Los personajes no me pertenecen. Pertenecen a Peach-Pit.
Me quiere, no me quiere
Amu POV
-¿Qué hacemos aquí? ¿No se supone que iríamos a cenar con los Tsukiyomi?-pregunté.
Estábamos en un hospital. Recordé lo que había pasado hacia unos momentos.
Flashback
Mi padre iba manejando y su celular sonó. Contestó y por su cara, supe que no era nada bueno. Le paso el celular a mi mamá. Su expresión paso de felicidad a horror. Después de dar las gracias, cerró el celular. Volteó a ver a mi padre y este asintió. Nos dirigimos un hospital.
Fin del flashback
-Amu-dijo mi mamá, llevándome aparte-tienes que saber algo. Los Tsukiyomi tuvieron un accidente. Nos llamaron a nosotros, a pesar de no ser su familia. Aunque lo seremos pronto-añadió sonriendo con tristeza.
Flashback
-¿Y bien? ¿Qué piensas?-me preguntó mi mamá, al ver que no contestaba.
La mire fijamente, aunque estaba sonrojada y me dispuse a decirle mi respuesta.
-si quiero casarme con Ikuto. Aunque no nos llevemos de maravilla, creo que podemos convivir un poco bien.
-me alegra saber eso Amu-sonrió mi mamá.
Nos subimos al auto, junto con mi papá y Ami.
Fin del flashback
-¿Y sus familiares?-pregunté.
-los que viven aquí, vienen algunos. Otros están ocupados.
-¿Cómo están ellos?
-parece que no les paso algo muy grave. Aruto tiene un hueso roto. Y Kazuomi tiene roto un brazo. A Ikuto le fue peor. Parece que se rompió una costilla y el brazo izquierdo. Al parecer, el golpe fue peor para él. Utau esta perfectamente porque Ikuto la cubrió con su cuerpo. Solo un poco noqueada.
-¿Los podemos pasar a ver?-primero quería asegurarme que Utau estaba bien. Después tal vez iría a ver al idiota de Ikuto.
-si, creo que si. No fue tan grave pero no quieren dejar pasar. Deja ver si podemos ir. A por cierto parece que tu papá se llevara a Ami con tu abuela. Luego regresara por ti.
-pero yo quiero quedarme aquí-protesté.
-bueno, veremos.
Fue con una enfermera dejándome sola. Habló con ella un rato y después regreso.
-podemos ir solo unos momentos.
La enfermera se acercó y nos guio a los cuartos.
-tu ve con Utau, yo iré con Aruto y Kazuomi. ¿De acuerdo? Y de pasada puedes ir con Ikuto.
-hmp.
En cuanto entre al cuarto de Utau, me arrepentí.
-¡Amu!-gritó levantándose.
-no te levantes-le dijo una enfermera asomando la cabeza.
-hmp.
La enfermera se fue.
-no tengo nada. Gracias a Ikuto-añadió en voz baja-por cierto, ¿Cómo esta?
-parece que se rompió una costilla y un brazo.
-le fue peor que a mi. El golpe fue de su lado.
-si, eso creo.
-¿Ya lo viste?
-no. tu eres a la primera que veo. ¿Cuándo te van a darme de alta?
-parece que hoy me puedo ir.
-¿Y a tus papás e Ikuto?
-a ellos los van a dar de alta para mañana, creo. Pero de seguro, me tendré que quedar con ellos.
-te puedes ir con nosotros-sugerí.
-tienes razón. Hay que proponérselos a tus padres.
-mi mamá esta viendo a tus padres pero en un rato viene.
-bien. Oye ¿Es cierto que te preguntaron que si querías casarte con Ikuto?
-si.
-¿Y que contestaste?
No estaba segura de si le quería decir o no. Así que respondí con una pregunta.
-¿Lo mismo le preguntaron a Ikuto?
-si, antes de que pasara eso.
-¿Y que contesto?
-nada. No pudo.
-a pues si ¿Verdad?
-bueno ¿Y que contestaste tu?
-que aunque no nos lleváramos de maravilla teníamos que intentarlo-dije sonrojada.
-que linda. ¿Se lo vas a decir a Ikuto?
-no estoy loca-me horroricé. Solo una loca podía hacer eso.
-bueno creo que el se pondría feliz de oírte decir eso.
-¿Por qué?
-nomas. Yo digo, no se.
-¿Se puede?-preguntó mi mamá, desde de la puerta.
-señora Hinamori-dijo Utau-que bueno que vino. Queríamos preguntarle algo.
-bueno ¿Qué es?
-¿Me puedo quedar con ustedes en los días en que dan de alta a mis padres?
-si, claro. De hecho, tú e Ikuto se quedaran con nosotros.
-¿Ikuto también?-pregunté.
-si. Sus padres me lo pidieron. Ellos se irán con tus tíos-le dijo a Utau-dijeron que estarían bien con nosotros. Amu, Utau puede dormir en tu habitación.
-si quiere-intervino Utau con estrellitas en los ojos-yo me puedo quedar en el cuarto de Ami e Ikuto en el de Amu. Así Amu puede atender a Ikuto si se le ofrece algo.
-buena idea-dijo mi mamá sonriendo-¿No te molesta verdad, Amu?-me preguntó.
-no, ya que.
-bien. Amu, si quieres, puedes ir a ver a Aruto y Kazuomi. Y a Ikuto.
-si, creo que iré.
Me dirigí al cuarto del papa de Ikuto.
-pasa, Amu-dijo este, cuando toque la puerta.
-¿Cómo esta?
-bien. Aquí. Sin hacer nada.
-¿Cómo se siente?
-bien. No me quejo. ¿Ya viste a Ikuto?
-no, aun no. solo he visto a Utau.
-¿Y cómo esta?
-ilesa.
-que bueno.
Nos quedamos en silencio.
-oye Amu-dijo el señor Tsukiyomi-le hice esta misma pregunta a Ikuto. Espero que te la hayan hecho a ti también. ¿Quieres casarte con Ikuto?
-si. Aunque no nos llevemos de maravilla-dije sonrojándome como las otras veces que me habían preguntado eso.
-excelente. ¿Ya se lo dijiste a él?
-no.
No se porque razón, pero Utau y su papá son muy parecidos.
-bueno será mejor que se lo vayas a decir.
-de hecho, pensaba ir a ver a su esposa, para ver como esta.
-ella a de estar bien. No te preocupes.
-bueno, iré a verla de todos modos. Nos vemos.
Salí sin darle tiempo de decir nada más. Me dirigí al cuarto donde estaba la señora Tsukiyomi. Después de asegurarme de que estaba bien, fui al cuarto de Ikuto. Vacilé antes de entrar. ¿Y si no estaba despierto? Quizá debía regresar luego. Pero tenia que decirle eso. Me arme de valor y entre. Ikuto, que tenía los ojos cerrados, los abrió al oír ruido. Tenía el pecho cubierto de vendas y el brazo enyesado.
-sabia que tenias que ser tu. No conozco a nadie que sea mas escandalosa que tu.
-cállate-le dije-¿Cómo estas?-le pregunté acercando la silla que estaba al lado de la cama.
-¿Te preocupas por mi? Que tierna. Estoy genial, con una costilla y un brazo roto, pero de ahí en fuera, bien. Gracias por tu preocupación. Me conmueve mucho.
-creo que olvide mencionarte las veces anteriores que eres un idiota-le dije.
-eh, creo que no. ¿Me haces un favor? ¿Puedes traer la bolsa que esta por allá?-me pidió señalando un rincón. Me dirigí hacia allá y le entregue la bolsa-gracias-dijo sacando algo de ella. Me lo tendió-ten.
-¿Qué es?-pregunté agarrándolo.
-es un peluche como bien puedes ver-dijo Ikuto, haciendo una mueca.
-¿Qué tienes?-le pregunté enseguida.
-nada, solo un pequeño dolor. Me gusta cuando se preocupan por mí.
-no estoy preocupada-le dije con mi tono "Cool & Spicy".
-aja. Como digas. ¿Y que quieres? Tienes que tener una razón por la que viniste.
-Ikuto-dijo Yoru, entrando por la ventana que estaba ahí-te traje un dulce.
-Yoru-lo regañó Su-no puedes darle dulces.
-¿Por qué no? A Ikuto le encantan. Además es de chocolate.
-dámelo-dijo el mencionado. En cuanto se lo dio, Ikuto se lo hecho en la boca.
Por primera vez, vi el peluche que me había dado Ikuto. Era un conejito blanco con el pechito rosa. Cuando lo acaricie, me encanto su pelaje.
-es muy bonito-susurré.
-¿hm?-preguntó Ikuto. Vio que me refería al conejito-ah eso.
-gracias. Pero, ¿Por qué me regalas un peluche?
Ikuto ladeó la cabeza.
-porque tenia que competir con Tadase-respondió Yoru, sonriendo.
Ikuto le jaló una de sus orejitas. Yoru maulló de dolor.
-¿Eh?-no entendía nada-¿Competir con Tadase?
-no es eso-explicó Ikuto.
-¿Entonces?
-¿Qué no puedo hacer algo sin que tenga una razón?-dijo, molesto. Pero seguía sin mirarme.
-no, no es eso. Yo solo quería saber-dije.
-hmp.
En eso entró una enfermera.
-¿Cómo esta nuestro paciente?-le preguntó amablemente. Se percató de mi presencia-ah, hola. No la había visto. ¿Es pariente o amiga del paciente?
-¿Eh? Pronto seremos parientes.
-ah, bien.
-¿Cuándo se le dará de alta?
-tal vez mañana. Pero se tiene que tratar con mucho cuidado.
-hm…
La enfermera sonrió y se fue.
-¿Para qué quieres saber cuando se me da de alta?-me preguntó Ikuto, después de un rato.
-curiosidad. Aparte, Utau se vendrá con nosotros. Y al parecer tú también.
-hm… ¿A dónde irán nuestros padres?
-parece que los cuidaran tus familiares. Nosotros los cuidaremos a ustedes dos.
-hm…
-¿Sabes decir otra cosa que no sea hm?
-hm.
-idiota-murmuré.
-ya te lo he dicho…
-si ya se. "Es un honor serlo".
-exacto. Bueno, ¿Me vas a decir por que viniste acá o tengo que adivinarlo?
-no creo que lo adivines pero inténtalo.
-hmm…. Déjame pensar. Viniste a decirme que quieres cancelar la boda.
-no.
-que quieres seguir con el compromiso-de repente, sentí como mi cara ardía. ¿Y si el no quería? ¿Qué tal que yo si quería casarme con Ikuto y el no?
-hm... Parece que di en el clavo.
-pero no se que es lo que tu quieres-dije en voz baja.
-hm… sinceramente, no eres una de mis personas favoritas pero creo que podríamos intentar llevarnos bien.
Al oír esto, levante la cabeza de golpe y vi a Ikuto… ¿Sonrojado? Nunca antes lo había visto así.
-tengo que decírselos a mis padres y a los tuyos. Esperaban nuestra respuesta.
-hm… ¿Cómo esta Utau?
-bien. No le paso nada. Al parecer tú la protegiste.
-hm…
-me voy-le avisé dándome la vuelta. Ikuto que sujetó mi muñeca con su brazo bueno. Cuando me voltee a verlo, tenía una cara demasiado tierna.
-¿No le vas a dar un beso para que se recupere este enfermo?
-¿Por qué debería hacerlo?-sentí como mi cara subía de color.
-por dos razones: una, estoy malherido y segunda… bueno tal vez no quieras saberla.
-Ikuto-dije.
-solo uno. No te vas a morir por eso.
Sintiendo que mi cara subía cada vez más de color, me acerque lentamente a la mejilla de Ikuto. Justo cuando iba a posar mis labios sobre esta, Ikuto alargó su brazo bueno y me jaló del cuello y volvió la cabeza.
-me refería a ese tipo de beso-aclaró, cuando me soltó.
-idiota-dije todavía roja de la vergüenza.
Me dirigí a la puerta le lancé una ultima mirada.
-idiota-repetí antes de irme.
Fui a buscar a mi mamá y le dije lo que había hablado con Ikuto. Se puso feliz y fue a darles a noticia a los padres de Ikuto. Utau también se puso feliz.
-serás mi cuñada-dijo-estoy tan feliz.
-hm…-parece que se me pegó esa forma de contestar de Ikuto.
-¿Tu no estas feliz? Bueno, tal vez no porque…-Utau siguió hablando sin que yo le prestara atención. Cada vez que hacia una pausa, yo repetía el sonido que había aprendido de Ikuto. Mis charas, que estaban en la bolsa, (que había recuperado gracias a Masamune), salieron al verme tan ausente. Parecían preocupadas, pero Día, que siempre lo sabía todo, estaba sonriente. Iru y Eru estaban discutiendo como siempre. De vez en cuando, salía la frase "la bandera del amor esta hondeando". Cuando el horario de visita terminó, volvimos a casa junto con Utau. Por esta noche, se quedaría en mi habitación. Pero para la próxima, se quedaría con Ami e Ikuto conmigo. No me entusiasma mucho esa idea. Pero bueno.
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Hola!!!!!!!!!!
Espero que les haya gustado el capi
Y que no me quieran matar
Jeje
Como ya habrán adivinado, voy a hacer más de 20 capis
Jeje
Bueno
Dejen reviews
Y gracias a las que dejan
Bye
Se cuidan.
PD: hubo cambio de planes. La semana que no voy a estar, mi hermana no va a poder subir los capis. Así que intentare subirlos en estos días. Y si no puedo terminar el fic en estos días, lo siento mucho pero voy a tener que continuarla cuando regrese.
