HOLA GENTE! perdón por desaparecerme tanto tiempo :c es que la universidad me tiene sin tiempo, pero ahora mismo estamos de vacaciones por la semana de mi país así que puedo escribir tranquila :) espero que aun lean la historia, se aceptan criticas e ideas para los siguientes capitulos :D también pronto subire capitulo de mi otro fanfic de Gakuen Alice "Promesa bajo la luna" para los que conozcan en manga (ya que está basado en el manga no en el anime) lo vean :D
Bueno sin más preámbulos :3 el siguiente capítulo!
Capítulo 7
"Volveré lo prometo"
Cuando el sol apareció la barrera de la miko desapareció, pero ya era demasiado tarde, el olor de ambos había desaparecido por el rocío, además de que lo más probable es que Kagome eliminará la esencia de ambos para que no los siguieran.
-Rápido mujeres busquen en las ropas de Kagome su aroma, iremos en su rescate en 2 horas más así que prepárense - Gritaba Terrina mientras se limpiaba las lágrimas y se levantaba rápidamente
-Kouga ¿cuales son las órdenes para nosotros? ¿nos ponemos enseguida en marcha? - Pregunto ya Hakkaku mientras Ginta organizaba a todos los hombres esperando las órdenes.
Pero no hubo respuesta, Kouga solamente se levanto y comenzó a caminar hacia el bosque.
-¿¡KOUGA!? -Grito Ginta a punto de seguirlo, pero Sango lo detuvo.
-Es mejor...dejarlo solo unos momentos antes de hacer algo - Dijo Miroku al ver cómo el joven lobo se marchaba con la cabeza abajo y sin decir nada.
-Su excelencia yo me adelantare con Kirara para encontrar a ese imbécil de Inuyasha y apenas lo encuentre mandaré a Kirara con ustedes para que les diga donde se encuentren, trataré de salvar a mi amiga...aun si tengo que matar a mi mejor amigo - Dijo Sango mientras agachaba su rostro./p
Miroku sin decirle nada solamente la abrazo, entendía cuánto le dolía a su mujer decir eso y que la única forma de apoyarla ahora no era deteniendola si no que simplemente dándole su hombro como apoyo. Luego de que ella se calmara le dio un rápido beso y se subió a Kirara, marchándose. Shippo muy cansado por haber llorado toda la noche descansaba en los pies del monje el cual al notarlo lo tomó en sus brazos y se sentó en una roca.
Todos los de la manada de lobos comenzaron a correr de un lado a otro, ya que luego de lo ocurrido con Kouga, Hakkaku dio la orden a todos de prepararse para una batalla con el Hanyou en el momento en el que el jefe Kouga de la orden.
Ya más lejos de todo ese alboroto se encontraba el joven lider lobo, el cual estaba sentado en unas rocas, su vista parecia no tener vida, todo parecia como si hubiera sido un sueño. Había tenido a la mujer que amaba hace unas horas antes, entre sus brazos, sintiendo su calor, inhalando su aroma y ahora estaba el solo. A pesar de que le habia prometido que el la cuidaria que el jamás la dejaria sola, el habia permitido que la apartaran de su lado de una manera tan facil.
-Es como si todo no hubiera existido nunca...- Susurro mientras pequeñas lagrimas caian.
Sin embargo de repente sintio un aroma, ese dulce aroma que tanto amaba. Rapidamente se levanto y corrio hacia donde se encontraba, cuando de repente se encontro en un claro lleno de árboles de cerezo, aquellos árboles tenian el mismo olor que ella.
- Esto también solo fue un sueño... - Dijo decepcionado hasta que de repente escucho una melodia, cantada por esa voz que era como un susurro en el viento.
Todos los pétalos de los árboles comenzaron a caer, excepto de un gran árbol de cerezo, Kouga sentia como si lo llamara así que sin dudarlo se acerco a el, cuando poso su mano en el tronco cerro sus ojos y ahí la vio.
ÁRBOL DE SAKURA
-KAGOME - grito el joven lobo mientras corria a abrazarla
-KOUGA- Grito ella de la misma manera
Ambos se abrazaron desesperados, tratando de reconocerse por sus manos, tocando cada parte de su contorno, Kouga sin pensarlo una vez más la beso, fue un beso desesperado y desgarrador mientras las lagrimas de ambos recorrian sus labios, ambos necesitaban sentir el calor del otro, saber que todo eso era real, saber que el otro estaba a salvo.
-Perdoname Kouga...- Susurraba Kagome mientras el la besaba
El no respondia nada y solo la besaba con más fuerza, ya que si no lo hacia sentia como si nuevamente desapareceria entre sus manos, así que la aprisionaba con sus brazos, si de esa manera no desaparecería era mejor que fuera prisionera entre sus brazos para siempre.
-Perdoname Kouga...-Volvia a repetir la azabache mientras se apegaba más al cuerpo del lobo, llorando y besandolo, como si quisiera sanar una herida.
-No pidas perdón...solo quedémonos así...solo no desaparezcas - Le suplicaba el lobo mientras aun la besaba desesperado, pero cuando senti que las lagrimas de ella aumentaban se detuvo y la miro, sin decir nada trato de limpiarlas con sus manos.
-Perdoname...te hice daño...-Susurraba mientras lo miraba - Pero si no me marchaba...si algo te pasaba por mi culpa yo jamás me lo perdonaria - Decia aun llorando y comenzando a temblar.
-Tonta...-Dijo el para abrazarla con mucha fuerza - No hay nada más doloroso para mi que perderte...prometi protegerte y jamás dejarte sola...y fue lo primero que no hice, deje que te fueras con ese estúpido perro - Decia mientras la abrazaba cada vez más fuerte y besaba su cabello - Tu deberias perdonarme a mi - Susurro mientras las lagrimas volvian a caer.
Ambos seguian abrazados y llorando, poco a poco calmandoce, de a poco Kouga se comenzo a separar y mirandola a sus ojos empezo a acariciar su mejilla, como la primera vez que se volvieron a encontrar.
-Ese estúpido no te a hecho nada cierto? - Pregunto muy preocupado sin dejar de verla a los ojos.
-No, ahora mismo fue a buscar un poco de comida...Kouga no podia permitir que mi pesadilla se hiciera realidad - Le respondio ella con mucho miedo en sus ojos y llorando nuevamente pero de a poco mientras el limpiaba las lagrimas que se lograban escapar de sus ojos.
-No me pasara nada, te lo aseguro...Kagome - La nombrada lo miro y este pego sus frentes suavemente - ¿Esperame si? Te juro que te rescatare de las manos de ese hanyou - Le decía mientras apretaba un poco la mano que tenia en la cintura de esta, apegandola más a el.
Ella en un principio desvió la mirada, para luego volver a mirarlo, sonrió y se acercó a su oreja susurrando suavemente
-Volveré lo prometo - Dijo mientras pequeñas lagrimas se caian por su rostro.
En ese instante el cuerpo de Kagome se transformaba en petalos de sakura, Kouga se sorprendió de sobremanera por la respuesta de la chica, por la cual intento abrazarla pero al hacerlo los pétalos salieron volando y en el viento se escucho su voz
"te amo kouga"
FUERA DE LA VISIÓN
-Kagome es necesario que nos movamos de aquí, pronto nos alcanzará Sango y no quiero pelear contra ella - Dijo Inuyasha mientras le tendia su mano para que ella la tomara
Kagome lo miro detenidamente, luego miro la mano que este le habia tendido y finalmente suspiro
-¿Aun te sientes mal del estomago? si quieres te puedo llevar en mi espalda...como en los viejos tiempos - Dijo de una manera suave y tierna el Hanyou
-No, gracias Inuyasha pero ahora me siento mejor, puedo caminar por mi misma - Dijo cortante la azabache mientras se levantaba y comenzaba a caminar
Inuyasha quedo primero en shock por el rechazo de la chica, eso nunca habia ocurrido o no al menos cuando ella no estaba enojada y claro que ahora lo estaria. La habia llevado a la fuerza, amenazandola de lastimar a sus amigos, solamente para que alejarla de aquel lobo sarnoso.
-¿estoy haciendo lo correcto realmente? - Pensó en voz alta pero en un susurro inaudible.
-Si no lo hacias ese lobo de mierda se quedaría con ella - Dijo su conciencia Youkai
-Pero ella no es feliz a mi lado...- Le respondio Inuyasha muy dolido
-Entonces estas dispuesto a dejársela a él? - Le pregunto retadoramente, provocando un silencio en el hanyou - Porque si lo haces tienes que tener más que claro que ella le sonreirá a el, no a ti. Ella lo abrazara a él, no a ti. Ella reirá con el, no contigo. Ella le dirá que lo ama a el, no a ti. Ella se entregará a el, no a ti ¿estás dispuesto a todo eso? - Le dijo ahora con un tono más burlón
-No...no quiero que eso pase, porque ella... - Apreto los puños y las lineas de su lado Youkai comenzaban a aparecer.
-ELLA ES NUESTRA!/ ELLA ES NUESTRA! - Gritaron ambas partes en su interior.
En ese momento todo sentimiento de culpa se desvaneció por completo de Inuyasha, aunque tuviera que matar a todos sus amigos o a la misma Kagome, el no dejaría que ella se marchara de su lado.
-Joven Kouga...-Susurro la azabache mientras caminaba recordando el calor del cuerpo del joven lobo.
Mientras tanto en la tribu de los lobos Kouga había vuelto muy alterado, comenzó a dar ordenes a toda la manada, en 1 hora partirán y debían llevar todas las armas que tuvieran, las hembras habian vuelto de su búsqueda pero sin ninguna pista, parecía como si el olor de Kagome junto al de Hanyou jamás hubieran existido. Luego de unos minutos aparecio la exterminadora de demonios, con su fiel Kirara, ambas con malas noticias, tampoco habian encontrado el rastro de ninguno de los 2, eso solo dejaba en claro algo.
-Inuyasha le pidio a la señorita Kagome que pusiera una barrera para hacerlos desaparecer...- Dijo Miroku casi diciendo lo evidente, pero más que nada el habia pensando en voz alta.
- tch...¡DEMONIOS! -Gruño Kouga, para luego sentarse frustrado en una roca.
-Si Kagome esta haciendo la barrera seriamente, podríamos buscarlos décadas y jamás los encontraríamos... -Dijo Sango muy cansada, mientras era abrazada por el monje Miroku.
Kouga se levanto y le dio la orden a Ginta para que le avisara a la tribu de la cancelacion de la busqueda, la exterminadora tenia razón ya que si Kagome iba en serio con su barrera, ni el en su forma de lobo podria encontrarla. Pero algo lo tenia demasiado preocupado, esa sensación extraña habia quedado en su cuerpo cuando Kagome desaparecio
-Ella me estaba mintiendo cuando dijo que volveria...- Susurro mientras recordaba la mirada y las acciones de la azabache.
Apreto sus puños con fuerza y cuando ya se encontro en su cueva, no pudo no sentir el olor de la miko por todas partes.
-Joven Kouga - Se escucho su voz y el se giro a buscarla, pero no habia nada.
-Kouga no me dejes sola por favor... - Volvio a escucharla
Eran sus recuerdos de los dias que habia pasado a su lado los que ahora lo atormentaban, desesperado para no escucharla más decidio echarse en sus pieles, sin embargo.
-Si kouga...te amo, estoy enamorada de ti - Ahí estaba, su linda azabache, mirandolo con esa mirada que tanto habia soñado, viendolo a el, con sus mejillas sonrojadas y su mirada enternecedora, temblando de nervios pero sonriendo timidamente.
Las lágrimas no tardaron en llegar al joven lobo, por la desesperación de no poder hacer nada al respecto de lo que sucedia.
-Vuelve por favor...Kagome...te amo - Decia mientras cerraba los ojos con fuerza, rogando a los cielos que le devolvieran al amor de su vida.
Que le devolvieran a la razón de su existencia.
Que le devolvieran los latidos de su corazón
Que le devolvieran el aliento a sus pulmones
Que le devolvieran los colores al mundo
Que le devolvieran el movimiento al día
Porque cuando ella se fue, se habia llevado todo eso con ella, porque cuando el supo que al fin era correspondido, se lo arrebataron todo.
Porque le habian arrebatado su unica felicidad.
-Te amo Kouga - El recuerdo de Kagome al momento de su partida rapidamente volvio a su memoria.
Kouga se levanto rapidamente y miro sorprendido al centro de la cueva
-Volveré lo prometo... -
La voz de Kagome rondaba en esa cueva y el solamente podia estar ahí, sentado...esperando a que ella volviera
Para devolverle su corazón y su vida.
