Hoooooooooola a todos! Aquí tenéis el nuevo capítulo! En este, además de los personajes conocidos, también habrán personajes creados por mi. Como dijé, en esta obra, además de unir diversos mangas, también quería poner algo de mi imaginación. Así que espero que os gusten estos personajes. Sin más demora, que comience el capítulo!

Capítulo 16: Los Whisky Brothers

En las calles de Tokyo …

-Bien, vamos al centro comercial!-decía toda emocionada-Hay que ver todas las nuevas tendencias de ropa. Y a ver sí allí hay algún chico que esté buenorro y le echemos el ojo.

Entonces se fijó en su amiga, que tenía el móbil en la mano.

-Que pasa,Ran, que no paras de ver el móbil en todo momento?

-Ah, no… Es que no he recibido ningún mensaje de Conan-kun-le contestaba ella.

-A quién le importa ahora el niño de las gafas?-contestaba rudamente Sonoko-Preparé esto porque te veía un poco deprimida últimamente.

-Ah,si?-contestaba Ran

-Así que hoy no te preocupes tanto por él. Sí es que parece que pienses con él como a Shinichi-kun.

-Sí, puede que tengas razón…-decía ella con una risa con aire de tristeza, que luego cambiaba a una más alegre-pero en cualquier caso, vamos ya al centro comercial.

-Así se dice, amiga mía!-decía Sonoko entusiasta-Adelante, a pillar, a pillar a pillar!

-Una cosa, Sonoko-le decía con más discreción.

-Que?

-No tienes la sensación que nos han estado siguiendo?-preguntaba Ran.

-Nah, imaginaciones tuyas! Venga vámonos!

-Vale, si tú lo dices-contestaba Ran, fiándose de la palabra de su amiga.

Y mientras se alejaban, dos hombres vestidos de negro arriconándose en las paredes les observaban.

Un rato después, después de salir del centro comercial…

-Ah, estoy exhausta!-exclamaba Sonoko-Y no hemos encontrado a nadie que merezca la pena!

-Pero si debemos venir aquí por compras, no por chicos.-le convencía Ran.

De repente, se giró y, aunque fue por un segundo, vió una figura negra escondiéndose.

-Sonoko, huyamos!-le soltaba repentinamente Ran-Ahora estoy segura de que nos están siguiendo.

-Pero que dices? No crees que esa sensación te está desmadrando?

-En cualquier caso, vayámonos de aquí-le decía ella cogiéndola de la mano.

-Ah, pero oye…

Y antes de que apresuraran su marcha, Ran chocó con alguien.

-Ah, disculpe!

-No tranquila, si la culpa es mía-se disculpaba amablemente el chico.

Las chicas se habían topado con un grupo de tres chicos de unos 20 años. El primero era un chico de cabello negro con gafas y el segundo un chico de cabello castaño con camisa de cuadros. El tercero, que parecía el líder del grupo, era un atractivo joven de cabello rubio y ojos verdes de camisa azul.

-Buah, que chico!-pensaba Sonoko emocionada-Este sí que es un buen partido!

-Mi nombre es Furusa Yokusei y estos són mis amigos. Os hemos visto antes y os queríamos invitar a algo.

-Grácias por la oferta, pero es que ya nos íbamos…-se excusaba Ran.

-Pero que más os da, si solo será un rato de nada-le convencía el chico.

-Aceptalo, Ran, esta es nuestra oportunidad!-le decía a cabo de oreja Sonoko que no quería perder lo que para ella sería un nuevo romance.

-Vaaale-aceptaba la chica abrumada-Pero conocéis algún edificio donde podamos estar?

-Pues mira, conocemos un karaoke que está cerca de aquí-les decía Furusa-Queréis ir allí?

-Sí por favor-aseguraba Ran, convencida de que si estaba bien acompañada y en un lugar público, quién les sigiera las dejaría en paz.

-Bien, os conduciremos-les decía con su amable voz Furusa.

Mientras se alejaban las chicas con esos hombres, uno de los hombres que iban de negro decía por el walky-talky:

-Señor, creo que tenemos un problema…

Unos minutos después…

-Oye, seguro que es por aquí?-preguntaba Sonoko extrañada-Porque no veo ningún karaoke.

Lo decía porque las habían conducido a un callejón algo sucio, con escaleras de mano en ambos edificios, bastante oscuro a pesar que era de día, y que parecía no tener salida.

-Sí, tranquila, es que este lugar está bastante escondido-le contaba Furusa.

Mirando de reojo, Ran le solta en boz baja a Sonoko.

-Sonoko, no se porqué, pero esto me da mala espina-le decía Ran un poco asustada.

-Tú crees?-preguntaba extrañada-Vale que no tengan buen gusto en escoger sitios, pero no significa que…

-Ya estamos-interrumpía Furusa.

Mirando a su alrededor, aún no lo veían.

-A ver, chaval, seguro que hemos llegado?-decía refunfuñada Sonoko intentando ver el supuesto karaoke.

-Pues claro que hemos llegado…-contestaba por primera vez el chico de las gafas.

Entonces Ran vió como sacaba algo de la camisa que soltaba cierto resplandor en ese callejón oscuro. Era un cuchillo.

-…A vuestro destino final!-gritaba como un loco.

Iba directamente a por Sonoko, pero por suerte Ran se pusó en el medio y consiguió darle un puñetazo en toda la cara a ese hombre, el cuál le quedaron las gafas rotas y fue tumbado.

-Ran!-exclamaba de alegría por la reacción de su amiga.

-Maldita seas!-gritaba el chico de la camisa de cuadros, que también sacó un cuchillo e iba a por Ran.

Le iba a dar en el cuello, pero Ran supo esquivarlo por la derecha, aguantar el pie derecho en el suelo y soltarle una patada en el cuello de su rival, el cual también cayó al instante.

-Bien hecho! Así aprenderéis!-exclamaba orgullosa Sonoko.

Pero entonces cambió a miedo cuándo notó algo que le rozaba la cabeza. La punta de un gatillo.

-Vaya, así que sabías karate? Menos mal que yo llevaba la pistola y no cuchillos como esos dos merluzos.

Quien lo decía de forma tan despectiva esa frase era Furusa, que ahora mostraba su verdadera forma de hablar y con la pistola en mano.

-Joder! Porque la mayoría los chicos guapos soís criminales!?-exclamaba decepcionada Sonoko a pesar de la situación.

Ran intentó mover el pie, pero fue en vano.

-No te muevas o le vuelo los sesos a tu amiga!-le exclamaba Furusa al ver sus acciones.

-Que es lo que quieres de nosotras? Dinero?-preguntaba Ran para así saber cómo salvar a su amiga.

-No me compares con un simple ladrón, muchacha-le revelaba el chico-Lo que quiero es a las dos, sobretodo a tí.

-A nosotras? Es que quieres secuestrarnos?-preguntaba Ran.

-Claro que no. Lo que haré es entregaros a la Organización para así escalar posiciones.

-La organización!?-decía Ran, sorprendida por oír ese nombre

-De que demonios estás hablando!?-exclamaba Sonoko-Es que formas parte de una secta o de una corporación!?

-No hace falta que os hable demás-les soltaba Furusa-Ahora subiréis a mi coche, que está cerca de aquí, y sin gritar, o ya sabes lo que le pasará a tu amiguita.

-Disculpe, caballero…-decía la voz de un hombre que le picaba al hombro de Furusa.

-Que!? Quien eres tú!?-le preguntaba Furusa mientras se giraba para apuntarle con la pistola, sabiendo que no podría hacer nada.

Pero se equivocó. El hombre le dio un puñetazo en el estomago antes de que le pudiera apuntar bién. Fue tan duro que le dejó inmóvil en el suelo.

-Debería saber que no se debe tratar de tal manera a las damas-le decía el chico de ojos azules.

-Amuro-san!?-exclamaba Ran sorprendida al reconocer a ese hombre- Que haces tú aquí!?

-He venido a ayudaros en cuanto me he enterado que estábais en peligro-les contestaba él.

-Y cómo sabías que nos encontrábamos en este lugar?-preguntaba Sonoko.

-Me lo han dicho mis compañeros, los cuales estaban vigilándoos.

-Entonces, la presencia que notaba todo el rato…-decía Ran dándose cuenta.

-Y porque nos has enviado a que nos vigilarán?-preguntaba enfadada Sonoko al ver que violaban su intimidad.

-Os lo contaré más tarde-les respondía Amuro-Ahora mismo corréis un gran peligro. Es mejor que huyamos.

-Peligro!? De que estás hablando?-preguntaba Ran queriendo saber la verdad.

Pero antes de que Amuro le respondiera, Furusa, aún estando en el suelo noqueado, tenía la pistola apuntándoles a ellos.

-Malditos seáis!-exclamaba enfurecido, disparando dos tiros al aire.

Amuro pusó a las chicas detrás suyo para que no las dieran.

-Joder, esto no lo tenía planeado!-decía Furusa con rencor hacía Ran y Amuro-Ahora me importa una mierda el ascenso, os voy a matar a todos!

-Que patético!-decía una voz profunda-Eso es lo que pasa cuándo se les deja el trabajo a unos novatos.

La voz venía del callejón, de una silueta no muy visible con los ojos brillantes que se les acercaba.

-Y tú quien coño eres!?-exclamaba Furusa enfadado de otra aparición inoportuna, además de aterrado por su forma de hablar.

-Los que fallan en las misiones y pierden…-decía mientras levantaba su pie-No tienen derecho a hablar!

Y con una gran fuerza, le pisoteó la cabeza con una inmensa fuerza. Era tal que el pavimento se rompió con una fisura de unos centímetros, y la forma del zapato se quedó gravada en su cara. El joven, obviamente, quedó inconsciente y malherido.

Lo único que podían hacer los otros tres era observar aquella acción de crueldad con temor.

-Menos mal que nuestro jefe nos ha enviado a nosotros por precaución-decía el hombre saliendo de las sombras-Desde luego, no se debe confiar en unos aprendizes como vosotros.

La apariencia de ese hombre daba temor. Era un hombre alto, de unos dos metros aproximadamente, orondo y calvo, que llevaba una camisa negra sin mangas y pantalones oscuros, exhibiendo una sonrisa malvada. Su facción más característica eran sus ojos: El de la derecha era de color verde, pero el de la izquierda era de color blanco. Un blanco que hacía que las chicas se aterraran al verlo. Sinceramente era un hombre que nunca quisieras encontrarte en un callejón oscuro (Oh, espera, si ahora ellos estaban ahí, jaja). Su nombre en clave era Whis.

-Quien demonios es esta mole!?-decía Sonoko aterrada.

-Chicas, huyan hacía la otra dirección!-les gritaba Amuro-Yo le distraeré!

-Pero…-decía Ran, incapaz de abandonarle.

-Os he dicho que ahora!-les decía preocupado.

Después de unos segundos, Ran le cogió la mano de Sonoko e huyeron.

-Ah, no, no podéis escapar-decía Whis.

-No dejaré que las cojas!-le exclamaba Amuro.

Amuro se fue directo a por él y le soltó un golpe en el estómago. Al ser capaz de haberle dado el golpe, soltó una risa de confianza.

-A eso le llamas un puñetazo?-le decía Whis mostrando una sonrisa que cambió la mueca de Amuro.

Se podía ver como la panza del hombre había recibido el impacto sin immutarse.

-Entonces déjame enseñarte una pequeña muestra de lo que es un verdadero puñetazo-le decía Whis con el brazo al aire.

Y le soltó un puñetazo en toda la cara que lo lanzó en el aire.

-Quien demonios es este tío?-pensaba Amuro en el aire-Ese puñetazo no es normal…

La velocidad a la que lo lanzó fue tal que alcanzó a las chicas e impactó en los cubos de basura.

-Amuro-san!-gritaba preocupada Ran, yendo hacía él.

-Chicas, no os preocupéis por mí…-decía Amuro debilitado, sangrando por la cabeza a causa del golpe.

-No te vamos a dejar en este estado!-decía Ran.

-Por favor, iros ya o…!

-Demasiado tardeee…-interrumpia Whis a Amuro-Ya os he alcanzadooo…

Al verlo, Ran se levantó y le dijó a Sonoko:

-Sonoko, cogé ahora a Amuro-san y busca ayuda.-le decía Ran calmada a pesar de la situación.

-Estás loca!?-le convencía Sonoko-Tú no vas a poder contra ese mastodonte!

-Tranquila. Se que podré contra él. Lo sé.

Y acto seguido, se puso en posición de combate y miró a ese hombre con una mirada seria y decidida.

-Vaya, menuda mirada de confianza…-decía un poco sorprendido Whis-Pero debería decirte una cosa…

-Cúal es?-preguntaba Ran antes de que pudiera atacar.

-Yo no trabajo solo…

Y de la oscuridad, apareció una gran mano que cogió a Ran por el cuello sin que tuviera tiempo a reaccionar.

-Ran!-gritaba Sonoko.

-No!-gritaba Amuro.

-Había alguien más!?-pensaba Ran sorprendida.

-No te quedes todo lo divertido, Nii-chan. Dejamé algo para mi también-Decía el sujeto mientras ahogaba a Ran con su férrea mano.

El otro hombre también les sorprendió. Era exactamente igual que el otro. La misma apariencia, la misma ropa, la misma sonrisa malévola. Solo había una diferencia: el ojo derecho era de color blanco y el izquierdo de color verde. Su nombre en clave era Ky.

-Hay dos iguales!-exclamaba Sonoko.

-Un momento…-decía Amuro sorprendido- Dos hombres iguales… Ese puñetazo… No me digas que vosotros soís… Los Whisky Brothers!?

-Vaya, alguien que nos conoce-decía sorprendido Whis-Como es posible?

-Nii-chan, ya sé quién es!-le decía su hermano-Es ese chaval que trabaja en el departamento de inteligencia junto a Vermouth, Bourbon!

-Ohh… que sorpresa-hablaba Whis-Y cómo es que alguien de la Organización las está protegiendo?

-Es porque no saben nada de nosotros!-les convencía Amuro-Dejadlas ir! Nadie creerá su historia!

-Lo siento, pero las ordenes son coger a todo aquel relacionado con Conan Edogawa.-le informaba Whis.

-Que ha dicho!?-pensaba Ran, que no podía hablar.

-Que tiene que ver el mocoso en todo esto!?-preguntaba Sonoko.

-No os hace falta saberlo-les respondía Ky.

Y siguió estrangulando a Ran, aún más fuerte.

-A este paso me matará!-pensaba Ran, intentando escapar-Debo hacer algo o…

Intentó coger la cara de su estrangulador. Pero de repente su brazo cayó y su cuerpo quedó inmóvil.

-Ran!-gritaba Sonoko, pensando que habría muerto.

-Oye, Nii-chan, no la habrás matado, verdad?-decía sonriente Whis.

-Claro que no-decía Ky, calmando así a sus amigos por ahora-Solo está inconsciente.

-Bueno, pues entonces ya sólo falta mataros a vosotros-decía Whis a punto de coger a los otros dos.

-Espera, Nii-chan!-le paraba su hermano-Mientras estabas aquí, he recibido ordenes del jefe.

En ese punto, Amuro se interesó.

-El jefe? Que te ha dicho?-le preguntaba Whis.

-Me había dicho que sólo obtuviera a aquella persona cercanamente relacionada a Conan Edogawa, y que cuando lo hiciéramos nos retirásemos a la base.

-Y porque no a todos?

-Porque no quiere tener a tantos corderos-le respondía Ky-Cree que con solo los más esenciales será suficiente.

-Pero yo no he podido acabar con tantos como tú-se quejaba Whis.

-Sí, te lo has perdido…-le decía Ky con sonrisa macabra-Las caras de miedo de esos agentes.

Al oír aquello, Amuro se sorprendió. Porque supo quiénes eran aquellos hombres.

-Vosotros!-les gritaba preso de la ira-Que les habéis hecho a mis hombres!?

-Nada, solo… pasarlos a la otra vida.

-Maldito seas!-decía furioso-Juro que os…!

Y no pudo seguir debido al daño del golpe que había recibido antes, el cuál hacía que sangrara un poco por la boca.

-Oye, de que estás hablando!?-decía Sonoko confundida, mientras intentaba evitar el sangrado.

-Bueno, ya es hora de que nos vayamos-concluía Whis-Seguro que el jefe sentirá una gran decepción cuando sepa lo de tu traición.

-Y da igual que lo digáis a la policía, ya que todo acabará mañana-les advertía Ky.

-Hasta nunca!-se despedía Whis.

Y los dos, con una gran habilidad a pesar de su orondo aspecto, saltaron por las escalerillas y saltaron al tejado del edificio de al lado, con Ky llevando en su mano a Ran. Allí dejaron en ese callejón a Sonoko y a un Amuro malherido.

-Qu-que demonios está sucediendo!?-exclamaba Sonoko confundida-Quien demonios eran esos tíos!? Que es esa organización!? Y quien eres en realidad, Amuro!?

-Ahora no importa contarlo todo-le decía Amuro intentando levantarse, apoyándose en la pared-Lo que tenemos que hacer es ir a la agencia de Mouri-sensei. Hemos de ir a ayudarle.

-Pero sí estás en un estado lamentable!-le contestaba Sonoko con solo verle.

-Da igual. Ahora que se han dado cuenta de todo, no nos queda tiempo. Vamonos! Si le rescatamos, les contaré la verdad de todo.

-Al menos deja que te vea un médico!-le convencía Sonoko.

Y le ayudo a caminar cogiéndole del brazo izquierdo.

Mientras los Whisky Brothers iban de azotea en azotea sin ser vistos por la gente, Ran estaba ya casi inconsciente.

-Sinichi…-murmuraba ella con un pequeño hilo de voz.

Mientras, en el hotel Hyde Pride…

-Que has hecho que!?-exclamaba enfadada Shiho al oír lo que sucedió.

La fuerza fue tal que hizó rodar a Plue al otro lado de la habitación.

-Sabes lo que has provocado!?-continuaba ella-Ahora todos corremos peligro!

A lo que Marc respondió tras meterse un Chupa-Chups en la boca y con cara seria.

-Tranquila, esto formaba parte del plan. Ahora ya hemos terminado la primera fase, y vamos a comenzar la segunda fase.