Buenas, aquí voy con el segundo capítulo. Gracias por las visitas del primer capítulo. Se me olvidó comentar que en esta historia aparecerán más series además de Detective Conan y One Piece, pero también habrán personajes y poderes pensados por mí. Pues con todo esto, comenzemos.
Capitulo 2: Presentaciones
Pasó bastantes segundos antes de que alguien comentara algo después de que esa marioneta salvase la vida de Haibara. Todos estaban mirando absortos a los dos protagonistas del quien dijó algo primero fue la chica rescatada. Y no fue ni un gracias, ni un quien eres ni nada de eso, sinó…
-AHHHHHHHHHHHHHH!-gritó ella de temor al ver la cara cúbica de ese ser.
-Imbécil!- le gritó el encapuchado alto, dándole una patada voladora en toda la cara al pequeño, lanzándolo por los aires del efecto.
-Oye, que eso duele!-se quejaba la marioneta, después de recomponerse del golpe.
-Te recuerdo que estamos de incognito en esta misión, y lo más importante es que nadie debe verte en tu aspecto actual!-le regañaba el alto, tapándole rápidamente la cara con la capucha.
Pero no debía preocuparse. La gente miró curiosa por el alboroto que había, pero nadie excepto Ai vió la cara de ese extraño ser.
-Ai, estas bien?-le preguntó Ayumi, preocupada.
-Sí…- le contestaba sin dejar de ver a los dos encapuchados.
Pero cuandó quiso coger la mano de su amiga, no pudo moverse.
-Nh, aún no puedo moverme…- se quejaba Ai
Pero el encapuchado alto se acercó a ella i la comenzó a observar.
-Ahí está- dijó.
Cogió el brazo de la chica i le sacó algó que tenía clavado. Era una espécie de clavo de hierro, de la cual salían algunas chispas. Entonces, de repente, Ai, pudo mover otra vez los musculos de sus extremidades con toda normalidad.
-Que es esto?-preguntó la chica sobre el objeto mientras la ayudaban a ponerse de pie.
-Lo que te han disparado es una bala paralizante- le contestaba el encapuchado-una bala especial que hace que todo tu cuerpo se electrifique y no lo puedas mover. Pero cuando ya no lo tienes clavado, es totalmente inofensivo.
Acto seguido, la destruyo, pisándola con el pie, quedando reducida a polvo.
-Chicos, huíd ya!-gritaba Conan alarmado a sus amigos- puede que el francotirador vuelva a disparar contra nosotros otra vez!
-No, yo creo que no volverá a disparar- le afirmó el encapuchado alto.
-Pero que dices!?- contestaba preocupado Conan- No ha podido matar a su objetivo, así que volverá a atacar!
-Claro que no lo hará. Lo conocemos bíen y sé que ahora nos dejará ir tranquilos.
-Que lo conocéis? Pero quienes sois vosotros dos?- preguntaba Conan.
-Las preguntas y respuestas para después. Él volverá a atacar en otro momento. Así que,siento si celebráseis algo, pero debemos ir a vuestra casa.
-No, vamos a llamar a la policía y…
-Sí quieres saber lo que está pasando, te digo yo que vayamos a vuestra casa.
Entonces los dos se quedaron mirando un tiempo.
-Esta bién-reconoció Conan aceptando lo que le había sugerido el desconocido.-Chicos volvemos a la casa del profesor!
-Y la fiesta?- preguntaba Genta
-Ya lo dejaremos para otro día, ahora vámonos!
Y se fueron , no sin antes que Conan mirase hacía el edificio donde supuestamente les habían disparado.
-Conan-kun!- le desconcertó Ayumi
-Ah, ya voy!- le contestó
Mientras, en el edificio que se encontraba a 800 yardas del lugar, el francotirador miraba el grupo desde la mirilla de su rifle.
-Mierda- se quejaba tranquilamente con una voz grave- si no hubieran estado esos dos, todo habría salido tal y como planee.
Al llegar a casa del profesor Agase, Conan tuvo que hacer una pregunta necesaria en ese momento…
-Quienes soís y por qué habéis venido con nosotros?-preguntaba desconfiado Conan a los dos encapuchados.
-Porque hay muuuuuuuuuuuchas asuntos que se tienen que discutir- le dijo el alto- y revelaros bastantes cosas.
-De que?
-Ya hablaremos de esto cuando entremos y dejemos reposar a Ai-kun en el sofá. Después de todo ha sido un día ajetreado para todos- le recomendaba Agase, intentando abrir la puerta de su casa con las llaves.
-Una pregunta, Ossan- le preguntaba rudamente el pequeño de los encapuchados- dónde está la nevera?
-Ehmmm…- intentaba responder a esa extraña pregunta justo cuando pudo abrir la puerta- se encuentra en el salón ,cerca de…
No pudo acabar la explicación. Los dos encapuchados, dejando tras de sí una figura suya de humo que se desvaneció al instante, entraron a una velocidad extraodinaria dentro de la casa.
-Que rápidos…-dijó Mitsuhiko lo que pensaron todos.
-Pues sí. Que gente más extraña- le respondió Ai, que aún seguía un poco cansada por lo sucedido anteriormente.
-Hmmm…
-Que sucede, Hakase?-le preguntaba Conan al verle murmurando.
-No, es que… creo que ya he oído alguna vez la voz de uno de ellos…
-En serio?-decía Conan.
-Sí, pero… no lo recuerdo bién…
Y al entrar dentro de su casa, aún les fueron más extraños e íncreibles. No les podían ver porque les tapaba la puerta de la nevera, pero sí como saltaban los restos de comida a mucha velocidad, sin haber dejado nada que sobrase, además de oír el gran ruido que hacían al comer.
-Nooooooo…-se lamentaba Agase al ver el desastre- con lo que la había limpiado esta mañana!
-Al menos han dejado sus capas y bolsas en el perchero correctamente- decía Conan buscando el punto positivo de la intromisión.
-Pues sí que comen- hablaba Ai sorprendida- más que Kojima-kun i Hakase juntos.
-Eh, un momento!-gritó Genta cabreado.
Se dirigió hacía la nevera para comprobar su más terrible temor.
-Maldita sea!- gritó tristamente Genta- Ya no queda nada! Con las ganas que tenía que comer…
Pero su lamento se convirtió en temor al ver al pequeño de los dos misteriosos.
-AAAAAAAAHHHHHHHH!-gritó de temor Genta- Un robot que está vivo y se come toda la comida!
-Pero que dices, Genta?-preguntaba extrañada Ayumi.
-Todo el mundo sabe que los robots no tienen vida propia. Además, en las películas, no comen comida, solo se les da aceite para que no se oxiden- le respondía Mitsuhiko inteligentemente y con la razón.
-Eso, eso, que a mi me encanta la carne y no el aceite- respondía el pequeño, saliendo de la puerta del frigorífico con un trozo de carne en la boca.
Y ahí fue cuándo les entró el canguelo a los otros dos. Se le pudo apreciar su apariencia completa. Era una espécie de marioneta que, aún con partes y extremidades cúbicas, se podían apreciar rasgos humanos, como la boca i los ojos. Llevaba unas sandalias, una camisa de manga larga, con una banda amarilla atada a la cintura, junto con un sombrero de paja. Se podía apreciar que llevaba una marca de x dibujada en el pecho.
-ES VERDAAAAD!-gritarón Ayumi i Mitsuhiko, al igual que lo hizo Genta.
-Que no! Que yo soy humano, no robot!- se quejaba el pequeño.
-Tampoco digas eso, que en tu estado actual no eres ninguna de las dos cosas- le dijó su compañero dándole un pequeño coscorrón en su cabeza.
-Ay! Para ya de darme de una vez!
-Humano? Esa cosa?- se preguntó Haibara, luego que la dejaran reposar al sofá.
-Nos podeís decir ya quiénes sois vosotros y que relación tenéis con el francotirador?- preguntó Conan, yendo al grano.
-Bueno, eso ya lo hablaremos más adelante- le contestó el alto-Ahora que nos hemos dado un festín, lo primero sería que nos presentaramos. Él se llama Luffy y yo soy Marc.
Al fin se reveló la apariencia de Marc, el otro encapuchado. Era un chico alto, pero de apariencia joven, entre 15 y 16 años. Se podía ver que era de nacionalidad europea, pero hablaba un fluído japones. Llevaba unas gafas de color azul. De ropa, un jersei con capucha rojo, pantalones vaqueros largos y zapatillas rojas. De conjunto, sólo llevaba un anillo con una piedra incrustada de color naranja.
-Y el tercero?- le preguntó Conan.
-Qué tercero?- le respondió Marc.
-Vamos, no me digas que lo que sea esto tiene vida propia- decía mirando a Luffy- Seguro que hay otra persona que lo está controlando a distancia y nos ha seguido todo este tiempo.
-Pues créetelo, él tiene vida propia. Pero sí has acertado con algo: hay un tercero.
-Pues que se muestre.
-Lo siento, pero es que es muy tímido, así que no va a aparecer.
-Pues hazlo si no quieres que llamemos a nuestros contactos de la policía para que os arresten- les decía seguro Conan.
…
-Jajajajajajaja!- se rieron los dos extraños.
-De que os reís?- les preguntó Conan refunfuñado, que hacían caso absorto a sus amenazas y se mofaban.
-De que es imposible que nos pillen- le decía Luffy después de reir un rato.
-Además, cuando acabemos con nuestro objetivo, ya nos habremos ido y no se enteraran- les contestaba Marc.
-Objetivo? A que os referís?- preguntaba curioso Conan.
-Ah, sí,… todo esto que ha pasado recientemente se debe a que estamos buscando a cierta persona para que vuelva con nosotros.
-A quién? Sí queréis que os ayudemos a encontrarla y así nos dejaís para siempre, pues perfecto.
-No tranquilo, sí ya la hemos encontrado. Es más, está aquí con nosotros- le dijo Marc.
-Y quién es?- preguntaba nervioso Ai.
-Pues quien va a ser: a tí, Shiho-soltaba Luffy.
Lo dijo señalando a la chica que acababan de salvar, a Haibara. Conan, el profesor y ella no pudieron creérselo: había alguien que sabía el verdadero nombre de la chica. Se temieron lo peor: podían ser "ellos"!?
-Pero que dices?- le contestaba Ayumi, absorta de lo que pasaba de verdad- ella se llama Ai, no Shiho.
-No, ella se llama Shiho-confirmaba Marc.
-Que no, que se llama Ai Haibara- les decía Mitsuhiko, por si se confundían con el apellido.
-Y yo os digo que es Shiho Miyano- les repetía Marc.
Entonces Haibara se levantó preocupada de que descubrieran su verdadera identidad delante de los niños y les gritó enfadada:
-Que yo no soy esa tal Shiho!- exclamaba ella- Os habéis confundido de persona, así que largaos ya!
-Marc, seguro que es ella?- le preguntaba Luffy un poco dudoso- Parece mucho más cerrada y preocupada que la que conocimos.
-Que sí, pesado!- decía ya Marc cansado de tantas dudas- Ahora os lo mostraré para callaros las bocas a todos.
Entonces, se dirigió hacia Haibara hasta estar junto a ella.
-Que le vas a hacer?-preguntaba alarmado Conan.
Haibara no podía moverse. No sabía que le podía hacer ese personaje.
Pero lo único que le hizo fue darle un golpe con su dedo en la frente de Haibara.
-Eh?- se preguntaba Haibara, sin saber el porque.
-Bueno, pues ya esta.- decía Marc.
-Os iréis ya, por favor?- preguntaba Conan intentando que salieran.
-No nos iremos sin ella- le decía el juguete.
-Cuantas veces os lo diremos, que no soy yo!- les contestaba Haibara.
-A ver, tenemos una lista de los aspectos de esa chica, y así os confirmaremos si es ella- decía Marc, sacándose un trozo de papel del bolsillo.
-Pues venga, dila- decía Haibara, confiada que no todas las exactitudes serían correctas.
-A ver, la primera es que tiene los ojos azules.
-Anda, que casualidad, como Hai…-decía Ayumi, antes de pararse.
-La segunda, que tiene el cabello castaño.
-Pues es verd…-gesticuló Genta.
-Si que se par…-dijo inacabadamente Mitsuhiko.
Y finalmente, la que Haibara podía mentir sin ninguna duda.
-La conocimos cuando tenía 15 o 16 años, así que ahora debería tener 18 o 19 años.
-Ha!- aseguró Haibara- yo tengo entre 7 y 8, así que hay una diferencia de 12 añ que sí, Edogawa-kun?
Pero lo que le dijo Conan fue algo que especuló totalmente sorprendido, al igual que los detectives infantiles y el profesor.
-Haibara, tu, tu cuerpo…
-Que pasa con mi cuerpo?- preguntó extraña.
Y se quedó totalmente sorprendida. Ya no era la pequeña niña de los detectives infantiles, sinó una mujer de 19 años de mediana estatura. Y al contrario que otras veces, no se le rompió la ropa, sinó que le sentaba como un guante su camisa violeta i los pantalones tejanos.
-Bueno, pues ahora que hemos confirmado que es usted, porque no comenzamos la conversación, Miss Shiho?- le preguntó Marc con una mirada seria.
