Hoooooola a todos! Por fin he terminado los exámenes, con lo que he podido tener un poco más de tiempo para escribir. Respecto a la historia, os habrá sorprendido la inesperada aparición de la Organización. Si quereis saber cómo han llegado hasta aquí, seguid leyendo mi história. Que comience el capítulo!

Episodio 11: Lecciones en práctica.

-Haibara-san!-gritaba preocupado Mitsuhiko atado como los otros.

-Ai-chan!-también se preocupaba Ayumi.

-Así es como te llaman ahora, Sherry?-le comentaba Gin dejando la copa en la mesa-Que pena que no sepan tu verdadero nombre, y ya nunca lo sabrán.

-Como… me habéis localizado?-preguntaba Shiho aterrorizada.

-Digamos que un chivatazo dado por cierta persona coincidió con el lugar donde nos encontramos y tu paradero.-le contaba Vodka que la estaba esposando en la barra por su muñeca.

-No os debería haber detenido los agentes del FBI?-le preguntaba Shiho.

-Los debiluchos de ahí fuera?-señalaba Gin-Nos los hemos cargado al instante. Si hubiera ido alguien en solitario, no lo había contado. Pero gracias al consejo del chivato, hemos traído refuerzos y ha sido coser y cantar.

-Mierda, y pensar que estábamos seguros con la protección!-se quejaba en su mente Conan-Pero cómo pudo saber todo eso ese chivato? No, es posible que él… Pero en que estoy pensando!?-retornaba en sí Conan-Ahora debo pensar la manera de salir de aquí y salvar a todos!

-Aunque quiero acabar con lo que empezamos en el hotel Haido, aún tengo algo que preguntarte-cargaba la pistola Gin mientras lo contaba-Dinos la localización del tal Marc. Se supone que tú lo sabrás, ya que, según tengo entendido, sois compañeros, y no hace mucho os encontrasteis.

-La localización de Marc!?-se sorprendía Conan en su mente-Entonces, puede ser que…

-Pues lo siento por ti, pero no sé nada. Se largó ayer sin decirnos su localización-le revelaba Shiho mientras le ocultaba toda la conversación y acción que tuvo lugar.

-Ah,no?-desconfiaba Gin- Entonces, según tú, ayer os vísteis y no os reveló ni una próxima reunión, ni lugar, ni pista, ni nada?

-Exactamente.

-Pues creo que dijo algo más. Pero tranquila, te lo haremos recordar fácilmente. Vodka!

Al oírlo, Vodka cargó la pistola y los dos se pusieron delante de los rehenes.

-Vamos a hacer esto. Por cada minuto que pase, mataremos a uno de tus amiguitos. Si nos lo cuentas, te mataremos a ti primero y te aliviaremos de ver a todos tus amigos morir delante de tus ojos. Si no nos dices nada, entonces será verdad que no lo sabes, pero serás la última en morir, por lo que sufrirás bastante.

-Ni se te ocurra!-gritaba desesperada Shiho-Mátame a mi, incluso devolvedme a la organización, pero por favor no les hagas nada!

-Ahora ya sabes lo que pasa cuando alguien traiciona a la organización-le contestaba Vodka importándole un comino los ruegos.

-Ai-chan, no te preocupes por nosotros!-le aseguraba Ayumi.

-Vaya, parece que ya tenemos a la primera en querer ser la primera-elegía ya Gin, apuntándola con la pistola en la boca.

Lo único que podía hacer la pobre Ayumi era llorar sin poder gritar.

-Tranquila, tendrás una muerte rápida cuando te vuele los sesos.-le contaba macábremente Gin-De mientras, piensa que si no te hubieras hecho amiga de la rata asquerosa de Sherry, nunca hubiera sucedido esto. Por donde ella va, solo trae mal augurio. Todo aquel con el que ella se relaciona, muere. No debería ni existir.

-No hables mal de Haibara-kun!-le defendía Mitsuhiko a pesar de la situación en la que se encontraba.

-Los niños a callar!-le amenazaba Vodka apuntándole.

-No!-gritaba desesperada Shiho.

-Muy bien, contando desde ahora, tienes 2 minutos para hablar antes de que matemos a estos dos pequeñajos-le amenazaba Gin-Yo de ti hablaría rápidamente.

-Joder!-se maldecía Conan en sí mismo- Así atados de pies i manos no puedo ni usar el dardo anestesiante ni las zapatillas. Y aunque les distraiga hablándoles, nadie va a venir a ayudarnos o mucho peor, les hará enfadarse más. Por dios, Haibara, invéntate alguna excusa o algo sobre su paradero, pero haz algo ya!

-1 minuto y 40 segundos!-advertía Vodka.

-No sé que hacer ahora en este momento.-se bloqueaba Shiho- Si digo algo falso, lo detectarán enseguida, y aunque hable, nos matarán a todos, igualmente del orden en que lo hagan. Así es el modus operandi.

-1 minuto y veinte segundos!

-Joder, si supiera que podría hacer en esta situación…

Justo entonces, le vino a la mente un sonido. Uno parecido al quebramiento de un dedo.

"Primera lección, mocosos: observa lo que tienes a tu alrededor con calma y busca la mejor manera de sorprender a tu enemigo."

Haibara recordó la lección junto a la risa del hombre que lo explicó ayer.

-Por qué de repente he recordado esa frase?-se preguntaba ella-No, es como sí... Un momento, acaso él sabía que ocurriría algo así y nos aconsejó por si se presentaba la ocasión!?

-1 minuto y diez segundos!

-Es verdad que los consejos que dió eran bastante buenos, pero no sé si debo seguirlos. Esta no es la misma situación. No puedo hacer lo mismo que ellos. Pero debo hacer algo o sinó moriremos todos. Y yo...

Mientras, pensó un segundo en su hermana.

-... no quiero volver a perder a nadie más. No quiero volver a sentir aquello. La sensación de perder a alguien y no haber podido hacer nada. Así que, aunque nos salvemos todos o acabemos asesinados, yo... por lo menos habré dado mi mejor esfuerzo!

-1 minuto!

-Que hacemos, Shinichi?-le preguntaba Agase en voz baja sin que los otros se dieran cuenta.

-Shhhh!-le callaba Conan-Un momento, creo que Haibara está pensando en algo.

Lo pensava al ver sus ojos moviendose a todos lados pensando en su plan.

-A ver, en total hay ocho hombres de negro: dos a mi lado, Gin y Vodka delante y cuatro detrás. Según veó, solo ellos dos seran el verdadero fastidio. Así que tengo que reducirlos de alguna forma para así liberar a todos, Kudo-kun nos ayudé y escapar rápidamente. La segunda era...

"Segunda lección: usa la arma más apropiada o cercana a tí para dejar noqueado al instante a tu enemigo."

-No tenemos ninguna arma en la casa que pueda noquearles. A no ser...

Al mirar encima de su hombro, vió la colección de cuchillos que había en la repisa.

-Eso es! Los cuchillos de cocina! Ahora lo único que me queda son estas malditas esposas. Si pudiera quitármelas de alguna manera...

Miró dentro de sus bolsillos y , además de la misteriosa caja, encontró algo que le serviria.

-Bien, pues ya solo falta una cosa para pasar a la acción.

Intentó ver algo que pudiera distraerles, y encontró al sujeto perfecto que lo podria hacer, el qual estaba medio escondido en la puerta al sótano.

-Plue!-se alegraba Shiho, indicándole en voz baja-Te necesito...

-40 segundos!

-Venga Sherry-le provocaba Gin-Ahorranos esto y habla antes de que el tiempo acabe.

-Eso, os que quieres que acabemos la cuenta atrás ya?-preguntaba Vodka con ganas.

Entonces, notó que alguién le tiraba del pantalón. Al ver quién lo hacía, vió al pequeño animal saludondolo.

-Pun-puun-decía Plue.

Todos en silencio...

-Pero que demonios haces, Haibara!?-exclamaba Conan en su mente nervioso-Como nos va a salvar el bicho raro este!?

-Aniki, que es esto?-le preguntaba Vodka un poco confuso.

-Como lo voy a saber?-le respondía sin mostrar una gran sorpresa al ver ese animal-Te crees que soy una enciclopédia andante?

Mientras hablaban, Shiho se puso algo en la boca.

-Tsch-soltaba Vodka apuntando a Plue con la pistola-Es solo un estúpido animal!

-Plue, ataca!-gritaba Shiho de sopetón.

Al oírlo, Plue le clavó su puntiaguda nariz al pie de Vodka.

-Ahhhhh!-exclamaba dolorido Vodka por tener el pie casi perforado.

-Que ha pasado, Vodka?-preguntaba Gin.

-Ahhhhhhh!-gritaba alguien detrás de ellos.

-Y ahora que demonios sucede!?-preguntaba Vodka al girarse.

Y los dos vieron como Shiho, libre de las esposas, estaba clavandole el cuchillo en el hombro del hombre de negro que estaba a su lado. Mientras, iba soltando un humo blanco de su cuerpo.

-Como se ha podido escapar? Si la hemos atado con las esposas!-se sorprendía Vodka, que no se preocupava de la herida del pie.

Mientras, Gin se fijaba en la situación sin decir nada y con la mente fría.

-Bien hecho, Ai-chan!-le animaba Ayumi, que no sabia lo que había acontecido, però daba ventaja a su amiga.

-Ahora que me he tomado este antídoto, solo tengo unos diez segundos antes de que vuelva a ser Ai Haibara y no poder moverme!-pensaba Shiho mientras jadeaba constantemente.

-No sé como lo habrás hecho, pero te mataremos de todas formas como tu hermana, maldita traidora!-le insultava Vodka mientras le apuntava con la pistola.

Al oirlo, ella se enfureció, però recordo algo importante.

"Cuarta lección: no caer en la provocación y mantenerse concentrado en todo momento."

-Es verdad, ahora la prioridad es acabar con ellos.-se calmaba Shiho-Así que...

Fue directamente hacía Vodka corriendo con cuchillo en mano.

-Un ataque frontal!? No va a poder esquivar el disparo!-pensaba Conan.

-Eso es lo que hacen las ratas desesperadas cuando no les queda más alternativa!-contestaba Vodka- Es el fin!

Y le disparó hacía su cabeza.

-Sí, pero el tuyo!-le respondía Shiho sonriendo.

-Que!?-se preguntaba Vodka.

Al córrer de esa manera, iba a chocarse con la bala en su frente. Pero no fue así. La bala le rozó en su cabeza, però sin herirla. En un instante, ya estaba delante de Vodka y parecía mas... pequeña.

-Como ha esquivado la bala? Si he apuntado bien!-se sorprendía Vodka.

"Tercera lección: Haz parecer a tu enemigo lo que no es."

-Toma esta!-gritaba Shiho que tenia una estatura similar a la cintura de Vodka.

Y con el cuchillo, le apuñaló en la pierna derecha con las fuerzas que tenia.

-Aghhhh!-gritaba de dolor Vodka.

-Bien hecho, Haibara-kun!-animaba Mitsuhiko.

-Lo ha conseguido!-le felicitaba Agase.

Vodka caía de dolor mientras Shiho se preparaba para girarse.

-Bien!-decía confiada-Ahora ya solo queda...

Dos disparos. Dos disparos fueron los que recibió ella en toda la espalda. Esos disparos la debilitaron al completo. Tanto físicamente como moralmente.

-Que...?-se preguntaba ella mientras caya.

Mientras, la persona que le había disparado sonreía de satisfacción.

...

-Quinta lección: núnca subestimes completamente al rival o sinó game-over-sonaba una voz en un lugar alejado de la casa de Agase-Es la lección que debe aprenderse por si mismo. Aunque parece que todos siempre la olvidan, incluso yo...

...

Shiho caya como un peso muerto, mientras comenzaba a salir ya la sangre y terminaba el humo que salía de ella, viéndose que sus ropas le iban grandes y volvía a ser Haibara.

-Ai-chan!-gritaba aterrada Ayumi.

-Haibara-kun!-gritaban los chicos atados.

-Mierda!-se lamentaba Conan.

-Vaya, vaya.-decía satisfecho Gin con la pistola que aún le salía el humo- Cuando me contó lo que te pasó nunca me lo habría creído. Ahora que lo he visto con mis propios ojos, ya no me queda ninguna duda.

-También le contó lo de Haibara!? Entonces no hay duda...-pensaba Conan.

-Así fue como te escapaste del laboratorio y pudiste esconderte, verdad Sherry?-deducía Gin mientras Haibara le veía agotada y sin poder hacer ni un solo movimiento-O no es así?

Al instante, le dió una patada que la lanzó lejos de los chicos.

-Ai-chan!-gritaba Ayumi.

-Malditos seais!-les maldecía Mitsuhiko-No le hagáis nada más!

-Vosotros a callar, que va a llegar vuestra hora!-les amenazaba Gin con mirada intimidatória.

Directamente se dirigió a Vodka, en el suelo tres recibir la cuchillada.

-Que estupido has sido recibiendo ese golpe,Vodka-se burlaba Gin.

-A que te refieres, Aniki?-preguntaba dolorido Vodka mientras intentava detener la hemorràgia-Estoy seguro de le apunté bien! No sé como ha fallado!

-No te has dado cuenta?-le explicava Gin-Le apuntaste en su cabeza y le iba a dar, pero al rejuvenecer su altura se redujo y se hizo tan pequeña como para pasar por debajo de la trayectoría del disparo sin parar de córrer. Es una táctica arriesgada pero efectiva, ya que además le favorece la reacción de sorpresa. Pero ahora ya no le servirá para nada. No puede moverse para nada.

Comentaba mientras él se le acercaba viendole la cara.

-Que desgràcia-le decía Gin mirando a Haibara- Pensar que vamos a matar a una genio que pudo terminar un veneno capaz de eliminar cualquier prueba dentro del cuerpo y encima, la posibilidad de rejuvenecer. Pero nada, todo traidor debe ser aniquilado por la organización.

Y le apuntó con la pistola en la cabeza, sin que ella opusiera resisténcia o contestara.

-Pero mejor te lo hago pasar peor antes de morir-decía Gin sonriendo.

Instantaniamente, fue a por Ayumi y la cogió por el cuello.

-Ayumi-chan!-gritaba de miedo Mitsuhiko.

-Aghhhhh!-intentaba respirar ella mientras Gin le oprimía el cuello.

-Sueltalá, maldito cabrón!-le amenazaba Conan.

-Cierra el pico!-le callaba Vodka que le disparó cerca del suelo pese a que estaba herido.

-A...yumi...!-intentaba gesticular Haibara.

-Chicos, id a por ella-les decía Gin a sus hombres.

Dos de ellos, uno de los cuales era el que había herido antes Haibara, le apuntaron sus armas.

Los dos agentes y Haibara vieron que Plue estaba con ella intentando ayudarla.

-Estúpido animal, si se mete allí morirá!-exclamaba una de los agentes.

-Maldito!-decía enfadado el que había sido herido-Por tu culpa he bajado la guardia y me han hecho daño!

Le propinó una patada en la cara que lo lanzó un poco lejos de Haibara. Plue se quedó immóbil.

-Plue...-decía Haibara con pocas energias.

-Al final ganas tú, Sherry. Tú serás la primera en morir. Pero es mejor que tengas gravado en tu mente como después de tí vendrá ella siendo asesinada por mí.

-Socorro!-gritaba desesperada Ayumi.

Gin la silenciaba poniendole el cañon dentro de la boca.

-No importa la edad, tú eres igual de culpable que cualquiera-le decía Gin a la pequeña-pero tranquila, te encontrarás a todos tus amiguitos en el otro lado.

-Mierda!-se lamentaba Conan-Esa era la única oportunidad que teníamos para salir! Después de matarnos, si encuentrán nuestra relación con Ran, Kogoro-san y los demàs, también les liquidaran! Joder, después de todo lo que hemos luchado todo este tiempo, acabar así no era lo que yo quería! Mierda, mierda, mierda!

Pero había alguien que se lamentaba mucho más.

-Dios mio, que he hecho?-decía desesperada Haibara-Pensaba que les rescataría,y ahora ,por culpa de mi arrogáncia, he fallado la última oportunidad que teníamos. Es impossible derrotar a la organización, són demasiado fuertes para nosotros. Y lo sabía. Siempre le advertía a Kudo y me lo decía a mi misma. Pero hoy me he comportado como una idiota y me he creído superiores a ellos. Pensaba que conseguiría algo irreal, algo inalcanzable. Pero ya veo que no. Me lo merezco por estúpida. Y ahora moriran todos por mi culpa.

Inmediatamente comenzó a llorar.

-Pero que estoy diciendo?-pensaba entre lagrimas-No quiero que ellos mueran! Ellos han sido para mi como una família. Si alguien merece ser castigada soy yo, no ellos ,que me acogieron pese al peligro. Es por eso que no quiero verles muertos. No otra vez. No quiero cargar con más muertes.

-Preparaos para disparar!-les decía Gin.

-No... por favor...-gesticulaba Haibara.

-Matadla ahora!-gritaba Gin.

...

-Ahora ya es tu turno. Ve con todo.-decía la voz a través de un transmisor.

...

-Por favor, que alguien me ayude!-gritaba desesperada Haibara.

BANG! BANG!