Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Nollie Marie, yo solo la traduzco.


The Ring

Capitulo quince

Todo un Ángel

Bella's POV

Jadeé y agarré la toalla más fuerte, mi corazón latía salvajemente bajo mi puño.

"Whoa... y yo que pensaba que el echo de que una persona abriera la puerta en toalla solo pasaba en las películas y TV," dijo Ángel, sonriendo satisfecha.

"Yo, uh," tartamudeé, poniéndome roja.

"¿Por qué no vas a cambiarte?" dijo Ángel, sonriendo satisfecha.

"Uh... sí... buena idea," dije.

Intenté apresurarme al subir las escaleras, pero sabía que era mejor no hacerlo. Vergüenza y prisa no van bien juntos y normalmente terminaba conmigo cayéndome de cara. No quería que eso pasara.

Y ahí fue cuando recordé algo.

"¡¿HOLA?!" gritó Alice por el teléfono.

"Lo siento, lo siento, lo siento, Alice," dije rápidamente, buscando en mi armario algo que ponerme.

"¡Jesús! Que buena forma de olvidar a tu BFF," dijo Alice enfadada.

"Lo siento, tenía que recuperarme del hecho de que una Ángel Montez está en mi puerta."

"Oh, bien, encontró tu casa," dijo Alice.

"¡ALICE!¿Qué está haciendo en casa de Charlie la chica a la que le pertenece el anillo?" pregunté, estrechando mis ojos a la blusa roja antes de apartarla.

Alice solo empezó a silbar.

"¡ALICE!"

"¡Oh, sí, Emmett está aquí! ¡Te veo más tarde Bella!" dijo.

"Espera, ¿Emmett? ¿Alice estás en -?" empecé a preguntar... pero ella me colgó.

Gemí y cerré mi móvil. Lo tiré a mi cama y me cambié rápidamente a unos vaqueros y una camiseta gris. Lentamente llegué a la esquina en la cima de las escaleras y miré abajo para ver a Ángel en el pasillo, al teléfono.

"Lo siento," dije suavemente, cuando finalmente decidí bajar las escalera. "Alice elige mi ropa y no quería ponerme ninguna de ellas."

Ángel levantó la vista con una suave sonrisa en su cara. "¿Y entonces cómo sois las mejores amigas?"

Me encogí de hombros. "Ella fue la primera a la que le pareció excepcional nuestra amistad."

Ángel asintió.

Tragué y le pregunté antes de poder echarme atrás, "¿qué estás haciendo aquí?"

Ángel suspiró y bajó la vista a su teléfono, continuando escribiendo a alguien.

"Estoy aquí para ver si puedes ir y convencer de algo a mi idiota amigo de Chicago," dijo.

Sentí mis ojos ensancharse.

"Así que, Bella, ¿tienes algo contra el anillo?" preguntó.

"Yo... no me pertenece," dije.

Ángel bufó. "Ha sido tuyo por un tiempo," dijo.

"¿Perdona?" pregunté confundida.

Ángel cerró su teléfono y me miró.

"En serio, Bella, ¿por qué no has cogido el anillo?" preguntó Ángel, cruzando sus brazos. "Es el momento de la verdad."

Suspiré y murmuré. "No quiero recordar los recuerdos tras el anillo."

"Pareces recordar los recuerdos tras él incluso sin el anillo," apuntó Ángel.

Aparté la mirada. Oí a Ángel moverse y después sentí un tirón en mi mano.

"Hey," dije, mirando de nuevo para ver a Ángel echar la cadena y el anillo en mi palma y cerrar mis dedos a su alrededor.

"Suerte," susurró, mirando a mis ojos.

"¿Por qué estás haciendo esto?" susurré, temblando.

Ángel se alejó de mí y cruzó sus brazos sobre su pecho. Luego me di cuenta de que llevaba una camisa negra ajustada y vaqueros rotos artísticamente. ¿No tenía frío?

"Lo estoy haciendo porque todo el mundo merece amor," dijo Ángel.

Parpadeé confundida.

"Tú mira... fui amiga de Edward cuando viví en Chicago," continuó Ángel. "Aunque más joven, era realmente dulce, cuando alguno de los niños más pequeños se caía, él estaba allí para levantarlo y darle una de las famosas galletas de su madre. Él tiene un gran corazón pero por alguna razón no es totalmente feliz con sus amigos y su popularidad."

"Tengo este raro sexto sentido," dijo Ángel, sacudiendo su mano, "con el que puedo entender a la gente fácilmente. Ellos no tienen que decir nada y yo los conozco. Y la primera vez que te vi, en mi mente, tú y Edward parecíais conectar."

"Espera," dije, parándola. "¿Verme? Acabas de conocerme hoy."

Ángel sonrió. "Lo siento, pero no. En realidad te vi hace casi nueve años," dijo. "Estabas visitando a tu padre en verano. Estabas leyendo y no viste una grieta."

Suspiré. Recordaba aquel día. Me solía gustar leer mientras andaba y había estado leyendo ese día cuando no estaba lloviendo... y enganché la punta de mis botas en una grieta. Desde entonces, no he vuelto a leer mientras andaba.

"De cualquier forma, entonces supe que tú y Edward podríais congeniar, enamorándoos y todo eso. Y como Alice era mi única amiga en Forks, compartí con ella mi plan para liarte con Edward."

"Okay. Alice ha ido a un nuevo nivel de hacer parejas," siseé bajo mi aliento.

Ángel solo me dio una mirada divertida.

"Pero, mira, Ángel... no me enamoré de Edward," mentí.

Pude sentir mis mejillas ponerse rojas y recordé que no miento convincentemente. Ángel debe saberlo porque ella solo sonrió satisfecha y dijo "uh-huh."

Me sonrojé de un rojo profundo, una clara señal de que había mentido, contradiciendo lo que acababa de decir.

Ángel me sonrió suavemente.

"Sabes, Bella... Edward te mintió," dijo Ángel.

Sentí mi cuerpo congelarse mientras el pensamiento entraba en mi cerebro. ¿Él... mintió?

"Típico de los chicos," suspiró Ángel. "No se dan cuenta de que están enamorados y cuando lo hacen, apartan a su amor."

Mire al suelo, sus palabras corrían por mi cabeza.

"Edward no se dio cuenta de que se estaba enamorando de ti y cuando eso le golpeó te apartó porque sabía que no iba a poder quedarse en Forks para siempre," susurró Ángel.

Miré a Ángel. Ella aún sonreía suavemente.

"¿De verdad?" susurré.

Su sonrisa se ensanchó. Sacó de detrás de ella un fino y largo papelito. Lo alcancé cuando me lo tendió.

"Si realmente quieres saberlo, aún tienes una semana," dijo Ángel, guiñando.

Bajé la vista al papel.

"Solo depende de ti. Así que, ¿qué vas a hacer?"

Levanté la vista a Ángel y miré a sus ojos, sabiendo mi respuesta al momento.


Hola!

Nuevo capitulo y por fin alguien deja la terquedaz en esta historia, xD. En el proximo capitulo Edward va a recibir una sorpresita, os dejo un adelanto:

Puse mi comida en mi bandeja...

"Hey, ¿has escuchado que hay una chica nueva en el campus?"

"Sí, hay una chica nueva, la he visto antes." ...

Y luego, de repente, la cafetería se quedó raramente... en silencio.

No es mucho, pero es que el capitulo es muy corto.

Bueno, me despido hasta el miercoles agradeciendoos vuestros reviews (ya casi llegamos a los 100, jeje), alertas y favoritos y tambien a los que solo leeis.

Besos