Capítulo 18. Dedos de salchicha

En nuestro último día en la cabaña, rodeados del bosque perenne que crecimos, teníamos que despedirnos.

Tanto Naruto como yo fuimos a la aldea, no queríamos despertar sospechas de que nos iríamos por largo tiempo, así que nos dijimos adiós como cada vez que nos íbamos a una misión. Visitamos a nuestra amiga más cercana, Yuki-chan.

Teniendo sus nueve años y comiendo sanamente, se ve mucho mejor que hace años cuando fallecieron sus padres, nos recibe en la puerta de su linda casita campirana.

Su obasan nos recibe también y procedemos a hacer una pequeña reverencia a ambas.

Supongo que algo se veía en nuestras facciones, porque ella detecto enseguida que esta no era una despedida normal.

- Entonces es la hora, ¿no es así? – nos miró inquietantemente seria a ambos.

Mi hermano y yo nos miramos mutuamente, no creyendo entender lo que ella decía.

- Sé que se van con los ninjas, se van porque los han descubierto, ¿es así? – fue nuestro turno de ver a la pequeña señorita.

- Yuki-chan – intento explicar Naruto

- ¿Por qué lucen tan sorprendidos? Todos en el pueblo sabían que ustedes dos no son normales y que los shinobi los descubrirían y se irían con ellos tarde o temprano. - contesto Yuki-chan

Miramos a la abuela de Yuki, quien estaba preparando té, nos regresó la mirada de una forma muy tierna y exasperante.

- Hace años, empezaron a correr rumores sobre ustedes, de cómo el aire parecía bailar junto a ustedes o como el fuego parecía no quemarles. El hecho de que su abuela parecía una cara dura todo el tiempo solo reforzo el hecho de que ella era una bruja y ustedes eran niños inocentes porque siempre estaban alegres y ayudaban a todos todo el tiempo. No se imaginan lo mucho que cada uno de nosotros, les estamos agradecidos.

- Cuando los shinobi preguntaron por ustedes las veces anteriores, nadie dijo nada, sabíamos que el profanador debía de ser alguien fuera del pueblo, pero esos ninjas solo seguían preguntando por ustedes.

Naruto estaba en shock, por mi parte me cruce de brazos. Esto estaba mal, si todos en el pueblo sabían que había algo raro con nosotros, los pocos visitantes también pudieron llevarse esa perspectiva. ¿Cuántos más saben y a quienes les han contado?

Mi hermano solo atino a preguntar:

- ¿Cómo es que no nos temen? – ambos brazos sobre sus rodillas.

- ¿Por qué deberíamos? Siempre nos ayudaron y la energía parecía rezumbar a su lado siempre. De hecho, sospechamos que muchas cosas buenas que nos pasaron fueron gracias a ustedes – contesto la anciana

- ¿Cómo qué?

- Aquella vez, cuando se pronosticaban diluvios, hace unos seis años, y de hecho Yugakure estuvo inundado en ciertas partes, y nosotros que estamos más propensos a estarlo también, no nos pasó nada. De hecho, la lluvia no llego tanto como en años anteriores. – un brillo en los ojos de la anciana mientras contaba su sospecha – Recuerdo que fuimos a visitarlos, pero tu Naruto parecías hambriento y tenías bolsas sobre los ojos, como si no hubieras comido o dormido nada en días y tu niña, como si estuvieras moribunda. Ambos parecían haber luchado una pelea contra un oso, sino hubiera sido por Tajima-san que encontró unos extraños escritos río arriba y tela naranja, seguiríamos sospechando que ustedes fueron.

- ¿Qué los hace estar tan seguro qué nosotros tuvimos algo que ver?

- Aún seguía sospechando, hasta ahora, pero gracias por confirmarlo Naruto.

Recuerdo aquella vez, fue una lección aprendida, no te metas con varios elementos a la vez. Una que aprendimos a la mala, pero al menos ese año fue una excelente cosecha. Valió la pena. Aunque al parecer, pequeños detalles que dejamos escapar nos descubrieron. Hemos sido negligentes Naruto.

- ¿Por qué nunca nos denunciaron? – pregunte aun con los brazos cerrados.

- ¿Por qué lo haríamos? – regreso Yuki-chan. – Ustedes siempre ayudaron en todo lo que podían al pueblo. Parecían extraños sí, pero son nuestros extraños.

La anciana se rio por un momento.

- Recuerdo que el albañil dijo que el perchero que te regalo, lo vio caminando una vez por su casa cuando paso por su medicina. – dirigió la mirada más allá de nosotros – Debieron verlo, parecía más curioso que asustado, diciendo que estuviéramos al pendiente mirándolo de reojo para captar cuando movía sus brazos.

Naruto y yo guardamos silencio. Esto explicaba la renuencia de los aldeanos para contarle algo a los shinobi, pero, por otra parte, pensamos que estábamos haciendo tan buen trabajo ocultándonos que nunca vimos que desde el inicio fuimos descubiertos.

Yuki-chan pareció presentir que no tomamos del todo bien la noticia, por lo que nos tomó de las manos, sentados como estábamos la pequeña alcanzaba la altura para mirarnos al rostro.

- Ustedes son familia, tal vez ustedes no nos vean igual porque su obasan-sama era especial – se estremece al recordarla – pero ustedes siempre han ayudado a todos en el pueblo, claro que para nosotros son como de la familia, cuando nadie más ha visto por nosotros. Ahora al parecer, por razones que no creo que quieran compartir, se van a ir a otra parte. Yo no quisiera que se fueran, nunca, pero si están siendo obligados pueden decirnos, nos levantaremos en armas por ustedes.

Naruto se rió, mientras yo sólo sonreía. Mi tonta pequeña Yuki-chan.

- Entonces se van por su propia voluntad – espero a que mi hermano y yo asintiéramos – Bien, entonces solo prométanme, a mí y a obasan que ustedes vendrán de vez en cuando, por favor a visitarnos, dejarnos saber que están a salvo a donde sea que vayan, no dejen que ellos los lastimen… por favor – Para este punto, lágrimas llenas de inmensa tristeza inundaban el rostro de nuestra Yuki-chan.

Naruto la acogió a su regazo y la niña lloro amargamente. Intento ser la chica madura que necesita su abuela, pero olvida que ella misma es una niña pequeña. Espero puedan revisar pronto el tazón de galletas, no espero que los doscientos mil ryos sean nuestra compensación por lo que les hicimos pasar con las faltas de respeto a sus muertos, pero sí que les sean de ayuda para los siguientes meses.

No nos quedamos mucho, teníamos que regresar a empacar lo pendiente. Les pedimos que por favor nos despidieran de todos los demás, haciéndoles creer que no tardaríamos en regresar. La tierna ancianita nos miró como si fuera ella la que se despidiera, un gran pesar se veía marcado en todo su rostro.

- Si ella viene, ¿A dónde les digo que han sido llevados? - pregunto algo que no había querido contemplar.

- … No se preocupe, ella sabrá – conteste escuetamente

Si ella de verdad regresaba, si obasan-sama, nuestra zenpan-sama, regresaba, significaría que no nos abandonó y yo me arrepentiría de no esperarla, la culpa por tomar decisiones sin ella, por eso no quería pensar en esa posibilidad.

Caminando de regreso, abrace a mi hermano sin mirarlo, sólo colocando su mano en mi cintura y yo colocándome debajo de su brazo, teniendo conocimiento de que lo que tanto estaba aguantando. Fue otouto quien soltó sus lágrimas en el monótono paisaje boscoso camino a casa. No quería llorar frente a ellas, tantos recuerdos con cada uno de ellos, ver a una Yuki-chan recuperada de la muerte de sus padres y ahora responsable de su abuela y ella misma. Si fuéramos con cada uno de los aldeanos necesitaríamos más que tres días, adicional a que querrían una fiesta. Siempre fueron generosos en ese aspecto.

Por un lado, me estremece el pensar que alguien pudo identificar a mi hermano además de los shinobi, además de Junsai, pero por lo que conto la dulce anciana, nadie sabe con exactitud a que nos dedicamos o que somos. A sus ojos, solo somos unos "chiquillos".

Fue una despedida agridulce, no hubo sangre, no hubo shinigami a la vista, pero tanto el rubio al que estoy abrazando y yo sentimos que una parte de nuestro corazón se quedó con la pequeña Yuki-chan.


- Dices que es para… ¿diagnosticarnos?

- Quiere evaluarnos previamente para llegar con mayor detalle con su Hogake, Naruto

- Ahh ¿contra quién voy? ¿Teme? Ya lo hice morder el polvo.

- Retráctate dobe, en ningún momento hemos peleado en serio.

Itachi-san comento que en vistas de que no íbamos a llevar mucho equipaje, aprovecho para sacarnos al aire libre para proponer una práctica ligera. Por lo visto, ligera en Konoha incluye armamento: kunai, shuriken, senbon, sellos explosivos, bombas de humo, cadenas, dardos, kamas, kusaris fundo, frascos de veneno y pergaminos de sellado, y por supuesto la activación del dōjutsu ocular del trío de shinobi.

Los chicos estaban a punto de pelear por enésima vez, esos dos parecían gatitos aprendiendo a caminar. No podían estar lejos el uno del otro por mucho tiempo, sin embargo, cada dos por tres se estaban regalando mutuamente codazos, pellizcos, o la favorita de Naruto, una bofetada muy ligera en la barbilla, cada cual más fuerte que la anterior. Desde hace como tres peleas, Itachi-san desistió de separarlos. Shisui se rindió como a la décima vez y yo fue un réferi brutal, siempre dando la razón de la victoria a Naruto.

Mi querido buen hermano, así… patéalo más duro, que le duela esa cosa que llama rostro, cosa que los primos Uchiha siempre me regresaron con reproche en la mirada.

- Iré primero – respondí.

- Sakura-chan, no tienes que defender mi honor o algo así, puedo arrojarle barro a los ojos a Sasuke y ganare rápido – me dijo levantando su pulgar, como si el otro no lo estuviera escuchando y gruñendo al mismo tiempo.

- Voy primero porque quieren evaluarte a ti realmente, conmigo será rápido, terminaremos pronto, tú eres quien hará todo un desastre y tardarán más por la forma en que se mueve tu chakra – le explique mientras me colocaba mis guantes, desde que inició su pelea yo había ido a cambiarme por mi traje de entrenamiento, capri y blusa elástica, regrese y estos seguían sin moverse.

- ¿Con qué iniciamos? – pregunte a Itachi-san

- Estiramiento cinco minutos, taijutsu posterior – le dio a Shisui una campana – Cuando Shisui toque la campana, pasaremos a ninjutsu.

- ¿Es todo? – contrariada pregunté.

- ¿Deseas agregar algo más Sakura? – pregunto levantando una ceja.

- Pensé que querrías diagnosticar el tipo de genjutsu también.

Pareció pensarlo cuidadosamente. Casi como analizando que tan buena idea sería.

- Si puedes prometer que será únicamente en favor de la práctica, podemos realizarlo también – por poco no resistí el impulso de rodar los ojos.

Era obvio que no iba a perder la oportunidad de revisar hasta que grado de genjutsu estoy avanzada, especialmente sin mayor audiencia donde nadie pudiera salir lastimado.

- Por supuesto Taicho-san. - Entrecerré los ojos y le sonreí levemente los labios.

- ¡Yey! Yo me apunto – salto Shisui, lanzándole la campana a Sasuke, quien apenas la atrapo – vas conmigo Sakura-chan.

- Habíamos acordado las equivalencias de batalla, Shisui.

- Taicho, taicho, déjame esto a mí ¿o dudas de mí? Me harás sentir debilucho, taicho – contesto Shisui que, al contrario de sus palabras, tenía los ojos emocionados, contrariando una pequeña sombra de cautela contra toda la expectativa que parecía tener. ¿Porque se ve tan emocionado? Sólo es una pelea de práctica.

Naruto y Sasuke-san se sentaron sobre la engawa, en cambio, Itachi-san se quedó de pie después de unas breves palabras con Shisui.

La expectación proviene de Sasuke-san, Naruto y Shisui, yo misma caigo en la categoría: Curiosidad. Sin embargo, noto algo de ansiedad del ninja cuervo, aunque no entiendo de donde viene.

Acomodando mi cabello en una coleta alta, caliento lo más que puedo mi cuerpo, estirando los ligamentos y torciendo las vértebras.

Pasados los cincos minutos, escucho desde el otro lado:

- No te contengas Sakura-chan – dice un Shisui totalmente endereza poniéndose increíblemente serio. Se parece tanto a sus primos así.

- Por favor, te incito a lo mismo Shisui, de lo contrario me ofenderás.

- Recuerden que es un ejercicio de práctica, no entrenamiento real – alza la voz el ninja de cabello largo.

Una sola mirada a Itachi-san, después Shisui y yo nos miramos, Claro, es lo que le decimos al taicho mentalmente.

Veamos lo que tienes, Uchiha.

En ese momento, se escucha la campana.


¿Si habrán escuchado la campana?

Sabía que Sakura-chan sí pero el Uchiha se quedó ahí, de pie, sin hacer nada.

Eso solo significa una cosa, realmente quiere que sea ella quien lance el primer golpe, pero ella espera lo mismo de él. Mmm, se arrepiente de no haber ido por su poky, al menos podría estar comiendo mientras estos solo se enraízan en la tierra, pensó Naruto.

Pasaron fácilmente largos ocho minutos en que nadie se movió, hasta que de pronto, ambos desaparecieron de sus lugares.

Y eso fue, no aparecieron al simple ojo humano.

Al parecer Sakura-chan había detectado el chakra del shinobi cuando iba a hacer su primer movimiento y salió a la carrera ella también.

Se escucharon los rozones de tela y golpes amortiguados en el aire, sin embargo, su ojo apenas captaba pequeñas fracciones de rosa y negro.

Los hermanos a ambos lados de él, tenían el Sharingan corriendo a toda velocidad, sus tomoes eran enloquecidas manecillas dando tiempo al reloj.

Naruto entonces activo su sensor de chakra, permitiendo sentir más allá de los Uchiha, actuando como un campo visual de energía, un poco de enfoque y ahí estaba. Sakura-chan.

Por lo visto, ninguno de los dos shinobis estaba dando tregua, aun así, ambos estaban contenidos, su hermana no estaba usando fuerza en los miembros, pero sí incremento su chakra en las piernas, al contrario de Shisui que parecía ser rápido naturalmente. Una bestia de la velocidad.

Sin embargo, donde un Shisui estaba inyectando constantemente chakra de si mismo a sus miembros, la pelirosa parecía atraerla del ambiente. Ella estaba usando ninshu y lo más importante, estaba permitiendo que los sharingan captaran todo.

Bastet había hecho un escueto trabajo contándoles sobre el funcionamiento efectivo del sharingan, los ojos que pueden ver el alma, un dōjutsu visual muy codiciado al parecer, porque puede evolucionar y mejorar con cada técnica que el usuario aprende, incluso durante la misma pelea, donde pueden anticipar con segundos antes la forma de accionar del contrincante, algo sobre que pueden ver brevemente el futuro según la dirección del chakra del enemigo. Sin embargo, es un poder que también conlleva un enorme dolor porque solo se puede activar bajo una enorme emoción negativa que haya sufrido el portador del sharingan, como la pérdida de un familiar o alguien muy cercano, y al parecer debe de ser peor conforme avanza para poderlo hacer evolucionar, Naruto recordó el Sharingan de extrañas figuras que tenía el de Shisui, Bastet respondió que entonces el ninja debió de haber sufrido todavía un dolor peor para poder ganarlo. Cuando Naruto pregunto que sería algo peor que perder a alguien preciado, la respuesta del neko lo congelo. Shisui perdió a alguien más solo que en esta ocasión fue él mismo quien debió de empuñar el kunai.

Naruto ya no preguntó más nada.

La pelea estaba empezando a calentar el ambiente, virutas de tierra desplazándose de un lado a otro.

En medio del claro Shisui apareció a la izquierda de ella, con la pierna extendida y casi golpeándola en la cara. Sakura-chan esquivó, giró, reunió chakra en su puño y trató de devolverle el puñetazo. Shisui bloqueó inclinando su brazo lejos de él en lugar de detenerla primero directamente. Aun así, la fuerza detrás de su puño lo empujó unos metros hacia atrás.

Cuando Shisui regreso para atacarla con puñetazos y agarres, Sakura-chan se movió con la corriente de su chakra. Desgracia para ellos que ella pudiera sentir su chakra, así como ellos veían el de ella.

Los dos participaron en un intercambio de puñetazos, patadas y agarres. Él evitó sus golpes y ella bloqueó los suyos. Pronto, se convirtió en una especie de punto muerto.

Entonces Sakura-chan tuvo un momento de inspiración.

Shisui fingió a la izquierda y se acercó a ella desde la derecha, pero Naruto había hecho ese truco con demasiada frecuencia para que Sakura-chan cayera en la trampa. Empujó el brazo de Shisui hacia un lado y maniobró para pararse justo frente a él.

Su mano se disparó al cuello de Shisui, pero este desvió con su brazo, justo lo que ella esperaba, contorneo su cuerpo y le propino una patada de mula mandándolo hacia los confines del claro.

Sin embargo, más tardo en arrojarlo que en lo que él ya había regresado, tratando de taclearla cuando apareció justo frente a ella tomándola por el cuello. Justo cuando estaba arrojando a Sakura-chan al suelo por su espalda, esta giro el torso grácilmente para caer sobre solo su mano derecha, impulsar de nuevo su cuerpo suelto del agarre de Shisui, girar en el aire y volver a caer en dos pies.

El sharingan de Shisui estaba girando alocadamente, habían pasado cerca de treinta minutos en los que no habían parado desde el primer golpe, pero ninguno había podido asestar correctamente contra su contrincante.

Saltos, golpes de rodilla y cadera, combinaciones de rodilla y patadas directas al rostro, la fluidez con la que ambos se movían parecía como si no fuera su primera práctica juntos. En donde Shisui aportaba elegancia, velocidad, gracia felina, Sakura-chan aportaba fuerza, ligereza, eficiencia.

En un movimiento de puños rectos, la izquierda del ninja era ligeramente más baja que la derecha, pero eso supondría que lo hizo Shisui para alcanza en efecto el costado de Sakura-chan, por lo que ella aprovecho el brazo izquierdo otorgado y subiendo con los pies por el cuerpo del ninja, atrapo la cabeza de Shisui entre sus muslos y con la misma inercia contra la que Sakura-chan agarro vuelo, arrojo con la potencia de sus muslos a Shisui a metros lejos del campo.

Sin embargo, Shisui apenas había tocado con la punta del pie cuando ya había regresado a ella, justo detrás a lo que Sakura ya tenía preparado el ataque, un puño certero directo al rostro del Uchiha, al tiempo que Shisui tenía el suyo preparado para atacar su cabeza por detrás.

En ese momento, sonó la campana de Sasuke.

Y así como habían estaban de pie, sus puños a milímetros de la cabeza del otro, así desaparecieron.

Shisui en forma de decenas de cuervos volando, mientras que Sakura en un humo gris grácil delineado por pequeños dragones.

Estaban reorganizándose, pero a Naruto se le hacía eterno el tiempo. Valdría la pena, su hermana era excelente con ninshu, el ninjutsu era prácticamente el pan de cada día. Les gustará lo que tiene por mostrar.

Le molesto lo que dijo más temprano, de que ellos solo querían verlo a él, evaluarlo a él. Poco parecía ella darse cuenta de que les causaba tanta intriga a los ninjas como él mismo. No se daba la importancia que quería que ella misma merecía. Inclusive ahora, no se daba cuenta que los tenía a todos embobados esperando a ver cada cosa que tiene por dar. Naruto negó lentamente con la cabeza resoplando un poco.

Sasuke se dio cuenta y le pregunto con la mirada.

- Prepárense, esto se pondrá bueno – fue lo único que hubo por decir.

Por la forma en que Itachi-san estaba ligeramente inclinado hacia el frente, se dio cuenta que el capitán ninja realmente estaba analizando cada paso de la batalla con su sharingan activado.

Aun no has visto nada, pensaba el rubio.

Naruto volvió a enfocar el chakra natural, localizando al ninja encima de una rama de uno de los árboles cercanos al campo y su hermana estaba oculta, dentro de un tronco de un árbol justo del otro lado.

Entonces es cuando mando a un clon de sombra al centro del campo, sin kunai o arma en ambas manos.

Shisui apareció inmediatamente después a sus espaldas, pero antes de que la Sakura-chan falsa diera un giro ya había sido golpeada en las costillas, lo cual deshizo el clon, pero justo detrás apareció la verdadera Sakura-chan, aunque pareciera que Shisui ya lo había predicho porque el ninja volvió aplicar shunshin para aparecer detrás de ella nuevamente para proporcionarle una patada en la espalda.

Shunshin era una técnica interesante.

Era un cruce entre el movimiento demasiado rápido para que el ojo humano lo detectara y se teletransportara; si te deslizas a través de una bola de fuego, por ejemplo, te moverías tan rápido que no serías golpeado por ella en absoluto. Sin embargo, no era una técnica de teletransportación; era más como si te movieras demasiado rápido para que las consecuencias negativas de los bits por los que pasaste te golpearan, cosa que al parecer a Shisui le encanta practicar porque Sakura-chan parecía rebotar de aquí a allá, aterrizando malamente entre la maleza y la tierra.

Sasuke entonces dijo:

- Parecía demasiado bueno para ser verdad – Naruto lo miro malamente.

- No tienes idea de lo que está haciendo.

- ¿Y tú sí? – pregunto Sasuke alzando la ceja

- Por supuesto que sí, es mi hermana, no lo olvides.

Entonces noto que Itachi-san lo estaba viendo, su sharingan girando lentamente esta vez, a lo que Naruto únicamente sonrió.

Los tres regresaron la mirada al combate cuando escucharon un enorme estruendo.

Sakura-chan había golpeado un árbol a una enorme velocidad y con fuerza por que lo había atravesado.

- Si gustas paramos aquí, Sakura-chan – comento Shisui algo arrogante desde su lado del campo.

Del tronco destrozado salió una mano ensangrentada, luego la otra aferrándose a los bordes y poco a poco, salió una chica maltratada cuyo hombro había sido dislocado, algunas costillas parecían haberse agrietado por la forma en que botaba la blusa de su cuerpo. Su pierna izquierda no se veía bien, tenía un ángulo extraño, su sien derecha estaba abierta ligeramente, lo que parecía sangrar en exceso.

Naruto sintió la mirada intensa de Sasuke, pero el rubio sabía lo que se avecinaba. Sakura había terminado de analizar a Shisui.

Shisui estaba a punto de hablar cuando vio las masivas heridas en el cuerpo de Sakura, cuando ésta simplemente levanto un dedo, pidiendo un segundo. Inmediatamente de esto, todo su cuerpo empezó a sanar sin que ella se tocara a si misma, tonalidades de verde irradiaban tenuemente en cada herida.

Para el hombro, fue lo único que ella misma sí tuvo que tocarse para reacomodarlo, jalándolo violentamente hacia adelante y abajo, en el mismo movimiento. El sonido del hueso tronando, así como el de las costillas reagrupándose resonaron ante el silencio en el claro.

La sangre que había derramado pareció succionarse hacia la tierra, jalándose de sus manos o de sus pies rápidamente como si fuera agua derramada hacia el suelo, recuperando justo al árbol que estaba detrás de ella, del que salió regenerando el tronco por si solo con el mismo chakra suave verde, volviéndolo a su forma original.

Mientras tanto ella, únicamente parecía sucia por su ropa algo desgastada, de ahí en fuera nunca dirías que había sido cruelmente maltratada segundos antes. Sonrió macabramente cuando el ninshu realzo el color natural rosa de su cabello junto con una iluminación de un segundo en sus ojos verdes:

- Es mi turno Shisui.

Itachi y Shisui entonces se congelaron, cuando ella tomo posición de ataque, pero no cualquiera.

Tomo la posición de ataque de un ninja de Kumogakure, no un aliado exactamente de Konoha. Justo hasta este momento, ellos sólo habían visto que sus movimientos eran del país del fuego, pero aparentemente tiene más educación ninja que eso.

Sin embargo, esta posición duro milisegundos, lo uso únicamente para medir la posición del viento, apareció inmediatamente a la izquierda de Shisui, a lo que este únicamente esquivo la rodilla que iba directo a su cara cuando una Sakura-chan salía volando de la nada en el aire.

Aplico shushin para retirarse, sin embargo, ella aparecía justo a dos centímetros de donde él decidía caer justo con algún golpe directo a su espalda o al rostro. Quería noquearlo, era su finalidad para acercarse tanto a las vértebras o a la barbilla.

Ya fueran troncos, ramas, en el campo a veinte centímetros o a veinte metros, ella parecía saber a dónde llegaría. Entonces Shisui sintiéndose medianamente acorralado aplico la maravilla por la cual es tan reconocido como el cuerpo parpadeante: Shunshin no Shisui.

Se alejo lo suficiente para generar el sello de manos tan rápido que el ojo de Naruto no pudo detectar los sellos tigre y buey, sin embargo, un precioso katōn broto de su boca. Era una enorme bola de fuego de unos cuatro metros, directa hacia Sakura moviéndose a hiper velocidad.

Sakura quien se quedó quieta en su última ubicación, simplemente levanto la mano, la palma hacia arriba. El mundo de fuego se acercaba a ella; sin embargo, sin que ella dijera o se moviera algo el katōn se empezó a volver una bola cada vez menor, al grado que cuando estaba a un metro de ella, era del tamaño de su mano. Cuando llego a ella, el fuego se posiciono sobre su palma, Sakura-chan retrajo su mano acercando la pelotita a su rostro y soplándole suavemente como a una vela, el fuego se apagó en su palma.

Fuego Uchiha domado por una pelirosa que no utilizo mayor arma que no fueran sus propias manos.

Los shinobi estaban inclinados hacia adelante, hombros al frente, orbes rojos mirando poderosamente la figura femenina, preguntándose como es que el chakra que no es suyo, pareció protegerla. Aún peor, parecía que el mismo katōn fue el que se entregó dulcemente a la chica.

Ella subió la mirada al rostro de su compañero de práctica, entrecerró los ojos sin sonreír.

Shisui desapareció de nuevo.

Su velocidad se incrementó exponencialmente lo suficiente con el fin distanciarse de ella, un poco más lejos del claro, encaramado en un árbol al que no se había acercado precisamente para dejarlo como reserva de escondite. Chakra oculto, calculando nueva estrategia.

Por su parte, ella pareció mirar el suelo. Naruto lo sabía mejor, estaba rastreando a su contrincante con chakra natural. Supo cuando lo encontró cuando ella levanto muy poco las manos a sus costados y dragones provenientes del humo gris de su teletransportación subieron en espiral, con cada vuelta que realizaban a su cuerpo se hacían cada vez más con cambio de color y de tamaño. De alguna forma, los dragones de humo se convirtieron en dragones de agua, poderosos.

Sakura-chan no movió más las manos, de hecho, en cuanto los dragones ya no podían girar entre sí por el tamaño tan grande de sus cuerpos, la chica bajo las manos, pero giro su cabeza justo a donde estaba escondido Shisui.

- Imposible, Shisui oculto su chakra demasiado bien, no le sentí en todo este tiempo – dijo Sasuke mientras los dragones fueron a un solo árbol a toda velocidad en espirales.

- Ese fue el problema, lo oculto demasiado bien – respondió Naruto.

Itachi-san pareció captar esto último porque solo vio de reojo al rubio, e inmediatamente regreso la mirada a la arena de entrenamiento.

Los dragones envolvieron al árbol cual serpientes en su nido, uno de ellos se metió al centro donde debería de estar Shisui, sin embargo, el ninja ya se había movido en cuanto vio a los dragones acercarse.

El problema cuando había aterrizado es que, aunque los dragones se quedaron atrás, su creadora no, de la cual apenas pudo esquivar un jab.

Así que es hora del show, dijo Shisui. Saltó hacia atrás y comenzó a formar signos de mano tan rápido que Sakura apenas podía distinguir los signos individuales, lo único que podía deducir era que probablemente era un jutsu a base de agua.

- ¡Suiton: Teppõdama!

Más rápido de lo que Sakura-chan había anticipado, balas de agua se dispararon hacia ella. Mientras tanto, sus pensamientos estaban acelerados.

Sakura-chan esquivó dos de las balas mientras pateaba directamente una tercera. El agua fría contra su rostro era casi refrescante. Escondida por el agua, Sakura-chan mentalmente recitó.

- ¡Suiton: Suishõha!

Una delgada pero forzada pared de agua impuesta por el chakra de Shisui se elevó frente a ella y absorbió la última de las balas de agua mientras también redirigía la barcaza de seguimiento de kunai con su flujo ascendente. Antes de que el muro desapareciera, Sakura-chan tomó la iniciativa de mostrar su otro ninjutsu.

Sakura respiró y enfocó su chakra, mezclándolo con el chakra natural, Doton: ¡Doryusõ!

El agua y la tierra eran los dos elementos de Sakura-chan. Esta técnica era una de sus favoritas, de la tierra emergieron picos de diversos tamaños todos intentando empalar a Shisui a la mínima señal de peso que este hiciera sobre el pasto. Shisui apenas escapo, pero no podía volver a pisar por donde ya había atravesado.

Sakura-chan entrecerró los ojos, el shinobi era ferozmente rápido y flexible, bailando alrededor de los jutsus que enviaba como si no fueran nada.

Claramente, su ninjutsu no iba a cortarlo. Sin embargo, él tampoco había logrado contraatacar desde que ella tomo el control.

Shunshin era excelente para esquivar, una técnica defensiva y de trayectorias largas, pero mantenerlo en una pelea constantemente, no solo cansa al usuario, simplemente caen en tiempo muerto.

Porque para determinar exactamente dónde y cómo llegar requería niveles extremos de control. En combate, terminar a una distancia de la nariz a izquierda o derecha de lo que pretendías podría marcar la diferencia entre golpear o fallar, de vida o muerte. Luego estaba el peligro de que tu cuerpo no se mantuviera al día con la alta velocidad, la fuerza G del movimiento exigiendo a tus extremidades como un martillo. Tenías que controlar tu chakra y tu cuerpo.

Mientras Shisui esquivaba el último de sus picos de tierra, ella cortó la distancia entre ellos con un shunshin lo suficientemente preciso como para aterrizar a una pulgada de su espalda desprotegida, mientras estaba en el aire.

Sakura-chan sonrió. Su velocidad, perfeccionada por años de Naruto como oponente, fue suficiente para poder mirar a Shisui a su lado antes de que pudiera levantar los brazos para bloquear o desviar su golpe.

Para un golpe normal, sería suficiente esquivar. El chakra concentrado no tan densamente en el puño de Sakura-chan lo convirtió en una historia diferente, una directo a su rostro.

Shisui voló hacia adelante tan rápido que su contorno se volvió borroso. Trato de aplicar su chakra para teletransportación, pero descubrió que no lo podía utilizar. ¡No podía utilizar su chakra! Entonces se dio cuenta, sintió un leve, muy sutil pinchazo cuando ella tomo su brazo antes de retenerlo fugazmente para el golpe; ella lo bloqueo, en sus formas médicas, ella bloqueo los canales de chakra con menos de un segundo de toque.

Girando en el aire, el ninja logró proteger su frente vulnerable y se acurrucó para proteger sus extremidades del impacto. El shinobi de cabello negro estuvo a punto de tocar el suelo hasta que se detuvo de pronto. Shisui no entendía si ya estaba en presencia de Kami-sama, en los cielos, porque seguramente falleció con ese golpe, porque no sentía nada a excepción de la sangre que viajaba a su cerebro.

Del tobillo derecho algo lo estaba deteniendo de caer a diez centímetros del suelo, así que dirigió su mirada a su pierna cuando vio una rama.

Una raíz, mejor dicho, una raíz que sobresalía de la tierra y que parecía estarlo envolviendo lentamente.

¿Cómo…?

- Bájalo, está bien – dijo Sakura, ¿a quién le dice?

Cuando pasaron dos segundos, la raíz se envolvió alrededor del cuerpo de Shisui creciendo más o emergiendo más del suelo, pero con la finalidad de volverlo a enderezar e incluso una vez que tuvo ambos pies bajo el suelo, la raíz parecía limpiar la suciedad en su ropa, desenredándose de él lentamente y volviendo a la tierra de donde pareciera que nunca salió.

- De nuevo – dijo Sakura una vez que se reacomodo lo guantes, esta vez posición de lucha del país del Fuego.

Naruto vio como un Shisui que parecía conmocionado, con la mente en blanco.

Una campanada sonó sin querer, Sasuke también se había quedado sin palabras cuando lo que pareciera ser un árbol había salido al rescate de Shisui. La chica, al golpear a su primo, sólo había fruncido ligeramente el ceño, bajo muy poco la cabeza, y de pronto, la raíz de árbol estaba ahí sosteniéndolo, en un campo donde el árbol más cercano estaba a unos veinte metros fácil.

La campanada que sonó tan solo minutos antes de la siguiente fase le dio la oportunidad a Sakura-chan para acercarse a Shisui con shunshin.

- Perdona, no quería hacerlo, la costumbre. – mientras lo tocaba nuevamente para activar sus canales de chakra; ciertamente lo miro apenada, como si su disculpa fuera real, sonaba muy sincera – En fin, es hora de sacar las armas grandes, ¿no crees Shisui? – ella le sonrió.

Shisui no sabía que tendría la oportunidad de conocer a otro usuario Mokuton, uno que incluso parecía más adiestrado que al otro único usuario que conocía, pero en cuanto ella le recordó que seguía la siguiente parte del entrenamiento, él reacciono regresando la sonrisa, solo que esta vez más cautelosa.

- Veamos que tienes Sakura-chan.

Los ojos esmeraldas parecieron brillar ante el reto, los labios rosados por el esfuerzo, mejillas dulcemente salpicadas de sonrojo, su cola de caballo siendo mecida suavemente cuando regreso a su lugar, al otro lado del claro. A diferencia de otras Kunoichi, Sakura estaba maciza, no era excesivamente delgada como sus congéneres, comía adecuadamente, se entrenaba bien si los músculos de sus muslos y espalda eran indicativos, tampoco era vanidosa a pesar de tener tanta bisutería encima, vestía sencilla, sin una sola gota de maquillaje. Tal vez su juventud y la delicada apariencia de ninfa es lo que lo había hecho subestimarla, ahora se da cuenta. No debió hacerlo.

Le dirigió una mirada a su primo. Itachi-san parecía igual de confundido por lo que acababa de pasar, pero una vez que terminen ambos combates compartirán sus respectivas opiniones, ahora es tiempo de concentrarse.

Sakura, sólo tenía una duda al parecer:

- ¿Se vale todo? – pregunto dirigiéndose a Itachi-san.

- Recuerda que sólo es para determinar tu nivel, si solo conoces el funcionamiento de la creación o disolución de las ilusiones Sakura.

- Bien – parecía desilusionada.

La hermana de Naruto miro entonces a Shisui.

- No te asustes por favor – y ella chasqueo los dedos.

Todo el lugar se cambió al negativo. Tal cual una fotografía antes de revelarse, cuando aún está en negro, el cielo ahora era azul oscuro, las nubes de color amarillo fosforescente, el sol se veía anaranjado con toques de amarillo huevo, de ahí en fuera la tierra en tonalidades negras, azul claro para las flores de alrededor. Los cuerpos de todos los presentes eran marcas entre blanco en sus cabellos, cejas, ojos, nariz, bocas y oídos, las barbillas delineaban el contorno de los rostros, así como un poco de escarcha de blanco en las figuras delineándolas.

Esto era un genjutsu que, en sí, era una ilusión, pero no se parecía en nada a lo que debería de ser uno, lo cual era que no debías de permitir que tu oponente se percatará de que estaba en uno, sabría que atacarías en cualquier momento de distracción.

Sin embargo, por los rostros de los shinobi pareciera que en serio los tomaron con la guardia baja.

- Te doy treinta segundos para deshacerlo; de lo contrario, cambiaré a otro escenario y así sucesivamente hasta que lo rompas – Dijo Sakura, a la vez que emprendía carrera al ataque de Shisui.

- Espera… ¿Qué? – pregunto Shisui contrariado.

No dio tiempo de responder cuando ella ya había convocado - como sea que lo haga - una bola de lo que parecía ser elemento viento, una bola que apareció en su palma entre blanco y gris que crecía gradualmente, directa hacia su torso.

Shisui tuvo que moverse rápidamente, su mente corriendo a toda velocidad.

Intento encontrar la línea de chakra que debía de mantener funcional al genjutsu directo de la psique de Sakura, pero no podía localizarla, en especial cuando ella decidió poner en conjunto todo el cúmulo de lo visto anteriormente.

Mientras lo perseguía por delante salió un dragón de agua, muy sorprendente en negativo, era hermosa su figura, aun si iba detrás de él, a lo que lo detuvo inmediatamente con un Doton: Arijigoku no Jutsu: Técnica de la Hormiga León, una técnica que hace que la tierra y todo alrededor del usuario sea aspirado hacia el centro de un gran hoyo. Al ser dragones de agua, simplemente serán absorbidos por esta.

Sin embargo, apenas alcanzo a sellar el jutsu cuando ya tenían esperándolos picos sobresalientes de la tierra cada vez que este pisaba, el problema es que, con el negativo, no se podían ver dichos picos emergiendo de la tierra.

En un momento, Shisui gruño por haber sido atrapado por uno de ellos justo entre el dedo pulgar del pie y el siguiente. Rápidamente antes de caer, recito el Doton: Doryū Jōheki, de esa manera todo quedo enterrado bajo tierra. Shisui no se dejo distraer, busco a la chica con la mirada, y la encontró justo cuando estaba levantando lentamente sus manos.

¡Ahí! Cambiará el escenario.

Shisui tenía enloquecido el sharingan, corriendo a velocidad, mirándola como cambiaba su flujo de chakra. Está viendo algo muy extraño, parecieran montones de líneas difuminadas en el aire, todas de la misma tonalidad, como auroras boreales solo que en tonos grises y blanco pálido.

Shisui ataco con su sharingan tratando de romper la primera línea que encontró, sin embargo, cuando toco mentalmente la imagen, no se rompió, sólo la traspaso.

Entonces las líneas son ecos, parecen difuminaciones para proteger la línea de chakra real que actúa como fuente para la creación de genjutsu. Shisui sabía cómo atacarlo, el problema es que eran vastas y Sakura ya había cambiado el escenario, lista para seguir atacando.

El tema es que era un escenario distinto. Definitivamente distinto. Regresaron a sus formas por así decirlo, lo que antes era negro ahora es rosa, lo que era verde ahora es naranja y en el cielo hay… unicornios creando arcoíris mientras están volando. El sol está sonriendo… literalmente.

- Jajaja, Sakura-chan por favor, no, basta – Naruto estaba muerto de la risa cuando los shinobi se dieron cuenta de un hecho bastante desconcertante.

- ¿Tenemos dedos de salchicha? – dijo Sasuke con los ojos abiertos, sin poder mover correctamente sus manos.

Shisui estuvo a punto de crear de dejar salir Katon: Daitou no Jutsu, Técnica de espada larga, cuando se dio cuenta de que no podía utilizar sus dedos, tendría que ser todo mental.

Empezó a sentirse en problemas cuando ella parecía saber exactamente lo que intentaba hacer ya que lo finalizo con un suiton inmediato.

Estuvieron así, él intentando crear mentalmente los sellos de sus técnicas, pero ella se los disipaba a la primera oportunidad con un equivalente opuesto. Cuando se cansó e intento ir a por ella, le dieron tantas ganas de reír porque con sus dedos de salchicha no podía ejercer la suficiente fuerza para un puñetazo.

Cuando fue el momento del cambio de escenario, tuvo que activarlo, no había otra manera de salir.

Inmediatamente, el mundo cambió de color para Shisui, sin embargo, lo que vio fue aún más sorprendente.

En un principio pensó que todas esas innumerables líneas de chakra difuminadas eran distracciones del mismo genjutsu para no poder encontrar la única línea real, en cambio, se encontró con que, sí en efecto, había una línea de chakra la cual conectaba directamente con Sakura, pero todas las demás líneas no eran ilusorias. ¡Alimentaban también al genjutsu! Las podía ver salir de los árboles, de la tierra, incluso de la cabaña, salían de todas partes.

Eso explicaría porque el ambiente cambiaba modificando también las psiques de los espectadores, el genjutsu lo estaba creando ella, sí, pero el ambiente, su entorno en general, parecía cooperar incluso cambiando por sí mismo.

Esto era otro tipo de genjutsu, uno del que duda haber experimentado alguna vez. Lo normal es que solo la ilusión manipule el flujo de chakra en el cerebro de la víctima, una interrupción en los sentidos especialmente de elemento Yin. El de la mente consciente e inconsciente. Sin embargo, éste también controla elemento Yan, control de la energía física y de las formas en la vida.

Shisui no quería romperlo, quería seguir investigando más sobre lo que estaba viendo, las líneas que se intercalaban y se conectaban jugando un papel; sin embargo, considerando que los dedos de salchicha eran un preludio de un peor espectáculo, decidió cortar a la brevedad. Kai.

- ¿Cómo hiciste eso? – pregunto una Sakura muy sorprendida al notar que todo volvió a la normalidad.

- ¿Cómo hiciste tú eso? – pregunto un Shisui tenía el mismo sentir.

Se quedaron mirando como si no supieran que había pasado.

Shisui intento ingresarla a ella a un genjutsu dentro del Mangekyō en el segundo dos al escapar de su estupefacción.

Hasta que Sakura empezó a negar con la cabeza, una, dos, tres veces hasta que se estremeció. Su piel se enchino, pero no se movió.

Cerro los ojos un momento y volvió a abrirlos mirando a su contrincante:

- Creo que quedo entendido desde la primera vez que no podías hacerlo, Shisui.

La chica volvió a estremecerse nuevamente.

- Ya Shisui – dijo ella un poco risueña, un poco molesta de que él no entendiera que no la haría caer en una ilusión tan fácil.

- ¿Por qué no puedo Sakura-chan? – dijo Shisui aun intentando ingresar un genjutsu en el cerebro de la pelirosa, intrigado del porque ella parecía poder bloquearlo cada vez.

- Porque tengo una buena barrera – volvió a negar con la cabeza – no es indestructible, pero es difícil de atravesar.

Entonces Shisui noto algo que hasta el momento se le había escapado.

La barrera de la que hablaba la chica era inquietantemente familiar al de cierto rubio cuando intento aplicar el Kotoamatsukami hace tres días, durante su fase de zorro travieso.

- El diseño de tu dōjutsu cambio, ¿eso es lo que te libero? – pregunto Sakura se acercó a Shisui.

Era tan extraño para el Uchiha que alguien se le acercara tanto de esta manera. Todos sus senpai, incluso sensei, se estremecían y se alejaban lentamente cuando la apariencia de su mirada florecía ante ellos. En cambio, esta pequeña niña, se acercaba sin temor alguno viendo sus ojos mientras tenía activado el Mangekyō Sharingan, una joya sangrienta entre tesoros del horror del clan Uchiha.

Parecía fascinada, casi podía escuchar todas las preguntas que ella tenía en la punta de la lengua, pero frunciendo el ceño de pronto, sólo una cuestión salió de sus labios:

- ¿Te duele mucho?

Shisui sintió su cara cerrarse inmediatamente, no había forma de que ella supiera del dolor por el que estaba pasando, y, aun así, ella parecía ligeramente preocupada.

- Por supuesto que no Sakura-chan – intentando sonar lo suficientemente cortante para que ella dejará de preguntar.

Afortunadamente capto el mensaje y no volvió a comentar más.

Ella lo miro por última vez a los ojos, Shisui desactivo el sharingan por completo dejando sus oscuros ónix a la vista. Sakura dio dos pasos hacia atrás e hizo una reverencia. El ritual de agradecimiento por el entrenamiento.

Él imito la acción y ninguna palabra paso entre ellos hasta que llegaron con sus compañeros en la engawa.

Sakura parecía tranquila, con ropas ensangrentadas, pero sin mancha alguna sobre ella misma; sin embargo, el shinobi mayor repasaba en su mente frenéticos pensamientos sobre toda la experiencia, tantos datos recabados y cada vez más preguntas al aire, deseoso por expresarlas en voz alta.

Sin embargo, a pesar de que fue la pelirosa la que demostró su pericia shinobi, de alguna manera, Shisui sintió que el evaluado fue él.