Hola, disfruten el capítulo.
Disc. One Piece no es mío, es del gran genio Oda-sensei.
Capítulo 18. Familia
Pasó el tiempo, rápido, o quizás lento para otros, todo dependía de lo que hacían, por ejemplo a cierta pelinarnaja se le fue el tiempo volando, quien diría que se tardara en encontrar el vestido perfecto, o el pastel más adecuado, incluso el lugar de la ceremonia, no sabía que eran tantas cosas que debía atender, sí, Luffy le ayudaba, pero necesitaba más el punto de vista femenino.
Entre tanto tema de la boda, se dio al fin oportunidad de ir a conocer a la familia de su amado, puesto que ya se iban a casar y aún no conocía a toda la familia, le rogaba a dios que la aceptaran.
La familia del moreno vivía en una ciudad diferente, por lo que tuvieron que viajar para llegar allá, se había planeado otra fiesta familiar, todos se reunirían, por eso, tanto Ace, Sabo, Bonney y Luffy que no vivían ahí, viajarían para allá.
Ace llevaba consigo a su esposa Nojiko y a su niño Marco, Sabo llevaba a su esposa Koala, a su niño de 5 años Hack y a su bebé recientemente nacido Cavendish, Bonney llevaba a su novio Law, y Luffy llevaba a su prometida Nami.
-Tengo miedo- decía esta -¿Qué tal si no me aceptan?-
-Claro que te aceptarán- decía el del sombrero de paja mientras conducía –Estoy tan emocionado, shishishishi, conocerás a toda la familia-
-Sí- decía ella fingiendo alegría –"demonios, estoy tan nerviosa, que suerte que allá estará Nojiko-" pensó
-Hace mucho que no veo a mis hermanos, ni a Bonney, shishishishi, ya los extraño- charlaba el muchacho –y a mi abuelo y a Dadan y Makino- se emocionaba –me pregunto si Shanks ya le habrá dado un hijo- se rascaba la barbilla
-Tienes una gran familia- le comentó
-Sí- sonrió –y cada día crece y crece-
-¿Por qué?- preguntó curiosa
-Ohh cierto, no te dije- volteó a verla –Sabo, mi hermano, acaba de tener su segundo hijo-
-¿Enserio?- se alegró -¿y por qué no habías ido a verlo?-
-Shishishishi, se me había olvidado-
Una vez llegada a aquella ciudad lejana, Nami se asomó por la ventana y pudo ver a lo lejos una enorme mansión, muy similar a la de Vivi o a la de Kaya, le pareció curioso este hecho y continuó viendo más casas preguntándose cuál sería la de la familia de su prometido.
El camino seguía y seguía, ¿Dónde estaría la casa? ¿Todavía faltaba rato? Para su sorpresa, el moreno se metió a aquel terreno enorme que había divisado antes, y dirigió su auto al estacionamiento.
-Yosh- se bajó del carro y corrió a abrirle la puerta a su prometida –llegamos-
Nami no podía creerlo, habían llegado a la mansión que había visto a lo lejos en cuanto entraron a la ciudad, se había quedado sin habla
-¿Te gusta?- preguntó el moreno
-Luffy, es muy hermosa- sorprendida
-Esta es la casa de mi abuelo, fue hecha más que nada para este tipo de reuniones- sonrió –él casi nunca está aquí, solo viene cuando hay reuniones- mientras bajaba las maletas –vamos-
-De acuerdo- respondió ella
La mansión era muy hermosa, de color blanco y beige, posiblemente victoriana, rodeada de muchos árboles y vegetación bien cuidados, por dentro tenía un gran salón, muchas habitaciones alrededor y otras cuantas arriba, a las que podías subir por unas escaleras que empezaban pegadas y se dividían en dos, cada camino para lado contrario, cerca de la puerta se encontraba Makino
-¡Luffy!- se emocionó al verlo –ha pasado mucho tiempo-
Este al verla corrió a abrazarla –¡Makino!- se separó de ella, mientras la pelinaranja se terminaba de acercar –te extrañé mucho- sonrió –ella es Nami, mi prometida-
Makino le estiró una mano para saludar –es un placer, soy Makino, tía de cariño de Luffy-
-El placer es mío- dijo Nami correspondiendo al saludo
-Luffy me había contado de una señorita muy hermosa- le sonrió –sin duda no se equivocaba-
Ella solo se sonrojó –gracias-
-¿Cuál será nuestra habitación Makino?- preguntó Luffy
-Esa- señaló la peliverde -¿quieres que te lleve?-
-No será necesario- respondió él
-Bien- se volteó para seguir con lo que hacía
-Espera, Makino- la detuvo el moreno
-¿Quiénes ya están aquí?-
-Ya verás- le sonrió y se marchó
Luffy al quedarse con la duda tomó de la mano a Nami y la llevó a aquel cuarto que sería suyo por ese día
-¿Te gusta este cuarto?- preguntó Luffy
¿Qué si le gustaba? Por supuesto que sí, estaba grande y tenía una cama matrimonial en medio, varios muebles tanto para la ropa como para usarse de tocador y tenía un cuarto de baño propio, dentro de este había una gran tina, además del retrete y el lavamanos. Parecía un hotel, un hermoso hotel.
-Es increíble- dijo ella asombrada –en el baño hay una tina- afirmó
-Shishishishi, que bueno que te gusta-
-Parece un hotel-
-Algo así, y nos han dado la habitación de pareja, por eso está más pequeña- explicó él
-¿Pequeña?-
-Sí, es porque no tenemos niños con nosotros, si vieras las que reciben Ace o Sabo, tienen más camas- sonrió
-Ah es por eso, no te preocupes, tiene el tamaño perfecto- se le acercó y le dio un beso rápido en los labios, amaba a su prometido, pero moriría de la vergüenza si alguien los viera besándose
El moreno la volvió a besar y al separarse le dijo –vamos a que conozcas a todos-
Se avecinaba, tenía que conocer a la familia, antes de salir se vio en el espejo y arregló un poco su cabello –yosh- se dio ánimos –aquí voy-
Y salió siguiendo a Luffy
.
Su familia estaba en el jardín, era un lugar amplio, había mucha más vegetación que a la entrada, pero había una zona donde solo había césped y una enorme y larga mesa, rodeada de muchísimas sillas, supuso Nami que ahí sería la comida, y acertó, ahí mismo estaban sentados varios invitados, otros ayudaban con la preparación de la merienda mientras Garp asaba mucha carne cantando feliz
-¡Minna!- gritó Luffy y captó la atención de todos
-¡Luffy bienvenido!- gritaban –finalmente has venido-
-Shishishishi, hola a todos-
Entre los presentes estaban Ace y Nojiko sentados a la mesa haciéndole cariños al bebé Cavendish, Dadan y Makino preparando lo que acompañaría la carne, Sabo y Koala ayudando con las bebidas, Marco y Hack quienes jugaban no muy lejos, Bon Clay quien hablaba con Ivankov, Garp quien cocinaba y Dragon quien ayudaba con la salsa que debía llevar la carne.
-Luffy- le dijo su abuelo mientras se le acercaba -¿Por qué no habías venido a visitar a tu abuelo?- le dio un golpe de amor en la cabeza
-¡Dolió!- se sobaba –es que, abuelo- intentaba decir
-Oh, ¿Quién es ella?- apuntó a Nami
-Eso era lo que quería decir- se paró bien –Familia, ella es Nami, mi prometida-
La pelinaranja se ruborizó –Mucho gusto-
Todos se quedaron callados por un momento asimilando lo dicho por Luffy
-¡¿Ehhh?!- Garp fue el primero en reaccionar
-¡¿Ehhhhh?!- repitieron todos al unísono a excepción de Dragon y Makino
-Pro…pro… ¿Prometida?- repitió el viejo -¿mi nieto se va a casar?- su cara cambió a felicidad –Hahahahaha- soltó una estruendosa carcajada –pues eso explica porque no habías venido- le tendió la mano a la mujer –señorita, bienvenida a la familia, por favor cuida de mi nieto y no te arrepientas- le sonreía
-Hai- dijo nerviosamente correspondiendo el apretón de manos
-¡Cabrones!- volteó a ver a todos el abuelo -¡hoy la fiesta es doble, que nuestro Luffy se casa!- gritó
Todos empezaron a celebrar como solo esa familia puede hacerlo, se levantaron de sus lugares y dejaron las labores que estaban haciendo para ir a felicitar a su queridísimo Luffy y a la que pronto sería parte de su familia. Los hermanos se abrazaban bailando y celebrando, mientras que Nami era felicitada por otros tantos.
-¡Mugi-chan!- gritó cierto okama –es cierto que te nos casas- lo abrazó
-Bon-chan- correspondió su abrazo –me caso con la mejor- sonrió
-Esto merece un baile- saltó a donde estaba una grabadora y puso música movida -¡Okama way!- gritó
Fuera de todo ese escándalo, Dragon los veía de lejos.
-Tu hijo se casa Dragon- volteó el aludido -¿No estás feliz?-
-Ivankov- respondió –por supuesto que sí- sonrió, aunque de una manera un poco siniestra, típica de él –estoy muy feliz de que finalmente se atreviera-
-¡Hee-Haa!- gritó este –se estaba quedando atrás, sus hermanos ya tienen hijos-
-Concuerdo- se limitó a decir
Una vez que ya estuvieron calmados, ahora todos se sentaron a la mesa para poder disfrutar de una comida familiar
-Ya lo veía venir- sonrió Nojiko
-¿Ah sí?- le devolvió la sonrisa Nami
-Estoy muy feliz por ti- suspiró -¿Tendrán hijos?-
-Es un poco apresurado para hablar de hijos- se sonrojó –pero en su tiempo, claro que tendremos hijos-
-Ya veo- respondió la de cabello morado
Una vez calmados todos, se empezó a servir la comida, carne aquí, carne allá, ensalada, pure de papa, toda clase de comida para todos los gustos, era una convivencia maravillosa, todos hablaban con voz fuerte, reían a carcajadas y hacían cosas divertidas en la mesa.
Fue entonces que llegaron Bonney y Law, caminaron hasta donde estaban sentados sus familiares a la mesa y saludaron de lejos a todos.
-Bofhnneyfh, ya tfe estfabhas tarfhdando (Bonney, ya te estabas tardando)- habló Luffy con la boca llena
-Luffy, no hables con la boca llena- le susurró Nami
-Si Bofhnney ¿pufr que llegasfhte tarfhde? (Si Bonney, ¿por qué llegaste tarde?)- habló Garp, mostrando de donde había sacado eso Luffy, a lo cual Nami solo se quedó callada a la vez que divertida
-¡Ha! Llegamos tarde y les da por empezar sin nosotros- reclamó ella
-Si no llegabas, ¿Qué se le iba a hacer?- respondió Ace
-Por cierto- dijo Sabo -¿Quién es él?- señaló a su acompañante
-Él es Law- respondió –mi novio-
-Mucho gusto- saludó seriamente, típico de él
-¡Primero uno se me casa y luego la otra tiene novio!- exclamó Garp -¡Ya se estaban tardando ustedes dos! Hahahaha- volvió a reír -¿Qué tal Dragon? Ya vas a ser abuelo oficial-
Dragon solo volteó a ver a Garp y luego a Luffy, para terminar volteando con Ace y Sabo –Ya soy abuelo- sonrió –No serán de sangre, pero son mis hijos-
No es que fuese un padre protector y expresivo lleno de amor, sin embargo él fue quién los aceptó como suyos, que se los hubiera llevado a Garp desde pequeños mientras él trabajaba era otra cosa, porque siempre les dio lo que necesitaron.
Makino y Dadan volteaban a verse sonriendo al recordar a los tres de pequeños
Los que habían llegado tomaron lugar para continuar con tan alegre reunión, pasado un tiempo, ya habían terminado de comer, Luffy y Makino se encontraron recogiendo la mesa, oportunidad perfecta para hacerle una pregunta que se había guardado todo el rato
-Nee Makino- llamó su atención
-Dime Luffy- le volteó a ver
-¿Y Shanks?- preguntó con curiosidad
-Shanks…- dijo ella –Creo que no vendrá- sonrió aunque Luffy sabía que estaba triste
-Qué mala noticia, él tanto que quería venir a ver a Luffy y a sus hermanos Ace y Sabo, a todos en realidad, sobre todo a su bellísima esposa Makino- dijo una voz conocida por todos
Al oír esto Makino sonrió y volteó de un brinco a abrazar a quien estaba a sus espaldas -¡Shanks!-
Este la abrazó muy fuerte y luego le besó los labios –Me duele que pensaras que no vendría-
-Lo siento- sonreía ella mientras bajaba al suelo
-¡Shanks!- ahora el emocionado fue Luffy quien corrió a abrazarlo en cuanto la escena de la pareja había terminado
-Luffy, ha pasado mucho tiempo- sonrió y correspondió el abrazo –Veo que aún conservas el sombrero que te di-
-Es mi tesoro- dijo este
-Luffy se nos casa- le delató Makino
-¡¿Te casas Luffy?!- se sorprendió -¿Con quién?
-Con ella- la señaló mientras esta se acercaba acarreando unos platos hacia la cocina
-No me digas que ella es Nami- se sorprendió aún más
-Sí, ella es el amor de mi vida- sonrió embobado
-Nami- le habló el pelirrojo
Esta volteó y se sorprendió al ver a ese hombre ahí, lo había visto unas cuantas veces hace años, además que Luffy no paraba de hablar de él –mande- respondió ruborizada -¿Es usted Shanks?-
-Así es, apodado el pelirrojo, a sus órdenes- le estrechó la mano -¿Qué te casas con nuestro Luffy?-
-Sí…- se ruborizó aún más –Así es-
-Pues ya se estaba tardando en pedírtelo- reía –no dejaba de hablar de ti desde siempre-
-Oye- le decía Luffy para evitar que lo avergonzara
-Me alegro mucho por ustedes- sonrió mientras tomaba de la mano a Makino –Bien, entonces con su permiso-
-Claro- dijo Luffy –Nos vemos más tarde-
-Fue un placer- dijo la pelinaranja
-Es placer fue mío- se limitó a decir Shanks mientras se alejaba con su esposa hacia dentro de la mansión
Cuando toda la vajilla estuvo aseada, la mesa arreglada y todo en su lugar, todos los invitados se dirigieron a sus habitaciones, era un poco tarde, y al día siguiente había cosas planeadas por hacer.
A Nami le esperaban algunos días, pero aprovecharía para ganarse el cariño de la familia, se comportaría de la mejor manera y conocería a todos a la perfección.
En la noche, ya en el cuarto, Nami se disponía a tomar una ducha, cuando terminó se puso la pijama y cepilló su cabello, tiempo después Luffy entró a la habitación
-Oh Luffy- lo veía por el espejo -¿Dónde has estado?-
-Estaba hablando con Ace y Sabo- sonrió –tenía tanto sin verlos-
Ella solo le sonrió, supuso que ella hablaría con Nojiko y Koala al día siguiente, pues ese día debían estar con sus respectivos hijos, fue entonces que se preguntó a sí misma, ¿qué estaría haciendo Yami en ese momento? ¿Estaría con sus dos padres? O de nuevo en la rutina en la que no los veía, un día de estos la llamaría para ver como estaba, y por qué no, volverla a invitar a su casa por un día o quizás dos.
En su momento de distracción fue cuando el moreno se había duchado y puesto cómodo de igual manera, ya listos se metieron en la cama para dormir.
-Nee Nami, ¿estás dormida?- preguntó Luffy
-No- volteó a verlo y le sonrió –Dime-
-¿Te divertiste hoy?-
-Por supuesto, tu familia es encantadora- sonrió honestamente
-Me alegro- le sonrió de igual manera
-¿Crees que les agrado?- ahora fue ella quien preguntó
-Claro que les agradas Nami, no es como si te conocieran apenas hoy, con tanto que he hablado de ti desde que nos conocemos-
-¿Enserio?-
Entonces el pelinegro se dio cuenta que se había puesto en evidencia y se sonrojó –Pues ya viste la reacción de Shanks-
Esta le sonrió encantada por la respuesta de su amado y le dio un beso rápido en los labios, este se acercó más a ella y le dio un beso mucho más prolongado, se separaron y sonrieron de nuevo.
-Buenas noches Luffy- le besó otra vez
-Buenas noches Nami- le besó la frente y se acurrucó con ella para dormir
A la mañana siguiente se despertó Nami y se dio cuenta que estaba sola en la habitación
"-Rayos, no quería quedarme dormida tanto tiempo, no quiero que piensen que soy floja o algo así-" pensó "-Luffy, ¿dónde estás?-"
Se levantó de inmediato y se dirigió al baño, se vistió cómoda, con unos jeans, una blusa roja y se hizo en el pelo una cola, con unos tenis que combinaban perfecto.
Cuando salió del cuarto, encontró a Koala vestida de manera similar, tenis, jeans, blusa rosa y cabello suelto, se alegró de haber atinado la vestimenta de ese día. La saludó con alegría y ella devolvió el saludo incluso más efusivo.
-Buenos días Nami- sonrió
-Koala, buenos días- le correspondió
Entonces se escuchó un llanto dentro de la habitación de la chica
-Oh, hablamos en un momento, tengo que atender a Cavendish- sonrió y se fue
Koala era muy tierna, se veía que era agradable, incluso dudaba si fuera capaz de cuidar dos hijos cuando de pronto escuchó
-¡Hack! ¿Cuántas veces tengo que decirte que no le hagas eso a tu hermano?- sonaba molesta pero firme, toda duda de Nami desapareció
Al bajar se encontró con Marco, su sobrino, el cual le dijo donde estarían todos, pues casi era hora de desayunar.
-Una cosa más Marco- le detuvo -¿Dónde está tu mamá?-
El niño solo movió los hombros en respuesta, dando a entender que no sabía y salió corriendo, seguramente en busca de Hack, ella solo suspiró y se dedicó a buscar a alguien conocido para no sentirse tan sola en aquella enorme construcción
Finalmente Luffy estaba en el jardín trasero jugando con Ace a la pelota, aunque no entendía muy bien que deporte, pues parecía una mezcla de varios
-Buenos días- saludó
-Hola Nami- le saludó el efusivamente
-Hola cuñada- Ace fue quien respondió esta vez
-Nami, ¿Quieres café?- una voz femenina surgió detrás de ella
-Sí, por favor Nojiko- volteó a verla
La pelimorada ya tenía una taza extendida hacia ella, sabía qué diría que sí –aquí esta-
-Gracias- sonrió, le alegraba por fin ver una cara conocida –me siento perdida aquí- le confesó mientras tomaban asiento para ver a sus hombres jugar
-Es grande, a qué sí, pero sabes, aunque te equivoques de lugar, aunque te pierdas un poco, siempre habrá alguien que te reciba con una sonrisa y te ayude, porque ahora son tu familia, o por lo menos, lo serán- explicaba Nojiko
-Me alegra oír eso, me sentía un poco incómoda- dijo un poco avergonzada
-Es normal- dijo una tercera voz -¿Por qué crees que las reuniones duran tanto? Todo para acostumbrarse a las nuevas caras y que los nuevos se acostumbren igual-
-¿Tú también te sentiste así Koala?- preguntó Nami curiosa
-No exactamente, yo ya conocía a Dragon-san, pero la primera vez que vine, tuve que acostumbrarme a todos los demás, aunque ya les había visto a casi todos anteriormente- el bebé comenzaba a despertar mientras lo arrullaba con un suave vaivén
-Qué suerte, yo es la primera vez que los veo-
-Tú también tienes suerte, aquí está tu hermana, por lo tanto también conoces a Ace y a Marco- calmaba al bebé
-Supongo que es cierto, todas tuvimos una trampita ¿no?- sonrió cómplice Nami –me siento más cómoda sabiendo eso Koala, gracias-
-Cuando quieras Nami- sonrió
Debía admitir que el ambiente familiar era muy acogedor, todos sonreían, la pasaban bien, jugaban y se divertían, esa tarde fue una llena de juegos de pelota, entre partidos de tenis, futbol soccer y americano, entre otros inventados.
Finalmente llegó la noche, "noche estrellada" o de campamento como la llamaba la familia, esa noche dormían afuera, en el jardín, bajo el bellísimo techo llamado cielo y a la luz de miles de destellos llamados estrellas.
-¡Oi Ace!- se levantaba molesto Luffy -¡Pásame los malvaviscos!-
-Te terminaste una bolsa tu solo- reclamó Ace mientras su hermano le caía encima
-Oi ustedes- los detuvo Sabo –Aquí hay más- señaló una bolsa tras él –¡Hey Luffy! Que esa es mía, me refería a la de allá- perseguía a su hermano por todo el lugar
-Como en los viejos tiempos- recordaba Dadan
Las tres expectantes mujeres de ellos solo reían viendo el alboroto que podían causar en cuestión de segundos
Después de muchos, pero muchos malvaviscos, chocolate caliente y galletas, todos se acostaron en sus respectivos lugares, con cierta privacidad, apreciando el evento principal, la bellísima luna en su punto más alto, brillando, haciendo latir fuertemente todos los corazones.
-Es hermosa- le susurró Koala a Sabo
-Esta celosa- le respondió el rubio
-¿Celosa?- dijo confundida
-De ti- le sonrió –Brilla así porque la estas opacando-
Koala se sonrojó violentamente y sonrió, para después besar a su esposo.
Esta pareja fue la primera en retirarse, puesto que el pequeño Cavendish no podía quedarse solo mucho tiempo y mucho menos estar al aire libre por la noche.
Le siguió Dadan que se excusó de su edad, aunque realmente nunca se había quedado la noche completa.
Los demás estaban dispuestos a pasarla ahí, a la intemperie, como siempre, entre ellos estaban Luffy y Nami, acostados uno junto al otro, abrazados.
-Nee Luffy- habló con una voz baja
-Dime- igualó el tono de respuesta
-¿Quieres hablar de la boda?- preguntó un poco nerviosa, no es que no hubieran tocado el tema antes, sí que lo habían hecho, sobre la comida, el pastel, el lugar y la fecha, pero usualmente el moreno aceptaba todo lo que la pelinaranja aportaba y esa sensación de control total no le agradaba mucho a Nami.
-Si tú quieres que hablemos-
-Sabes, quiero saber si de verdad estás de acuerdo con lo que digo-
-Por supuesto que estoy de acuerdo- afirmó subiendo la voz –No dudo ni por un segundo en casarme contigo-
-Luffy, no dudo respecto a eso- puso sus manos sobre los hombros de su prometido que se habían tensado luego de tal reacción –Me refiero a las decisiones sobre la boda, el pastel, el lugar o la fecha-
-Ah- se relajó –Lo que digas está bien-
-Pero no quiero esa respuesta-
-Nami, si a ti te gusta, a mí también- se le acercó más –Tu felicidad es lo que quiero-
La pelinaranja se alejó un poco –Vamos Luffy, al menos un color-
-Nami- se enderezó volteando a la luna –Yo no sé de eso, no sé qué es lo correcto en una boda-
-No se trata de qué es lo correcto Luffy- le explicó –En las bodas no hay estándares, la felicidad de los dos es lo que importa- lo obligó a voltear –Por eso necesito que me ayudes, no me gusta sentir que lo estoy eligiendo todo sola-
-Bien- pensó -¿Qué tal naranja?-
-¿Naranja?-
-Sí, me gusta ese color, es como tu cabello- le acarició un mechón
-Entonces naranja será- sonrió ella, era un buen inicio
-Y serviremos carne a la mandarina- prosiguió –De postre ese tan especial de mandarina que te gusta tanto-
-Y se servirá ese vino tan exquisito que bebimos en aquella noche lluviosa- se sonrojó
-Será una noche asombrosa- sonrió Luffy
-Una noche perfecta- sonrió Nami
Y unieron sus labios en un beso.
A la mañana siguiente despertaron justo donde habían dormido, bajo las estrellas, solo que esta vez estaban bajo una oscuridad previa al amanecer, esa que no está ni densa ni despejada, esa que delata la llegada del sol.
-Buenos días amor mío- Pronunció Luffy al ver a su prometida a su lado
La pelinaranja quedó muda al darse cuenta de la manera en que Luffy se había referido a ella "amor mío", ni siquiera le ponía un "chan" a su nombre y ahora salía con eso, era realmente sorprendente y más viniendo de él –Buenos días mi amor- respondió
-Está a punto de amanecer- se acomodó de manera que pudiese ver el sol
-A puesto que será hermoso- se acomodó junto a él
Efectivamente, el sol salió, asomando uno por uno sus rayos dorados en el horizonte, poco a poco cubrían todo a su paso, pintando una claridad ante la oscura noche, finalmente salió por completo, esa imponente estrella que brinda calor, dando por entendido que un nuevo día estaba comenzando.
-Vamos a desayunar- planteó Luffy
-¿En pijama?- se extrañó Nami
-Es tradición- sonrió el moreno y ambos se levantaron del lugar que les había tocado, ni muy cerca ni muy lejos del resto, levantaron el futon que habían utilizado de cama y lo guardaron en una bodega cercana, caminaron directamente a la cocina para ver en que podían ayudar.
En la cocina se encontraban Dadan y Koala, ambas en las mismas prendas que por la noche habían usado, pijama, preparando el desayuno.
-Buenos días tortolos- saludó Koala tan efusiva como siempre
-Buenos días- respondieron al unísono, para después sonreír
-Y pensar que hoy termina todo- Dadan servía un poco de agua en la cafetera –Espero que vuelvan pronto-
Ya en la mesa, había tres notables huecos en la mesa, aunque a decir verdad, su ausencia ya no lo sorprendía, ni a él ni a ninguno de los integrantes de la familia.
-¿A dónde fueron?- rompió el silencio Luffy
-Trabajo- respondió Ace –Ya lo sabes-
-Hoy por la madrugada Dragon-san atendió una llamada y de inmediato partió junto con Ivankov y Bon Clay- trató de excusar Makino –Debe ser algo muy importante si uno llama a las 3 de la mañana-
-¿Y Bonney?- preguntó esta vez Nami
-Bonney nunca baja al desayuno- esta vez fue Sabo quien habló –Anoche subió mucha comida a su cuarto, seguramente que ya comió lo que iba a desayunar-
Fuera de esas ausencias la comida fue normal, de vez en cuando uno caía dormido y era cuando los otros empezaban a reír.
Finalmente llegó el momento de partir, cada quien volvería a la vida que le pertenecía, en la despedida Nami agradeció a todos por su aceptación y prometió pronto más información de la boda y las invitaciones por supuesto. Además de una que otra aclaración como ¿Quiénes serían damas de honor? ¿Madrinas? ¿Padrinos? Y esos detalles que incluyen a terceros.
Lo que no sabía es que el verdadero reto estaba por comenzar, debía planificar una boda y reuniría a toda ayuda femenina posible.
CONTINUARÁ
Ahora sí, hola, ha pasado mucho tiempo verdad, lo sé, soy horrible, última actualización fue en julio D: y tengo como 2 años con esto y aún no acaba uwu, es que quiero darle un final bueno, pero se me salió de las manos, esta parte de la historia es más como un plus del qué pasó después, pero no supe darle fin, así que solo seguí escribiendo, según mis cálculos solo queda la boda y ya, ahí muere (así se dice aquí de donde soy).
La verdad es que no quería que llegará 2016 y ninguna actualización mía. Lo siento, espero que por ahí alguien aún siga el fic y mil disculpas si lo tienen que volver a leer para recordarlo.
Saludos y gracias por leer n_n
