Disclaimer:Avatar, la Legenda de Korra, no me pertenece y doy todo el crédito a sus autores correspondientes. Yo sólo hago esto por mera diversión, y sin fin de lucro alguno.
Ambientación: Ocurre en un Semi AU, en donde no existen los maestros control, pero sí los lugares físicos y personajes de 'Avatar, la Leyenda de Korra'.
Venganza de doble filo
Capítulo II
Por E. Waters
Ciertamente, Korra no estaba a gusto. La música y los bailes rápidos entre jóvenes, a la vez como los mozos pasaban ofreciendo alcohol casi de forma gratuita, la mareaban, la enceguecían y la confundían, al mismo tiempo. Aparte, el hecho de que alguno de los hombres presentes, la mirasen de esa manera, la hacía sentir algo incómoda.
Además, se sentía diferente; Siempre acostumbrada a la usanza campesina, de la Tribu Agua del Sur, ahora ataviada con es hermoso vestido color zafiro, se sentía como una completa extraña, al mirarse al espejo.
-¿Esto era, lo que mi padre quería para mí?-Se preguntó a sí misma la muchacha, tratando de desviar su mirada, de uno de los tantos espejos del extenso y adornado salón.
Por lo general, Korra no era de ese tipo de personas que se cohibían, ni mucho, pero al estar a gente tan contraria a la de su tierra natal, la hacía sentirse fuera de lugar, y en el acto, casi tímida.-Ojala Bolin estuviese aquí.-Pensó, y miró de reojo a su acompañante, no pudiendo evitar sonrojarse.
Por su parte, Mako se estaba muriendo de aburrimiento; No era que le desagradase Korra en sí, pero el hecho de que cada vez que le hablaba, se sonrojase, además del impedimento que surgía al estar 'emparejado', ya le estaba comenzando a hartar.
-Voy por un trago.-Dijo entonces Mako, y sin preguntarle o explicarle nada a su pareja, el chico se levantó de su asiento, y pronto se combinó en el gentío.
La joven frunció los labios, sólo para después soltar un respingo. Mucho podía estar vestida como otra joven de alta sociedad, de Ciudad Capital, pero obviamente eso no era más que un simple y burdo disfraz. Y ella lo tenía en mente, debían de pasar siglos y siglos, hasta que ella pudiese comportarse, como una 'jovencita de elite', como tal.
Y sola, Korra se limitó a ver como danzaban, y como otros la miraban con extrañeza, puesto que su combinación de piel y ojos, no era de lo más común, por esas tierras.
-¿Y dejaste que Mako, la llevase?-Dijo Bolin, casi gritando.
-Hijo, no te pongas así.-Contestó con toda calma Naome.-Si escogí a Mako como acompañante, es porque él, bueno… tiene más prestigio y fama que tú, Bolin.
-Puedes que tengas razón, madre, pero conozco a Mako, y toda Ciudad Capital sabe que él pretende a Asami Sato y viceversa… de seguro que ya minutos de haber llegado al palacete de los Sato, Mako la deje sola, y se vaya como perrito faldero, detrás de Asami.-
-Uhm…-La mujer se quedó pensativa, por unos segundos.-Puede que tengas razón, Bolin, pero…-
-Pero nada.-El muchacho habló, dirigiéndose a su alcoba.-Hoy no será Mako el único del clan Hiretsu, en ir a esa reunión.-
Aunque muchos pensasen que Bolin Hiretsu era el 'bocalicón' de la familia, no era así, y si alguien conocía la naturaleza de Asami Sato, era él mismo, ya que durante su infancia temprana habían sido amigos, sólo para después separarse de forma fluida.
Y si de algo estaba seguro Bolin, era que Asami Sato, o más conocida como la princesa de Ciudad Capital, siempre que se encaprichaba con algo hacía lo que fuese, sin importarle los medios, como para conseguirla, y quiera Korra o no, ella se había metido de forma indirecta con Asami, al ser la primera pareja pública de Mako Hiretsu.
Siendo así, el chico creía de forma ferviente, de que la otra joven corriese grave peligro, de recibir la furia de la joven Sato.
Ya bien vestido para la ocasión, el muchacho descendió del segundo piso de su hogar, y se dirigió hacia los exteriores, sólo para después subirse a su Sato Móvil, y dirigirse a toda velocidad, al magnífico palacete de la familia Sato.
Ella los veía de lejos, y veía como esa chica nueva, se sonrojaba cada vez que Mako, su Mako, le hablaba o la miraba a la cara.
Si bien, Asami tenía en claro en su cabeza, de que el joven para ella era simple 'juguete de moda', era su juguete de moda, y esa muchacha de ojos celestes, lo había 'abierto', antes que ella. Y el negarle un antojo a Asami Sato, era casi un crimen, si es que ya no lo era.
Pero ella no haría escándalo alguno… no, ella se vengaría de esa muchacha, de tal forma, que jamás, por vergüenza a sí misma, volviese a poner un pie en Ciudad Capital.
-¡Asami!-
La chica, al escuchar su nombre, y al identificar el tono de voz, se dio la media vuelta, mostrando su mejor sonrisa en el acto.
-Hola, Mako.-Dijo entonces Asami, mirando al apuesto joven, de pies a cabeza.- Dime, ¿quién es la muchacha, quién te acompaña?-
-¿La chica que me…?-Balbuceó el chico, no pudiendo evitar mirar con minuciosidad la figura de Asami.
-Esa chica, la de ojos celestes.-Continuó la muchacha, impacientándose un poco, y sintiéndose observada por Mako.
-Ahhh… Korra.-Dijo el joven, mirando esta vez a Asami a la cara, sólo que algo sonrojado. Desde hacia tiempo que la pretendía, y sabía a la perfección que aquella noche, era su oportunidad.
-Sí, sí, ella.-La joven se cruzó de brazos.-¿Quién es?-
-Nuestra mantenida.-Respondió secamente Mako, a lo que la muchacha alzó curiosa una ceja.-Es la hijastra de mi tía, la hermana de mi madre… creo que proviene de una Tribu Agua, pero no me preguntes cuál es.-
Estaba más que claro, al joven no le interesaba ni un poco a esa Korra, pero eso no quitaba que aún la muchacha se sintiese pasada llevar, por una chica, a juzgar por su peculiar comportamiento, definitivamente no pertenecía a la elite de Ciudad Capital.
Sin embargo, el hecho de que Mako no se interesase ni un poco por esa joven, y que esa joven si se interesase por Mako, añadía cierta ventaja a Asami.-Hay que demostrarle, a esa campesina, que nadie se mete con la heredera de Hiroshi Sato.-Y con ese pensamiento, agarró el brazo del muchacho, y lo llevó a la pista de baile.
Colocó entonces sus manos sobre el cuello del chico, a la vez que éste ponía sus brazos alrededor de la cintura de la joven.
Pasó entonces un camarero repartiendo copas de licor, a que de inmediato Asami cogió una, y la bebió de una sola vez. Esa noche sería suya, sin o no con la mantenida de los Hiretsu, y cuando a la muchacha se le metía una idea en la cabeza, nadie se la podía sacar.
-Ven, vamos hacia esa esquina.-Susurró la chica al oído de Mako, el cual totalmente embobado, siguió los pasos de la joven, los cuales los llevaron, justo y casi al frente, de donde Korra estaba sentada.
La muchacha de la Tribu Agua, dirigió su mirada desde el mesero que repartía alcohol, hacia la derecha, en donde se topó con Mako bailando de una sugerente manera, con una chica a la cual Korra no conocía.
Asami miró entonces a la otra joven, por el rabillo del ojo, y una burlesca sonrisa se esbozó en su pálido rostro. La muchacha, al notar que era a ella quien esa muchacha le estaba mirando, sintió como un escalofrío corría por su espalda. ¿Por qué esa chica, l miraba de tal forma?
Sintiéndose un poco mal, debido a no sólo por el hecho que el ambiente era de lo más vertiginoso, sino porque a la vez se sentía completamente sola, debido a que su pareja la ignoraba de forma casi olímpica, Korra se levantó de su asiento, y comenzó a caminar, dirigiéndose de esta forma, hacia un balconcillo que daba al exterior del palacete.
Al ver la respuesta de la muchacha, Asami, por ahora, y sólo por ahora se sintió complacida por la reacción de la muchacha.
De esta forma, la joven sólo se concentró en la figura de Mako, a la vez que se acercaba cada vez más y más a él. Aquel muchacho era un trofeo, un trofeo el cual esperaba disfrutar. Siendo así, y sin más preámbulos, la chica se acercó peligrosamente al rostro del joven, y en el segundo que él menos esperó, ella le plantó un beso en los labios.
Mako abrió mucho los ojos, a la vez que su corazón se oprimió, y sus hormonas comenzaban a revolucionarse por completo. Cerró entonces sus ojos, y se dispuso a aprovechar lo más que pudo, ese beso, el cual pronto se profundizó.
Aún así, había algo raro, en aquel beso.
Y es que ella no sintió nada. Ni mariposas en el estómago, sin taquicardia en su corazón, y mucho menos una emoción netamente hormonal; Mako era guapo, Mako era apreciado como trofeo por todas las chicas de la zona, además de ser un excelente partido.
Rápidamente, y de una forma un tanto brusca, fue la misma Asami quien terminó con el beso.
-¿Qué sucede, Asami?-Preguntó Mako, mirando preocupado la expresión que tenía la chica en el rostro.-¿He hecho algo mal, acaso?-
-No es eso… es sólo que…-La muchacha apartó al joven de su figura.-He bebido mucho, y quiero tomar un poco de aire.-Y sin decir más, la chica se dio la media vuelta, y su expresión, en vez de confusa, como lo debería estar, era una furibunda.
Que ese beso no hubiese funcionado, no era culpa de Mako ni suya, sino que culpa de la mismísima Korra. ¿Cómo no? ¡Si ella le había 'robado' el privilegio de ser la primera pareja de Mako, y con ello la emoción de ser la 'primera' mujer del muchacho, en su vida como parte de la elite de Ciudad Capital!
-Korra se las verá conmigo.-Se decía constantemente Asami.-Es culpa de ella, y sólo de ella, que lo mío con Mako, no hubiese funcionado. Ella había arruinado su momento romántico… por lo cual ella debía de hacer lo mismo, con esa campesina, que era como la joven denominaba a la otra chica.
Asami, aun así, y por sobre todo, era astuta y siempre pensaba con la cabeza fría. Se acercaría a Korra, se haría cercana a ella, averiguaría sus gustos y proyecciones… y ¡zas!, en el momento menos esperado, ella cobraría su venganza.
En eso estaba pensando, cuando se dirigió a uno de los tantos balconcillos del palacete, y para su sorpresa, se encontró con Korra misma. Una sonrisa afectada, se esbozó en los labios de la joven, la cual se encaminó, en donde la otra muchacha se encontraba.
-¿Eres Korra, no?-Dijo entonces Asami, tratando de ser lo más suave posible, pero como buena actriz que era, no le fue muy difícil.
La muchacha de la Tribu Agua, se dio la media vuelta, y agrandando su mirada, ella chocó con la mirada de Asami Sato.
-Sí.-Respondió algo seca Korra, básicamente, porque aún recordaba la mirada que anteriormente la misma Asami le había propinado, además de claro, sentirse ligeramente celosa, por el asunto de Mako, aunque esos celos eran casi ínfimos.
-Soy Asami Sato, un gusto.-Y la joven le tendió la mano a la otra muchacha, la cual, no queriendo hacerse enemigos, apenas llevando horas en Ciudad Capital, estrechó la mano de la joven.
Y cuando la muchacha vestida de esmeralda, quiso comenzar en dar acción su plan, ese en el que la primera fase era conocer bien a Korra, fue Bolin él que interrumpió la escena.
-¡Korra, al fin te encuentro!- Bolin miró aliviado a la muchacha, pero al ver con quien estaba, la mirada del chico se endureció.-Qué haces aquí, Asami.-
-Bolin, Bolin, Bolin… ¿Cuándo aprenderás, a mantenerte en tu lugar?-Dijo burlescamente Asami, tocando en el acto el brazo a Korra.-Yo con Korra estamos conversando, ¿no es así?-
-Korra, vamos a casa.-Habló el chico, mirando a la joven a los ojos, la cual sin chistar se deshizo del agarre de Asami, y se acercó a Bolin.
-Vámonos aquí, antes que la víbora tire su veneno.-Dijo el muchacho, mirando duramente a Asami,y tomando a la otra joven por el brazo, salió del balconcillo.
Sin embargo, la 'princesa de Ciudad Capital', no se quedaría tranquila con ello.
-Korra, te espero mañana, en el Salón de Té de Ciudad Capital, al medio día.-
Y eso fue lo último que la muchacha de la Tribu Agua escuchó, antes que Bolin la sacase rápidamente del lugar, lo cual de todas formas fue un alivio para la chica, aunque se quedó sorprendida por la invitación de la otra muchacha.
-Gracias.-Dijo entonces la joven. Se sentía mucho más aliviada, aún cuando Mako la había ignorado por completo… y qué decir del extraño comportamiento de esa muchacha llamada Asami.
-No hay de qué.-Dijo Bolin, ligeramente sonrojado.-Vamos, súbete a mi Sato Móvil y vamos a casa.
Ya era justamente medio día, del día siguiente, y aunque la fiesta de la noche anterior había durado hasta las tantas de la madrugada, Asami se veía fresca y jovial. Sentada en un puesto privilegiado, ella tenía una vista panorámica de toda la tienda de Té.
Un plan ya estaba comenzando a formularse de su cabeza, uno en el cual avergonzaría y humillaría Korra, un plan del cual hasta ella misma disfrutaría su participación.
Ella, la campesina, le había robado la emoción de besar a Mako Hirestu… por lo tanto, ella también arruinaría a Korra, en algo por el estilo, pero primero que nada tenía que saber ciertas cosas sobre la chica.
Fue entonces, cuando una muchacha alta, vestida de forma cotidiana, de piel morena y de ojos celestes, entró al Salón de Té. Y por primera vez, Asami Sato encontró guapa a la otra muchacha, lo que sólo añadía más cosas, al plan que estaba tramando en su trastocada y caprichosa cabeza.
-¿Asami Sato?-Preguntó Korra, tan pronto como entró al Salón, y encontró con la mirada, a la otra joven.
-La misma.-Una sonrisa, que parecía ser sincera, se esbozó en los rojizos labios de Asami.-Toma asiento.-
En verdad, la chica no estaba muy segura si era lo mejor, haber aceptado la invitación de esa joven, pero Naome insistió tanto, recalcando tanto que era todo un privilegio el haber sido invitada por la heredera de los Sato, que a Korra, no le quedaba más remedio que hacerle caso a su tía postiza.
La mirada de Asami era sumamente intensa, y miraba siempre a los ojos de la otra chica, y si bien la joven no era lo que se podría decir propiamente, una santa paloma, no quitaba que su mirada fuese más inocente que la de la otra chica.
-Korra, Korra, Korra.-Pensaba la muchacha.-Ni te imaginas lo que te espera.-
Y estando segura de que Bolin esta vez no la interrumpiría, Asami Sato dio comienzo a su trastocado y retorcido plan.
Próximo Capítulo: Asami de a poco comienza a aprender sobre Korra, y sin quererlo, su plan comienza a irse de lo estructurado, a lo definitivamente, no planeado.
Un review sería genial, gracias
