Bueno, sexto capítulo, y antes de comenzar me gustaría decir algo acerca de la continuación de la historia.

Mi idea es subir un capítulo cada fin de semana, igual si me puede dar tiempo hare dos, pero no os preocupéis si no hay uno cada semana, que seguiré subiéndolo hasta que lo acabe, sin más, al capítulo.

Por suerte este miércoles ha sido fiesta nacional en España y me ha dado tiempo de escribir :)

Chapter 6: Reencuentro

Ash acababa de despertarse con una idea muy clara en su mente, ir a buscar a Serena.

Rápidamente bajó y vio que el dueño de la casa estaba abajo haciendo el desayuno, el hombre se percató de su presencia

-Oh, hola chico, ¿Cómo estás? – preguntó.

-Muy bien, señor Kaudan – respondió el azabache – muchas gracias.

-¿Por? – volvió a preguntar aquel señor mientras le daba el desayuno.

-Bueno, por las palabras de ayer ya sé que tengo que hacer – respondió Ash.

-Eso es bueno – dijo el hombre simplemente mientras se sentaba.

De forma rápida y con mucha energía el azabache terminó de desayunar.

-Tengo que irme, y muchas gracias por todo de nuevo – dijo Ash mientras cogía su mochila – pronto volveré a por la revancha – dijo enérgico

-Adelante chico, con ese espíritu conseguirás lo que quieras – le respondió el hombre sonriendo mientras veía como se iba.

Después de esa pequeña charla con el hombre comenzó a ir hacia lo que quería, hacia la persona con la que siempre querría estar.

-Siento mucho haberte preocupado todo este tiempo Pikachu – le dijo apenado a su pequeño Pokemon eléctrico, que iba caminando a su lado.

-Pika chuuu – respondió el ratón.

-Sí sí, pronto volveremos con los demás, jaja – rio el azabache como si entendiera perfectamente a su Pokemon.

-Pika Pika – gritó feliz el ratón mientras saltaba al hombro de su entrenador, este solo le acarició un poco la cabeza.

Los dos siguieron caminando por unas horas hasta que escucharon un sonido de golpes, acompañados de gritos de Pokemon, rápidamente fueron a ver qué era lo que pasaba y vieron que había varios Pokemon lastimados en el suelo, también había algunos árboles en el suelo. Ash reconoció cuales eran esas especies de Pokemon, salvo uno de ellos, este era una especie de lechuza muy pequeñita, la mayor parte de su plumas eran color beige, salvo en la parte baja que eran blancas y tenía una especie de pajarita hecha con hojas (no se como describirle muy bien xD, pero supongo que sabréis quien es)

-¿Qué ha pasado aquí? – cuestionó Ash mientras corría hacia esos Pokemon para ver si se encontraban bien – en estos momentos me encantaría estar con Brock – todos parecían estar bien, salvo aquella lechuza, así que rápidamente sacó a su Sceptile – necesito que busques bayas para ayudar a estos Pokemon – el reptil se fue de ahí en busca de esas bayas mientras Ash intentaba saber que había ocurrido.

-Pika Pika – se escuchó decir a Pikachu mientras señalaba a una dirección, Ash miró hacia allí y vio que había más árboles caídos, por suerte no había más Pokemon heridos.

Sceptile volvió con bayas y se las dio a cada Pokemon, todos se recuperaron, pero aquella pequeña lechuza seguía estando débil – vamos a tener que buscar un centro Pokemon, que mala suerte que no están los chicos aq… - pero antes de acabar la frase se dio cuenta que tenía el PokePhone que le dio el Profesor Sycamore en el bolsillo, lo abrió y miró el GPS, después de ver la ubicación del centro Pokemon más cercano se fue corriendo con aquel Pokemon en brazos, seguido de Pikachu y Sceptile.

-Espero que esté bien – dijo para sí mismo mientras lo miraba.

Mientras tanto

Gary y Serena se encontraban desayunando en el centro Pokemon, la peli-miel estaba comiendo muy rápido, cosa que extrañó al castaño.

-Eh Serena tranquila, que no te quitarán la comida – le dijo.

La chica al escuchar eso paró y con una sonrisa apenada dijo – es que quiero volver a viajar y sobre todo ir a buscarle.

-¿Ir a buscarle? – preguntó extrañado Gary, pero pronto se dio cuenta de todo - ¿Hablas de Ash?

-Claro que sí – respondió animada la performer mientras se levantaba – tus palabras me ayudaron mucho, quiero ir con él y hablar acerca de todo esto – tras terminar de decir esto se fue a por su mochila.

Gary vio cómo se iba y sonrió – menos mal que se va a arreglar – después de decir esto se levantó y suspiró – hora de ponerme en marcha para seguir a "Ash 2" – terminó de decir con sarcasmo al ver la energía que tenía ahora mismo la chica, los dos se fueron del centro Pokemon en busca del azabache, se separaron para preguntar a la gente.

-Oye señor, ¿ha visto a un chico de pelo azabache con un Pikachu en su hombro? – le preguntó Serena a un hombre que había por allí.

-¿Pelo azabache y con un Pikachu dices? – dijo mientras comenzaba a pensar – no, no recuerdo haberlo visto.

-Oh, vaya – suspiró la chica decepcionada, enseguida se puso a preguntar a más gente si lo había visto, pero todos le respondían lo mismo. Al cabo de una hora se reunió con Gary, sin embargo tampoco había encontrado nada.

-Ayyyy… - suspiró triste Serena – ¿y si ya se ha ido de esta isla? – susurró triste y con los ojos cristalinos.

-Tranquila Serena, lo encontraremos, no te preocupes – le dijo Gary con una mano en su hombro.

La chica lo miró y sonrió – sí, sigamos buscándolo – dijo con alegría y energía – "él no se rendiría si me buscara, tengo que ser fuerte y encontrarlo" – pensó con una sonrisa.

Los dos se encontraban a las afueras de un bosque cuando escucharon un fuerte sonido, se adentraron un poco y vieron que había varios árboles caídos.

-¿Qué ha pasado aquí? – se preguntó Serena en voz alta.

-Será mejor que vayamos a buscar y ver que ocurre – dijo Gary, los dos se adentraron un poco más en aquel bosque y vieron que contra más se adentraban más árboles había en el suelo y se escuchaban sonidos de golpes más fuertes – cada vez son más ruidosos esos sonidos, Serena – llamó a la chica – vamos a separarnos, así podremos saber que está ocurriendo más fácilmente.

-Está bien – respondió la peli-miel asintiendo y yéndose en una dirección, a los pocos minutos vio un pequeño Pokemon que no reconoció en el suelo, era una pequeña foquita de color azul, con una especie de membrana en el cuello de color azul claro y su nariz era rosada.

La chica corrió rápidamente hacia aquel Pokemon para ver que le pasaba.

Gary había ido hacia la dirección contraria de Serena, por ahí ya no se escuchaban los golpes, suspiró un poco aliviado de que por ahí no había peligro, pero rápidamente se alarmó al ver a un pequeño gato negro, con algunas partes rojas, sus ojos eran amarillos con las pupilas rojas, aquel gato estaba tirado en el piso con algunas heridas, rápidamente corrió para ver que le había pasado.

-¿Qué te ha pasado pequeño? – le preguntó como si le fuera a responder.

-Li…tten – respondió aquel gatito con mucha dificultad.

-Será mejor que vayamos al centro Pokemon para que te recuperes – terminó de decir el investigador mientras lo cogía en sus brazos y salía corriendo hacia el centro Pokemon más cercano, cuando llegó fue rápidamente a la recepción para que curaran a aquel Pokemon, cuando lo entregó se sentó en un sofá para esperar a que le dijeran que ya se había recuperado.

-¡Enfermera!, necesito que lo recuperes – se escuchó decir a un chico que acababa de entrar con un Pokemon en sus brazos, Gary se acercó y se sorprendió de verle.

-¿Ash? – preguntó el castaño al ver al azabache junto a Pikachu y Sceptile fuera de su pokeball - ¿Qué ha pasado? – le preguntó.

-Es…Estaba en el bosque cerca de aquí cuando vi a varios Pokemon con heridas, los demás se recuperaron con unas bayas que trajo Sceptile, pero este pequeño seguía débil y vine aquí para recuperarlo – respondió serio el azabache - ¿Y tú, qué haces aquí?

-Algo parecido, estaba en el bosque y vi a un Pokemon con heridas y vine corriendo para que le recuperen – respondió Gary.

-Ya veo – dijo Ash pensativo, hasta que cayó en una cosa - ¿Dónde está Serena?, se suponía que estaba contigo.

-¿Serena? – dijo Gary recordando – tiene que estar en el bosque.

Ash al escuchar eso abrió los ojos sorprendido y con un gran tono de preocupación dijo – tenemos que ir a buscarla, ese bosque es peligroso ahora mismo.

-Vamos Ash no creo que a Serena le pasa nada mal… – estaba diciendo Gary de forma despreocupada hasta que….

-¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH! – se escuchó un gran grito afuera, y parecía lejano.

Ash y Gary se miraron entre sí – Serena – dijeron ambos preocupados, en especial el azabache.

-Hay que ir a por ella – dijo Gary mientras se disponía a correr.

-Yo iré, tú quédate aquí – respondió Ash.

-¿Cómo?, no pienso dejar que te la juegues tú solo ahí afuera – dijo Gary tras escuchar al azabache.

-Quédate aquí Gary, necesito que te quedes para ver como se encuentras los dos Pokemon – volvió a decir Ash.

Gary al ver lo que decía Ash suspiró y dijo – está bien, ve allí y sálvala.

Ash sonrió al escuchar eso – no lo dudes – después de decir eso salió corriendo, cuando estaba afuera sacó a Greninja, diciéndolo que le ayudara a buscar a Serena, la rana se concentró mientras cerraba los ojos, a los pocos segundos salió disparado hacia una dirección, siendo seguido de su entrenador y Pikachu.

Pero antes de seguir con Ash, pongámonos en situación con Serena.

Mientras Serena.

La peli-miel había salido corriendo al ver a aquella foquita en el suelo con heridas.

-¿Qué ha pasado aquí?, ¿Por qué se escuchan golpes y hay un Pokemon en el piso con heridas?, ¿Tendrán algo que ver? – se decía a sí misma la chica en voz alta.

-Pop…plio – decía la pequeña foca con la poca energía que tenía.

-Tranquila, te llevaré hasta el centro Pokemon para que te cures – decía la chica con una sonrisa mientras se encaminaba hacia el centro con aquel Pokemon en sus brazos, todo iba bien, hasta que escuchó al causante de todos los golpes que escuchó, era una especie de oso muy grande, de color marrón - ¡un ursaring! – exclamó Serena – así que este Pokemon es el causante de todo.

El Pokemon se dio cuenta de la presencia de la chica y con muchísima velocidad se abalanzó sobre ella, la chica solo pudo gritar del miedo que sentía en ese momento.

-¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH! – gritó con todas las fuerzas que tenía, con suerte alguien podría escucharla, después de ver al Pokemon a escasos metros empezó a correr con todas las fuerzas que tenía para intentar huir, con aquella foquita en brazos, pero para su mala suerte se encontró con un camino sin salida, y aquel Ursaring se aproximaba a ella.

-"No puede ser, es mi final, y no voy a tener a nadie conmigo, ¿Por qué le dije todo eso a Ash?, tenía que confiar en él, pero no, soy tonta de haberle hecho eso" – pensaba mientras un mar de lágrimas comenzaba a producirse en sus ojos azules, miró al frente y vio que el Ursaring estaba a escasos metros con sus garras en posición de ataque, cerró los ojos fuertemente esperando el golpe.

-¡Rayo!, ¡Shuriken de agua! – se escuchó decir, la chica abrió los ojos y vio que aquel Ursaring fue golpeado y al recibir esos golpes salió corriendo.

-¿Qu…Que ha pasado? – se preguntó Serena anonadada de lo que acababa de pasar.

-¡SERENAAAAAAA! – la chica escuchó aquel gritó, sabía quién era, rápidamente se giró para verle.

-Ash… - musitó sorprendida.

-Serena… - dijo Ash mirándola fijamente a los ojos.

-Gracias por salvarme, pero… – después de decir esto la chica bajó la cabeza mirando al suelo - ¿Por qué?, ¿Por qué vienes a ayudarme después de no creer en ti e irme dejándote solo?, no merezco estar contigo.

Ash se acercó a ella y la tomó de los hombros.

-Serena mírame… - empezó a decir llamando su atención, la chica levantó la cabeza y miró a esos ojos cafés que la enamoraban – no importa lo que pase, no me importa que des un mal paso una vez, lo único que me importa es que tú estés bien, porque eres lo más importante en mi vida y por eso yo voy a hacer todo lo que pueda por ti, independientemente de lo que me pase – terminó de decir con una sonrisa.

-Ash… - musitó sorprendida, poco a poco de sus ojos azules empezaban a salir lágrimas.

-Serena, ¿Qué te ocurre? – preguntó preocupado el azabache - ¿Te he hecho algo malo?

-Nada de eso tontito – respondió cariñosamente – son lágrimas de felicidad.

Ash sonrió al escuchar eso pero se dio cuenta de lo que pasaba antes de que llegara, una pequeña foquita estaba en los brazos de la chica, rápidamente sacó a Charizard.

-Ven Serena – dijo cogiéndola por la cintura y levantándola para ponerla en el lomo de Charizard, el chico se subió después y salieron volando al centro Pokemon.

-A…Ash, ¿Por qué tenías que cogerme así? – preguntó muy sonrojada por la acción del chico.

-Siento si te molestó, pero tenemos que ir rápido al centro Pokemon para curarle – dijo refiriéndose al Pokemon, Serena se fijó en aquella foquita y sonrió mientras pensaba – "te vas a poner bien" – en unos minutos llegaron al centro Pokemon y dejaron al Pokemon con la enfermera Joy. Ash rápidamente se puso a buscar con la mirada para dar con Gary.

-Chicos, aquí – llamó el castaño la atención de los dos, se encontraba en el sofá, los dos se le acercaron y se sentaron – me alegra ver que están bien los dos.

-Sí, por poco pero Ash me salvó – respondió Serena, Ash sonrió al escucharla.

-Me alegro de que estén juntos de nuevo – dijo Gary, los dos se sonrojaron al escuchar eso.

-Bu…Bueno… - empezó a decir Ash nervioso.

-To…todavía no hemos hablado sobre eso – terminó de complementar Serena la frase de Ash.

Los dos se miraron a los ojos tras escucharse.

-Aunque quizás podemos… - empezó a decir Serena mientras una sonrisa se apoderaba de su cara

-…volver a estar juntos – terminó de decir Ash sonriendo de igual manera que la peli-miel.

Después de decirse eso se acercaron poco a poco y se dieron un beso, un beso que significaba todo el amor que tenían, todo el cariño que le ofrecían al otro, al minuto se separaron al notar la falta de aire.

-Serena, te amo – confesó el azabache con una sonrisa mirando los ojos azules de su acompañante

-Y yo a ti, Ash – respondió la peli-miel sonriendo con ternura.

-"Me alegro de que todo haya vuelto a la normalidad, prefiero a un Ash acaramelado que a un Ash depresivo" – pensó Gary con risa mientras miraba aquella escena.

-Atención, Gary, los Pokemon ya están recuperados – se escuchó por el megáfono del centro.

-¿Por qué tenías que darle tu nombre en vez de el de los dos? – preguntó Ash mirando a Gary ¬.¬

-Había que dar un nombre, y tú tenías algo mejor que hacer – respondió el castaño mirando a Ash de igual manera.

-Bueno chicos, no peleen – dijo Serena poniéndose entre los dos.

Los 3 se acercaron a ver a los 3 y vieron que estaban totalmente recuperados.

-Me alegro de ver que están bien – dijo Ash mientras miraba a la lechuza feliz.

-Rowlet – respondió el pequeño Pokemon tirándose a los brazos del azabache, algo parecido pasó entre el gato y Gary y la foquita con Serena.

-Parece que quieren irse con vosotros – dijo la enfermera sonriendo.

-¿Es eso verdad? – le preguntaron cada entrenador a cada Pokemon a la vez.

-Row Rowlet / Li litten / Pop popplio – respondieron los Pokemon acompañados de un sí con la cabeza.

-En ese caso… - dijeron los entrenadores sacando una pokeball -… ven conmigo – después le acercaron la pokeball a cada Pokemon y lo capturaron, celebrando la captura tanto Ash como Serena juntos, mientras Gary solo sonrió.

-Parece que ya podemos continuar el viaje – dijo Gary.

-¿Y a dónde vamos? – preguntó Serena agarrada del brazo de Ash.

-A por mi revancha… - dijo el azabache mirando al frente.

Fin del capítulo.

Por fin Ash y Serena se han reconciliado y desde aquí digo que no volverán a separarse, al menos no por una "ruptura".

Si no entendisteis el final, simplemente es que cada Pokemon se irá con el que les rescató, solo lo digo por si os liasteis en esa parte jeje xD

Espero que os haya gustado el capítulo, un review siempre ayuda para ver el esfuerzo recompensado :D

Sin más, hasta la próxima, que será la revancha entre Ash y Kaudan.