Hoooola a todos! Bueno, el último capítulo fue bastante explosivo y confuso, verdad? Como algunos habréis adivinado,en mi obra también estarán los personajes y conceptos del manga Tokyo Ghoul de Sui Ishida. También se reveló el personaje de Death Gun de SAO, serie hecha por Reki Kawahara. También apareció otra serie en la que utilizaré conceptos y personajes, pero aún no revelaré el nombre para dar más sorpresa. Aunque tantas series os causarán mucha confusión, intentaré encajar las piezas tan bién como pueda. En el capítulo de hoy, será de más tranquilidad que los últimos, pero sin dejar de ser sorprendente. Pues sin más demora, que empiece el capítulo!
Capítulo 9: Cosas que contar
Ya llegada la noche, la paz parecía haber vuelto, al menos de momento. Y ahí estaba Conan, en casa del profesor, llamando a su amigo de confianza.
-Vaya, sí que han sucedido bastantes cosas por ahí, Kudo-le contestaba Heiji Hattori, el joven de 17 años de tez morena y ojos azules ,con chaqueta azul, que cubría su cabello negro con una gorra, a través del teléfono tras escuchar toda la história.
-Sí…Ha sido un día de locos-le decía Conan.
-Pero es eso verdad?-le preguntaba Heiji-Lo del juguete vivo y el tío con alas?
-Claro que no!-defendía Conan lo indefendible-Estoy seguro de que aquí hay truco, no hay duda. Será fuerte, pero no puede sobrepasar las limitaciones humanas. Joder, si pudieras venir a ayudarme, serías de gran ayuda!
-A lo mejor tu sueño se hace realidad…-le decía con una enigmática sonrisa.
-A que te refieres?-preguntaba Conan extrañado.
-Heiji, que demonios estás haciendo!?-le increpaba la chica de pelo castaño, ojos verdes, y llevando un jersei amarillo y blusa rosa.
-Uah, Kazuha!-se sorprendía Heiji-Menudo susto!
-Ven rápido, o perderemos el avión!-le decía la chica con prisas.
-Avión?-preguntaba Conan-Pero dónde estás?
-Esa era la sorpresa, Kudo-le comunicaba Heiji, en el aeropuerto-Me voy a Tokyo esta noche!
-Que?-contestaba sorprendido Conan-Por?
-Al parecer, a mi padre y al de Kazuha van a ir allí para una gran reunión entre la policía japonesa y el FBI para detener a un peligroso criminal internacional que ha liberado a distintos presos por todo Japón.
-Un peligroso criminal?-preguntaba Conan interesado en ello.
-En cualquier caso, les pedimos a nuestros padres si podíamos ir con ellos para ayudarles, y al final han aceptado a regañadientes-seguía Heiji-Así que, cuando acaben con ese pavo, te echaré una mano.
-Genial!-decía Conan ilusionado-Tengo que dejarte, que tengo que llamar a Ran.
-Nos vemos, Kudo!-se despedía Heiji.
Un minuto después, Conan estaba hablando ya con Ran.
-Quee!? Que te quedas a casa del profesor?-preguntaba Ran.
-Sí… es que quiere que le pruebe un nuevo juego y va a durar mucho tiempo completarlo-fingía Conan con tono infantil.
-Y yo que había preparado ya la cena-se quejaba Ran.
-Eh, viene ya la comida o que?-gritaba Kogoro.
-Sí ,ya va-le contestaba Ran.
-Bueno, pues ya te dejo, Ran-neechan-se despedía Conan.
-Sí,… Ten cuidado, Conan-kun-le decía Ran sonriendo desde el otro lado.
-Eh-notaba algo raro Conan-Pasa algo?
-No, no es nada-decía Ran-Venga adiós.
-Adiós-finalizaba Conan.
-Al final ese mocoso no va a venir?-preguntaba Kogoro muerto de hambre.
-No…pero ahora que hago yo con todo esto?-se preguntaba Ran.
-Sí quieres, me lo puedo comer yo junto a los postres que os había traído.-decía una voz.
Al girarse, Ran vió al hombre de tez morena y cabellos rubios llevando una bandeja de pastelitos.
-Amuro-san!?-se sorprendía ella.
-Que haces tú aquí?-decía el también sorprendido Mouri.
-Bueno, es que en el Poirot ha habido una pequeña fiesta y los pastelitos que han quedado me los han regalado. Y como eran muchos, pensaba darles algunos.
-Hombre, gracias, que ya me moría de hambre.-contestaba Kogoro.
-Y que ha pasado con Conan-kun?-le preguntaba Amuro a Ran.
-Se ha quedado en la casa del profesor a dormir. Pero no sé, parecía un poco preocupado…-le contaba Ran-Ah, sí, Otou-san, mañana me iré de compras con Sonoko. Te quedarás con Conan-kun?
-Imposible!-le decía Kogoro comiendo-Mañana habrá una reunión entre la policía y algunos agentes del FBI. Quieren que vaya para ayudarles en un caso.
-Vaya, pues mañana tendré que llamarle para que se quede con Hakase-decía ella preocupada.
Mientras lo contaba, Amoru escuchaba atentamente con cara seria. Pero una llamada en su móvil le desconcertó. Al ver quién era se sorprendió.
-Quien es?-preguntaba Ran.
-Ah, no, son los de la cafetería.-les contestaba sonriendo- De mientras contesto, ustedes comiencen ya con los pastelitos.
-De acuerdo-aceptaba Ran.
Al salir de la puerta, Amoru respondió la llamada. De lo que estamos seguros es de que no eran los de la cafetería.
-Sí?-respondía Amoru serio.
…
-Qué!?-exclamaba sorprendido.
Volviendo a casa del profesor…
-Seguro que no quieres irte con ellos?-le preguntaba Jodie al mismo tiempo que Conan acababa la llamada.
-No. Ahora quién corre más peligro es Haibara. Mientras más estén al margen, mejor.-le contestaba Conan.
-Sí quieres, envió dos agentes a que les vigilen-le confiaba Jodie.
-Te lo agradezco, pero no hará falta-le decía Conan antes de ver a James, que había acabado de recibir una llamada-Y Akai-san?
-Ya le han operado. Marc le había partido cuatro costillas, pero su vida no corre peligro y se recuperará en unas semanas.
-Me alegro!-exclamaba Conan-Y del infiltrado?
-Ah, el hombre de negro encubierto? Tranquilo, era de bajo rango y esta era su primera misión con nuestro grupo. Así que no creo que nos descubriera.-le tranquilizaba James.
-Aún así, me sorprende que el tal Marc le reconociese.-contestaba Jodie-Ni siquiera nosotros nos dimos cuenta de su engaño.
-Ese cabrón sabe mucho más de lo que parece-contestaba Conan, aún enfadado por su derrota-Juro que le atraparé!
-No conseguirás nada pensando en Marc-le recomendaba James-Ahora tú prioridad es proteger a esa chica. Además, no creo que tú puedas conseguir lo que nadie ha podido hacer: encontrarle, y mucho menos atraparle.
-Tranquilo James, estoy seguro de que caerá al igual que su compañero.-decía Conan-No dejaré que se burle más de mi. Prepara un escuadrón para que lo busquen y lo atrapen.
-No le sorprenderá un ataque sorpresa-le decía James-Él ha participado en guerras y sabe como nos movemos. Es mas, ya lo has visto hoy.
-A que te refieres, James-kun?-preguntaba Jodie.
-Recordáis que habían detectado un cuarto agente escondido?-les explicaba sobre la escena-Pues Marc le comunicó su ubicación al otro.
-Cómo? Si no dijo nada-decía Jodie.
-Los dedos-le contaba James-Es una manera de comunicarse entre soldados sencilla y silenciosa, sin que se entere el enemigo. La mano izquierda representa el número de enemigos y la derecha representa la localización.
-Pero si hubiese mostrado los dedos, lo hubiéramos notado-decía Jodie.
-Él lo hizo de una manera que nadie se diera cuenta: tronándoselos-explicaba James-Al tronarse el dedo índice de la mano izquierda, revelaba que no habían tres, sinó cuatro, mientras que al tronarse el dedo medio de la derecha, al apuntar hacía detrás, revelaba la ubicación del cuarto. Eso demuestra que tiene conocimientos de táctica militar, por lo que sorprenderle no es una buena opción.
Jodie y Conan lo oyeron sorprendidos.
-La única y posible manera de atraparle es encontrar su base, pillarles y acorralarlos.-decía James-Pero no sabemos dónde se encuentra.
-Yo sí-revelaba Conan-Porque tengo esto.
Conan pulsó el botón de sus gafas rastreadoras y se vió que mostraba un punto.
-No me digas…-decía sorprendida Jodie.
-Sí. Le pegué al tal Marc un localizador en su abrigo cuando se estaban yendo y le agarré.
-Perfecto! Pues déjanoslas y los del FBI los localizaremos. Cuando sepamos su paradero, te avisaremos.
-Perfecto. Pero sería mejor que nos pusierais algo de protección por aquí, ya que avisaron de que volverían.
-Dejaremos a algunos agentes por la zona.-le decía James.
-Sí,pero antes de eso…-decía Conan mientras miraba de reojo detrás suyo-Se puede saber que hacéis otra vez aquí!?
Les hablaba a Ayumi, Genta y Mitsuhiko, que estaban ahí de pie sonriendo infantilmente con maletas en mano.
-Aquí están…-comenzaba Mistuhiko
-…Los Shonen Tantei…-continuaba Genta.
-..Al rescate!-finalizaba el estribillo Ayumi.
-Lo siento, no he podido echarles…-se excusaba Agase.
-No os he dicho que os fuerais a vuestras casas?-les regañaba Conan.
-Pero no podemos dejar sola a Haibara-san!-decía Mitsuhiko-Estará en peligro.
-Queremos ayudarla!-decía convencida Ayumi-Para eso están los amigos.
-Además, mañana es sábado-decía Genta como excusa tonta.
-Chicos, aquí vaís a correr peligro,asi que iros ahora.-les contaba Conan.
-Y tú y el profesor sí podéis y nosotros no?-les culpaba Mitsuhiko
-Queremos estar en esto juntos!-le decía Ayumi.
-Si saben que estamos conectados, seréis aniquilados!-les advertía Conan.
-Pues que se preparen. Les estaremos esperando!-decía Genta con bate en mano.
-Os creéis que podéis derrotarlos? Esa gente es muy peligrosa, más que todos los criminales que nos hemos encontrado. Vosotros, unos niños, no les podréis hacer nada.-les regañaba Conan.
Eso dejó bastante afectados a los pequeños, que hizó que se sintierán inútiles ante la situación.
-Pero…-quería decir Ayumi.
-Dicho esto, iros ya a…
Antes de que les mandara derechitos a casa, notó que algo le mordia la cabeza.
-Aaaahhh! Que demonios hace esta cosa aún aquí!?-gritaba sorprendido Conan al ver que quien le mordía era Plue.
-Los chicos aquellos se olvidaron de él-decía Ayumi-Pobrecito, deberá estar triste…
-Y por que demonios me está mordiendo la cabeza, si puede saberse?-exclamaba Conan intentando quitárselo.
-A lo mejor quiere meterte en la cabeza que nos dejes quedar aquí-decía Genta.
-Eso es algo que te has inventado!-le regañaba Conan.
-Lo siento Conan-kun, pero no nos irémos así como así-le decía Mitsuhiko.
-Eh, Haibara, ayúdame con esto y convenceles de que se vayan-le cargaba el muerto Conan mientras se quitaba a Plue.
Pero Shiho no estaba escuchando a nadie. Ni siquiera había prestado atención a las conversaciones de antes. Estaba sentada delante de la mesa, mirando solamente la foto en la que estaba incluída su hermana. Solo tenía ojos para ese objeto.
-Haibara!-intentaba llamarle Conan, que finalmente pudo quitarse a Plue de encima y lanzarlo lejos.
-Ah, sí…-prestaba ya atención Shiho.
-Haibara, deja ya lo de la foto-le aconsejaba Conan mientras se acercaba a ella-Ahora esto no es lo más importante. Diles a ellos que se larguen a sus casas.
-Yo, esto…-intentaba pensar en algo, pero no era su mejor momento.
-Anda, esta chica es tu hermana, Ai-chan?-exclamaba Ayumi al acercarse a ver la foto.
-Uahhhh! Es muy guapa!-decía Genta.
-Como se esperaría de la hermana de Haibara-san!-decía Mitsuhiko, que aún seguía enamorado de ella a pesar de ya no tener la misma edad.
-Sí-les contestaba Shiho- está es mi hermana Akemi. Tenía siete años más que yo. Era una muy buena hermana.
-Que envidia! Ojala tuviera una hermana así!-deseaba Genta.
-Pero Ai-chan, si tú tenias una hermana, porque no vino nunca a verte o ayudarte? Es que ocurrió algo?-preguntaba curiosa Ayumi.
Al oir aquello,Shiho no podía saber como explicárselos. Se quedó en silencio.
-La mataron-les explicó Conan-La asesinaron los de la organización cuando intentó salvarla.
Ese comentario hizó que Shiho se sorprendiera. Sabía que lo había contado Conan para que así ella no sufriera al decirlo.
-Vaya…-se asombraba Genta.
-Pobrecita-decía Ayumi entre lagrimas.
-Debió de ser duro para ti, Haibara-san…-le acompañaba Mitsuhiko.
-Sí, fue muy duro para mi, ya que era el último familiar vivo que me quedaba tras la muerte de mis padres cuando era pequeña. Por eso me enfrente a ellos y, al verme acorralada, ya solo quería morir. Pero cuando me volví Ai Haibara, les conocí a ustedes y me dieron las ganas de vivir. Pero a veces me viene el pensamiento de sacrificarme a mi misma para que no les ocurra a nadie de ustedes. Por mí y por ustedes, es mejor que se vayan a sus casas. Eso me haría muy feliz.
Lo complementaba con una sonrisa, una parecida a la de su hermana que hizo que se rindieran los pequeños.
-Bueno, si nos lo dices así…-decía Genta sin saber que expresar.
-Nos iremos…-decía Mitsuhiko.
-Por lo menos-exclamaba la no derrotada Ayumi-dejanos quedarnos aquí solo esta noche! Ya que hemos traido todo el equipaje…
-Bueno, vale-se rendía Shiho-pero solo esta noche.
-Bieeeenn!-exclamaban los niños contentos.
-Oye,eso no era lo que tenías que decirles!-exclamaba enfadado Conan.
-Ahora solo quiero pensar en lo del asunto de mi hermana-le decía Shiho volviendo a ver la imagen.
-A ver, ya sé que es raro que esos pirados conociesen a tu hermana antes de morir, pero cuando les atrapemos ya nos contarán todo lo de la organización y la relación que tenían con ella.
-Te piensas que eso es lo que me interesa?-le contestaba Shiho.
-Y entonces que es?-decía extrañado Conan.
-Mira esta otra foto.
Ella le mostró otra foto que él aún no había visto. Los pequeños también la vieron. Era de Akemi sosteniendo un periódico.
-Pero si esto…-decía Conan estupefacto.
-Ay va, esa noticia de la portada no es sobre el terremoto que hubo en las Filipinas?-se daba cuenta Mitsuhiko.
-Eso no fue hace una semana y media?-recordaba Ayumi.
Al ver aquello, Conan se quedó sin palabras.
-La fecha que muestra es la misma que el día después del terremoto, y el diseño de la portada es exactamente igual que el que sacaron. Lo he consultado por Internet antes-le comentaba Shiho, ya no tan sorprendida como su primera reacción al verlo.
-Esto es imposible-intentaba no tragárselo Conan-tú hermana murió hace ya más de un año. Seguro que lo habrán retocado con Photoshop o algo…
-Mira al de detrás si estas seguro-le decía sonriendo pícaramente Shiho.
Conan observó que detrás de Akemi, estaba Marc al fondo con un cartel que ponía "No, no es Photoshop ni nada por el estilo, maldito desconfiado!" con cara aburrida.
-Joder, ni que me leyese la mente!-se sorprendía Conan-Pero entonces, porque te habrán dado esta segunda foto?
-Para demostrarme algo que podía parecerme imposible. Y si los encuentro, por fin podría saberlo: que probablemente mi hermana siguiese viva y ellos sepan dónde está.
-No digas estupideces, yo estuvé delante de ella! No pudo hacer nada por salvarla.
-No recuerdas lo que dijo Dai?-le decía Haibara.
-Le llamas por el nombre falso que le dijo a la organización?-se extrañaba Conan.
-Es así como lo recordábamos yo y mi hermana. Lo sabes o no?-le cuestionaba Shiho.
-Ah, si, lo de…
"Hace 3 años, hubo casos en que se encontraron unos cuantos cadáveres en distintos barrios de America. Y en las fotos que me pasaron, había dos similitudes:La primera, que los cadáveres eran un autentico espectaculo de terror, ya que, envueltos en una especie de ácido estomacal, les faltaban partes del cuerpo o carne ,como si los hubiera comido una bestia eso jamás se pudieron identificar. Y la segunda, que entre las multitudes de curiosos siempre aparecía un chico adolescente con gafas y jersei con capucha. Normalmente, eso quedaria como una casualidad y era un simple peatón. Pero hace un año, aquí en Japón, apareció otro cadàver. No acabo como los otros cadáveres, porque murió de un disparo de bala. Pero en una foto, además del equipo medico y la policía, aparició ese chico otra vez. Y al identificar el cadàver, se confirmó todo: Su nombre era Masami Hirota según los presentes, pero su verdadera identidad era la de un agente inferior de la Organización, llamada Akemi Miyano.".
-Oye, no creeras que tu hermana fingió su muerte y él la ayudo, no!?-le preguntaba Conan sin poder creérselo.
-Si antes habló de que la droga que diseñaban mis padres podía resucitar a muertos, puede que nos mintiera sobre lo de que no les fue bién.-le convencia Shiho-Así que no sería improbable que la usara en ella.
-Pero si le negabas todo lo que contaba!-le decía Conan-Es totalmente imposible eso!
-Bueno, después de lo de hoy, no creo que tu lógica pueda explicarnoslo todo.
-Todo tiene siempre una explicación. Y estoy seguro de que usó algún truco para lo de los golpes y las alas. Pero por ahora, no te lo se explicar.
-Bueno, yo ya me he rendido, asi que...-se convencia Shiho a si mismo.
-Ahora dejemos de lado lo de tu hermana y dime que había demás en la caja que te ha dado-decía Conan, curioso por saber lo que había en su interior
-Pues, además de las fotografías, una piruleta y dos cartas, había esto.
Shiho les mostró a todos una pequeña caja morada en forma de cubo llena de cicatrices que tenia un agujero en una de las caras. Junto a él había enganchados un anillo metálico con una piedra del mismo color que la caja y una nota.
-Uah, que es eso?-preguntaba Genta curioso.
-Es un juguete?-preguntaba ahora Ayumi.
-Para que demonios te habrá dado una caja?-le preguntaba Conan-No creo que sirva de mucho.
-Y porque hay un anillo con él?-le preguntaba Mitsuhiko.
Al oír la palabra "anillo", Conan se interesó.
-Un anillo?-decía él-Será igual que el que usó contra nosotros y expulsaba llamas?
-No lo sé, però puede que lo ponga en esta nota.-les contaba Shiho mientras la leyan entre todos.
" "
Instrucciones para abrir la caja (carita feliz)
Ponerse el anillo
Pensar en tu verdadero proposito
Inyectar tu voluntad dentro de la caja
Hazlo y lo conseguirás (pulgar hacia arriba)
PD: Solo puede hacerlo Shiho
" "
-Y estas instrucciones?-se extrañaba Mitsuhiko.
-Ni que las hubiera escrito un niño de primaria-decía ironicamente Genta.
-Si nosotros somos niños de primaria-le corregia Ayumi.
-Joder, aquí no pone nada de nada!-se quejaba Conan-la única parte que se entiende es la primera.
Entonces Conan se puso el anillo para probarlo.
-Oye, que estas haciendo!?-le exclamaba Shiho cuando vió que se había puesto algo que era "suyo".
-Que te crees, pues abrirla.-le contestaba Conan-Según la nota, debò darla ahora en la caja.
Y metió el anillo dentro de la caja. Pero no sucedió nada.
-Que raro, no ha funciona...
Y antes de que contestará, le vino un calambre por su cuerpo. Eso hizo que se cayera.
-Conan-kun!?-se preocupó Ayumi-Que sucede!?
-Kudo-kun!?-dijó Shiho preocupada.
Pero aún le seguia el calambre. Y al observar su mano, ella creyó saber lo que pasaba.
-Rápido, quitate ahora el anillo!-le aconsejaba Shiho.
Él se lo quitó al instante lanzandolo al suelo. Al instante, ya se encontraba bien.
-Menos mal...-se aliviaba Ayumi.
-Estás bien?-le preguntaba Mistuhiko.
-Sí-les calmaba Conan-Pero que demonios habrá pasado? Porque me habrá dado ese calambre?
-Probablemente porque el anillo no es tuyo y te ha rechazado-le regañaba Shiho-No recuerdas que en la nota ponia que era solo para mi?
-Pues pruebatelo tú, a ver si te acepta.-le desafiaba Conan.
Shiho recogió el anillo del suelo. Al verlo, tuvo miedo de que le pasara lo mismo que a Conan. Pero recordó que el anillo podria ser suyo. Así que , con valor, se lo puso. No ocurrió nada.
-Pues no ha pasado nada-comentaba Mitsuhiko.
-Pero por lo menos no me ha pasado lo mismo que a Kudo-kun.-se alegraba Shiho.
-Entonces eso significa que puedes abrir la caja!-exclamaba Ayumi.
-Puede...-se cuestionaba Shiho.
Shiho cogió la caja e introdució el anillo. No pasó nada.
-Parece que conmigo tampoco-dijó Shiho en un primer momento.
Pero entonces notó una sensación extraña. Una presencia.
-Que ha sido esto!?-se preguntaba Shiho.
Al sentirlo, la caja comenzó a moverse bruscamente. Shiho la soltó con un grito de sorpresa.
-Que demonios?-se sorprendía Conan.
Durante unos segundos la caja siguió moviendose bruscamente. Pero finalmente, se quedó inmóbil. No Salió nada de ahí.
-Por que se habrá movido la caja?-se preguntaba Conan.
-He notado algo...-comentaba Shiho en voz baja.
-Que!?-se sorprendía Conan-El que?
-Creo que... hay algo vivo ahí dentro.-les aseguraba Shiho.
-Que!?Pues damela para que así el profesor la pueda abrir!-le pedía Conan.
Pero después de pensarselo, se negó.
-No. Ahora estas cosas són mias. Así que me lo quedaré yo.-les contestaba enfadada.
Se cogió la caja y la caja junto con todas las cosas y se marchaba hacía el sótano. Plue la siguió.
-Se ha ido bastante enfadada-comentaba Mitsuhiko.
-Normal, Conan-kun la ha cabreado bastante.-le contestaba Genta.
-Eh, que yo solo quiero tener pistas sobre ese Marc!-les contestaba enfadado.
-Venga, dejemos que Ai-kun se tranquilice y ya investigaremos sobre él más tarde. Ahora es mejor que preparemos la cena.
-Tú si que estàs calmado con todo esto. Un momento-le preguntaba Conan al verle que escondía algo detrás suyo-,eso que ocultas es una revista de coches?
-Bueno, sí,...-intentaba responderle el profesor sin cabrearle-es que con todo el dinero que me dió ese chico, quería seguir su consejo y...
-Pero tú eres tonto?-se ensañaba Conan con él-No debes gastar ese dinero. Puede que sea falso.
-Pues mira la nota que iba con ella-le contaba mientras le entregaba la nota.
Conan la cogió enfurruñado y vió que ponia "El dinero es verdadero, maldito desconfiado!". Estaba firmado por Marc.
-Joder, otra vez me lee la mente!-se sorprendía Conan-Pero en cualquier caso, no compres nada con esto. Puede que haga malversación de fondos y sea ilegal. Así que queda requisado como prueba.
-Queeee!?-exclamaba el pobre profesor decepcionado, que ya quería jubilar el escarabajo-Que pena...
-Conan-kun, no seas tan malvado con el profesor-le defendía Ayumi.
-El profesor merece comprarse un nuevo coche, que el escarabajo es muy lento-le defendía ahora Mitsuhiko.
-Podría tener un Cadillac, un Ferrari,... o una moto!-se imaginaba Genta.
-Cerrad el pico, chicos!-les regañaba Conan.
Y mientras estaban discutiendo, Shiho ya se estaba a punto de encerrarse abajo. Pero al abrir la puerta, de la caja cayeron ligeramente las dos cartas. Al irlas a recoger, Shiho vió lo que ponían delante suyo y se sorprendió.
-Bueno, pues vamos a visitar a Shuu antes de prepararnos para la reunión-le decía Jodie a su jefe al salir de la casa de Agase y meteres en el coche conducido por el agente Camel.
-Sí, vayamos a visitarle.
-Esperad!-les detenia Shiho corriendo.
-Ai-chan, que sucede?-le preguntaba Jodie mientras ella intentaba recuperar el aliento.
-Quiero... que le des esto... a Dai... cuando se despierte...
Y, jadeando, le entregó una de las dos cartas.
-Te refieres a Shuu?
-Sí... Es muy importante para él...-les decía Shiho.
-De acuerdo, se la entregaremos-le confirmaba Jodie.
Y mientras los coches se iban, Shiho aún tenia la otra carta en sus manos. Se encerró en el sótano, junto a Plue, que se coló. Allí volvió a mirar lo que ponia delante de la carta: "Para mi hermana Shiho". Al saber que, aún siendo falsa, pudiera saber algo sobre ella o los dos chicos misteriosos, la abrió. Y decidió comenzar a leerla.
