Disclaimer: Avatar, la Legenda de Korra, no me pertenece y doy todo el crédito a sus autores correspondientes. Yo sólo hago esto por mera diversión, y sin fin de lucro alguno.

Ambientación: Ocurre en un Semi AU, en donde no existen los maestros control, pero sí los lugares físicos y personajes de 'Avatar, la Leyenda de Korra'.


Venganza de doble filo

Capítulo IV

Por E. Waters

Había algo raro en todo ello, y Mako estaba dispuesto a averiguarlo. ¿Qué era eso de que Korra, se pasase casi todos los días con Asami, y que incluso esta última lo hubiese echado prácticamente de la mansión Sato, a favor de Korra?

-¿En qué piensas, Mako?-Preguntó entonces Bolin, al ver a su hermano mayor tan pensativo.

-En Korra.-Dijo secamente el joven.

-¿¡Te gusta Korra!?-Los ojos de Bolin se abrieron mucho.-¿No que te gustaba Asami?-

-Tonto, obviamente me gusta Asami… Korra puede ser muy bonita, pero no tiene donde caerse muerta.-Explicó rápidamente el chico.

-Oh…-El menor de los Hiretsu soltó un suspiro. Y es que, desde que él vio a la muchacha de la Tribu Agua, se había quedado prendado de ella, y no sólo por su físico, sino porque al pasar el tiempo, se había sentido maravillado por la singular personalidad de la joven en sí.

-Pero, Mako…-De pronto, el rostro de Bolin se volvió más serio.-¿A ti realmente te gusta Asami, por su dinero… o por ella?-

-Uhm…-El muchacho comenzó a balancearse en su silla.-No es una cosa de que me guste o no, Bolin… Se trata de simplemente, que ella y yo estamos destinados a estar juntos, ¿lo entiendes?-

El otro muchacho observó con mirada crítica a su hermano, preguntándose si Asami pensaría lo mismo que Mako creía de esa forma tan ferviente. Después de todo, Mako no era el único pretendiente de la heredera de los Sato, por lo cual lo que el joven pensaba, no podía ser exactamente la realidad misma.

-Supongo.-Contestó el chico.-Pero volviendo al tema de Korra, ¿por qué estabas pensando en ella?-

-Es que es raro.-Mako continuo balanceándose en su silla.-No tengo ni la más mínima idea de por qué, pero por alguna razón, Asami está empeñada en que Korra sea su amiga, o algo por el estilo, cuando Korra es más pobre que las ratas.-

-¡Te lo dije! ¡Asami Sato está confabulando un plan, contra Korra!-Dijo Bolin, sonriendo triunfal en el acto.

-No seas tonto, Bolin.-Una sonrisa peculiar, se formó en los labios de Mako.- Creo que ya sé cuál es la razón, de porqué Asami Sato, está tan empeñada en acercarse a Korra.-

-¿Y cuál es la razón, hermano?-Preguntó Bolin, expectante.

-Ella quiere acercarse a mí, por medio de Korra… ya sabes, como vivimos juntos.-Y siguió balanceándose en su silla, con una expresión como si hubiese descubierto la respuesta a la incógnita más grande del universo.

Bolin puso los ojos en blanco. ¿Cómo era posible, de que su hermano, estuviese tan cegado?

No había noche alguna, en la cual ella no soñase con Korra. Ella no la amaba, ella no la adoraba, y se podría decir, que hasta ni le profesaba un cariño genuino. No, lo que ella sentía por la joven, era algo más fuerte, más poderoso… algo llamado deseo.

-Una vez que le arrebate su virginidad, ya no tendrá valor ninguno para mí.-Se decía constantemente Asami, mientras despertaba de otro sueño húmedo, siendo obviamente la protagonista, Korra misma.

Aunque debía admitirlo, a cada día que pasaba junto a la otra chica, aquel deseo aumentaba, y de forma considerable.

-Creo que debo irme a casa.-Dijo de pronto Korra, levantándose de la cama de Asami.-Se está poniendo oscuro, y no quiero preocupar a mi tía.-

-Oh... pero no preocupes, te puedo llevar en mi Sato Móvil.-Contestó rápidamente la otra joven, la cual no quería desprenderse de la compañía de Korra… No aún.

-No te preocupes, Asami, en serio; Ya me has hecho muchos favores, con eso de ayudarme con Mako.-Korra cogió entonces su abrigo, y se lo colocó.-Sin ti, jamás habría aprendido ni a bailar, o a comportarme con modales dignos de Mako.-

Y aunque Asami no quería, una punzada de celos invadió su pecho. ¡Por los espíritus! ¿Cuál sería el día, en el cual Korra dejase pensar en Mako?

La muchacha lo quería, ella lo ansiaba… ansiaba el día, en el cual ella fuese la dueña de los pensamientos y sentimientos de la muchacha de la Tribu Agua. ¡Todo era tan raro! Jamás había deseado a alguien, de tal forma, ni siquiera a Mako… ¿Acaso, eso quería decir que ella…?-¡De ninguna manera! Ella es sólo un juguete más para mí.-Se dijo la chica a sí misma, enojándose un poco consigo misma.

-No te tienes por qué agradecer.-Mentía, una y otra vez mentía, pero oh, Asami Sato, cuando quería, en era la reina de las mentiras.-¿Somos amigas, no?-

¿Cómo alguien podía ser tan falso? ¿Cómo era posible, que ella, que sólo quería que Korra fuese suya, y de nadie más, dijese tales falsedades? Asami era astuta, muy astuta, lo suficiente como para engañar a la ingenua Korra, y de a poco, paso a paso, ella finalmente cayese en sus redes.

-Claro que sí.-Habló Korra. Y sin previo aviso, fue y abrazó a Asami.-Gracias, en serio.-Susurró ella, en el oído de la otra joven.

No pudo evitarlo; Algo, algo muy interior en ella, se removió, y una especie de sofocante calor, comenzó a elevarse en el lugar muy cerca de su vientre. Aspiró con fuerza el aroma que Korra despedía, lo que sólo provocó una especie de ligero mareo.

Lentamente, fue la misma Korra quién deshizo el abrazo, y con sus celestes ojos, miró a los ojos a la otra muchacha… Y cuando lo hizo, la joven vio algo… algo que jamás había visto en su vida, un brillo peculiar, un brillo singular, un brillo que incluso llegó a intimidarla un poco.

-Bueno, me tengo que ir.-Dijo finalmente, la chica.-Nos vemos, Asami.-

Pero antes de que la chica se fuese de la habitación, Asami agarró a Korra por la muñeca, y colocó sus labios en la mejilla derecha de la joven, a modo de beso de despedida.

-Nos vemos, Korra.-

Y aunque la chica no tuvo respuesta lógica alguna, sus morenas mejillas, enrojecieron.

El cumpleaños de Asami cada vez se acercaba más y más, y cómo era obvio, habría una fiesta y recepción, en el palacete Sato.

-Mako.-

El aludido alzó su rostro, sólo para encontrarse con el hermoso rostro, de Asami Sato, la cual tenía una extraña expresión en el rostro. Seguidamente, fue ella misma quien se sentó al lado del joven, sin romper el contacto visual.

-¿Qué sucede, Asami?-Preguntó Mako, Tragando dificultosamente… la chica lo ponía nervioso, y mucho.

-Necesito un favor… y créeme, si lo logras, serás muy bien recompensado.-Dijo la muchacha, guiñándole el ojo al joven, y colocando su mano sobre una de las mejillas del muchacho.

-¿Y cuál sería ese favor?-Como era de esperarse, el joven cada vez se ponía más y más nervioso, ante la postura provocativa de Asami.

-Necesito que invites a Korra, a la fiesta de mi cumpleaños.-Habló Asami, sin tapujos alguno.-¿Me harías ese favor?-

Y aunque Mako Hiretsu tenía mil y un preguntas al respecto, al ver los cautivadores ojos de la muchacha, no pudo más que aceptar la extraña propuesta de la chica.

Su corazón latía con fuerza, casi desbocado. ¿Y cómo no hacerlo? ¡Él Mako, Mako Hiretsu, la había invitado a ella, al ala fiesta por el cumpleaños de Asami! Una felicidad inmensa invadía todo su ser… ¿Y cómo no, si cada vez estaba más y más cerca, de su objetivo amoroso? Se sentía en las nubes, y de pronto, hasta los colores y aromas, habían cambiado para ella.

-Así que Mako te ha invitado como pareja, a mi cumpleaños.-Dijo Asami, siguiendo con la mirada a Korra, la cual no podía quedarse quieta, posiblemente, por la emoción que sentía.

Celos. Asami Sato sentía unos horribles celos por Mako Hiretsu, al ser él el provocador de tales emociones en Korra, cuando ella, Asami, debía ser quién las provocase.-¿De nuevo con esos pensamientos, Asami?-Susurró una vocecilla, en su cabeza.

-Sí… ¿No es genial, Asami?-Hablaba la joven, casi dando saltitos.

-Mako obviamente, está interesado en ti, Korra…-La mirada de Asami, de pronto, se volvió más oscura.-¿Sabes lo que querrá hacer, no?-

-¿A qué te refieres, Asami?-Los ojos de la joven, miraron ingenuamente, la perturbadora mirada de la otra chica.

-¿Alguna vez has dado un beso de verdad, Korra?-Y sin quererlo, el propio corazón de Asami, comenzó a agitarse.- No te desvíes del plan.-Se dijo.

-N-no.- Titubeó la chica, sintiéndose de pronto cohibida y hasta algo intimidada, ante la mirada de Asami.

-Pues déjame decirte, que Mako intentará darte uno… Es lo más predecible, considerando como son los hombres.-La muchacha, entonces, dio unos pasos adelante, acercándose a Korra.

-Oh…- La muchacha quedó en silencio. ¿Cómo lo haría? ¿Acaso Mako, si encontraba que ella besaba mal, la dejaría por una chica, que besase mejor?

-Pero no te preocupes, besar es como bailar.-Habló entonces Asami.-Por lo cual, si tú quieres, yo te podría enseñar.-Dijo sin más, como si estuviese hablando cualquier cosa, menos de la importancia desque sería darle un beso a Korra.

-Pero…-Sin saberlo por qué, su corazón comenzó a acelerarse de forma brusca.-Ese sería mi primer beso, y yo…-

Asami se acerco un poco más a Korra. Y colocó su dedo índice sobre los labios de la otra muchacha.-Tranquila, este será solo un beso de práctica, no es que cuente como tu primer beso, ni mucho menos.-

Mas Asami mentía, y muy al interior suyo, Korra lo sabía.

-Está bien.-Y la muchacha de ojos celestes, cerró con fuerza los ojos, y esperó, una espera emocionante, pero a la vez ansiosa y eterna.

Asami, entonces, se humedeció sus rojizos labios, y posó su mano izquierda sobre la cintura de la chica, y con su mano derecha, tocó el hombro de la joven. Y si bien, no lo quería admitir, estaba nerviosa, más nerviosa que nunca.

Fue entonces, cuando Korra sintió los calidos labios de Asami, sobre los suyos. La chica de piel pálida acercó más aún a la muchacha hacia sí, sujetando con más fuerza, la cintura de esta misma, como si ella le perteneciese, y en cierta forma, para Asami, así lo era…

Siendo así, el beso cada vez se hizo más y más profundo, y Asami tuvo que poner todo de su parte, para que su mano no viajase hacia los pechos de Korra. Aún no era el momento; Primero, debía engatusarla, y de a poco a poco, la joven de la Tribu Agua sería suya.

Korra besaba de forma torpe, como primeriza que era, pero eso fue suficiente, como para la misma sami soltase una especie de gemido.

La joven de ojos celestes, rápidamente se alejó de la otra muchacha, con una terrible expresión de espanto en su cara. De esta forma, se dio la media vuelta, pero fue Asami quien nuevamente, la detuvo haciendo presión en la muñeca derecha de la chica.

-¡No te vayas!-Exclamó Asami, sujetando fuerte a la otra joven, la cual logró zafarse de ella, sólo para después salir rápidamente, de la alcoba de la hija única de Hiroshi Sato.

Korra, entonces, comenzó a correr lo más rápido de lo que sus piernas le permitían. Estaba asustada, choqueada y confundida… ¿Qué habrá sido todo eso? Lo admitía, aquel beso había sido la cosa más placentera que había vivido en su corta vida, pero ese gemido…

-Tranquila, Korra.-Hablaba la muchacha a sí misma.-Ahora que ya sabes besar, Mako no tendrá de qué quejarse.-

Y caminando por las solitarias calles de Ciudad República, la muchacha, aún sintiendo el calor de los labios de Asami, sobre los suyos propios, regresó a la mansión de los Hiretsu, en donde iría directo a la cama… ignorando incluso al mismo Mako.

Los días pasaron, y sin poder evitarlo, en la cabeza de Korra se repetía una y otra, y otra vez la escena entre ella y Asami besándose, pero el recordar eso no se comparaba con el hecho de oír aquel gemido decisivo, por parte de la otra chica.

-¿Korra, te sucede algo?-La voz de Bolin, interrumpieron los pensamientos de la chica.

-Oh, nada.-Las mejillas de la chica aún conservaban el rubor, provocado al recordar el beso que tuvo con Asami.

-Estás muy sonrojada, ¿acaso no tendrás fiebre, o alo así?-Preguntó el muchacho, colocando su mano sobre la frente de la joven.

-No, nada de eso.-Dijo con sinceridad, apartándose un poco de Bolin.-Ahora mismo, estoy algo ocupada… debo arreglarme para la fiesta de Asami.-

-Oh… en la que irás con Mako, ¿no?-Por alguna razón, la cual la joven desconocía, la voz de Bolin sonaba algo herida.

-Sí.-Respondió algo estoica Korra, no teniendo ánimos suficientes, como para averiguar el extraño tono de voz del muchacho.-¿Tú irás?-

-Por supuesto.-Los ojos del joven, miraron fijamente a la chica.-Yo estaré ahí para cuidarte.-

Y aunque la chica no entendió del todo bien la respuesta del muchacho, se dio la media vuelta, en dirección hacia su recámara.

Bolin la quedó observando, mientras Korra se alejaba más y más de él. Él lo sabía; Mako le había contado todo acerca del trato que había hecho con Asami, y si sus sospechas no estaban equivocadas, aquella noche, en esa fiesta, Korra inevitablemente, saldría perdiendo.

-Sólo me pregunto.-Se dijo el chico a sí mismo.-Que si Korra llega a ser víctima de Asami, esta noche, el dolor no sea profundo.

Suspiró, y se dirigió a su alcoba; Aquel día, Korra y Mako no serían los únicos, en vestirse de gala.

Como era de esperarse, el palacete de la familia Sato, estaba de lo más decorado y elegante que nunca. Mas lo más hermoso de la impactante edificación, no era su arquitectura o adornos, sino que era la hija del dueño del palacete, Asami Sato, quien vestida con sus mejores galas, observaba desde lo alto, como sus invitados llegaban.

-Ella vendrá, ella vendrá, ella vendrá.-Se decía constantemente la joven, mientras ansiosa traba de buscar en el gentío, la figura de Korra. Y fue cuando, vestida con un hermoso vestido azulado, Asami logró ubicar a la chica, la cual obviamente estaba del brazo con Mako.

Rápidamente, la chica bajó las escalinatas, y pasando olímpicamente por alto a sus invitados de la más alta alcurnia, se dirigió a la pareja.

-¡Mako, Korra, qué alegría verlos aquí!-Exclamó Asami, deteniéndose especialmente en la figura de la chica, la cual al sentirse observada por la cumpleañera, comenzó a sentirse nerviosa.

-La alegría es nuestra, Asami, por habernos invitado.-Dijo entonces Mako, esbozando una de sus mejores sonrisas.-¿Cierto, Korra?-

-Sí.-Respondió la muchacha, aún sintiendo la intensa mirada de la otra joven, recorrer su figura.

Pero eso no podía ser posible, o al menos no en la lógica de la chica; Asami y ella eran mujeres, personas del mismo género… ¿Cómo podía ser posible, que una mujer le profesara el mismo tipo de amor, del que un hombre le profesa a otra mujer?

Y la música empezó, a lo que Korra, ya más que inquieta y nerviosa por las miradas de la otra muchacha, tomó a su pareja del brazo, y fuesen a la pista de baile.

Asami estrechó la mirada, mirando como Mako disfrutaba sin miramiento alguno, de la compañía de la chica, sintiendo unos celos terribles.

Ella le había enseñado a bailar a Korra, ella le había enseñado a como comportarse como una señorita… Ella le había enseñado, como se besaba.

Porque quiera o no Korra, ella sería de Asami, tarde o temprano…


Próximo Capítulo: Korra besa a Mako… y ya imaginarán como Asami reacciona.

Un review sería genial, gracias