Disclaimer:Avatar, la Legenda de Korra, no me pertenece y doy todo el crédito a sus autores correspondientes. Yo sólo hago esto por mera diversión, y sin fin de lucro alguno.

Ambientación: Ocurre en un Semi AU, en donde no existen los maestros control, pero sí los lugares físicos y personajes de 'Avatar, la Leyenda de Korra'.


Venganza de doble filo

Capítulo IV

Por E. Waters

La muchacha tenía una sonrisa discreta esbozada en sus rojizos labios, mientras sujetaba a Korra del brazo, yendo directo hacia el dormitorio de la mismísima Asami. Era raro, sí, pero al pensar cuáles serían sus acciones futuras, creaba cierta emoción dentro de ella, emoción parecida a la cual antes profesaba por Mako.

Finalmente, la chica abrió la entrada de su alcoba, e indicó a la chica, que se sentase en el borde de su inmensa cama.

Asami, entonces, la observó, desde el umbral de la habitación. Sí, era cierto, Korra no era nada de fea, es más, se podría decir que era hasta bonita, tal vez, una de la chicas más bonitas que la joven haya visto a lo largo de su vida.

-¿Pasa algo, seño…?- Comenzó a preguntar la muchacha de ojos celestes, sintiéndose nuevamente incómoda.

-Asami, Korra, dime Asami.-Dijo suavemente la joven, sonriendo por leves instantes, de una forma algo afectada. –Y no, no pasa nada… Sólo estaba pensando, qué cómo haremos que Mako sea tuyo.-Y seguidamente, le guiñó un ojo a la otra chica.

Cuando Asami dijo 'Mako', la muchacha no pudo evitar ruborizarse, aunque de forma leve, aunque aún así notoria.

Y otra vez, ese extraño sentimiento, el que sintió cuando Mako se despidió de Korra, invadió el pecho de 'la princesa de Ciudad Capital'.-Supongo que Mako aún me debe importar.-Se dijo a sí misma, optando por la opción más lógica.

-Para comenzar, debes saber que Mako pertenece a la 'elite' de juventud, de Ciudad Capital, por lo tanto, debes estar a su altura.- Asami dejó su puesto, y se acercó a la otra joven, tendiéndole una mano a Korra, la cual alzó la ceja, algo confundida.

-¿Has bailado alguna vez, Korra?-Preguntó la chica, ya suponiendo la respuesta.

-¿Bailar?- La verdad, es que sí había bailado, pero en rondas, cuando era pequeña… Definitivamente, su vida campesina en el Polo Sur, no requería bailar, como se bailaba justamente en Ciudad Capital.-O sea, sí, pero…-

-Lo suponía.-Y con estas últimas palabras, Asami levantó a la otra chica, de su posición, y la atrajo hacia sí, colocando sus manos, sobre la cintura de Korra.-Si quieres encajar en el mundo de Mako, lo mínimo que debes saber, es cómo bailar.-

-De acuerdo…-Dijo la muchacha, sintiéndose algo nerviosa; Nadie jamás, la había tocado de tal forma, aún cuando era sólo para un baile.

-Ahora, pon tus manos, sobre mi cuello… e imagina que soy Mako.- Susurró la joven-Eso… déjate llevar, se supone que el hombre es quien manda.-

Y ambas jóvenes comenzaron a bailar, al interior de la alcoba de Asami. Mientras la chica de la Tribu Agua, tenía la mirada posada en el piso, teniendo cuidado de no pisar los pies de Asami, ya que era la primera vez que bailaba de esa forma, Asami trataba de concentrarse, puesto que sentir la figura de Korra, rozando la suya, la hacían, por alguna razón, distraerse un poco.

Definitivamente, bailar con Korra, no era lo mismo que bailar con Mako, o con cualquier otro chico, con el cual antes Asami, hallase anteriormente bailado. La joven era suave, dulce y sumisa… Con Korra, ella sentía que era ella quién mandaba, y eso sólo hacía que su emoción aumentase.

-Si bailar con Asami es así, bailar con Mako debe ser maravilloso.-Pensaba constantemente la muchacha, imaginando por un momento, que era Mako quién la sujetaba por la cintura, y que era Mako el cual le hacía cosquillas en su cuello.

De pronto, Asami olvidó por un momento con quién estaba bailando, y sólo se concentró en las sensaciones que sentía en aquel instante. Apoyó su rostro, en el hombro de Korra, y aspiró aquel peculiar aroma, que sólo la otra joven podía emanar.

Bailaron de tal forma, algunos minutos más, hasta que bruscamente la puerta de la habitación de Asami, se abrió.

La muchacha rápidamente soltó la cintura de la otra joven, y la empujó lejos de ella, como si Korra tuviese una grave enfermedad infecciosa.

-¡Hija!-Exclamó Hiroshi Sato, mirando contento a su hija.-Siento llegar de tal manera, pero estaba ansioso de verte.-

La joven miró sonriente a su padre; Era cierto, su padre había estado en un viaje de negocios, y hace semanas que no le veía.

-¿Y quién esa jovencita?-Preguntó entonces Hiroshi, aún con su sonrisa.-Por su físico, y espero no equivocarme, es de alguna Tribu Agua, ¿no?-

-Así es.-Respondió Asami, sintiendo de pronto, calor en sus mejillas.-Ella es Korra, de la Tribu Agua del Sur; Su madrastra es hermana de la madre de los hermanos Hiretsu.-

-Ahhh, ya veo.-La sonrisa del hombre se ensanchó.-Pues las dejo, me alegra mucho que Asami invite a chicas a casa… por lo general, sólo las ve en las fiestas.-

-Papá, es mejor que te vayas.-Las blancas mejillas de la muchacha, ahora era de un profundo carmesí.

-Oh, claro… Adiós, Korra-Y dicho esto, el hombre salió de la habitación, tan pronto como entró.

-Asami…-

-¿Si, Korra?-Contestó la aludida, tratando de que el rojo de sus mejillas, desapareciese pronto.

-¿Es cierto, que no tienes amigas?-Dijo la chica, tratando de sonar suave en su hablar.

-Eso no te incumbe.-Respondió fría y tajante. Era cierto, ella no tenía amigas, sólo chicas que la adulaban por mero interés, o otras que fingían amabilidad, cuando en verdad morían de envidia y celos por Asami.

Korra se dirigió hacia la otra muchacha, y se puso a su altura, de tal forma que ambas miradas se conectasen. Una sonrisa estaba esbozada en la joven de la Tribu Agua, la cual más tarde posó delicadamente, su mano sobre el hombro derecho de la otra chica.

-Es que si quieres, yo podría ser tu amiga.-

Los ojos de la joven se abrieron mucho. Jamás nadie le había hecho tal proposición, y por un breve instante, ella sinceramente quiso ser amiga de Korra…. Y aspirar su olor, y…-Asami, concéntrate.- Se dijo a sí misma, frenando sus pensamientos.

Ella no podía ser amiga de Korra, puesto que su plan se lo impedía. ¿Y si desertaba del plan?-Imposible.-Pensó. Era demasiado soberbia, como para hacerlo. Sin embargo, ella sí podía ser amiga de la chica, aunque fuese de 'mentiras'.

-Eso me gustaría.-Soltó finalmente Asami, coronándose en el acto como la reina absoluta de la hipocresía.

Korra simplemente sonrío, y pensó que Ciudad Capital, era mucho mejor de lo que ella en un principio, pudo haber pensando.

-Bolin, algo raro sucede con Asami.- Dijo Mako, sentando en un lujoso sillón, en la sala de estar del hogar de los Hiretsu.

-¿No te lo dije? ¡De seguro que está empeñada en humillar a Korra!-Respondió el joven, sonriendo de manera triunfal, tal y como si hubiese descubierto la respuesta de un gran misterio, o algo por el estilo.

-No, al contrario…-Habló el chico.-Cuando fui a visitarla, como tú me lo sugeriste, apenas sí me tomó en cuenta, y de inmediato me despidió, porque según ella tenía 'planes' con Korra, como si de pronto fuesen amigas, o algo así.-

-¿Amigas, dices?-Bolin abrió mucho los ojos.- Asami debe estar planeando algo, contra Korra, eso es seguro.

-Vamos, Bolin, no seas paranoico.- Mako se encogió de hombros.-Sí, sé que es raro que Asami invite a chicas a su casa, cuando no hay fiestas, pero… eso no quiere decir que quiera destruir a Korra ni mucho menos.-

El menor de los hermanos Hiretsu quiso decir algo más, fue Korra quien apareció en el Salón mismo.

-¡Korra!-Exclamó Bolin, acercándose rápidamente a la muchacha.-¿Estás bien? ¿Asami te ha hecho algo?-Dijo el chico, atropellando las palabras, que salían de su boca, a la vez que colocaba de forma algo brusca, sus manos sobre los hombros de la joven.

-¿Qué?-La muchacha abrió mucho los ojos, no comprendiendo nada.

-Nada, Korra… es sólo que Bolin está algo paranoico… Cree que Asami quiere destruirte, o algo así.-Dijo Mako, restándole importancia al asunto.

-¿Qué Asami quiere hacerme daño?-Aún los ojos de la joven, estaban muy abiertos.-¿Por qué ella querría hacerlo?-

-¡Aigh!-Bolin comenzó a pasearse por la habitación.-Tú no tuviste por qué haberlo sabido, pero Mako jamás llevado a una pareja 'oficial', a alguna reunión social, y Asami quería ser su primera pareja, puesto que tú le quitaste… Así que ahora, ella quiere vengarse.-

-Pero… eso es imposible.-¿Cómo podría ser cierto? ¡Si hasta la misma Asami, la estaba ayudando en su plan, para conquistar a Mako!

-No conoces a Asami, entonces.-Habló Bolin, mirando seriamente a Korra.-Créeme, ella es muy competitiva y posesiva, y si quieres, no me creas, pero… si ella te hace daño…-El muchacho soltó un bufido, y salió de la habitación.

-Korra, no le hagas caso a Bolin.-Dijo entonces Mako.-Está algo… pegado en la idea, de que Asami es una especie de bruja malvada, y tú su pobre víctima.

-Uhm- Soltó la chica, pensativa. Bolin había sido su primer amigo, por así decirlo, en Ciudad Capital, y con lo poco que lo conocía, sabía qué él no quería hacerle daño alguno.

¿Por qué entonces, Bolin le mentiría? No era lógico, simplemente no era lógico. Claro, era cierto que a veces Asami, la miraba de forma algo… 'intensa', pero de ahí a que quisiera humillar y destruirle, como Bolin decía, era definitivamente otra cosa.

Asami suspiró, a la vez que sentía como unas suaves manos, acariciaban con delicadeza sus pechos. Su amante, besó con dulzura sus labios, a la vez que al oído le susurraba cosas que sólo hacían sentir a la joven, como en las nubes.

-Uhm…-Suspiraba a la chica, mientras ambos cuerpos se rozaban.

Los besos desde los labios, recorrieron sus mejillas, rostro y mentón, y éstos siguieron hasta llegar a sus pechos, los cuales besó con suma dedicación.

-Eres tan hermosa, Asami.-Susurraba esa voz, en el oído de la chica, y su aliento se agolpaba en el cuello de ésta.

Algo, algo que jamás había sentido por nadie, comenzó a surgir en su vientre, cosa que avanzó por su abdomen, pechos, cuello y boca. Lo sentía, aunque jamás antes había estado siquiera de ello, lo sentía… sentía que pronto llegaría a la gloria.

-¡Korra!-

Asami abrió mucho los ojos, y se levantó como un resorte de su cama. Estaba totalmente empapada por un frío sudor, y aún un cosquilleo recorría por su cuerpo. Sus mejillas estaba muy rojas, a la vez que se tocaba su cuello, como todavía sintiendo el aliento de, de…

Y entonces, la chica lo supo. Korra era una virgen, y si ella obtenía su virginidad por completo, no sólo conseguiría concretar su venganza, al quitarle algo que ella, en cierta forma, se lo había quitado…la diferencia, era que ahora sentiría placer, en su tarea.

Una sonrisa maliciosa se esbozó en su cara, la cual ahora estaba con sus colores normales. Sólo debía penar en frío, algo difícil, considerando que no era muy recomendado, combinar el placer con el trabajo.

La muchacha se humedeció los labios.

Korra ni se imaginaba, lo que vendría a continuación.

La chica no podía estar más que ansiosa, y eso se reflejaba en su cara. El día de hoy iría nuevamente adonde los Sato, para seguir aprendiendo de etiqueta y esas cosas, para lograr conquistar a Mako.

Mientras, Asami miraba a través de su inmensa habitación, como la misma Korra, caminaba hacia la entrada de la inmensa edificación.

Amigas.

Se suponía que ella y la muchacha eso eran, amigas, o al menos eso era lo que creía firmemente la joven de la Tribu Agua.-Si no hubieras ido con Mako, esa noche…-Pensó Asami.-Todo sería diferente.-Pero al recordar su sueño, a la joven le dio ganas de ser algo más que una amiga, para Korra.

-Señorita Asami, la señorita Korra ha llegado.-

La aludida rápidamente se dio la media vuelta, encarando a su dama de servicio.

-Que pase a mi habitación.-Y dicho esto, la dama de servicio salió de forma discreta y pausada de la alcoba de su ama.

Korra entonces, ingresó a la habitación, aún ansiosa… ¿Cómo no estarlo? Mako Hirestsu, era definitivamente, el chico de sus sueños. No sólo era varonil y guapo, sino que era a la vez perseverante e ingenioso.

-¿En qué piensas, Korra?-Preguntó la muchacha, estrechando la mirada.

-N-nada.-Respondió la joven, sonrojándose de repente.

-¿Piensas en Mako?- Preguntó suspicazmente la chica, a la otra muchacha, deseando con todas sus fuerzas, que no fuese así.-Pero qué te pasa, Asami.-Se dijo a sí misma.-Obviamente que piensa en Mako, ¿o acaso crees, que piensa en ti, Asami?-

-Yo...-Dijo algo tímida Korra.

-Es normal.- Asami sonrió, sonrió de la forma más falsa, de lo que ella pudiese llegar a sonreír.-Pero no te preocupes, yo haré que ustedes estén juntos.-

Korra sonrió, pero esta vez, Asami no lo hizo.


Próximo Capítulo: Asami comienza a ser posesiva con Korra, la cual aún ingenuamente piensa que aún ella le está ayudando con Mako.

Un review sería genial, gracias