Hola, hola! Aquí estamos con un nuevo capítulo. Aprovecho ahora para deciros que el próximo capítulo saldrá más tarde de lo previsto debido a que estaré de vacaciones. Pues, sin nada más que decir, que disfrutéis el capítulo.
Capítulo 3: Reconciliación
En esos momentos, en las calles de Beika…
-Te pasa algo, Ran?- le preguntaba su amiga de la infancia.
-Ah, no no es nada, Sonoko- le respondió ella.
-Es que últimamente te veo un poco más triste de lo normal. Además, me he enterado de que ya no vas tanto a las clases de karate.
-Ah, lo de las clases es…
-No me digas que tienen que ver con el friki de Holmes?- preguntaba con sonrisa burlona, refiriéndose a quien todos sabemos.
-No, no es eso!- le exclamaba nerviosa- Eso es porque estoy ocupada con otros asuntos.
-Tanto como para olvidarte del karate? Pues vaya, si que debe ser importante.
-Sí…- le respondía con una sonrisa Ran.
-Por cierto- dijo Sonoko, canviando de tema- has visto a Sera hoy?
-No. Creo que no la he visto desde hace días. Estoy preocupada.
-Tú tranquila, que si le pasa algo grave tu padre o el mocoso de las gafas le salvaran el pellejo con sus deducciones.
-Tienes razón. Sobretodo Conan.
Mientras, pensó:
-Seguro. Él siempre sabe como salir de cualquier situación que se le presente.
Volviendo a casa del profesor…
-Mierrrrdaaa!- exclamaba Conan en su mente- No se como salir de esta situación! Los niños han descubierto a Haibara! Pero como ha podido ese tío volver a la normalidad a Haibara? Si solo la ha tocado con el dedo!
-Ah, ahora sí que es como Haibara físicamente- respondía Luffy, que aún seguía ingiriendo las costillas de cerdo.
-Ves, te lo dijé!- luego se giró hacia Haibara, que aún segía atónita con su cambio-Por cierto, lo de que la ropa se te haya ajustado a tus nuevas medidas ha sido cosa mía. Un detalle de mi parte.
-Pero…tu sabes lo que has hecho?- preguntaba Haibara( bueno, creo que a partir de ahora la llamaremos Shiho), aguantándose la rabia.
-Evitar que unos niños vean a una mujer adulta desnuda completamente y se traumatizen por toda su vida? De nada, si es que soy un angelito- le respondía Marc, con una sonrisa para parecer buena persona y poniéndose una aureola de pega en la cabeza.
Eso hizó que Shiho se enojará y le cogiera por el cuello de la camisa.
-Te parece que esto te hace gracia!?- le exclamaba enfurismada Shiho.
-Dinos que has hecho, ahora!- le amenazaba Conan, aprovechando la situación para sacar el reloj anestesiante.
-Luffy- le dijó Marc al misterioso juguete.
Entonces el juguete fue a por Conan y le cogió por el brazo izquierdo para que no pudiera utilizarlo.
-Sera mejor que no lo hagas, no me gustaría ver a Marc enfadado- le respondía Luffy.
-Que!?- le decía Conan, intentando escapar-Sueltame!
-Callate ya, Shinichi Kudo!- le respondió seriamente y cansado de lo que decía- Esto es una conversación de adultos entre nosotros y ella, así que no se te permite hablar si aún no has recuperado tu verdadero cuerpo.
-Eh?- pensaba sorprendido Conan, aterrado- también saben sobre mi identidad? Cómo?
Entonces Luffy le soltó, sabiendo que no haría nada.
-No se como lo habéis hecho o descubierto quienes somos, pero habéis jodido todo lo que hemos ocultado- le recriminaba Shiho a Marc, volviendo al tema.
-Algún día tenía que pasar, y no creo que los chavales se merecieran despedirse de unos amigos que nunca más volverán a ver- le contestaba Marc.
-Ya, pero no sabéis que llevamos un año ocultándolo a todo el mundo para que no nos descubrieran, y aún nos quedaba tiempo para revelarlo.
-Y nosotros tres años para reencontrarnos y no podíamos esperar más. Punto para nosotros.
-Si no os conozcó. No se quien soís, así que largaos de esta casa!
-No sin ti y haber cumplido nuestra misión.
-Pero que misión?
-La de que estes segura.
-Segura? Si gracias a vosotros ya no lo estoy! Es más, en toda mi vida yo nunca he estado segura, así que habeís tardado bastante.
-Y te creías que, con el tiempo, te salvarías de ellos, Sherry?
Entonces Shiho se asustó bastante al oír su nombre en clave.
-Soís de ellos?-preguntó temblorosa
-Eso no importa. Aunque lo seamos o no, algún día lo sabrán. Pero cuando os enfrentéis a ellos, no dejarán a nadie con vida.
-Yo no quiero que pase eso!
-Entonces, que vas a hacer? Que coño quieres hacer con tu vida? Responde!
Entonces Shiho dijo algo que hizo que todo se callara de repente y al cabo de cinco segundos se penederia:
-Proteger a todos entregándome a ellos, ya que lo único que he deseado durante toda mi vida es morir y desaparecer de este mundo para así no perderlos! Así que largaos ya de una jodida vez!
Al cabo de un largo silencio, quien respondio fue el juguete, con cara seria i un contundente:
-No.
-Que?
-Después de todo lo que hemos pasado, no vamos a rendirnos ahora. Y la Shiho que conozcó nunca tiraría su vida por la borda.
-Tu no me conoces de nada y no os debo nada.
-El mocoso tiene razón- le respondía Marc- además, aunque te joda, le prometimos a ciertas persona que te protegeríamos a costa de nuestra vida.
-A quien?-preguntaba Shiho, cuestionándose quien la querría con vida.
-Antes de hablar de todo eso- le dijo Marc, girándole la cabeza hacía la izquierda- sería mejor que hablaras con los enanos, ya que no deben entender nada de lo que pasa y querrán explicaciones.
Y Shiho vió a los tres pequeños, que no sabían actuar delante de lo que veían.
-Tú…eres Haibara?-preguntaba Genta para confirmar.
-Que esta pasando, Ai-chan? De que habla esta gente? Como es que tienes este aspecto?
-Si no vas a decir nada, lo diré yo-le soltaba Marc, forzándola a hablar.
-Chicos, tenemos que hablar-les contestó Shiho más tranquila, sabiendo que ya no les podía mentir más.
-Oh, dios mio!- exclamaba emocionado Marc- Luffy, prepara las palomitas, que ahora vamos a ver una buena escena de drama a lo telenovela!
-Bien, palomitas!- exclamaba contento su amigo, que solo pensaba en la comida.
Y allí comenzó la confesión.
Diez minutos después…
-A ver si lo hemos entendido bien- intentaba consolidarlo Ayumi- tú tienes en realidad 18 años, pero por culpa de un veneno te encogiste!?
-Y que Conan es en realidad Shinichi-onichan!?-exclamaba Mitsuhiko.
-Y el profesor lo sabía y no nos dijo nada?-decía Genta mirando de mala manera a Agase.
-Bueno, es que era muy confidencial…-le contestaba el profesor.
-Pero, como los Shõnen Tanteidan, no se deberían ocultar los secretos a los otros miembros.-replicaba Ayumi.
-Esto os venía demasiado grande, chicos- les explicaba Conan.
-Pero lo necesitábamos saber de todas maneras- le contestaba Mitsuhiko-A los verdaderos amigos se les cuenta todo. Soís muy malas personas por no haberlo hecho.
-Eso, eso. Si es que desde luego, hay gente para todo.
Quién lo decía era Marc sentado en el sofá comiendo de un bol de palomitas disfrutando de la escena telenovelesca que se estaba viviendo.
-Os largaís ya de una vez!?-se quejaba Conan exclamando.
-No, que ahora viene la mejor parte- se defendía Marc.
-Y yo quiero comer las palomitas- se defendía Luffy
-Pero porque no nos lo contastéis?-preguntaba Ayumi dejando aparte la comedia- Sabéis que os podíamos ayudar.
-Eso es por lo otro que os he contado- le explicaba Shiho-Esa cierta organización que quiere matarme no deja testigos, y todo aquel que haya estado en contacto conmigo morirá. Pero tranquilos, que cuando descubran mi verdadera identidad me iré y nunca sabrán que nos conocimos. Así os protegeré.
-Tranquilo- presumía Genta-que a nosotros no nos hace falta protección.
-Con ellos, es imposible escaparse.- le advertía Shiho- es por eso que os hemos estado mintiendo. Pero ahora que os hemos dicho toda la verdad,…
-No toda-le cortó Ayumi.
-Que-preguntaba extrañada Shiho- si os hemos dado toda la verdad…
-Eso es mentira!-le exclamo Ayumi-No nos dijiste como te sentías en realidad por dentro!
-Uh, dónde más duele!-soltaba Marc, como un telespectador más.
Entonces Shiho se sorprendió mucho con esa respuesta.
-Cuando nos conocimos por primera vez, eras muy distante, pero después de algún tiempo te hiciste más amigable y desde entonces has sido una más de la banda. Hemos pasado mucho tiempo pasando retos y dificultades juntos, y pensaba que eras feliz, con tu maravillosa sonrisa. Pero cuando he oído que siempre has deseado morir para así protegernos, sentí que nunca habías sido sincera con nosotros en ese aspecto.
-Sí, pero…-quería contestarle Shiho
-Entonces esa sonrisa era falsa!?-le dijó enfadada Ayumi con lagrimas en los ojos- Siempre que sonreías, siempre pensabas que algún día morirías? Pensabas que cuando murieses nosotros seguiríamos así de felices? Pues te equivocas, porque lo pasaríamos mal cada vez que te recordaramos! Debíamos saber la verdad, no ocultándonosla para siempre. Es que nunca pensaste en nuestros sentimientos? Realmente eres nuestra amiga?
-Yo…-intentaba gesticular Shiho, sin saber que decir.
Estaba abrumada por todo aquello. Lo que había dicho Ayumi era verdad, y no sabía que ía que los niños la abandonaran. Pero entonces, la respuesta vinó de sopetón.
Shiho notó que alguien abría una cremallera que tenía casi escondida en su camisa, y de ella le salía una capucha que le cubría.
-Oye…!-intentaba exclamar Shiho.
-Muy bien niños!-exclamaba Marc mientras le ponía bien la capucha-Hora de la adivinanza! De que os suena esta chica?
Los chicos pasaron unos segundos sin saber que decir, pero entonces se dieron cuenta a la vez.
-Aaaahh!-gritaba de sopetón Genta-Es la chica de la caseta de Gunma!
-La que nos salvó la vida del incendio!-decía sorprendido Mitsuhiko.
-Entonces… fuiste tú?-preguntaba también la sorprendida Ayumi.
-Premio!-exclamaba Marc con una sonrisa-Esta chiquilla, al ver que no había más opciones, se tomó el antídoto para salvarles. Pero cómo difundísteis el video, la Organización se dio cuenta de que seguía con vida. Así que todo lo que sucedió en el Bell Tree Express fue obra de ellos por liquidarla. Resumiendo, que por culpa de sus acciones casi la pillan. Pero aún así, ella nunca se ha quejado por aquello y aún les considera sus amigos. Eso demuestra que, para ella, soís algo más que unos niñatos. Soís como su familia.
-Vaya…-decía Genta sin palabras.
-Nunca pensé que ese video causaría todo aquello…-decía Mitsuhiko sintiéndose culpable.
-Y yo pensaba que no nos querías…-decía Ayumi, destrozada por haberle encarado aquellas duras palabras antes de decir la verdad.
-Porque lo has hecho?-le preguntaba Shiho a Marc.
-Porque no quería que mi escena de telenovela quedase tan mal-excusaba Marc, mostrando algo de mentira en ello-Puede que os jodamos los secretos, pero no somos de los que jodemos amistades. Hala, ahora ya sabés lo que hay que hacer.
Shiho, al acabar de oírlo, soltó una sonrisa y abrazó de repente a Ayumi.
-Tienes razón-le contestaba Shiho- no fui sincera con vosotros. Pero si no lo fui, era para no perder a más gente. Una vez tuve mis padres y a mi hermana mayor, pero por culpa de la organización los perdí y eso hizo que me hundiera. Pero todos ustedes me dieron algo para seguir viviendo. Y no quiero volver a pasar por lo mismo.
Entonces la miró con una sonrisa y le contestó:
-Ahora, sí quereis, ya no os mentiremos más, de acuerdo?
-Sí!- le contestó Ayumi sonriente con lagrimas en los ojos.Y la siguió abrazando.
-Aiiiii!- gritaban los otros dos pequeños, también lloriqueando y abrazando a Shiho.
Fue un buen momento. Incluso el profesor soltó alguna lagrimita. Pero quien lloró más fue Marc.
-Joder, que final tan bueno!- gritaba con pañuelo en mano y soltando lagrimas a mares- Eso no me lo hagaís, por favor!
-Para ya de una vez!-le regañaba Conan, odiándolos a muerte.
-Okay!-dijó Marc totalmente recuperado en un segundo , sin nada de lagrimas y tranquilo.
-Que rápido!-decía con cara sorprendida Conan.
-Bueno, ahora creo que no quedan dudas, verdad?-le decía Marc a Luffy.
-Ninguna- le decía emocionado el juguete- definitivamente es la Shiho que conocimos. Tenemos que recuperarla y devolverla a como era.
-Pero que yo no os conozcó. Podeís explicarme de que trata todo esto?-preguntaba Shiho, después de la tormenta de emociones.
-Es verdad-hablaba ahora Conan-Decidnos quienes soís en realidad, como es que conocéis a la Organización, cómo sabéis nuestras identidades y nuestras acciones como lo que pasó en el Tree Bell Express. Y sobretodo, cómo habéis vuelto a Haibara a la normalidad.
-Bueno, ahora que ha pasado el jaleo, ya creo que les debemos explicarles algunas cosas.- explicaba Marc mientras cogía un paquete dispensador del bolsillo.
-Un momento, tu fumas?- preguntaba Conan sorprendido al verlo con ese paquete a su edad.
-Claro que no, són Chupa-chups- le contaba Marc resolviendo el malentendido mientras se llevaba uno a la boca- A algunos creen que llevar cigarrillos en la boca les hacen parecer cool, pero lo eres más si llevas esto.
Entonces se sentó con pose chula en el sofá y dijo sonriendo.
-Es hora de que os expliquemos todo lo que os queremos decir.
Y ahí fue cuando empezó lo serio.
