Capítulo 7
Pepper se levantó de su asiento acercándose a la castaña, incrédula notó que la estatura entre ambas ahora era similar salvo por unos escasos centímetros que la otra le sacaba
–Cómo…– susurró la pelirroja apenas de forma audible
–Loki iba a atacar a Thor por la espalda, yo lo impedí poniéndome entre los dos y– extendió los brazos –Éste fue el resultado– sus ojos avellana buscaban insistentes los ajenos pero estos se negaban a encararla pues no dejaban de pasearse por el resto de su nuevo cuerpo buscando quizá una forma de asimilar lo que estaba viendo. Entendía que era un shock, un torbellino de emociones sin embargo hoy era la primera vez que Virginia no se atrevía a verle a los ojos y eso la estaba preocupando ¿Qué iba a pasar entre las dos?
Ambas se sentaron de nuevo quedando frente la una de la otra antes de que Pepper se desmayara de la impresión que miraba en cualquier punto menos en el rostro de Stark
–Por esto… ¿Por esto desviabas mis llamadas? –Tony sintió un vuelco en el estómago
–Sí.
–¿Qué vas a hacer?
–Bruce y yo estamos buscando una forma de revertir esto pero… No hemos tenido suerte hasta ahora.
–¿Y la compañía? ¿La Expo Stark? Los accionistas y los reporteros te estarán acosando más y….
–Hey, hey, hey, tranquila Peps.
–¿Cómo pides que me calme con tal noticia? ¿Qué pasara con la compañía? ¿Cómo piensas afrontar a los reporteros? Tenemos mil eventos en la agenda y se te ocurre cambiar de sexo.
–Oye tranquila, yo no decidí esto– se defendió, los tonos de voz entre ambas se estaban elevando complicando todavía más la situación
–Entonces ¿Qué harás? – la chica comenzaba a perder la calma tal y como imaginó Tony, la tomó de los hombros y la sacudió un par de veces
–¡Peps tranquila amor! – gritó, la mencionada finalmente se topó con sus ojos –Estoy pensando en ello, aunque no lo creas estoy pensando cómo solucionar todo esto.
–¿Qué pasará con nosotros? – Tony calló de golpe
–¿Qué quieres decir? – sonrió irónica –Pepper sigo siendo yo, nada debería cambiar– por alguna razón su corazón dio un respingo y se aceleró pero no emocionado sino asustado
–¿Crees que podamos seguir?
–¿Por qué no podríamos hacerlo?… No me digas eso por favor, necesito de tu ayuda.
–Puedo ayudarte Tony, siempre lo haré pero… Dudo que seguir con nuestra relación sea lo mejor en estos momentos– quitó sus manos con cuidado incorporándose de su asiento ante la mirada atónita de la genio –De verdad… Intento asimilar lo que me estás diciendo pero… Pero no puedo, es decir… ¡Ahora eres una chica! – Tony también se incorporó, con semblante triste le dedicó una mirada cargada de sentimiento y preguntó
–¿Y cuál es el problema?
–Es que no me entiendes… No puedo con esto.
–¿Con qué, Virginia? ¿Con que soy una mujer? – la pelirroja calló, sus orbes rápidamente se empezaron a empañar por culpa de las lágrimas que empezaban a agolparse –¿¡Es eso!? – preguntó Stark enfurecida.
Su novia no contestó, sólo la miró mientras aguantaba el llanto mordiéndose los labios, Tony se recargó sobre su escritorio unos segundos. Azotó las manos y lanzó al suelo los papeles que en él reposaban en un ataque de furia
–¡Joder Pepper, responde!
–Verte así es demasiado para mí.
–Y seguramente para mí es mega divertido ¿no? Mejor dime que me quieres terminar porque esto te hará dudar de tu orientación sexual.
–Tony, no, no es eso…
–¡Entonces qué mierda es! – explotó –Sé que no soy el hombre más responsable del mundo, que te he dejado tareas que yo debería resolver con tu ayuda y no al revés, que soy un megalómano con aires de grandeza y un cerebro enteramente prodigioso pero esto supera por mucho cualquier problema en el que me haya metido, te llamé porque no quería seguir ocultándote esto ¿Y me respondes así? ¡Queriendo dejarme sólo por mi apariencia! Vaya…. Nunca pensé que Virginia Potts fuera prejuiciosa– concluyó.
Su pecho dolía como si algo pesado le estuviera oprimiendo impidiéndole respirar con normalidad, sin embargo esto no cesó el enorme sentimiento de traición del que ahora era víctima, Pepper y Tony llevaban años trabajando juntos y jamás, pese a lo grueso que fuera el problema la había dejado sola… Hasta ahora.
–Retírate por favor.
–Tony…
–¡Dije que te largaras! – gritó señalando con su dedo la puerta del taller, Pepper entendió y dio media vuelta dejando a su ahora ex, sola.
Sus tacones se fueron escuchando más y más lejanos, cuando se perdieron en la Torre Tony decidió no contenerlo más. Presa de un ataque de sentimiento que lo arropó arrasó con casi todo lo que había en su taller; Prototipos a escala de proyectos, documentos de quién sabe qué, sus tazas donde suele beber café, nada se salvó de su ira.
JARVIS, preocupado por el devastado estado de la señorita llamó al doctor Banner y explicarle lo ocurrido, éste salió tan pronto como pudo de su laboratorio para correr a auxiliar a Tony.
–JARVIS por favor abre.
–Abriendo puertas– la IA dio acceso al doctor que al entrar vio consternado el desorden que había
–¡Tony! – al verla corrió hacia ella, estaba tirada en el piso sosteniendo su muñeca con la otra mano y refugiándola en su pecho, Banner supuso que se había hecho algún daño cuando vislumbró manches de sangre en su playera –Tony estás herida– pero ella no contestó, siguió llorando en su rincón sosteniendo su mano que chorreaba alarmantemente. Sin pensarlo el doctor pasó sus brazos por debajo de las piernas de ésta y cargándola la llevó a la enfermería antes de que colapsara por la hemorragia.
El Capitán salía de su habitación rumbo a la sala para ver un poco de televisión, dio un pequeño bostezo y cuando abrió los ojos vio a alguien pasar de reojo por el pasillo aledaño, era raro ver a los vengadores correr por la Torre porque Stark lo tenía prohibido –su excusa fue que temía que rompieran algo- así que su curiosidad lo obligó a ver de qué se trataba. Su cuerpo se heló al ver un camino de sangre a lo largo del corredor
–Alguien está herido– se dijo mientras seguía el rastro
Llegó a la enfermería donde Bruce iba de un lado a otro con vendas, gasas y motitas de algodón en las manos, vio a la paciente tumbada en la camilla cuyo pecho subía y bajaba arrítmicamente
–¿Tony? – sin darse cuenta sus piernas se accionaron caminando en su dirección y colocándose a su lado de la camilla –Doctor Banner ¿Qué sucedió?
–Se cortó con un vidrio.
–¿En qué puedo ayudarte? – se ofreció, Bruce lo miró extrañado pero aceptó, la ayuda del Capitán jamás estaba de más
–Lava tus manos y ayúdame a sostenerla para poder suturar su herida– sin perder un minuto Steve obedeció y se preparó conforme a las indicaciones de Bruce.
Tony tuvo que ser sedada para que pudiera quedarse quieta, Steve sostenía su mano mientras Banner suturaba, en su interior el primero se preguntaba cómo es que se pudo cortar de semejante forma y decidió no quedarse con la duda
–¿Sabes cómo se cortó?
–JARVIS me dijo que tuvo una discusión con Pepper que resultó con el fin de su relación, esto la hizo entrar en histeria y se desquitó con todo lo que tenía en el laboratorio, supongo que en medio de ése arranque rompió algo y se lastimó– contestó mientras daba una puntada más, Steve analizaba la herida tratando de imaginar el grado de descontrol que tuvo para herirse de ésa forma, llevaba 5 puntadas y contando, la herida no fue tan profunda pero si severa.
Cuando terminaron Bruce agradeció la ayuda de Rogers, dijo que era todo y que en un par de horas despertaría, un sentimiento de inquietud invadió al rubio que le obligó a quedarse con ella a cuidarla.
–Steve, no es necesario.
–Tony es atrabancado, quiero vigilarlo por sí le da otro ataque e impedir que vuelva a lastimarse– Bruce sonrió y aceptó
–De acuerdo, si me necesitas dile a JARVIS que me llame– dio media vuelta y salió de la enfermería.
La calma se apoderó del lugar, ya que estaba a solas con él… Con ella se preguntó por qué se ofreció a cuidarla, se supone que siguen peleados por aquel mal entendido y él sigue ofendido por las cosas tan feas que le dijo entonces ¿Qué estaba haciendo allí velando su sueño? Se movió incómodo en su lugar y volteó a verla, su pecho ya se movía acompasado aunque llegaba a soltar suspiros prolongados de vez en vez, en el último vio que una lágrima le resbaló por la mejilla, se veía tan frágil que ver esa gotita caer le removió el interior
–¿Qué estás soñando, Stark? – preguntó mientras la secaba con el dorso de su mano, su piel ahora se sentía tan tersa como se veía, sacudió su cabeza con fuerza –¿Qué estás pensando, Rogers? No seas… Inapropiado– se reprimió
