Bien, por alguna extraña razón me sentí inspirada para hacer este capítulo, de una historia que no actualizo desde hace mucho. Y sí, prooonto habrá más de mis fics de Frozen ;). Cómo sea, que disfruten de la lectura.

Disclaimer: Avatar 'La leyenda de Korra', NO me pertenece sino que a Nickelodeon y a sus asociados.


Venganza de doble filo

Capítulo VII

Por E Waters

No era primera vez que le sucedía, no después de su fiesta de cumpleaños, de ese beso que le dio a Korra a la fuerza, no después que ella obtuvo el primer beso por parte de la chica de ojos azules, no después de darse cuenta que estaba enamorada, enamorada de una chica.

Una chica, que al parecer, no correspondía esos fuertes sentimientos.

Y eso frustraba a Asami, y mucho.

¿Qué podía hacer para obtener a Korra? Y es que la muchacha sentía y sabía, que la otra joven no le trataba de la misma forma después que hicieron ese 'borrón y cuenta nueva'. No, la muchacha le miraba reticente, cautelosa, como si ella, Asami, fuese un peligro ambulante.

¿Y qué pensaba precisamente Korra, de aquella engorrosa y rara situación?

Si bien, Asami le había asegurado una amistad, ella sentía, sentía como a veces la mirada de la otra joven la recorría de una forma de cualquier tipo menos precisamente inocente.

—¿Sucede algo, Korra?

Fue la misma voz de Asami, interrumpió los pensamientos de la chica de la Tribu Agua al respecto de la relación entre ella y la otra chica.

—N-nada— dijo la joven, titubeando ligeramente en el acto, a lo que Asami miró de forma intensa a Korra.

De esa misma forma, que tanto perturbaba a la muchacha a la propia Korra.

¿A quién engañaba? Asami Sato la ponía extremadamente nerviosa, y hasta en algún punto algo alterada. No olvidaba aquel beso, en la fiesta de cumpleaños de esta última, aún cuando Asami le aseguró que no volvería a pasar…

O al menos, eso fue lo que Korra había entendido.

Asami, entonces, le dedicó una gran sonrisa a Korra, una sonrisa que hizo enrojecer de forma ligera a la chica.

Pero eso, eso que la otra joven la hiciese sonrojar estaba completamente mal.

No, se suponía que a ella le gustaba Mako, que ella le atraía Mako, que ella amaba a Mako, que ella suspiraba por Mako.

No a Asami, no por una chica.

—Hey, Bolin—preguntó entonces Mako a su hermano, cuando se topó con el camino a casa. —. ¿Me puedes explicar que pasó entre Korra y Asami? Realmente no lo entiendo.

El muchacho de ojos verdes miró atentamente a su hermano, pero finalmente siendo leal a Korra, se decantó por engañar de forma ligera al otro chico.

—Si algo puedo hacer por ella…— pensó Bolin, ligeramente meditabundo.

—Cosas de chicas, hermano, cosas de chicas —dijo finalmente el joven al otro chico.

—Pero…

—Pero nada —y Bolin sonrió —. Digamos que tuvieron un pequeño problema. En fin, Mako, ¿aún andas detrás de Asami?

—¡Por supuesto! — Mako enrojeció ligeramente —. Tal vez Korra me besó, pero ella no podría estar con alguien cómo yo.

—¿Alguien cómo tú? — Bolin alzó curioso la ceja —¿Juzgas a Korra por su estirpe?

—Hey, no lo digas así, suena bastante mal—rebatió Mako.

—Y lo es.

—Cómo sea—el muchacho puso los ojos en blanco — además, es mejor así, ¿no que a ti te gusta Korra, Bolin?

—¿Q-quién te dijo eso? — el muchacho se sonrojó de forma evidente.

—Es obvio, Bolin. —Mako sonrió de forma astuta — mira, si me ayudas a que Asami se fije otra vez en mí, yo haré lo que pueda para que Korra se interese en ti.

Bolin miró dudoso a su hermano mayor. Cierto, él estaba muy atraído por la muchacha de la Tribu Agua, pero…

Pero él competía con alguien más que Mako.

Él competía con Asami Sato… y hasta donde él sabía, nadie, pero nadie le ganaba a la heredera de esa acaudalada familia.

—¿Y qué dices, Bolin? — insistió Mako.

El joven miró dudoso al otro muchacho… si lo pensaba con calma, el más inocente de toda esa bizarra y extraña situación era el propio Mako. Después de todo, él juraba que Asami, en el fondo, sí le quería, y también juraba que las intenciones de Asami con Korra podían ser de muchos tipos, pero no precisamente una romántica.

Sin embargo, los sentimientos de Bolin por la chica eran sinceros. Él realmente quería Korra, pero admitía que le tenía cierto temor a Asami, no sólo porque él la conocía bien, sino porque temía que en su afán de conseguir a Korra, podría dañar en el acto a esta última.

Y él no permitiría eso, en serio que no.

—Está bien, Mako, es un trato.

El joven de ojos dorados, sonrió de firma amplia y estrechó la mano de su hermano menor.

Pero Bolin sabía, en el fondo sabía, que cualquier pacto o trato que hiciera con Mako, no haría nada en contra de los planes de Asami Sato.

Asami Sato era ambiciosa.

Asami Sato era astuta.

Asami Sato quería a Korra.

Y cuando Asami Sato quería algo, no se detenía por nada del mundo, ni aunque en el acto le hiciese o provocase daño a su 'presa'.

Bolin, entonces, reprimió un suspiro… al menos, o por ahora, él tenía la certeza que Korra no correspondía con el mismo fervor y exactitud, los sentimientos que la otra muchacha tan intensamente le profesaba.

Y eso, al menos para Bolin Hiretsu, era algo.

—Hey, Korra —saludó el muchacho, cuando llegó a su hogar y vio a la joven pensativa, sentada en una banca al exterior del hogar de los Hiretsu.

—Hola, Bolin.

—¿Todo bien? —y los preocupados ojos verdes de Bolin se posaron sobre Korra.

Esos ojos verdes, esos ojos verdes parecidos a los ojos verdes de Asami.

Igual, pero diferentes; mientras que los ojos del chico eran dulces e inocentes, los de ellam eran intensos, muy intensos, y tenían otra cosa, una chispa que Korra no podía descifrar del todo.

Pero sí había algo claro; mientras Bolin le inspiraba tranquilidad, Asami le inspiraba inseguridad.

Una inseguridad que a la muchacha de ojos azules, a ratos le parecía adictiva y algo tóxica.

—Sí… —y la muchacha se mostró meditabunda — Bolin, lo que viste la otra noche… yo…

—No te preocupes, Korra —el joven sonrió de forma abierta— sé que no hiciste nada, yo lo vi todo, pero ¿sigues frecuentando a Asami?

—Sí, o sea, ella me dijo que hiciéramos 'borrón y cuenta nueva', y que fuéramos amigas, y bueno antes yo no tenía amigas, y pensé…

—Pensaste que Asami Sato era la indicada, ¿no?

—Sí —la voz de la joven sonó algo seca.

—Yo conozco a Asami desde que éramos niños… ella no es una mala persona, Korra, es sólo que a veces ambiciona cosas, cosas que tal vez nunca pueda obtener, ¿entiendes?

—Creo.

—Mira, ¿por qué no vamos a divertirnos un poco? — dijo el chico de forma agradable — tal vez podamos ir a un salón de baile, o algo así, ¿te parece?

Korra no pudo más que aceptar la propuesta de chico; Bolin, desde que había llegado a Ciudad República, había sido su apoyo, su mayor sostén y pilar, alguien fiable en quién confiar y acudir.

Pero por supuesto, ella no estaba ni un poco de cerca de intuir que Bolin, al igual que Asami, profesaba sentimientos por ella.

Sentimientos que iban más allá de una simple amistad.

Siendo así, la joven se colocó un bonito vestido azul, que combinaba mucho con sus ojos, y emparejada con Bolin, ambos jóvenes salieron en un Sato Móvil hacia en el centro de la ciudad, en busca de alguna entretención.

Pero mientras ellos buscaban entretención, un Sato Móvil de último modelo, se estacionó afuera de la residencia de los Hiretsu.

—¿Asami? — la voz de Mako sonó sumamente entusiasmada —¿Qué haces aquí?

—¿Está Korra? — preguntó la chica sin rodeo alguno.

—¿Korra? — el muchacho pareció ligeramente confundido — ¿para qué quieres ver a Korra?

—Eso no importa —Asami pareció algo molesta — ¿Dónde está?

—Salió con Bolin, a bailar creo…

—Mako… — los ojos de la chica mostraron un peculiar brillo — ¿quieres ir conmigo al centro?

Los ojos dorados del muchacho se abrieron mucho, y en menos de lo que él esperaba, ambos jóvenes se instalaron en el lujoso Sato Móvil de la chica, y emprendieron rumbo hacia los barrios céntricos de la ciudad.

Asami, ciertamente, estaba intranquila, intranquila y sobre todo algo frustrada.

Korra, en cierta manera, la había rechazado. Ella había dejado muy en claro que rechazaba el hecho que dos mujeres estuvieran juntas, pero…

Pero Asami no se rendiría, en serio que no.

—Mako, ¿sabes dónde fueron tu hermano y Korra?

—No —Mako se mostró algo molesto —¿para qué quieres saber? ¿No que habíamos salido a divertirnos?

—Me gusta salir en grupo, Mako.

—Pero, ¿para qué necesitar de Korra y Bolin, teniéndome a mí? —el joven sonrió mostrando su blanca dentadura.

Asami miró de reojo al chico, y sintió rabia, rabia de que Korra suspirase por él y no por ella.

De esa forma, la muchacha siguió conduciendo, fijándose en los estacionamientos por si pillaba el Sato Móvil de los Hiretsu, como manera de toparse precisamente de la chica de la Tribu Agua.

—¿A dónde vamos?

—Ya verás, Mako.

Y mientras Asami buscaba casi desesperada a Korra, esta y Bolin bailaban de forma resuelta y animada en un salón céntrico.

Si bien, ella seguía interesada en Mako, sobre todo después de haberle besado, debía de admitir que Bolin era una buena compañía. Él le hacía sentir, como se había dicho antes, segura y calma, todo lo contrario a que cuando se encontraba con Asami.

—¿Quieres beber algo?

—Claro —y Korra sonrió de forma amplia.

Ellos dos estaban de lo mejor charlando, estando Korra algo más suelta debido a la alcohol ingerido, el cual si bien no era mucho era lo suficiente como para que la chica, no acostumbrada al trago, se sintiese ligeramente liviana, cuando unos ojos verdes irrumpieron en la escena.

—Pide bebidas, Mako, yo ya vuelvo. — indicó la chica, siguiendo prolijamente con la mirada a Korra, quien aún no había reparado en la otra chica.

—Y entonces…

—Korra.

La voz de Asami interrumpió a Bolin, el cual abrió ligeramente los ojos.

—¿Asami? ¿Qué haces aquí?

—Lo mismo pregunto yo— los intensos ojos de la muchacha, se fijaron de forma casi cruda en la figura de Korra.

—Hey, cálmese, señorita Sato —dijo de inmediato Bolin — Korra y yo simplemente queríamos divertirnos un poco, nada más que eso.

Asami, entonces, se cruzó de brazos, y siguió mirando de esa forma a la otra muchacha.

¿Era que ella no entendía del todo la situación? ¿Era que ella no se daba cuenta, no se daba cuenta que ella le pertenecía, más que Mako, más que Bolin más que cualquier otra persona ajena a ella misma?

—¡Asami!

Todos dirigieron su atención a Mako, quien más dichoso que nunca tenía un par de vasos rebosantes de sake.

Cuando Korra se topó con los ojos del muchacho, su corazón dio un gran brinco, un brinco brusco, un brinco doloroso.

—Gracias, Mako —y dicho esto, Asami cogió una de los vasos, y bebió al seco su contenido. — Korra, ¿vamos afuera? Hace tiempo que no estamos juntas… a solas.

La muchacha aludida tragó con dificultad.

—Korra en estos momentos está ocupada. — intervino de inmediato Bolin — pero mañana…

—Es ahora. —los ojos de la muchacha brillaban más que nunca. — ¿Korra, vamos?

Mirando de un lugar a otro, Korra de forma algo nerviosa finalmente se decantó por fijar su mirada sobre su amiga, o bueno, al menos la que pretendía supuestamente serlo. Y es que ella temía, temía que la otra joven intentara algo con ella, como fue hace ya algunos días atrás.

—E-está bien.

—Korra, no es necesario…

—Ella ya tomó su decisión, Bolin.

El joven se mostró algo ofuscado, y siguiendo con su mirada a la muchacha de ojos azules, bebió un poco de su bebida.

Seguidamente, y haciendo vista gorda a los ojos curiosos que se posaban sobre ambas, las chicas se centraron al medio de la pista de baile, y fue cuando Asami, en un arranque de atrevimiento, posó de forma posesiva una de sus manos sobre la cintura de ella.

—Asami —dijo Korra algo ronca —¿qué haces?

—Yo…

—Si me permiten, quiero bailar con mi pareja — habló de pronto Mako, posando una de sus manos sobre el hombro de Asami.

—Yo… yo me retiro. — dijo entonces Korra, desprendiéndose del contacto de la mano de la otra muchacha.

—Pero, Korra… —Asami logró sujetar a la otra chica de la muñeca — ¿nos vemos mañana?

Korra miró algo pensativa a la chica, y si bien estaba a punto de decirle que no, algo se removió en su interior, algo que no había sentido por nadie, ni siquiera por el propio Mako.

—Está bien—dijo Korra aún algo dudosa.

—Nos retiramos — finalmente soltó Bolin, y posó otra vez de forma protectora su brazo alrededor de los hombros de la muchacha. — con su permiso…

Y antes que Asami pudiese decir o hacer algo, la chica de la Tribu Agua junto a Bolin, salieron de la pista de baile, encaminándose hacia la salida de aquel salón de baile.

—¿Estás bien, Korra? — preguntó el muchacho, una vez que ambo estuvieron en el Sato Móvil de este último.

—Sí, es solo….

—¿Sólo…?

—Nada.

Bolin miró preocupado a la chica, como no sabiendo muy bien que qué hacer al respecto. Estaba claro que Asami estaba detrás de Korra, y francamente el joven temía por la integridad de la joven de mirada azulada.

Y es que Asami Sato nunca se detenía, por ningún motivo se detenía… a tal punto de destruir todo a su paso, de forma intencional o no intencional.

Y él dudaba mucho, que Korra fuese la excepción a esa regla.


¡Y eso :)! ¿Review? ¡Sería genial! Y bueno, aún busco dibujante, por si hay alguien interesado/a .