Hola, lo siento mucho por no haber actualizado antes , no tengo perdón, pero fue porque mi computadora no servía y al fin me la arreglaron, bueno intente hacer más largo este capítulo para compensar mi atraso.

Gracias a todos los que me dejaron review *-* se los agradezco muchísimo, y en uno comentaron que no mencioné a Sanji en los recuerdos de preparatoria, bueno lo que sucedió fue que vi las edades de los mugiwaras y pues Sanji, Zoro y Robin son mayores, entonces lo que hice fue, cambiar la edad de Robin para que quedara con Zoro sin parecer pedófila xD y pues ya no entraban en la prepa.

A Sanji, Nami lo conoce por que un día fue a ese restaurante y ahí la atendió él, donde se dio cuenta que actuaba igual con todas las mujeres, pero obtenía descuento sin mucho esfuerzo, no le interesaba Sanji (porque este es un fanfic LuNa) digamos que lo hacía por cuidar su dinero, después se hicieron amigos (friendzone xD) y ya.

Nami y Robin son amigas porque se conocieron en un parque y así Nami conoce a Zoro, porque era novio de Robin, luego se casan, Nami es su dama de honor (pero esa es otra historia) que si les parece bien en otro fanfic la cuento con detalle (dejen review si les parece bien). Casualmente Luffy y Zoro se conocían de antes y también fue a la boda.

Una vez que ya expliqué la relación que tenían cada uno con el otro, aquí va el cap

Que lo disfruten.

One Piece es propiedad de Oda-sama no mío, si fuera mío habría mucho ZoRo y LuNa xD solo la trama es mía.

Capítulo 3- Urgencia desagradable.

-Muy bien Yami-chan, ¿Qué te gustaría desayunar?-

-Quiero cereal por favor-

-Mmm… tengo cereal integral, ¿te sirvo de ese?-

-¡No!, quiero cereal que tenga azúcar-

-No tengo cereal azucarado Yami-chan, ¿quieres alguna otra cosa?- dijo Nami sacando paciencia de donde podía.

-Entonces quiero panqueques- dijo la niña haciendo berrinche.

-"Diablos, no se cocinar panqueques."- pensó la pelinaranja.

Nami, siendo la mujer que era, siempre había desayunado cereal integral, comía ensalada o platillos simples y cenaba café con galletas.

-¡Quiero panqueques!- gritó Yami

-De acuerdo- dijo Nami –Vámonos- agarró una bolsa donde echó el dinero y las llaves de su auto, tomó a la niña de la mano y salió del departamento dirigiéndose al sótano del edificio, ubicó su carro color blanco, subieron y salieron del edificio, después de 15 minutos de conducir, se detuvo frente a un restaurante. El alegre "Baratie", se estacionó y se bajó con Yami, al llegar a la puerta fueron atendidas por cierto rubio pervertido.

-¡Buenos días Nami-swan!, que linda sorpresa verte aquí- dijo Sanji mientras bailaba con corazones en los ojos, pero, se detuvo al notar a la niña que lo miraba.

-"¿De quién es esta cría?, ¿Es de Nami-swan?, no, no se parece en nada, no tiene su hermosa cabellera naranja, ni sus ojos anaranjados, tampoco huele a mandarina ni a ningún cítrico, ni si quiera tiene su carácter, ¿será que se parece al papá? Nami-swan en un compromiso serio con alguien, ¡qué horror!, mi querida Mellorine se casó y tuvo una hija con un bastardo, ese maldito se las verá conmigo."-

Mientras pensaba Sanji ponía caras graciosas y expresiones de duda, enojo y frustración.

-Nee, Nami-san-

-Mande Sanji-kun-

-¿Qui… quién es la ni…niña?- dijo con voz quebrada

-Ella es Yami-chan, es una sobrina, masomenos-

-Oh, ¿Nojiko tiene una hija?-

-No, no, Yami-chan es hija de una amiga y la estoy cuidando-

-Ah, vaya, pues cualquier cosa que necesites, aquí estaré yo, tu príncipe azul dispuesto a ser tu caballero…-

-Gracias Sanji-kun-

-¡Tengo hambre!, has tu trabajo de una vez mesero fastidioso- interrumpió la niña

-¿Qué es lo que desea desayunar esta damita con gran carácter?- preguntó Sanji pacientemente y sonriendo.

-Unos panqueques y un licuado de fresa por favor Sanji-san- dijo Yami dulcemente con un cambio muy notorio en su mirada y su voz.

-Y para mi Nami-swan, ¿un jugo de mandarina?-

-Por favor- contestó la pelinaranja.

El rubio se alejó a la cocina y cuando regresó traía consigo el platillo que Yami quería acompañado de yogurt, frutas, un licuado de fresa y para Nami, el jugo de mandarina.

Al recibir el platillo frente a ella se le iluminó el rostro y mostró una enorme sonrisa.

-¡Whoa! Es enorme, muchas gracias Sanji-san, Nami-san – dijo la pequeña, tomó una servilleta, la colocó en su regazo y comenzó a comer con una delicadeza sorprendente para una niña de su edad.

-"Vaya, aunque tiene un carácter como el de Zoro, sigue siendo hija de la dulce y educada Robin."- pensó Nami

Una vez terminado el desayuno llegó Sanji a recoger los platos y a traer un postre.

-Pastel de mandarina para estas dos encantadoras señoritas-

-¡Whoa! ¿Enserio?, ¿Pastel?- dijo Yami muy emocionada.

-Claro que sí, las niñas que se portan bien reciben de premio un pedazo de pastel y tú sin duda has sido una buena niña- dijo Sanji sirviendo el pastel.

-"y al final, sean quienes sean su padres, ella sigue siendo una niña."- pensó la pelinaranja por el comportamiento tan dulce y encantador de su "sobrina"

Antes de salir del restaurante, pagaron la cuenta, se despidieron de Sanji y se subieron al auto.

-Nee, Nami-san-

-Dime-

-¿A dónde iremos ahora?-

-Hmm- Nami no había pensado en lo que harían el resto del día.

-¿Podemos ir al parque?- preguntó Yami poniendo ojos tristes y suplicantes.

-Por supuesto- dijo la pelinaranja y cambió el rumbo ahora hacia el parque.

Tardaron 20 minutos en llegar al parque más cercano al restaurante, el lugar era sin duda muy bonito, en el centro del área de juegos había un pequeño carrusel, en las esquinas había varias hileras de columpios y por otro lado varias resbaladillas, entre todos los juegos había también un alto pasamanos.

-¿Te impresionó el parque?- preguntó Nami con curiosidad, pues ella veía ese lugar igual a muchos otros, realmente no había nada especial.

-Sí, es que mis papás trabajan mucho y casi no hay tiempo para ir al parque o jugar- dijo la ojiazul con un tono de evidente tristeza.

-Pues ya estamos aquí, ve y diviértete- dijo la que ahora hacía de niñera intentando alegrar a la pequeña.

Yami asintió con la cabeza y salió corriendo al carrusel. No habían pasado ni 5 minutos cuando la niña volvió a donde estaba su cuidadora.

-¡Nami-san, Nami-san!-

-¿Qué sucede?- preguntó un poco preocupada creyendo que se había caído o que alguien la había agredido.

-Es que, no me quiero ir, pero necesito irme- dijo con nerviosismo e intentando esconder un leve baile que hacía dando brinquitos.

-¿Te has lastimado?, ¿Qué te pas…¡¿quieres ir al baño?!- dijo notando el ahora incontrolable baile de la niña.

-Sí, sí, ¡Me urge!- gritó la niña.

-"Diablos, diablos, diablos, diablos"- solo podía pensar en eso.

-Vámonos, por allá está el auto- dijo Nami al mismo tiempo que tomaba a Yami de la mano y empezaba a correr en dirección a su transporte.

Se subieron y aceleró, no sabía qué hacer, su departamento estaba a más de 30 minutos, es restaurante a 20, estaba conduciendo sin rumbo definido.

No sabía qué hacer, no quería que la niña tuviera un accidente de ese tipo, pero no podía ir hasta su casa, de repente recordó que hace un par de semanas su hermana Nojiko se había cambiado de casa y por suerte estaba como a 5 minutos. Sin pensarlo más, se puso en marcha hacia su ahora decidido destino.

Cuando llegó a casa de Nojiko se bajaron del carro y tocaron la puerta, era un vecindario muy grande y elegante, sabía la dirección de la casa pero no había tenido la oportunidad de ir a visitarla.

Nojiko abrió la puerta y se sorprendió de ver a su hermanita ahí.

-Vaya Nami, no esperaba que me visitaras, pensé que era alguien más-

-Nojiko, ha pasado mucho tiempo desde que te vi- dijo la pelinaranja sonriente.

-Pasa por favor, e ignora el desorden-

-Me disculpo por llegar de improvisto- dijo Nami mientras pasaban al interior.

-Vaya, vaya y ¿Quién es esta adorable niña? Preguntó Nojiko al percatarse de la presencia de la infante.

-Ella es Yami, es hija de Robin y se la estoy cuidando-

-Ya veo, que linda-

-Por cierto Nojiko, ¿Serías tan amable de prestarnos el baño?-

-Seguro que sí, por el pasillo primera puerta a la derecha-

-Gracias- dijo Yami mientras se dirigía presurosamente al baño.

Minutos después la niña salió del baño sonriente y con un alivio notorio en su rostro.

-Muchas gracias Nojiko-san- dijo la cría sonriendo.

-De nada Yami-chan, por cierto Nami, ¿Por qué no se quedan a comer?-

-Claro, pero no quisiera importunar- dijo Yami sorprendiendo a ambas hermanas por su educación.

-Para nada- dijo Nojiko –solo esperaremos a un par de personitas más-

En ese momento sonó un carro llegando y después pasos acercándose.

-Vaya, deben ser ellos, han llegado temprano-

Nojiko se dirigió a la entrada y abrió la puerta.

-Hola Nojiko, ¿me has extrañado?- dijo Ace muy sonriente de volver a casa.

-Hola mamá, hemos vuelto- dijo un pequeño niño que venía detrás de Ace.

-Hola Ace, Marco- dijo Nojiko mientras le daba un beso a Ace y un abrazo maternal a su pequeño niño.

-Ella es Nami, mi hermana, ¿te acuerdas de ella?- dijo señalando a la pelinaranja.

-Por supuesto, ¿Nami era novia de Luffy en la preparatoria verdad?- dijo Ace riendo -¿Cómo un cabeza hueca pudo conseguir algo como tú?- aun riendo.

-etto, no, no… me confundes- dijo Nami sonrojándose –Luffy y yo nunca fuimos nada-

-Mmm… y ¿esta cría quién es?- dijo el moreno examinando a la niña –es evidente que no es tuya-

-Es de Robin y Zoro, unos amigos- respondió Nami

-Oh, Zoro ¿el de pelo verde?- preguntó esta vez Nojiko

-Sí, sí, ese mismo- contestó la pelinaranja.

-Mamá, ¿ya está la comida?- preguntó Marco interrumpiendo la conversación

-Sí, ya está, ve a lavarte las manos- le contestó dulcemente Nojiko –ah y saluda a tu tía Nami por favor-

-Hola tía Nami- le dijo Marco abrazándola rápido y alejándose corriendo.

-Hola Marco- respondió Nami –Vaya Nojiko, tu hijo está muy grande, ¿cuántos años tiene?-

-7 años- contestó Ace ya sentado en la mesa esperando la comida.

Marco era un niño un poco más alto que Yami, tenía el cabello negro azulado, ojos profundos y negros, de piel morena y con pecas. También era una evidente mezcla de sus padres. Ace lo llamó Marco, por su mejor amigo del trabajo aunque no se pareciera en nada.

Todos se sentaron alrededor de la mesa y ya con los platos servidos, empezaron a comer, ocasionalmente Marco y Ace caían dormidos mientras comían, al principio esto asusto tanto a Nami como a Yami, pero después de que pasará un par de veces más, les pareció gracioso.

-Hoy tenemos planeado visitar al viejo y a Makino, se supone que también van a ir Sabo y Luffy, ven con nosotros Nami- dijo Ace invitando a la pelinaranja.

-No gracias, por cierto, ayer vi a Luffy y le pedí su número pero al idiota se le olvidó dármelo, ¿serías tan amable de darle el mío?- dijo Nami extendiendo un pedazo de papel en el que estaba anotado su número.

-Sí, bueno eso si va- dijo Ace tomando el papel pero sin dejar de comer.

-Gracias-

Tiempo después, a punto de que Nami se fuera…

-y ¿por cuánto tiempo estará contigo?- preguntó Nojiko

-Como por 5 días, supongo- respondió Nami.

-Mmm… es bastante tiempo- comentó la mayor de las hermanas

-No te preocupes, es fácil cuidar de ella- dijo con una amplia sonrisa mientras se alejaba hacia el auto.

-No es nada fácil cuidar de un niño hermanita, para nada fácil- lo dijo más para ella que para alguien más -¡por cierto Nami, la familia de Ace vive en otra ciudad, por lo que no estaré aquí un buen tiempo!- gritó Nojiko para que su hermana escuchara.

-Sí gracias, volveré a visitarte en cuanto regreses- le gritó de vuelta mientras el carro se alejaba.

Continuará

Y se acabó, en este cap no participó Luffy, y lo siento por eso, pero el siguiente cap les encantará lo que tengo planeado :3 mucho LuNa oh sí.

Por cierto, que les pareció lo de Ace y Nojiko *-* yo se que nada que ver porque ni siquiera se conocieron pero me parecen una bonita pareja.

Deja un review con tu opinión del cap, les gusta cuando son largos o más cortos o así está bien, *-* cada review me da más inspiración.

Saludos n_n