Listo, el segundo capitulo :)
Recomendación Musical: Center of Attention - Jackson Waters (Es probable que ponga una, en cada cap) :3
...
Sentada a la mesa durante "la fiesta" para festejar nuestra reciente unión, la palabra acepto no deja de hacer eco en mi cabeza, acabo de aceptar ser la esposa de Peeta para siempre, acabo de jurarle amor eterno enfrente de un centenar de cámaras e invitados y se siente como si en lugar de eso hubiéramos firmado un acuerdo que nos aleja para siempre.
Ni siquiera puedo girarme un poco para mirarlo a mi lado, porque siento que si lo hago voy a sentirme mucho peor, y no es justo.
Ni para él, ni para mi.
Se suele decir que las mujeres sueñan y fantasean con días como estos, pero yo nunca lo he hecho y si alguna vez llego a pasar por mi mente jamás imagine que iba a ser así, en el capitolio y con todo un espectáculo de fondo, con cámaras e invitados enfundados en ropas caras y ridículas. Bebiendo y comiendo en exceso cosas que ni siquiera conozco, y lo peor de todo, jamás imagine que mi esposo y yo no seriamos capaces ni siquiera de mirarnos durante el festejo.
En el doce cuando una pareja se casa, tuestan el pan y lo comparten con sus vecinos, y ese momento cuenta más que cualquier otro tipo de unión legal capitolense, pero Peeta y yo no hemos hecho nada de eso, y aún así estamos casados ante los ojos de todos los demás.
¿Cuenta en realidad?, me pregunto.
¿Que clase de unión estamos tratando de sacar adelante?
Las dudas me golpean la cabeza como una tormenta agitando un barco, pero las rechazo todas lo mejor que puedo, porque no tengo otra opción.
Es la única manera.
Podremos no estar casados al estilo de nuestro distrito, pero lo estamos a los ojos de Snow y el capitolio, y eso es lo importante.
Suspiro entonces, intentando acoplarme a la situación, y me concentro en el plato con comida que hay delante de mí. Es algún tipo de ave marinada, con guarniciones de verduras como acompañante. Luce extremadamente decorado y apetitoso, pero no tengo hambre. Peeta a mi lado, tampoco parece tenerla y ambos jugueteamos con el platillo los siguientes minutos, hasta que el siguiente llega y volvemos a hacer lo mismo.
Nos sirven aproximadamente cinco tipos de platillos, hasta que toca el postre y para mi sorpresa, el silencio de rompe.
—Lo prepare yo, ¿sabes? —me dice Peeta, concentrado en su porción de pastel.
—¿En serio? — Peeta es excelente decorándolos y sé que le relaja hacerlo, pero ¿fue de ese mismo modo cuando preparo nuestro "pastel de bodas"?
—¿No fue difícil?—le pregunto, tratando de imaginarlo en dicha escena.
¿Qué novio prepara su propio pastel de bodas, sin verse demasiado comprometido?, un pastel para una boda que es un farsa. Es como si yo hubiera confeccionado mi propio vestido. Habría sido una clara tortura. Lo fue tener que probarme todos esos modelos, sin embargo diseñarlo por mí misma, pasar horas y horas, días, preparándolo, hubiese sido peor.
Pero para toda respuesta él sonríe, y no luce perturbado de ninguna forma, incluso comienzo a imaginar que lo disfrutó.
—Nunca había hecho algo tan grande, fue divertido.
Como de costumbre, Peeta es mejor persona que yo.
—Se ve bien —le digo, intentando disipar mis celos y pruebo un pedazo de pastel, y en efecto, sabe muy bien, es lo primero que termino completo en toda la noche.
Es fácil, porque lo hizo Peeta, porque viene del doce, y su sabor me sabe a hogar. No se trata de algo extravagante del Capitolio, y se siente sincero y correcto, mientras lo degusto.
Al terminar, casi me siento feliz.
—¿Seguro que lo hiciste tu solo? —le pregunto.
—Mi papá me ayudo, solo un poco —él murmura en respuesta, y sus mejillas se tiñen levemente de rojo.
En ningún momento voltea a mirarme, y la felicidad se desvanece.
Después nos quedamos callados, y nuevamente el silencio se propaga con intensidad. Es difícil hablar, ahora que nos hemos casado. Porque, ninguno de los dos sabe cómo abordar el tema. Tampoco nos miramos, pero la tensión se percibe en el aire. Es como si nos hubiéramos convertido en dos desconocidos, incómodos y avergonzados en la compañía del otro.
¿Será así de ahora en adelante? ¿dos extraños, que tienen que estar juntos?
¿Marido y mujer, sin poder ni siquiera ser amigos?
El poco camino que habíamos recorrido y que nos había unido, ahora está estropeado. Las pesadillas seguirán, pero ninguno podrá consolarse pues pensar en dormir a lado de Peeta otra vez, me resulta imposible, porque aunque no hagamos nada, nos hemos casado, y ahora todo, significa más. Será bastante incomodo dormir en la misma cama, al tiempo que esa idea cruza nuestras cabezas.
"Marido y mujer"
La tristeza me sobrecoge de inmediato, con tan solo pensarlo.
Viviremos el resto de nuestras vidas uno al lado del otro, pero no juntos.
Peeta lo sabe tan bien como yo, y poco después me anuncia su partida.
—Vuelvo en un momento —murmura, pero algo me dice que no sera así.
Se pone de pie y lo veo alejarse con impotencia, diciéndole en silencio adiós, al chico del pan que ahora es mi esposo, pero que hoy se encuentra todavía más lejos que antes.
…...
Algunas horas después, Effie se acerca escandalizada hasta mi mesa, mientras yo recargo la barbilla en una mano y observo a los invitados divertiste.
Peeta sigue sin regresar.
—No puedes estar sentada toda la noche, dile a Peeta que te saque a bailar —escupe la molesta mujer, envuelta en un vestido con plumas.
La miro con cansancio, y luego observo la pista de baile, abarrotada. Effie exagera, nadie me pone la suficiente atención, como para notar mi aburrimiento y fastidio. Es sorprendente porque no han dejado de hacerlo en toda la noche, pero es probable que las bebidas ya hayan hecho su efecto.
—Nadie se dará cuenta, Effie —le contesto, y veo su peluca más rosa que de costumbre.
—Yo si lo hago, así que busca a Peeta y sácalo a bailar tú, si es necesario.
Bebo un sorbo de mi vaso con líquido azul. El sabor es amargo con un toque de mora. Y refunfuño con frustración. — No sé dónde está Peeta —
Effie se escandaliza, aún más.
—¿Cómo que no sabes?, se supone que deben estar juntos toda la noche, ¿y ahora cada quien decide irse por su lado?
—Las formalidades se han terminado, no entiendo porque tanto escándalo.
Ya nos han tomado fotos, incluso abrimos la pista de baile con una melodía bastante cursi, ya hemos dicho "acepto", ¿Qué más quieren de nosotros?
¿No es suficiente ya, con habernos casado?
—No es suficiente —Effie me confirma lo contrario.
Por lo que, harta, me pongo de pie y trato de salir en busca de mi marido. Y alejarme de Effie y toda esa parvada de locos, en el proceso.
Llego al bar, esperando encontrar a Haymitch lo suficientemente sobrio para ayudarme, pero lo que hayo, me es todo, menos lo que había esperado.
Mi mentor bebe con tranquilidad, pero aún consciente, junto a su no consciente y desparramado sobre la barra, discípulo.
—¡Peeta!.
Me apresuro a su lado, tratando por todos los medios, no tropezarme con la cola del vestido, pero al final tengo que levantarlo sobre mis pies, para poder hacerlo correctamente.
—¿Qué rayos ha pasado?
Llego a su lado, afortunadamente sin contratiempo, y miro a Haymitch con furia. Es un alivio que el bar, está casi vacío, y los presentes estén lo suficientemente ebrios para no ver lo que está pasando.
Cuando lo analizo, solo somos Peeta, Haymitch y yo.
¡Oh!, y el encargado de servir las bebidas.
Le dirijo la mirada, y sonrió. Por más mesero que sea, sigue siendo del Capitolio, y aquí todos nos creen la "perfecta pareja".
Haymitch, sin embargo, lo ignora.
—Solo le ofrecí un trago, para tranquilizarle, estaba muy nervioso ¿sabes? —contesta, con la voz no tan sobria como imaginaba.
—Si, bueno — murmuro — gracias por eso, pero es hora de que me lo lleve.
—Solo no lo desgastes demasiado, preciosa —Haymitch suelta una carcajada alcohólica, y a mí me arde la cara por la vergüenza.
Pero ¿Qué puedo decir?
Se supone que es nuestra noche de bodas, y se espera lo obvio.
—Gracias por arruinarnos la noche —le contesto entonces, y trato de despertar a Peeta para lárganos de una vez.
Le doy palmaditas en las mejillas, susurro su nombre y él poco a poco abre los ojos.
—¿Katniss? —me mira confundido, y yo le regreso la misma mirada.
Y la respuesta tan clara, del porque ha hecho esto, está pintada en sus ojos enrojecidos y tristes.
Lo ha hecho por mí.
N/A: Muchas gracias, por los reviews, favoritos y alertas. Me da mucha alegria, que la idea les haya gustado :D
Sé que me tardo en actualizar, asi algo "mucho", pero actualizo. Ojala que el capitulo, valga la pena y espera. Es corto, pero es lo que tocaba contar. Ya veremos en el siguiente XD Por cierto, pensaba que toda la historia seria Katniss POV, pero ¿necesitan/les gustaria un Peeta Pov?
Oh y dos cosas antes de que lo olvide.
Gracias a krysslove83, por betear el fic xD
Y como saben, hay un reto de LJDH, en cual uno de mis fics participa. Ya se abrieron las votaciones, por si gustan votar por una servidora. El titulo de mi fic es Proud of me (es sobre Cato), pueden leerlo en mi perfil. (alli viene el link del foro)
Y creo que es todo. Hasta el proximo.
No olviden el review ;)
- Elise-
