Hueee, nuevo capítulo, y es el cuarto, no tengo mucho que decir, bueno sí, solo una pregunta para vosotros, ¿Qué inicial de Alola os gusta más?, sin más, al capítulo.

Chapter 4: Un malentendido, dos corazones rotos. No todo son buenas noticias.

Ash y los demás estaban caminando alrededor de la isla para buscar al Kahuna que según Lulú se llamaba Kaudan, pasaban las horas y no llegaban a encontrar nada ni nadie que les dijera algo acerca de este.

-Wow, ha tenido que desaparecer o algo, porque no aparece – dijo Gary un poco cansado.

-Sí, será mejor que vayamos a descansar un poco – dijo esta vez Ash, se giró pero en cuanto lo hizo vio algo muy extraño, un Pokemon muy parecido a Marowak, pero este era de un color oscuro, con una marca, también de color oscuro, en su cráneo y el hueso que solía llevar tenía un fuego azulado en ambos lados – ¿Q…Qué es eso? – preguntó Ash impresionado.

-Es un Marowak, es la forma Alola – respondió Gary.

-¿La forma Alola de Marowak? – volvió a decir Ash.

-Pues se ve muy bien – habló por primera vez Serena.

-A ver un momento – dijo Ash sacando la Pokedex – tipo fantasma y fuego, me vendría muy bien, decidido, voy a atraparlo, adelante Greninja – termino diciendo mientras sacaba a la rana.

El Marowak se puso en posición de pelea y comenzó a lanzar llamas con su hueso, la rana las esquivó pero estas se redirigieron hacia Greninja y lo golpeó, sin embargo, apenas le hizo rasguños.

-Greninja, usa tajo umbrío – la rana se lanzó contra su contrario con los brazos en cruz, el Marowak se lanzó con el hueso y ambos chocaron en un potente golpe – vaya, sí que es fuerte – dijo Ash – esto solo mejora, usa Shuriken de Agua.

El Marowak alzó su hueso y de ahí salió una gran llamarada que fue contra el ataque de la rana, ambos provocaron un fuerte choque, pero Greninja seguía lanzando shurikens y al final acabaron golpeando al Marowak – ahora Greninja, acaba con golpe aéreo – la rana se lanzó de nuevo y le propinó varios golpes, primero mandándolo al aire, después golpeándole sucesivas veces y por último lanzándole al piso violentamente.

-Ahora, ¡Vamos pokeball! – gritó Ash lanzando una pokeball contra el Pokemon debilitado, 1 toque, 2 toques, 3 toques, y por último, capturado, Ash fue a recoger la pokeball y pegando un salto junto a Pikachu dijo – he capturado… ¡Un Marowak!

-¿Todavía sigue haciendo esto? – le preguntó Gary a Serena con una mano en la cara, un poco apenado de la acción del azabache.

-Sí – respondió Serena riendo – hay veces en las que sigue siendo un poco infantil, jajaja – "aunque esto es lo que me encanta de él" – esto último lo pensó para sí misma.

-Chicos, vamos al centro Pokemon, quiero que recuperen a Marowak – le dijo Ash a los dos.

-Está bien – respondieron ambos.

-Una Forma Alola – empezó a decir Gary – Ash, después me gustaría examinar un poco al Marowak – terminó de decir.

-Claro, ¿Por qué no? – respondió el azabache, tras esto los tres se fueron hacia el centro Pokemon más cercano, y se pusieron a descansar un rato.

-Toma Gary, puedes ver a Marowak mientras Serena y yo descansamos un rato – le dijo Ash mientras lo sacaba de su pokeball – no te hará nada malo, tranquilo – le dijo esta vez a su Pokemon para que estuviera tranquilo, y se fue junto a Gary.

Después de dejar a su Pokemon con el castaño se fue junto a la chica y se sentó en un sofá junto a ella (estaban en la recepción/sala de descanso, como quieran llamarlo)

-Estoy un poco cansado – dijo el azabache – el combate con Marowak me ha cansado un poco.

-Igual es que llevábamos cerca de cinco horas caminando – respondió con risa Serena.

-Tienes razón – dijo el chico mientras se acercaba y le daba un pequeño beso en la mejilla.

Los dos se echaron un poco en el sofá y se pusieron a descansar, hasta que escucharon la puerta del centro Pokemon abriéndose.

-¿Podría curar mis Pokemon, enfermera Joy? – se escuchó decir.

Ash y Serena escuchaban todo, la chica no le prestó especial atención, pero el azabache parecía estar sorprendido.

-No puede ser – dijo el azabache levantándose del sofá y yendo dirección a donde escuchó esa pequeña conversación, Serena siguió un poco preocupada a su novio para ver que le pasaba, cuando los dos llegaron vieron a una chica de tez blanca, ojos y pelo color azul oscuro, llevaba una camiseta blanca debajo de una blusa negra y una falda rosa, calcetines negros y botas rosas, también llevaba un gorro blanco con una pokeball rosa en él y un pañuelo rojo en el cuello.

Los dos chicos se quedaron parados, más bien Ash, ya que Serena estaba intrigada de la actitud de Ash, y al ver que solo miraba a la chica poco a poco se empezó a poner celosa – Ash, ¿Qué sucede? – preguntó con un tono entre preocupación y celos.

Sin embargo el chico no respondió, la chica que acababa de entrar se giró y vio a la pareja, aunque solo se fijó en el chico, rápidamente corrió hacia él y le dio un abrazo, hay que decir que Serena no podía aguantar los celos, en pocos segundos parecía que iba a explotar por dentro.

-Ash, cuanto tiempo sin verte – dijo aquella chica.

-Sí, ha pasado mucho tiempo, desde Sinnoh – respondió el chico, cada palabra aumentaba los celos de Serena.

-"No puede ser, es imposible que Ash se haya fijado en ella, aunque haya viajado antes con ella que conmigo, pero no, no puede ser que…" – los pensamientos de la peli-miel se cortaron al escuchar a Ash.

-Me alegro de verte, Dawn – dijo el azabache – ah claro, lo olvidaba, ella es Serena, y es… - no llegó a terminar la frase ya que la peli-miel habló.

-Enseguida vuelvo Ash, voy a por unos refrescos – terminó de decir marchándose.

-Eh, ¿Qué le ha pasado? – se preguntó Ash.

-Tranquilo Ash, seguro que solo tiene sed – le respondió la peli azul (poner peli azul oscuro es muy largo xD) – "es el momento perfecto para decirle todo lo que siento por él" – pensó para sí misma.

-Sí, será eso – dijo no muy convencido el chico.

Cuando se marchó por la puerta, Dawn llevó a cabo lo que planeaba, y empezó a acercarse más a Ash – Ash, me gustaría decirte algo muy importante – empezó a decir la chica.

-¿Qu…Que es lo que quieres decirme? – preguntó nervioso.

-Solo esto – cuando terminó de decir esto se acercó al rostro del azabache de un solo movimiento y empezó a besarle, el chico se quedó estático de la acción de su amiga, hasta que escuchó dos vaso caerse, en ese momento se esperó lo peor, y cuando se giró vio quién tiró los vasos.

Hay estaba ella, estática, con las dos manos abiertas, señal de que se le cayeron los vasos de la impresión, poco a poco vio como de sus ojos azules comenzaban a brotar lágrimas mientras comenzaba a balbucear.

-¿P…Por qué?, ¿Po…Por qu…qué?, ¿Por qué has he…hecho esto? – susurraba, pero el azabache fue capaz de escucharla.

-Se…Serena, no es lo que parece, es solo que ella… - empezó a decir acercándose a ella.

La expresión de Serena pasó de impresión y mucha tristeza a una de auténtica furia - ¿¡Cómo has sido capaz!?, ¡Yo pensaba que me querías!, ¿¡Todo lo que dijiste era mentira!?, ¿¡Dónde quedó eso de "Juntos para siempre!? – comenzó a preguntar y gritar al mismo tiempo, cada frase hacía que llorara más.

-Serena, te juro que no es lo que parece, sabes que solo te quiero a ti – volvió a decir el azabache mientras intentaba abrazarla y consolarla.

-¡Suéltame! – chilló y le dio un empujón junto a una cachetada que tiró a Ash al suelo.

-¿Qué está pasando aquí? – se escuchó la voz de Gary que venía con el Marowak de Ash después de examinarlo.

-Nada, solo que este maldito besó a esa chica – respondió Serena furiosa señalando a la peli azul, después de esto se fue corriendo y derramando lágrimas.

-¿Dawn? – musitó Gary más sorprendido, en eso cayó en lo dicho por la peli-miel - ¡Ash!, ¿Cómo has sido capaz de…?

-Gary, te juro que yo no he hecho nada – dijo el azabache mientras algunas lágrimas comenzaban a asomar por sus mejillas – jamás sería capaz de dañar a Serena… - terminó de decir en un susurro sollozando un poco más.

Por su parte Dawn no sabía que hacer, a ella le gustaba Ash, pero sabía que no le pertenecía, que él estaba completamente enamorado de aquella chica peli-miel, y tras haber pasado todo esto se arrepintió de lo que hizo – no está mintiendo Gary, él no hizo nada malo, fui yo quien le besé y no me respondió – le dijo al castaño y luego se fijó en el azabache, que estaba de rodillas en el suelo, sollozando – Ash, lo siento, de veras, si hubiese sabido esto no lo habría hecho.

Ash poco a poco empezó a levantarse – es mi culpa Dawn, yo debería haberme apartado.

-"Sigue siendo igual de amable y noble que antes" – pensó la chica y luego se le ocurrió otra cosa – "¿Quizás si voy a hablar yo misma con ella…?, espero que lo entienda" – tras pensar esto se despidió de los dos chicos y se fue.

Los dos chicos se quedaron en silencio durante unos minutos, hasta que Gary comenzó a hablar.

-Ash, ve a hablar con Serena, seguro que lo entenderá si se lo dices – le dijo al azabache.

-Ahora mismo no es el mejor momento para eso, debo dejarla tranquila unos días y luego volver a hablar con ella cuando haya pensado más – respondió Ash.

-Pero… - Gary sabía que Ash tenía razón, que hablar con ella ahora solo podía empeorar las cosas – está bien.

-Y Gary, necesito tu ayuda – volvió a decir el azabache.

-¿Mi ayuda? – preguntó.

-Necesito que cuides de Serena y que no le pase nada malo – le respondió.

Gary se sorprendió de lo que dijo, "no importa que es lo que les pasé, el ama a Serena" – pensó el castaño – está bien Ash, no le pasará nada malo en este tiempo, pero dime una cosa, ¿Qué harás mientras?

-Iré a buscar y derrotar al kahuna – respondió.

-Espero que esté bien solo – dijo Gary.

-Claro que sí – dijo el azabache mientras cogía su mochila e iba hacia la salida – confío en ti Gary – terminó de decir mientras salía.

-Serena… - dijo en un susurro mirando al cielo.

Fin del capítulo.

Ya sé que es un poco triste hacer esto, pero toda historia tiene algún punto triste en ella.

Y si no os gusta que haya puesto a Dawn como la mala, tranquilos, no será la "mala" del todo.

Ya sabéis, un review siempre ayuda para seguir y saber que os gusta, y espero vuestra respuesta acerca del inicial de Alola.

Sin más, me despido, hasta la proximaaa.