Dissclaimer: Blue exorcist es propiedad de Kazue Kato, solo me pertenece esta historia.

Drabble 2: Rated T


El olor a tierra mojada inundaba todo el lugar, se colaba en sus sentidos intentando, sin éxito, difuminar los recuerdos, pero en su cabeza todo se repetía: el aroma metálico de la sangre, sus manos teñidas de rojo, y el peso sobre su cuerpo.

Tenía la mirada perdida en el jardín de la academia, la lluvia lo empapaba todo y el ruido de las gotas cayendo sobre el porche en el que se encontraba ahogaba el de su respiración. Mientras que la tormenta se desataba frente a sus ojos sus pensamientos se retorcían en la culpabilidad.

¿Por qué?

¿Por qué había ocurrido todo aquello? ¿Había sido por esa pelea? Si nunca hubiese intentado salvar a esas palomas no habría conocido al recipiente de Astaroth, Satán no le habría encontrado, quizás todo habría sido diferente.

Pero el habría no existe, e intenta no pensar en ello; él no es así, lo sabe, sabe que esto no es más que un momento de debilidad, que a la mañana siguiente todo en él habrá vuelto a la normalidad: el optimismo, las sonrisas, la determinación... Pero está cansado, necesita un respiro, un momento para liberar sus inquietudes antes de volver a encerrarlas en lo más profundo de si mismo y retomar con fuerza el camino que se he impuesto.

Porque a fin de cuentas, ya ha pasado un año, aún no ha encontrado a Satán y mucho menos ha aprendido a atarse una corbata.

¿Te da rabia? Pues demuéstrame que has madurado ¿Hecho?

-Te lo demostraré. Vas a flipar membrillo- sonrió sin ganas- Papá.