Capítulo 19. Hadas de agua.
Sasuke-san era un gruñón.
Era obvio que por todas las peleas que había tenido con mi hermano, su aniki no permitiría que volvieran a pelear.
Tendrán mucho tiempo para pelear después, no deberías de molestarte Sasu-chan – le dijo Shisui mientras le pasaba las patitas de Bastet por la cara a Sasuke-san.
A diferencia del combate de Shisui y mío, realmente Itachi-san estaba evaluando las habilidades y capacidades de Naruto, no intentando romperle cada hueso del cuerpo.
Naruto aclaro desde el inicio que él no dominaba genjutsu, por lo que ese campo quedaba descartado – al menos por ahora – de evaluación.
Continuaron con la misma metodología, taijutsu treinta minutos, treinta de ninjutsu y para el fūinjutsu, sería poco a poco, ya que ninguno de los Uchiha podría evaluar realmente su destreza. Itachi-san al parecer era quien gozaba de mayor conocimiento para los sellos, por lo que revisaría algunos sellos que podía ejecutar mi hermano.
El Taijutsu no fue tan brutal, nadie salió lastimado. Mi hermano era rápido para ser un chico, pero no tanto como Itachi-san. Estoy completamente segura de que Shisui es igual de veloz que taicho, pero por alguna razón se contuvo conmigo cuando expresamente pedí lo contrario.
Eran una dupla muy curiosa, pensé mientras los veía en el campo, viendo como Naruto estaba tratando de hacer una llave al cuello de Itachi. Donde Naruto era tosquedad, venas saltando en los antebrazos, cabello rebelde besado por el sol, rostro varonil bronceado, luciendo entre concentrado y juguetón con sus bigotes, ojos azul cielo remontando en su contrincante, luciendo tan natural en sus movimientos; sin embargo, al lado de Itachi, se veía violento. El Uchiha, todo contraste a mi hermano, con su cabello largo negro sin un pelo fuera de lugar, gemas rojas letales, analíticas, facciones del rostro delicadas, apenas indicando su masculinidad, la boca convertida en una línea fija por la concentración, se movía con una elegancia que desearía tener. Era básicamente como ver a un fino gato contra un enorme zorro.
Naruto, al fallar su agarre en el cuello del ninja, se movió rápidamente por debajo y aplico uppercut a su barbilla golpeando duro. Su fuerza fue suficiente para hacer volar a Itachi-san hasta la mitad del estadio y aterrizando con ambos pies ligeramente separados.
Ambos volvieron al ruedo, en un combo de puños y patadas voladoras, Naruto intentando noquear continuamente a la barbilla o la garganta del ninja, e Itachi repartía tanto como esquivaba, midiendo la fuerza de mi hermano, poniendo a prueba la magnitud del golpe recibido.
Itachi-san no estaba planeando golpear duro, pero a medida que Naruto inyectaba más potencia en sus jabs y velocidad, el Uchiha también se emocionaba.
Naruto logro conectar tres buenos golpes por cada diez que evadía el Uchiha. Según Sasuke-san, era increíble cuando aparentemente su aniki no permite que ningún golpe lo atraviese.
Ese es mi hermano.
Sin embargo, no sé si es realmente una verdad, cuando el clon de Itachi-san es el que pelea contra el rubio, mientras que el verdadero esta oculto bajo genjutsu justo al lado del campo. Supongo que solo confirmando que, en efecto, Naruto no tenga habilidad para desarmar ilusiones.
Tomando la pierna del clon, el rubio trato de hacer una llave a la espalda del falso Itachi-san.
Justo cuando el cuerpo estaba cayendo al suelo, se deshizo en decenas de aves negras, a continuación, el genjutsu se deshizo, apareciendo el verdadero a escasos centímetros del rubio.
La campana sonó. Los treinta minutos pasaron. Hora de Ninjutsu.
Una bola de fuego salió inmediatamente disparada a Naruto, rápidamente el rubio movió sus manos creando el Suiton Suijunheki no jutsu, así fue como un muro de agua detuvo el avance del katōn envolviéndolo para posterior ir tras Itachi-san transformándose en cientos de flechas.
Aplicando shushin, taicho reapareció a metros del rubio quien había predicho el movimiento, se movió para hacer emerger nubes de petróleo de distintos puntos de la tierra con Suiton Koku´un no Jutsu, de esta manera Itachi-san fue perseguido un tiempo.
En ese momento, Naruto decidió dar inicio a su diversión. Elemento viento.
Byakko-sama fue muy generoso con mi hermano cuando permitió su uso indiscriminado a todo el campo.
El rubio estaba a punto de ser pateado en la cara mientras estaba en arrodillado con una sola pierna en el suelo, cuando coloco su mano en la tierra, levantando una minina capa de polvo.
Inmediatamente, todo a su alrededor se paralizó, incluyendo al Uchiha, quien no se percató al inicio que estaba levitando.
Incluso el poco polvo levantado estaba realmente levitando, moviéndose poco a poco en el espacio.
Sasuke y Shisui se voltearon a ver. Sí, así es, asómbrense de mi querido otouto.
Naruto se levantó muy tranquilo y vio a Itachi-san, quien parecía estupefacto, podía mover las manos y los pies tratando de llegar al suelo para tomar estabilidad nuevamente, pero parecía más que estaba nadando, en el espacio. Fue tan gracioso que una risa discreta se me escapo. Shisui deslizo entonces una enorme sonrisa:
- ¡Sí Itachi-chan! Emulas muy bien a cuando aprendiste a nadar, obasan-chan estará orgullosa – Me tape la boca para esconder la risa, cuando Itachi-san volteo a mirar ferozmente a su primo.
- ¿Tú también puedes hacer eso? – me pregunto Sasuke-san, sin dejar de mirar a su aniki y a su nuevo mejor amigo.
- Puedo, pero no tengo un rango tan alto como Naruto. No soy una de las bendecidas de Byakko-sama, además Naruto es heredero suyo. Si Naruto entrará en alguna fase del kitsune, también nos habría hecho levitar a nosotros y lo que alcancen a ver tus ojos.
Ambos Uchiha me miraron.
- ¿Cuándo dices Byakko-sama, te refieres al dios? ¿Al dios del Oeste, el que controla el viento? ¿Ese Byakko-sama? – me pregunta Shisui con las cejas levantadas.
- No sabía que había algún otro.
- No hables tan a la ligera de él, es un Kami al que se le debe de rendir pleitesía, recibirá sus tributos a través de mí, así que sigue acariciando ciervo – se escuchó a Bastet refunfuñón peleando por la atención del shinobi mayor.
- ¿Es solo una expresión o lo dices en serio? – pregunto de nuevo Sasuke-san.
- Si crees lo que dice el neko, ahora entiendo porque le creíste a Naruto sobre los zombies – respondí.
- Pero hasta tú los viste, caminaban por si solos – murmura por lo bajo – De cualquier manera, me refería, a sobre si él podría abarcar su poder hasta nosotros, mencionaste entrar en fase, ¿a qué te referías?
- Le llamamos fases sus conversiones, las primeras tres colas en su primera fase: la de control, donde cada pizca de conversación o de cualquier acción que realicé la recordará con detalle, donde su yo se ha conectado con el bijuu al grado que puede mantener el raciocinio – le respondí alzando la ceja.
- ¿Qué tanto puede salirse de control? – pregunto Shisui todo profesional.
- En la primera fase, Naruto se maneja muy bien por sí mismo, su potencial se triplica y cada jutsu que realice la debe de hacer con sumo cuidado.
- ¿Cuándo es cuando pierde el control? ¿Con las demás colas? – Sasuke-san dejando de mirar por un momento a su aniki que al fin está pisando tierra.
- Competitividad – Contesta Bastet.
Los Uchiha lo miran, esperando que responda. No lo hace, sólo sigue lamiendo su patita negra.
- Depende cuanto compita por el poder contra el kitsune, de ahí la fase de competitividad. Puede perder la conciencia desde la cola cinco, aunque es poco probable, inestable pero aun funcional.
- Es decir, ¿puede perder el control realmente a partir de la cola número seis?
Subí los hombros. Dejaríamos que eso lo descubrieran ellos.
- Kami-sama nos resguarde si alguno de ustedes dos se enojan algún día, Saku-chan – dijo Shisui mientras jugaba con una pluma con Bastet quien estaba entretenido persiguiéndola.
- Ten más miedo de que la yama-uba regrese y no los encuentre ciervo – dijo el neko revolcándose en la tierra cuando atrapo la pluma.
- Por cierto, por lo de la historia que contaron creo es su obasan, pero ¿porque le llaman Yama-uba? – Shisui pregunto mirándome.
Bastet y yo nos miramos por unos momentos, antes de volver a mirar a Shisui. El neko utilizando su voz muy bajo dijo:
- No la menciones, ella… - Bastet se inclinó hacia adelante como a punto de contar un secreto, los dos Uchiha también se inclinaron - …vendrá a comer tu corazón si haces demasiadas preguntas.
Me estremecí, cosa que ambos se percataron.
Sólo hasta que ambos primos volvieron a observar el partido, Bastet y yo nos miramos de reojo. Bien esquivado, Bastet.
En este momento, Naruto estaba explicando como funcionaban sus sellos a Itachi-san, específicamente el que acaba de hacer.
Naruto tenía la mano en el suelo y los kanjis de elementos yan estaban a su alrededor, mientras mi hermano explicaba cómo funcionaba cada uno. El Uchiha de cabello largo escuchaba atentamente y sólo interrumpía a Naruto cuando este terminaba de explicar cada símbolo.
- ¿Cómo hace eso? ¿Que aparezcan los sellos sin siquiera escribirlos? – pregunto Sasuke-san.
Hace tanto tiempo que esto se nos explicó, que es tan difícil de explicarlo ahora de adultos. Es como preguntar cómo se respira. Sabes que existen los pulmones, los alveolos, el oxígeno, tráquea, nariz, etc etc, pero explicar porque y cómo funciona sin estar consciente de hacerlo todo el tiempo es complicado para alguien que no entenderá que tratas de decir.
Así que hice lo único que podría ayudar a explicarlo. Me senté en medio de ambos Uchiha, Bastet se posiciono en mi regazo y levantando ambas palmas, pedí silenciosamente que cada uno me diera su mano.
Al ver que no se animaban, el neko dijo:
- Los vampiros son cobardes, seikō – burlándose del apodo que les habíamos dado por su sharingan.
En automático, ambos shinobi colocaron una mano sobre las mías, e inmediatamente encima de los dorsos de las suyas aparecieron los símbolos del agua, un sello de Suiton a escala.
El ninshu atravesando sus palmas los había sorprendido a ambos, por un momento sentí que su chakra estaba rechazando el ninshu combinado con el mío, pero afortunadamente lo aceptaron.
- ¿Cómo haces esto? – pregunto Sasuke-san, intrigado por el sello que parecía holograma de chakra azul.
No respondí, en cambio intercambié lugares con sus manos, dejando ahora sus palmas hacia arriba y las mías fueron soltando las suyas poco a poco creando distancia entre la mano de cada uno y la mía, el sello justo en medio entre nosotros.
- El Suiton contenido en este sello se liberará con la orden mental – empecé a liberar el sello – Naruto y yo lo hacemos utilizando el ninshu, lo que sienten tan cálido, tan frío, tan fresco, ese es el chakra natural.
Pequeñas hadas de agua bailaban sobre las palmas bajo la atenta mirada de las gemas rojas de sus dueños.
- Esto que sienten, el chakra tan puro, es el ninshu - permití que cada hada subiera bailando por los brazos de los chicos – lo que ustedes conocen como vibra, entorno, nosotros lo conocemos como el poder de la vida misma.
- Yo… – dijo Sasuke-san, fascinado con el hada que brincaba entre sus brazos – yo… nunca he sentido algo así – intento tocarla a lo que ella retuvo su dedo índice y lo mordió. – Auch, es fuerte.
- Será fuerte mientras el sello este bien colocado y le hayas inyectado el chakra natural suficiente – respondí viendo a Shisui el cual parecía haber dejado que su hada bailará en su regazo y danzará con los dedos de su otra mano.
- Es increíble, es tan… - Sasuke-san no encontraba las palabras.
- … Mágico – finalizo Shisui.
- Sí… es mágico…
- ¡Basta! No me toques, no te atrevas... – Bastet todo refunfuñón cuando ambas hadas decidieron ir a jugar con él, sacando las garras deshaciendo a las hadas y volviendo a aparecer escondiéndose detrás de los brazos de los shinobis – Ya basta de juegos, sierva, derríbalas.
Entonces dándoles las gracias mentalmente, se despidieron de cada uno de sus Uchiha, rompí la vinculación de chakra y por ende del sello, deshaciendo a las hadas de este plano.
- No espero que entiendan cómo funciona a la primera, sin embargo, Naruto tiene una manera muy particular para explicar la creación de los sellos. Además, él es experto en ello, yo no estoy especializada en ello.
- ¿Por qué no? Pareciera que tienes la misma afinidad que ese rubio para manejar cualquier área – pregunto el más viejo.
- En primera, mi reserva de chakra es mucho menor al de mi hermano, aunque los sellos con base en ninshu no requieren mucho del chakra propio; sin embargo, nunca me llamaron tanto la atención por el tipo de configuración que debes de ingresar, prácticamente es sobreanalizar las consecuencias de este o aquel kanji; y segundo, – le di una sonrisa sádica – siempre me han gustado más las armas. Te permite ver las marcas de la sangre de una forma que un montón de letras no harán jamás.
- … A veces, solamente a veces creo que nos dices estas cosas solo porque te gusta vernos perturbados cada vez – murmuro Shisui.
- Oh no, ella no sabe la mitad del tiempo que da miedo esa sonrisa – suspiro Bastet.
- ¿Cuál sonrisa? – pregunte inocentemente.
- ¿Comprenden ahora, simios?
- …. -
Básicamente la evaluación de Naruto a partir de ahí fue su uso en sellado no escrito, estableciendo sus patrones mentales, los cuales aparecerían cuando haya convocado el suficiente ninshu como para sellar correctamente su trabajo.
Incluso durante la comida, Naruto seguía explicando cómo era para él el uso y practicidad de este o aquel sello, su shōnenaje de fūinjutsu a prueba y error empezando con los básicos. Conto las historias de cuando Sacacorchos fue nuestro primer proyecto, la dificultad en su momento, lo que corregiría, lo que hizo mal, las veces en que practico en el bosque, sus meditaciones en el bosque cuando era el ninshu quien lo buscaba distrayéndolo de sus lecciones.
Cada vez que mi hermano cuenta los problemas que encontró dentro del Libro del Dios de fūinjutsu, y como los resolvió es como escuchar a un aventurero entusiasmado por su próximo viaje. El brillo de sus ojos y la calidez de su voz llena de éxtasis es algo que llena mi corazón. Cada vez.
No importa si es la décima quinta vez que me cuenta como resolvió el problema del crecimiento metabólico dentro de los árboles de castañas que devoraban lentamente a los sauces cortos, siempre escucharé como si fuera la primera vez.
Hoy sería nuestra última noche aquí.
Nos habíamos despedido, pero eso no impidió que quisiera pedirle que detuviéramos todo y jamás abandonáramos, pero cuando vi su rostro, estaba viendo las estrellas desde el jardín trasero, sobre el árbol de Sakura, no pude, él tenía este mismo brillo. Él estaba listo para la aventura.
Mi rostro se mantuvo inexpresivo todo este tiempo, por fuera parecía simplemente seria, incluso aburrida, por dentro sabía que esto era lo mejor para él. Este rubio es una mariposa social atrapado en este lugar abandonado desde hace mucho tiempo, yo simplemente lo estaba retrasando.
No es necesario ser un genio, para darse cuenta de que los shinobis también estaban deseosos de más. Naruto rompía paradigmas. ¿Un jinchūriki que se controla a si mismo y es capaz de razonar hasta cierto punto? ¿Un chico maestro de fūinjutsu y ninjutsu de suiton? Pero, sobre todo, ¿un noble chico candidato a Shinobi? Sólo mi hermano podía lograr eso.
- Un pensamiento por tus centavos – dijo mi rubio favorito.
- Jamás tendrás mi dinero – conteste inmediatamente.
- Dijiste que lo compartiríamos todo, el dinero es indispensable Saku-chan – me abrazo con un solo brazo de tamaño descomunal.
- Cuando tengas el dinero suficiente para pagar por mis pensamientos, hasta entonces pregunta.
Él solo se ríe. A mí no me parecía gracioso, en serio estaba planeando mi propio modelo de negocios para jubilarme temprano.
- Esto es todo, ¿es así eh? – pregunta con chispas de nostalgia en los ojos.
- Si así fuera, estaría realmente decepcionada.
Me miro cuestionando.
- Vamos a otro lugar a vivir, no es como que nos dirijamos directo a nuestra tumba…. Aunque en la forma en que haremos enojar a un montón de gente puede que sí, sea nuestro camino destinado al shinigami.
- Saku-chan, no enojaremos a nadie – me remueve un mechón de la frente – bueno corrijo, harás enojar a alguien, me tocará contentarlo y si no lo logro puede que entonces sí, nos encontremos dentro de muchos años en otra vida – me aprieta suavemente contra él.
Resoplé:
- Como si dejará que nos asesinaran, primero diseccionare sus órganos para entregárselos como tributo al mar antes de que siquiera puedan acercarse a nuestra casa con sus torpes manos.
- ...Es por ese tipo de comentarios que justamente pudieran asesinarnos – se ríe levemente.
No dijimos mucho más allá de eso, sólo vimos las estrellas hasta entrada la noche. Sólo hasta que me reconcilié conmigo misma y mis decisiones decidí entrar a dormir.
Mi hermano se quedó otro rato colgando del árbol. Una hora después cuando fui a por él, cierto Uchiha pequeño lo estaba acompañando, sentado del otro lado al que yo estaba. Supe entonces que no importaba como me sintiera, mi hermano ya no estaría solo nunca más. No quise interrumpir por lo que regresé a la cama.
Fue cuando estaba por cruzar la puerta cuando escuche:
- Él estará a salvo Sakura.
Gire la cabeza a un Itachi-san que parecía somnoliento, un Bastet adormilado recargado en su pecho.
Su cabello ligeramente despeinado me hizo sentir en calma sin razón aparente, incluso sentí mi cuerpo relajarse un poco.
- Gracias Itachi-san – murmure, casi sin voz, dedicándole una muy leve sonrisa cansada.
Asintió una sola vez y me retire a la cama.
Todo el tiempo hasta dormir, pensando, espero que hayas tomado la decisión adecuada, Sakura.
Nos despedimos de la casa, dejamos algunos muebles ya que los shinobi dijeron que nos seria proporcionado todo amueblado en la nueva vivienda.
Llevando nuestras fotografías, ropa, algunos utensilios de cocina, libros – montones de ellos – semillas, hierbas, todo dentro de pergaminos de almacenamiento, tomamos a Sacacorchos para almacenarlo en un pergamino único para él. No lo íbamos a meter junto a la ropa de cama de felpa.
Bastet creo un genjutsu para él para no llamar la atención.
Chasqueando los dedos, aplique ninshu para que todos los muebles y cosas que dejamos atrás fueran absorbidos por las paredes y suelos de la cabaña, dando la apariencia de que estaba abandonada.
Naruto y yo solo rezamos una vez para la protección del que fuera nuestro hogar toda la infancia.
No dejamos nota alguna. Si quería, ella sabría donde buscarnos.
Una vez, cargado todo lo necesario y un neko sobre mi hombro, los shinobis retomaron sus máscaras, Naruto y yo sólo unas capas de viaje.
Y así fue nuestro trayecto hacia el país del fuego.
Adiós hogar, hola Konohagakure.
Veamos si resistes a nosotros.
Ya habíamos cruzado la frontera y al parecer estábamos a otros dos días de camino. No íbamos excesivamente rápido, nos deteníamos cada cuatro horas para comer algo, reposar veinte minutos y continuar. La primera noche, acampamos cada uno en su colcha.
Sin embargo, algo curioso había pasado. Naruto pregunto si querían escuchar otra historia nuestra a lo que el trío se negó.
Mi hermano y yo nos miramos de reojo, ante la respuesta vacilante de Sasuke-san, pero tan firme de Itachi-san. Shisui aun parecía estar decidiendo. Después entendí, por supuesto. Habían regresado los shinobi profesionales y se habían quedado atrás los hombres que más o menos eran nuestros amigos.
Aunque no quería sentirlo, me sentí brevemente mal por su rechazo.
Íbamos en el segundo día de viaje, corriendo a través de las ramas de pinos altos, cuando pedí permiso para alejarme del grupo.
Taicho-san se detuvo, contestándome:
- Es prácticamente hora del descanso, pararemos aquí. Tienes dos minutos.
- Hai, Taicho-san.
Seguidamente me retire. Realmente no necesitaba acudir al sanitario, sino que había sentido una presencia que nos seguía desde la mañana, sabía que Itachi-san lo había sentido también, se había tensado levemente en los hombros cuando apareció; sin embargo, tampoco movió un dedo para investigar; por mi lado, me estaba cansando de sentirme perseguida por lo que decidí acabar con el intruso.
Ocultando totalmente mi chakra, fui a la dirección de nuestro cazador, ni siquiera me sintió venir cuando lo tacleé, enviándolo directamente contra un grueso tronco.
- ¿Y tú eres? – pregunte tranquilamente posicionándome frente a él.
- ¿Tu...? - No pudo terminar su oración, no cuando disloque su brazo.
- No me gusta repetirme, ¿tú eres? – dije detrás de él con su otro brazo jalándolo, doblado malamente.
- ¡Eres una idiota! – dijo monótonamente mientras salivaba.
- Respuesta incorrecta.
Hice presión sobre uno de sus puntos de presión de la nuca y se derribó.
No puedo matarlo, no cuando al parecer aparte de su uniforme ANBU, la diadema detrás de la máscara es de Konohagakure. ¿Por qué mandarían a perseguirnos alguien del mismo pueblo al que nos dirigimos? Ohhh, ¿ya empezamos con las conspiraciones?
Hora de regresar a hacer unas cuantas preguntas.
Regrese más tarde, diez minutos con cincuenta segundos, por eso creo que Taicho-san parecía tan molesto cuando me acerque lánguidamente al lugar de descanso.
- Una disculpa Taicho-san, traje la cena.
- …-
- …-
- Te dije que la carne de simio me hace indigestión – refunfuño mi neko al ver la carga en mi hombro.
- …Sakura-chan, dijiste que nunca volveríamos a la carne humana.
Itachi-san, quien era el único de los Uchiha presente – supongo que mando a los demás a buscarme -, miro casi impactado al rubio mientras desviaba los dos senbon que le mande por ser tan irrespetuoso.
El cuervo entonces lanzo una señal de chakra, advirtiendo a sus subordinados que regresaran.
Sabía que venía el regaño, pero antes de que siquiera le diera la oportunidad:
- Me iba a atacar, lo inmovilice.
- …Elabora más, Sakura.
- Estaba corriendo detrás de nosotros, fui a preguntar quién era amablemente y se golpeó contra un árbol que lo dejo así, inconsciente.
- Eso no concuerda con tu primer enunciado.
- Pides demasiadas cosas, Taicho-san.
- …-
Los Uchiha restantes aparecieron a mi lado. Sólo hasta entonces arroje al tipo que cargaba en mi hombro hasta el suelo, junto al jabalí que tenía en la otra mano.
Un ANBU de Konohagakure.
- Lo siento, le quite la máscara – arroje la máscara cerca del cuerpo – Sé que no permitirías que alguien se acerque a mi hermano, por eso tenemos un acuerdo; - entrecerré los ojos hacia él - sin embargo, no estaría de más preguntar por qué uno de los suyos nos estaba siguiendo, Karasu-san.
Cuando mencione el acuerdo la familia Uchiha se tensó, sin embargo, Naruto pensando que nos referíamos a la propuesta aceptada no se tensó de la misma manera. Aun así, los músculos de sus brazos se podían ver estirarse de a poco, indicando que noto el nerviosismo de los ninjas.
Una palabra mal redactada, un paso en falso y todo se desataría en caos. Podía sentir a Karasu-san mirándome, sé que estaba muy molesto por el recuerdo del pacto que hice con Sasuke-san, es su hermano por supuesto estaría furiosa si alguien hiciera lo mismo que yo hice.
Algo detrás de mí llamo su atención.
Aproveché para ver a Naruto, quien estaba ligeramente detrás del ninja cuervo. Él cargaba con Bastet, quien lentamente había sacado las garras.
Con la mirada nos dimos instrucciones. Naruto contra Shisui, nunca ha peleado contra él; yo sería contra Itachi-san, y Bastet se encargaría del menor. El pequeño siempre cayo en los genjutsu del neko.
Entonces sentí nuevamente la mirada del capitán, dispararíamos en tres, dos, ….
- Onegai, tomen asiento. Este tema conlleva delicados conocimientos de los cuales no se les proveería información sin expresa confirmación de Hokage-sama.
- ¿Qué cambio, Karasu-san? – pregunte, aun sin ceder.
- El hecho de que aparentemente alguien hablo de más, Sakura-san.
Regresamos a los honoríficos entonces.
Naruto y yo nos miramos, asentimos y me senté a su lado, mientras que los shinobi se sentaron alrededor de su capitán. El cuerpo del tipo había sido maniatado, cuando despertara tendría un poco de dolor, bien merecido diría yo.
- Tengan discreción sobre los detalles que se explicarán a continuación. Es información que no debería de ser compartida con quien no tenga incumbencia alguna – empezó Itachi-san, esa máscara la odio, apenas empezaba a aprender sobre sus expresiones faciales cuando esa monstruosidad regreso – El liderazgo de nuestro Hokage-sama no es bienvenido por ciertas facciones dentro de las altas posiciones políticas. Uno muy específico considera que las actividades para beneficiar a la aldea son inadecuadas actualmente, por lo que en ocasiones – mira al shinobi caído – decide que su forma de proceder por cuenta propia es idónea.
Fruncí el ceño suavemente, tomando forma mental a lo que estaba tratando de decir el Uchiha.
- Pensé que sólo el Hokage podía dar órdenes a sus fuerzas – comento Naruto confundido.
- El departamento al que pertenece este hombre es uno al cual Hokage-sama ha pretendido en reiteradas ocasiones diluir; de alguna manera, muestran cierto sentido de obediencia a alguien más.
- ¿Entonces hay dos Hokages? ¿Es lo que intentas decir, Karasu-san?
- De ninguna manera, Naruto-san, por el contrario, Hokage-sama es nuestro único líder, al que se le debe lealtad y respeto – respondió Karasu-san.
- Pero esto… estas diciendo…. – Mi hermano tenía problemas para elaborar su pregunta.
- Está diciendo, Naruto, que hay un posible traidor que quiere tomar el poder para sí dentro de su aldea, ¿o me equivoco Karasu-san? – cuando pregunte, el ninja guardo silencio, ni siquiera se movió. – A alguien seguramente se le escapo que cierto jinchūriki ha sido convocado a la presencia de su Hokage; pero por supuesto, quien obtenga primero el control sobre un bijuu es quien aumentará su fuerza militar y podría reclamar el liderazgo sobre Konohagakure. Mandaron a ese – lo señale con el pulgar al maniatado – para confirmar tu identidad, otouto.
Por la forma en que Sasuke-san pareció enderezarse más, esta noticia era nueva también para él.
Mi hermano parecía impactado, incluso una sombra de culpabilidad sobre su mirada. Comprendía su sentir, no todos los días le dicen que al parecer se está mudando a una nueva vida donde aparentemente ya se están peleando por el placer de su compañía. Para mí no hay diferencia, simplemente es alguien más que le encantaría tomar lo que mi hermano tiene dentro de él. Nada nuevo.
- La propuesta de protección y seguridad sigue vigente. Como shinobi leales al servicio de Hokage-sama nuestro deber no será pasado por alto. Acordamos las condiciones las cuales verificaremos que en efecto se apliquen, Naruto-san.
- … - era el cambio de turno de mi hermano de guardar silencio.
- Ya, hum…, ¿podemos cenar?
Todos me miraron, menos Bastet quien poco le importaba la vida si no era para caricias y peleas.
- Considere que habías albergado más dudas, Sakura-san – comento Itachi-san.
- No importan mis dudas, Karasu-san, importa que ustedes llegaron a un acuerdo con nosotros y estoy segura de que no gustarían de ver cumplir las consecuencias si se rompe.
- Soy consiente Sakura-san, no permitiremos daño alguno a Naruto-san – respondió Itachi-san.
- Bien, para mí es suficiente – por el momento – Ahora, ¿quién quiere jabalí?
Un cuervo se paró en su ventana, pidiendo permiso para entrar.
Un asentimiento con el dedo le confirmo la entrada, dando lugar a que el cuervo estacionará en su escritorio.
- ¿Cada vez más cerca, eh? – la voz melodiosa de la rubia se hizo sonar en su oficina.
Tomo el mensaje que llevaba Hōrai en su pata izquierda, para acto seguido sacar un paquete de galletas, el favorito del cuervo y una tapa de agua.
Abrió el pequeño pergamino y con cada letra que recorría más gravemente se frunció su ceño.
Al terminar de leer, estaba tan furiosa que su sien era visible cuando su puño impacto contra el escritorio, asustando al cuervo, quien estaba comiendo gustosamente su segunda galletita.
La rubia entonces recordó quien era, donde estaba, y que, a pesar de sus esfuerzos anteriores, ahora debía de ser todavía más cautelosa. ¡¿Pero cómo serlo cuando ese mal parido hizo esto?¡
Estaba atravesando por montones de escenarios mentales sobre como estrangularlo hasta la muerte cuando otra vez se tuvo que recordar que había prioridades.
"Dos soles para llegar al panal, se informa que una abeja venía empapada con miel mezclada con raíces de árbol. Posible rastreo y confirmación de la avispa. Abeja inmovilizada antes de mayor recolección de polen. Avispa y cerezo protegidos. Cuervo."
De nuevo Raíz estaba saltándose la gobernatura de su investidura, pero lo más importante, ¿cómo supieron que el jinchūriki venía a Konoha? Simple, había un espía.
La sangre le hirvió, al tiempo que pensaba como solucionar esto.
Justo en ese momento, alguien abrió la puerta de su oficina. Sin tocar.
- Ohh… tanto tiempo sin verte, ¿y me recibes así? Pensé que la menopausia te había dado hace años, o ¿es una secuela…?
La rubia lo miro, de verdad lo miro. Parecía llegar justo cuando lo más necesitaba, aun con sus ridículas prendas y rayas en el rostro.
- Te necesito – contesto la rubia.
- ….-
- ….-
- …. Sabes que por mucho tiempo he esperado escuchar eso, pero hay algo, tal vez tu sonrisa… ó tus ojos de loca… espera, das miedo… ¿otra vez probaste el sake rancio? Sabes que eso saca tu lado flatulento, ¿verdad?
El alto hombre de cabello alto apenas atino a esquivar la engrapadora que le arrojaron directo al rostro.
