Muy buenos días, tardes o noches, aquí Leonlol con un nuevo capitulo de:
¿Cómo ocurrió esto?
Me alegro mucho que algunos les gustó el primer capítulo, solo espero y me sigan apoyando con esta historia.
Me disculpo con los errores ortográficos del capitulo, es solo que me dio flojera corregir y eso, además de que me apresuré a subirlo.
También aclarar que no habrán casi nada de peleas pokemon, me centraré mayormente en cómo pienso que sería Ash siendo padre.
Bueno, sin nada más que decir, aquí está el cap.
Disclaimer : no soy dueño de Pokémon, solo de algunos personajes propios.
No sabía ni que contestar ante esa nueva noticia, siempre pensaba que nunca había tenido relaciones con una chica, ni siquiera se le vino a la cabeza salir con alguna, y ahora le dicen que fue "tomado" a la fuerza y darse cuenta casi 6 años después?
Solo se le vino a la cabeza una cosa…
Voy a, voy a tomar un poco de aire… - lo decía con la mente en blanco mientras que señalaba la puerta con todo el color del cuerpo en blanco.
Está bien Ash, tómate el tiempo que necesitas – Flannery le dijo algo preocupada por como actuó el azabache.
El azabache solo atinó a asentir con la cabeza mientras se dirigía a la parte de enfrente de la casa, ahí habiendo unas sillas para descansar, en serio necesitaba despejar su cabeza.
Delia debía admitir que estaba preocupada por su hijo, solo le estaba pidiendo a Arceus que no tome una decisión equivocada.
Oye Pyra – llamó la peli castaña a la infante – porqué no vas afuera y juegas con los pokemon? – sugirió dando una sonrisa cálida.
Mm… pero – solo atinó a decir al voltear a ver a la pelirroja mayor, como pidiendo permiso.
Ve, tengo que hablar con tu abuela, así que solo diviértete y no te lastimes, de acuerdo? – lo decía mientras acariciaba con ternura la cabeza de su hija.
Está bien, nos vemos kaa-san y obaa-chan – se despidió agitando un poco la mano para tomar al Meowth para jugar con él, para inconformidad del felino, de nuevo.
Las dos mujeres mayores se despidieron de ella igualmente, al ver que quedaron solas en la sala, fue la pelirroja que dejó salir un suspiro largo, parecía que se había guardado desde hace mucho tiempo.
Veo que te estaba preocupando por algo querida, podrías decírmelo? – preguntó Delia al pasarle una taza de té para que se tranquilizara.
Es solo que, me tenía preocupada la reacción de Ash al ver a nuestra hija, solo tenía miedo de que la rechazara o algo similar – aseguró la líder de gimnasio algo más calmada.
Y si, tenía miedo de que el azabache dijera que todo era una mentira y las echaría de la casa, aunque estaba agradecida de que eso no hubiese pasado.
Deberías tener más confianza en él querida, después de todo ya lo conoces bien, o más que bien diría yo – dijo con picardía Delia al momento de soltar una pequeña risa tapada por su mano.
Flannery solo pudo atinar a sacar humo desde la cabeza por el comentario de su "suegra", mientras se tapaba la cara con ambas manos para que no notará su sonrojado rostro dejando pálido a su cabello si lo comparamos.
Para la pelirroja, esta charla iba a tener muchas situaciones vergonzosas si seguía así.
*Con Ash*
(N.A: escuchar Crysta – Terranigma en esta parte, fue la que estaba escuchando al momento de escribir, aunque pueden poner cualquier canción tranquila, solo es una sugerencia.)
Había pasado media hora desde la noticia impactante, debía admitir que le llenaba de alegría saber que le gustaba a alguien y no terminar con esa soledad.
Podía sentir tranquilidad después de mucho tiempo, disfrutar de la vista que daba el pequeño pero actual Pueblo Paleta, viendo algunos vecinos saludar a otros, los niños jugar con sus pokemon, sentir la calma que emanaba la pequeña brisa de la temporada, mirar las nubes moverse tan lentamente que no se podía notar cuánto tiempo había pasado y no le importaba en realidad.
Volteó esta vez hacia el patio frontal de la casa, donde pudo ver cómo Pyra se divertía con los pokemon de su madre y Pikachu, sacándole una sonrisa al ver esa escena, se sentía como un abuelo viendo a sus nietos con sus nuevos compañeros de viaje, trayéndole recuerdos de sí mismo en su hija, encontrando esta situación agradable para el azabache.
En serio necesitaba ese tiempo para él mismo, pero ésta vez no estará solo nunca más, sin contar a sus compañeros pokemon.
Decidido se levantó de la silla y se acercó a la infante a la cuál le puso suavemente su mano en la cabeza de la pelirroja y dando pequeñas caricias, recibiendo al principio una mirada curiosa, transformada en una que disfrutaba del afecto paterno del mostaza.
Oye Pyra, te gustaría conocer a mis demás amigos? – preguntó dándole una pequeña sonrisa.
Tubo que evitar la vista un poco de la infante ya que ésta tenía una mirada asombrada, con los ojos brillando dándole un toque tierno.
En serio podemos ir ahora!? – casi gritó de felicidad la pelirroja al no esperar esa noticia, tal vez dos o tres días después, pero no el mismo día en que se conocieron – pero y kaa-san?; que diría ella si vamos sin ella? – dio su punto al saber que no podía ir sin la supervisión de su madre.
No te preocupes por ella, estoy seguro que estará hablando con tu obaa-chan y tardarán algo de tiempo – le aseguró el azabache al conocer muy bien a su madre – además así podremos pasar más tiempo juntos, o no quieres?
No, es decir si quiero pero… - estaba indecisa en esta situación.
Por un lado quería ir para no solo conocer más pokemon, sino que también para conocer cómo es su padre, si, tal vez escuchó de su madre algo de él, pero no era lo mismo al conocerlo en persona; por otro lado, no quería dejar triste a su madre por ir sin ella a otro lugar que no conocía.
Después de debatir unos cuantos segundos, llegó a una conclusión.
Está bien tou-chan, iré contigo – le dijo al momento de abrazar al azabache con ternura y cariño.
Para nuestro inmortal favorito, esto solo le dio otro vuelco a su corazón al ser llamado "tou-chan" y sentir los pequeños bracitos de su ahora hija.
De acuerdo, esto será entre tú y yo, está bien? – debía estar seguro.
Si – fue la respuesta que recibió a cambio.
Sin nada más que discutir, decidieron tomar rumbo al rancho del profesor Oak junto a pikachu, no sin antes de despedirse de los pokemon de Delia y decirles que no dijeran nada, a pesar de que la peli castaña no los entiende a ninguno de los dos.
Fue una caminata tranquila para nuestro pequeño grupo que se dirigía al rancho, donde por alguna extraña razón esta vez el azabache no fue atrapado por sus vecinos y admiradores, y eso alegraba mucho al azabache.
*Laboratorio Oak*
Finalmente habían arribado al laboratorio, aunque en medio camino la pequeña le pidió al mostaza que si la podía llevar en sus hombros, cosa que no pudo negarse ante la petición junto a los infames ojos de perrito.
Tocando levemente la puerta, pudo escuchar un "ya voy" de una voz algo mayor, viendo como la puerta era abierta por un hombre algo mayor, aunque no lo pareciera, traía una bata blanca encima de una camiseta roja, acompañado de unos pantalones café claro y zapatos de vestir café oscuro.
Si, en qué les puedo ayudar? – preguntó el hombre al no conocer a los dos individuos enfrente de él, sin notar al ratón electrónico junto al chico.
Profesor, en serio cambié tanto como para que no me reconozca? – no estaba seguro de que tenía algún cambio físico, si, pudo crecer más y dejarse crecer el cabello, pero después de ahí nada más.
Tou-chan, según lo que me contó kaa-san, eras más pequeño que ella, ahora eres más alto, casi y puedo tocar las nubes desde aquí – dijo con inocencia Pyra mientras intentaba alcanzar las nubes, sacando unas pequeñas al azabache y al pokemon por la inocencia de la niña.
Ahí fue cuando el profesor pudo notar al roedor y pudo conectar todo de una sola vez, un Pikachu junto a un joven adulto azabache con unas zetas en las mejillas, solo pudo atinar a gritar…
Ash!? – gritó en shock el anciano al notar mejor al mostaza, hace años no lo veía y ahora viene como si fuese un día de campo junto a su… - hija!?
Decidiendo mejor explicar un poco más las cosas, le dio permiso a pasar al laboratorio y sentarse en los sillones que estaban en la sala de espera, el azabache empezó a explicar un poco de su vida como campeón y el cómo tiene una hija, aunque claro, evitando decir que su "pureza" fue tomada a la fuerza, teniendo a pikachu en su regazo acariciando suavemente su pelaje.
Ya entiendo – pudo finalmente entender mejor la situación el profesor después de escuchar la historia del azabache – sabes, me sorprendiste mucho muchacho, creí que solo pensabas en los pokemon, incluso llegué a pensar que tendrías una rara relación amorosa con uno – y no podían culparlo, de parte del azabache solo escuchaba pokemons pero nada más, ninguna chica, así que asumió que los "gustos" del chico eran "esos".
No, eso no es cierto! – intentó negar esa acusación tan rara, puede que le gusten mucho los pokemon, pero no al punto de sentir atracción hacia los pokemon hembra, solo véase que lo intentó – puede que antes estuviera algo obsesionado con nuevos pokemon o algo así, pero ya madure y creo que debo velar por alguien más – lo decía al momento de voltear a ver dónde estaba su hija, la cual por cierto estaba de curiosa al ver tantos objetos científicos, aunque no entendiera cuáles eran sus usos reales.
Dímelo a mí, casi me das un infarto, a éste ritmo moriré por tú culpa y no de la vejez – exclamó dejando salir un suspiro, era tanta información en tan poco tiempo que le dolía la cabeza, tal vez y deba tomar algunas pastillas para aliviar el dolor.
Otra vez lo lamento, a mí también me sorprendió la noticia, pero ahora que veo mejor el panorama – lo decía al momento de poner una pequeña sonrisa al ver como su hija jugaba con lo que se encontraba, dejando de lado lo de vidrio para evitar un accidente – creo que esto era lo que necesitaba para mi vida.
Oak solo pudo observar al jovencito frente a él, ya no era ese revoltoso niño que solo pensaba en ser el mejor entrenador de todos, viajar a otras regiones y conocer nuevas criaturas; no, ahora era un adulto calmado y tranquilo, quien toma decisiones con sabiduría, ahora se preocupaba por su nueva familia, y le sorprendía que lo aceptara en menos de un día.
No sabía porque, pero se sentía orgulloso de este nuevo Ash Ketchup.
Por cierto profesor – fue sacado de sus pensamientos al escuchar de nuevo hablar al azabache – no se si pueda, pero quería ver si me daba la oportunidad de ver a mis compañeros.
O pero por supuesto muchacho, siempre serás bienvenido y podrás ver a tus amigos cuando quieras – le aseguró el científicos dándole una sonrisa al azabache.
Gracias profesor – le agradeció – Pyra, ven, vamos a ver a los pokemon – llamó a su hija para que dejara de jugar con los objetos de investigación del anciano.
Hai – respondió al momento de dejar sus "juguetes" y correr hacia el azabache.
Así los tres humanos y pokemon se dirigieron a la parte trasera del laboratorio, donde se situaba el rancho del laboratorio, dejando fascinada a la infante al ver tantos nuevos pokemon.
Algo que llamó la atención a los adultos fue ver una lucha territorial entre algunos Tauros y Rhyhorns, siendo el tema de las bayas.
Cuando estaban a punto de acercarse a solucionar el problema, pusieron notar como una pequeña figura con forma de sapo con una flor en la espalda se acercaba al altercado, para solucionar el problema y que no pasará a mayores, luego de unos segundo de intercambiar algunos sonidos con la respectiva especie de cada pokemon, se pudo llegar a una solución.
Viendo que ya no tenía nada que hacer ahí, decidió retirarse para ayudar a otros, sin embargo, no pudo seguir su camino al sentir un aroma y aura muy familiares, solo atinó a seguir su instinto, para finalmente ver a Oak junto a una niñas, un azabache y un pikachu, solo atinó a correr hacia el entrenador, su entrenador.
Bulba, Bulbasaur! – gritó con alegría al volver a ver a su amigo y entrenador.
Bulbasaur! – gritó el azabache al momento de abrir sus brazos y abrazar al pequeño sapo con alegría, le alegraba ver qué no había cambiado nada, seguía siendo el "líder" del rancho y eso le llenaba de alegría.
Oak solo pudo esbozar una sonrisa al ver otra vez esa unión entre entrenador y pokemon, no todos los días puedes ver a un entrenador cuidar de sus compañero como lo hacía el azabache.
Pyra solo pudo permanecer quieta, esperando lo que diría su padre y no acercarse a pokemons que no conoce, gracias a su madre para que así pudiera evitar accidentes.
Me alegra que estés bien compañero – lo decía el mostaza al separarse un poco del abrazo.
Bulba – fue la respuesta que dio el pokemon.
También es para que conozcas a alguien especial – le decía el azabache al momento de voltear a la niña pelirroja – Pyra puedes acercarte, no te lastimará, te lo aseguro.
La niña con algo de timidez se acercó a su padre y al pokemon.
Hola, cómo estás pequeño? – saludó con nerviosismo la niña al momento de acercarse lo suficiente a ambos – soy Pyra y soy hija de papi – dejó caer la bomba sin tomar en cuenta la reacción del tipo planta.
Pasaron dos, tres, cinco, diez segundos donde el pokemon se quedó viendo a la niña, donde solo pudo abrir sus ojos como platos al ver mejor al dúo, pudo ver los distintos zetas de su entrenador en la infante y los ojos negros como la noche, similares al azabaches.
Bul, bulba, salir!? – preguntó alterado el pokemon planta.
Estaba seguro de que Meganium iba a ser la primera en "estrenarse" a su entrenador por como se comportaba con el azabache y las obvias insinuaciones que ésta le hacía, no pensó ni por un segundo que su entrenador ya tenía su "media naranja".
Si, es una larga historia amigo, tal vez y debas llamar al los demás – le sugirió el azabache, no le gustaría contar la misma historia con cada uno de sus compañeros.
El pokemon tipo planta solo atinó a asentir y alejarse un poco de los humanos, poniendo su capullo de flor de su espalda al cielo, donde en segundos se formó un rayo que fue directo al cielo, dando señal a los pokemon del azabache para que se agrupen en donde él está.
Hija, creo que es mejor que te alejes de tu padre por unos momentos – la alejó del mostaza ya suponiendo lo que se vendría a continuación, para la confusión de la pelirroja.
No pudo decir nada al sentir el suelo temblar, dirigiendo su mirada a una nube de polvo que se dirigía hacia ellos, específicamente hacia su padre.
Fascinándose por la variedad de pokemon que tenía su padre, desde Swellow, pasando por Corphish y su pokemon favorito, un Torkoal.
Cambiando su expresión de fascinación a confusión al ver como todos los pokemon mostraban sus cariño a su padre de diferentes modos, siendo quemado, aplastado, congelado, ¿lamido?, mordido, apachurrado; tal vez y sea su forma de saludar, si eso debe ser.
Después de ser recibido por los "cariños" de sus pokemon, decidió darles la noticia, presentando así a su hija a sus compañeros, dejando algunos en shock, otros solo dieron su sonido característico como forma de aceptación, una estaba tan pálida que parecía muerta y otros estaban sorprendidos, aunque todos pensaron lo mismo, que no le gustaban las pokemon hembra?
Parece haber un malentendido con los intereses amorosos del azabache, creo que es mejor que no sepa, todavía.
Pyra solo pudo observar a cada uno de los compañeros de su papá, viendo la gran diferencia de tamaños y colores, pero eso no evitaba que fueran una gran familia; notó como uno de los pokemon tipo fuego se acercaba cautelosamente hacia ella, siendo este su pokemon favorito, Torkoal, para la sorpresa de la mayoría de los compañeros del mostaza.
Torkoal no sabía la razón del acercamiento hacia la pelirroja, pero sentía que la conocía de algún lugar, notando de inmediato la forma del pelo de la niña, solo volteando a ver a su entrenador para saber si era cierto, recibiendo un asentimiento de cabeza del último para la alegría de la tortuga.
Torkoal!!! – gritó el tipo fuego al momento de llorar como si fuesen unas cascadas, acercándose a la infante para frotar su cuello en ella, para la alegría de esta última.
Jajaja, ya basta, me haces cosquillas! – rio con alegría al sentir a la tortuga restregarse en ella.
Los demás decidieron acercarse para conocer más a la nueva, para la desilusión de cierta tipo planta, donde todos pudieron ver qué se llevaba bien con cada uno de ellos.
Pyra podía decir sin día alguna de que este día era el mejor de todos, pudiendo jugar con la mayoría de los pokemon de su padre, ya que algunos eran más de luchar y no de cuidar, tal es el caso con Charizard y Sceptile, pero sabía que no podía divertirse con todos, aunque pasó un buen rato con ellos hasta caer la tarde.
Ash decidió que era momento de volver a casa, prometiéndole a sus compañeros y Oak de que volvería para jugar más con todos, llevando en brazos a su cansada hija de tanto correr y jugar.
No le tomó mucho tiempo arribar a su casa, abriendo la puerta con algo de dificultad para no despertar a su hija, pudo lograr entrar, aunque ver a su futura esposa con el ceño fruncido y los brazos cruzados bajo su pecho, no le daban un buen augurio al azabache.
Hola… - dijo con nerviosismo al momento de mirar a la pelirroja mayor.
Se puede saber dónde estaban?, los estuvimos buscando hace horas y no aparecían, aunque intenté hablar con los pokemon, no dijeron nada! – bramó con ira al momento de mirar al gato y al payaso, aunque a uno no le importa mucho la situación si estar echado panza para arriba nos dijera algo – ahora te explicas en este instante o…
Emm… Flannery, puedes regañarme después? – preguntó esperando evitar su final – digamos que no quiero molestar a Pyra en estos momentos.
Fue finalmente cuando se dio cuenta completamente de la situación, viendo a su hija dormir tranquilamente a pesar de sus gritos no tan fuertes pero si autoritarios; debía admitir que ver al mostaza llevando a su hija en brazos, le alegró mucho.
Suspiro* está bien Ash, dame a la niña, la llevaré conmigo a la cama – decidió dejar el tema a un lado y priorizar a su hija, aunque…
Me gustaría hacerlo, pero ella no me soltará muy fácil – apenado le mostró el cómo Pyra se estaba agarrando de su camisa con la poca fuerza que podía ejercer al estar dormida.
Volvió a soltar un suspiro la líder de gimnasio al ver a su hija abrazar al azabache como si se fuese a ir en cualquier momento y volverlo a ver más.
De acuerdo, puedes dejarla en habitación? – preguntó con una voz más tranquila la pelirroja.
No hay problema, si necesitan ayuda, solo llámenme – terminó de decir dando una sonrisa cálida a Flannery, la cuál, por cierto, no pudo evitar sonrojarse por ver esa sonrisa tan linda e inocente del mostaza.
Solo… solo ve y ya – no quería que Ash la viera avergonzada, por lo que optó girar la cabeza a un lado para que no notará su rostro enrojecido.
*Time skip: noche*
Después de haber cenado todos en familia y desearse buenas noches, nuestro campeón favorito no pudo conciliar el sueño dado que no se sacaba de la cabeza la nueva familia que tenía ahora.
Decidió hacer lo que siempre hacía en su juventud al estar tan pensativo, subir al techo de la casa y observar las estrellas.
Solo se quedó observando el cielo oscurecido como si éste tuviese todas las respuestas que necesitaba, aunque no quería ver otro Deoxis, por el momento.
Ahora soy padre, quien lo diría, el chico que pensaba más en los pokemon que su propia vida, ahora debe cuidar de dos hermosas y maravillosas mujeres – se dijo a sí mismo al notar ese pequeño detalle, no podía negar que ver a Flannery no le causaba algunos sentimientos extraños que no podía explicar anteriormente, pero ahora está seguro de que le gustaba.
Puede sonar raro que un chico se sienta atraído por una mujer mayor que él, pero no era imposible.
Solo espero y estar a la altura de las expectativas de las dos – admitió al pensar en cómo ser un buen padre desde ahora, aunque no sabía nada del tema.
Cuánto tiempo había pasado?, no lo sabe y ni le importa un poco, solo estaba ahí, disfrutando de la vista, hasta que escuchó unos pasos cerca de su cuarto, con agilidad pudo observar que era la pelirroja mayor, al parecer estaba buscándolo, muy probablemente para terminar de regañarlo.
Flannery quería hablar con su interés amoroso para saber que les deparará el futuro a ambos, si se quedaban juntos o hacían sus vidas separadas; al momento de llegar al frente de la puerta del mostaza, tomo aire y valor, con un suave toque a la puerta dijo "con permiso", para así abrir la puerta y no encontrar al azabache, para el desconcierto de la líder de gimnasio.
Solo pudo observar la cama vacía y algo desarreglada, tal vez y estaba en el baño o en la cocina.
Cuando se dispuso a irse pudo escuchar un "pssst" que provenía de la ventana, curiosa se acercó para ver el causante de dicho sonido, llevándose la sorpresa de ver al azabache en el techo de la casa con su sonrisa radiante, quería preguntarle porque estaba ahí, sin embargo, no pudo hacerlo.
Puedes subir si quieres Flannery – le sugirió el mostaza a la pelirroja al mismo tiempo que estiraba la mano hacia ella, dando a entender que subiera junto a él.
No tenía nada que hacer ahora, por lo que optó por aceptar la invitación del azabache y debía darle crédito, el cielo se veía hermoso desde ahí.
Los dos se sentaron juntos para apreciar lo que Arceus había echo en el mundo, dando la hermosa vista de la noche estrellada queriendo que el tiempo junto a él no se acabe nunca.
Y que haces aquí Ash? – rompió el silencio Flannery con curiosidad.
Siempre vengo aquí para pensar, a sido mi lugar favorito desde que tengo memoria – respondió algo melancólico al recordar su pasado.
Debo decir que es un lugar agradable, te ayuda a pensar y relajarte, como si solo fueses tú y el viento – cerró los ojos la líder de gimnasio para sentir la brisa que daba el pequeño pueblo.
Si, estaba pensando en nosotros – admitió algo apenado el azabache, para la sorpresa de la adulta.
Espera, tu piensas? – se burló un poco de su futuro esposo, sacándole una gran gota de sudor al azabache por esa respuesta.
Ja ja, muy graciosa – parece que no le causó gracia – y si, pensaba en mi futuro junto a ti a Pura, me es difícil todavía asimilar todo… esto, pero sé que con el tiempo podré saber si las estaré cuidando bien o mal.
La líder de tipo fuego estaba sorprendida, estaba pensando algo similar antes de subir al techo, no tenía palabras para responder en ese momento, solo pudo poner su mano encima de su amado, para la sorpresa de este último.
Tal vez no vayamos a ser los mejores padres del mundo, ni siquiera de alguna región, todos tenemos fallas en nuestras vidas, pero eso no quiere decir que lo debemos dejar de intentar, podemos tratar de ser los mejores padres para Pyra, esto solo es el comienzo – le dio una sonrisa sincera Flannery.
Para Ash, ver a la líder de gimnasio, con una linda sonrisa, junto a su cabello suelto meneándose al compás del tiempo, lo dejó embobado por esa hermosa vista la cuál nunca se sacará de la cabeza, le hubiese gustado tener una cámara para tomarle una foto y guardarla para siempre.
No importa lo que nos deparará el futuro, solo sé que si estamos juntos, lograremos lo que sea – estaba muy seguro de lo que decía.
Flannery solo atinó a acercarse lentamente hacía el azabache, dándole un dulce beso en el cachete, para la sorpresa de este último.
Estoy muy segura de eso, querido – finalizó al momento de poner su cabeza encima del hombro de Ash, para la conformidad de ambos.
Pudieron disfrutar un poco más de tiempo observando el paisaje, antes de regresar a sus habitaciones, no sin antes de desearse una feliz noche.
Tal vez sea un paso pequeño para la relación de estos dos, pero por algo se debe comenzar, no?
Espero y les haya gustado el capítulo como yo lo disfruté escribiendo.
Iré aclarando algunas dudas poco a poco.
Ash todavía no está seguro de que hacer, solo aceptó que tenía una hija y una futura esposa, pero todavía estaba algo dudoso del cómo ocurrió todo eso.
Sin nada más que decir, me despido, se cuidan los unos a los otros y nos leeremos en otro día.
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