CAPITULO II

Ahora estoy caminando por un sendero de tierra mojada, debería recalcar que es el único que alcanza a iluminar la luna, y mientras trato de no pisar nada sospechoso, estoy pensando seriamente a que situación cliché me podría enfrentar.

Opción número uno, me caigo por un abismo, aterrizo en un rio y empieza a llover.

Opción números dos, me persigue un animal salvaje y ahora sería yo la del complejo de Usain Bolt.

Opción número tres, mi mamá se levanta, sale al balcón, me avienta una chancla y me dice que vuelva a la casa.

La última sería fatal, pero en fin, yo sigo caminando, en busca del "demonio blanco" o lo que sea que es, a lo lejos escucho una cascada, debo estar cerca, mientras apresuro mi paso pienso otras situaciones cliché que me pasarían.

Opción número cuatro, el vestido blanco resulta ser una distracción para que alienígenas me capturen, bueno al menos me salvarían de estas horribles vacaciones.

Opción número cinco, muero por combustión espontánea… oye eso si suena muy loco.

Al final llego al claro del bosque y en efecto hay un estanque, la luna llena se refleja en aquella agua tan clara, cerca de un árbol frondoso se encuentra el vestido blanco que corre y se ríe y justo detrás de él aparece una chica desnuda y camina en dirección al estanque, yo solo observo detrás de un arbusto aquella vista tan deslumbrante, mientras con mi mano trato de parar la hemorragia nasal que tengo en estos momentos.

La chica se nota que es tres o cuatro años mayor que yo, "Pues Fate Testarossa es una Loli pervertida de trece años" la mujer del estanque tiene el cabello largo hasta la cintura, es claro como castaño o rojizo, tiene dos grandes personalidades, la luz de la luna me hace divisar un lunar en forma de estrella en el costado de su cuello, además que ella tiene una deslumbrante figura.

La luna iluminaba su majestoso cuerpo dándole la visión de ser un simple sueño, pero lo que yo estaba viendo era muy real, una ninfa, una de las más hermosas, y de todas las situaciones cliché me falto enumerar esta.

En estos momentos estoy celosa del agua del estanque, pues ella tiene el privilegio de tocar cada rincón de su cuerpo, mientras que yo la Loli-Fate pervertida la observo escondida, tratando de memorizar cada detalle de esta maravillosa experiencia, fue así hasta que un montón de mosquitos vinieron por el olor de la hemorragia nasal que no paraba, eran tantos que mi única opción fue correr y lanzarme al estanque. Si, lo sé, mi vida es un cliché.

Mientras trataba de no ahogarme, nadaba con todas mis fuerzas, pues el estanque era bastante profundo, pensaba en que, al salir no iba a morir a manos de un demonio, iba a morir en manos de una hermosa ninfa… bueno que más da.

Al fin salgo a la superficie y trato de ubicar donde está la orilla del estanque y por supuesto a la ninfa y al dar la vuelta mi cara se dio de lleno con dos grandes y suaves personalidades.

Fue estar en el paraíso hasta que… desperté en la orilla del estanque, estaba lloviendo, y Alicia estaba picando mi mejilla con un palo.

-Alicia… ¿Qué pasó?

-Onee-Chan… mamá va a matarte.

-Eso ya lo sé… es solo que… anoche vi un demonio blanco… digo un vestido y lo seguí, llegué hasta aquí y…

-¿Resultó ser una mujer muy hermosa?

-¿Cómo lo sabes?

-Mamá nos contó una historia similar.

Sin más que decir volví a casa con Alicia, la verdad no sé cómo me encontró, yo tenía frio y hambre y sentía que me habían dado una paliza, pero eso no importaba, lo que si me molestaba era esa semilla de incertidumbre y duda creciendo en mi interior.

Quería encontrarme de nuevo con aquella ninfa y pedirle perdón por como actué, además de vivir unas vacaciones de verano junto a ella, sin embargo la ninfa-demonio blanco no volvió aparecer las noches que me quedé en ese maldito y a la vez bendito estanque, esperando nuestro reencuentro.

-OOO-

-Fate Testarossa! No sabes que hay bastantes peligros en el bosque.

-Mamá no es para tanto… solo salí a dar una vuelta.

-En la madrugada! Hay muchas cosas allá afuera que te pueden hacer daño, te las puedo enumerar. Serpientes, arañas, serpientes con patas de araña…

Sí, soy yo Fate Testarossa y ahora estoy recordando el súper regaño cortesía de mi madre, por haber salido aquella vez a buscar al "demonio blanco".

Digo que estoy recordando, porque el primer día de vuelta a clases después de las vacaciones, el sensei dijo que tocaba escribir las cosas que más impacto nos dejó los días de descanso y por supuesto, el regaño de mi madre fue épico, además que por cada combinación rara de animal que decía mi madre, Alicia me picaba con un palo la mejilla, esto debe sonar muy cliché, pero yo creo que tengo un gran karma, un poderoso karma.

Luego de escribir muy escuetamente mis raras vacaciones, el profe me pidió que leyera a toda la clase. Desgraciadamente mi hermana está en el mismo salón que yo. Así que no podía mentir.

-Hola a todos… espero que lo hayan pasado bien en el receso.

A lo lejos se escuchó un "Kyaaa! Fate-Sama". Si, soy popular, pero no me interesa en lo más mínimo, ¡por favor! me gustaría tener una vida privada. Pero así debe ser ya que mi vida es un cliché.

-He escrito una historia resumiendo, mis… inusuales vacaciones. Hice el ademan de leer y todos prestaron atención.

Un perrito llamado Fate perdió su juguete favorito o más bien se lo quitaron y se lo llevaron muy lejos.

-Oye no soy tu juguete Fate!

En efecto esa fue Hayate, de alguna u otra forma tenía que pagar por dejarme sola.

La madre tomó con su boca, la espalda al cachorro Fate y a su hermana Alicia y sin poder resistirse se las llevo lejos… si tan solo el juguete no se hubiera ido.

-Quisiera ser el juguete de Fate-Sama… Kyaaa!

Si, más fans locas. Prácticamente vinieron estudiantes de otros salones y estaban observándome por la ventana. ¿What?

El lugar al que fueron llevados los cachorros fue una jungla espantosa, llena de misterios, fantasmas y animales híbridos.

Esa frase la dije como una narradora de cuentos de terror. Nadie se asustó.

No había señal para hacer una llamada, ni internet.

Ahora todos gritaron aterrados… como cambian los tiempos.

El cachorro Fate, pasó por lluvias despiadadas, traumas de por vida por un sonido en específico, gases mortíferos y vio un demonio.

-¿Y que más pasó?

El sensei que estaba revisando unos documentos, ahora se encontraba sentado comiendo palomitas y poniendo atención a lo más mínimo.

El cachorro siguió al demonio blanco hasta un estanque. Lo vio a los ojos, el demonio se acercó, este tenía un lunar en forma de estrella, el cachorro temía por su vida… luego solo vio oscuridad.

-¿Qué, moriste? Preguntó Hayate.

-Sí, pero no.

El cachorro despertó cerca del estanque, con frio, adolorido e impactado de aquella experiencia.

Para el momento Hayate estaba cobrando entradas a las personas que querían escuchar mi historia. A los chicos les cobraba dinero, a las chicas ropa interior ¿What? o mejor dicho se esperaba de esa mapache pervertida.

La hermana del cachorro lo encontró y lo llevo de vuelta a casa, para enfrentarse a un demonio más temible… Su madre enojada.

Alicia empezó a ayudarle a Hayate con las bragas, le estaba poniendo una por una, en la cabeza, como especie de gorro.

El cachorro tuvo el regaño de su vida, pero aun así, este observaba por el balcón y bajaba todas las noches al estanque, esperando el regreso del demonio blanco. Pero nunca volvió y la esperanza de tener unas vacaciones únicas se fue a la borda.

A pesar que aquel demonio no regresó, el cachorro trató de pasarla bien a lado de su familia, pero no lo logró, su hermana la molestaba hasta en los sueños.

-Ehmm… Fin… Gracias.

Todo el lugar empezó a lanzar elogios, mientras se marchaban los que no pertenecían al salón.

-Bien… la señorita Alicia puede decirnos que hizo en las vacaciones.

-Moleste a mi hermana… fin.

-Ok… señorita muy bien.

¡Es enserio! Me mate el cerebro escribiendo la historia y Alicia sale con eso.

-La señorita Ginga que nos puede decir.

-En estas vacaciones solo pensé en Fate-Sama.

-Ok… imagino que todos pensaron en la señorita Testarossa estas vacaciones

-Si!

Bien es todo por hoy pueden irse.

Hayate se acercó junto con Alicia y me invitaron a ir con ellas por un helado con el dinero que cobraron, cabe explicar que, la mapache pervertida tenía la cabeza cubierta con bragas, parecía tener una cabeza de extraterrestre. Sin embargo ¡esto no puede ser verdad! tanto me esforcé en hacer la historia, debe ser cierto que tengo un karma o simplemente… mi vida es un cliché.

N/A: Capitulo dos rápido xD pues para que no se pierda el hilo de la historia, con algo de relleno pero bueno. Gracias por su apoyo y me alegro que les haya gustado la historia. Nuevamente Gracias por Leer!

K.S