Hola! Les traigo el nuevo capítulo de esta historia, ya sólo queda un capítulo para que la historia termine.
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Capítulo Tres
Sasuke decidió salir a la cocina, horas después, luego de una larga ducha. Sakur seguía profundamente dormida en su cama. Pensó que tendría hambre cuando despertara y quiso hacerle algo de comer. No sería pronto, supuso. Él la dejó como un estropajo con sus rabiosas folladas y orgasmos múltiples. Ella era como un afrodisíaco.
Cada vez que pensaba que había terminado, el olor de su aroma intoxicante había dejado su pene completamente erecto y duro otra vez. Voraz. Por primera vez en su vida, no tenía dominio de sí mismo, impulsado por la constante lucha entre su cerebro y su polla.
Su polla ganó.
Itachi y su primo, Shisui, lo saludaron con amplias sonrisas mientras entraba en la cocina. Habían siete miembros de la manada actualmente viviendo en la casa principal K'stal, todos hombres, y todos solteros. Y cuando uno de ellos reclamaba a su compañera, poco después, se mudaban para comenzar una familia. Habían pasado años desde la última vez que un cambiaformas K'stal traía a una mujer.
Sakura había convertido a su manada en socarrones.
"¿Y? ¿Cómo estuvo?" Itachi le lanzó una pulla.
La pregunta era mayormente retórica. Con todos los gritos viniendo de su habitación, suponía que ya todos conocían la respuesta. Sasuke eligió mantener silencio, ya que su hermano no tenía derecho a hablar, siendo más ruidoso que una gata chiflada. Él cambió el tema. "¿Viste a alguien conduciendo un jeep buscándola?"
"¿Estás bromeando, verdad? Pensé que fue dejada para morir". Inquirió Itachi, rascándose la barbilla, pensativo. "No he visto a nadie desde que la rescataste. ¿Crees que alguien regresará por ella?"
"A veces el culpable regresa para ver si la víctima está realmente muerta". Sasuke abrió el armario para sacar un poco de pan. Pensó en hacerle a Saku unos sándwiches. La caja de pan se hallaba llena con dos trozos frescos. Dani, su primo, quien está a cargo de la despensa, debió de haber hecho un viaje a la tienda recientemente. Sasuke tomó el pan, la mermelada de la nevera e hizo un sándwich. Él se giró hacia Shisui y preguntó, "¿Qué hay de algún equipo de rescate? Ella es una huésped en el Parque Salvaje de Savannah, a juzgar por la identificación que encontré. Han pasado dos días desde que fue arrojada. Alguien tendría que haber salido a buscarla. Los guardabosques de Savannah son muy quisquillosos acerca de turistas perdidos".
"¿El Parque Salvaje de Savannah?" Itachi Silbó. "Eso está a quince kilómetros de aquí. Alguien se esforzó para asegurarse que no fuera encontrada".
Shisui sacudió su cabeza. "No he visto a nadie. He estado recorriendo nuestro territorio desde ayer. Ningún humano, excepto ella".
"¿Quién la quiere muerta?" preguntó Itachi.
Sasuke lanzó una gruesa capa de mermelada en la rebanada de pan. "Su prometido".
"Típico. ¿El Motivo?"
"Póliza de seguro. Ella vale cinco millones de dólares muerta". La amargura se arrastró por su voz. La había obligado a hablar acerca de su historia después de haber hecho el amor ardientemente, cuando ella despertó por un corto período, antes de quedarse dormida de nuevo. Lo que descubrió le disgustó. Claramente, Sakura era una mujer ingenua, convirtiéndola en un blanco fácil para depredadores como Sasori.
"Bastardo", Itachi y Shisui maldijeron al mismo tiempo.
Lo que más horrorizaba a los cambiaformas de K'stal era la violencia en contra de la mujer.
Ya que los K'stal criaban cachorros machos en su mayoría, las mujeres eran atesoradas en la manada, desde nacidas como cambiaformas o reclamadas como compañeras.
Shisui lucía profundamente perturbado. "No podemos dejar que se salga con la suya, ¿o sí?"
"Yo digo que le sigamos la pista y nivelemos el campo de juego", añadió Itachi.
"Aún no". Sasuke hurgó en un cajón, buscando algún envoltorio plástico. Encontró un rollo y envolvió el sándwiches que acababa de hacer. "El problema es que ella está en negación. Todavía no cree que ese imbécil la quiere muerta".
Itachi resopló. "Lo imagino. Así que, ¿qué harás?"
"Encontrar a ese idiota, por supuesto. Ver qué es lo que pretende".
"¿En el Parque Salvaje de Savannah?"
"Ellos se alojan allí. Apuesto a que sigue por ahí". Sasuke puso el plato de los sándwiches en una bandeja, luego sirvió un vaso de té dulce. "Voy a estar ausente por algunas horas. Mantengan un ojo en ella".
"Claro". Asintió Shisui.
"¿Puedo ir contigo?" preguntó Itachi. "Tengo curiosidad por ver cómo luce su novio. Porque esa es una hermosa mujer a la que trató de matar. Algo debe andar mal con él".
"Dinero. Es la raíz de todo mal. No tiene nada que ver con que si es hermosa o no", señaló Shisui.
La mirada horrorizada de Itachi se profundizó. "¿Vamos a conducir hasta allí, cierto? No estoy de humor para correr".
virtiéndola en un blanco fácil
Sasuke lo pensó por un momento. Ir al Resort como un ser humano tenía más sentido que ir a escondidas en su forma de león, especialmente a plena luz del día.
"Ya he bebido bastante. Han pasado tres horas. ¿Dime otra vez qué estamos haciendo aquí?" Se quejó Itachi después de beber su cerveza. Él le hizo un gesto al barman para que se alejara, cuando éste le preguntó si quería otra. Itachi se inclinó más cerca y susurró, "¿Por qué no buscamos al tipo y le damos una lección? Recuerdas como luce, ¿cierto?"
Sasuke entrecerró sus ojos, dándole a su hermano su famosa mirada.
"Paciencia. Tengo curiosidad por ver lo que él hará".
Itachi escaneó el bar del Resort subrepticiamente. "¿Cuál de estos gilipollas es el hijo de puta?"
Sasuke hizo un gesto con la barbilla hacia la esquina de la habitación. Tres hombres se sentaron en una mesa ovalada, amontonados, como si tuvieran una profunda discusión. Lucían jóvenes, no podían tener más de treinta, vestidos con trajes de turistas. Hablaban y bebían como si no tuvieran preocupaciones en el mundo. Especialmente el hombre que había visto conducir el jeep. El prometido de Saku. De vez en cuando, el imbécil se reía, presumiblemente con las bromas que hacían sus colegas, todo mientras pomposamente daba sorbos a su coñac. Una oleada de furia se elevó por la garganta de Sasuke.
¿Cómo alguien podía estar calmado y alegre, como si nada hubiera sucedido, después de que él drogara, y luego abandonara a la mujer con la que se iba a casar, dejándola a merced de los animales? Si Sasuke estuviera inclinado a satisfacer su instinto animal, habría arrastrado al hombre fuera de la vista y lo habría despedazado. No. Eso era muy fácil.
Quería que el hombre sufriera. Saku merecía justicia. Y la prisión sería una justicia adecuada para un idiota baboso como él.
Él e Itachi había llegado al Resort, un poco después de la hora de almuerzo. Sasuke había decidido dirigirse directamente al bar principal de Savannah, calculando que los dos observarían primero, antes de buscar al prometido. Pero justo con suerte, no mucho después de que hubieran ordenado sus tragos, el hombre en cuestión había entrado al bar. Sasuke lo reconoció inmediatamente por su aroma, la esencia del otro hombre recubría a Saku cuando ésta fue arrojada.
Ella le contó que el nombre de su novio era Sasori Akasuna, y que el hijo de perra trabajaba como ejecutivo en un banco, viniendo de una larga línea de banqueros. La presunción en su rostro le dijo a Sasuke que el sobre-consentido idiota probablemente nunca había levantado un dedo un solo día de su vida.
Sasuke se preguntaba qué había visto Saku en él.
Una sacudida de disgusto hizo que Sasuke perdiera el control por un momento. Sus dedos se cambiaron en garras. Aunque su hermano no lo notó. Su mirada se hallaba fija en el tipo con el pelo corto y negro, vestido con ropas de Burberry.
"Es él, ¿cierto? ¿Qué estamos esperando? Vamos a por él".
Sasuke gruñó en voz baja. "Más despacio, vaquero".
"¿Por que?"
"Como ya te lo he dicho, tengo curiosidad sobre lo que hará. Su prometida ha desaparecido y él está actuando como si nada sucediera. Por como lucen las cosas, estas personas no han organizado una búsqueda o algo así".
"Tal vez no reportó su desaparecimiento".
"Eso ya medio lo supuse".
"¿Qué es lo que vamos a hacer?"
"Vamos a tener una charla con él una vez que esté en su cuarto".
Itachi se echó a reír burlonamente. "Chico, eso me encantaría".
Las puertas del bar se abrieron de golpe y gimió para sus adentros. De alguna manera, Saku había conseguido regresar al Resort por su cuenta, y obviamente buscando a Sasori. Su mirada recorrió la habitación antes de enfocarla en su prometido. Asaltando directamente hacia Sasori, él supuso que ella no había notado que Sasuke y a Itachi ya se encontraban allí. Un paso más atrás de ella, la seguía Shisui, con una contemplación culpable en su rostro.
Shisui atrapó la mirada de Sasuke. Se encogió de hombros. Lo lamento, dijo mentalmente. Ella es muy persistente. No puedo soportar ver a una hermosa mujer llorar.
Idiota, Sasuke e Itachi lo maldijeron el mismo tiempo.
Una conmoción estalló en la mesa de Sasori. El rostro de éste lucía demasiado pálido al ver a Saku. Él se levantó y tambaleó mientras ella lo bombardeaba con un aluvión de palabras furiosas. Ellos discutieron, continuaban haciéndolo mientras Sasori agarró su brazo y la arrastraba afuera. Una alarma sonó en la mente de Sasuke. Pagó la cuenta e inmediatamente los siguió. Una multitud de personas inundó la entrada del bar de pronto, perdiéndolos de vista por un momento. Hizo a un lado a la gente y salió. Saku y Sasori no se veían por ninguna parte.
"¿Por dónde se fueron?" demandó Itachi detrás de él.
Sasuke olfateó el aire y discernió la dirección basado en sus aromas. Él cazó a toda prisa. El rastro lo llevó a una hilera de chalés. No necesitó adivinar cuál chalé era el de ellos. El sonido sordo de un hombre gritando vino del interior de la segunda puerta. Sasuke se echó a correr y la abrió de golpe. Lo que vio le gritando vino del interior de
hizo hervir la sangre. Sasori dio un puñetazo a Saku mientras gritaba como un demente. Sasuke tomó su brazo y lanzó a Sasori en contra de la pared. La rabia se acumuló en su garganta. Por un momento deslumbrante, perdió el control y su mente quedó en banco –hasta que Itachi atrapó su brazo le gritó que parara.
Había golpeado a Sasori hasta dejarlo como pulpa.
"Vas a matarlo", ladró Itachi. "No que tenga alguna objeción con ello. Pero no quieres hacer esto frente a ella, ¿o sí?"
Aflojó el puño. Sasuke dejó ir el cuello de Sasori y éste se desplomó en el suelo.
Inconsciente.
Sasuke limpió la sangre de su mano en sus pantalones, miró a Saku. Ella se lanzó a los brazos de Shisui, apretándose con un lado de su cara. El bastardo le había dañado sus labios.
"Jesús". Sasuke la inspeccionó. No podía creer que había permitido que esto ocurriera. Era su culpa. Si no los hubiera perdido de vista ella no habría resultado herida.
"Lo siento". Saku limpió sus lágrimas. "Solo quería saber la verdad. Tenía que hacerlo-"
"Shhh. No es tu culpa". Sasuke le ayudó a pararse.
"Pero yo-"
"Nena. Salgamos de aquí. Necesitas ver a un médico". Sasuke batió los dedos a Itachi. "Encuentra al gerente del hotel y notifica a la policía. Y Shisui, ve a buscar al Doctor Abram". Él jaló a Jen hacia sus brazos. "No te preocupes, todo va a salir bien". Sasuke se giró hacia Sasori. "Él no te hará daño nunca más…"
Saku no sabía qué diablos estaba pensando.
Necesitaba saber la verdad. Sasuke había dicho que él se ocuparía de sus asuntos por ella, pero se sentía obligada a encontrar su propia verdad. Necesitaba saberlo. Le había rogado a Shisui hasta las lágrimas. Finalmente se rindió a su súplica, y la llevó devuelta al Resort. En lo profundo de su corazón, sabía que lo que había hecho Sasori no fue un accidente. Aún así, una parte de ella no quería admitir la verdad.
Sasuke tenía razón. Había estado en lo cierto todo el tiempo. Sasori había parecido como si hubiera visto un fantasma cuando ella lo confrontó. Al parecer no la había extrañado en lo absoluto. Y cuando pasó por delante del portero, éste parecía sorprendido de haberla visto devuelta –aparentemente, Sasori había notificado a la gestión hotelera que ellos se había separado, y que ella decidió volar a casa.
¡El descaro de ese hombre!
Cuando Sasori se acercó con patéticas excusas, para hablar con ella en privado, ella no había esperado que él hablara con sus puños. Antes de eso, Sasori nunca había posado un dedo sobre ella. Siempre había sido dulce y gentil, pero de la noche a la mañana, se había transformado en un hijo de puta desagradable.
O quizá, Sasori le había mostrado su verdadero yo, tal vez era la tonta más grande del mundo.
Saku tomó la manta que el amigable doctor le había dado. Un dolor sordo pasaba por debajo de su piel a pesar de los calmantes que había ingerido. Se sentó en una silla de mimbre, observando a la gente animada a su alrededor. Un pequeño trozo de satisfacción se infiltró en su corazón cuando vio a Sasori siendo llevado hasta un vehículo de la policía. También quería llorar.
"Nena". La voz suave de Sasuke la sobresaltó. "Los detectives quieren tomar tu declaración. ¿Estás lista?"
Ella asintió.
"Podemos hacer esto mañana en la mañana si no quieres hacerlo ahora".
"No. Quiero hacerlo. Estoy lista".
Una sonrisa irónica colgaba en la boca de Sasuke. "Bien. No te preocupes. Estaré cerca si me necesitas".
Se sentía bien, saber que él estaba allí para ella.
Con Sasuke a su lado, se sentía como si pudiera enfrentar cualquier cosa.
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Tengo los otros tres libros libros de eta serie, si quieren que se los traiga, solo díganlo en los comentarios y les traigo el segundo.
