Primera Publicación: 11 de Septiembre de 2014

Republicación: 25 de Septiembre de 2017


El Misterio de la Rosa Azul

V

-.-.-.-

Está bien, lo había dudado, pero había algo en la mente de Ash Ketchum que no terminaba de encajar por la actitud de Misty. Blue Rose había aparecido en escena pero aunque ya habían salido tres chicas más después de ella, no podía dejar de pensar en que era algo tramado por Misty. Aquella sonrisa en los labios de la pelirroja no era normal, era la típica sonrisa que colocaba cuando algo que había planeado le había salido bien, y su aparición en el palco justo al mismo momento que Blue Rose fue aún más sospechoso para el entrenador.

La última competidora había aparecido en escena y aun así Ash no dejaba de mirar a Misty que observaba triunfante el campo de batalla.

—Ash —la voz de Cynthia lo sacó de sus pensamientos, e hizo que la mirara, al parecer la mujer de cabellos rubios había notado aquella mirada analítica del Campeón sobre la organizadora—, es hora de que informes de cómo será la competencia a las participantes.

—Es verdad —se puso de pie y se acercó al micrófono que había a un costado del palco para iniciar con la competencia—. Bien, gracias a todos los espectadores por presentarse a este mini torneo que he bautizado como el Torneo de la Rosa Azul donde estas treinta y dos jóvenes mujeres participaran por tener una cita conmigo —se detuvo un par de segundo para observar de reojo a su mejor amiga y la expresión de su rostro le hizo sonreír de lado—. A nuestras participantes les informó que serán divididas en dieciséis equipos. De los cuales solo quedaran dos para el día de mañana. Mientras que las batallas de hoy serán dobles, las del día domingo serán solamente uno a uno hasta que solo quede una persona que será la ganadora del torneo. Las reglas son sencillas, solamente podrán usar un pokémon durante todo el torneo así que elíjanlo con cautela. Bien, mis queridas participantes, les daremos media hora para organizarse mientras la computadora realiza el sorteo.

Y tocando un botón la imagen de las treinta y dos competidoras fueron apareciendo en una pantalla gigante, se voltearon y empezaron a mezclarse armando las parejas que competirían en equipo durante el día.

—Bien, y ahí están las parejas que quedaron armadas, las invitó a que se reúnan y planeen su forma de batalla. Suerte a todas y den lo mejor.

Ash dejó de hablar y el audio del micrófono se apagó para que él volviera a su lugar tranquilamente.

—Ahora a ver las batallas —dijo Cynthia observando el tablero con el rostro de las chicas.

—¡Es lo más emocionante de todo esto! —exclamó Ash realmente fascinado por ver las batallas de las competidoras, mientras que Misty solo lo observó en silencio.

Media hora después, las concursantes empezaron las batallas dobles; Ash sin dudas, estaba muy emocionado, tanto que más de una vez, Cynthia tuvo que detenerlo para que no se pusiera de pie y notara favoritismo por alguna de las chicas, aunque claro, cuando Serena, Dawn, May e Iris salieron a ganar sus rondas, éstas terminaron lanzándole un beso a su amigo solo con el afán de estremecer al público presente.

—Las siguientes concursantes son Paula e Isabel contra Anabel y Blue Rose —ante la mención de las competidoras Misty bajó la mirada y colocó sus manos entrelazadas en su frente como si estuviera suplicando porque saliera bien la batalla.

—Ese Roserade se ve fantástico —exclamó Ash en voz alta apropósito para saber que decía Misty, ella solo elevó la mirada hacia el campo de batalla mientras el Pokémon Rosa se movía esperando por el inicio de la batalla.

—Roserade —susurró apretando los labios. No podía olvidar el día en que Daisy llegó al gimnasio con el pequeño Budew para que la ayudara con su jardín de rosas. Como habían simpatizado de inmediato y como fue creciendo a la par de sus rosales «Tú puedes» pensó volviendo a la misma posición suplicante que antes.

Ash solo la miró con una sonrisa ladeada y luego regresó su atención al campo de batallas

—¡Comiencen! — la voz del estadio que anunciaba el comienzo de la batalla se hizo escuchar, provocando que todos pusieran total atención en las concursantes.

—Nosotras primero —una chica rubia se movió un poco lista para dar su orden— ¡Fearow, agilidad!

—Yo te sigo —la secundó su compañera— ¡Skitty, usa canto!

—Debemos hacer algo para que no use canto —Anabel se encontraba analizando que orden dar cuando...

—¡Roserade, Brillo Mágico! —su compañera dio la orden sorprendiendo a todos, Misty se levantó de su lugar sin poder creer lo que oía.

Roserade dudando un poco lanzó su ataque, éste llegó a alcanzar solo a Skitty, prohibiendo que usara canto, Metagross lo esquivó justo a tiempo, al igual que Fearow quien utilizó agilidad.

—¡Como te atreves! ¡Fearow golpes furia!— Isabel dio la orden y su Pokémon golpeó a Roserade quien calló frente a su entrenadora.

—¿Estás loca? Debes usar un ataque que me permita ayudarte —Anabel regañó a Blue Rose.

—Lo siento —se disculpó ésta— Roserade, ¿Te encuentras bien? —le preguntó a su Pokémon, quien levantándose le afirmó.

—¡Fearow, As aéreo!— Isabel dio su segunda orden, de inmediato su compañera la siguió.

—¡Skitty, Bola Sombra!

Mientras ambos Pokémon preparaban sus ataques, Anabel notó que algo pasaba con Fearow.

«Lo tengo» pensó sonriendo de lado.

—Blue Rose haz que Roserade use Carga tóxica, Metagross prepárate —Metagross se encontraba listo para atacar.

—De acuerdo —Blue rose le asentó y observando a su Pokémon dio la orden— ¡Roserade, Carga tóxica!

Fearow se encontraba a punto de atacar, cuando Roserade se movió de su lugar usando su ataque, provocando que el ave de largo pico cayera al suelo a causa del veneno. Skitty lanzó su bola sombra, Anabel estaba por atacar pero Roserade se le adelantó usando Bola de energía, causando que Skitty caiga junto a Fearow.

—Para compensar mi error —Blue rose le guiñó el ojo derecho—. Acaba con esto —Anabel le afirmó.

—¡Metagross, Hiperrayo! —la orden fue cumplida de inmediato por su Pokémon, quien golpeó fuertemente con su rayo a ambos oponentes, dejándolos fuera de combate en el acto.

—¡Increíble! —la voz del estadio acompañó los aplausos por la batalla recién terminada—. ¡Eso ha sido rápido e increíble! Nuestra As de Frontera, Anabel y la misteriosa Blue Rose se hacen paso a la siguiente ronda ¡Felicitaciones! ¡Y a descansar que serán las primeras en pelear en la segunda ronda!

Misty desde el palco, seguía de pie con los puños apretados.

—¿Qué sucede Misty? —preguntó Cynthia consiguiendo la atención de Ash que seguía pegado al estadio.

—Creo que iré a despedir a las chicas a medida que vayan descalificando —y sin esperar respuesta de Ash, se fue.

—Ella está rara, ¿verdad? —preguntó la rubia a Ash quien con los labios fruncidos afirmó.

—Tengo la sensación de que ahora veremos a la verdadera Blue Rose —sonrió dejando confundida a Cynthia—. ¿Quieres algo de comer? —le enseñó un rincón donde unos asistentes habían traído unos cuantos refrigerios—. En diez minutos empiezan las otras rondas.

En los camarines, Blue Rose estaba haciéndole una corta reverencia a Anabel por la falla en el campo de combate; en una esquina, Dawn, Iris, Serena y May la observaban tratando de ver si realmente tenía alguna conexión con Misty pero aquella forma de comportarse les dejó más que claro que Blue Rose no tenía nada que ver con la pelirroja, hasta que la chica en cuestión entró al camarín. Las amigas de Ash estaban a punto de llamar su atención para comentarle sobre su hermoso vestido verde cuando vieron que le hacia una señas a Blue Rose y ésta salía muy rápido del lugar.

—¿Qué fue eso? —May se cruzó de brazos.

—Parece que Ash no estaba tan equivocado con respecto a su amiga —acotó Serena con los ojos entrecerrados.

Fuera del lugar, Misty empujó a Blue Rose hasta dentro de un cuarto, observó que nadie las viera y cerró la puerta con traba.

—¡Qué bruta hermanita! —protestó Daisy quitándose la peluca—. ¡Recuerda que estoy haciendo esto por ti!

—¡Pero debías hacerlo bien! —gruñó, aspiró y apretó los labios mirando la ropa de su hermana— Ya, quítate el disfraz, iré yo a pelear la siguiente ronda.

—¿Qué? —sorprendida, Daisy empezó a desabrocharse el cierre de la espalda.

—Sí, total quedamos para la primera batalla, termino de pelear y vuelvo a ser Misty.

—Ok, si tú lo dices —intercambiaron de ropa y acomodándose la peluca Misty salió como Blue Rose del cuarto, justo cuando Anabel salió del camarín al campo de batalla una vez más.

—Ahí estabas —comentó Anabel, pero algo le llamó la atención de Blue Rose. Le extendió la mano con una sonrisa media ladeada—. Hagamos lo mejor en esta última ronda.

—¡Claro! —tomó la mano y en ese instante la entrenadora de Pokémon Psíquico tuvo la respuesta a su presentimiento, pero no le dijo nada.

Ambas salieron al campo de batalla y Cynthia por primera vez descruzó sus brazos y se puso de pie.

—¿Qué sucede? —preguntó Ash, observando a Cynthia y luego al campo de batalla.

—Supongo que esa es la que tú dices que es la verdadera Blue Rose, ¿no? —Ash la miró confundido, y la rubia lo observó con una sonrisa—. Fíjate, ese vestido tiene más curvas ahora que antes y la pose de batalla es totalmente distinta.

—Es verdad —Ash sonrió de lado al notar que no estaba equivocado con sus pensamientos. Misty había ido a tomar el lugar de Blue Rose y esa pose que demandaba autoridad, sin dudas, era característica de ella—. A ver cómo le va a esta Blue Rose.

—¿No deberías descalificarla por ser dos personas peleando por una? —preguntó confundida pero aún más quedo por la respuesta de Ash.

—No se puede descalificar a la que está organizando el torneo…

—¿Ella es Misty?

—¡Te puedo apostar mis títulos a que sí! —la miró seriamente mientras sacaba a Roserade—. Hay cosas en una persona que uno puede reconocer con el paso de los años.

—¡La siguiente batalla es Anabel y Blue Rose contra Carla y Laura! ¿Quién de estas jovencitas participara en la final uno a uno el día de mañana? ¡Es hora de que lo sepamos!

—No hagas nada estúpido ésta vez —Anabel le habló a su compañera con una media sonrisa.

—Preocúpate por tu pokémon, yo me preocupo por mis ataques —le respondió ésta causando que Anabel se molestara, luego observó a su Pokémon y le pidió tranquilamente que comenzara— ¡Roserade, prepárate para ganar!

El mencionado al escuchar la orden observó a su entrenadora por sobre su hombro, al verla detenidamente se emocionó tanto que dio un gran salto para girar completamente mientras movía sus brazos y gritaba muy feliz a la chica aquello la tomó por sorpresa, ¿Qué le pasaba a su Pokémon? Todo el estadio, incluyendo a Ash, observaban sorprendidos el actuar del Pokémon, nadie entendía el porqué de tanta emoción, la única que no parecía sorprendida era Anabel, quien parecía saber por qué actuaba así.

Blue Rose notó como todo el estadio la observaba esperando su reacción, ésta se compuso y le dedicó una mirada a Roserade, quien observó a su entrenadora le dedico una reverencia avergonzado y volvió a concentrarse en la batalla decidido, dejando a todos aún más confundidos.

—No atrasemos más esto ¿Si?— Anabel observó a Blue Rose seriamente— ¡Metagross, usa Hiperrayo!

—¡Vivillon, Psicorrayo!— Carla dio su orden y ambos ataques chocaron creando una gran nube de polvo.— ¡Ahora estoicismo!

—¡Bola de energía! —del polvo salió una esfera de color verde, la cual golpeó fuerte al Pokémon mariposa.

—¡Blitzle, ataque rápido y luego Danza lluvia! —Laura aprovechó que ambas atacaban a Vivillon y logró que su Pokémon golpeara a Roserade y que a causa de la lluvia, Anabel y Blue Rose se mojaran por completo.

Cuando la nube de polvo de disipó gracias a Danza lluvia, Roserade se encontraba levantándose del suelo, su entrenadora se encontraba cruzada de brazos, no parecía molesta ni porqué habían golpeado a su Pokémon, ni por encontrarse completamente empapada.

—¿No vas a hacer nada?— Anabel la miró extrañada de la poca reacción de su compañera.

—Ya lo hice —le respondió ésta sonriendo al ver como el Pokémon cebra se encontraba envenenado.

—Vaya —Anabel estaba algo sorprendida, pero moviendo un poco su cabeza la observó— ¿Terminamos con esto compañera?

—¡Vivillon, Aromaterapia! —eso sorprendió a ambas chicas quienes veían como Blitzle se curaba de su envenenamiento— ¡Ahora Psicorrayo!

—¡Blitzle, rayo!— Su compañera la secundó, ambos Pokémon se preparaban para atacar.

—Ya me canse de esto —Blue Rose volvió a cruzarse de brazos muy molesta al ver como aquellos dos pokémon atacaban sin mucho efecto a sus pokémon— Anabel —miró a la joven de cabellos lilas seriamente, ésta le asintió— ¡Roserade!

—¡Metagross!

—¡Hiperrayo! ¡Bola de energía! —ambas chicas dieron la orden y sus Pokémon atacaron al mismo tiempo logrando que su ataque se combinara, prohibiendo que Carla y Laura tuvieran tiempo de reaccionar, éstas solo vieron como sus Pokémon caían debilitados frente a ellas.

Roserade y Metagross se posicionaron delante de sus entrenadoras, el Pokémon rosa observó a Blue rose y le sonrió en una pose orgullosa realizando una reverencia, la chica le respondió con una sonrisa triunfante, mientras que Anabel la observaba de reojo al mismo tiempo que felicitaba a su Pokémon.

«Sin dudas son dos personas totalmente distintas»

—¿Qué piensas? —le dijo Cynthia a Ash quien miraba cruzado de brazos la imagen de Blue Rose y de Anabel que enseñaba la pantalla frente a él.

—Pensaba que sin dudas, la forma de pelear de ahora es superior a la batalla anterior.

—¿Qué harás? —preguntó interesada por la respuesta de Ash.

—¡Seguir el juego! —declaró con una media sonrisa—. ¡Quiero ver hasta donde es capaz de llegar!

Misty se dirigió hecha hielo hasta donde se ocultaba Daisy, esperó que Anabel entrara a los camarines para perderse tras la puerta.

—¡¿Qué le pasó a tu traje?! —exclamó espantada la rubia, teniendo en cuenta que tenía que ponerse eso.

—¡Cálmate! —le dijo Misty a Daisy para poder explicarle lo que iban a hacer— Vas a ir vestida como Blue Rose al camarín con la ropa mojada, le dirás a las chicas que te di permiso para retirarte temprano porque estás mojada y además, ya no pelearas hasta mañana.

—¡¿Y qué ropa me pongo?! —preguntó negándose a ir en esas condiciones hacia ciudad Celeste.

—La que trajiste hermana —Misty a veces dudaba de que fueran familia, negó con la cabeza mientras se quitaba la peluca y el resto del traje—. Vas con James y Jessie para que lo tengan arreglado para mañana, ¿de acuerdo?

—Ok —Daisy se quitó el vestido verde de Misty y se lo pasó para intercambiar ropa. Una vez que Daisy pasó a ser Blue Rose nuevamente, salió con su bolso de nuevo al camarín.

Entró al camarín y todas las miradas cayeron sobre ella, sobre todo la de las amigas de Ash.

—Lo siento —se disculpó mostrando su bolso del que sacó una chaqueta, una polera azul y un short de jean—. Me dieron permiso para retirarme porque estoy empapada —apretó los labios con vergüenza—, como ya pasé a la competencia de mañana.

—¡Entonces yo también debería pedir lo mismo! —comentó Anabel observando como su pantalón morado y su chaqueta del mismo color estaba totalmente empapado.

—Deberías —le recomendó con una sonrisa amable—, podrías enfermarte, y no queremos eso.

Anabel la miró como inspeccionándola «Sin dudas son dos personas distintas y con muy diferente personalidades.»

Cuando Anabel salió del camarín para buscar a Misty la encontró acomodándose la falda de su vestido verde, la As de frontera se sorprendió, pero la líder simplemente actuó como si no la hubiera visto en días.

—¡Anabel! —exclamó emocionada—. ¡Qué buena batalla! —la miró de pies a cabeza—. ¡Pero si tú también estás empapada como Blue Rose, deberías ir a descansar para las batallas de mañana! —le aconsejó.

—Si a eso venía —le dijo con una mueca, se sentía incomoda.

—¡Mañana son las batallas individuales, tienes que tener energías!

—Lo sé, lo que más quiero es ganar esa cita con Ash —el tono soñador de su voz molestó a Misty que poco y nada pudo evitar su malestar—. ¿Sucede algo?

—No —negó Misty con una falsa sonrisa—, ya vaya nomás.

Misty se alejó de ella, pero Anabel no la perdió con la mirada.

—Su aura estaba helada —se cruzó de brazos y entrecerró sus ojos—, como si hubiera sido mojada…

—¡Volví! —dijo Misty dirigiéndose a la mesa de bocadillos—. Venía a avisarte Ash, que Anabel y Blue Rose se acaban de retirar del evento.

—¿Retirar? —aquello lo sorprendió y desvió por un momento su mirada de la batalla que se desarrollaba en el campo.

—Solo por hoy, estaban empapadas y les dije que era aconsejable que se fueran a cambiar y volvieran mañana para las últimas rondas.

—Ah, sí, bien —respondió Ash volviendo a concentrarse en la batalla. A Misty no le gustó nada que Ash apenas le pusiera atención así que tomó un par de bayas pecha y se retiró del palco a despedirse realmente ahora de las competidoras que iban quedando fuera del evento. Cuando la chica se fue, Ash miró la puerta y comenzó a reírse.

—¿Qué fue eso? —Cynthia estaba sorprendida.

—Me gusta cuando se enoja —movió los hombros como si no fuera importante y siguió viendo las batallas.

El sol estaba perdiéndose entre las montañas del Monte Plateado para cuando las competidoras perdedoras se habían retirado del estadio y Ash saludaba a seis de las ocho concursantes –ya que dos se habían retirado momentáneamente- El entrenador se alegró de ver a sus amigas entre esas seis jóvenes.

—Bien, mañana es el día decisivo —les informó colocando las manos detrás de él—, la que se alce a la cima de la competencia tendrá una cita conmigo. Así que póngale empeño —sonrió y una vez que se despidió de todas, se acercó a Cynthia que espera por ser llevaba junto con Misty a ciudad Verde ya que ahí pasarían la noche los tres. Pero a Ash le llamó la atención lo pálida que se encontraba Misty.

—¿Te encuentras bien? —la chica afirmó, pero no tardó en perder el equilibrio— ¡Oye! —Ash alcanzó a tomarla.

Cynthia la observó y colocó la mano en su frente, observando la temperatura elevada de la pelirroja.

—Parece que tiene fiebre.

—¡Estoy bien! —se defendió soltándose del agarre de Ash—. ¡Ya vámonos! —y se alejó de los dos con dirección al auto y a una cama porque lo único que quería era dormir y que su dolor de cabeza pasara para poder acabar con todo ese circo de una buena vez.