Bella POV.
-Edward….
-Bella ¿Qué paso?-dijo preocupado.
-Edward, ¿con quién estas?-pregunte rogando porque el ser que se hace llamar mi madre no estuviera en casa.
-Con los chicos, tu mamá se tuvo que ir de nuevo pero ¿Qué sucede?-dijo de manera rápida.
-Okey, quiero que vayas a mi habitación, entra a mi armario, busca una caja verde y ven lo más rápido posible a la comisaria de Seattle, por favor-dije cruzando los dedos para que me ayudara lo más rápido posible.
-¿Estas bien?-fue lo único que pregunto.
-Sí, estoy perfecta solo ven lo más rápido posible-dije ya irritada.
-Ya voy para allá-dijo y colgó.
Me voltee a ver al jefe y sonreí para indicar que estaba lista para regresar.
-¿A quién llamaste?-pregunto de una vez Jane
-A Edward-dije mientras agachaba la cabeza.
-¿Por qué lo llamaste?-pregunto Alec serio
-Llame a mi casa y el contesto, va a hacernos el favor de traer el dinero para sacarnos de acá, si no te gusta la idea bien puedes quedarte acá, pero yo me largo-dije demasiado brava.
-Por lo menos es útil para algo-dijo Dem tratando de romper la tensión.
-Claro, todo por ganar a Bella de nuevo-dijo Alec en un murmullo que todos oímos.
-¡ALEC!-lo regaño Jane
-¿Qué importa porque razón lo hace? Nos va a sacar de acá y no es momento para una escena de celos que no tiene justificación alguna ya que no somos nada-dije retándolo con la mirada.
-¿No somos nada Isabella? Que conveniente así te puedes ir a revolcar con Cullen-dijo destilando veneno y sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas.
Antes de que pudiera responder cualquier cosa escuchamos unas voces.
-¡¿DONDE ESTA MI HERMANA?!-grito Emmett
-¡BELLA!-escuche la voz de Edward.
-Llego tu príncipe azul Swan-dijo Alec ganándose un golpe de parte de su hermana.
-¡ACA ESTOY!-grite devuelta ignorando el comentario.
-Por favor, calma-dijo el jefe
-Saque a mi hermana de esa celda-dijo Emmett rojo de ira.
-Tiene una fianza que pagar-dijo el jefe mirándolo de arriba abajo mientras jugaba con las lleves.
-Edward ¿trajiste la caja?-pregunte pegándome a las barras metálicas en un intento desesperado por salir.
-Si Bella, Alice la tiene-dijo mirándome preocupado, mientras se acercaba a la celda, no quería admitirlo pero sentí un alivio enorme al ver sus ojos verdes.
-Aléjate Cullen-dijo Alec alejándome de las barras de metal que nos mantenían encerrados
-Alec no es momento para esto-dijo Félix soltando el agarre que tenía en mi brazo
-¿Dónde está el duende?-dije buscándola con la mirada e ignorando lo que había pasado.
-¡MIRA LA CAJA!-dijo Alice mientras entraba mostrándome la caja.
-Necesito que saquen 24.000 dólares de esa caja y se la entreguen al jefe-dije mirándolos fijamente.
Alice hizo lo que le pedí mientras Emmett llenaba unos papeles, y firmaba en nombre de Charlie ya que su firma era bastante parecida.
-Gracias Bells, mañana te entregamos todo lo que costo la fianza-me dijo Heidi abrazándome mientras el jefe de policía abría la celda.
-Son mi familia es lo mínimo-dije sonriendo
-Perdón por mi primo, ya sabes cómo se pone-dijo Sonriendo.
-No quiero hablar de eso-dije simplemente.
-Ya pueden salir muchachos, no quiero verlos nuevamente por acá-dijo el jefe.
-Gracias por venir tan rápido-dijo Jane sonriéndoles una vez que nos encontramos todos por fuera.
-Todo por Bella-dijo Emmett devolviéndole la sonrisa.
Oímos como alguien soltaba un bufido, y como alguien salía…. Alec. Me limite a agachar la cabeza, no podía creer que se comportara de esa manera.
-Creo que es mejor que vayamos a casa-dijo Félix.
-¿Vamos Bells?-dijo Jane
-Creo que es mejor que hoy vaya a mi casa, no quiero más problemas-dije sonriendo tristemente.
-No te preocupes se calmara-dijo abrazándome
-Cualquier cosa llamas demonio-dijo Dem.
Todos se despidieron y se fueron dejándome sola con Edward y los demás.
-¿Alguno sabe manejar una moto?-pregunte inocentemente.
-Tienes que explicarnos muchas cosas-dijo Emmett.
-Lo se… les debo eso, pero alguien quiere responder-dije suplicante.
-Yo, dame las llaves pero… ¿Por qué no quieres manejar?-dijo Jasper.
-Toma… no me siento bien-dije entregándole las llaves.
Salimos de la comisaria y sentí el aire frio que me provoco escalofríos, vi el Jeep de Emmett y el Volvo de Edward afuera.
-¿Me puedo ir con Edward?-pregunte mirando a Emmett
-Si, por supuesto-dijeron todos.
-Me dan miedo-dije antes de subir al auto.
Los demás subieron al Jeep, solo Edward y yo nos fuimos solos en el Volvo.
-Puedo preguntar ¿Qué estabas haciendo allá?-pregunto
-Carreras… ¿puedo prender la calefacción?-dije mientras subía los pies en la silla.
-Lo siento-dijo mientras encendía la calefacción.
Poco a poco empecé a sentir el calor, vi como Jasper pasaba al lado con mi moto y por el espejo retrovisor veía a mi hermano.
Sentí como uno de los bolsillos de mi chaqueta vibraba…. Un mensaje de Alec, suspire y lo guarde.
-¿No vas a contestar?-pregunto Edward sin apartar la vista de la carretera.
-Es un mensaje y no tengo ánimos- dije mirándolo
Nuevamente empezó a vibrar mi celular…. Otro mensaje, esta vez decidí abrir para ver que quería.
¿Tan fácil es hacer que olvides todo lo que te hicieron? Solo con unas sonrisitas…
Solté un suspiro y leí el siguiente…
No me vuelvas a buscar Swan, no me interesa nada que tenga que ver contigo, que disfrutes de tu noche con Cullen.
-Idiota-dije por lo bajo mientras guardaba mi celular.
-¿Puedo saber porque el insulto ahora?-dijo Cullen preocupado.
-No, no eres tú… es Alec, tiene un estúpido arranque de celos porque llame a que nos sacaran-dije elevado los ojos.
-Si me permites decirlo es un idiota… somos tu familia… bueno para nosotros aun lo eres-dijo mirándome
-Lo sé-dije simplemente
Lo que quedo del camino estuvimos en silencio, no entendía la actitud de Alec pero estar con Edward me daba una tranquilidad enorme que no dejaba que me preocupara en lo más mínimo por el pequeño Vulturi.
-Llegamos señorita-dijo dándome una sonrisa abriendo su puerta.
-Edward…. ¿Podemos quedarnos acá un rato más?-pregunte con suplica, no me sentía lista para entrar.
-Si eso quieres-dijo cerrando la puerta de nuevo.
-¿Sabes que extrañe más de haberme ido de acá?-pregunte de la nada.
-No-dijo mirándome fijamente.
-Los ratos que estábamos en la biblioteca o junto al piano… estar contigo me daba tranquilidad, no sé porque Cullen pero aun tienes ese efecto-dije abriendo mi puerta.
-Yo te extrañe también Bells-dijo sonriendo.
-Bájate de esa nube Cullen-dije mientras le devolvía la sonrisa.
Entramos a mi casa y todos nos esperaban en la sala.
-¿Algo que compartir?-dijo mi hermano.
-Gracias por rescatarnos, y si se lo preguntan estaba en una carrera nada del otro mundo-dije sentándome al lado de la ventana.
-¿Pero estas bien?-pregunto Emmett de nuevo.
-Perfecta… iré por algo de comer-dije entrando a la cocina.
Busque por toda la cocina que hubiese algo preparado, pero al no encontrar la única opción era cocinar, opte por preparar un quiche de espinacas.
-¿Qué haces hermanita?-dijo Emmett entrando.
-Terminando de mezclar todo antes de meter al horno esto-dije volteando a verlo.
-¿También puedo comer?-dijo con un puchero.
-Lo pensare-dije sacándole la lengua.
-Gracias-dijo sonriendo
-¿No deberías estar con los demás?-pregunte
-Se fueron.
-¿Ese milagro?-dije sorprendida ya que no se separaban
-Querían estar en casa, supongo-dijo encogiendo los hombros.
Nos quedamos en silencio mientras terminaba nuestra comida. No dejaba de ver a Emmett inquieto como si quisiera decir algo pero preferí no preguntar.
-Toma, descansa-dije mientras le entregaba un plato con un enorme pedazo de quiche, para después subir por las escaleras con mi plato.
Llegue a mi cuarto y cerré la puerta, me senté al lado de mi ventana mientras veía hacia el bosque, no quería pensar en nada, me concentre en ver como el cielo empezaba a llenarse de nubes casa vez más, decidí que era mejor meterme a la cama antes de que empezara a llover. Me cambie y me metí entre mis cobijas, cerré los ojos y poco a poco me fui durmiendo….
-¡AAAAAAAAAAAAAAA!-grite tan pronto escuche el sonido de un rayo que había caído muy cerca de mi ventana.
Me levante de mi cama y abrí las persianas para encontrarme con la sorpresa de que estaba cayendo una tormenta… salte en mi lugar y ahogue un grito al ver como caía otro rayo al lado de un árbol. Cada vez se empezaban a ver y escuchar más rayos y como el viento aumentaba su fuerza.
Mi única reacción, por más infantil que suene, fue correr a la habitación de Emmett, abrí la puerta y me lance de manera inmediata a la cama donde estaba el oso y me cubrí con las cobijas.
-¿Bells?-dijo medio dormido.
-¿Puedo quedarme, hasta que pase la tormenta?-dije conteniendo las lágrimas, no sabía porque razón pero las tormentas me daban demasiado miedo, tanto que empezaba a llorar y no podía estar sola, cuando era pequeña Emmett me recibía siempre, al pasar el tiempo si no era mi hermano, era Edward o Rose y en Londres mis abuelos.
-Ven pequeña, nada te va a pasar, hermano oso esta acá para defenderte de los rayos-dijo mientras me abrazaba.
-Perdón-dije mientras dejaba que las lágrimas salieran.
-¿Quieres un chocolate caliente? Nada te va a pasar-dijo
-Vamos-dije mientras me levantaba.
Bajamos en silencio mientras caían más rayos y el viento pegaba contra las ventanas.
-Espera acá, ya vengo con el chocolate-dijo mientras me extendía una cobija.
-¡¿ESTAS LOCO?! ¡¿ME VAS A DEJAR SOLA CON ESTA TORMENTA?!-grite mientras las lágrimas salían.
-Okey, ven conmigo-dijo rodando los ojos.
Fuimos a la cocina, Emmett preparo dos tazas de chocolate caliente y fuimos nuevamente a la sala, nos quedamos en el piso alrededor de los cojines y cobijas.
-¿Aun te da miedo?-pregunto de la nada.
-Demasiado-dije mientras tomaba mi chocolate.
-Esto me acuerda cuando estábamos más pequeños, cuando ibas a mi cuarto con tu oso de peluche y manta en la mano llorando… Bella no sabes cuánto lo lamento, eres mi hermana y te juro que no me he arrepentido de nada tanto en mi vida-dijo con lágrimas en los ojos y poniendo su mano en mi hombro.
-Emm… me lastimaron, de todas las maneras posibles y…-dije con más lágrimas.
-Si no quieres hablar de eso lo entiendo-dijo limpiando una lagrima.
-Ya es tiempo de hablar… no sé si es por la tormenta pero quiero hablar… por lo menos contigo…-dije.
-¿Segura?-dijo con un brillo.
-Si-dije llenándome de valor.
Flashback.
TRES AÑOS ANTES….
Entre al instituto de manera calmada, papá me había traído ya que no había podido asistir desde el inicio de la jornada por exámenes médicos, pero hoy nada se sentía bien, todo el mundo me miraba con burla y con asco…
Llegue a mi casillero y lo que vi me sorprendió, alguien había escrito con letras rojas "ISABELLA PERRA SWAN", de un momento a otro sentí como me lanzaban uno huevos a mi cabeza, cuando voltee no vi quien era porque salieron corriendo… corrí al gimnasio para poder lavarme el cabello y deje que las lágrimas salieran, no podía llamar a nadie mis mejores amigos y mi hermano llevaban semanas demasiado extraños y no me hablaban.
Llame a mi mamá, no quería estar en el instituto, ella no pregunto nada solo me dejo en la casa, trataba de entender que pasaba pero nada tenía sentido….
Los días pasaban y las bromas se transformaron en agresiones verbales, las notas de odio dejaron de ser anónimas y se convirtieron en agresiones físicas… no podía soportarlo más. Llegue al claro que había conocido por Edward para poder hacer trabajos tranquila sin tener que escuchar como mi hermano me quería por fuera… termine los trabajos después de unas horas y camine hasta mi casa.
Para mi sorpresa mi hermano y los demás estaban afuera….
-¡MIREN QUIEN LLEGO, LA SEÑORITA PERFECCIÓN!-grito Rose, lo que yo ignore y trate de seguir derecho para entrar a mi habitación y llorar en paz.
-¿A dónde vas Isabella?-dijo Alice mientras me agarraba de la cola de caballo que tenía.
-Alice me lastimas-dije mientras trataba de soltarla.
Ella me ignoro y con fuerza me lanzo al piso y sentí como me daba una patada, vi como Jasper me levantaba y Edward detrás traía una soga, me acorralaron contra un árbol y Edward me amarro, yo solo gritaba que me soltaran mientras las lagrimas salían.
-Al, ¿Le falta maquillaje a la insulsa esta, no crees?-dijo rose a lo que Alice asintió y empezaron a rayar mi cara con todo tipo de cosas, terminaron y Emmett se acercó con un balde lleno de lo que parecía pintura verde y lo lanzo sobre mi cabeza, empezaron a lanzarme piedras, patadas, rasguños, puños, junto con insultos, y más cosas que no recuerdo porque me desmaye, solo recuerdo que cuando se aburrieron entraron a la casa y me dejaron por fuera amarrada a un árbol mientras llovía… hasta el día siguiente que llegaron nuestros padres pude ser libre, no salí de mi cuarto hasta que ya tenía todo listo para irme con mis abuelos….
Fin Flashback.
-La pintura que me echaste no salió en semanas… Alice y Rosalie al "maquillarme" me lastimaron los ojos y la boca, Jasper al arrinconarme hizo que se clavaran partes del tronco en mi espalda, Edward lastimo mis muñecas y pies hasta el punto de hacer que sangraran y las piedras y demás cosas…. No sale en el historial médico pero dure casi tres meses con todos los cuidados médicos en la casa de los abuelos-dije llorando.
-Bells… Perdónanos por favor-decía mientras lloraba al mismo tiempo que yo.
-¿Por qué? ¿Qué hice para que me lastimaran de esa manera?-dije mirándolo a los ojos mostrándole cual rota estaba.
-Lauren y los demás nos metieron ideas en la cabeza, pusieron a todo el instituto a actuar como si tú hubieses revelado nuestros secretos más íntimos, como si hicieras que todos nos odiaran, como si dijeras a nuestros papas todo lo que hacíamos o no… nos llenaron de odio a ti, y fuimos tan idiotas de creerles sin hablar contigo-dijo y su voz cambio de tristeza a un odio absoluto, yo no podía creer que esos malditos hubiesen hecho eso… y sobre todo que no me dijeran para confirmar las cosas…
-Emmett, sigo sin entender-dije
-No sabemos porque lo hicieron exactamente, eramos unidos y ellos acabaron con eso… con mi hermana, te juro que nos enteramos de todo y ellos terminaron peor que tú, las chicas mandaron a Lauren y a Jessica al hospital y los mal nacidos de Mike y Tyler en cuidados intensivos-dijo llorando de nuevo.
Solo abrace a mi hermano, tenían cierto grado de culpa, se dejaron influenciar, envenenarse la cabeza…
-Te quiero Emm-dije
-Yo a ti hermanita… ¿Me puedes perdonar?-dijo mirándome con suplica.
-Si oso… Empezar desde cero-dije sonriendo.
-Muchos gusto soy Emmett Swan, tu hermano mellizo oso-dijo extendiendo su mano.
-¡JAJAJAJAJAJA! Deja la pendejada por amor a Dios-dije riendo.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-volví a gritar por la tormenta.
-Cálmate Bells, hermano oso esta acá-dijo riendo por mi reacción.
Pasaron unos minutos cuando escuchamos el timbre de la puerta junto con multiples golpes.
-¿Quién será?-preguntamos los dos al mismo tiempo.
-Quédate acá-dijo mi hermano mientras cogía un jarrón de una mesa.
-¡EMMETT SWAN ABRE LA MALDITA PUERTA!-se escuchó la voz de Rosalie.
Salí corriendo a abrir la puerta ya que mi hermano quedo en estado de shock. Tan pronto abrí vi a los hermanos Cullen y Hale mojados de pies a cabeza temblando de frio.
-¡¿QUE ESTAN ESPERANDO?!-grite mientras me movia hacia un lado para dejarlos entrar, ellos no dijeron nada solo entraron corriendo.
-Gracias-dijeron mientras se quitaban las chaquetas.
-Emmett trae mantas-dije mientras movia mis manos frente a él.
-Si capitana-dijo antes de subir a traer mas mantas que proporcionaran mas calor, pero antes le dio un beso a su novia.
-¿Qué hacen acá?-pregunte confundida.
-Le tienes miedo a las tormentas Bells, no íbamos a dejar a Emmett solo contigo asustada-dijo Jasper sonriendo mientras abrazaba a Alice.
-Estábamos perfectamente, teniendo momento hermano y hermana-dije riendo.
Emmett bajo en ese momento con mil cobertores y mantas y las acomodo en la sala, yo junte todas mis fuerzas para ir sola a la cocina y prepara un poco de chocolate caliente para todos.
-¿Así que perdonaste a Emm?-pregunto la voz de Edward desde atrás, haciéndome brincar y gritar.
-No hagas eso Cullen, por favor-dije mientras le mandaba dagas por los ojos.
-Es una tormenta Bella, no seas miedosa-dijo riendo mientras se acomodaba el cobertor que tenia encima.
-Sabes que no puedo con las tormentas… y empecé desde cero con mi hermano, me conto por encima que les lavaron la cabeza-dije sonriendo triste.
-¿Algún día quieres hablar conmigo?-dijo acerándose más.
-Algún día Cullen… algún día-dije mirándolo directamente a sus ojos verdes que últimamente no salían de mi cabeza.
-Bella… Sabes que te quiero mucho, ¿Cierto?-dijo cogiendo mis manos.
-Todo el mundo lo hace Cullen, tengo ese efecto en las personas-dije soltándome de su agarre para servir el chocolate.
-En mi lo causas, no se en los demás-dijo ayudándome a llevar las tazas con el chocolate.
Caminamos en silencio hasta que llegamos donde los demás y les entregamos a cada uno una taza.
-Bells…-empezó Alice.
-Hable con Emmett, creo que es suficiente por hoy Alice-dije mirándola con suplica, no quería hablar más de eso.
-Solo quería decirte que lo siento… hablaremos cuando quieras-dijo sonriente.
-¿Cuánto más durara esto?-pregunte mirando la ventana.
-Puede que pase por la mañana o que siga durante la semana-dijo Jasper.
-¡NO! No puede durar toda la semana-dije haciéndome un nudito entre las cobijas por el frio y ante la idea de que no parara.
Todos se rieron de mi actitud, hablamos un poco sobre cosas que no tenían importancia y poco a poco se fueron durmiendo hasta que quede solo yo despierta, no podía dormir con el sonido de los rayos.
-¿No puedes dormir?-dijo la voz de Edward.
-No, ¿Tu?-dije mirándolo.
-No me dejas dormir, te mueves demasiado-dijo mientras se acercaba al lugar donde estaba.
-Perdón, me pone nerviosa el clima-dije agachando la cabeza.
-Ven-dijo mientras abría sus brazos.
-¿Qué?-dije confundida.
-Ven y te acuestas acá conmigo… como antes, hace unas hora me dijiste que te doy calma y eso es lo que necesitas-dijo aun con los brazos extendidos.
Dude un momento pero sabía que necesitaba dormir y que Edward tenía un buen punto, no iba a ser capaz de dormir sin un poco de calma… así que decidí aceptar su invitación, me acerque a el y acomode mi cabeza en su pecho y arreglamos un poco las cobijas y a los pocos minutos caí en un profundo sueño….
