Los personajes no me pertenecen. Pertenecen a Peach-Pit.

Me quiere, no me quiere

Ikuto POV

-Ikuto-dijo la maestra Hunoizomi-¿Estas poniendo atención a la clase?

-si, maestra-respondí automáticamente.

-¿Entonces me podrías decir por que no contestas a la pregunta que te acabo de hacer?

-¿Eh? Porque estaba pensando en la respuesta-esto era mentira, obvio. Ni siquiera sabia de que se trataba la clase.

-¿Y la tienes lista?

-si me repitiera la pregunta, agregaría algo mas y le podría contestar.

-de acuerdo. ¿Cuál fue una de las 10 sonatas que compuso Beethoven para piano y violín?

-esta la Sonata a Kreutzer.

-bien, Ikuto. Buena respuesta. Pero esa no era la pregunta que yo acababa de hacer. Lo que me demuestra que no estabas poniendo atención. ¿Se puede saber que te sucede? ¿Sabes de qué se trata esta clase?

Maldición. Creo que no. ¿De que se trataba? Vi como un compañero me hacia señas y desvié mi atención hacia él. Me enseñó un papel donde decía de que se trataba la clase. Le debía una.

-de la diferencia entre la música de Beethoven y Mozart.

-bien. Al menos sabes de qué estamos hablando. No quiero volver a llamarte la atención. Porque si lo hago, saldrás de mi clase. ¿Entendiste?

-si, maestra Hunoizomi.-respondí obedientemente.

La maestra asintió y siguió hablando.

Sinceramente creo que no me conoce. Aunque rara vez, las personas no se toman el tiempo para conocerme.

-Ikuto-dijo la maestra-¿Podrías pasar a darnos una demostración?

-¿De qué, maestra?

-de cómo tocas el violín-explicó pacientemente.

-si.

Creo que no lo mencione pero estoy estudiando para convertirme en músico. Me siento relajado cuando toco el violín. Es mi especialidad. Lo demás lo se tocar pero no tan bien como el violín.

Pase con mi paso de tortuga. Cuando por fin llegue al frente, la maestra me ofreció un violín. Lo tome y me lo puse en el hombro. Después cerré los ojos y empecé a tocar. El salón se llenó de una melodía triste pero a la vez hermosa. Cuando terminé, el salón se llenó de aplausos.

-gracias, Ikuto-dijo la maestra.

-hm.

Me fui a mi lugar y la maestra siguió dando su clase.

No preste atención a nada de lo que decía pero, por suerte, la maestra Hunoizomi no se dio cuenta. Al fin se terminó la clase y me levante de mi asiento para darle las gracias al tipo que me había salvado.

-oye-le dije.

-¿Mande, Tsukiyomi?-preguntó levantando la cabeza, para mirarme.

-gracias por salvarme el pellejo hace rato.

-no hay de que. Solo era un favor.

-bueno como quieras. Si puedo hacer algo por ti solo dime,…-no sabía su nombre. Bueno, eso no era nuevo. Con trabajos sabia el mío. Menos iba a poder recordar los demás.

Al parecer, se dio cuenta de ese detalle.

-dime Hikaru.

-bien, Hikaru. Nos vemos.

Metí mis manos en las bolsas del pantalón y salí del salón. Fui a la cafetería por algo para tomar. Cuando mire mi reloj, me di cuenta de que no tenía ninguna clase. Quizá debía hacerle una visita a Amu. Al fin y al cabo, no tenía clases. Esto ultimo lo se porque mi mamá y su mamá estuvieron platicando ayer por teléfono de adelantar la boda. No es que sea chismoso sino que mi mamá casi gritaba todo lo que le decía la señora Hinamori. Así que así me entere. Bueno, creo que si iré a visitarla. Tengo ganas de molestar a alguien y ella es la persona perfecta para molestar. Jaja.

-Yoru-dije al viento.

-¿Mande, Ikuto?-apareció detrás de mi.

-vamos a la casa de Amu.

-bien.

Cuando llegamos, vi como alguien salía de ella. Era una chica pequeña. Bien podría ser Ami, pero algo me dijo que no era ella. No salía de su casa sin Amu, según sabía. Venia hacia mí. Cuando estuvo a mi altura, vi que era una chica rubia muy pequeña.

-tu debes de ser Ikuto-dijo cuando me vio.

-¿Cómo lo sabes?-es verdad ¿La conocía? Y si era así, ¿De donde?

-Amu me hablo de ti.

-así que te hablo de mi-ya ha caído bajo mis encantos. Jaja. Nadie se puede resistir.

-me dijo que esta comprometida contigo y que eras… ¿Cómo dijo?-fingió pensarlo, según yo-ah, si: el idiota más pervertido con el que ella se ha topado.

-gracias por decirme eso, me alegra pensar en lo que piensa. ¿Está ella en su casa?

-si, esta sola. Sus papás llevaron a Ami al doctor.

-¿Esta mal?-la verdad es que yo quería mucho a Ami. Era muy linda siempre. Y saber que se había enfermado me ponía triste.

-si, no se que tiene. Tal vez Amu te de mas detalles o tal vez no.

-gracias….-obviamente no sabia su nombre.

-me llamo Rima.

-ah, ok. Gracias Rima. Si me disculpas…-dije. Me encamine a la casa y justo cuando iba a tocar la puerta, Amu salió.

-Rima-gritó, sin darse cuenta, al principio, que estaba ahí-I-Ikuto, ¿Qué haces aquí?

No le iba a decir que la venia a molestar. Capaz que me cierra la puerta en la cara. Bueno de todos modos podía entrar por el balcón. Le dije lo primero que se me ocurrió.

-tu amiga, Rima, me dijo hace unos momentos que Ami estaba enferma.

-no esta enferma, enferma sino que parece que le agarro la gripe. Mis papás la llevaron al doctor. No tiene nada grave. ¿Solo a eso venias?-sospecho que me descubrió.-porque no creo que hayas hecho todo el viaje a pie solo porque venias a ver a Ami.

-no, tienes razón. No venia para eso-dije con un tono misterioso.

-¿Entonces para que viniste?

Ay, que amargada. Y pensar que iba a ser mi esposa. Suena un poco raro.

-¿No puedo visitar a mi prometida?-le pregunté acercándome a ella.

-I-Ikuto-reclamó Amu-no hagas eso-se intentó separar de mi. Pero le agarre el brazo. Me acerque un poco más.

-¿Por qué no? no tiene nada de malo.

-no lo hagas-al parecer se había perdido en mis ojos. Ya había caído. Tal como predije.

-¿Acaso ya caíste bajos mis encantos?-le pregunté mientras acercaba más mi cara a la suya. Nuestras narices casi se rozaban.

-c-claro que no-tartamudeó intentando de nuevo separarse de mi. Pero no lo logró.

-¿Entonces por que estas roja como un tomate maduro?

-claro que no estoy roja. Y no caí bajos tus encantos.

-Jaja. Eso si seria divertido. Bueno-dije separándome de ella.- ¿Me dejas pasar?

-¿Para qué?

-responde. Si o no.

-bueno-dijo apartándose. Pero se detuvo-¿Dónde esta Rima?

-creo que se fue. ¿Por qué?-la empuje un poco para entrar completamente.

-Kusu Kusu se quedo aquí.

-¿Quién?-¿Quién demonios es Kusu Kusu?

-la chara de Rima.

-¿La olvidó?-¿Quién podía olvidar a su propio chara?

-no, parece que Kusu Kusu se fue y luego regreso. Pero Rima ya se había ido.

-entonces si la olvido.

-no.

-si.

-no.

-si.

-no.

-si.

-Amu-dijo Día, llegando-Kusu Kusu dijo que se va a ir.

-pero tiene que quedarse con nosotras. Porque se puede perder.

-eso le dije pero no me hizo caso.

-¿Ya se fue?

-si.

-tengo que ir por ella.-al parecer se dio cuenta de que yo seguía ahí-Ikuto, te tienes que ir.

-¿Por qué? Podemos ayudar.

-¿Podemos…? Ah, si. Tú y Yoru.

-si. Y creo que la encontraremos antes que ustedes. Conocemos mejor todo.

-pues eso lo veremos. Ran, Miki, Su-gritó hacia la sala.

Sus tres charas salieron volando de esta.

-¿Qué pasa Amu?

-vamos a salir a buscar a Kusu Kusu.

-pero tu mamá dijo que no debías salir-dijo Su.

-tienes razón. ¿Qué hago?

-vamos-les dije.

-pero no puedo salir-dijo Amu.

Voltee a verla y parecía una niña de cinco años que le habían dicho que no debía portarse mal o le iban a pegar.

-vamos-repetí.

-Idiota. ¿No entiendes las palabras no puedo?

-si, las entiendo completamente. Pero vamos. Cuando regresemos, puedes decirles cualquier cosa a ellos.

Amu pareció pensarlo un momento y luego asintió.

-pero tu te vienes conmigo. Si te ven, no me regañaran.

-bien.- ¿Qué otra cosa podía hacer?

-Ran-dijo Amu cuando llevábamos buen rato buscando al chara de su amiga.

-¿Si?

-¿Hacia donde se fue Kusu Kusu?

-no se. Salió por la ventana y no se.

Me desesperé porque teníamos demasiado tiempo buscándola.

-Yoru-dije.

Me transforme con el y le dije a Amu:

-creo que deberíamos buscar por separado. Transfórmate y búscala por allá-señalé una dirección.

-pero…

-así podremos encontrarla mas fácil. Tal vez ya regreso con tu amiga. Ve primero con ella.

-si, señor. Lo que ordene.

-ok. Nos vemos.

Brinqué hacia un poste que estaba cerca. Estuve brincando buen rato hasta que vi un pequeño bulto volando. Me dirigí hacia allá. Cuando estuve lo suficientemente cerca, lo agarré.

-¿Eres Kusu Kusu?-le pregunté al bulto con traje de payaso.

-si.

No dije nada más y me fui a buscar a Amu. Llevaba a la chara en mi mano. Estuve buen rato buscando a Amu. ¿Dónde rayos se había metido? Al fin divisé su figura. Me dirigí hacia ella.

-Amu-le dije.

Se sobresaltó, como esperaba. No había hecho ningún ruido.

-¿La encontraste?

-si-le enseñé al chara en mi mano. Ella lo tomó con delicadeza.

-Kusu Kusu, te dije que no te fueras. Ahora vamos a llevarte con Rima. Ikuto.

-¿Qué?

-vamos.

La seguí hasta la casa de su amiga. Luego ella llamo a la puerta y abrió su amiga. Amu le entrego a su chara y Rima le dio las gracias. Regresamos a su casa en la noche.

-bien. Entonces, ¿Qué le diremos a mis padres?-me preguntó Amu, cuando frente a su casa.

-simple. Yo me encargo.

-¿Seguro? Porque…

-Amu. Yo me encargo. ¿De acuerdo?-¿Qué era lo que no entendía de esa frase? Que yo sepa estaba más claro que el agua.

-bien. –dijo cruzándose de brazos.

Le abrí la puerta. Murmuro algo parecido a unas gracias.

-Amu-escuche que la llamaba su mamá.-te dije que…

Se callo cuando me vio entrar. Amu tenía razón.

-hola, señores Hinamori. Yo saque a Amu a dar una vuelta por ahí-mentí mientras utilizaba mi tono mas sincero.-me moría de ganas por verla y no pude reprimirme.

-Ikuto-dijo la señora Hinamori-me da gusto que se estén llevando bien. Creo que podríamos adelantar un poco más la boda.

-no-dijo Amu, de repente.

¿Qué no entendió que yo me iba a encargar?

-¿Por qué no?-preguntó su mamá desconcertada.

-porque, señora Hinamori, todavía falta un poco de tiempo para que nos conozcamos mejor.

-pero tienen años de conocerse.

-pero solo nos saludamos. No platicamos. Tenemos que conocernos mejor. Así que creo que la fecha de la boda se queda así. Por favor.

-bien. Tienes razón, Ikuto-dijo el señor Hinamori.-bueno, Amu. Tienes una buena excusa para haberte salido.

-me tengo que ir-dije. Me volví hacia Amu-nos vemos-me acerque a ella y le di un beso en la frente. Luego me acerque a su oreja-me debes una.

-adiós Ikuto-dijo Amu separándose de mi-ya se-añadió, como respondiendo.

-nos vemos-dije a señores Hinamori.

-adios Ikuto-dijo Ami, yendo a abrazarme. Me agache para estar a su altura.

-adios Ami. Cuidate-dije mientras la abrazaba.

Luego me fui. Tengo sueño. Tengo que apurarme a llegar a mi casa. Hay una cama calientita esperándome.

Hola!!!!!!!!

Primero, antes que nada, sorry por no subir antes el capi.

Es que estaba desconectada del mundo (como dice la hermana de una amiga)

Pero aquí lo tienen.

Espero que les haya gustado

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Gracias a las que dejan

Se los agradezco de corazón.

Bueno

Sayonara!!!!!!!

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