Capítulo 11
"Miel sobre hojuelas"
El sol ya había salido y el grupo de chicos ya había despertado notando rápidamente la ausencia de ambos chicos, Sango se hecho a reír mientras preparaba el desayuno, imaginándose donde estaría la parejita del año ahora mismo, en cambio Inuyasha estaba más que alterado corriendo y saltando de un lado a otro.
-Ese maldito lobo ¿¡DONDE MIERDA SE LLEVO A KAGOME!?- Gritaba alterado ya que al parecer Kagome había eliminado su presencia junto con la del lobo
-Ay Inuyasha no te hagas el inocente por qué no lo eres, ya sabes que hicieron, así que obviamente se fueron para que no los molestaras – Le decía burlona la exterminadora, cosa que logro sonrojar al hanyou de sobremanera y causando una risa en la chica.
-¿A dónde se llevó Kouga a Kagome, Miroku? – Le preguntaba inocente mente el pequeño zorro, justo a la peor persona para preguntarle
-Se la llevo a jugar al lobo feroz en el bosque mi querido Shippo – Decía divertido mientras lograba que el hanyou y la exterminadora se sonrojaran de sobremanera, por lo que ambos corrieron a golpear en la cabeza al monje pervertido.
-Rayos… ¡KAGOME! – Grito enojado el hanyou
Mientras tanto nuestra amada pareja seguía durmiendo encima de las rocas de las aguas termales, ambos entrelazados en un abrazo, cariñoso y posesivo, demostrando que ninguno de los dos soltaría al otro, poco a poco la chica comenzó a despertar al sentir como el sol golpeaba sus ojos, pero una tierna sonrisa adorno su rostro al notar aquello que miraba por primera vez en el día. Al amor de su vida.
-Al fin soy tuya…al fin eres mío – Susurro con amor, mientras se sonrojaba al recordar la noche anterior
Realmente no lo podía creer, no podía entender cómo es que podía amar tanto a ese lobo y como es que no se dio cuenta antes, si tan solo se hubiera dado cuenta en el momento en el que el grito a los 7 vientos que la amaba o si lo hubiera conocido un poco antes, si a la primera persona que viera al salir del pozo devora huesos hubiera sido a él y no al hanyou. Claro que no se arrepentía de haber conocido a Inuyasha, a el igual lo amaba, pero era distinto, además si no lo hubiera conocido a él, jamás hubiera podido conocer al joven lobo.
El lobo se había transformado en aquella existencia fundamental en su vida, ella daría todo para estar con él para toda la vida, pero sabía que al de ser especies diferentes no podría ser así, ella morirá antes que él, que la vida de los humanos es un pestañeo para los youkais. La imagen de dejar al joven lobo solo le destrozaba el corazón, por lo que inconscientemente lo abrazo un poco más fuerte, pero al hacerlo noto algo extraño, el joven lobo estaba agitado, sudaba frio y temblaba mucho.
-¿¡Kouga!? – Se alteró la joven al notar como el chico parecía tener una horrible pesadilla, por lo cual al gritar, el joven se despertó de golpe y al mirarla la abrazo fuertemente preocupando a la chica – ¿Joven Kouga? – No hubo respuesta - ¿Kouga? – Seguía sin haber respuesta - ¿¡Amor!? – Grito ahora un poco más preocupada al notar como las lágrimas del joven lobo se deslizaban por la espalda de la chica.
-Estas aquí… estas bien… -Menciono en un susurro tembloroso casi inaudible, mientras temblaba.
Y es que era un milagro para el lobo, luego de aquella horrible pesadilla, el verla ahí, en sus brazos, con sus mejillas sonrojadas, con su piel cálida, con su corazón latiendo rápido, con su aroma, todo ahora eso parecía el milagro más hermoso que él hubiera visto. Sobre todo después de como la vio en su pesadilla, fría, sin emociones, pálida, su corazón latiendo cada vez más lento y llena de una sangre que no era de ella, peleando a muerte contra…Naraku.
Pero lo peor no era eso, lo peor de todo es que algunos de los jefes de los demonios lobos tenían el don de la clarividencia y aunque eso el desearía pensar con todo su corazón que fue solo una horrible pesadilla, su instinto le decía que no y que debía cuidar con su vida, esta vez debía cuidar con su propia vida a la pequeña chica que tenía ahora en sus brazos, para que esa premonición no se hiciera realidad, para eso necesitaba la ayuda de todos.
-Te protegeré Kagome, te lo juro – Dijo convencido abrazándola con fuerza, para luego mirar la cara preocupada de su amada y besarla.
Ella no entendía nada y estaba realmente muy preocupada, pero aun así le correspondió el beso, debía admitirlo, no podía resistirse al sabor de sus labios, era adicta a ellos, por lo que puso sus brazos rodeando el cuello del chico para apegarlo aún más a ella. Aquel beso fue de un amor desesperado, de cierta manera se parecía al que se dieron cuando se volvieron a ver, era tierno pero apasionado, queriendo marcar al otro, deseando que jamás terminara, que el tiempo se detuviera, pero se debieron detener cuando el joven sin querer presiono un poco la herida que le había provocado a su novia la noche anterior haciendo que ella se estremeciera un poco por el dolor y haciendo que este cortara con el beso para verla preocupado.
-Rayos, perdón amor ¿aun te duele? – Le pregunto mirándola muy preocupado, mientras le acariciaba el rostro
-Hmm… un poco la verdad – Dijo un poco sonrojada al recordar el momento en el que se la hizo su novio – ¿Amor te puedo preguntar algo? – Dijo mientras lo miraba tímida y avergonzada, cosa que lleno de ternura al joven lobo y logrando que él la viera con ojos de embobado
-Claro si mi amada mujer – Dijo orgulloso de lo último dicho, logrando que la chica se sonrojara aún más
-¿Po-po…Porque me mordiste e-en-en-en… -tomo una bocada de aire para tranquilizarse y así poder hablar bien, ya que por los nervios no podía dejar de tartamudear - ¿Por qué me mordiste en ese momento? – Dijo mirándolo muy apenada
-Aaaah… ¿sabes lo que esa marca significa para los lobos amor? – Ella negó rápidamente cosa que le causó cierta gracia al joven ya que su novia se veía como una cachorrita temblando de nervios – Es la marca de matrimonio, ahora para cualquiera de este mundo, para cualquier youkai que se te acerque, tu eres mi mujer – Dijo divertido viendo como con cada palabra que él decía la chica se iba sonrojando más y más, luego él la vio algo preocupado - ¿te sientes bien Kagome? ¿te dolió mucho? – Le dijo mientras acariciaba lentamente su mejilla, y logrando que la chica pudiera competir con un tomate
-S-s-s-s-s-s-s-si estoy bien… no me dolió nada – Dijo entre tartamudeos, cosa que le provocó una ternura infinita al lobo el cual la volvió a abrazar.
Ambos se sumergieron en las aguas termales, conversaron de cosas triviales pero Kagome seguía preocupada de su pareja, hace unos minutos estaba tan asustado y ahora parecía como si nada hubiera pasado, aunque él no quisiera hablar sobre eso ella tendría que tocar el tema, pero no ahora ya que quería disfrutar de esta paz un tiempo más, además que ya con solo la mirada del lobo sabía que él le diría después que estén todos juntos, ya que al parecer era algo muy importante, así que antes de que la paz se acabara prefirió guardar estos bellos momentos con su querido Kouga.
Luego de unas horas, Kagome sentía la presencia de Inuyasha cerca por lo cual podía entender que estaba desesperado buscándola a ella y a Kouga, así que suspiro cansada.
-¿Qué ocurre amor? – Le pregunto el lobo el cual la tenía entre sus brazos, ambos aun desnudos en las aguas termales
-Es que Inuyasha cada vez se acerca más al campo que puse aquí para que no nos encontraran…ya deben ser como la hora de comer –Decía mientras intentaba levantarse pero esos fuertes brazos le impidieron su huida
-Bueno pero mi mujercita es lo suficientemente fuerte para que ese hanyou estúpido no nos encuentre, aun te quiero solo para mí – Dijo haciendo un pequeño puchero, cosa que le causó mucha ternura a la joven y no pudo evitar robarle un beso - ¿ves? Tú me provocas Kagome – Le decía mientras ahora él la besaba traviesamente y la sentaba sobre sus piernas
-N…no Kouga ya debemos volver al campamento, los chicos igual deben ya estar preocupados – Decía tratando de auto convencerse ya que ella tampoco quería marcharse de ahí
-Hmmm…bueno pero solo si me dices cuánto me amas – Le decía travieso el chico mirándola embobado, por lo que la chica se rio un poco y le dio muchos besos cortos
-Te amo más que a mi vida, te amo más que al aire, te amo más que a mi familia, te amo más que a cualquier ser que exista en la tierra, mi amado lobito de ojos color cielo, en poco tiempo te volviste la razón de mi felicidad – Le decía entre cada beso y cada vez abrazándolo más y más, la sonrisa de la chica se extendía a cada beso que ella le deba, hasta notar como unas pequeñas lagrimas corrían por los ojos de su amado – Amo la manera en cómo me amas, amo lo sensible que eres, amo lo valiente que eres, amo lo honesto que eres, amo como defiendes a tus compañeros hasta la muerte, amo lo fiel que eres, amo tus ojos honestos, amo cada fibra de tu cuerpo y amo cada latido de tu corazón – Le susurraba mientras lo seguía besando y él se reía levemente abrazándola con más fuerza, hasta que ella detuvo los besos y lo miro a los ojos lleno de amor – Te amo con todo mi corazón Kouga, gracias por nacer, gracias por secuestrarme esa vez, gracias por estar a mi lado todo este tiempo, gracias por esperarme…- Decía mientras lentamente lágrimas de felicidad caían por su rostro – gracias por amarme Kouga…gracias por nunca rendirte conmigo, gracias por volver a aparecer en mi vida – Le decía susurrando en su boca antes de besarlo dulcemente
Todo era como un sueño hermoso, Kouga estaba tan agradecido con dios, con la naturaleza, con el destino, por haber dejado que esto fuera real, que la mujer con la cual el siempre soñó ahora estuviera aquí entre sus brazos diciéndole lo más hermoso que él podía escuchar, el realmente no podía entender cómo es que la amaba tanto, como es que ella podía ser tan perfecta, como se amoldaba ese pequeño cuerpo al de él, solo tenía una duda en su cabeza para preguntársela a dios ¿Por qué no dejaste que experimentara esta felicidad antes? Pero ya nada importaba, la tenía ahí, al fin la tenía con él, al fin estaban juntos y no dejaría que nada le pasara, que nada arruinara ese lindo momento.
BUENO BUENO POR AHORA LES DARÉ FELICIDAD A MI AMADA PAREJA YA QUE TODAS ESTÁN RETÁNDOME PORQUE LOS HAGO SUFRIR MUCHO JUAJAUJAUAJ xD PERO PRONTO LAS COSAS SE VERÁN UN POCO FEAS, ASÍ QUE PACIENCIA! ESPERO LES GUSTE EL CAPITULO :)
