What's up? Siguiente capitulo, aqui :D

Tengo planeado que toda la historia sea Katniss(Pov), pero no pude resistirme a escribir esto, además de que sirve para que se entiendan algunas cosas del capitulo pasado n.n Sin embargo, es probable que sea el único Peeta Pov en la historia :B O de los únicos jeje :$


Peeta (POV)

Se ve hermosa. Siento que es una visión, u otro de mis sueños donde ella es la protagonista. Uno de tantos. Pero no lo es. Es real. Y mi sonrisa se engrandece al igual que mi corazón, al tiempo que le veo desfilar hacia mí, con ese vestido blanco, largo y vaporoso, que diseñó Cinna.

Hermosa.

No hay otra palabra para describirle.

Ella está sonriéndome y por un momento, casi siento que esta boda no es lo que es. Que no estamos siendo obligaos, o a decir verdad, que ella no esta siendo obligada a casarse conmigo, para salvarnos el pellejo. Cuando al fin llega a mi lado y tomo su mano entre las mías, me parece que está feliz. Y por un breve momento me atrevo a soñar que me quiere, tanto como yo le quiero.

Solo por un momento.

Sueño con un futuro incierto pero feliz. Con un futuro donde ella me ama o donde aprenderá a amarme. Pero su rostro se ensombrece al instante que Caesar Flickerman inicia con la ceremonia, — ¡Bienvenidos! — y la realidad me pega de golpe. — Bienvenidos a la tan esperada unión matrimonial, de los amantes trágicos del distrito doce —

No, ella jamás va a quererme.

Está haciendo esto por obligación, y antes que quererme, va a odiarme. Por ser el hombre que no le permitirá ser libre el resto de su vida, el marido atado a su lado con las redes del Capitolio, él que le imposibilitara enamorarse verdaderamente, de nadie. Porque tendrá que pasarse lo que nos resta de vida, fingiendo que me quiere solo a mí.

— Katniss Everdeen — Su nombre, salido de los labios de Caesar, me recuerda una vez más esa enorme promesa — ¿aceptas a Peeta Mellark como tu único y fiel esposo, hasta que muerte los separe? —

"Hasta que la muerte nos separe". Es fácil de pronunciar, es solo una frase monótona que se dice en todas las bodas, es una línea que cada pareja está dispuesta a cumplir y pronunciar, cuando se aman, pero es eso exactamente, lo que es distintos entre nosotros, que lo dicen cuando se aman. Cuando desean estar unidos de por vida y ¿Cómo podemos prometerlo ella y yo?, ¿prometer, no separarnos hasta que la muerte nos separe, si ya estamos separados?

Esta boda, nos está alejando en vez de unirnos.

Es como firmar para un final feliz que nunca va llegar, porque de ahora en adelante todo va a ser, menos felicidad. Será complicado, incómodo y triste. Más no feliz. Lo sé cuándo me mira antes de contestar a aquella pregunta, y sus ojos se notan ligeramente brillosos, anticipando unas lágrimas que nunca llegan.

Sera pretender, tragarnos los sentimientos y solo pretender.

No sé si pueda hacerlo, si sea capaz de pretender el resto de mi vida que ella corresponde a mi amor, y tampoco sé si ella pueda hacerlo.

El resto de nuestras vidas, es demasiado tiempo.

Mi corazón se acelera entonces, creyendo que saldrá corriendo en cualquier momento, dejándome con las manos extendidas en aquel altar, solas y abandonadas, al igual que mi corazón. Aunque ya lo este. Y sin embargo, le devuelvo la mirada y le doy ánimo en silencio, dándomelo al mismo tiempo a mí mismo. Porque eso, es lo que tengo que hacer. Lo único que puedo ofrecerle y ofrecerme en aquel momento.

Todo va a estar bien, me repito mentalmente, tiene que estar bien. Pero mis ojos se dirigen involuntariamente hacia la escena detrás de ella, donde su familia la observa con diferentes reacciones. Su madre con preocupación, su hermana con emoción y confusión mezcladas, y Gale. Gale le mira, esperando lo mismo que yo.

Él puede ofrecerle más, me digo, él puede darle amor, porque ella puede corresponderle, porque con él jamás ha sido obligada a nada.

Y vuelvo a estar seguro de que sucederá.

Saldrá corriendo, escapara con él, y yo no se lo impediré. Porque, es quizás lo que debe pasar, que se vaya con él, y no esta absurda boda llena de pretensiones. Porque es posible que con él, sí encuentre el verdadero amor, y conmigo es imposible después de esta noche.

Es imposible enamorase de un acto.

Y entonces, pasa. — Si —ella me acepta, y yo no puedo creerlo.

— Acepto — Lo repite moviendo la cabeza con fuerza, y a pesar de mi incredulidad, me veo invadido por algún tipo de euforia desconocida, creyendo que me ha escogido a mí, y cuando me doy cuenta, estoy haciendo lo mismo, estoy besando sus manos después, y posteriormente sus labios, con tanta devoción y euforia, que el sonido estridente de los aplausos, me importan poco, menos que nada.

Es mi esposa. Somos marido y mujer. Afirmación que no me abandona, hasta que entramos a la fiesta que nos han organizado. Y le siento temblar a mi lado. Aprieto su mano con fuerza pero ella no me responde. Caminamos en silencio dentro del recinto, y no me mira. Yo lo intento, pero solo recibo un rostro que huye del mío. A continuación bailamos una melodía en silencio, para abrir la pista de baile, y ni siquiera así logro mirarla a los ojos. No hablamos tampoco. Y aquella antigua afirmación, se rompe en mil pedazos.

Somos marido mujer, pero ella no es mía.

Me concentro en ello para no olvidarlo. Para meterme en la cabeza, que esto no es real, y que tengo que dejar de hacerme daño, con ilusiones tontas.

Jamás va a quererme.

Nunca.

El banquete inicia, y no dejo de repetírmelo. No es tuya. Y si alguna vez, un mínima parte de ella lo fue, hoy ha dejado de serlo para siempre.

Hablamos un poco durante el postre, pero las mismas palabras siguen rondando mis pemsamientos.

Nunca será tuya.

La noche de bodas se acerca, y pensarlo me pone extremadamente nervioso.

No es tuya.

Y yo no voy a obligarla a hacer algo que no quiere. Nunca. Ni esta noche, ni las noches que siguen . ¿Cómo podré soportarlo?, me pregunto, y de pronto me siento lleno de desesperación, una desesperación que nunca en mi vida había sentido y que ni siquiera logro entender. Y no quiero entender.

No es tuya.

Entenderlo, solo me hará sentir peor.

Así que huyo, con la clara intención de no volver hasta que la noche se haya acabado.

Deambulo sin saber a dónde me dirijo. Hasta que me detengo y tomo asiento sobre un banquillo, y recargo la cabeza en la barra que se extiende delante.

— ¿Nervioso? — La voz de Haymitch, un par de minutos después, hace que me dé cuenta donde estoy — un trago te ayudara —

Estoy en el bar.

No sé cómo llegue exactamente, pero quizás el destino me está dando una señal y un trago no me vendría tan mal.

— Solo uno —

Pero ese trago se convierte en dos, en tres, en cuatro, y luego pierdo la cuenta.

— Sodo uu-no — Para el décimo o quizás, décimo quinto, me siento un poco mejor — sodo uu-o más y ya ta — De verdad me siento mejor, tanto que estoy con el ánimo de abrazar a Haymitch y reír absurdamente con él. Aunque no tenga idea de qué.

— Te quiedo ¿sabez?, edez un glan mentor — Alboroto su cabello con los dedos y golpeo su hombro con un puño.

Él me hecha a un lado, con molestia. — Guarda tu amor para Katniss, muchacho —

— Woaaah alto ahí — Suelto una carcajada involuntaria, de pronto me parece muy cómico la forma de hablar que tiene Haymitch. — Te quiedo, pero a ella la amo — Al igual, que me siento más sincero que de costumbre.

— ¡La amo! — Alzo mi bebida fingiendo un brindis y grito. — Yo la amo — Y después voy bajando la voz, hasta que se convierte en una especie de lamento, — la amo, Haymitch — y mi vista se empaña.

— Lo sé muchacho, lo sé — Mi mentor golpea mi espalda, queriendo consolarme, y yo me dejo caer sobre la barra.

Y continúo repitiendo lo mismo.

La amo.

La amo.

La amo.

Hasta que, rendido, cierro los ojos. Porque quizás cerrándolos, este dolor al fin se acabe.

Cuando vuelvo a abrirlos, unos minutos u horas después, no estoy seguro, ella está delante de mí. Luce exacto a como siempre luce en mis sueños. Y es el tipo de sueño donde no sufro. Pues son precisamente eso, sueños, donde ella y yo somos tal y como yo quiero que seamos.

Solo ella y yo.

— ¿Katniss? —

Me mira con una sonrisa enorme en su bello rostro, acaricia mis mejillas, y me siento feliz. Porque es posible que me haya emborrachado tanto, que no despertare hasta mucho después, y mucho después es perfecto, porque pasaré la noche, soñando con ella y con lo que más deseo en el mundo.

Que ella me ame, a mí también.


N/A: Siento que dentro de mis estándares de actualización jeje, me tarde menos esta vez. De hecho el capítulo aún no ha sido beteado, pero no quise hacerles esperar más. Después, editare corrigiendo o agregando las cosas, que me señale mi Beta :)

¿Qué más? Oh si, esta vez la recomendación musical, es la misma que la del anterior capítulo, pues esa canción me hace pensar mucho en Peeta. Creo que incluso más en este capítulo :B Les dejo el video donde la escuche por primera vez y me enamoro, uno que por cierto es de Peeta/Katniss y esta hermoso :3

h t t p : / / www . youtube . com / watch?v = priqu - QT _ iw (Sin espacios, no lo olviden)

Amm, y quizas el final del capitulo, les paresca raro, pero así como Katniss lo vio de una forma en el anterior cap, Peeta la ve de otra, porque bueno, esta algo tomado el muchacho :B

Eso es todo. Gracias por leer y No olviden el Review ;)

-Elise-