Hooooooola a todos! Aquí os traigo el nuevo capítulo. Sobre el líder de la Organización, ya sabréis que el de mi história no es el verdadero. Pero pensé que Joker sería alguien perfecto para ocupar ese puesto, como veréis más adelante (y si no sabéis quien es, vais un poco perdidos en One Piece)AVISO IMPORTANTE: En este capítulo se darán spoilers de la saga de Dressrosa (si seguís el anime, os recomiendo no leerlo aún), ya que me gustaría que en mi historia todos los hechos sucedidos en las series sean verdaderos y no inventados hasta cierto punto. Sobre One Piece, tengo por seguro que todo hasta esa saga no es inventado: lo posterior a ella dependerá de la importancia de los sucesos, si puedo asegurar que sigue hasta la próxima saga. Pues después de este largo texto, pero importante para vosotros lectores, que empiece el capítulo!

Capítulo 14: El juego de las tres cartas

-Eres tú, Gin?-decía el caracol gesticulando la boca al igual que la voz-Por qué me llamas de esta forma? Ya os dijé que solo lo debéis utilizar en caso de emergencia.

-Uoohhhh!-alucinaba Genta.

-Sugeeee! El caracol habla!-se sorprendía Mitsuhiko.

Aunque Conan y los hombres de negro no dijesen nada, también sentían sorpresa por aquel artilugio, animal o lo que demonios era aquello.

-Y esas voces?-preguntaba el caracol-No os envié a acabar con Sherry? Pasa algo, Gin?

-Tu turno, estrella-le decía Marc a su lado, pero que no se veía a nadie.

-Con quien habla?-preguntaba Conan.

De repente, algo apareció rápidamente en el holograma y ,frenético, comenzó a gritar:

-Ey, eres tú, Mingo!?

Todos se sorprendieron al ver al juguete de forma humana con sombrero de paja.

-Él!?-reaccionaba Conan.

Aunque todos estaban sorprendidos, había dos que se les notaba mucho. El primero era el hombre detrás del auricular, el cual mostraba su cara a través del caracol, entre sorpresa y desagrado. El segundo era Gin. Ya que, aunque parecía que no reconociese al ver aquel monigote chillón, sentía algo extraño al verlo.

-Juro que acabaré contigo, la Organización y sobretodo a ti,Gi…!

-Vale, ya te he dado tus segundos, es hora de que te retires-le mandaba Marc.

-Que!? Si no me has dejado acabar!-se quejaba Luffy.

-Pero ya es suficiente, así que…

-Aún no!-insistía Luffy-No hasta que me dejes terminar!

-Pues se te acabo el tiempo! Hala, fuera de aquí!

-No lo haré!

-Que has dicho? Malditoo!

I ante la mirada de los espectadores, comenzaron una disputa entre ellos.

-I ellos són nuestros enemigos?-pensaban los hombres de negro.

-I ellos són nuestros salvadores?-pensaban los chicos.

-Que ya te he dicho que ya!

I tras gritar eso, cogió a Luffy por la cabeza y lo lanzó lejos y fuera del holograma.

-Aahhhhhh!-gritaba lo último que se oyó de Luffy.

-Bueno, ya nos hemos librado del pesado-soltaba Marc aliviado-Así que ya podemos hablar, Joker.

-Quien demonios eres tú?-le preguntaba seriamente el hombre que hablaba a través del caracol.

-Soy Marc, el hombre al que estáis buscando-le confirmaba él.

-Porque estás ahí? Les envié a ellos a por la traidora de Sherry para que así te pillaran. Que ha pasado con todos ellos?

-Ah, pues después de una refriega con uno de los míos, solo han quedado Gin, Vodka y… bueno, otro.

-Me llamó Wiesen!-decía el insultado hombre de negro.

-Dime una cosa…El que ha hablado ahora era Mugiwara, verdad?-preguntaba el jefe.

-Sí, era él-le confirmaba Marc-Está conmigo.

I en un momento el caracol serio puso una sonrisa macabra.

-Vaya, pues ahora entiendo cómo alguien ha podido utilizar el Den den mushi, ya que a ellos no les enseñé a utilizarlos-decía sonriente el jefe-Ahora decidnos donde estáis, porque me encantaría volver a encontrarme con Mugiwara.

-Den den mushi? Sombrero de paja? De que trata todo esto!?-se preguntaba Conan al oír todo eso.

-Lo siento, pero si quieres que nos veamos, tendremos que negociar-le exigía Marc.

-Negociar, conmigo?-se burlaba él.

-Y con quién sinó?-le hablaba Marc-El hombre conocido por el alias de Joker, el corredor más influyente en el submundo, y que tenía todo un tráfico ilegal de armas, esclavos y sobretodo de Smiles. Pero también era conocido como el rey de Dressrosa y uno de los siete Shichibukais, Donquixote Doflamingo. Lo tenía todo en su poder, pero por culpa de la alianza de dos mocosos, lo perdió todo y, a la desesperada, encontró una manera de ir a otra dimensión y hacerse dueño de una organización que se encontraba huérfana de jefe en ese momento.

-Sí vas a seguir hablando de esto, ten por seguro que no me querrás verme cabreado-le contestaba de manera seria y mostrando una expresión de enfado, a la vez que aparecian unas venas en su frente, reflejando que se había acabado la grácia.

-Claro que no, hombre. No te lo hemos contado aún, pero tus hombres han capturado a los chicos que íban con Sherry, mientras que nosotros la tenemos a ella. Como quieres que te cabree si tienes a algo muy preciado por nosotros?

-Mhh… ya veo…-analizaba Joker la situación-Entonces, quieres recuperarlos?

-Sí, eso es lo que me gustaría.

-Sabes que no voy a aceptar algo como esto, verdad?-le contestaba Joker-Daros a personas que conocen los secretos de la Organización? Entonces nos tendríais que dar a Sherry para acabar con ella.

-Sí, pero luego nos localizaríais y nos eliminaríais.-le contestaba Marc-Pues parece que ninguna de nuestras exigencias se van a cumplir. Así que te sugiero un juego.

Al mismo tiempo, Marc sacaba dos cartas de póquer del bolsillo.

-Un juego?-se interesaba Joker-Cual?

-Uno que te gustará. Te cuento las reglas: En este juego hay dos cartas de gran valor. Cada equipo tiene una carta. Nuestro equipo tiene la primera carta, que son la pareja formada por Sherry y el sombrero de paja. El vuestro tiene la segunda carta, que son los rehenes. El objetivo del juego es conseguir la carta del otro equipo.

-Y cómo la conseguimos?-preguntaba Joker.

-Sencillo: a través de una batalla-le respondía con toda la calma del mundo-Nuestra banda contra la Organización.

-Como que una batalla!?-respondía enfadado Conan-Tú estás loco!?

-Tú a callar, no tienes nada que ver en esta negociación!-le contestaba Marc-Por dónde iba… Ah, sí! Una batalla entre nosotros. En esa batalla, cada equipo debe comprometerse a llevar su respectiva carta en el campo de batalla.

-Nos vas a llevar a un campo de batalla!?-exclamaba Agase-Pero si tenemos a niños!

-Lo siento, pero debéis estar ahí-se disculpaba Marc, siendo más respetuoso que cuando hablaba con Conan-Para ganar hay que arriesgar. Pero nos comprometeremos a no herir a ningúna de las cartas hasta que empiece la batalla.. Te parece bién, Joker?

Segundos después, contestaba.

-Aún no me convence esto-le contestaba admitiendo el rechazo de la petición-Quieres que mueva todos mis hombres sólo por obtener una traidora y a ese mocoso? Puede que los quiera, pero no estoy tan desesperado.

-Bién, menos mal!-celebraba Conan sin soltar una palabra- Por lo menos es lo bastante racional como para rechazarlo. Ahora ya no podrá involucrar a los niños y hacer esa locura de plan.

Pero se equivocaba, porque al instante Marc respondió.

-Pues entonces te ofrezco elevar la apuesta aún más.

-Cómo que aún más?-preguntaba Joker-Que me puedes ofrecer para que acepte tu trato?

Cuando acabó la pregunta, Marc sacó otra carta.

-Una carta neutral. Una que no la tiene ningúno de los dos equipos, pero que la obtendrá como recompensa al ganar la batalla.

-Y de que se trata?-fue la pregunta que se decían todos, pero que la dijo Joker.

Lo que iba a decir Marc no se lo esperaba nadie de ese salón.

-El control del mundo. El que gané esta guerra podrá obtener el control de este mundo.

Al oirlo, todos se estremecieron de la magnitud que se había vuelto aquello.

-Pero… de que estás hablando?-decía Conan pálido-Como que el mundo?

-No es obvio?-le contaba Marc con su inusual tranquilidad al hablar-Es cómo el efecto dómino. Al caer una ficha, desencadena que otra ficha caiga, y así batalla será tan grande que no solo nos va a afectar a nosotros. La Organización tiene un contrabando de armas tan grande que la mayoría de organizaciones terroristas y bandas criminales tienen contactos con ellos. Incluso algunos miembros de la policía y organizaciones de inteligencia les compran para resistir el fuego enemigo. Es por eso que, si un comercio tan grande se desmorona, cambiaría todo: guerras, insurrecciones, golpes de Estado, etc. Si ellos ganan, se demostraría su supremacía militar y acabarían con toda la ley. En cambio, si ganamos nosotros, los criminales perderían una gran fuente de poder, y la justicia acabaría con ellos. Por tanto, si involucramos a todos ellos en esto, se erigirá un vencedor que obtendrá el poder supremo. Además, ya sé que Joker tiene suficiente poder como para obtener el mundo. Así que, porque no ahora? Que me dices a esto, Joker? Quieres obtener ya el poder para cambiar este mundo?

Joker era la única persona, además de Marc, que no se sobresaltó al oír todo aquello. Lo que hizó fue mostrar su sonrisa malvada y decir:

-Mh…tú estás bastante bastante loco cómo para querer provocar una guerra mundial,verdad?

-Cómo dijó una vez un loco pirata,"Si no lo estuviera, esto nunca funcionaría"-le contestaba Marc.

-Está bien, tú ganas-aceptaba Joker-Haremos lo que tú digas.

-Pero jefe, está seguro?-le preguntaba Gin.

-Sí, Gin, creo que ya es el momento de que pasemos a la acción.-le decía Joker con una sonrisa de confianza.

-Bieeen, lo he conseguido!-celebraba Marc como un niño pequeño.

-Pero tú sabes lo que has hecho!?-le contestaba Conan enfadado.

-Hacer lo que tú no has hecho durante todo este tiempo: declarar la guerra a la Organización. Para mí han sido como 20 años (literalmente)-le justificaba Marc.

-Maldito…

-Puedo preguntarte algo sobre las reglas?-soltó repentínamente Joker.

-Sí, dime.

-Sí conoces bien la Organización, sabrás que nuestra política es acabar con aquellos que conozcan nuestros secretos. Y eso incluye a conocidos y familiares de ellos.

Eso aterrorizó a Conan, ya que era lo que más temía que pasase. Y Joker soltó la pregunta que Conan quería no escuchar.

-Podemos incluir a los conocidos de los mocosos dentro de nuestra carta?

Marc se lo rumió y soltó con una sonrisa.

-Por mi vale, mientras no sufrán ningún daño.

-Que!?-exclamaba Genta.

-No!-temía Mitsuhiko.

-Bastardo!-le gritaba Conan-No les metas en esto!

-Idiota, ya sabes que están metidos hasta el cuello-le contaba Marc-Ya es hora de que se enteren de la situación y la confronten.

-Te odiooo…

-Eso es lo que me dicen todos-le contestaba Marc-Muy bien, pues la batalla comenzará en 24 horas.

-Un dia!?-exclamaba Vodka-Eso es ir demasiado ra…!

-Tranquilo, Vodka-le cortaba Joker-El tiempo no nos será problema.

-Bien, pues con todo dicho, yo me despido-soltaba Marc mientras la imagen del holograma se desvanecía.

-Eh, no te vayas!-le gritaba Conan-Aun quiero hablar contigo!

-Ah, sí, una cosa!-se olvidaba Marc- Sí queréis darle un par de hostias al chaval de las gafas, estáis en pleno derecho.

-Qué!?-exclamaba Conan- No me…

-Ciao, ciao-se despedía Marc.

Y su imagen desapareció.

-Mierda!-se lamentaba Conan.

-Jefe, que hacemos ahora?-le preguntaba Gin a su jefe, que aún estaba en la línea.

-Buscad en la casa pistas sobre el paradero de esos dos y luego quemadla-le ordenaba Joker-Cuando acabéis, volved al cuartel general con los muchachos. Pero antes anestesiadlos, no sea que puedan revelar la localización.

-Y que hacemos con las personas que conocen a los niños?

-Tranquilo, ahora enviaré a otros agentes a por ellos.

-No!-decía Mitsuhiko.

-No hagáis nada a mis padres, por favor!-suplicaba Genta.

-Oh no… Kogoro y Ran están en peligro!-pensaba con miedo Conan.

-Wiesen, llama a algunos agentes para que nos ayuden en la búsqueda-le mandaba Vodka.

-Sí!

Mientras Wiesen llamaba, Vodka se fijó en Gin, que se cogía la cabeza con la mano.

-Aniki, que te sucede?-le preguntaba Vodka-Te veo raro.

-Vodka, tú sabes que yo tiendo a olvidar a todos aquellos a los que mató, verdad?

-Claro, es una mala costumbre que tienes.

-Pues no sé porque, pero…-le intentaba contar Gin-Creo que ya he visto antes a esos dos.

-A que te refieres?-preguntaba Vodka desconcertado.

-Bah, da igual. Ahora tenemos que convencer a estos muchachos de que nos cuenten todo lo que sepan.

Gin se acercó a Conan, sabiendo que podría ser el que más cantará.

-Dinos lo que sepas, pequeño detective-le soltaba Gin.

-Como os hemos dicho antes, no sabemos nada de ellos.-le respondía Conan.

-Bueno, aunque no hables, en el cuartel te haremos confesar. Usaremos distintos trucos, y si hace falta, la que me gusta: matar a tus seres queridos delante de ti.

...

-Aaaaaahhhhhhh!

Haibara se había despertado gritando, asustada de que estuviese a punto de morir o ver a sus amigos en ese estado. Pero sólo vió oscuridad. Estaba dentro de una habitación a oscuras, durmiendo en una cama.

-He… estado… dormida?-se preguntaba mientras jadeaba-Que ha… pasado?

Al mirar a su alrededor, se fijó que salía una luz de una puerta cerrada. De ella, se oía un extraño ruido.

Crac, crac…

-Acaso todo… ha sido un sueño? Puede ser. Ahora creo que era imposible que se nos apareciesen tan repentinamente tanto esos locos como la Organización. Menos mal.

Pero al levantarse, se dio cuenta de algo que la sorprendió. Aunque no podía ver bien, se dio cuenta que tanto su pecho, caderas y altura habían aumentado. Además, llevaba algunos vendajes.

-He vuelto a crecer!?-decía la sorprendida Shiho-No es posible que…

Y se imaginó lo inimaginable.

-Todo lo que ha pasado ha sido realidad!?

Para comprobarlo, fue hacía la puerta. Mientras, el ruido sonaba más fuerte.

Crac, crac…

-Imposible! Que una marioneta viva, un inmortal y esa criatura negra sean reales es tan logísticamente como realmente imposible.

Convencida con esa opinión, abrió la puerta. Pero al hacerlo, recibió el impacto de un líquido rojo. La sangre se había quedado en su cara. Y al ver lo que había delante, no dio crédito a su asombro.

El hombre de las gafas que conoció el día antes, saliéndole de su espalda unas plumas grandes de color negro azabache y como manos unas garras gigantes de pájaro, mientras devoraba el cadáver del hombre de negro que falleció, con su ojo izquierdo de color rojo la pupila y negro la esclerótica. En ese ojo, se podía ver el hambre que tenía de comérselo, tanta que ya solo le faltaba devorar el brazo izquierdo.

Durante unos segundos, estaba devorándolo y al girarse, se sorprendió al ver a la chica cubierta de sangre, totalmente impactada y con cara de traumatizada. La estuvó viendo durante unos segundos con cara de sorpresa, volvió a ver el brazo del muerto y miró otra vez a ella.

-Ohayo!-soltaba una sonrisa con la boca llena de sange y meneando el brazo del muerto como si saludara.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

-Definitivamente esto es real!-pensó antes de volver a desmayarse.