Los personajes no me pertenecen. Pertenecen a Peach-Pit.

Me quiere, no me quiere

Ikuto POV

¿Cuál era la respuesta? ¿Por qué tardaba tanto? Cuando me había dicho que no la tenia, me sentí muy dolido. Pensé que tal vez ella me quería, como yo a ella. Realmente la quería. Era un ángel. Para mí, era la luz en mi oscuridad. Por eso me dolió lo que me había dicho. Pero ahora que tenía respuesta, no iba a dejar que me dejara con la duda.

-¿Y bien? ¿Cuál es?-repetí. Al ver que no me contestaba.

-¿Sabias que eres muy insistente?-me dijo.

-si, me lo han dicho. Pero así se consiguen las cosas.

-de acuerdo. Como digas.

-¿Me lo vas a decir o tengo que adivinar?

-no, no quiero que adivines. Esto te lo quiero decir yo.

-pues si nunca lo dices, te aseguro que no lo voy a saber.

-de acuerdo. Es que yo pienso que tal vez tu…me…g…u…s…tes-dijo muy roja que hasta la podía ver en la oscuridad. (N/A: me refiero a que como sus ojos se habían adaptado a la oscuridad, la podía ver. No por otra cosa. Porque mi hermana dijo que si era un semáforo o que XD)

Procese lentamente eso. Cuando lo comprendí, casi exploto de alegría.

-pero tu solo, tal vez, has estado jugando. Tal vez quieras casarte conmigo, pero no me quieres.

Eso me calló como un balde de agua fría.

-bueno, creo que eso era todo. Ya no te molesto. Que duermas bien-se levantó y yo la detuve, agarrándole el brazo. Se volteó a verme, sorprendida.

-¿Crees que me casaría con alguien a quien no quiero? ¿Por qué crees que acepte casarme contigo?

Vi como pasaba su cara de confusión a felicidad.

-si no te quisiera, Amu, no te habría comprado el peluche. Si no te quisiera, no me habría enojado cuando el mini-rey te besó. Estaría más que tranquilo. Si no te quisiera, no te habría dejado hacer lo que hiciste en el baño. ¿Qué más quieres que te diga?

-¿Tu…me…quieres?-dijo con alegría reprimida.

-¿Qué es lo que acabo de decirte?-le pregunté, fingiendo estar enojado. Pero nada podía hacerme enojar. Ni siquiera el hecho de tener una costilla y brazo roto, razón por la que no podía abrazarla.

-¿Estabas celoso cuando Tadase me besó?

-si.

-¿y por que no dijiste nada?

-¿Crees que iba a admitirlo frente a él?

-hm… no.

-¿Crees que te bese solo porque si?

-no.

-te bese para dejarle claro que eres mía.

-¿Y el peluche?

-bueno, el día del accidente, cuando te compre el peluche, me encontré con el mini-rey en la tienda. Me dijo que te iba a regalar un peluche a pesar de que su cumpleaños estaba cerca.

-¿Por eso compraste el peluche?

-aparte.

-hm…-dijo, pensando-bueno, creo que ya esta aclarado. Buenas noches-se levantó y me dio un beso en la freten. Luego se dirigió a su "cama". La detuve otra vez. -¿Qué?

-dame otro beso-no se que fue lo que me hizo decirle eso, pero lo había dicho. Amu pareció dudad un momento antes de acercarse a mi. Me dio un beso, o mejor dicho, un roce de labios.

-dámelo como lo hiciste en el baño-dije, con la voz ronca.

-pero tenemos que dormir. Además, están mis papas y en cualquier momento pueden venir-dijo como excusa.

-¿Para que vendrían a estas horas?

-para ver como estas.

-¿Cuánto te toma? ¿Tres minutos?

-mas.

-o vamos. Te toma menos que eso.

-esta bien. Solo porque lo suplicaste.

Se volvió a acercar a mí y lentamente me beso, mientras su mano recorría mi pelo. Le pedí que abriera la boca, para poder jugar con su lengua, y así lo hizo. Nos separamos cuando se nos acabo el aire. Lastima. Realmente me gustaban sus besos.

-bueno-dijo sonriendo, nerviosa-buenas noches.

-buenas noches, sueña conmigo-le dije.

-ya quisieras. Entonces, tú sueña conmigo.

-¿Qué harías si te digo que lo hago todos los días?

-que eres un pervertido-dijo, roja.

-no soy pervertido-dije en defensa.

-como quieras.

-oye-dije en juego-¿No quieres dormir conmigo?

-¿Y dices que no eres pervertido?-me preguntó.

-no. Yo solo quiero pasar mas tiempo con mi futura esposa.

Sacudió la cabeza y se fue a su "cama". Yo me reí y ella me respondió con un gruñido. En poco tiempo, estaba dormido. Como todas las noches, soñé con la cara de Amu y su sonrisa.

-Ikuto-dijo Amu-es hora de levantarse.

-hm…Amu-dije para molestarla-acuéstate conmigo. Te necesito junto a mí-creo que me pase un poquito.

-¡Pervertido!-gritó Amu.

-¿Amu?-gritó su mamá desde abajo-¿Pasa algo? ¿Ikuto tiene algo?

-no, nada-gritó de regreso.

-te digo que nunca había conocido a nadie tan ruidosa como tu-le dije abriendo los ojos.

-cállate. Además, ya es hora de levantarse.

-pero yo no voy a la escuela-dije.

-no importa. Tienes todo el día para dormir. Ahora tengo que darte de comer porque ya me tengo que ir. Así que abre la boca.

Obedecí de mala gana y en menos de media hora, ya había terminado de desayunar.

-recuerda-dijo antes de salir por la puerta-tienes que…

-portarte bien. Y no hacer travesuras-recité.

-bien. Nos vemos al rato.

-¿No se te olvida algo?-le dije.

-hm…-dijo sin comprender.-ah, si.-se acercó y me dio un beso fugaz en los labios.

-ya decía yo que estabas tardando tanto-dijo la voz de la señora Hinamori y nos separamos rápidamente.

-este…hola mamá-dijo Amu.

-hola-dijo esta, divertida-bueno los dejo. Tengo que llevar a Ami. Por cierto, Amu, hoy vamos a ir con los Tsukiyomi. Así que regresaremos tarde. No nos esperen despiertos-añadió con una mirada picarona, que hizo que Amu se sonrojara.

-bueno, me tengo que ir-dijo Amu-pórtate bien. Si necesitas algo, llámame. Déjame traerte el teléfono de la casa. Y mi número de celular.

Fue por lo que dijo sin darme tiempo de decir algo. Cuando regreso, le pregunté:

-¿Y si me da hambre?

-mi mamá te va a traer comida antes de irse. Cualquier cosa, me hablas.

-¿Y como piensas venir si no puedes irte en horario de clases?

-ya veré como. Nos vemos. Por cierto-dijo en el marco de la puerta-en cuanto te recuperes, iremos a comprar los anillos.

-¿Cuáles anillos?-pregunté desconcertado. Cierto, ella no traía el anillo de compromiso porque no quería ponérselo pero yo se lo había dado uno de esos días, cuando nuestros padres se reunieron.

-¿Cómo que cuales?

-ah, ya. Bueno, que te vaya bien.

Ella se fue y yo me quede ahí, acostado sin poder hacer nada. Realmente me molestaba estar en este estado porque me impedía abrazar a Amu. Ahora tenía mas ganas de abrazarla. Bueno, aunque estar así, tiene sus ventajas.

-Ikuto-dijo Ami, asomándose-¿Estas bien? Porque pronto nos iremos.

-¿Le podrías hablar a tus padres? Es que quiero acomodarme mejor.

-si, ahorita vuelvo.

A los cinco minutos, los señores Hinamori entraban por la puerta. Me acomodaron como les pedí y se fueron. Estuve buen rato sin hacer nada. Los Hinamori se fueron en unos cinco minutos después de haber ido conmigo. La señora Hinamori, tal como dijo Amu, me llevó una bandeja de comida y leche antes de irse. Me quede solo en la casa con la compañía de Yoru.

-oye Yoru-dije.

-¿Mande-nya?-me preguntó saliendo de su huevo.

-¿Me pasas el chocolate que esta en la bandeja?

-si-nya.-Yoru voló hacia el y me lo trajo.

-gracias. ¿Qué hora es?

-las doce. Falta una hora y media para que Amu regrese.

-¿Dónde quedó el teléfono?-le pregunté.

-esta al lado del vaso de leche. ¿Quieres que te lo pase?

-si.

Yoru hizo un gran esfuerzo por cargarlo y me lo dio en la mano.

-¿Y el numero de Amu?

-aquí-dijo Yoru, entregándome un papel doblado.

Lo desdoblé y marque el número. Al tercer pitido contestó.

-ya decía yo que tenias que tardar mucho-le dije sin dejarla contestar.

-Ikuto, estoy en una clase-susurró-¿Qué quieres?

-necesito que vengas aquí.

-¿Por qué? ¿Te sientes mal?

-hm… algo por el estilo. ¿Puedes venir?

-veré que puedo hacer. Nos vemos en un rato-dijo y colgó.

La victoria es dulce como la miel. Realmente quería que viniera a cuidarme en lugar de otra cosa. Pero también quería acomodarme mejor.

Estuve media hora esperando cuando el teléfono sonó. Conteste rápidamente.

-Ikuto-dijo Amu desde el otro lado-voy a llegar a la casa con mis amigos ¿De acuerdo?

-¿Junto con el mini-rey?-pregunté molesto. No quería que ese niño me viera en estas condicionas.

-si. Y no digas nada, que de no ser por ellos, no iría en camino ¿De acuerdo?

-si, lo que digas. Te espero aquí, no tardes.

-lo intentare.

-ya se. Algo imposible para ti.

-idiota-me dijo desde el otro lado-no te muevas de donde estas.

-como si pudiera hacerlo-le dije.

-idiota-dijo antes de colgar.

-Yoru-le dije. Este seguía a mi lado.

-¿Crees que capto la mentira?

-no creo-nya.

-hm…

Estuve otra media hora esperando, hasta que oí ruidos abajo. Luego unos pasos en las escaleras.

-Ikuto-dijo Amu, apenas abrió la puerta-¿Cómo estas?

-bien-dije. Sus amigos la esperaban detrás, en el pasillo.

-pasen-les dijo Amu.-Ikuto, te presento a Kuukai, a Yaya, a Nageshiko y a Kairi. Ya conoces a Rima y a Tadase-dijo señalándolos a todos mientras los presentaba.

-hm… mucho gusto-les dije sin mucho entusiasmo.

-¿Qué te pasó?-me preguntó Yaya.

-el y su familia tuvieron un accidente-se adelantó Amu-recuerda que les dije que Ikuto y su hermana se iban a venir a vivir un tiempo con nosotros.

-si, pero jamás nos dijiste que habían tenido un accidente. ¿Qué te pasó?-repitió Yaya.

-me rompí una costilla y un brazo-respondí sin mucho entusiasmo.

-¿y no te duele?-me preguntó.

-Yaya, si se mueve es mas que obvio que le va a doler-respondió pacientemente Nageshiko. Me dio una sonrisa-lo siento. Ella siempre es así.

-hm… ¿Ustedes dos son novios?-pregunté sin pensarlo.

-no-dijo Nageshiko con otra sonrisa-¿Qué te hace pensarlo?

-no se. Nada en especial.

-¿Cuándo ocurrió el accidente?-preguntó uno de lentes. Era… ¿Kairi o Kuukai?

-hace unas dos semanas-le respondí.

-la boda es a finales de Junio. Tienes tiempo de sobra para recuperarte-dijo acomodándose sus lentes.

-eso ya lo se.

-bueno, bueno-dijo… ¿Kuukai o Kairi?-según Amu, te dolía algo. ¿Qué es?

-nada en especial. Solo quería acomodarme mejor. Y como habrán adivinado, no puedo hacerlo yo solo.

-¿Qué es eso?-preguntó el mini-rey, señalando algo. Ahora que me doy cuenta, no había hecho más que mirarme, con gesto burlón.

-es un peluche que me regalo Ikuto-dijo Amu, roja.

-Amu-dije, llamando su atención-¿No vas a ayudarme a acomodarme?

-si-dijo viniendo hacia mí.

-yo te ayudo, Amu-dijo Nageshiko.

-yo también-dijo Kuukai.

Los demás no dijeron nada y se quedaron donde estaban. Entre los tres me levantaron y me acomodaron mejor.

-¿Necesitas algo más, Ikuto?-me preguntó Amu.

-¿Qué? ¿Tienes que regresar?

-no, dado que solo falta media hora para salir.

-¿entonces? ¿Por qué tanta prisa?

-no tengo prisa.

-si.

-no.

-si.

-no.

-si.

-como digas. ¿Quieres algo más?-al recordar que estaban ahí sus amigos. Estos nos miraban, excepto Tadase y Kairi, divertidos.

-¿Dónde esta Yoru?

-aquí, Ikuto-dijo este, saliendo detrás de Amu.

-¿Ikuto?-dijo Amu, llamando mi atención-¿Necesitas algo más?

-hm… si. Acércate-le dije.

-no, Ikuto-dijo adivinando mis planes.

-te quiero decir algo en el oído-dije como excusa-y no quiero que ellos escuchen. No es nada personal.

-bien.

Se acercó a mí hasta que su oreja estuvo al alcance de mi boca.

-quiero que me des otro beso-dije en un susurro.

-Ikuto-dijo-aquí están mis amigos-añadió levantándose hasta poder mirarme.

-eso no es una excusa. Yo te bese antes frente a Tadase-le recordé.

-por eso no quiero hacerlo. No quiero lastimarlo.

-no lo lastimarías. Solo le remarcarías de mi parte, lo que es evidente.

-no quiero.

-bueno, entonces yo si lo hare-le dije restándole importancia.

-no te atreverías-dijo antes de que yo la jalara por el cuello y le diera un beso delicado en los labios. Se oyó un bufido.

-eso era todo lo que quería-le dije, cuando nos separamos-es lo menos que podías hacer.

-cállate-dijo, roja.

Sus amigos la miraban divertidos. Pero Tadase tenía los ojos clavados en mí. Reflejaban que quería seriamente matarme. Pero le reste importancia.

-bueno-dijo Amu-les invito algo de tomar.

-lo siento, Amu-dijo Yaya-pero me tengo que ir. Les dije a mis papás que me iría media hora antes de la escuela. Y ya voy tarde.

-ah, si claro. Bueno, nos vemos mañana en la escuela-le dijo. Esta le sonrió y le dio un beso de despedida. Me miró a mí con cierta duda y luego se acercó a mí y también me dio un beso de despedida. Después se fue.

-bueno ¿Los demás aceptan?

Todos dijeron que si. Empezaron a desfilar para la puerta. El único que se quedo en donde estaba, fue Nageshiko.

-Ikuto-dijo volteándome a ver-¿Quieres otro vaso de leche?

-hm…si. Espera-le dije cuando se iba-otro chocolate también, por favor.

Amu roló los ojos y se fue. Puse mi atención en Nageshiko. Este seguía mirándome amablemente.

-¿Qué?-le pregunté después de un rato de silencio.

-¿Realmente quieres a Amu?-esa pregunta me tomo por sorpresa.

-¿A qué viene esa pregunta?

-por la forma en que la miras y la tratas.

-que yo sepa, hacerla enojar no quiere decir que la quiera-le dije.

-no, pero es una forma de demostrarle tu cariño-dijo sonriendo.

Realmente se parecía a Día. Parecía que todo lo sabían.

-puede ser que la quiera.

-¿Por qué no lo admites? ¿Por qué te lo guardas?

-porque no te conozco de mucho tiempo. Además, eres raro.

-gracias-dijo riendo-muchas personas me lo dicen.

-hm… pues tienen razón.

-Ikuto-dijo Amu-te traje el vaso de leche y tu chocolate. ¿Algo más?

-hm… no. ¿Me das la leche?

Amu me pasó el vaso.

-me refería a que me la dieras de tomar.

-no eres un bebe-protestó.

-si, lo soy-dije.

Se oyeron unas risas y me acorde que Nageshiko aun seguía ahí.

-me voy abajo-dijo cuando se percató de nuestras miradas-nos vemos Ikuto. ¿Puedo venir otro día a ver como sigues?

-como quieras. No es mi casa.

-claro que lo es-me corrigió Amu.-y si puedes venir otro día, Nageshiko.

-¿Tu papá ya supero esa etapa que se ponía frenético cuando un chico venia a tu casa?

-si, parece que si.

-que bueno. Entonces, nos vemos-dijo y salió.

Amu me dio de tomar la leche, sin antes manchar mi cara con chocolate.

-eh-protesté.

-es una de las consecuencias-dijo como excusa.

Me limpie el chocolate y le puse otro tanto a ella.

-eh-dijo ella.-Ikuto.-dijo con tono sorprendido.

-mande-le dije con el mismo tono.

-nada. En lugar de estar jugando con el chocolate, deberías comértelo.

-mira quien lo dice. ¿No tienes que atender a tus invitados?

-de hecho se fueron. Solo vinieron a acompañarme y ya.

-¿Y el mini-rey?

-creo que se fue.

-¿Crees o estas segura?

-no se-dijo sonriendo.

-y yo era idiota-dije en voz baja.

-te alcance a escuchar-dijo señalándome con el dedo.

Yo me reí y luego ella me acompañó.

-¿Amu?-preguntó el mini-rey desde la puerta.

-Tadase-dijo esta-creí que te habías ido con los demás.

-no, fui a dejar algo en la cocina y me entretuve-dijo, como disculpa-bueno me voy. Nos vemos mañana, Amu-se despidió, sin antes lanzarme una mirada llena de odio.

Yo le regalé una sonrisa burlona. Cuando se fue, me eché a reír.

-no te rías me regañó Amu.

-¿Quién lo dice?

-yo.

-tiemblo de miedo. Hasta una mosca te haría caso.

-cállate-dijo.

-oblígame-dije en broma.

Pero no espere que ella se lo tomara enserio. Se volvió hacia mí y me sujetó el brazo. Creo que esto se estaba poniendo peligroso.

oOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOooOoOoOo

Hola!!!!!

Espero que les haya gustado.

A mí si me gusto.

Jeje

Bueno

Dejen reviews

Y gracias a las que dejan

Nos vemos

Bye

Se cuidan.