Capitulo 13 "Promesa hecha"
Al llegar a la cueva todos nos estaban esperando como siempre, las mujeres se llevaron a Kagome para que las ayudara con unos platos de comida que ella les estaba enseñando a hacer. Hoy el grupo de Inuyasha se iría después de la cena ya que tenían que Sango y Miroku tenían que ir por sus hijas, al parecer se vendrían a vivir por aquí cerca para hacer una nueva aldea, así Sango estaría cerca de Kagome y cuidarla, de cierta manera eso me relajaba mucho ya que aunque ella no lo dijera, extrañaba mucho a sus amigos cuando se iban. Aun así estaba muy preocupado, Kagome estaba actuando muy extraña estos últimos días, además de ese cambio en su olor, al parecer esta comiendo mucho más y ya no hace su entrenamiento físico con Terrina y Sango.
-¿Ocurre algo Kouga? – Me pregunto Hakkaku mientras caminábamos a la cima de la montaña a entrenar
-No…nada, al menos eso espero – Dije preocupado, sin embargo mire a Ginta – Oye ¿no te a dicho nada Terrina sobre Kagome cierto? – Al segundo que nombre a Kagome vi como su cola se erizo un poco, por lo que me detuve y lo mire – Ginta… es una orden, dime que te a dicho – Vi como su rostro se puso azul, blanco, verde, de todos los colores posibles, hasta que se digno a mirarme.
-Hoy lo sabrás Kouga Y POR FAVOR NO ME PREGUNTES MÁS PORQUE O SI NO LA SEÑORITA KAGOME ME QUEMARA VIVO Y MI ESPOSA TIRARA MIS CENISAS EN LA FOSA DE LOS JABALIES – Me grito llorando, por lo que entendí que ya lo tenían muy amenazado, así que solo suspire
-Así que hoy lo sabré eh… oye ¿y esa bestia? – Pregunte al notar su ausencia, ya que supuestamente iría con nosotros a entrenar, pero fue mi sorpresa al ver de reojo como Inuyasha caminaba al lado de Kagome y se internaban en el bosque – ¡¿Q…QUE?! – Grite enfurecido para que antes de darme cuenta ya estar a los pies de la montaña, sin embargo apenas intente seguirlos al bosque, una barrera me lo impedía – ¿¡QUE DEMONIOS?! KAGOME! – Grite frustrado tratando de romperla.
KAGOME POV
Suelto una leve risa al sentir como Kouga intenta desesperadamente de romper mi barrera, por lo que llamo a uno de mis shikigamis y le susurro.
-Por favor dile a Kouga que no sea tan celoso, que volveré cuando sea la hora de la cena con Inuyasha – Le pedí sonriente, por lo que mi pequeño pájaro de fuego sonrió y se fue rápido
-¿El perrucho esta haciendo problemas? – Me pregunto divertido Inuyasha por lo que yo asentí – JA que muera de celos – Dijo victorioso y en recibió como respuesta mía una leve risa, pero luego me miro serio – ¿Pero Kagome a donde vamos? – Yo solamente seguí caminando y el a mi lado.
-Inuyasha, sigamos caminando, te diré lo que necesito decirte en su debido momento y lugar, pero antes… ¿recuerdas que una vez también estuvimos así? Tu nervioso esperando que yo te dijera algo, en un momento en el que creías que corría mucho riesgo – Dije melancólica, ya que eso había sido cuando yo recién había llegado a esa época, cuando aun estaba enamorada de él.
Inuyasha al principio pareció dudar un poco, pero al recordar suspiro también melancólico y asintió sonriendo.
-Esa vez aceptaste estar a mi lado a pesar de los riesgos, a pesar de que sabias que Kikyo seguía en mi corazón – Susurro por lo que yo asentí un poco sonrojada – Realmente a pasado mucho tiempo – Dijo y yo asentí un poco triste.
Después de eso caminamos hasta que llegamos a las aguas termales, ahí yo le hice una seña para que se sentara en una roca y me pare al frente de él.
-Inuyasha, todo este tiempo te e confiado mi vida, eres mi mejor amigo, eres el hanyou que más amare en la vida, por eso esta vez también te confiare mi vida… y también la de alguien que esta viviendo de ella – Dije mientras acariciaba mi vientre.
Vi en los ojos de Inuyasha que al principio no entendía muy bien a que me refería, pero al ver nuevamente mi vientre su sonrojo y sonrisa de felicidad no tardaron en llegar, corrió a mi lado y me abrazo muy fuerte, para luego darme millones de vueltas riéndose, contagiándome su felicidad, luego me bajo con mucho cuidado.
-¡¿DESDE CUANDO ESTAS EMBARAZADA?! – Me pregunto muy emocionado como un niño pequeño
-Creo que desde hace unos 5 meses más o menos, me a costado mucho esconder a este pequeñín la verdad – Dije mientras me sacaba una manta que tenia encima y dejaba ver mi vientre ya un poco inflado por lo que vi como unas pequeñas lagrimas se colaban por los ojos de Inuyasha - ¿Pe…pero porque lloras Inuyasha? – Pregunte muy preocupada, pero el solo se limito a agacharse y abrazar mi vientre
-Kagome te prometo que no te pasara nada, no dejare que el asqueroso de Naraku te ponga un dedo encima – Dijo temblando mientras acariciaba mi vientre
-De eso te quería hablar Inuyasha… - Me aleje un poco y le sonreí – Lo más probable es que yo muera en esa batalla – Sentencie sin verlo – Por eso Inuyasha tengo dos favores que pedirte… - Pero antes que siguiera sentí como Inuyasha me abrazo fuertemente, mientras temblaba por lo que yo solo suspire y lo abrace también.
-No digas eso por favor Kagome… tu no puedes morir – Dijo mientras sentía como sus lagrimas caían en mi hombro – La visión de Kouga no se hará real, te lo – Pero antes de que pudiera continuar
-SI SE HARA REALIDAD – Dije fuerte y claro por lo que el se tenso – Inuyasha yo tuve esa visión mucho antes que Kouga y Naraku nos ha estado rondando todos estos días sin que ustedes se dieran cuenta, el ya sabe que yo estoy esperando un hijo de Kouga – Dije mientras acariciaba los cabellos de Inuyasha para preparar lo que estaba por decirle y pedirle – Pero no dejare que se cumpla por completo esa visión, la única que morirá seré yo – Dije y antes de que el me contradijera seguí – Y te quería pedir que tu fueras el que me mate Inuyasha, con colmillo de acero – Dije mientras tomaba sus mejillas para que me mirara y vi como sus ojos me miraban estupefactos por lo que le decía, por lo que se me apretó el corazón y por un solo minuto dude de lo que estaba pidiéndole.
-Kagome… - Susurro mientras me miraba, como si no entendiera lo que le estaba pidiendo.
-Eso no es lo único, también te quería pedir que por favor ¿podridas cuidar a mi bebe cuando yo muera? – Le pregunte con lagrimas en los ojos – Lo más probable es que Naraku nos ataque apenas nazca, ya que ahí el campo de fuerza alrededor de la cueva se debilitara mucho, por eso Inuyasha, llévate a mi bebe lo más lejos posible, déjalo en algún lugar seguro y vuelve para matarme por favor – Sentencie seria mientras que dejaba que Inuyasha se desplomara en el suelo
-¿Por qué…porque yo? – Susurro mientras vi como apretaba la tierra con sus garras - ¡KAGOME SI ESTUVIERA A TU LADO A LA HORA DE TU NACIMIENTO PODRIA PROTEGERTE A TI Y A TU BEBE! – Grito mirándome lleno de lagrimas
-Pero no podrías proteger a Kouga – Dije fríamente
-EL SE PUEDE CUIDAR POR SI SOLO, PERO SI TAN SOLO TU Y TU BEBE SE SALVAN – Pero antes que dijera cualquier cosa yo negué con la cabeza – PERO EL SE PODRIA SACRIFICAR AL ME- Y antes de que terminara de hablar yo estalle en llanto.
-JAMÁS DEJARE QUE KOUGA MUERA, INLCUSO SI PARA ESO ME TENGO QUE CONVERTIR EN UN YOUKAI – Grite enfurecida y vi como Inuyasha me miraba sorprendido – Inuyasha yo se que lo que buscara Naraku será matar a Kouga para que mi alma se contamine de odio y me convierta en una youkai, por eso cuando la batalla ocurra, pondré a Kouga con mis ultimas fuerzas en una barrera de protección y luchare contra Naraku, pero no creo que pueda vencerlo… por eso, antes de que me absorba quiero que me mates Inuyasha, por favor – Dije mirándolo seriamente mientras las lagrimas de ambos caían y el de un solo movimiento me puso entre sus brazos.
-Esta bien Kagome, te lo prometo…no dejare que el asqueroso de Naraku te absorba y tampoco dejare que te conviertas en un youkai, aunque para eso deba matarte – Dijo con la voz temblorosa mientras me abrazaba y yo le correspondí abrazándolo con fuerza mientras lloraba, porque yo tampoco quería morir.
