… pero te adoro amiga… no sé cómo fui capaz de hacer lo que hice, soy la peor deje que me controlaran todas las emociones y que debí hablar contigo… no sabes cuánto te necesito en estos momentos, no debí permitir que esto pasara, debí detenerte, debí detenernos… ¡POR DIOS VUELVE!
Edward insiste en que no te contemos nada por acá porque no creerás nada y tiene razón… sé que eres terca y solo creerás lo que quieras y que te estaremos mintiendo y jugando otra broma… si solo me contestaras te contaría todo… Bella eres mi mejor amiga, aparece, te necesito, te fuiste y solo me quedo un árbol para hablarle a la nada…
Te extraño
Rosalie Lilian Hale.
Jasper POV.
Estaba en la sala done mis tíos tenían un hermoso piano, uno de los pocos caprichos de Bella, que al igual que Edward había desarrollado pasión por este instrumento, no sé si fue por masoquismo o porque, pero decidí leer una carta…
Señorita Isabella Swan…
Hola Bella, por lo que los demás me dicen no estas respondiendo ninguna de las cartas que te mandan y la verdad no sé porque te escribo, pero en realidad necesito hablar con mi amiga así sea para desahogarme… perdón si no me expreso demasiado bien, pero tú sabes como soy, y solo me he podido abrir con dos personas en toda mi vida, pero siento que no puedo más siento que todo el peso del dolor de los demás lo tengo que cargar y nadie carga con el mío…
Simplemente no puedo sacar mi dolor por miedo a que empeore la situación de los demás, me parte el alma ver a los demás llorar y más saber que tu estas a miles de kilómetros rota y que no puedo hacer nada, no sabes cuánto me arrepiento, quiero que vuelvas así no quieras hablar con nosotros pero tenerte acá aliviaría mucho más las cosas, cada vez que puedo dejo que salga todo mi dolor pero inmediatamente tengo que volver a ser "un soldadito de plomo" como me solías llamar cuando éramos pequeños, no sabes lo duro que es estar sin ti, eres como mi hermana, la única en este mundo loco aparte de Alice que me logra entender.
Llama aunque sea, por favor
Jasper Hale.
Alice POV.
Ocho cartas tenía en mi mano… cada una con una falsa ilusión de que Bella respondería… me acordaba de cada una de ellas… menos de una… la sexta… así que la cogí y la abrí….
¡Bellita!
¿Cuándo vas a volver? Necesitamos planear toda la fiesta de bienvenida, estar todos juntos de nuevo y no voy a tomar un no como respuesta a nada, esta va a ser la mejor fiesta…
No voy a engañarte, desde que te fuiste caí en negación, dure meses planeando tu fiesta pensando que regresarías… ya no tiene sentido hacer nada de eso… me duele no tenerte acá, si te soy sincera creo que todos nos estamos volviendo locos, Emmett y Edward están desesperados por buscarte, no están para nada bien… Edward te ama Bells, lo escucho todas las noches llorar sin parar. Emmett ni te cuento… está al borde de que lo manden a un psiquiatra y que lo mediquen.
Tengo demasiadas ganas de ir por ti pero nos tienen vigilados desde que tu hermano intento ir por ti y tu abuelo lo detuviera… la alegría de esta casa se fue y ni yo puedo mantenerla, porque eras TÚ la que nos mantenía juntos y traía alegría, solo quiero pedirte el favor de que vuelvas, no quiero que llegues odiándonos y totalmente cambiada y que por nuestra culpa perdieras esa inocencia y ternura que te caracteriza.
Eres mi mejor amiga, NECESITO hablar contigo y explicarte, por lo menos mi parte. Con Edward estamos ideando un plan para poder ir a donde estas y traerte de vuelta o al menos hablarte, no sabemos si esto va a funcionar, cruza los dedos por nosotros.
Por favor vuelve y si Dios quiere… PRONTO NOS VEMOS.
Allie C.
Emmett POV.
Estaba en mi habitación viendo por la ventana esperando alguna señal de mi hermana, sabía que no iba a volver hoy, pero tenía la esperanza de verla correr hacia la puerta y aunque no me hablara saber que estaba a unos pocos pasos de distancia me daba tranquilidad.
Me resigne y deje de ver por la ventana, y me acomode en el piso al lado de mi cama, y saque una de las tantas cartas que le escribí a mi hermana…. No eran tantas como las de Edward, me resigne y mis padres evitaban todo contacto con Bella…
Hola Enana,
Solo quería decirte que lo siento, eres mi pequeña hermana, eres lo único que me quedara en un momento, sé que te lastime y que fui la peor persona, solo te pido que me escuches y que me dejes explicarte todo lo que sucedió.
Aunque no nos quieras ver, porque sé que no son mis abuelos los que evitan que hables con nosotros, esta carta te la mando antes de subirme al avión que me llevara a donde estas, este es el segundo intento que hago por ir a verte Bells, no quiero perder a mi hermana.
Sé que debes pensar que no entiendo el dolor que estás pasando, pero créeme que lo siento, tal como cuando éramos pequeños, sé que me tuvieron que medicar porque mi dolor se junta con el tuyo y no puedo soportarlo, y no lo puedes negar, escuche a mama hablar con el abuelo sobre como también usabas anti depresivos.
Te extraño, sé que te hice vivir un infierno, déjame hablar contigo te lo suplico, esta carta puede que llegue antes que yo, ¡CONTESTA ESTA CARTA EN CASO DE QUE NO LLEGUE!
Nos vemos pronto hermanita, así sea lo último que haga.
Emm.
Bella POV.
Después de salir de mi casa, fui al claro y me recosté en el pasto mientras dejaba que las flores me rodearan y veía como las pocas nubes que había desaparecían y el cielo comenzaba a mostrar los colores que representaban la llegada del anochecer.
No dejaba de pensar en los pocos minutos que estuve con Edward, quería que el tiempo se detuviera y que sus brazos nunca me soltaran, pero eran tonterías mías por estar llorando era imposible sentir esas cosas y menos por él.
Me quede mirando el cielo tratando de eliminar todo pensamiento sobre mi antigua vida… solo quería concentrarme en mirar las estrellas que salían conforme la noche iba llegando. Poco a poco sentí como mis ojos empezaban a cerrarse y me llevaban a los brazos de Morfeo.
De la nada comencé a escuchar como sonaba mi celular, lo saque de la chaqueta y sin ver quien era conteste.
-Aló-dije mientras abría los ojos lentamente
-¿Dónde estás? Ya nos tenemos que ir-dijo la voz de Jane al otro lado de la línea.
-Ya voy para la casa, estaba dando una vuelta por Seattle-mentí mientras me ponía de pie y caminaba hasta donde estaba mi hermoso auto.
-Date prisa-dijo y colgó.
Di un suspiro y entre al auto para empezar a manejar hacia la casa Vulturi. En todo el camino no pude sacar de mi cabeza las cartas que todos ellos me habían mandado, especialmente las de mi hermano y ya que estoy siendo sincera las de Edward tampoco….
-¡BELLS!-dijo Félix mientras abría mi puerta provocando que saltara asustada.
-Dios, no hagas eso-dije mientras ponía una mano en mi pecho. ¿En qué momento había llegado?
-Vamos ya todos estamos listos-dijo sonriendo.
-¿Dónde vamos?-pregunte confundida mientras salía del carro.
-Ayyy pequeña Bella… tenemos la carrera acuérdate-dijo Dem mientras dejaba su casco al lado de una mesa.
¡Mierda! Se me había olvidado ese pequeño detalle.
-Verdad…. Me cambiare los zapatos y traeré el casco-dije mientras abría la puerta de la casa.
-No te preocupes amiga mía, ten tus botas y tu casco-dijo Heidi entregándome unas botas negras que inmediatamente me puse dejando mis botines a un lado y cogí el casco tan pronto termine.
-¿Todos listos?-pregunto Jane llegando de no sé dónde.
-¡SI!-gritamos todos.
-Bueno en realidad la pregunta es ¿Bells estas lista?-dijo Alec abrazándome.
-Más que nunca-dije dándole un beso para después ponerme el casco.
Todos me imitaron y nos subimos a las motos.
-¿A dónde vamos?-pregunte por primera vez.
-Seattle, no te preocupes yo los guio-dijo Dem antes de arrancar con todos detrás.
No podía concentrarme, lo único que pasaba por mi cabeza eran unos hermosos ojos verdes… ¡AGH! Sacudí mi cabeza inmediatamente para sacar cualquier pensamiento que no debería aparecer, acelere más pasando a Dem, no me importo sabia como llegar a Seattle y disminuiría cuando llegáramos, pero necesitaba sentir adrenalina y olvidarme de todo por un momento.
Al llegar a Seattle espere a que los demás llegaran, no tardaron más de unos cinco minutos y desde ese punto todos seguimos a Dem hasta una calle que se encontraba casi abandonada si no fuera por un grupo de personas que estaban en carros y en motos con música.
-¿Acá es?-pregunto Jane quitándose el casco
-Sé que no es lo mejor pero fue lo primero que encontré-dijo encogiéndose de hombros.
-Al menos nos distraemos y ganaremos dinero fácil-dije sonriendo
Nos acercamos más al grupo de personas e inmediatamente como si fuéramos extraterrestres nos voltearon a ver.
-Vaya, vaya… ¿Qué tenemos por acá? Creo que se confundieron este no es un lugar para niños de papi y mami- dijo un chico de cabello rojo con una chaqueta de cuero.
-Venimos a correr, aunque sí, creo que nos equivocamos esto ni se acerca a una verdadera carrera -dijo Heidi con una sonrisa que lo dejo embobado.
-Son 300 dólares por persona niñita -dijo una chica con el pelo azul que le enviaba dagas por los ojos a mi amiga.
-Te doy 600 por la castaña y por mí-dijo Dem sacando el dinero de su chaqueta, dejando a la chica sorprendida.
-¿Solo van a correr Bells y tú?-pregunto extrañado Félix.
-Tenemos que ver la pista-dije
-Okey, la carrera arranca desde esa línea amarilla y va alrededor de casi cinco cuadras, la pista está marcada y termina justo donde empezó, el primero en llegar se lleva todo-dijo la chica nuevamente.
-¿Corres tu primero o yo?-pregunte sonriéndole a Dem.
-Si no te molesta quiero yo- dijo a lo que yo asentí.
-La primera carrera empieza en cinco minutos-aviso el muchacho mientras no apartaba la mirada de Heidi.
-Esto va a ser muy fácil-dijo Dem mientras se recostaba en su moto para ver a los demás competidores.
-No te confíes amor-dijo H
-Todo va a estar bien Bells tenía razón, dinero fácil-sonrió Jane
Hablamos un rato de las motos que estaban e incluso de los carros, cuando llamaron a los competidores de la primera carrera, Dem se despidió y fue a la línea de salida.
La muchacha de pelo azul volvió a explicar las reglas, conto hasta tres e hizo sonar una bocina de aire que indicaba el inicio de la salida. Se escuchó el rugir de los motores y las motos desparecieron. Todo el mundo empezó a gritar y a alentar a sus amigos, nosotros solo nos quedamos mirando mientras tomábamos unas cervezas.
Veinte minutos después aparecieron dos motos, una de mi amigo y otra de un joven que intentaba alcanzar a Dem pero fallo. Todo el mundo grito y Heidi fue corriendo donde su novio que la alzo y la beso.
-Creo que nos debes algo-dijo Alec sonriéndole a la joven del pelo azul que miraba incrédula mientras le entregaba un fajo de dinero que si no estaba mal habían uno 3.000 dólares.
-Bellita, tu turno… rómpeles hasta el orgullo-dijo Jane sonriendo.
-Ten cuidado princesa y demuéstrales quien eres-dijo Alec antes de darme un beso.
Yo acomode mi moto en la línea de salida, me puse el casco y trate de calmar todos mis nervios, una parte de mi deseaba sentir la adrenalina que las carreras provocaban y otra tenia los nervios más grandes del mundo ya que era mi primera carrera después del accidente. Pero al momento de escuchar el sonido que daba inicio a la carrera todo desapareció y solo quedo la adrenalina.
En la primer curva adelante a los demás y acelere cada vez más ganando una gran ventaja, solo sentía la adrenalina y el frio pasar por mi cuerpo cuando estaba llegando a la meta, unos ojos verdes volvieron a aparecer en mi cabeza y disminui un poco por la impresión…
-¡VAMOS BELLS!- escuche que gritaban mis amigos y logre reaccionar y acelerar para pasar la meta de primera.
-¡GANASTE PRINCESA!-dijo Alec levantándome de la moto cuando me quite el casco
-Mi dinero por favor-dije sonriendo mientras extendía mi mano para recibir lo que había ganado.
Nos quedamos viendo unas carreras más, cuando Jane y a Heidi quisieron correr, nos dirigíamos con las chicas a dar la cuota de su participación cuando de un momento a otro escuchamos unas sirenas… ¡Mierda, la policía!
Las tres nos vimos y corrimos inmediatamente hacia donde estaban los chicos y nuestras motos, arrancamos pero no fuimos lo suficientemente rápidos cuando nos arrinconaron dos patrullas. Habían alcanzado a otras personas más adelante y estos seguían tratando de escapar…
-¡MIERDA!-fue lo único que salió de mi boca.
Los policías nos obligaron a bajar de las motos y nos requisaron, afortunadamente no habíamos traído nada con lo que nos divertíamos (drogas), nos subieron a las patrullas para llevarnos a la jefatura. Cuando llegamos nos encerraron a los seis en una misma celda, mientras esperábamos que nos dijeran que teníamos que hacer.
-Esto me recuerda a los viejos tiempos-dijo Félix sonriendo a lo que todos lo miramos mal
-No es momento amor-dijo Jane mientras se sentaba en una de las camas que había.
-¿Qué tenemos acá? Alec, Jane y Heidi Vulturi, Demetri y Félix Cavalcanti… por ultimo ¿Isabella Swan?-dijo el jefe de policía nombrándonos a cada uno… mirándome incrédulo al final
Cuando nombro el apellido de Dem y Félix me sentí confundida por un minuto pero recordé que ellos eran adoptados por la familia de mis amigos debido a que sus padres habían muerto y eran buenos amigos de los Vulturi así que eran sus padrinos.
-Jefe, ¿Cómo ha estado?-dije sonriendo.
-Señorita Swan… que sorpresa verla aca-dijo incrédulo aun.
-¿Cuánto es la fianza?-pregunte de una vez por todas.
-Carreras ilegales, consumo de alcohol mientras conducían, falta de equipo necesario para manejar… 4.000 dolares por cada uno-dijo seriamente.
-¡¿Qué?!-gritamos todos… no era que no tuviéramos el dinero, solamente que no lo teníamos acá.
-Los dejo para que hablen-dijo sonriendo.
-¿Alguno trajo más dinero?-pregunte mirándolos con suplica.
-Tenemos solo los 6.000 que ganaron hoy y eso solo alcanza para una persona-dijo Heidi que estaba en el piso.
Todos soltamos un suspiro, a nadie se le había ocurrido traer más dinero… siempre andábamos con reservas en caso de que esto pasara… no quería pasar la noche en una celda…¡UN MOMENTO!
-¡JEFE! ¿Puedo hacer una llamada?-dije
-Por supuesto, señorita-dijo mientras abria para que yo pudiera salir.
-¿A quien vas a llamar?-pregunto Alec.
-A la única persona que nos puede sacar de acá-dije mientras me drigia a donde estaba el teléfono.
Marque rápidamente el numero que me sabia de memoria… por favor contesta, por favor contesta…
-Aló-dijo una voz que reconocería en cualquier lugar.
-Edward….
