Hola, quería actualizar casi de inmediato, espero que así sea hasta acabar el fic y que les guste mucho

Disc. One Piece no es mío, es del gran genio Oda-sensei.

Capítulo 17. Afrontando consecuencias.

De pronto el timbre sonó, la pelinaranja fue a atender, aunque con un nudo en la garganta, "-¿Quién habrá llegado primero?-"

Abrió la puerta esperando que sea su amado, quería ver a Zoro y a Robin, pero quería afrontarlos estando con él. Para su suerte era Luffy, lo recibió con un suspiro de alivio y un beso de bienvenida.

-Luffy, bienvenido- sonrió y le invitó a pasar

-Nami, que bien te ves- la tomó de la mano y la abrazó por la cintura con la otra

-Gracias- se sonrojó –tú también te ves muy bien-

-Gracias- le sonrió con cariño

"-Pensándolo bien, se parece a la vestimenta que usamos en la graduación-" pensó y rio por lo bajo a lo que el moreno se dio cuenta

-¿Qué sucede?- le dijo curioso

-No es nada, solo estaba pensando en…- explicaba la mujer cuando volvió a sonar el timbre, no había duda esta vez, eran ellos, Nami se separó de los brazos de su novio, pero éste le sujetó de la mano, no la soltaría, entonces abrió la puerta.

Eran nada más y nada menos que sus invitados, en cuanto Yami los vio, entró a la casa abrazándolos a ambos.

-Yami-chan- le sonrió Nami –anoche te extrañé- le dijo jugando –el apartamento se sentía muy solo sin ti-

-Apuesto que no tan solo- dijo Zoro por lo bajo

-Pasen por favor- dijo Nami saludándolos con un abrazo a cada uno

-Gracias- dijo Robin –Hola Luffy- saludó al del sombrero de paja

-Robin, Zoro, Yami, que bueno que vinieron- respondió al saludo con su tono alegre como siempre

Las 3 chicas pasaron y se dirigieron a la cocina, a pesar de las insistencias de la casera que ella podía, Robin le ofreció ayuda y la obligó a aceptar.

-Oe Luffy- le habló Zoro una vez que estuvieron solos

-¿Qué pasa?- le miró

-Me voy 5 días de la ciudad y te pones de novio y te comprometes- reclamó mientras sonreía

-shishishishi, lo siento, lo siento- se rio –el sentimiento me ganó-

Se fueron ambos a sentar a la mesa a seguir con su conversación de quejas en broma.

Finalmente las mujeres llegaron con los platos para todos, y los colocaron en sus respectivos lugares, Luffy quedó fascinado con la carne de su plato, y al servir el sake, Zoro quedó igual al descubrir que era su preferido.

-Itadakimasu- gritó Luffy y empezó a comer

-Itadakimasu- dijeron los demás en tono normal para proceder a comer

Mientras comían Robin decidió que era hora de empezar a hablar, sabía que era mejor esperar a que su amiga estuviera lista, pero quizás un empujón no le haría daño.

-Y ¿Cómo te fue cuidando de nuestra hija?- Robin sonaba tranquila, quería que Nami no sintiera culpa

-Muy bien- respondió tranquila, o mejor dicho, forzándose a estar tranquila –ha sido interesante- se limitó a decir

No quería presionar mucho a su amiga, sabía que era frágil y podría quebrarse, así que decidió esperar que ella misma hablara

Al terminar la cena, Nami con ayuda de Luffy retiraron los platos de la mesa, mientras daba los toques finales al postre. Daría nada más y nada menos que pastel de queso con cobertura de fresa.

-Nami, creo que es hora de hablar- le dijo Luffy mientras acomodaba los platos sucios

-Lo sé- dijo ella un poco nerviosa

-Aquí estoy- le tomó la mano el pelinegro

-De acuerdo- respiró y tomó varios platos con un pedazo de pastel cada uno y los llevó a la mesa. Al terminar de servirlos tomó asiento y respiró –el primer día creí que sería algo muy sencillo, la lleve a hacer cosas que le gustan, fuimos al parque, al día siguiente al parque de diversiones "One Piece Park", y entonces el tercer día…- tragó saliva dándose valor –en la mañana ocurrió un pequeño accidente con el apartamento, y luego más tarde sucedió otro en el coche…-

-El del fuego ha sido culpa mía- interrumpió Luffy –quería hacerles un desayuno especial, pero estaba tardando mucho en hacerse, así que creí que sería más rápido si prendía todos los quemadores de la estufa, pero al sostener la sartén con un pedazo de tela para no quemarme, empecé a quemar la tela, Yami fue la que se dio cuenta y luego las chispas llegaron a las cortinas y algunos muebles, pero era una llama pequeña, así que creí poder hacerme cargo, sin embargo, no pude, no pude contra eso, Nami ya había salido del cuarto y Franky llegó a ayudarme, desde entonces perdí el conocimiento y cuando desperté ya todo había acabado- bajó la cabeza –Lo siento tanto, por favor perdónenme-

-Después de eso peleamos y ambos tomamos caminos separados- la voz empezaba a quebrarse –Fue cuando sucedió el accidente…- Nami contó los detalles, muchas veces a punto de soltar el llanto, pero no quería llorar.

-Así que eso fue lo que sucedió- dijo Robin comprensiva

A pesar de que Zoro no había hecho comentario o pregunta alguna, se mantenía atento a la conversación.

-¿Qué pasó con Arlong?- Robin fue directa, quizá demasiado, estaba hurgando en una herida profunda

Fue visible el malestar que atacó a Nami al escuchar ese nombre –Espero que ahora este en la cárcel-

-Nami, cuéntame qué pasó en el juzgado- dijo más seria Robin

-Cuando testifiqué los abogados refutaban todos mis comentarios, me tomaban por mentirosa e incluso se burlaban de mi situación, solo me hacía sentir impotente, quería que lo peor le cayera a ese hombre, no era posible que se hayan burlado así de Bellemere-san- lloraba de rabia

-Nami, ya pasó- se levantó Robin de su lugar y fue a abrazarla

En cuanto sintió los brazos de la ojiazul alrededor de su cuello, no pudo más, empezó a llorar amargamente, Robin siendo madura y firme aguanto lo más que pudo, pero la escena te rompía el corazón de sólo ver, fue así como también empezó a llorar, claro que menos evidente que Nami

-Estaba muy asustada- dijo Robin con voz un poco alterada, pero calmada en comparación a la pelinaranja –Pude haberlas perdido a ambas- la abrazó más fuerte –No podría perder a la mejor amiga que he tenido-

-Robin…- dijo con un nudo en la garganta –perdónenme- en cuanto terminó de pronunciar esa palabra, lloró y se desahogó, todo lo que no había llorado desde que pasó

Ambas se calmaron y dejaron de llorar, cuando se miraron a los ojos Robin le sonrió, a lo cual Nami correspondió.

Yami miraba con el corazón hecho trizas la escena, corrió a abrazar a los que fueron sus cuidadores –No es su culpa- decía llorando –nadie aquí es culpable- trataba de calmarlos, pero no podía calmarse a sí misma –yo no culpo a ninguno- volteó a ver a su madre –okasan, Luffy-san y Nami-san fueron buenos conmigo, me llevaron a lugares maravillosos, me divertí mucho con sus amigos- pausó –es la semana más divertida que he tenido- esto último lo dijo levantando la voz

-Los perdono- dijo Robin –Son accidentes y eso pasa-

Ante su respuesta, la pequeña vio a su madre, ya no lloraba, se detuvo un momento

-También los perdono- dijo Zoro para sorpresa de todos –lo importante es que Ya-chan está bien- sonrió

La pequeña volvió a sonreír viendo a su padre –otosan- regresó la vista a su madre –okasan- empezó a llorar de alegría y se quitaba las lágrimas con la mano

-Ya-chan, que valiente eres al defender a tus amigos- la morena puso una mano sobre la cabeza de su niña y luego la bajó a su mejilla para quitarle una lágrima

-Lo has hecho muy bien- sonrió Zoro

-Luffy-san dice que por los nakamas se tiene que dar hasta la vida- sonrió al voltear con el pelinegro

Este veía la escena y sonreía –Gracias Yami- su tono era alegre de nuevo

-Yami-chan- dijo la pelinaranja, luego le sonrió

-Yosh- Esta vez fue Zoro quien habló –demos esto por terminado-

-fu fu fu- volteó a ver a su marido –aún hay que planear una boda- mirando ahora a su amiga

Esta se sonrojó –Sí- dijo con seguridad, se levantó y fue en busca del álbum de la boda de Zoro y Robin, sabía que la memoria se refrescaría viendo imágenes y sin duda muchos consejos aparecerían, lo mejor era tomar nota, lo tenía a la mano, pues no hace mucho que lo había abierto, lo tomó y lo llevó a la mesa –aquí está-

Robin lo abrió y empezó a relatar lo que ella iba recordando

- Flashback -

Estaba una morena vestida de blanco, su vestido era muy hermoso, tenía un escote de corazón, a las orillas del escote lo decoraba pedrería plateada, era ajustado hasta la cadera, en donde otro detalle casi en la pierna izquierda con pedrerías decoraba la tela surciéndola, a partir de ahí, caía hasta el piso con delicadeza, no era ampón, ni pegado. Calzaba unas zapatillas blancas completamente cerradas, decoradas del tacón con tres florecillas moradas. De joyería solo un brazalete de perlas y unos aretes a juego. En su cabeza un precioso velo caía hacia su espalda.

Se veía en el espejo, satisfecha por su apariencia, junto a ella una pelinaranja terminaba de acomodar algunos detalles del vestido.

-Ya déjalo Nami- le sonrió la morena –ya se ve bien-

-Solo quiero que luzcas perfecta, después de todo es tu día- terminó de arreglar la caída del vestido –yosh, ya está-

-fu fu fu, gracias- le respondió ella

-Oi, ¿estás segura de que quieres casarte con mi hermano?- preguntó Kuina bromeando –Aún estás a tiempo de arrepentirte- le guiñó un ojo

-Estoy segura- dijo Robin sonriendo

-Bien- estaba ayudando a arreglar unos detalles de la música por una radio y volvió a voltear con ella –pero cuando camines por el altar, ya no hay marcha atrás- le sonrió

-Correré el riesgo- Robin tan calmada como siempre

¿Qué si estaba nerviosa? Por supuesto, tenía esas mariposas en el estómago que le dan a cualquiera a punto de cambiar su vida, pero sus nervios se debían a que quería que el evento saliera hermoso, no estaba nerviosa por su decisión, respecto a eso lo tenía firme y seguro. Amaba con locura a Zoro, no tendría por qué estar arrepentida.

Otro nerviosismo muy común en las novias era que su casi marido escapase de la escena, o se negara, pero ella no tenía que preocuparse por ello, Zoro no era ese tipo de hombre cobardes, si él le había propuesto matrimonio era porque ya estaba 100% seguro que la amaba.

-Wow Robin- dijo Nojiko –te ves radiante- entrando a la habitación

-Gracias- respondió esta –espero que mi boda sea igual de hermosa que la tuya-

-Querida, apuesto que tu boda será mágica, no pienses en mi boda, hoy es tu día- sonrió Nojiko quien a pesar de haberse casado hace un par de meses ya tenía un hijo de dos años

-fu fu fu- se limitó a sonreír

-Horo horo horo horo- entró a la habitación una adolescente un poco más pequeña que Nami –ya está todo listo- anunció Perona

-Bien- dijo Kuina a la radio –Robin, ya casi es hora, ahí está una puerta por si cambias de opinión- volteó a ver a las damas de honor –señoritas acomódense ya que entramos en 5- apresuraba a todas –repasemos, Nojiko- le habló – ¿Marco está listo?- buscando al pequeño niño de 2 años con la mirada

-Sí, Ace lo tiene en brazos- respondió esta

-Bien, será el primero en entrar con los anillos- se detuvo en seco -¿Qué hace Ace acá? ¿No se supone que esté a lado de Zoro?- se llevó una mano a la frente -¿Qué nadie entendió mis planes?-

Las demás miraban confundidas, es verdad que Kuina se estaba ahogando en un vaso de agua, pero ¿Cómo no? Si era la boda de su querido hermano con una mujer casi merecedora de él a opinión de ella, no la aceptaba todavía completamente ya que le estaban quitando a su hermano, pero Robin era una buena mujer y si su hermano era feliz, entonces ella también.

Ace terminó cediendo ante caprichos de Kuina y fue junto con Luffy y Sabo a pararse enfrente junto a Zoro quien ya estaba en el altar.

-Nojiko, es hora- le dijo Kuina a lo que esta respondió soltando al pequeño Marco dejando que camine hacia el altar.

Le siguió la pequeña Perona con una canasta de flores soltando pétalos a su paso, Kuina sabía que ese trabajo era para niñas pequeñas, pero la forma en que ésta se arreglaba, cómo hablaba y como se vestía, parecía mucho menor de lo que era.

Empezaron a avanzar las damas de honor conforme Kuina daba instrucciones, entraron Nami, unos segundos después Nojiko, luego de dar instrucciones a Robin entró ella misma y contando los segundos que pasaban le hizo señas al encargado de la música, gracias a su coordinación, la marcha nupcial empezó a tocar al mismo tiempo que la novia aparecía por el camino al altar, para entonces todas las damas de honor ya estaban acomodadas para que Robin brillara más, si es que era posible.

Escuchar esa hermosa melodía que toda mujer sueña con ser su compañera en la caminata más emocionante de su vida, sí, esa era la marcha nupcial, anunciando que una hermosa dama entraba y estaba a punto de unir su vida con la de algún afortunado hombre.

Robin caminaba llena de dicha, desbordando felicidad, tan radiante, cualquiera que la conociera, incluso cualquiera de los presentes podía notar cual feliz estaba la morena, generalmente la entrada de la novia era acompañada de su padre, pero al carecer de uno, o al menos no saber quién era, entró acompañada de aquel hombre que la había moldeado, no es que lo considerara su padre, pero él fue el primero en confiar en ella, ver y aprovechar su potencial, contratarla, enseñarla a sobrevivir en el mundo laboral y enseñarle todo lo que ahora sabía, nada más y nada menos que Sir Crocodile, a pesar de ser una persona con jugadas sucias y corruptas en el gobierno, era de alguna manera apreciado por la pelinegra.

Cuando llegaron al final del camino donde esperarían su destino, Zoro se acercó a ellos, saludó con un apretón de mano a Crocodile y tomó a su prometida de la mano para llevarla junto a él al altar, luego de esto el señor se dirigió a la salida.

Robin lo divisó antes de marcharse, éste solo volteó a ella y le sonrió, para luego irse de ahí, no era típico de él sonreír, ya que no lo hizo en todo el recorrido, ni mucho menos al llegar a Zoro, ella sonrió satisfecha con este gesto y centró su atención en el que estaba a unos minutos de volverse su marido.

La ceremonia se llevó a cabo tranquila y perfecta, al momento de decir los votos, se prometieron amor eterno.

-Zoro, el día que te conocí, mi mundo cambió, me di cuenta que puedo confiar en alguien, que soy capaz de amar a una persona mucho más que a mí misma, por ti daría mi vida sin pensarlo, porque te amo, eres lo más preciado que tengo y por eso quiero unir mi vida con la tuya, convertirnos en uno ante dios; con este anillo…- lo tomó de la almohadilla donde venía y se lo puso en el dedo anular al peliverde –te pido por favor que aceptes mi corazón y mi alma, como tuyos. Prometo amarte, respetarte y serte fiel por siempre-

-Robin, eres la única mujer que quisiera tener a mi lado, cuando llegaste a mi vida la cambiaste por completo, eres un enigma que quiero ser el único que pueda resolver, sé que no soy perfecto, que tengo mil y un defectos, y quisiera que me aceptaras como soy, quiero apoyarte cuando llores, ser tu soporte, y compartir tus alegrías; por eso –hizo la misma acción del anillo que ahora le correspondía a ella y se lo puso –te entrego este anillo como símbolo de que mi corazón y alma son tuyos. Prometo amarte, respetarte y serte fiel por siempre.

Fue entonces que Ace y Nojiko agarraron el lazo y se lo pusieron alrededor a la pareja que contraía matrimonio, para después de acomodarlo, devolverse a sus lugares, dejando el lazo rodeando la unión.

Perona se colocó junto a Zoro y le entregó una cajita con unas monedas dentro de esta, abrió la cajita al tiempo que Perona volvía a su lugar.

-Recibe también estas arras como símbolo del cuidado que tendré en que no falte lo necesario en nuestro hogar- le entregó la curiosa cajita a Robin

Las tomó –yo las recibo en señal del cuidado que tendré, de que todo se aproveche en nuestro hogar- y cerró la cajita, que pronto volvió a las manos de la dama de honor que las había entregado.

Cuando sucedió esto, volvieron a pasar los padrinos a retirar el lazo y dejar que el final se acercara.

-Roronoa Zoro, ¿Aceptas a Nico Robin como tu esposa? ¿Prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarla y respetarla todos los días de tu vida?-

-Sí, acepto- dijo mientras se sonrojaba

-Nico Robin, ¿Aceptas a Roronoa Zoro como tu esposo? ¿Prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?

-Sí, acepto- su tono era lleno de seguridad mientras le sonreía a su amado

-Si alguien conoce alguna razón por la que estas dos personas no puedan unir sus vidas en santo matrimonio, que hable ahora o calle para siempre- dijo quien llevaba a cabo la ceremonia, ante su pregunta, el público solo quedó callado –entonces pues, yo los declaro marido y mujer- cerró el libro que sostenía en las manos –puede besar a la novia-

Zoro se acercó lentamente a Robin, levantó el velo que le cubría el rostro y la tomó de las manos, se sonrieron y se dieron un tierno beso, fue entonces que la ceremonia se concretó, fue el sello del pacto tan bello que habían hecho.

Todo mundo aplaudió y gritó como locos, obviamente así reaccionarían, sus amigos finalmente se habían casado, habían unido sus vidas haciéndose una. Muchos lloraban, otros celebraban, fue entonces que se dirigieron afuera entre los aplausos de la gente, que les lanzaban pétalos de rosas blancas y arroz, subieron al carro del peliverde y solo se vio como se alejaba un letrero de "Recién casados" con latas arrastrándose en el pavimento.

Entonces todas las personas se dirigieron hacia la salida, era hora de la fiesta.

La fiesta sería en un jardín muy hermoso, decorado con flores blancas por todos lados, el césped era verde y tenía una pequeña cascada artificial.

La fiesta se centraba más en amigos, puesto que no tenían mucha familia, y con esos amigos, no podían esperar menos que una fiesta escandalosa llena de gritos, diversión y baile.

Vino la parte más esperada para las invitadas femeninas a una boda, el momento donde la novia tira su ramo, para que el destino elija quien se va a casar después, curiosamente en la anterior boda había sido Robin quien lo había cachado, sin mucho esfuerzo, simplemente las flores llegaron a sus manos y se le cumplió. La morena antes de lanzarlo, les dio la espalda a sus amigas y agarró el ramo con ambas manos, fue entonces que lo lanzó bastante alto y lejos, la afortunada en cacharlo había sido Kuina, todos aplaudieron y bromearon con la ganadora.

Posteriormente una pequeña sesión de fotos con los invitados, la pareja con todas las damas de honor, después con los padrinos, luego una del novio con todos su amigos, también una de Robin con todas sus amigas y fue entonces que se tomó la foto donde Luffy abrazaba a Nami de la cintura, mientras esta sonreía ruborizada.

- Fin del Flashback -

Eso nos trae de nuevo al presente, donde todos contemplaban la última foto del álbum.

-Ara ara- dijo Robin con sorpresa –yo recuerdo esta foto- sonrió pícaramente

-Fuiste tú quien insistió en que se tomara- dijo la pelinaranja sonrojada

-Woah, ¡Somos nosotros!- dijo Luffy sorprendido –shishishishi, como ha pasado el tiempo-

-¿Tú crees?- preguntó Nami

-Por supuesto, mira como hemos crecido, aun así sigues hermosa- le sonrió el moreno

Esta se sonrojó –tú también te sigues viendo muy bien- respondió al cumplido

-Yo los sigo viendo igual de pequeños- comentó Zoro

-fufufu- se limitó a reír Robin

-Ahh entonces en ese momento ¿ya sentían algo entre ustedes?- preguntó una pequeña espectadora que quería volverse parte de la escena

-Yo sí- dijo Nami confiaba para sorpresa de todos –Luffy siempre me gustó- se sonrojó y bajó la vista

-Yo siempre quise a Nami- respondió el moreno –pero en aquel momento, yo no comprendía mis sentimientos- confesó

El resto de la noche fue básicamente consejos, "si un plato se quiebra esa noche, que no te importe, el plato se puede reponer, pero una noche tan hermosa, no", "Si algo sale mal, no pasa nada, no te ahogues en un vaso de agua, busca una manera de resolverlo, siempre tendrás a tus damas de honor que están para ayudarte", "Olvida todas las demás preocupaciones, esa noche diviértete, un día que espere todo lo demás no pasa nada". Eran algunos consejos que recibía de parte de la morena.

Para este entonces la pequeña Yami ya dormía con la cabeza en las piernas de su madre.

-Por cierto- dijo la morena –Quiero darles una noticia-

Ante esto, todos estaban expectantes, no era algo que Robin solía decir

-¿Qué sucede Robin?- preguntó preocupada Nami

-Robin…- dijo en voz baja Zoro

-Estoy esperando- dijo ella sonriente

-¿Esperando?- preguntó Luffy extrañado

Tardó unos segundos en reaccionar el peliverde –No estarás diciendo que…-

-Será acaso lo que pienso- decía Nami rogando una respuesta con los ojos

-Así es- se limitó a decir –Zoro y yo estamos esperando-

-No puede ser- la pelinaranja se quedó sin habla para después iluminarse por completo

-Oi oi- el peliverde no lo podía creer -¡Oi oi!- se notó como empezó a alegrarse y se levantó de donde estaba sentado

El moreno seguía extrañado por la reacción de todos, ¿Esperando qué?

Fue entonces que la niña despertó -¿Qué sucede mami?- dijo tallándose los ojos para ver a su padre y a su tía Nami sin aliento -¿Mami?-

Zoro se acercó a su mujer y la levantó del sofá con cuidado tomándola de las manos y acercándola a él para abrazarla, esta correspondió al abrazo, una vez que se separaron, sus ojos se empañaron de lágrimas para decirle a su hija –Ya-chan, vas a tener un hermanito- luego le sonrió

-¿Un hermanito?- preguntó -¡¿Al fin tendré un hermanito?!- la noticia la alegró -¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!- gritaba abrazando a su madre y luego corrió a su padre

-Robin- se le acercó su amiga -¡Muchas felicidades!- y la abrazó fuertemente

-¿Un bebé?- finalmente Luffy se enteraba de lo que sucedía -¡¿Tendrás un bebé?!- sonreía Luffy –Muchas felicidades a ambos- corrió a abrazar a su amigo y después a su amiga

-Veo que no perdiste el tiempo Zoro- le dijo Nami con voz pícara a este mientras iba a felicitarlo – ¿Esa fue la razón de que rechazaras el sake?- se dirigió a su amiga

Esta solo asintió sonriendo

-¿Cuánto tienes?- le preguntó la misma

-3 semanas- respondió –hasta entonces solo lo intuía, pero hoy en la mañana me hecho la prueba de embarazo- sonrió –ya es seguro-

-Oi oi, esas cosas pueden fallar- dijo Zoro preocupado

-No creo que se equivoquen- sonrió –me he hecho tres, para estar segura-

-Eso es querer estar segura- dijo la pelinaranja mientras una gota estilo anime bajaba por su frente

Después de tal noticia, celebraron aún más, y se decidió masomenos una fecha para la boda, Nami escogió una fecha en la cual su amiga ya hubiera tenido a su bebé para que pudiera ponerse un hermoso vestido y le ayudara con los planes.

Pasadas las horas, ya empezaba a llegar Morfeo a Yami otra vez.

-Zoro, creo que ya es hora de irnos- comentó Robin

-Hmm- respondió este

Así fue como se despidieron, el peliverde cargó en brazos a su nena que dormía para salir del apartamento.

Luffy y Nami se quedaron ahí terminando de limpiar, para caer rendidos en el sofá.

-Ahh estoy cansada- dijo ella –esa noticia me ha caído de sorpresa-

-Igual a mí, shishishishi- le sonrió -¿No quisieras uno tú también?-

Esta se ruborizó –No es tan fácil como creí, ahora sé lo que se siente cuidar de un niño pequeño- luego volteó a otro lado –pero a su tiempo, creo que uno o dos niños estaría bien-

El moreno le sonrió muy feliz por escucharlo –te daría los que quisieras- le besó la mejilla

Se voltearon a ver para sonreírse, minutos después la de ojos mandarina estaba quedándose dormida

-Oe, es hora de ir a dormir- le dijo en voz baja

-Cierto- respondió esta, tallándose los ojos

-Vamos- la ayudó a llegar a su habitación y empezaron a cambiarse de ropa para dormir

Una vez listos se acomodaron en la cama

-Buenas noches Luffy- se recargó en su pecho

-Descansa Nami- le besó la frente para dormir cálidamente esa noche

.

.

En otra parte de la ciudad, conducía Zoro, por lo que llevaría un poco de tiempo llegar al destino, pero Robin supuso que había tiempo y prefirió usarlo para charlar

-Nee Zoro-kun- lo llamó

-¿Qué sucede?-

-¿Qué quisieras que fuera?- volteaba por la ventana

-¿A qué te refieres?- volteó a verla

Ella devolvió la mirada y se acarició el vientre

-Ahh- suspiró –No importa, lo voy a querer igual sea lo que sea- sonrió

-Será fuerte como su padre- le sonrió ella

-Inteligente como su madre- le sonrió él

Y en la primera luz roja de un semáforo se dieron un beso en los labios.

CONTINUARÁ

Hola a todos, quería actualizar mucho antes, pero mi papá ya está de vacaciones y me quita la computadora mucho tiempo T-T, eso no se vale. En fin, quiero agradecer a todos los que le han dado follow o fav al fic, eso me alienta mucho porque sé que están pendientes de las actualizaciones, también gracias a los que dejaron review, no saben lo bonito que sentí al leer los comentarios, de la nada me llegaba el correo y al ver que era un review quería agarrar mi computadora y terminar el fic.

Ya lo que sigue es prácticamente la boda de Luffy y Nami y pues como pudieron notar este capítulo se centró más en la boda de Zoro y Robin, por lo que hubo más ZoRo. Lo siento si descuidé a la pareja LuNa, pero ya les llegará su momento ;)

¿Se esperaban esa noticia de parte de Robin? ¿Les gustó? Ese marimo sí le dio otro hijo, hagan sus predicciones :3 qué será el nuevo demonio, digo cría xD

Reviews, sus predicciones, acusaciones, consejos, advertencias, comentarios, sugerencias o peticiones, todo es bienvenido.

Saludos y gracias por leer n_n