Luego de andar de retrasado un buen rato, por fin puedo continuar con mi asquerosa vida y escribir para entreteneros mientras me muero por dentro, disfrutad de mi dolor con un buen jugo, sabe mucho mejor así

Contrato con la Bestia

Me sentía mal o tal vez ¿me sentía bien? No lo sé, humillarlo se sintió tan bien pero perdí el control y lo único que recuerdo es verlo moribundo en la arena, lo único que se con certeza es que posiblemente Absalom me sermonee duramente y me impida salir de la orden o si quiera del monasterio, Magnus me pondrá en algún ligar a hacer limpieza exhaustiva cada día y posiblemente Zeff me mate, no se cual suena peor o mejor creo que lo mejor es ser asesinado y cocinado por ese jodido chef seria menos tortuoso y más rápido que cualquier otra cosa

Huyo al bosque a paso rápido, necesito serenarme aun puedo sentir mi sangre hirviendo, el rio ayudara a lavar la sangre y a tranquilizarme, lo único que escucho es ese incesante golpe una y otra vez, me duele la cabeza, escucho pasos detrás de mí acercándose cada vez más, son irregulares así que no pueden ser Absalom o Julius, pasos suaves, los de una mujer, tal vez una de las reinas, es molesto que me sigan así que decido trepar un árbol y moverme por las ramas así perderán el rastro de sangre que eh dejado…siguen detrás de mí…a pesar de que estoy en lo alto aún puede seguirme, ahora el hombre de paso duro va delante...debe tener experiencia cazando, ¿el Rey Kushan? No, el treparía el árbol y me emboscaría.

Sigo moviéndome por los árboles, no tardó en llegar hasta la cascada y el lago donde nace el rio en el que suelo pescar, doy un salto aterrizando en el otro extremo del lago y dándome cuenta que mis perseguidores ya se encuentran al otro lado observándome.


Sabía que no sería fácil hablar con él, logre seguirlo hasta que lo despistamos un momento, pero River me sorprendió siguiendo el movimiento de las hojas que caían cuando este empezó a ir sobre los árboles lo cual lo ralentizo permitiéndonos ponernos detrás de él y encontrarnos con él en aquel claro del bosque, estaba claro que no tenía intención de charlar al saltar del árbol colocándose al otro lado del lago sin mirarnos, pero no estaba dispuesta a aceptar un no por respuesta, le hice un ademan a River para que esperara y así me acerque congelando parte del lago con mi magia para crear un puente hasta la mitad solo en ese momento fue cuando se giró para mirarme fijamente

-Déjame presentarme soy la reina de Mewni Moon Butterfly ¿cuál es tu nombre?-trate de sonar lo más agradable posible pero el chico solo se me quedo mirando fijamente, podía sentir aun rabia e ira en su mirada detrás de esa mueca seria y fría que luego de unos segundos rompió para concentrarse en acomodar su camisa sin responderme

-Veo que no te enseñaron como hablarle a una reina todavía pero no te preocupes no estoy aquí para regañarte, solo quiero hablar contigo un momento-le dije con paciencia que me sobraba gracias a los desastres constante de mi esposo e hija que me colmaron con mucha paciencia para este tipo de situaciones pero a pesar de mis esfuerzos aun no lograba volver a captar su atención

-Sabes tengo una hija que es algo menor que tú, es irresponsable, malcriada y muy torpe con su magia por ahora pero es mi mayor orgullo y tesoro, no toleraría que nada le pase, jamás me perdonaría si le pasa algo-mis palabras solo lograron que se detuviera por un momento

-No soy niñera-esas fueron sus únicas palabras antes de continuar abotonando su camisa tranquilamente, se sentía como un baldazo de agua fría esa respuesta pero aun no me había rendido

-No te pido que seas su niñera, solo quiero que la protejas y protejas a su mejor amigo, tu pelea fue asombrosa, eres alguien con un talento único para poder enfrentarte a alguien más reconocido que tú y hacerle lo que le hiciste, porque tu realmente ¿no querías pelear con él no es así?-mi suposición dio justo en el clavo, ya que el joven chico se detuvo y me miro a los ojos una vez más pudiendo leer su mirada una vez más, pude ver venganza con un poco de tristeza mezclada cada vez que miraba su ojos sentía un escalofrió cada vez mayor en mi espalda era un sentimiento que hacía años que no recordaba

-Me atrevería a decir que toda esa brutalidad fue en parte porque querías vengarte de él, hizo algo malo y debía pagar por ello o ¿estaré equivocada?-mi confianza iba en aumento ahora él se acercó al borde del rio para mirarme fijamente pero su mirada no reflejaba nada así que debía jugar con cuidado mis cartas

-"Por meterte con mi familia, has sido sentenciado, a la guillotina" palabras grandes para alguien que no parece gustarle la gente o cuando te vi discutiendo con el Pegaso me dirás que hacerlo enojar es algo que hace a menudo para alejar a la gente-cite y comente las palabras que había dicho antes de darle su final al combate, en un parpadeo ese chico se encontraba frente a mí lo cual me exalto y tuve que retroceder, al tenerlo tan cerca pude verlo en sus ojos una vez más esa ira y furia, había pisado en hielo

-Lo que hice, no le incumbe a usted ni a nadie, él se lo merecía por haber hecho lo que hizo yo solo fui lo que equilibrio la balanza y dio justicia a su acto, así que no tiene el derecho a decirme nada Reina Butterfly con todo respeto usted no sabe nada sobre mí o aquello que me rodea así que no trate de sermonearme-Inquirió con una voz fría y tajante señalándome acusadoramente, la ira de sus ojos muy en el fondo ocultaba orgullo, amor y un sentimiento de protección único, cada vez era más claro para mi

-Tiene razón no soy nadie para hablar de usted o de su amigos y no significo nada para ti, lo que si significa algo para ti es el hecho de que le pido como Reina de Mewni que por favor cumplas tu deber como un guerrero y protejas a mi hija…-me acerque de forma algo agresiva lo cual hizo que este una vez más cayera en el silencio y se diera media vuelta, lo había perdido, suspire pesadamente y me aleje del chico unos pasos

-Si no deseas hacerlo no te obligare, pero te pido...no como Reina de Mewni si no como una madre desesperada que por favor, aceptes el proteger a mi hija solo deseo que este a salvo y vengo a ti porque puedo ver en ti algo, puede que no sepa nada de ti pero alguien malo no pareces, tal vez solamente incomprendido-camine hacia River a paso lento, me sentía frustrada conmigo misma por haber echado a perder todo y solo quería irme a casa

-Sería una falta de honor y de ética dejar a una dama colgada con un problema, aunque no me guste, pero más deshonroso y despreciable es negarle la ayuda a una madre desesperada, posiblemente mi maestro me haga sopa si se entera de que rechace ayudarla así que… ¿Qué debo hacer?-la voz del chico me tomo por sorpresa que casi se me saltaron lágrimas de alegría al escucharlo, al mirarlo sostenía una mirada más calmada

-Pero antes de aceptar tengo una condición que deberá cumplir para asegurarme que puedo confiar en usted-en su rostro una sonrisa se dibujó la cual me hizo recorrer un escalofrió por mi espalda, pero no podía echarme para atrás y no lo haría así que acorte la distancia entre nosotros quedando cara a cara


El bastardo escurridizo de Joseph no se encontraba donde se suponía que estaría pero no me rendí así que corrí rio arriba, si en algún lugar estaría era en la Cascada del Inicio y efectivamente allí se encontraba con… ¡La Reina de Mewni! Me sorprendí mucho al ver como la Reina de Mewni tendía su mano al moreno, maldito mono, llegue rápidamente hasta donde ellos y mire al idiota de mi mejor amigo

-Por fin llegas maldito Ario, servirás de testigo, estaba a punto de cerrar mi contrato con la Reina Butterfly-conocía ese tono de voz pícaro de Joseph, algo tenía entre manos pero el Rey de Mewni a pesar de su corta estatura logro detenerme antes que pudiera pensar en algo para separarlos

-¿Aceptas los términos de nuestro acuerdo, guerrero Wolfgang?-la mano de la Reina brillaba en un tono oscuro y sin pensarlo dos veces, el imbécil tomo su mano con firmeza, su mano también empezó a brillar y una marca negra se formó en su muñeca brillando y luego apagándose

-Fue un honor hacer negocios con usted, hablare con el Sabio y le diré sobre esto, así podre partir inmediatamente a la tierra mientras tanto usted tiene algo que hacer-dijo con un tono burlón mi amigo retirando su mano del apretón, los dos se asintieron mutuamente alejándose del puente de hielo, los Reyes sin mirar hacia atrás se adentraron al bosque para volver a la demostración mientras Joseph se paró a mi lado sonriendo

-¿¡Acabas de hacer un pacto mágico con la Reina de Mewni!?-le dije con enojo encarándolo, solo se limitó a estirarse y a reír

-Digamos que ella hicimos un trato de mutuo acuerdo y los dos saldremos beneficiados de este-su respuesta solo género en mi más dudas y sin decir nada más mi compañero se retiró sosteniendo una leve sonrisa en su rostro

-Si me disculpas, iré a prepararme, tengo que ir a la tierra-estas últimas palabras me tomaron por sorpresa y voltee a verlo pero este se perdió en la distancia

¿La tierra? ¿Qué diablos habrá acordado con la Reina para ser enviado a la tierra? Maldición son demasiadas preguntas, pero si algo estoy seguro es que Joseph tiene algo entre manos y esto no me está gustando para nada

Continuara…