Quedó resuelto uno de todos los problemas que el genio tenía encima de sus hombros. Lejos de sentirse más aliviado luego de encarar a Fury, la frustración y la desesperación se estaban apoderando de ella a pasos agigantados. Cubierto con una manta que Natasha le proporcionó, salió de la sala del jefe a paso marcado seguida de cerca por el doctor y la agente que dificultosamente mantenían su paso.

–Tony ¿puedes ir un poco más lento?

–No– respondió tajante –Quiero irme antes de alguien más me vea.

–Con esa manta encima de ti pasarás desapercibida– dijo Natasha con sarcasmo, efectivamente el que estuviera totalmente cubierta cual fantasma de los años 50 llamaba mucho la atención entre el personal de la organización.

Desviaron en una esquina, la salida estaba cerca por lo que apresuró su andar para salir lo antes posible, los tres vengadores subieron, Natasha tomó el mando del auto lo que hizo sentir a Tony mucho más tranquilo, se quitó la manta de encima y se permitió relajarse un poco.

El atardecer llegó, sus tonalidades rojizas y anaranjadas bañaron la ciudad dando a los lugareños un bonito espectáculo natural gracias al cielo despejado que el verano les ofrecía. La puerta se abrió, JARVIS de inmediato dio la bienvenida a su jefe y sus huéspedes pero éste le calló antes de que le hiciera rabiar otra vez

–De acuerdo…– se dijo al sentarse en el sillón de la sala, se le veía perturbada, más que en la mañana pensó Bruce –Ya estamos en casa, podemos dar inicio con la investigación ¿no es así, doc? – el mencionado rascó su nuca a la vez que soltó un tendido suspiro

–Sí, pero como te dije con anterioridad, haré lo que pueda pero no te ilusiones si no logró encontrar una cura.

–Bien. Lo tendré en mente.

–Iré por lo que necesito– dio media vuelta dirigiéndose a su laboratorio por algunas agujas y tubos de ensayo para practicar unas pruebas de sangre. Bruce era bueno pero la magia no era lo suyo definitivamente, por esta vez dudó que estuviera haciendo lo correcto en darle falsas esperanzas a su amigo de poder encontrar la cura a su maldición

Regresó con el material en una charola de metal, Tony se arremangó dejando al descubierto su brazo listo para la extracción, amarró la liga en su brazo con fuerza, su vena rápidamente se exaltó saliendo a relucir, preparó el material y realizó la venopunsión con éxito extrayendo lo suficiente para llenar 3 tubos.

–Listo, deja tu brazo arriba por unos minutos– dijo luego de colocarle una bandita en la herida

–El color de tu sangre es buena.

–Eso es lógico, todo lo que provenga de mí es lo mejor– Nat rodó los ojos, pudo haber cambiado de cuerpo pero seguía teniendo el ego por los cielos

–¿Dónde están los demás?

–Thor se quedó un poco más en S.H.I.E.L.D para hacer no sé qué, Clint está de misión en el oeste del país y el capi….– el sonido de la puerta le interrumpió, giró la cabeza violentamente en dirección a ella, en la pared la sombra inconfundible de Steve se plasmó

–Joder…– salió de la sala con dirección al taller para esconderse cobardemente, ya había tenido que dar suficientes explicaciones por un día y no estaba de humor para darlas una vez más además estaba seguro que el rubio se burlaría de ella sólo como desquite pues seguían enojados por la pelea de hacía 3 semanas.

*Flash back*

Steve estaba haciendo su clásica rutina de ejercicios en el gimnasio de la torre, el sudor ya lo había bañado por completo y aún así continuaba con ellos. No era tan tarde pues el sol ya se comenzaba a ocultar. Tony escuchó los golpes que el saco de box recibía por parte del Capitán y decidió dirigirse a él.

–¿Entrenando tan tarde? – Steve alzó la mirada deteniéndose en el acto

–Hola Tony, creí que estabas en una reunión.

–Estaba, pero dejé que Pepper se encargará.

–¿No crees que abusas mucho de ella?

–¿Qué? Para nada, ella es lo suficientemente buena para encargarse de todo.

–No dudo de sus capacidades intelectuales y administrativas pero tú eres el dueño de la empresa y jamás te he visto hacerte cargo de ello.

–La empresa está bien y se mantiene bien gracias a ella. Lo mío no son las reuniones ejecutivas.

–No es trabajo de la señorita Virginia cargar con la empresa de un hombre–Stark entrecerró los ojos molesto, dicho comentario le había sonado un tanto machista

–¿Qué quisiste decir?

–La señorita Pots es una excelente mujer, considero que no es apropiado de tu parte tenerla todo el día en la empresa cuando podría hacer otra clase de cosas– por alguna razón su sangre comenzó a hervir, se acercó a Steve girándolo bruscamente y tomándolo de la camiseta

–¿Qué estás insinuando, Cap? ¿Que Pepper no es buena para mantener un cargo ejecutivo por ser mujer?

–No fue lo que dije.

–Lo insinuaste.

–Claro que no.

–Por supuesto que sí, déjame decirte algo Cap. Éstas en el siglo XXI, una época donde los trabajos de las mujeres tienen la misma importancia que el trabajo de los hombres así que mejor resérvate tus comentarios basados en educación obsoleta de hace un siglo y modernízate– ¿qué rayos le pasaba a Stark? Steve lo miró ofendido, todo lo que dijo no se acercaba por nada a lo que le quiso dar a entender, él se refería a la poca responsabilidad que Tony tenía sobre su propia empresa relegándola y depositándola en los hombros de su chica

–Tony, relájate. Jamás quise menospreciar su trabajo sólo quise decir que eres un completo irresponsable.

–Prefiero ser irresponsable pero moderno que un cavernícola con siglos de atraso– de pronto su puño ya se había estrellado contra mejilla de Stark quien cayó bruscamente sobre la alfombra del gimnasio, confundido. Steve simplemente se fue.

*Fin del Flash back*

Por inercia, llevó su mano a su mejilla acariciando la pequeña cicatriz que adornaba su piel, llevaba días reflexionando y con la ayuda -y regaños- de Pepper comprendió que sí se pasó de la línea y había malentendido las cosas haciendo todo un drama pero ¿disculparse? ¡No! Eso no iba nada bien con ella, recordó la vez que creyendo que sería su última fiesta de cumpleaños actuó como un idiota haciendo enojar a Pepper y que sus intentos de disculpa resultaron un verdadero fracaso.

–Estúpido Capitán– musitó –Algún día me disculparé– se recostó en su cama, incómoda tuvo que encontrar la forma de recostarse boca abajo ya que ciertos "atributos" le estorbaron un poco –¡Maldición! No sé cómo Pepper se puede acomodar tan bien – gritó enojada, azotó los pies sobre el colchón haciendo berrinche cual niña malcriada, esto de llevar un cuerpo femenino no le sentaba nada bien. Se levantó para ver la ciudad en medio de la noche y relajar su mente alterada, vestía su pijama usual, misma que le quedaba 4 veces más grande ahora que había cambiado, resopló y regresó a la cama cuando su mente se encendió

–Es verdad… ¿Cómo se lo voy decir? – y como si la hubiera invocado, una llamada suya estaba entrando a su móvil


Hola

Lamento enormemente el (mega)retraso de la actualización u_u Había perdido la USB donde tenía mi carpeta de archivos y no los tenía en la laptop así que por meses estuve busque y busque resignándome a que no aparecería pero hace poco los Dioses me iluminaron y la encontré ]:D por ello os pude traer la actualización de este fic que veo ha sido bien aceptado por lo hilarante que es xD.

Agradezco a todos los que me han dejado su bonito review, ya saben que sólo estoy a uno para aclarar dudas, sugerencias etc. :3 sin más, disfruten